<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "journalpublishing3.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">

	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">ARBOR</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>ARBOR</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			 <article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2013.761n3007</article-id>
			 <article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2013.761n3007</article-id>
			
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>LA COMPRENSI&#x00D3;N DE LO SOCIAL / <italic>UNDERSTANDING THE SOCIAL</italic></subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			
		<title-group>
			  <article-title>Epistemolog&#x00ED;a y Hermen&#x00E9;utica de la ciencia: una visi&#x00F3;n desde la obra de Kuhn</article-title>
		<trans-title-group xml:lang="en">
		<trans-title>Epistemology and Hermeneutics of science: a view from the work of Kuhn</trans-title>
		</trans-title-group>
		<alt-title alt-title-type="running-head">Epistemolog&#x00ED;a y Hermen&#x00E9;utica de la ciencia</alt-title>
		</title-group>
			 <contrib-group>
			  <contrib contrib-type="author" corresp="yes"> 
				<name>
				 <surname>Valero Matas</surname>
				 <given-names>Jes&#x00FA;s A.</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
			  </contrib>
			  <contrib contrib-type="author" corresp="yes"> 
				<name>
				 <surname>Coca</surname>
				 <given-names>Juan R.</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U2"/>
			  </contrib>
			  <aff id="U1">Departamento de Sociolog&#x00ED;a y Trabajo Social. Universidad de Valladolid (Campus de Palencia)</aff>
			  <aff id="U2">Departamento de Sociolog&#x00ED;a y Trabajo Social. Universidad de Valladolid (Campus de Soria)</aff>
			 </contrib-group>
			 <author-notes>
		<corresp id="cor1">e-mail: <email xlink:href="valeroma@soc.uva.es">valeroma@soc.uva.es</email></corresp>
		<corresp id="cor2">e-mail: <email xlink:href="juancoca@soc.uva.es">juancoca@soc.uva.es</email></corresp>
		
		</author-notes>
		
		<pub-date pub-type="collection">
		<year>2013</year>
		</pub-date>
		
		<volume>189</volume>
		<issue>761</issue>
		
		<elocation-id content-type="doi">10.3989/arbor.2013.761n3007</elocation-id>

		 <history>
		  	<date date-type="received">
				<day>15</day>
				<month>04</month>
				<year>2011</year>
			</date>
			<date date-type="accepted">
				<day>25</day>
				<month>10</month>
				<year>2012</year>
			</date>
		 </history>
		 
		<permissions>
		<copyright-statement>&#x00A9; 2013 CSIC</copyright-statement>
		<copyright-year>2013</copyright-year>
		<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/3.0/">
		<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution-Non Commercial (by-nc) Spain 3.0.</license-p>
		</license>
		</permissions>
		
		<abstract xml:lang="es">
		<title>RESUMEN</title>
		<p>La intenci&#x00F3;n de este trabajo es mostrar c&#x00F3;mo es posible desarrollar una hermen&#x00E9;utica de la ciencia. Para esto se utilizar&#x00E1;n los desarrollos epistemol&#x00F3;gicos de Kuhn y se desarrollar&#x00E1; un an&#x00E1;lisis te&#x00F3;rico de los mismos. Finalmente se exponen los elementos que condicionan la actividad tecnocient&#x00ED;fica. Este trabajo busca, como conclusi&#x00F3;n, exponer los elementos que deber&#x00ED;an estar presentes en una hermen&#x00E9;utica de la ciencia.</p>
		</abstract>
		<trans-abstract xml:lang="en">
		<title>ABSTRACT</title>
		<p>The aim of this paper is to show how you can develop a hermeneutics of science. For this, we will use Kuhn’s epistemological developments and we will develop a theoretical analysis of them. Finally, we will outline the elements which condition the techno-scientific activity. This paper seeks, in conclusion, to expose the elements that should be present in a hermeneutics of science.</p>
		</trans-abstract>
		<kwd-group xml:lang="es">
			<title>PALABRAS CLAVE</title>
			<kwd>Actividad de la ciencia</kwd>
			<kwd>Kuhn</kwd>
			<kwd>hermen&#x00E9;utica</kwd>
			<kwd>epistemolog&#x00ED;a</kwd>
			<kwd>Lakatos</kwd>
		</kwd-group>
		<kwd-group xml:lang="en">
			<title>KEYWORDS</title>
			<kwd>Activity of science</kwd>
			<kwd>Kuhn</kwd>
			<kwd>Hermeneutic</kwd>
			<kwd>Epistemology</kwd>
			<kwd>Lakatos</kwd>
		</kwd-group>
	</article-meta>
	</front>		
	

	<body>
		
		
		<sec id="S1">
		<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>
		
		<p>Desde los a&#x00F1;os 60 encontramos un extenso grupo de te&#x00F3;ricos que han presentado cr&#x00ED;ticas a los distintos planteamientos dise&#x00F1;ados tanto por el empirismo, como por el falsacionismo. Los defensores de las m&#x00FA;ltiples tendencias aparecidas en estos a&#x00F1;os centraron sus cr&#x00ED;ticas al modelo ortodoxo del m&#x00E9;todo cient&#x00ED;fico, especialmente en la noci&#x00F3;n y desarrollo del conocimiento cient&#x00ED;fico. El punto de partida de estos enfrentamientos podemos situarlo en Kuhn quien con su obra <italic>La estructura de las revoluciones cient&#x00ED;ficas</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>) configur&#x00F3; una nueva forma de entender la valoraci&#x00F3;n de las teor&#x00ED;as, y expuso de manera sint&#x00E9;tica sus principales ideas al respecto. Adem&#x00E1;s su obra supuso una asunci&#x00F3;n de que los factores sociales pasaban a ser imprescindibles tanto por el poder que hab&#x00ED;a adquirido la ciencia como el progreso en los conocimientos cient&#x00ED;ficos. Por otra parte, abri&#x00F3; la ciencia a nuevas inferencias metodol&#x00F3;gicas, entre las cuales, est&#x00E1;n las interpretaciones de un nutrido grupo de soci&#x00F3;logos de la ciencia. Como se&#x00F1;ala Di&#x00E9;guez (Di&#x00E9;guez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2005</xref>: 278) <italic>pese a las interpretaciones de algunos soci&#x00F3;logos han dado su obra, Kuhn no admiti&#x00F3; nunca que la ciencia pudiera reducirse a causas sociales externas. De hecho, como historiador, &#x00E9;l fue siempre un internalista. Su preocupaci&#x00F3;n estuvo en el an&#x00E1;lisis del contexto intelectual de la ciencia, muy en la l&#x00ED;nea de los trabajos de A. Koyr&#x00E9;</italic>. </p>
		
		<p>Kuhn muestra grandes diferencias respecto a las tesis popperianas aunque tambi&#x00E9;n similitudes. El punto de encuentro se sit&#x00FA;a en torno a valoraci&#x00F3;n por ambas partes, en favor de la importancia de la historia de la ciencia para el desarrollo cient&#x00ED;fico. Esta era una de las grandes deficiencias de los positivistas l&#x00F3;gicos, porque cre&#x00ED;an en las grandes concepciones abstractas del pensamiento sin conceder la importancia que tiene la historia en los procesos del progreso de la ciencia. Kuhn, achacaba a los positivistas, haber tenido que utilizar los an&#x00E1;lisis de los descubrimientos cient&#x00ED;ficos solo desde la perspectiva de sus resultados finales, tal y como aparecen en los libros de texto; pero esto demuestra tanto la substancia de lo que sucede realmente en la ciencia como los folletos tur&#x00ED;sticos describen la cultura en la introducci&#x00F3;n al viajero. </p>
		
		<p>Por otra parte, se enfrent&#x00F3; a Popper en cuanto a que consideraba que las &#x00F3;rdenes normativas del falsacionismo no son v&#x00E1;lidas para el avance de la ciencia, con esto est&#x00E1; dando un empuj&#x00F3;n a la ciencia y valorando el procedimiento hist&#x00F3;rico con el proceder de la actividad cient&#x00ED;fica. As&#x00ED;, da un salto cualitativo en la concepci&#x00F3;n de la nueva ciencia, pues debemos valorar el quehacer de la actividad cient&#x00ED;fica, que oscila entre la reconstrucci&#x00F3;n l&#x00F3;gica de las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas y el estudio hist&#x00F3;rico de la ciencia.  </p>
		
		<p>La contextualizaci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica de la ciencia es indispensable para el desarrollo del progreso cient&#x00ED;fico, de ella, nacer&#x00E1;n las pautas de valoraci&#x00F3;n y consolidaci&#x00F3;n de las nuevas teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas. Esta idea tambi&#x00E9;n ha permeado en el &#x00E1;mbito hermen&#x00E9;utico desde el gran desarrollo medieval de la ex&#x00E9;gesis b&#x00ED;blica, la cual tambi&#x00E9;n se debat&#x00ED;a entre una interpretaci&#x00F3;n aleg&#x00F3;rica u otra hist&#x00F3;rico-gramatical de los textos. Este debate confluye tanto en el an&#x00E1;lisis de la metodolog&#x00ED;a y de la actividad de la ciencia, como en el desarrollo hermen&#x00E9;utico. De hecho, tanto Schleiermacher (<xref ref-type="bibr" rid="CIT30">1985</xref>), como Gadamer (<xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2007</xref>) o Dilthey (<xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2000</xref>) asumen que la hermen&#x00E9;utica cient&#x00ED;fica tiene que estar basada en la comprensi&#x00F3;n hist&#x00F3;rica. No obstante, como bien afirma Gadamer, la hermen&#x00E9;utica no se desplaza a caballo del desarrollo de la historia efectual sino que la propia hermen&#x00E9;utica reconfigura la historia como parte del proceso comprensivo de tal modo que ser hist&#x00F3;rico quiere decir no agotarse nunca en el saberse (Gadamer, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2007</xref>: 372). En este punto, la hermen&#x00E9;utica cobra una hondura que la epistemolog&#x00ED;a historicista no tiene, puesto que la primera se apoya en la historia pero se introduce en la tradici&#x00F3;n como aquel lenguaje recibido en que vivimos (Habermas, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2007</xref>: 256). No obstante, la infraestructura lingü&#x00ED;stica de la sociedad es el momento de un plexo que est&#x00E1; constituido por s&#x00ED;mbolos interpretables y por coacciones de la realidad. De ah&#x00ED; que la hermen&#x00E9;utica, al contrario que la visi&#x00F3;n hist&#x00F3;rica del conocimiento, busca la comprensi&#x00F3;n social apoy&#x00E1;ndose en la historia pero yendo a los procesos sociales internos que condicionan el desarrollo de esta, puesto que la hermen&#x00E9;utica asume la construcci&#x00F3;n permanente de nuestra propia historia. Por esta raz&#x00F3;n, este saber asume la subjetividad buscando tambi&#x00E9;n la intersubjetividad como persecuci&#x00F3;n de la m&#x00E1;xima objetividad. </p>
		
		<p>Volviendo a Kuhn, para &#x00E9;l, las ciencias sociales deber&#x00ED;an contar con una serie de paradigmas que entroncasen el desarrollo de las mismas. Para que esto se produjera era necesario conocer cu&#x00E1;les eran v&#x00E1;lidos y cuales no. Sin embargo, el principal problema proced&#x00ED;a de los te&#x00F3;ricos de las ciencias sociales quienes consideraban que dentro de ella no exist&#x00ED;an paradigmas, como acontec&#x00ED;a en la normalizaci&#x00F3;n de las ciencias naturales.  </p>
		
		<p>En contra de lo que pensaba Popper, el cambio revolucionario –seg&#x00FA;n Kuhn– no es consecuencia de la aparici&#x00F3;n de elementos falsadores del antiguo paradigma. Porque, todo paradigma presenta problemas que no pueden resolver, pero estos no se vuelven en su contra hasta que no aparece un nuevo paradigma que pueda sustituirlo. <italic>Rechazar un paradigma sin sustituirlo simult&#x00E1;neamente por otro es rechazar la ciencia misma </italic>(Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 79). </p>
		
		<p>Estos cambios revolucionarios en las ciencias produc&#x00ED;an una consecuencia de las actividades de la ciencia normal, debido al procedimiento de sus propias investigaciones, por lo tanto se desvelaban contradicciones dentro del marco general del conocimiento existente. Una revoluci&#x00F3;n en la ciencia implicaba un cambio en la concepci&#x00F3;n del mundo, una alteraci&#x00F3;n de la sociedad. Pero no solo eso, las revoluciones cient&#x00ED;ficas tambi&#x00E9;n suponen una modificaci&#x00F3;n en el sentido que le damos a la propia ciencia y a su actividad, a su tradici&#x00F3;n y al sistema b&#x00E1;sico de referencia que usaremos. En base a esto nos encontramos con una transmutaci&#x00F3;n hermen&#x00E9;utica de la ciencia; es decir de su auto-comprensi&#x00F3;n.  </p>
		
		<p>Los rasgos m&#x00E1;s destacados de la teor&#x00ED;a de Kuhn son, por un lado, la diferencia entre ciencia normal y ciencia revolucionaria, distinci&#x00F3;n que no se mantiene en pie sin la aportaci&#x00F3;n de la psicolog&#x00ED;a y sociolog&#x00ED;a de la ciencia. La ciencia normal est&#x00E1; presidida por un paradigma dominante; y la ciencia revolucionaria responde a tiempo de cambio y crisis, es decir, el cambio de un paradigma antiguo es resultado de su entrada en crisis por la multiplicaci&#x00F3;n de anomal&#x00ED;as no explicadas, y su consiguiente sustituci&#x00F3;n por uno nuevo. En segundo lugar, por su argumentaci&#x00F3;n que no se encuentra solamente en la significaci&#x00F3;n del progreso cient&#x00ED;fico respecto al talante revolucionario del mismo, sino, a la importancia adquirida por el concepto de paradigma en su concepci&#x00F3;n de la ciencia y las caracter&#x00ED;sticas sociol&#x00F3;gicas de las comunidades cient&#x00ED;ficas<xref ref-type="fn" rid="NOTE01">1</xref>.</p>
		
		<p>Toda la literatura conceptual de la ciencia gira en torno al concepto de paradigma, empero no es consecuencia de un proceso de abstracci&#x00F3;n te&#x00F3;rica, sino est&#x00E1; conectado a la experiencia vital y desarrollo profesional de su autor como investigador cient&#x00ED;fico. Los paradigmas sirven para definir los problemas y m&#x00E9;todos leg&#x00ED;timos de un campo de investigaci&#x00F3;n y, a la vez, son lo bastante incompletos para dejar muchos problemas para ser resueltos. La diferencia entre ciencia y no -ciencia se encuentra en la existencia de un paradigma aceptado y abierto, que demuestre su solidez para sustentar el trabajo de los cient&#x00ED;ficos, superando el criterio popperiano de falsabilidad.  </p>
		
		<p>El paradigma kuhniano desde sus inicios tuvo que ser revisado en varias ocasiones, en origen presentaba mucha ambigüedad, lo cual le llev&#x00F3; a la revisi&#x00F3;n constante hasta que en 1969 propone el modelo que regir&#x00E1; el comportamiento paradigm&#x00E1;tico de la ciencia. Su principal preocupaci&#x00F3;n se hallaba en el marco te&#x00F3;rico, y dice al respecto: <italic>[el paradigma] es disciplinar porque se refiere a la posesi&#x00F3;n com&#x00FA;n de los practicantes de una disciplina particular; matriz porque est&#x00E1; compuesta de elementos ordenados de varios tipos, cada uno de los cuales requiere de una especificaci&#x00F3;n posterior</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 28). En ello habla de la estructura microcomunitaria de la ciencia, y afirma que las revoluciones no son sucesos raros, sino que pueden darse microrevoluciones en el seno de subcomunidades con relativa frecuencia, Esto implica un acercamiento a las tesis de Popper, aunque contin&#x00FA;a habiendo diferencias sustanciales, en el modo en el que se produce la elecci&#x00F3;n de teor&#x00ED;as. </p>
		
		<p>Mientras no se ha establecido un paradigma para el estudio de cierto g&#x00E9;nero de cosas, la ciencia correspondiente no ha llegado a su madurez; su cultivo es asunto de aventureros geniales dispuestos, cada uno de ellos, a adelantar una teor&#x00ED;a original. Solo cuando una de estas teor&#x00ED;as consigue introducir tal orden y claridad en los hechos a que se refiere que elimina a las otras y ofrece una base y un modelo para el trabajo colectivo, cooperativo, de profesionales especializados, empieza en ese terreno lo que Kuhn denomina <italic>ciencia normal</italic> (Espinoza y Torretti, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2004</xref>: 58). </p>
		
		<p>Esto que Kuhn llama ciencia normal no produce por s&#x00ED; misma la resoluci&#x00F3;n de enigmas, y tampoco lleva a descubrir nuevos tipos de fen&#x00F3;menos, pues no es funci&#x00F3;n de la ciencia normal. La ciencia normal no se ocupa de lo que se est&#x00E1; investigando, sino del paradigma que se est&#x00E1; utilizando para la continuidad del conocimiento cient&#x00ED;fico. Esta cuesti&#x00F3;n debe estar bien clara en la naturaleza del cient&#x00ED;fico, porque ser&#x00E1; el propio paradigma quien condicione la investigaci&#x00F3;n del cient&#x00ED;fico, <italic>al centrar la atenci&#x00F3;n sobre un cuadro peque&#x00F1;o de problemas relativamente esot&#x00E9;ricos, el paradigma obliga a los cient&#x00ED;ficos a investigar alguna parte de la naturaleza de una manera tan detallada y profunda que ser&#x00ED;a inimaginable en otras condiciones</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 53).Porque en periodos de ciencia normal los cient&#x00ED;ficos no tratan de encontrar nuevas teor&#x00ED;as sino nuevos tipos de fen&#x00F3;menos, y mucho menos de falsar sus teor&#x00ED;as, sino que tratan de encajar cada vez mejor las teor&#x00ED;as vigentes con los fen&#x00F3;menos conocidos. </p><p>Por tanto, el paradigma establecido no es objeto para la renovaci&#x00F3;n sino para una mayor articulaci&#x00F3;n y especificaci&#x00F3;n en condiciones nuevas. Es decir, <italic>las zonas investigadas por la ciencia normal son min&#x00FA;sculas, la empresa que est&#x00E1; siendo discutida ha discutido dr&#x00E1;sticamente su visi&#x00F3;n. Pero esas restricciones nacidas de la confianza en un paradigma, resultan esenciales para el desarrollo de una ciencia </italic>(Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 53). </p>
		
		<p>La ciencia normal se sit&#x00FA;a en el contexto de una concepci&#x00F3;n internalista de la ciencia, pues, constituye un modo de racionalizaci&#x00F3;n intrapragm&#x00E1;tica. El predominio de un paradigma, y su consiguiente tarea de desbroce por parte de la ciencia normal, presupone que la comunidad cient&#x00ED;fica en ning&#x00FA;n momento debate su validez en su quehacer cotidiano, m&#x00E1;s bien se apoya en el bagaje de elementos que aportan la matriz disciplinar para el ejercicio de la raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, si bien la ciencia est&#x00E1; constre&#x00F1;ida a la rutina del paradigma.<italic> La ciencia normal posee un mecanismo interno que siempre que el paradigma del que procede deja de funcionar de manera efectiva, asegura el relajamiento de las restricciones que atan la investigaci&#x00F3;n. […] Sin embargo, mientras tanto, durante el periodo en el que el paradigma se aplica con &#x00E9;xito, la profesi&#x00F3;n resolver&#x00E1; problemas que es raro que sus miembros hubieran podido imaginarse y que nunca hubieran emprendido sin &#x00E9;l</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 53). </p>
		
		<p>La ciencia normal est&#x00E1; elaborada por una comunidad cient&#x00ED;fica, previa aceptaci&#x00F3;n de los elementos de la matriz disciplinar, que sirven de fundamento para los siguientes pasos a seguir por la actividad cient&#x00ED;fica. Seg&#x00FA;n la propuesta de Kuhn, el proceso resalta que los cient&#x00ED;ficos deben atenerse a tres mecanismos; el primero, los hechos a la luz del paradigma son esencialmente reveladores de la naturaleza de las cosas y que, por tanto, es conveniente determinar con mayor exactitud y en la mayor variedad de situaciones. Un segundo camino se inscribe en el lugar de los hechos que permiten contrastar las predicciones derivadas del paradigma. Por &#x00FA;ltimo, los cient&#x00ED;ficos deben encaminar sus pr&#x00E1;cticas a resolver el grado de incertidumbre desprendida del mismo. </p>
		
		<p>A pesar de estos pasos que deben seguir los cient&#x00ED;ficos, Kuhn era consciente de la problem&#x00E1;tica nacida con los paradigmas, como el mismo asevera que los cient&#x00ED;ficos ser&#x00E1;n reacios a aceptar un nuevo paradigma a menos que este no consiga resolver alg&#x00FA;n problema destacado que no haya tenido soluci&#x00F3;n hasta el momento y que no sea capaz de prometer que conservar&#x00E1; una gran parte de la capacidad para resolver problemas que han desplegado los paradigmas precedentes (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 169). En este punto aparece cierta ambigüedad explicativa-metodol&#x00F3;gica, puesto que, cuando un paradigma sustituye a otro es consecuencia de un progreso objetivo por el aumento en la capacidad de resolver problemas, y en sentido contrapuesto, manifiesta que, lo que se considere un problema a resolver y una soluci&#x00F3;n adecuada depender&#x00E1; de cada paradigma. Desde esta dimensi&#x00F3;n no se puede hacer un balance comparativo de problemas resueltos desde valores objetivos. Bird se hace eco de esta ambigüedad: <italic>Si lo que cuenta en la resoluci&#x00F3;n de problemas vienen definido &#x00FA;nicamente por los ejemplares, es dif&#x00ED;cil percibir c&#x00F3;mo tienen lugar las revoluciones tal y como las describe Kuhn. Ya que si los nuevos aspirantes son genuinamente diferentes, no puede considerarse que resuelvan ning&#x00FA;n problema existente, precisamente porque la resoluci&#x00F3;n de problemas requiere similitud entre los ejemplares existentes</italic> (Bird, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2002</xref>: 98). </p>
		
		<p>El otro punto desplegado de la visi&#x00F3;n paradigm&#x00E1;tica a resolver por Kuhn, es la ciencia inmadura, que se caracteriza por la continua competencia entre concepciones distintas de la naturaleza de los <italic>modos inconmensurables de ver el mundo<xref ref-type="fn" rid="NOTE02">2</xref> y de practicar las ciencias </italic>(Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 43). Responsable de llevar a que las cuestiones elementales de la ciencia est&#x00E9;n sometidas a debate. La desesperaci&#x00F3;n de las diferencias se produce por el triunfo de una de las escuelas anteriores al paradigma y <italic>para ser aceptada como paradigma debe parecer mejor que sus competidores pero no necesita explicar y, en efecto, nunca lo hace, todos los hechos que se pueden conformar con ella</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 44). El procedimiento de emergencia sobre el cual est&#x00E1; anclada la visi&#x00F3;n de Kuhn, pone punto final a una situaci&#x00F3;n de debate y pol&#x00E9;mica constante de los fundamentos de los fundadores de la ciencia, sin olvidar los efectos que proporcionan en la confianza de los cient&#x00ED;ficos en raz&#x00F3;n al buen quehacer y en la direcci&#x00F3;n para solucionar las incertidumbres que ocasiona. </p>
		
		<p>Los cient&#x00ED;ficos se rigen por unos comportamientos nacidos del trabajo auspiciado en pro del desarrollo cient&#x00ED;fico, del cual por el propio modus operandi y desarrollo de la ciencia, conlleva la aparici&#x00F3;n de una serie de problemas. A raz&#x00F3;n de esto, la actividad de los cient&#x00ED;ficos consistir&#x00E1; en la reconducci&#x00F3;n de la teor&#x00ED;a con los hechos y poner el pilar de sostenimiento del paradigma, y solucionando el problema de lo inesperado y transform&#x00E1;ndolo en esperado, y as&#x00ED;, se podr&#x00E1; continuar con la investigaci&#x00F3;n con la posibilidad de poder descubrir nuevos fen&#x00F3;menos. No siempre los cient&#x00ED;ficos se encuentran con que sus teor&#x00ED;as y nuevas visiones llevan a desaparici&#x00F3;n de las anomal&#x00ED;as en su observaci&#x00F3;n. En ocasiones estas a lo largo del proceso van desapareciendo, pero otras veces se instauran ah&#x00ED;, y no existe manera de eliminarlos, es cuando la comunidad cient&#x00ED;fica recurre a mecanismos antiguos y elimina cualquier proceso cr&#x00ED;tico del mismo. Esto se puede entender como un mecanismo de no aceptaci&#x00F3;n del cambio, dando p&#x00ED;e a la vulnerabilidad del paradigma y acept&#x00E1;ndose el mecanismo de amarrarse a s&#x00ED; mismo, para impedir la destrucci&#x00F3;n del mismo. Entrando entonces el proceso en crisis. </p>
		
		<p>El crecimiento progresivo de incertidumbres precipita un proceso de cambio, de manera que genera una situaci&#x00F3;n de inestabilidad en la actividad cient&#x00ED;fica que debe ser solucionada. Inicialmente parece que la comunidad cient&#x00ED;fica lleva a un arrinconamiento de dicho paradigma, para su posible retorno. Por otra parte, los “<italic>Poppes” </italic>de la actividad cient&#x00ED;fica se sientan para la resoluci&#x00F3;n de las anomal&#x00ED;as que presenta el paradigma, por lo cual genera una pol&#x00ED;tica de soluciones de todo tipo llevando a un desentendimiento de la propia comunidad:<italic> Las reglas de la ciencia normal se hacen cada vez m&#x00E1;s confusa. Aun cuando existe todav&#x00ED;a un paradigma, pocos de los que practican la ciencia en su campo est&#x00E1;n completamente de acuerdo con &#x00E9;l. Incluso las soluciones aceptadas de algunos problemas se ponen en duda</italic> (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 137)<italic>.</italic> Esta problem&#x00E1;tica da origen a la crisis del sistema cient&#x00ED;fico, ocasionando un profundo malestar cient&#x00ED;fico y una profunda inoperabilidad de la propia comunidad, intentando resolverse con cientos de teor&#x00ED;as faltas de consistencia te&#x00F3;rica. La crisis abre el camino a un nuevo paradigma y, a un proceso de cambio te&#x00F3;rico propio de la capacidad innovadora de la ciencia <italic>todas las crisis concluyen con la adopci&#x00F3;n de un nuevo candidato a paradigma y con la lucha por su aceptaci&#x00F3;n </italic>(Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 139). Volvi&#x00E9;ndose al principio de la cuesti&#x00F3;n, pues la comunidad cient&#x00ED;fica desecha el antiguo y comienza a poner las claves del nuevo paradigma y, seguir el procedimiento para su aceptaci&#x00F3;n. En este proceso de transici&#x00F3;n la ciencia pasa a un proceso de ciencia extraordinaria. En este momento de confrontaci&#x00F3;n de mecanismos y de sus leyes, surgen los enfrentamientos entre quienes apoyan el nuevo paradigma y el viejo, pero acaba por imponerse el nuevo paradigma. Es lo que ha llamado Kuhn, la revoluci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica.  </p>
		
		<p>Otra de las aportaciones m&#x00E1;s destacadas de Kuhn, es la introducci&#x00F3;n del concepto de inconmensurabilidad<xref ref-type="fn" rid="NOTE03">3</xref> de las teor&#x00ED;as. La tradici&#x00F3;n que emerge de una revoluci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica no solo es incompatible, sino que a menudo inconmensurable con la tradici&#x00F3;n anterior (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2006</xref>: 103). La tesis de inconmensurabilidad de Kuhn se apoya en tres pilares: </p>
		
		<p>a) La sustituci&#x00F3;n de una teor&#x00ED;a por otra implica un proceso revolucionario, que rompe con la concepci&#x00F3;n anterior y no procede hablar de acumulaci&#x00F3;n de verdades. </p>
		
		<p>b) La inconmensurabilidad es una interpretaci&#x00F3;n hol&#x00ED;stica del significado de los t&#x00E9;rminos cient&#x00ED;ficos. Un mismo t&#x00E9;rmino puede significar cosas diferentes en el contexto de teor&#x00ED;as diferentes.  </p>
		
		<p>c) Asume la tesis de la teor&#x00ED;a de la observaci&#x00F3;n, es decir, toda observaci&#x00F3;n presupone la validez de una teor&#x00ED;a.  </p>
		
		<p>En esta teor&#x00ED;a de la inconmensurabilidad aparecen lagunas que pueden inducir a error, en el sentido que, dos teor&#x00ED;as presentan incompatibilidad l&#x00F3;gica. Kuhn en el intento de clarificar interpretaciones err&#x00F3;neas, manifiesta que, la inconmensurabilidad l&#x00F3;gica presupone un lenguaje com&#x00FA;n: una teor&#x00ED;a realiza afirmaciones que otra niega. Y contin&#x00FA;a dos teor&#x00ED;as inconmensurables no son contradictorias, porque de lo contrario ser&#x00ED;an conmensurables. Por lo tanto, las teor&#x00ED;as inconmensurables son compatibles en muchos t&#x00E9;rminos, pues est&#x00E1; enfatizando su propuesta en t&#x00E9;rminos de teor&#x00ED;as rivales, y para ello hace uso de cinco elementos de comparaci&#x00F3;n: exactitud, coherencia, simplicidad, alcance y fecundidad (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">1993</xref>).  </p>
		
		<p>En ese intento de aclarar las complicaciones derivadas de la inconmensurabilidad de las teor&#x00ED;as, Kuhn habla de tres cuestiones en las cuales se mueven estas, sem&#x00E1;ntica, metodol&#x00F3;gica y ontol&#x00F3;gica. La sem&#x00E1;ntica hace referencia a que no existe un lenguaje com&#x00FA;n, en el que expresar teor&#x00ED;as rivales. Metodol&#x00F3;gica es la ausencia de normas metodolog&#x00ED;as para juzgar los paradigmas rivales. Y la ontol&#x00F3;gica los paradigmas rivales postulan entidades muy dispares en el mundo. Vemos que nuevamente existen vinculaciones entre la propuesta epistemol&#x00F3;gica kuhniana y las concepciones hermen&#x00E9;uticas. El hecho de que se produzca inconmensurabilidad supone una base lingü&#x00ED;stica diferenciada entre teor&#x00ED;as rivales. De tal manera que ambas desarrollan comprensiones te&#x00F3;ricas e implicaciones sociales posteriores completamente diferentes. No obstante, como tambi&#x00E9;n afirm&#x00F3; Habermas (<xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2007</xref>) en referencia a las ciencias sociales comprensivas, las ciencias (sociales) no pueden centrar su comprensi&#x00F3;n en los procesos lingü&#x00ED;sticos, es necesario por tanto (y como bien afirma Kuhn) aproximarse a cuestiones metodol&#x00F3;gicas y ontol&#x00F3;gicas. A este respecto Habermas establece, adem&#x00E1;s, la existencia de una clara relaci&#x00F3;n entre el estudio del lenguaje, sino ampliar el estudio al &#x00E1;mbito comunicativo (lo que supone incorporar tambi&#x00E9;n aspectos relativos a la lucha por el poder, el control social, las relaciones sociales, etc.).  </p>
		
		<p>	Para Kuhn cada paradigma debe ser juzgado desde sus propios enunciados, y por ello son inconmensurables. Argumenta contra aquellos que desestiman su tesis al manifestar que dos teor&#x00ED;as en contextos ontol&#x00F3;gicos diferentes, pueden ser comparadas aunque no sean susceptibles de traducci&#x00F3;n a un lenguaje com&#x00FA;n, neutral y universal. De hecho, Kuhn expone que Popper necesita este vocabulario para poder comparar la verosimilitud de aquellas teor&#x00ED;as contrapuestas o para poder mostrar que una es m&#x00E1;s amplia que su predecesora. Asimismo, tambi&#x00E9;n muestra que tanto &#x00E9;l como Feyerabend han argüido extensamente que no se dispone de ning&#x00FA;n vocabulario de este tipo. En el paso de una teor&#x00ED;a a la siguiente las palabras cambian sus significados o sus condiciones de aplicabilidad por v&#x00ED;as sutiles (Kuhn, <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">1993</xref>)<italic>.</italic> En este sentido, Kuhn afirma que la falta de traducci&#x00F3;n estricta proveniente de la inconmensurabilidad puede ser superada gracias a la interpretaci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s del lenguaje intersubjetivo entre ambas. De hecho, tal y como afirma la hermen&#x00E9;utica, el lenguaje aporta una aproximaci&#x00F3;n a la objetividad que va a posibilitar el di&#x00E1;logo incluso entre teor&#x00ED;as inconmesurables. Dicho proceso sucede, o podr&#x00ED;a suceder, gracias a un proceso de reducci&#x00F3;n o de generaci&#x00F3;n de v&#x00ED;nculos reductivos (Moulines, <xref ref-type="bibr" rid="CIT26">1984</xref>). </p>
		
		<p>La inconmensurabilidad valorada por algunos autores como la ra&#x00ED;z de las principales desviaciones respecto a los enfoques tradicionales de la filosof&#x00ED;a de la ciencia (P&#x00E9;rez Rasanz, <xref ref-type="bibr" rid="CIT28">1999</xref>: 71), no se ha visto exenta de cr&#x00ED;ticas, siendo una de las m&#x00E1;s prol&#x00ED;feras la que ha provenido de Putnam. Este autor pone de relieve que un cambio de significado no conlleva necesariamente una transferencia de referencia. Aunque una mudanza de teor&#x00ED;a vendr&#x00E1; acompa&#x00F1;ada de un cambio de significado, los referentes de los t&#x00E9;rminos empleados deber&#x00E1;n seguir siendo los mismos (Di&#x00E9;guez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2005</xref>: 207). Putnam traslada la cr&#x00ED;tica m&#x00E1;s all&#x00E1; e indica que Kuhn confunde concepto con concepci&#x00F3;n. Para este autor, cualquiera que sea la presentaci&#x00F3;n en el an&#x00E1;lisis de dos teor&#x00ED;as, el concepto seguir&#x00E1; siendo el mismo, o que cambiar&#x00E1; ser&#x00E1; la concepci&#x00F3;n del mismo, que ha ido evolucionando en funci&#x00F3;n de las modificaciones producto del progreso humano. Es decir, el concepto de <italic>paja</italic> seguir&#x00E1; siendo el mismo, ahora la concepci&#x00F3;n sobre la <italic>paja </italic>ha variado, pues no implica lo mismo para una persona del siglo XVI que para una persona del siglo XXI, al respecto dice Putnam <italic>[la palabra] est&#x00E1; conectada a un cuerpo de creencias bastante diferente al de hace cien a&#x00F1;os </italic>(Putnam, <xref ref-type="bibr" rid="CIT29">1982</xref>: 200). </p>
		
		<p>A pesar de todos los enfrentamientos y la exposici&#x00F3;n clara de su desarrollo conceptual contrario a las metodolog&#x00ED;as existentes, las tesis de Kuhn no lograron la aceptaci&#x00F3;n completa de su epistemolog&#x00ED;a, es m&#x00E1;s, gener&#x00F3; muchas controversias. Una de ellas gir&#x00F3; en torno a la aceptaci&#x00F3;n del paradigma, pues un sector amplio de te&#x00F3;ricos consider&#x00F3; que tal efecto llevaba a una ciencia en constante revoluci&#x00F3;n. Esta posici&#x00F3;n cr&#x00ED;tica est&#x00E1; relacionada con el conocimiento cient&#x00ED;fico y la justificaci&#x00F3;n de validez de las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas, con la implicaci&#x00F3;n por parte de Kuhn sobre la inclusi&#x00F3;n de la sociolog&#x00ED;a y la psicolog&#x00ED;a como parte importante en el estudio de la historia de la ciencia. No obstante, del mismo modo que sus planteamientos te&#x00F3;ricos generaron controversias, tambi&#x00E9;n aparecieron te&#x00F3;ricos adeptos a sus planteamientos.  </p>
		
		<p>Sus defensores se apoyaron en que los an&#x00E1;lisis de Kuhn permit&#x00ED;an resolver problemas del falsacionismo popperiano. Sus aportaciones permit&#x00ED;an integrar la historia de la ciencia en la metodolog&#x00ED;a y aportar un marco conceptual m&#x00E1;s adecuado para entender la relaci&#x00F3;n entre teor&#x00ED;as y hechos, puesto que, a nuestro juicio, incorpora factores pr&#x00F3;ximos al &#x00E1;mbito comprensivo de la ciencia. En l&#x00ED;nea con esto, muchas de las cr&#x00ED;ticas hacia Kuhn reca&#x00ED;an sobre la libertad de interpretaci&#x00F3;n de sus tesis, que pueden dar a muchas y enfrentadas interpretaciones. Curiosamente, esta cr&#x00ED;tica tambi&#x00E9;n es algo recurrente de los sectores pr&#x00F3;ximos al neo-positivismo a la hora de hablar de cierto supuesto de subjetivismo del que adolece la hermen&#x00E9;utica. De hecho, la asunci&#x00F3;n de la interpretaci&#x00F3;n intersubjetiva como proceso generador de conocimiento y la reducci&#x00F3;n del impacto de la objetividad en el mismo, trajo y sigue trayendo consigo la idea err&#x00F3;nea que la hermen&#x00E9;utica (bien como metodolog&#x00ED;a, bien como ontolog&#x00ED;a) es sumamente subjetivista y genera un conocimiento no universalizable. Con el fin de salvar este escollo, uno de los grandes hermeneutas de la actualidad, el profesor Mauricio Beuchot, establece la existencia de lo que el denomina univocismo (propio de corrientes m&#x00E1;s positivistas) y el subjetivismo (propio de &#x00E1;mbitos posmodernos). Por esta raz&#x00F3;n, y para salvar esta problem&#x00E1;tica desarrolla un camino intermedio; lo que &#x00E9;l ha denominado como <italic>hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica </italic>(Beuchot, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2002</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2003</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2004</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2005</xref>) y que ha generado un nuevo &#x00E1;mbito de investigaci&#x00F3;n: la <italic>hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica de la ciencia </italic>(Coca y Valero, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2010a</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2010b</xref>). </p>
		
		<p>De la interpretaci&#x00F3;n de la tesis kuhniana se puede deducir que los cambios de los paradigmas se producen s&#x00FA;bitamente, puesto que en alg&#x00FA;n momento se debe producir un desplazamiento del paradigma, por otra parte, nos encontramos que la formaci&#x00F3;n del paradigma lleva mucho tiempo, de manera que podr&#x00ED;an llegar a coexistir m&#x00E1;s de un paradigma a la vez. Empero donde m&#x00E1;s hincapi&#x00E9; se hizo fue en la estructuraci&#x00F3;n intr&#x00ED;nseca de sus ideas; concretamente en la valoraci&#x00F3;n descriptiva de sus ideas. Se consideraba entonces que la teor&#x00ED;a de las revoluciones cient&#x00ED;ficas no ser&#x00ED;a m&#x00E1;s que una forma, entre otras varias, de abordar la historia de la ciencia relativamente alejada de las preocupaciones de los metod&#x00F3;logos, e incluso desde su propia perspectiva ser&#x00ED;a cuestionable (Blaug, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">1985</xref>: 80). </p>
		
		<p>Por otra parte, surgieron cr&#x00ED;ticas a las interpretaciones que desarrollaba Kuhn sobre la ciencia –subjetiva, consensual y objetiva– al considerarse que esta era obst&#x00E1;culo para conseguir una ciencia integradora capaz de objetivar los procesos del conocimiento cient&#x00ED;fico, pues en su esquema hay posibilidad de integrar muchos de los campos considerados ajenos a la actividad cient&#x00ED;fica (Chalmers, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2003</xref>: 149). Precisamente, por esta capacidad de integraci&#x00F3;n Kuhn se aproxima a lo que podr&#x00ED;amos denominar como el esbozo de lo que llegar&#x00ED;a a ser una concepci&#x00F3;n comprensiva de la actividad cient&#x00ED;fica. </p>
		
		<p>Otra de las cr&#x00ED;ticas correspondi&#x00F3; al tratamiento relativista desprendido de los paradigmas, cuyo discurso  consiste en lo siguiente. Cuando un paradigma nuevo sustituye a un paradigma viejo, y son inconmensurables entre s&#x00ED; (de lo que se deduce la dificultad de una historia de la ciencia poco tradicional), no existen argumentos para afirmar el progreso de la ciencia, por lo tanto, se puede llegar a negar que las propiedades que los sucesivos paradigmas atribuyen al mundo correspondan cada vez m&#x00E1;s estrechamente con lo que realmente es (Harris, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1985</xref>). </p>
		
		<p>Marvin Harris (<xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1985</xref>) conecta el relativismo cient&#x00ED;fico de Kuhn con el anarquismo epistemol&#x00F3;gico de Feyerabend, perdiendo el posicionamiento la ciencia de ese lugar privilegiado que ocupa, pasando a ser otra ciencia del esp&#x00ED;ritu. M&#x00E1;s que avanzar en el conocimiento cient&#x00ED;fico llegamos a los mismos puntos de partida de siglos anteriores. Feyerabend est&#x00E1; en esta l&#x00ED;nea, la idea de que un m&#x00E9;todo que contenga principios cient&#x00ED;ficos inalterables y absolutamente obligatorios que rijan los asuntos cient&#x00ED;ficos presenta dificultades al ser confrontado con los resultados de la investigaci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica. En ese momento, nos encontramos que no hay una sola regla por plausible que sea, ni por firmemente basada en la epistemolog&#x00ED;a que venga, que no sea infringida en una ocasi&#x00F3;n o en otra (Feyerabend, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1987</xref>). </p>
		
		<p>Las propuestas de este autor no est&#x00E1;n muy desencaminadas, tal y como en ocasiones se han dicho de &#x00E9;l, algunos casos como la revoluci&#x00F3;n copernicana y otras, surgieron por la ruptura de las reglas metodol&#x00F3;gicas establecidas. La ciencia como tal se encuentra es una combinaci&#x00F3;n de reglas y de error pero este, que depende de la propia motivaci&#x00F3;n del cient&#x00ED;fico, es tambi&#x00E9;n un fen&#x00F3;meno hist&#x00F3;rico y por ello, una teor&#x00ED;a del error, <italic>habr&#x00E1; ser m&#x00E1;s una colecci&#x00F3;n de historias que una teor&#x00ED;a propiamente dicha y deber&#x00E1; contener una buena cantidad de chismorreos sin prop&#x00F3;sito de los que cada cual pueda elegir aquello que cuadre con sus intenciones. Los buenos libros sobre el arte de reconocer y evitar el error tendr&#x00E1;n mucho en com&#x00FA;n con los buenos libros sobre el arte de cantar, de boxear o de hacer el amor </italic>(Feyerabend, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1987</xref>: 9)<italic>.</italic>  </p>
		
		<p>El planteamiento de Feyerabend trata de dar un enfoque m&#x00E1;s individualista, para &#x00E9;l, todo procedimiento humano est&#x00E1; condicionado por el quehacer de uno mismo, el propio ser humano quien se ayuda as&#x00ED; mismo. La idea de este es <italic>hablar solamente de lo que parece apropiado cuando se considera desde un punto de vista particular y restringido; visiones divergentes y actitudes divergentes dar&#x00E1;n lugar a juicios y m&#x00E9;todos de acercamiento diferentes </italic>(Feyerabend, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1987</xref>: 29)<italic>.</italic> Con esto nos lleva a una de las observaciones m&#x00E1;s criticadas del anarquismo epistemol&#x00F3;gico por &#x00E9;l defendido. Nos traslada a que todo sistema de reglas y procedimientos, por flexibles que sean, acciona la actividad y pr&#x00E1;ctica cient&#x00ED;fica, de aqu&#x00ED; su fe en el car&#x00E1;cter revolucionario de la ciencia frente a la rigidez de la ciencia normal, en la cual subyace caer en el monismo te&#x00F3;rico y metodol&#x00F3;gico. La mejor receta ante esta situaci&#x00F3;n es quebrar las reglas, una vez que la &#x00FA;nica regla posible es, que <italic>se admite todo</italic>. El se posiciona en la defensa que se admite todo, y cualquier desarrollo epistemol&#x00F3;gico es v&#x00E1;lido para la ciencia. En palabras de Mardones, el anarquismo de Feyerabend se resume a: <italic>la b&#x00FA;squeda del disenso, contradicci&#x00F3;n, ruptura […] no solo desembocamos en la b&#x00FA;squeda de lo que pueda falsar nuestras teor&#x00ED;as (Popper), sino en aprovechar todo aquello que puede sugerir y despertar la originalidad. Ya no hay m&#x00E9;todo, sino m&#x00E9;todos; ya no hay n&#x00FA;cleos que salvar, sino dogmas que derribar y nuevas teor&#x00ED;as que edificar. La ciencia se asemeja al arte </italic>(Mardones, <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">1991</xref>: 53)<italic>.</italic> </p>
		
		<p>Las ideas de Feyerabend han sufrido cr&#x00ED;ticas de diversa &#x00ED;ndole, pues han considerado sus planteamientos como faltos de consistencia, pues su planteamiento concede validez a cualquier planteamiento te&#x00F3;rico. Blaug (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">1985</xref>: 64) considera el pensamiento de este como <italic>una falta de respeto a la ciencia institucionalizada.</italic> </p>
		
		<p>Una persona que ha tratado de solventar los enfrentamientos salidos de la ciencia institucionalizada fue Lakatos. Las posiciones de Lakatos circulan en torno a su desacuerdo con el historicismo derivable de Kuhn, es decir, de esa visi&#x00F3;n externalista del conocimiento cient&#x00ED;fico y, adem&#x00E1;s, con el esfuerzo te&#x00F3;rico centrado en la tentativa de aventajar las objeciones padecidas por el falsacionismo de Popper, recuperando la probabilidad y actitud racional en la interpretaci&#x00F3;n de la historia de la ciencia desde presupuestos metodol&#x00F3;gicos.  </p>
		
		<p>Para acometer este an&#x00E1;lisis Lakatos parte de tres momentos de la historia del conocimiento cient&#x00ED;fico y cuya base es la obra popperiana. El primer punto, proviene de la consideraci&#x00F3;n vulgar de las ideas popperianas, es decir, de falta de consistencia te&#x00F3;rica, pues, s&#x00ED; en alg&#x00FA;n momento se pueden aplicar las tesis de la falsaci&#x00F3;n, en ning&#x00FA;n momento se podr&#x00E1;n utilizar para la demostraci&#x00F3;n de la veracidad. El segundo espacio de consideraci&#x00F3;n se encuentra en el desarrollo realizado por Popper en la L&#x00F3;gica de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, en &#x00E9;l se adhiere a un falsacionismo ingenuo que mantiene las tesis de que el objeto de la ciencia es la falsaci&#x00F3;n de teor&#x00ED;as de forma independiente. El &#x00FA;ltimo, acomete su cr&#x00ED;tica a las tesis del conocimiento cient&#x00ED;fico, bajo las claves de estar sometido a las conjeturas y refutaciones. En consideraci&#x00F3;n al tema dice Lakatos que, en este momento Popper elabora un falsacionismo sofisticado que hace hincapi&#x00E9; en el desarrollo cient&#x00ED;fico y traslada el centro de atenci&#x00F3;n de los m&#x00E9;ritos de una sola teor&#x00ED;a a los m&#x00E9;ritos relativos a teor&#x00ED;as enfrentadas, Por tanto, una teor&#x00ED;a predominar&#x00E1; sobre otra, si es menos falsable y adem&#x00E1;s conlleva la predicci&#x00F3;n de un nuevo fen&#x00F3;meno (Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>). </p>
		
		<p>La cr&#x00ED;tica realizada por Lakatos a Popper la acomete en tres puntos sobre el an&#x00E1;lisis llevado acabo por este en la conceptualizaci&#x00F3;n del desarrollo de la ciencia. Su primera cr&#x00ED;tica se dirige a la omisi&#x00F3;n realizada sobre la tenacidad de las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas. Y dice: <italic>[los cient&#x00ED;ficos] No abandonan una teor&#x00ED;a simplemente porque los hechos la contradigan. Normalmente o bien inventan alguna hip&#x00F3;tesis de rescate para explicar lo que ellos llaman despu&#x00E9;s una simple anomal&#x00ED;a o, si no pueden explicar la anomal&#x00ED;a, la ignorancia y centran su atenci&#x00F3;n en otros problemas </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 12)<italic>.</italic>  </p>
		
		<p>El segundo punto discordante est&#x00E1; en que el surgimiento de nuevas teor&#x00ED;as con m&#x00E1;s contenido emp&#x00ED;rico que la precedente ocurre sobre una base com&#x00FA;n, un problema que los cient&#x00ED;ficos mantienen como orientaci&#x00F3;n de sus investigaciones a lo largo del tiempo, y en torno al cual se constituye un campo de investigaci&#x00F3;n. </p>
		
		<p>Por &#x00FA;ltimo, el crecimiento de la ciencia no puede ser explicado (como propone Popper) mediante un simple proceso de refutaci&#x00F3;n que da lugar a un conjunto de teor&#x00ED;as aisladas. Una disciplina supone una serie de teor&#x00ED;as conexas que constituyen una problem&#x00E1;tica, en la que la teor&#x00ED;a subsiguiente puede resultar de a&#x00F1;adir cl&#x00E1;usulas auxiliares a la anterior, de forma que esta nueva supera en contenido emp&#x00ED;rico a la anterior teor&#x00ED;a. </p>
		
		<p>Lakatos para solucionar esta deficiencia encontrada en las tesis popperianas propone una serie de medidas, determinadas por unas reglas metodol&#x00F3;gicas: <italic>unas nos dice qu&#x00E9; senderos de investigaci&#x00F3;n hemos de evitar (heur&#x00ED;stica negativa), y otras qu&#x00E9; senderos hemos de seguir (heur&#x00ED;stica positiva)…Todos los programas de investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica se pueden caracterizar por su n&#x00FA;cleo. La heur&#x00ED;stica negativa del programa nos proh&#x00ED;be dirigir un modus tollens a este n&#x00FA;cleo.[…] La heur&#x00ED;stica positiva consiste en un conjunto parcialmente articulado de sugerencias o indicaciones sobre c&#x00F3;mo cambiar, desarrollar las variantes refutables del programa c&#x00F3;mo modificar, sofisticar, el cintur&#x00F3;n refutable de protecci&#x00F3;n </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 245-6).  </p>
		
		<p>Las cr&#x00ED;ticas hacia Popper se suceden a lo largo de su obra, pues analiza con rectitud que los programas cient&#x00ED;ficos como eje para el desarrollo de la ciencia est&#x00E1;n dotados de unas protecciones que impiden caer en la defenestraci&#x00F3;n del avance cient&#x00ED;fico. De no ser as&#x00ED;, la ciencia no progresar&#x00ED;a y nos quedar&#x00ED;amos siempre en el mismo lugar, y con un amplio elenco de discusiones sobre cu&#x00E1;les son los caminos y las teor&#x00ED;as a continuar, escribe Lakatos: <italic>[los programas de investigaci&#x00F3;n] est&#x00E1;n dotados cada uno de ellos, de un cintur&#x00F3;n protector flexible, de un n&#x00FA;cleo firme caracter&#x00ED;stico pertinazmente defendido y de una elaborada maquinaria para la soluci&#x00F3;n de problemas. Todos ellos, en cualquier etapa de su desarrollo. Tienen problemas no solucionados y con anomal&#x00ED;as no asimiladas. En este sentido todas las teor&#x00ED;as nacen refutadas y mueren refutadas </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 13).</p>
		
		<p>Toda esta cuesti&#x00F3;n gira en torno a la heur&#x00ED;stica negativa que excluye cualquier el n&#x00FA;cleo de la posible refutaci&#x00F3;n emp&#x00ED;rica y lo vuelve infalsable por decisi&#x00F3;n metodol&#x00F3;gica. Entonces cualquier deficiencia en la confrontaci&#x00F3;n de un programa con los hechos observados se atribuir&#x00E1; a cualquier parte de la estructura te&#x00F3;rica, pero jam&#x00E1;s a su n&#x00FA;cleo, su aceptaci&#x00F3;n la construye Lakatos as&#x00ED;: <italic>en lugar de ello, debemos emplear nuestro ingenio en articular o incluso inventar hip&#x00F3;tesis auxiliares que formen un cintur&#x00F3;n protector en torno a este n&#x00FA;cleo </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 16). El cintur&#x00F3;n protector que postula Lakatos sobre las hip&#x00F3;tesis auxiliares debe recibir los impactos de las contestaciones y, para defender al n&#x00FA;cleo, ser&#x00E1; ajustado y reajustado e incluso completamente sustituido. Estos cambios deben llevar a un incremento de contenido de las teor&#x00ED;as, o un progreso te&#x00F3;rico inicial, para posteriormente pasar al emp&#x00ED;rico. El programa de investigaci&#x00F3;n tendr&#x00E1; &#x00E9;xito si los cambios conducen a un cambio progresivo de la actividad, en cambio fracasar&#x00E1; si el cambio es regresivo. Esto ser&#x00E1; producto por la inoperancia de no a&#x00F1;adir nuevas cuestiones a las teor&#x00ED;as y, est&#x00E9;n ejerciendo funciones de defensa del entramado y la investigaci&#x00F3;n inicial. El problema de este planteamiento es que dificulta la inserci&#x00F3;n de los condicionantes sociales en los procesos de desarrollo cient&#x00ED;fico.  </p>
		
		<p>No todo lo propuesto por Lakatos, est&#x00E1; estructurado en torno a la negatividad de los programas, tambi&#x00E9;n contempla en los programas de investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica la presencia de una heur&#x00ED;stica positiva, la cual consiste en: <italic>un conjunto parcialmente estructurado, de normas sobre como cambiar y desarrollar las versiones refutables del programa de investigaci&#x00F3;n, sobre como modificar y complicar el cintur&#x00F3;n protector </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 69). La propuesta de Lakatos para la heur&#x00ED;stica positiva es que en s&#x00ED; misma establece una secuencia de modelos que simulan la realidad y cada vez se hacen m&#x00E1;s complejos. El cient&#x00ED;fico se concentra en estos modelos seg&#x00FA;n las prescripciones de su programa e ignora los contraejemplos y los datos reales: <italic>s&#x00ED; un cient&#x00ED;fico cuenta con una heur&#x00ED;stica positiva reh&#x00FA;sa involucrarse en temas observacionales. Permanecer&#x00E1; sentado, cerrar&#x00E1; los ojos, olvidar&#x00E1; los datos. Por supuesto en ocasiones preguntar&#x00E1; a la naturaleza con penetraci&#x00F3;n y resultar&#x00E1; estimulado por un s&#x00ED; pero no, defraudado por un no </italic>(Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>: 67).</p>
		
		<p>Los programas de investigaci&#x00F3;n dise&#x00F1;ados por Lakatos, son progresivos mientras la heur&#x00ED;stica positiva permita modelos que sean capaces de predecir hechos nuevos y supongan cambios progresivos en la problem&#x00E1;tica. Empero, cuando la teor&#x00ED;a se atrasa frente a los hechos, y se recurre a integrar anomal&#x00ED;as mediante hip&#x00F3;tesis <italic>ad hoc</italic> el potencial heur&#x00ED;stico recibe un retroceso y no avanza. A su vez, Lakatos intuye que un programa que sea regresivo no es motivo suficiente para ser abandonado, esto implica una participaci&#x00F3;n positiva del entramado cient&#x00ED;fico y, el grupo cient&#x00ED;fico debe dise&#x00F1;ar un programa que explique el &#x00E9;xito de la teor&#x00ED;a rival. Asimismo, tambi&#x00E9;n debe explicar la superaci&#x00F3;n de esta mediante un despliegue adicional de poder heur&#x00ED;stico, sin que podamos establecer en t&#x00E9;rminos racionales la imposibilidad de rehabilitar alguna parte del antiguo programa regresivo (Lakatos y Musgrave, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1975</xref>). Esta heur&#x00ED;stica positiva sit&#x00FA;a a Lakatos en el marco de un epistem&#x00F3;logo que asume el desarrollo acumulativo de la ciencia y que parece que se aleja en cierto modo de la inconmensurabilidad y el cambio entre paradigmas que mencionaba Kuhn. No obstante, al igual que Kuhn, Imre Lakatos aporta tambi&#x00E9;n unos componentes interesantes a nivel hermen&#x00E9;utico. </p>
		
		<p>La propuesta lakatosiana puede ser reconvertida, en parte, en un enfoque hermen&#x00E9;utico de la ciencia. Es decir, las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas presentan un cierre hermen&#x00E9;utico negativo y un impulso hermen&#x00E9;utico positivo, de manera semejante a lo propuesto en su heur&#x00ED;stica. En este sentido, los procesos externos van a traer consigo un cierre interpretativo que reduce las posibilidades de comprensi&#x00F3;n total y, por ende, de cr&#x00ED;tica y cambio. No obstante, la hermen&#x00E9;utica positiva nos permite generar mecanismos de ahondamiento y profundizaci&#x00F3;n en la comprensi&#x00F3;n de nuestro objeto de estudio. Esto implica la posibilidad de un cambio al desvelarse la problem&#x00E1;tica social que puede estar relacionada con lo que estemos estudiando. Estos aspectos tienen que ser tenidos en cuenta en el desarrollo de una hermen&#x00E9;utica de la ciencia (camino que todav&#x00ED;a no ha sido demasiado transitado aunque con algunas excepciones desarrolladas por Ursua y Ortiz-Os&#x00E9;s (<xref ref-type="bibr" rid="CIT31">1982</xref>), Moulines (<xref ref-type="bibr" rid="CIT27">1995</xref>), Heelan (<xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1982</xref>), Heelan (<xref ref-type="bibr" rid="CIT19">1983</xref>), Heelan (<xref ref-type="bibr" rid="CIT20">1989</xref>), Heelan (<xref ref-type="bibr" rid="CIT21">1991</xref>), adem&#x00E1;s de los firmantes del presente trabajo) que, actualmente, podr&#x00ED;amos decir recordando a Kuhn, que est&#x00E1; generando un nuevo paradigma comprensivo. En este se aceptan este doble proceso positivo/negativo de la hermen&#x00E9;utica, al que hemos hecho menci&#x00F3;n, as&#x00ED; como la inserci&#x00F3;n de la objetividad y la subjetividad de un modo equitativo como parte de la actividad cient&#x00ED;fica (AT).  </p>
		
		<p>En este sentido, la AT estar&#x00E1; mediada por factores internos (Fi) y externos (Fe) de un modo positivo (permitiendo el correcto avance de esta) o de un modo negativo (impienso un adecuado desarrollo de la misma). Fi dependen de la interiorizaci&#x00F3;n del paradigma tecnocient&#x00ED;fico actual en los agentes que desarrollan AT. En cambio, Fe ser&#x00E1; funci&#x00F3;n de los condicionantes pol&#x00ED;ticos, sociales, grupales, religiosos, etc. que circundan a la propia AT. Por lo tanto, de una manera resumida y formalizada podemos afirmar: </p>
		<p>AT=&#x003C;P, S, Ar, Fi, Fe&#x003E; </p>
		
		<p>En esta formalizaci&#x00F3;n simbolizamos la AT como aquel conjunto constituido por los elementos P, S, Ar, Fi y Fe, donde: </p>
		
		<p>AT = Actividad tecnocient&#x00ED;fica </p>
		
		<p>P = Personas. </p>
		
		<p>S = Sociedad en la que se desarrolla AT. </p>
		
		<p>Ar = Artefactos actuales. </p>
		
		<p>Fi = Factores internos (provenientes de los agentes tecnocient&#x00ED;ficos). </p>
		
		<p>Fe = Factores externos (provenientes del entorno del ST) </p>
		
		<p>No obstante, es preciso recordar que: </p>
		
		<p>AT ⊆ ST </p>
		
		<p>Siendo ST = Sistema tecnocient&#x00ED;fico. </p>
		
		<p>De este modo tenemos una simbolizaci&#x00F3;n formalizada m&#x00ED;nima que nos permite delimitar la actividad tecnocient&#x00ED;fica y en la que los componentes subjetivos y objetivos toman cuerpo de un modo equilibrado, equitativo y anal&#x00F3;gico. En esta concepci&#x00F3;n, en AT se desarrolla una relaci&#x00F3;n con lo ontol&#x00F3;gico tambi&#x00E9;n anal&#x00F3;gica, de tal manera que lo &#x00F3;ntico se puede convertir en otro Fe y, asimismo, en otro Fi. No obstante, esta perspectiva tambi&#x00E9;n puede quedar limitada al &#x00E1;mbito metodol&#x00F3;gico, tal y como se hace en los estudios sociol&#x00F3;gicos, dej&#x00E1;ndose entonces a un lado cualquier referencia a la ontolog&#x00ED;a. </p>
		
		<p>Por lo tanto, se puede considerar que AT, al igual que otros &#x00E1;mbitos del saber, mantiene una diferencia entre la subjetividad y la objetividad tanto a nivel veritativo como &#x00F3;ntico; el cual ser&#x00E1; tenido en cuenta o no en funci&#x00F3;n de nuestra intenci&#x00F3;n epist&#x00E9;mica. De este modo, se establecen unos lineamientos epist&#x00E9;mol&#x00F3;gicos b&#x00E1;sicos para el desarrollo posterior de una concepci&#x00F3;n comprensiva de la ciencia y de su actividad.</p>
		</sec>
		
	</body>

	<back>
		
			<sec id="notas">
				 <title>NOTES</title>
				 <fn-group>
				  <fn id="NOTE01"><label>1</label><p>Kuhn y Merton entienden como comunidad cient&#x00ED;fica el conjunto de especialistas y t&#x00E9;cnicos que comparten una formaci&#x00F3;n y un aprendizaje profesional similar, y cuyos objetivos son los del progreso cient&#x00ED;fico, aunque en dicho entretejido aparezcan una serie de fen&#x00F3;menos disfuncionales para el progreso. Al fin y al cabo, toda la comunidad se gu&#x00ED;a por la actividad y la pr&#x00E1;ctica cient&#x00ED;fica. Una buena literatura sobre el tema lo encontramos en Merton, R. (1977). <italic>Sociolog&#x00ED;a de la ciencia</italic>. Madrid: Alianza.</p></fn>
				  
				  <fn id="NOTE02"><label>2</label><p>Esto no en la teor&#x00ED;a kuhniana cuando se produce una revoluci&#x00F3;n los cient&#x00ED;ficos ven el mundo tras una investigaci&#x00F3;n de manera diferente.</p></fn>
				  
				  <fn id="NOTE03"><label>3</label><p>La tesis de la inconmensurabilidad de las teor&#x00ED;as aparece por primera vez, en la obra de Kuhn y en el ensayo de Feyerabend Explicaci&#x00F3;n, reducci&#x00F3;n y empirismo, ambos publicados en 1962.</p></fn>	  
				 </fn-group>
				</sec>
				
				
					<ref-list>
				<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>

			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Beuchot</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name>  
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <source>Tratado de hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica. Hacia un nuevo modelo de interpretaci&#x00F3;n</source> 
			  <publisher-loc>M&#x00E9;xico</publisher-loc>
			  <publisher-name>UNAM-&#x00CD;taca</publisher-name>  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Beuchot</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name>  
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <source>Perfiles esenciales de la hermen&#x00E9;utica</source> 
			  <publisher-loc>M&#x00E9;xico</publisher-loc>
			  <publisher-name>UNAM</publisher-name>  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT03">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Beuchot</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name>  
			  </person-group>
			  <year>2003</year>   
			  <source>Hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica y del umbral</source> 
			  <publisher-loc>Salamanca</publisher-loc>
			  <publisher-name>San Esteban</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT04">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Beuchot</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name>  
			  </person-group>
			  <year>2004</year>
			  <source>Hermen&#x00E9;utica, analog&#x00ED;a y s&#x00ED;mbolo</source> 
			  <publisher-loc>M&#x00E9;xico</publisher-loc>
			  <publisher-name>Herder</publisher-name> 
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT05">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Beuchot</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name>  
			  </person-group>
			  <year>2005</year>   
			  <source>En el camino de la hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica</source> 
			  <publisher-loc>Salamanca</publisher-loc>
			  <publisher-name>San Esteban</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT06">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Bird</surname>
				  <given-names>A.</given-names>
				  </name> 	  
			  </person-group> 
			  <year>2002</year>
			  <source>Thomas Kuhn</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Tecnos</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT07">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Blaug</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1985</year>
			  <source>Metodolog&#x00ED;a de la econom&#x00ED;a</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Alianza</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT08">
			<element-citation publication-type="journal">
				<person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Coca</surname>
				  <given-names>J. R.</given-names>
				  </name> 
				  <name>
				  <surname>Valero Matas</surname>
				  <given-names>J. A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2010a</year>  
			  <article-title>Ciencia, sociedad y hermen&#x00E9;utica anal&#x00F3;gica</article-title> 
			  <source>Revista de Fomento Social</source> 
			  <volume>65</volume>
			  <issue>260</issue>
			  <fpage>681</fpage>
			  <lpage>693</lpage>   
			  <comment>octubre-diciembre</comment>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT09">
			<element-citation publication-type="journal">
				<person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Coca</surname>
				  <given-names>J. R.</given-names>
				  </name> 
				  <name>
				  <surname>Valero Matas</surname>
				  <given-names>J. A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2010b</year>  
			  <article-title>Tecnociencia e interculturalidad: Nuevos retos para una nueva sociedad</article-title> 
			  <source>Sociolog&#x00ED;a y tecnociencia</source> 
			  <volume>1</volume>
			  <issue>0</issue>
			  <fpage>25</fpage>
			  <lpage>38</lpage>   
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT10"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Chalmers</surname>
				  <given-names>A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2003</year>
			  <source>¿Qu&#x00E9; es una cosa llamada ciencia?</source>
			  <publisher-loc>Buenos Aires</publisher-loc>
			  <publisher-name>Siglo XXI</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT11">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Di&#x00E9;guez</surname>
				  <given-names>A.</given-names>
				  </name>  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2005</year>
			  <source>Filosof&#x00ED;a de la ciencia</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Biblioteca Nueva-Universidad de M&#x00E1;laga</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT12">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Dilthey</surname>
				  <given-names>W.</given-names>
				  </name>		    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2000</year>
			  <source>Dos escritos sobre hermen&#x00E9;utica</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Istmo</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT13">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Espinoza</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name> 	
				  <name>
				  <surname>Torretti</surname>
				  <given-names>R.</given-names>
				  </name>	  	    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2004</year>
			  <source>Pensar la ciencia</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Tecnos</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT14">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Feyerabend</surname>
				  <given-names>P.</given-names>
				  </name> 		    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1987</year>
			  <source>Contra el m&#x00E9;todo</source>
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ariel</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT15">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Gadamer</surname>
				  <given-names>H. G.</given-names>
				  </name> 		    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2007</year>
			  <source>Verdad y m&#x00E9;todo</source>
			  <publisher-loc>Salamanca</publisher-loc>
			  <publisher-name>S&#x00ED;gueme</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT16">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Habermas</surname>
				  <given-names>J.</given-names>
				  </name> 	    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>2007</year>
			  <source>La l&#x00F3;gica de las ciencias sociales</source>  
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Tecnos</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT17">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Harris</surname>
				  <given-names>M.</given-names>
				  </name> 	    	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1985</year>
			  <source>Materialismo cultural</source>  
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Alianza</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT18">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Heelan</surname>
				  <given-names>P. A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1982</year>
			  <article-title>Hermeneutical Realism and Scientific Observation</article-title>
			  <source>PSA</source>
			  <issue>nº 1</issue>
			  <fpage>77</fpage>
			  <lpage>87</lpage>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT19">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Heelan</surname>
				  <given-names>P. A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1983</year>
			  <source>Space-perception and the philosophy of science</source>
			  <publisher-loc>California</publisher-loc>
			  <publisher-name>University of California Press</publisher-name>
			</element-citation> 
			</ref>

			<ref id="CIT20">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Heelan</surname>
				  <given-names>P. A.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group> 
			  <year>1989</year>
			  <chapter-title>Hermeneutical Phenomenology and the History of Science</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
				  <surname>Dahlstrom</surname>
				  <given-names>D.</given-names>
				  </name> 	  	  	   
			  </person-group>   
			  <source>Nature and Scientific Method: William A. Wallace Festschrift</source>
			  <publisher-loc>Washington, D.C.</publisher-loc>  
			  <publisher-name>Catholic University of America Press</publisher-name>
			  <comment>pp. 23-36</comment>
			</element-citation> 
			</ref>
			 
			<ref id="CIT21">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Heelan</surname>
				  <given-names>P. A.</given-names>
				  </name> 			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1991</year>
			  <chapter-title>Gadamer and Hermeneutics: Science, Culture, and Literature, Continental Philosophy</chapter-title> 
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
				  <surname>Silverman</surname>
				  <given-names>H.</given-names>
				  </name> 			  	  	  	  
			  </person-group>  
			  <source>Continental Philosophy IV</source>   
			  <publisher-loc>New York</publisher-loc>  
			  <publisher-name>Routledge</publisher-name>
			  <comment>pp. 213-228</comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT22">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Kuhn</surname>
				  <given-names>T.</given-names>
				  </name> 			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1993</year>
			  <source>La tensi&#x00F3;n esencial</source>   
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>  
			  <publisher-name>FCE</publisher-name>
			  <comment>Cap&#x00ED;tulo 13</comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT23">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Kuhn</surname>
				  <given-names>T.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>2006</year>
			  <source>La estructura de las revoluciones cient&#x00ED;ficas</source> 
			  <publisher-loc>M&#x00E9;xico</publisher-loc>
			  <publisher-name>FCE</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT24">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Lakatos</surname>
				  <given-names>I.</given-names>
				  </name>  
				  <name>
				  <surname>Musgrave</surname>
				  <given-names>A.</given-names>
				  </name> 	  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1975</year>
			  <source>La cr&#x00ED;tica y el desarrollo del conocimiento</source> 
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Grijalbo</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT25">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Mardones</surname>
				  <given-names>J. M.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1991</year>
			  <source>Filosof&#x00ED;a de las ciencias humanas y sociales</source> 
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Anthropos</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT26">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Moulines</surname>
				  <given-names>U.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1984</year>
			  <chapter-title>Ontological Reduction in Natural Sciences</chapter-title> 
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
				  <surname>Balzer</surname>
				  <given-names>W.</given-names>
				  </name>  
				  <name>
				  <surname>Pearce</surname>
				  <given-names>D. A.</given-names>
				  </name>  	
				  <name>
				  <surname>Schmidt</surname>
				  <given-names>H. J.</given-names>
				  </name>	  		  	  	  	  
			  </person-group>
			  <source>Reduction in Science</source> 
			  <publisher-loc>Dordrecht</publisher-loc>
			  <publisher-name>Reidel</publisher-name> 
			  <comment>pp. 51-70</comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT27">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Moulines</surname>
				  <given-names>U.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1995</year>
			  <article-title>La filosof&#x00ED;a de la ciencia como disciplina hermen&#x00E9;utica</article-title> 
			  <source>Isegor&#x00ED;a</source> 
			  <issue>nº 12</issue>
			  <fpage>110</fpage>
			  <lpage>118</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT28">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>P&#x00E9;rez Rasanz</surname>
				  <given-names>M. R.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1999</year>
			  <source>Kuhn y el cambio cient&#x00ED;fico</source> 
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>FCE</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT29">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Putnam</surname>
				  <given-names>H.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1982</year>
			  <article-title>Three Kinds of Scientific Realism</article-title> 
			  <source>Philosophical Quarterly</source> 
			  <volume>32</volume>
			  <issue>128</issue>
			  <fpage>195</fpage>
			  <lpage>200</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT30">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Schleiermacher</surname>
				  <given-names>F.</given-names>
				  </name>  			  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1985</year>
			  <source>Hermen&#x00E9;utica y cr&#x00ED;tica</source> 
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Cincel</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT31">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Ursua</surname>
				  <given-names>N.</given-names>
				  </name>  	
				  <name>
				  <surname>Ortiz-Os&#x00E9;s</surname>
				  <given-names>A.</given-names>
				  </name> 	    		  	  	  	  
			  </person-group>
			  <year>1982</year>
			  <article-title>Hermen&#x00E9;utica y filosof&#x00ED;a de la ciencia</article-title> 
			  <source>Pensamiento</source>   
			  <issue>nº 38</issue>
			  <fpage>37</fpage>
			  <lpage>61</lpage>
			</element-citation>
			</ref>


		</ref-list>
	</back>
</article>