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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2014.765n1005</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2014.765n1005</article-id>
			 
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			<subject>CULTURA DE LA DEFENSA / CULTURE OF DEFENCE</subject>
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				 <article-title>LA MODERNIZACI&#x00D3;N DE LAS FUERZAS ARMADAS</article-title>
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				<trans-title>MODERNISATION OF THE ARMED FORCES</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">MODERNIZACI&#x00D3;N</alt-title>
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					 <surname>Serra</surname>
					 <given-names>Eduardo</given-names>
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				<aff id="U1">Ex Ministro de Defensa</aff>
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			<pub-date pub-type="collection">
			<year>2014</year>
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			<volume>190</volume>
			<issue>765</issue>
			
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					<year>2012</year>
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				<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution-Non Commercial (by-nc) Spain 3.0.</license-p>
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			<title>RESUMEN</title>
			<p>El art&#x00ED;culo realiza un breve repaso por la historia de las Fuerzas Armadas espa&#x00F1;olas destacando la importancia de la instituci&#x00F3;n militar y su papel en la Historia contempor&#x00E1;nea espa&#x00F1;ola. Desde de la muerte de Franco se intenta por encauzar a los mandos de las Fuerzas Armadas en la senda democr&#x00E1;tica y constitucional, siendo entonces crucial el papel del General Guti&#x00E9;rrez Mellado. A partir de 1981, se toman dos importantes medidas en la esfera militar: la llamada causa 2/81, para el enjuiciamiento de los responsables de la intentona golpista y la solicitud de ingreso de Espa&#x00F1;a en la Alianza Atl&#x00E1;ntica, paso muy importante que determinar&#x00E1; el futuro del pa&#x00ED;s y permiti&#x00F3; la modernizaci&#x00F3;n de las Fuerzas Armadas espa&#x00F1;olas, equipar&#x00E1;ndolas a las del mundo occidental. Tras la victoria socialista de 1982, fue b&#x00E1;sico el giro del PSOE, que transformando su antiamericanismo inicial con habilidad, complet&#x00F3; el ingreso de Espa&#x00F1;a en la Alianza Atl&#x00E1;ntica tras el refer&#x00E9;ndum de 1986, y modific&#x00F3; profundamente las Fuerzas Armadas, eliminando las tensiones militares. La &#x00FA;ltima etapa del proceso de modernizaci&#x00F3;n fue la protagonizada por el gobierno de Aznar: destacan la profesionalizaci&#x00F3;n de las Fuerzas Armadas y la integraci&#x00F3;n de Espa&#x00F1;a en la estructura militar de la Alianza Atl&#x00E1;ntica.</p>
			</abstract>
			
			<trans-abstract xml:lang="en">
			<title>ABSTRACT</title>
			<p>This article briefly reviews the recent history of the Spanish Armed Forces, stressing the importance of the military institution and its role in contemporary Spanish history. Following Franco’s death there was an attempt to bring the command of the Armed Forces under democratic control within the constitution, a process in which General Guti&#x00E9;rrez Mellado played a crucial role. Since 1981, two important measures have been taken in the military sphere: “case 2/81”, prosecuting the perpetrators of the attempted coup in 1981, and Spain’s application to join the Atlantic Alliance (NATO), a very important step in shaping the country’s future and driving the modernisation of the Spanish Armed Forces, putting them on an equal footing with their peers elsewhere in the Western world. After the socialist victory in 1982, the PSOE government changed direction, skilfully transforming its initial anti-Americanism, obtaining Spain’s membership of NATO following the 1986 referendum, and profoundly changing the Armed Forces, thus eliminating military tensions. The last stage of the modernisation process was led by Aznar’s government, with the professionalisation of the Armed Forces and the integration of Spain in NATO’s military structure.</p>
			</trans-abstract>
			
			<kwd-group xml:lang="es">
				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Espa&#x00F1;a</kwd>
				<kwd>Ej&#x00E9;rcito</kwd>
				<kwd>Fuerzas Armadas</kwd>
				<kwd>Modernizaci&#x00F3;n</kwd>
				<kwd>General Guti&#x00E9;rrez Mellado</kwd>
				<kwd>Rey</kwd>
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				<title>KEYWORDS</title>
				<kwd>Spain</kwd>
				<kwd>Army</kwd>
				<kwd>Armed Forces</kwd>
				<kwd>Modernisation</kwd>
				<kwd>General Guti&#x00E9;rrez Mellado</kwd>
				<kwd>King</kwd>
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		<title></title>
		
		<p>La raz&#x00F3;n de ser de las <bold>Fuerzas Armadas</bold>, de Espa&#x00F1;a y de cualquier pa&#x00ED;s, es la defensa de los valores constitucionales y de los intereses nacionales frente al enemigo. Se sobreentiende que el enemigo es, por definici&#x00F3;n, del exterior. Espa&#x00F1;a es el primer pa&#x00ED;s europeo que emerge como estado nacional moderno en las postrimer&#x00ED;as del siglo XV organiz&#x00E1;ndose desde muy pronto sus ej&#x00E9;rcitos (las primeras Ordenanzas Militares son de 1505) y tiene desde entonces, por no hablar de antes, probablemente el mejor historial militar de Europa. Flandes e Italia son los primeros escenarios de una nueva manera de combatir que se revela como extremadamente eficaz y que asombra a los dem&#x00E1;s ej&#x00E9;rcitos. En Rocroi (1643), sin embargo, este prestigio y con &#x00E9;l el de Espa&#x00F1;a, empieza a declinar inici&#x00E1;ndose entonces una largu&#x00ED;sima decadencia que, con algunos conatos de recuperaci&#x00F3;n, ha llegado a nuestros d&#x00ED;as. Espa&#x00F1;a, que hab&#x00ED;a ense&#x00F1;oreado el mundo, se cierra sobre s&#x00ED; misma, herida y dolida, enzarz&#x00E1;ndose en un sinf&#x00ED;n de contiendas civiles y guerras coloniales que arruinan el pa&#x00ED;s y minan su confianza en s&#x00ED; misma. Antonio Machado, aplic&#x00E1;ndolo a Castilla, describe probablemente mejor que nadie este estado de &#x00E1;nimo: </p>
		
		<p>Castilla miserable, ayer dominadora, </p>
		
		<p>envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora </p>
		
		<p>No es extra&#x00F1;o que en esta tesitura el ej&#x00E9;rcito fuera utilizado muchas veces para dar giros m&#x00E1;s o menos radicales a la situaci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica del momento (Seco Serrano, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1984</xref>); todo ello culmina con la m&#x00E1;s espantosa guerra civil de 1936-1939, precedida por una serie de campa&#x00F1;as (las guerras de &#x00C1;frica) en las que nuestro ej&#x00E9;rcito no sale demasiado bien parado sin perjuicio de muy notorios hero&#x00ED;smos singulares y colectivos. </p>
		
		<p>Tras cuarenta a&#x00F1;os de dictadura, en 1975, se inicia un periodo que, bajo el frontispicio de la reconciliaci&#x00F3;n nacional, parece abordar el futuro con energ&#x00ED;as renovadas. En efecto, la Constituci&#x00F3;n de 1978, la primera inspirada en el consenso, inaugura as&#x00ED; un periodo de paz, libertad y prosperidad (esta &#x00FA;ltima iniciada ya a partir del plan de estabilizaci&#x00F3;n de 1959) que parece haber encarrilado definitivamente la incardinaci&#x00F3;n de Espa&#x00F1;a en la Modernidad. Este periodo de Monarqu&#x00ED;a Constitucional ha protagonizado el mayor cambio acaecido en Europa en la segunda mitad del siglo XX, hasta la ca&#x00ED;da del muro de Berl&#x00ED;n en 1989, periodo conocido como “la transici&#x00F3;n democr&#x00E1;tica”. En efecto, en un lapso de tiempo extraordinariamente breve, Espa&#x00F1;a pasa de ser un pa&#x00ED;s aislado, pobre, agr&#x00ED;cola, rural y sometido a una dictadura, a ser un pa&#x00ED;s plenamente inserto en el contexto internacional, rico, urbano, industrial y de servicios y disfrutar de una democracia que, aunque ciertamente perfectible, debe asegurar la estabilidad a largo plazo. </p>
		
		<p>Recuerdo al profesor Raymond Carr que, en los primeros a&#x00F1;os 80 me mostraba su escepticismo de que Espa&#x00F1;a fuera capaz de superar sus dos grandes problemas seculares, el regional y el militar. Eran los tiempos, recu&#x00E9;rdese, de especial virulencia terrorista de ETA y de inquietudes militares que hab&#x00ED;an aflorado en el intento del 23 de febrero de 1981. </p>
		
		<p>Sin embargo, poco tiempo despu&#x00E9;s, en 1986, en una recepci&#x00F3;n en la Embajada espa&#x00F1;ola en Londres me mostraba su estupefacci&#x00F3;n ante la actitud derrotista de los espa&#x00F1;oles cuando a su juicio hab&#x00ED;amos realizado la incre&#x00ED;ble haza&#x00F1;a de superar esos dos tradicionales problemas, especialmente –subrayaba- el militar; del otro, del problema regional, dec&#x00ED;a, “le han dado ustedes una soluci&#x00F3;n, o mejor una salida, la de las Comunidades Aut&#x00F3;nomas”, de la que dec&#x00ED;a no sab&#x00ED;a si era la mejor, pero al menos era una salida. Se entend&#x00ED;a por “problema militar” la incapacidad del ej&#x00E9;rcito espa&#x00F1;ol para aceptar un r&#x00E9;gimen democr&#x00E1;tico con todas sus consecuencias; pero el citado intento de golpe de Estado no solo hab&#x00ED;a fracasado (porque la inmensa mayor&#x00ED;a de los militares no lo apoyaron, permaneciendo leales a la Constituci&#x00F3;n y sus Instituciones) sino que habr&#x00ED;a actuado como una especie de vacuna para futuras e hipot&#x00E9;ticas intentonas; ello unido al cambio socioecon&#x00F3;mico operado en Espa&#x00F1;a, que habr&#x00ED;a extendido extraordinariamente el volumen de la clase media (aproximadamente de un 17% en la d&#x00E9;cada de los 30 a un 75% al final de la Dictadura) y, con ello, llevado la moderaci&#x00F3;n a las urnas, hac&#x00ED;a impensable un nuevo pronunciamiento militar. </p>
		
		<p>Sirva esta larga introducci&#x00F3;n para enmarcar la importancia de la instituci&#x00F3;n militar y su papel en la Historia contempor&#x00E1;nea espa&#x00F1;ola para as&#x00ED; entender en su cabal medida la trascendencia del proceso de su modernizaci&#x00F3;n. La modernizaci&#x00F3;n de nuestras Fuerzas Armadas supon&#x00ED;a pues situarlas claramente bajo el poder civil, como suced&#x00ED;a – y sucede – en los pa&#x00ED;ses desarrollados y ce&#x00F1;ir su actuaci&#x00F3;n a las funciones estrictamente militares, vinculadas por tanto a la Pol&#x00ED;tica Exterior y des-responsabiliz&#x00E1;ndolas de modo claro y tajante de las vicisitudes pol&#x00ED;ticas internas, cualesquiera que estas fueran. El singular proceso de modernizaci&#x00F3;n de las Fuerzas Armadas no podr&#x00ED;a entenderse adem&#x00E1;s si no se entiende que los militares tienen, en mucha mayor medida que otros grupos sociales, cualidades tales como el esp&#x00ED;ritu de servicio, el amor a la patria y la fe en el futuro de la naci&#x00F3;n, y tambi&#x00E9;n una cierta renuncia a las propias ambiciones en aras de las ambiciones colectivas, lo que se podr&#x00ED;a llamar capacidad de sacrificio. </p>
		
		<p>As&#x00ED; las cosas, en 1975 nos encontramos con unas Fuerzas Armadas claramente sobredimensionadas (cerca de medio mill&#x00F3;n de personas), pobremente dotadas de un material escaso y en su mayor&#x00ED;a obsoleto, y ejerciendo multitud de funciones que en otros pa&#x00ED;ses de nuestro entorno eran desarrolladas por civiles. Ello es consecuencia l&#x00F3;gica de que, por aquel entonces, Espa&#x00F1;a era todav&#x00ED;a un pa&#x00ED;s relativamente aislado, pues, aunque desde el punto de vista social y econ&#x00F3;mico est&#x00E1;bamos totalmente abiertos (turistas, emigrantes, balanza comercial, etc. etc.) sin embargo desde el punto de vista pol&#x00ED;tico todav&#x00ED;a est&#x00E1;bamos notablemente aislados (Uni&#x00F3;n Europea, Alianza Atl&#x00E1;ntica, etc.); por lo que, carentes pr&#x00E1;cticamente de raz&#x00F3;n de ser exterior m&#x00E1;s all&#x00E1; de nuestras posesiones en &#x00C1;frica, los militares se ocupaban de funciones que pudieran no corresponder a las Fuerzas Armadas, singularmente el orden p&#x00FA;blico. </p>
		
		<p>Adem&#x00E1;s de todo ello, la mayor parte de nuestros militares, como muchos otros espa&#x00F1;oles de la &#x00E9;poca, sent&#x00ED;an como propio el r&#x00E9;gimen de Franco (un militar) que hab&#x00ED;a vencido en la Guerra Civil salvando as&#x00ED; a su juicio a Espa&#x00F1;a de la tiran&#x00ED;a comunista; por lo que, a la muerte de aqu&#x00E9;l, sent&#x00ED;an, como todos, la incertidumbre sobre el futuro, pero adem&#x00E1;s, el temor a que se desmantelara un r&#x00E9;gimen que en su sentir mayoritario, hab&#x00ED;a sido extraordinariamente positivo para Espa&#x00F1;a. La &#x00FA;nica garant&#x00ED;a para ellos la daba el Rey Juan Carlos (tambi&#x00E9;n militar); su preocupaci&#x00F3;n principal era la ruptura de la unidad de la patria, por lo que les produjo una gran tranquilidad el art&#x00ED;culo 8º de la Constituci&#x00F3;n de 1978, que responsabiliza a las Fuerzas Armadas, entre otras, de la misi&#x00F3;n de defender la integridad de Espa&#x00F1;a; recelosos tambi&#x00E9;n de las intromisiones de los partidos pol&#x00ED;ticos, les tranquiliz&#x00F3; que el texto constitucional otorgara al Rey la Jefatura Suprema de las Fuerzas Armadas.  </p>
		
		<p>Por todo lo que antecede, la primera etapa de nuestra vida pol&#x00ED;tica tras la muerte de Franco (1975-1981) est&#x00E1; presidida por las tensiones militares causadas por las primeras medidas de muy diversa &#x00ED;ndole adoptadas para la normalizaci&#x00F3;n democr&#x00E1;tica de nuestras instituciones. La m&#x00E1;s importante de todas, la que m&#x00E1;s tensiones cre&#x00F3;, fue el reconocimiento del Partido Comunista de Espa&#x00F1;a en la Semana Santa de 1977, pero tambi&#x00E9;n las manifestaciones separatistas de distinto signo que inclu&#x00ED;an retirada, e incluso quema de banderas espa&#x00F1;olas, as&#x00ED; como numerosas expresiones en contra de la unidad de Espa&#x00F1;a. Esta etapa tiene un personaje crucial: el General Guti&#x00E9;rrez Mellado, quien emprende la tarea de introducir a los mandos de las Fuerzas Armadas en la senda democr&#x00E1;tica y constitucional. En efecto, el General Guti&#x00E9;rrez Mellado, secundado poco despu&#x00E9;s por Agust&#x00ED;n Rodr&#x00ED;guez Sahag&#x00FA;n (en 1979, primer Ministro de Defensa civil desde los tiempos de la Segunda Rep&#x00FA;blica), acomete las primeras y por tanto m&#x00E1;s dif&#x00ED;ciles reformas que comprometen el estatus de relativa autonom&#x00ED;a as&#x00ED; como las ideas pol&#x00ED;ticas e inquietudes de la mayor&#x00ED;a de nuestros militares: as&#x00ED; la Ley Org&#x00E1;nica de Criterios B&#x00E1;sicos de la Defensa Nacional, las nuevas Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, la creaci&#x00F3;n del Ministerio de Defensa en 1977, sustituyendo a los tres antiguos ministerios militares y dentro de &#x00E9;l, los nuevos Servicios de Inteligencia (CESID) sobre la base del antiguo SECED, pero excluyendo las competencias en materia de pol&#x00ED;tica interior, exceptuando la involuci&#x00F3;n y el terrorismo, etc. Todo ello en un clima de extendida incomprensi&#x00F3;n por parte de sus compa&#x00F1;eros de armas, algunos de los cuales realizan actos de ostentosa indisciplina militar que exigen la debida reprensi&#x00F3;n. La aguda crisis econ&#x00F3;mica, las tensiones de las reci&#x00E9;n creadas Comunidades Aut&#x00F3;nomas y, sobre todo, el n&#x00FA;mero y gravedad de los actos terroristas realizados por ETA, conducen a un clima irrespirable que estalla en la intentona referida del 23 de febrero 1981. </p>
		
		<p>Aunque todav&#x00ED;a nos falta distancia hist&#x00F3;rica, a mi juicio no se ha reconocido como merece la labor del General Guti&#x00E9;rrez Mellado: &#x00E9;l y su peque&#x00F1;o equipo fueron capaces no solo de hacer frente a la incomprensi&#x00F3;n y rechazo de muchos militares, sino que sentaron las bases de lo que son hoy las Fuerzas Armadas de una democracia plenamente integrada en el mundo occidental. La imagen del General Guti&#x00E9;rrez Mellado intentando contener en el hemiciclo del Congreso de los Diputados el asalto golpista del teniente Coronel Tejero, quedar&#x00E1; para siempre como la mejor representaci&#x00F3;n de la definitiva victoria del poder leg&#x00ED;timo en la monarqu&#x00ED;a del Rey Juan Carlos, quien por cierto jug&#x00F3; un papel trascendental en este crucial episodio: el hecho de que La Constituci&#x00F3;n otorgase al Rey la Jefatura Superior de las Fuerzas Armadas unido al automatismo de la disciplina militar, hizo que la firme posici&#x00F3;n del Rey en favor del poder civil mostrada en directo por las c&#x00E1;maras de la televisi&#x00F3;n, fuera la causa principal de la derrota de los conjurados. En virtud de ello, el Rey consolid&#x00F3; de modo indeleble su figura, se gan&#x00F3; el reconocimiento de propios y extra&#x00F1;os e hizo ver, quiz&#x00E1;s por primera vez, el acierto de haber escogido la monarqu&#x00ED;a como forma de gobierno para la mejor garant&#x00ED;a del poder civil. </p>
		
		<p>La segunda etapa, protagonizada por el gobierno de Calvo Sotelo y su Ministro de Defensa Alberto Oliart, fue breve pero muy intensa: se concentr&#x00F3; en la llamada <italic>causa 2/81</italic> para el enjuiciamiento de los responsables de la intentona golpista; frente al pron&#x00F3;stico general se consigui&#x00F3; concluir el juicio y las correspondientes condenas con las suficientes dosis de justicia y habilidad como para que no hubiese movimientos en contra de la sentencia. La <italic>causa 2/81 </italic>por importante que fuera, no agot&#x00F3; la tarea del gobierno Calvo Sotelo en la esfera militar, muy al contrario, se adoptaron en este tiempo medidas trascendentales, sin duda la m&#x00E1;s importante es la decisi&#x00F3;n (en mayo 1981) de integrar a Espa&#x00F1;a en la Alianza Atl&#x00E1;ntica, ubic&#x00E1;ndola as&#x00ED; de un modo definitivo en el mundo occidental, lejos de veleidades tercermundistas que todav&#x00ED;a anidaban en las mentes de algunos; esta trascendental decisi&#x00F3;n no solo determina el futuro de Espa&#x00F1;a, al incardinarla en Occidente, sino que representa un paso de extraordinaria importancia para la modernizaci&#x00F3;n de las Fuerzas Armadas; a partir de ese momento nuestras Fuerzas Armadas abren de par en par sus puertas al exterior y empiezan a relacionarse plenamente con los ej&#x00E9;rcitos de las dem&#x00E1;s naciones aliadas. Con anterioridad, especialmente la Armada con el Ej&#x00E9;rcito del Aire, ya ten&#x00ED;a tradici&#x00F3;n de colaboraci&#x00F3;n en ejercicios; ello no solo enriquece profesionalmente a los ej&#x00E9;rcitos, sino que adem&#x00E1;s les hace ver muy de cerca cu&#x00E1;l es la relaci&#x00F3;n de las Fuerzas Armadas aliadas con sus respectivos gobiernos; van constatando as&#x00ED; lo trasnochada que queda la instituci&#x00F3;n del Pronunciamiento, comprueban tambi&#x00E9;n c&#x00F3;mo, en otros pa&#x00ED;ses, militares muy parecidos a ellos dependen totalmente de los respectivos gobiernos democr&#x00E1;ticos, gobiernos de muy distinto signo pol&#x00ED;tico. </p>
		
		<p>Otro importante logro es la promulgaci&#x00F3;n de la capital Ley de Dotaciones Presupuestarias de las Fuerzas Armadas (<italic>Ley 44/82 de 7 de julio</italic>), que muchos quisieron ver como un premio de consolaci&#x00F3;n a estas, pero que fue sobre todo una medida modernizadora, en cuanto permit&#x00ED;a el uso de instrumentos de planificaci&#x00F3;n y de contrataci&#x00F3;n hasta entonces inexistentes. Es por tanto la etapa del binomio Calvo Sotelo-Oliart, una etapa, aunque corta, trascendental en nuestro proceso y que, a mi juicio, tampoco ha sido suficientemente reconocida. Esta Ley de Dotaciones permit&#x00ED;a que nuestras Fuerzas Armadas empezaran a dotarse de material moderno en los tres ej&#x00E9;rcitos, aunque tuvo especial repercusi&#x00F3;n medi&#x00E1;tica la adquisici&#x00F3;n de setenta y dos cazas F18, con lo que nuestra fuerza a&#x00E9;rea se pon&#x00ED;a al nivel de las mejores del mundo, si bien en una escala muy reducida; decisi&#x00F3;n tomada por el &#x00FA;ltimo gobierno de UCD en marzo de 1979, confirmada e implementada por el primer gobierno del PSOE. </p>
		
		<p>La tercera etapa se abre con la victoria socialista de octubre de 1982 y la toma de posesi&#x00F3;n del Gobierno en el siguiente mes de diciembre. La campa&#x00F1;a electoral socialista hab&#x00ED;a girado en torno al eslogan “OTAN, de entrada no”, eslogan singularmente h&#x00E1;bil por cuanto su ambigüedad lo hac&#x00ED;a susceptible de interpretaciones diversas, una de las cuales pod&#x00ED;a ser “de entrada no … pero si nos convencen, si”; naturalmente la victoria socialista gener&#x00F3; recelos en algunas capitales aliadas, sobre todo en Washington, por lo que muy pronto desfilaron por Madrid importantes mandatarios de la Alianza y entre ellos el Secretario de Defensa de EE. UU. Poco tard&#x00F3; en constatarse que efectivamente la negativa a la Alianza ten&#x00ED;a car&#x00E1;cter provisional; congelaci&#x00F3;n de la posici&#x00F3;n espa&#x00F1;ola sin entrar en la estructura militar y, por tanto, similar a la posici&#x00F3;n de Francia y sometida a revisi&#x00F3;n, que luego se entendi&#x00F3; deber&#x00ED;a someterse a refer&#x00E9;ndum. Lo cierto es que el binomio Felipe Gonz&#x00E1;lez – Narc&#x00ED;s Serra vade&#x00F3; con gran habilidad el obst&#x00E1;culo del antiamericanismo (previamente atizado por la propia maquinaria del PSOE); esta ambigüedad unida a la reducci&#x00F3;n de la presencia de tropas norteamericanas en Espa&#x00F1;a, gener&#x00F3; no pocas incomodidades a ambas partes. Si “por sus frutos los conocer&#x00E9;is” la decisi&#x00F3;n de ingresar en la Alianza adoptada por Calvo Sotelo y confirmada “post refer&#x00E9;ndum” por Felipe Gonz&#x00E1;lez el 12 de marzo de 1986<xref ref-type="fn" rid="NOTE01">1</xref>, fue un acierto capital; hoy treinta a&#x00F1;os despu&#x00E9;s, nadie discute el acierto de aquella decisi&#x00F3;n que incardin&#x00F3;, como dec&#x00ED;amos, definitivamente a Espa&#x00F1;a en Occidente. </p>
		
		<p>Por lo dem&#x00E1;s, el citado binomio Felipe Gonz&#x00E1;lez – Narc&#x00ED;s Serra ejecut&#x00F3; con precisi&#x00F3;n de relojero el desmontaje del llamado poder militar, no solo con una progresiva y sustancial reducci&#x00F3;n de efectivos sino tambi&#x00E9;n con importantes modificaciones en el despliegue territorial, incluyendo la disminuci&#x00F3;n de capitan&#x00ED;as generales. Se acab&#x00F3; con la autonom&#x00ED;a de la justicia militar a trav&#x00E9;s de la creaci&#x00F3;n de una sala especial (De lo Militar) en el Tribunal Supremo, que cerraba el arco de la jurisdicci&#x00F3;n castrense. Asimismo, la ense&#x00F1;anza qued&#x00F3; profundamente modificada. Pero sobre todo, se asegur&#x00F3; la supremac&#x00ED;a del llamado poder civil con la consolidaci&#x00F3;n del Ministerio de Defensa (que incluy&#x00F3; dotarle de una nueva sede), a cuyo frente se puso una mayor&#x00ED;a abrumadora de civiles y con la progresiva p&#x00E9;rdida de valor de la Junta de Jefes de Estado Mayor, que a partir de entonces tuvo car&#x00E1;cter exclusivamente asesor; as&#x00ED; como un sinf&#x00ED;n de medidas que, como decimos, pusieron fin de una vez y para siempre, a la “autonom&#x00ED;a” militar. Ser&#x00ED;a injusto cerrar esta etapa sin hacer menci&#x00F3;n a importantes medidas adoptadas por la instituci&#x00F3;n castrense, como fueron la equiparaci&#x00F3;n de salarios con los funcionarios civiles, as&#x00ED; como una importante modernizaci&#x00F3;n del material, un sustancial incremento de los gastos de I+D y el comienzo de los programas internacionales de cooperaci&#x00F3;n armament&#x00ED;stica, entre los que podr&#x00ED;a ponerse como ejemplo el del Eurofighter, y que sirvieron de contrapunto al conjunto de medidas anteriormente citadas. Tambi&#x00E9;n es de destacar la participaci&#x00F3;n, cada vez m&#x00E1;s acusada, de Espa&#x00F1;a en operaciones internacionales de paz. La llegada de Garc&#x00ED;a Vargas al Ministerio supuso, en este sentido, un b&#x00E1;lsamo para las tensiones provocadas por este proceso de desmontaje, quedando para los militares como uno de los mejores ministros de Defensa de la Democracia. </p>
		
		<p>La &#x00FA;ltima etapa del proceso de modernizaci&#x00F3;n, sin perjuicio de que siempre es tiempo de nuevas adaptaciones y actualizaciones, fue la protagonizada por el gobierno de Jos&#x00E9; M.ª Aznar, en la que caben destacarse dos hitos singulares: la profesionalizaci&#x00F3;n de la tropa y mariner&#x00ED;a, suspendi&#x00E9;ndose por tanto el servicio militar obligatorio<xref ref-type="fn" rid="NOTE02">2</xref> (decisi&#x00F3;n implementada en la segunda legislatura de Aznar bajo la direcci&#x00F3;n del Ministro Trillo) y la integraci&#x00F3;n en la estructura militar de la Alianza Atl&#x00E1;ntica, que abr&#x00ED;a paso a la plena participaci&#x00F3;n y cooperaci&#x00F3;n en el seno de la Alianza sin salvedades ni cortapisas. Una nueva ley de r&#x00E9;gimen del personal militar e importantes programas de adquisici&#x00F3;n pueden completar el cuadro de esta etapa, en la que tambi&#x00E9;n continuaron ejecut&#x00E1;ndose, e incluso se incrementaron, las participaciones en operaciones internacionales de paz. </p>
		
		<p>Acabo aqu&#x00ED; esta breve excursi&#x00F3;n por el proceso modernizador, no porque despu&#x00E9;s no se hayan adoptado medidas de gran importancia para la instituci&#x00F3;n militar, sino porque creo que ya han sido medidas relativas a unas Fuerzas Armadas totalmente modernas y modernizadas a las que ya desde entonces se hab&#x00ED;a incorporado la mujer. En efecto, la plena integraci&#x00F3;n en la Alianza Atl&#x00E1;ntica puso fin al proceso de incorporaci&#x00F3;n, quedando nuestras Fuerzas Armadas insertadas en la Alianza Atl&#x00E1;ntica de modo definitivo y gozando en ella del general reconocimiento y respeto; por su parte la eliminaci&#x00F3;n del servicio militar obligatorio, aunque produjo efectos negativos -singularmente la disminuci&#x00F3;n del sentimiento de identidad nacional-, equipar&#x00F3; a Espa&#x00F1;a con los pa&#x00ED;ses de nuestro entorno quienes, antes o despu&#x00E9;s, lo han ido suprimiendo. </p>
		
		</sec>
		
		
		<sec id="S2">
		<title>DOS NOTAS FINALES SOBRE EL PROCESO DE MODERNIZACI&#x00D3;N </title>
		
		<p>La primera es la de que dicho proceso actu&#x00F3; como b&#x00E1;lsamo sobre las tensiones militares de las que hemos hablado antes, b&#x00E1;lsamo que permiti&#x00F3; una mejor y m&#x00E1;s feliz cooperaci&#x00F3;n entre civiles y militares; del mismo modo, esta misma modernizaci&#x00F3;n jug&#x00F3; un extraordinario papel de lubricante de nuestras relaciones con los aliados una vez realizada la incorporaci&#x00F3;n a la estructura militar, lleg&#x00E1;ndose al caso (antigua Yugoslavia) de que los militares espa&#x00F1;oles eran los &#x00FA;nicos aliados que hac&#x00ED;an determinadas misiones combinadas con los norteamericanos. </p>
		
		<p>La segunda es que el proceso no hubiera sido posible sin una gran dosis de consenso; durante todo ese periodo de tiempo y con gobiernos de distinto signo, la pol&#x00ED;tica de defensa fue siempre considerada una Pol&#x00ED;tica de Estado; sin perjuicio de peque&#x00F1;as discrepancias, en esta materia fue mucho m&#x00E1;s lo que uni&#x00F3; a los distintos gobiernos que lo que les separ&#x00F3;. </p>
		
		<p>As&#x00ED; pues, en aproximadamente un tercio de siglo, las Fuerzas Armadas espa&#x00F1;olas han protagonizado un cambio en su dimensi&#x00F3;n, estructura y m&#x00E9;todos, sin precedentes en nuestra historia; lo han hecho con una disciplina digna de admiraci&#x00F3;n, que las ha hecho acreedoras del general reconocimiento y comprensi&#x00F3;n por parte de la sociedad espa&#x00F1;ola; aunque la cultura de defensa dista mucho de estar plenamente desarrollada, lo cierto y verdad es que, en los sondeos de opini&#x00F3;n, nuestras Fuerzas Armadas son una de las instituciones m&#x00E1;s valoradas por la ciudadan&#x00ED;a, y lo que es a&#x00FA;n m&#x00E1;s importante, unas Fuerzas Armadas que, por su intachable conducta en cuantas intervenciones internacionales han participado, son acreedoras del m&#x00E1;ximo respeto por parte de los ej&#x00E9;rcitos aliados.</p>
					 
		</sec>
		
	</body>

	<back>
	
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
			<fn-group>
				<fn id="NOTE01"><label>1</label><p>El 30 de mayo de 1982 Espa&#x00F1;a se convirti&#x00F3; en el miembro n&#x00FA;mero 16 de la Alianza Atl&#x00E1;ntica, tras solicitar formalmente su ingreso el 2 de diciembre anterior y firmar el Protocolo de adhesi&#x00F3;n el 10 de diciembre de 1981.</p></fn>
				
				<fn id="NOTE02"><label>2</label><p>El 9 de marzo de 2001, el Real Decreto 247/2001 establec&#x00ED;a la suspensi&#x00F3;n del servicio militar obligatorio, m&#x00E1;s conocido como ‘mili’, poniendo as&#x00ED; fin a una pr&#x00E1;ctica con una historia de m&#x00E1;s de 200 a&#x00F1;os en Espa&#x00F1;a y abriendo el camino hacia la profesionalizaci&#x00F3;n de los Ej&#x00E9;rcitos en Espa&#x00F1;a.</p></fn>
			 </fn-group>
		</sec>


		<ref-list>
			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>

			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
				  <surname>Seco Serrano</surname>
				  <given-names>C.</given-names>
				  </name>	  	  
			  </person-group>  
			  <year>1984</year>
			  <source>Militarismo y civilismo en la España Contemporánea</source> 
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Instituto de Estudios Económicos</publisher-name>  
			</element-citation>
			</ref>
		
			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="law">
				<comment>Ley Orgánica 6/1980, de 1 de julio, por la que se regulan los Criterios Básicos de la Defensa Nacional y la Organización Militar</comment>	  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT03">
			<element-citation publication-type="book">
				  <comment>Ley 85/1978, de 28 de diciembre, de Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas. (Vigente hasta el 1 de octubre de 2011)</comment>	  	  
			</element-citation>
			</ref>

		</ref-list>
		
	</back>
</article>