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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">ARBOR</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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				<subject>RESE&#x00D1;AS DE LIBROS / BOOK REVIEWS</subject>
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			<article-title>Rese&#x00F1;a del libro &#x0022;Alambre de P&#x00FA;as. Una ecolog&#x00ED;a de la modernidad&#x0022;</article-title>
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					<trans-title>Book review</trans-title>
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			<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a</alt-title>
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			 <aff id="U1">Universitat Aut&#x00F2;noma de Barcelona</aff>
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				<corresp id="cor1"><email xlink:href="gonzalo.correa@uab.cat">gonzalo.correa@uab.cat</email></corresp>
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				<month>08</month>
				<year>2015</year>
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			<year>2015</year>
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			<volume>191</volume>
			<issue>774</issue>
			
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			<title><bold>Reviel Netz</bold> <italic>Alambre de P&#x00FA;as. Una ecolog&#x00ED;a de la modernidad</italic> Buenos Aires: Eudeba, 2013</title>
		
			
			
						<p>Los dos caballos, vueltos ya a su pac&#x00ED;fica condici&#x00F3;n de animales a que un solo hilo contiene, se sintieron ingenuamente deslumbrados por aquel h&#x00E9;roe capaz de afrontar el alambre de p&#x00FA;a, la cosa m&#x00E1;s terrible que puede hallar el deseo de pasar adelante. </p>

						<p>(Horacio Quiroga, <italic>El alambre de P&#x00FA;as</italic>) </p>

			<p> </p>

			<p>El cuento del escritor uruguayo Horacio Quiroga, escrito en el a&#x00F1;o 1912, tiene mucho que ver con el libro que a continuaci&#x00F3;n se rese&#x00F1;a, no solo por compartir el mismo nombre sino tambi&#x00E9;n porque en ambos escritos se aborda, de manera expl&#x00ED;cita, el prop&#x00F3;sito de una tecnolog&#x00ED;a muy espec&#x00ED;fica y tan divulgada durante el siglo pasado como el alambre de p&#x00FA;as: controlar el movimiento a trav&#x00E9;s del dolor. 95 a&#x00F1;os separan a uno de otro (la versi&#x00F3;n original de Netz fue escrita en 2007 bajo el t&#x00ED;tulo <italic>Barbwire: an Ecology of Modernity</italic>, editada el a&#x00F1;o pasado en castellano por EUDEBA); es dif&#x00ED;cil imaginar a un Quiroga consciente de que en los a&#x00F1;os venideros suceder&#x00ED;an eventos tan dram&#x00E1;ticos como Auschwitz o los Gulag sovi&#x00E9;ticos. Pero la antropomorfizaci&#x00F3;n de aquellos caballos y vacas junto con la sutileza de identificar cu&#x00E1;l es la esencia de aquella tecnolog&#x00ED;a ya pon&#x00ED;a en evidencia el car&#x00E1;cter de potencial amenaza para la humanidad. </p>

			<p>El libro que presentamos no puede faltar en la biblioteca de cualquier persona interesada en la historia de la tecnolog&#x00ED;a y en los estudios de ciencia y tecnolog&#x00ED;a en general. Nos hallamos ante un buen ejemplo de c&#x00F3;mo realizar un an&#x00E1;lisis sim&#x00E9;trico, en el sentido estricto que se asigna al t&#x00E9;rmino desde la teor&#x00ED;a del actor-red. En este caso, la historia del dolor, a partir de la relaci&#x00F3;n entre la carne y el hierro, es narrada como un elemento constitutivo de la modernidad. </p>

			<p>El impedimento del movimiento es el eje central de esta historia. Para que aquellas l&#x00ED;neas imaginarias que definen las propiedades, las c&#x00E1;rceles y las fronteras, sean efectivas deben implementarse, ya con obst&#x00E1;culos reales como muros y vallas, ya con obst&#x00E1;culos simb&#x00F3;licos, por ejemplo una l&#x00ED;nea amarilla en la calle que invita a detenerse (pensemos con cu&#x00E1;ntos de estos obst&#x00E1;culos nos topamos a diario). Lo que tienen en com&#x00FA;n estos l&#x00ED;mites es la presencia actual o virtual de la fuerza en cuanto coacci&#x00F3;n que impide el movimiento y de la materia como aquello que lo posibilita. </p>

			<p>Netz es claro al respecto, la presencia ubicua y potencial de la fuerza es una constante en la historia. De fuerza, sea bruta o sutil, es de lo que est&#x00E1;n hechas las sociedades (planteo que se aproxima a los enfoques foucaultianos). En el caso del impedimento del movimiento, la fuerza se hace m&#x00E1;s que necesaria. Movernos es algo que realizamos con el cuerpo, para que no lo hagamos, nuestro cuerpo debe ser afectado. La historia del impedimento del movimiento es una historia de fuerza sobre cuerpos, una historia de violencia y dolor. </p>

			<p>Pero hacer una historia del impedimento del movimiento implica tambi&#x00E9;n tener en cuenta la facilitaci&#x00F3;n de este. As&#x00ED; como hay l&#x00ED;neas divisorias, tambi&#x00E9;n hay l&#x00ED;neas conectivas. Sin embargo, el impedimento es m&#x00E1;s fundamental que la facilitaci&#x00F3;n precisamente porque es a trav&#x00E9;s de este como se produce control y, por ende, valor (pensemos en el valor econ&#x00F3;mico que puede acarrear un tren de pasajeros a sus due&#x00F1;os precisamente por evitar que no entren aquellos que no pagan, ejemplo que utiliza Netz para ilustrar este punto). </p>

			<p>A partir de la emergencia de una tecnolog&#x00ED;a espec&#x00ED;fica, el alambre de p&#x00FA;as, Netz analizar&#x00E1; la ecolog&#x00ED;a de la modernidad o, dicho de otro modo, c&#x00F3;mo el mundo se ha ido trazando en t&#x00E9;rminos materiales para facilitar el control, no solo humano sino tambi&#x00E9;n animal. La historia comienza en los or&#x00ED;genes del alambre de p&#x00FA;as en la colonizaci&#x00F3;n del oeste americano, pasando por su uso en la guerra y finalmente su implementaci&#x00F3;n en los campos de concentraci&#x00F3;n. Para que el alambre de p&#x00FA;as fuese usado tanto en la guerra como en el control pol&#x00ED;tico (dirigido a humanos), primero ten&#x00ED;a que ser barato y estar ampliamente disponible. La invenci&#x00F3;n del alambre de p&#x00FA;as probablemente nunca habr&#x00ED;a sucedido sin la agricultura americana (donde se dirigi&#x00F3; a animales). Sin el incentivo econ&#x00F3;mico directo en esta, nos dice Netz “...no hubiese superado nunca la enorme brecha que separa un poco de alambre de p&#x00FA;as (que, hist&#x00F3;ricamente hablando, no es nada) de mucho alambre de p&#x00FA;as (que, hist&#x00F3;ricamente hablando, es mucho)”. Lo que afirma es muy claro, antes de usarse para la guerra o la represi&#x00F3;n humanas, tuvo que pasar por un per&#x00ED;odo de formaci&#x00F3;n de capital (aspecto bien explicado en la primera parte del libro). </p>

			<p>En este sentido, afirma, sin el Oeste americano es posible que la persecuci&#x00F3;n a los jud&#x00ED;os hubiese adoptado otra forma. Esto no quiere decir que sin los ranchos no hubiese existido el holocausto, sino que sin los ranchos tal vez no hubiese existido Auschwitz. Y aqu&#x00ED; la novedad y la osad&#x00ED;a de su planteo: la historia de los campos de exterminio fue el producto de la historia tecnol&#x00F3;gica y ambiental del alambre de p&#x00FA;as. Sin este, los campos de exterminio nazi hubiesen sido muy caros de construir por lo que no hubiese sido la t&#x00E9;cnica habitual empleada. </p>

			<p>Su enfoque corresponde a una visi&#x00F3;n ecol&#x00F3;gica porque no se queda con el alambre de p&#x00FA;as como un objeto discreto, sino que atiende sus relaciones con otras entidades (maderas, ferrocarriles, humanos, animales), dirigiendo su atenci&#x00F3;n a los espacios que este encierra (granjas, v&#x00ED;as f&#x00E9;rreas, campos de concentraci&#x00F3;n). De este modo el alambre nos permite ver una ecuaci&#x00F3;n ecol&#x00F3;gica, cuyo centro se halla en la carne y el hierro. ¿Qu&#x00E9; ser&#x00ED;a de la modernidad sin el hierro? Sin dudas, no se puede pensar la modernidad sin el auge de la explotaci&#x00F3;n e industrializaci&#x00F3;n de este metal. Debido a que su producci&#x00F3;n se fue abaratando, su uso r&#x00E1;pidamente se expandi&#x00F3; permitiendo el control a gran escala tanto del movimiento como del espacio (pensemos en tecnolog&#x00ED;as compuestas de hierro como el ferrocarril y obviamente el alambre de p&#x00FA;as). Netz sit&#x00FA;a el control del espacio a gran escala, entre el a&#x00F1;o 1874 cuando se invent&#x00F3; el alambre de p&#x00FA;as y el a&#x00F1;o 1954, momento en que decaen los Gulag en la ex URSS. Durante este per&#x00ED;odo, la producci&#x00F3;n y uso del alambre de p&#x00FA;as fue central. No se trat&#x00F3; de un simple accidente, sino que fue aquello que la &#x00E9;poca requer&#x00ED;a. En este sentido, la llegada del alambre de p&#x00FA;as es co-sustancial con la llegada de la modernidad. Si bien el desarrollo del libro respeta un orden cronol&#x00F3;gico, lejos se encuentra de ser una interpretaci&#x00F3;n lineal de la historia. </p>

			<p>El alambre de p&#x00FA;as se invent&#x00F3; porque diversos avances tecnol&#x00F3;gicos condujeron a una &#x00FA;nica direcci&#x00F3;n, surgiendo la posibilidad y el deseo de controlar el espacio no s&#x00F3;lo como secuencia de puntos (como en el mundo pre-moderno) sino en su totalidad, a lo largo de un plano entero (como hicieron los ingleses con los Boer, tan bien explicado en el libro). Si su uso surgi&#x00F3; en la agricultura y se extendi&#x00F3; a la guerra y al control pol&#x00ED;tico fue porque tanto en la agricultura, la guerra y la pol&#x00ED;tica se necesitaba una herramienta barata de control del espacio que pudiera ser desplegada r&#x00E1;pidamente y a gran escala. </p>

			<p>Si en alg&#x00FA;n sitio esta historia se sit&#x00FA;a, es en la carne. Pero no solo la carne humana, sino tambi&#x00E9;n la animal. No hay que olvidar que esa tecnolog&#x00ED;a fue creada para controlar el movimiento de los animales por medio de causarles dolor. La expansi&#x00F3;n del alambre, no solo hist&#x00F3;rica y de usos sino tambi&#x00E9;n geogr&#x00E1;fica, se debi&#x00F3; a la simple e inmutable ecuaci&#x00F3;n entre la carne y el hierro. La carne cede ante el hierro y su consecuencia es el dolor. As&#x00ED; como la historia de la violencia y el dolor trascienden especies, lo mismo la historia de la modernidad. </p>

			<p>Netz afirma algo interesante, que remarca su enfoque sim&#x00E9;trico: la historia solo tiene sentido si consideramos la realidad en ese nivel y la descentramos de lo humano. El aspecto novedoso de su argumento es que, si bien muchos han escrito sobre el uso del alambre de p&#x00FA;as en la agricultura, y otros tantos sobre su implementaci&#x00F3;n en la guerra, nadie ha reunido estos dos aspectos en el mismo an&#x00E1;lisis. Tanto el campo de concentraci&#x00F3;n como la agricultura pertenecen al mismo mundo y participan de la misma historia. Si se quiere hacer una historia ambiental del campo de concentraci&#x00F3;n es necesario empezar por donde empieza la historia ambiental: el encuentro entre humanos y otros animales. Los animales siempre forman parte del escenario social, su carne que consumimos y que sufre mueve a la propia historia humana. De ah&#x00ED; que preste atenci&#x00F3;n a los b&#x00FA;falos y a las vacas en la primera parte, y a los caballos en la segunda. En este sentido, hacer una historia que tenga en cuenta a los animales es entender que su historia no es un pie de p&#x00E1;gina en la historia humana. La historia de los animales es parte integral de la historia, esa realidad donde humanos, animales y el mundo material que comparten se encuentra imbricado. </p>

			<p>Del libro se desprenden cinco tesis: </p>
							
					<list list-type="order">
						<list-item>
							<p><italic>La historia est&#x00E1; encarnada</italic>. Lejos de ser una historia de nombres, fechas, influencias que interact&#x00FA;an en un espacio abstracto, es una cuesti&#x00F3;n de individuos de carne y hueso que interact&#x00FA;an en el espacio material. La historia tiene lugar a medida que la carne se mueve dentro del espacio, de modo que tambi&#x00E9;n tienen que ver con la biolog&#x00ED;a de la carne y la topolog&#x00ED;a del espacio. </p>
						</list-item>
					
						<list-item>
							<p><italic>La historia no se limita solo a la humanidad</italic>. A menudo creemos que podemos separar a los humanos de su mundo, centr&#x00E1;ndonos en estos, consider&#x00E1;ndolos los &#x00FA;nicos actores de la historia. Pero as&#x00ED; como los humanos, todos los seres vivos tienen deseos, se mueven de un lado a otro, y por tanto construyen y dan forma a la realidad. Humanos, animales y el terreno que comparten son los protagonistas, e inevitablemente no pueden no interactuar. La historia est&#x00E1; encarnada no solo en cuerpos humanos. </p>
						</list-item>
							
						<list-item>
							<p><italic>La historia surge con el impedimento del movimiento</italic>. Los animales simplemente se mueven de un sitio a otro. La historia comienza cuando son confinados en un lugar. El cultivo de los campos, la domesticaci&#x00F3;n de los animales y el nacimiento de los primeros asentamientos humanos son algunos ejemplos de procesos que surgen cuando el espacio deja de ser abierto. El impedimento del movimiento est&#x00E1; ligado a la propiedad de la tierra y a la explotaci&#x00F3;n, a la historia militar y a las formas de control pol&#x00ED;tico (como bien demuestra el libro). Esas formas de impedimento var&#x00ED;an en el tiempo, siendo siempre una relaci&#x00F3;n entre humanos, animales y terreno. La historia puede resumirse como humanos que transforman el terreno para impedir el movimiento de animales y otros humanos. </p>
						</list-item>
							
						<list-item>
							<p><italic>La historia de la modernidad es la historia de la expansi&#x00F3;n del control del movimiento</italic>. Con la producci&#x00F3;n industrial los humanos pudieron desplegar de forma m&#x00E1;s r&#x00E1;pida y barata ciertos obst&#x00E1;culos que les permitieron controlar grandes y lejanos territorios. Por primera vez, el impedimento del movimiento pudo dictarse desde un &#x00FA;nico centro. Mientras que en el mundo pre-moderno el control del movimiento se limitaba a algunos pocos puntos, en la modernidad el control llega a todas partes. </p>
						</list-item>
							
						<list-item>
							<p><italic>El dolor es parte inherente de la historia en tanto es la forma m&#x00E1;s efectiva de impedir el movimiento</italic>. El impedimento del movimiento es por lo general desagradable porque el modo m&#x00E1;s com&#x00FA;n de impedir que hagamos lo que queremos es provocarnos dolor. La eficacia del alambre de p&#x00FA;as residi&#x00F3; en su capacidad de producir dolor a gran escala y a distancia, adem&#x00E1;s de forma r&#x00E1;pida y barata. Su expansi&#x00F3;n condujo a la violencia y al dolor en gran escala, caracter&#x00ED;sticas principales del per&#x00ED;odo que va desde 1874 hasta 1954. </p>
						</list-item>
					</list>

			<p>La tesis principal del libro es la siguiente: la historia de la modernidad es la historia del control de la naturaleza por parte del humano. La promesa moderna de esclavizar la naturaleza con el fin de liberar a la humanidad tuvo sus consecuencias. En efecto, la modernidad lo puso todo bajo control (el mundo con sus especies), y los humanos compartieron la misma suerte. No es que nuestra era sea una era menos violenta, sino que la violencia se ha ido alejando del centro y hoy se ubica en la periferia. <italic>Alambre de p&#x00FA;as</italic> no es solo un ensayo de historia de la tecnolog&#x00ED;a, es una contribuci&#x00F3;n m&#x00E1;s a pensar la modernidad, las relaciones pol&#x00ED;ticas en clave ecol&#x00F3;gica, no desde su aspecto pasado, sino desde su actualidad. </p>

			

			<p>Por Gonzalo Correa</p>
			<p><italic>Universitat Aut&#x00F2;noma de Barcelona</italic></p>
			<p>gonzalo.correa@uab.cat</p>

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