<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "journalpublishing3.dtd">
<article article-type="book-review" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">ARBOR</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>ARBOR</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
    	</journal-meta>
    	<article-meta>
			<article-id pub-id-type="identifier">arbor.2013.0210-1963</article-id>
		    
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>RESE&#x00F1;AS DE LIBROS/BOOK REVIEWS</subject>
				</subj-group>
		    </article-categories>
       	 
		<title-group>
			<article-title>Rese&#x00F1;a del libro "Historia cultural de la psiquiatr&#x00ED;a" </article-title>
			<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a</alt-title>
		</title-group>
        <contrib-group>
			 <contrib contrib-type="author" corresp="yes">
				<name>
				<surname>Montiel</surname>
				<given-names>Luis</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
			 </contrib>
			 <aff id="U1">Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid</aff>
		</contrib-group>
			 
			 <author-notes>
				<corresp id="cor1">e-mail: <email xlink:href="montiel@med.ucm.es">montiel@med.ucm.es</email>
				</corresp>
			 </author-notes>
	               
        <pub-date pub-type="collection">
			<year>2013</year>
			</pub-date>
			
			<volume>189</volume>
			<issue>762</issue>
			
			<elocation-id>a061</elocation-id>
		
		<permissions>
		<copyright-statement>&#x00A9; 2013 CSIC</copyright-statement>
		<copyright-year>2013</copyright-year>
		<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/3.0/">
		<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution-Non Commercial (by-nc) Spain 3.0.</license-p>
		</license>
		</permissions>
		</article-meta>
	</front>   
     
    <body>	
	<sec>
	<title><bold>Rafael Huertas</bold> <italic>Historia cultural de la psiquiatr&#x00ED;a</italic><bold>Madrid: Los libros de la catarata, 2012, 221 pp. ISBN: 978-84-8319-695-3</bold></title>
	
    <title> </title>
	
	
	<p>Quien conozca la trayectoria investigadora del autor puede f&#x00E1;cilmente imaginar que la presente obra es el resultado —el decantado, dir&#x00ED;a yo— de treinta a&#x00F1;os de investigaci&#x00F3;n en la historia de la psiquiatr&#x00ED;a. Su t&#x00ED;tulo es sumamente expl&#x00ED;cito, y la consulta de su &#x00ED;ndice confirma las expectativas del lector avisado; el &#x00FA;ltimo cap&#x00ED;tulo propone “otra historia para otra psiquiatr&#x00ED;a”. No se trata, pues, de una investigaci&#x00F3;n sobre uno o varios temas concretos, sino de una reflexi&#x00F3;n acerca del modo de estudiar la historia de la que es posiblemente la m&#x00E1;s controvertida de las especialidades m&#x00E9;dicas reconocidas, acompa&#x00F1;ada de una militante reivindicaci&#x00F3;n: dicha propuesta no se cierra sobre s&#x00ED; misma, sino que se proyecta sobre su materia de estudio; se ofrece como instrumento “para otra psiquiatr&#x00ED;a”. </p
	
	><p>En los cap&#x00ED;tulos que conducen al mencionado final Huertas analiza los diferentes modos de abordar el estudio de la psiquiatr&#x00ED;a desde los primeros pasos de la historiograf&#x00ED;a correspondiente hasta la actualidad, pero no solamente describiendo con minucia el estilo de cada autor, y detectando sus “debilidades y fortalezas”, como a menudo escribe, v&#x00ED;ctima tal vez del lenguaje institucional tomado del <italic>business management</italic> al que se ve forzado todo aqu&#x00E9;l que tiene o ha tenido responsabilidades institucionales; no se limita, digo, a ello desde la mera lectura de dichas obras, sino tambi&#x00E9;n desde el contraste de cada una de dichas estrategias y tesis con sus propias experiencias de investigaci&#x00F3;n. Y esto es lo que hace especialmente interesante su trabajo: no se conforma con ofrecer una lectura reflexiva e inteligente; &#x00E9;sta se completa con la opini&#x00F3;n fundamentada de quien sabe de qu&#x00E9; habla, pues &#x00E9;l mismo se ha adentrado en el campo cultivado por los autores a quienes se refiere. </p>
	
	<p>Es muy de agradecer que Huertas advierta desde las primeras p&#x00E1;ginas que la objetividad a la que aspira no deja de ser un ideal, lo que por otra parte le conduce a comportarse de manera responsable e indulgente en su valoraci&#x00F3;n de los diferentes estilos sobre los que reflexiona en su obra; en ning&#x00FA;n momento su estudio decreta que tal historia es “buena” y tal otra “mala”. Todos los abordajes “tienen una carga ideol&#x00F3;gica evidente” que nace “de la afortunada dificultad para separar [en las ciencias humanas] lo objetivo de lo subjetivo”<xref ref-type="fn" rid="NOTE01">1</xref>. Por ello no parece casual que el primer cap&#x00ED;tulo est&#x00E9; dedicado a reflexionar sobre las muy debatidas tesis de Michel Foucault y sobre la historiograf&#x00ED;a dependiente de ellas. Reconociendo, como no podr&#x00ED;a ser de otro modo, lo acertado de las objeciones metodol&#x00F3;gicas planteadas al fil&#x00F3;sofo franc&#x00E9;s, el autor advierte que dif&#x00ED;cilmente la historia de la psiquiatr&#x00ED;a habr&#x00ED;a llegado a ser lo que es sin la agitaci&#x00F3;n producida por su obra entre los historiadores. La opini&#x00F3;n de Huertas, que me parece acertada, es que la <italic>Histoire de la folie à l’âge classique</italic> vino a representar lo que una piedra lanzada en mitad de un estanque; un estanque habitado por individuos capaces de hacer algo m&#x00E1;s que simplemente alborotarse. Entre par&#x00E9;ntesis, y no creo ser el &#x00FA;nico, ni el primero, en pensar esto, creo que si en el futuro la obra de Foucault se descarta definitivamente de la historia de la psiquiatr&#x00ED;a ser&#x00E1; para alcanzar todo su valor a la hora de pensar y comprender la &#x00E9;poca toda en la que fue escrita. </p>
	
	<p>Si la interpretaci&#x00F3;n foucaultiana convert&#x00ED;a en cuesti&#x00F3;n de “orden y desorden psiqui&#x00E1;tricos”, t&#x00ED;tulo del primer cap&#x00ED;tulo, o de mero poder, la historia de la psiquiatr&#x00ED;a (que no de la locura), la reacci&#x00F3;n frente a este reduccionismo encabezada por Gladys Swain y Marcel Gauchet es el tema del segundo, “el sujeto de la locura”; ese personaje que quedaba difuminado, cuando no plenamente elidido, en el mundo “sincitial” (adm&#x00ED;taseme tan peregrina met&#x00E1;fora) del biopoder foucaultiano. Cuesti&#x00F3;n de puntos de vista, desde luego, pero tambi&#x00E9;n, como acertadamente se&#x00F1;ala Huertas, del material analizado; en este caso, el pensamiento de alienistas de segunda y tercera generaci&#x00F3;n, si as&#x00ED; puede decirse, como Royer-Collard y Leuret. M&#x00E1;s all&#x00E1;, o m&#x00E1;s ac&#x00E1; de la instituci&#x00F3;n, existi&#x00F3; la voluntad de comprender al alienado; una voluntad que conduce, como Huertas se&#x00F1;ala, hacia dominios que trascienden la obra de Swain anunciando un objetivo de investigaci&#x00F3;n m&#x00E1;s reciente: la constituci&#x00F3;n de la subjetividad contempor&#x00E1;nea. </p>
	
	<p>El tercer cap&#x00ED;tulo, “Conocer, organizar, persuadir”, est&#x00E1; dedicado en su primera parte a la perspectiva, a la vez “internalista”, seg&#x00FA;n una vieja terminolog&#x00ED;a, y socioprofesional, que tan buenos resultados ha dado a Jan Goldstein y, a trav&#x00E9;s de sus trabajos, a la historia de la psiquiatr&#x00ED;a; un m&#x00E9;todo, como se&#x00F1;ala Huertas, que conjuga “una historia intelectual, una historia social y una historia pol&#x00ED;tica”, que pone de relieve las estrategias de legitimaci&#x00F3;n social de la nueva disciplina y las “pol&#x00ED;ticas de patronazgo”, que significan algo m&#x00E1;s que la mera adscripci&#x00F3;n a una escuela de pensamiento. El &#x00FA;ltimo apartado del cap&#x00ED;tulo, orientado por los estudios de Georges Lant&#x00E9;ri-Laura, ilustra acerca de la relevancia del “espacio de observaci&#x00F3;n” como inevitable sesgo de la doctrina surgida de la experiencia cl&#x00ED;nica.  </p>
	
	<p>“La locura construida”, cuarto cap&#x00ED;tulo de la obra, informa acerca de las aportaciones realizadas desde la teor&#x00ED;a del constructivismo social. Rastreando sus or&#x00ED;genes, en lo que a la historia de la psiquiatr&#x00ED;a se refiere, el autor se remonta hasta el cl&#x00E1;sico <italic>Madness in Society</italic> (1968), de Georg Rosen, aunque el ejemplo m&#x00E1;s concreto de esta orientaci&#x00F3;n lo encuentra en dos libros de Ian Hacking, <italic>Rewriting the Soul </italic>(1995), sobre la “invenci&#x00F3;n”, hist&#x00F3;ricamente condicionada, de la llamada “personalidad m&#x00FA;ltiple”, y <italic>Mad Travelers</italic> (1998), donde la s&#x00FA;bita (y local) emergencia de “locos viajeros” le sirve como modelo para las que denomina “enfermedades mentales transitorias”, calificativo este &#x00FA;ltimo que no me deja del todo satisfecho, pues puede dar a entender que son transitorias en el paciente, cuando la tesis es que aparecen y desaparecen en el curso de la historia. En todo caso esto es algo que Huertas se&#x00F1;ala en las primeras l&#x00ED;neas del apartado a ellas dedicado, lo que revela que tampoco a &#x00E9;l le parece muy acertado. La impresi&#x00F3;n que se deduce de la lectura de este cap&#x00ED;tulo es que su autor parte del juicioso refr&#x00E1;n que sostiene que una golondrina no hace verano, aunque apunta lo valioso de este enfoque para complementar los que, a su juicio, son m&#x00E1;s enjundiosos. </p>
	
	<p>El siguiente se ocupa del valioso intento de Germ&#x00E1;n Berrios y de lo que podr&#x00ED;a denominarse “Escuela de Cambridge” de “historiar el s&#x00ED;ntoma”, iniciativa que sin duda procede de la formaci&#x00F3;n cl&#x00ED;nica del profesor peruano. Su m&#x00E9;todo supone una ruptura casi total con cuanto venimos viendo, en parte por su deliberada intenci&#x00F3;n de partir de la cl&#x00ED;nica y de los actuales conocimientos y t&#x00E9;cnicas de la neurolog&#x00ED;a, y en parte por su deuda metodol&#x00F3;gica con una filosof&#x00ED;a del conocimiento basada en la filosof&#x00ED;a del lenguaje brit&#x00E1;nica. Los trabajos de Berrios y de algunos de sus disc&#x00ED;pulos se proponen reconstruir, con la ayuda de tan compleja metodolog&#x00ED;a, la historia de los s&#x00ED;ntomas mayores de las enfermedades mentales; pero m&#x00E1;s all&#x00E1; de lo concreto, lo que Huertas valora sobremanera en la propuesta brit&#x00E1;nica es el &#x00E9;nfasis puesto en la coordinaci&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica “pura” (con todos los matices que este calificativo exige, tal como venimos viendo) con las aportaciones de la cl&#x00ED;nica contempor&#x00E1;nea y las neurociencias. </p>
	
	<p>El cap&#x00ED;tulo sexto se centra en una de las orientaciones m&#x00E1;s novedosas, y m&#x00E1;s sugerentes para quien esto escribe: aquella que se propone “escuchar al loco, leer el delirio”, propuesta &#x00E9;sta &#x00FA;ltima que rinde homenaje a un conocido libro de Juan Rigoli (2001). La metodolog&#x00ED;a puesta al servicio del cumplimiento de esas consignas conjuga la cl&#x00E1;sica propuesta de La&#x00ED;n Entralgo en <italic>La historia cl&#x00ED;nica</italic> (1950) con<italic> </italic>la que caracteriza la historia de la medicina “desde el paciente” (Schipperges) o “<italic>from below</italic>” (Porter): el trabajo en los archivos de los hospitales para enfermos mentales, manejando desde los historiales cl&#x00ED;nicos realizados por los m&#x00E9;dicos hasta los escritos, cuando existen, de los pacientes, pasando por cualquier otra documentaci&#x00F3;n manuscrita que pueda dar cuenta de la realidad cotidiana en el interior de la instituci&#x00F3;n. Tambi&#x00E9;n en este campo tanto el autor como muchos de sus colaboradores y disc&#x00ED;pulos est&#x00E1;n realizando una tarea que permite a Huertas hablar con autoridad acerca del inestimable valor de tal m&#x00E9;todo y tales fuentes. Y de nuevo encuentra aqu&#x00ED; la ocasi&#x00F3;n para orientar la historia de la psiquiatr&#x00ED;a hacia esa naciente historia de la subjetividad a la que me he referido antes. </p>
	
	<p>Por fin, el s&#x00E9;ptimo y &#x00FA;ltimo ofrece una reflexi&#x00F3;n, que me atrever&#x00ED;a a calificar de magistral, en la medida en que est&#x00E1; rigurosamente basada en lo desarrollado en los precedentes, acerca de lo que ha sido y lo que puede (¿lo que debe?) ser la historia de la psiquiatr&#x00ED;a de aqu&#x00ED; en adelante. Magistral tambi&#x00E9;n porque no se limita a resumir, sino que se atreve a proponer; no en vano el t&#x00ED;tulo del mismo es “Otra historia para otra psiquiatr&#x00ED;a”. En &#x00E9;l puede leerse esta declaraci&#x00F3;n que, a mi entender, confiere todo su sentido, y todo su valor, a esta <italic>Historia cultural de la psiquiatr&#x00ED;a</italic>: “El DSM es pretendidamente “ate&#x00F3;rico”, pero sin duda alguna es “ahist&#x00F3;rico” y me atrevo a decir que esa es una de las causas —no la &#x00FA;nica desde luego— de su fr&#x00E1;gil andamiaje conceptual”. Las “disciplinas <italic>psi</italic>”, denominaci&#x00F3;n de la que gusta el autor y que utiliza con frecuencia en su estudio, se quejan a menudo de la sospecha, cuando no el descr&#x00E9;dito, que respecto de ellas detectan en el mundo cient&#x00ED;fico. La psiquiatr&#x00ED;a ha conseguido situarse bajo el paraguas de la medicina, que no empez&#x00F3; a hacerse respetar hasta el siglo diecinueve, aunque los cr&#x00ED;ticos m&#x00E1;s perspicaces de aquella tienen claro que su estatuto epistemol&#x00F3;gico no es comparable al del resto de disciplinas m&#x00E9;dicas. No parece, pues, la mejor manera de reclamar credibilidad dejar de lado la reflexi&#x00F3;n hist&#x00F3;rica, cuando las ciencias m&#x00E1;s duras proclaman que la historia de la ciencia es parte inalienable de la ciencia misma. </p>
	
	<p>A todo lo anterior hay que a&#x00F1;adir el m&#x00E9;rito de la amena redacci&#x00F3;n del texto y la abundante y selecta bibliograf&#x00ED;a que incorpora el volumen, imprescindible herramienta para quien desee plantear un estado de la cuesti&#x00F3;n con el necesario rigor, aparato que no resta placer a su lectura. </p>
	
	<p>En suma, este libro de Rafael Huertas resulta sumamente valioso desde el punto de vista de la historiograf&#x00ED;a psiqui&#x00E1;trica, de la epistemolog&#x00ED;a de tan importante parte de la medicina, y como anuncio de nuevos territorios por explorar a partir de la copiosa y brillante experiencia acumulada en este campo. </p>
		
 	</sec>
	</body>
	
	<back>
	
	<sec id="notas">
     <title>NOTES</title>
     <fn-group>
      <fn id="NOTE01"><label>1</label><p>Sospecho que no todo el mundo comparte este punto de vista. No hace mucho me rechazaron un art&#x00ED;culo por sostenerlo.</p></fn>
	  
	  
     </fn-group>
	</sec>
	
	</back>
</article>



