<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "http://dtd.nlm.nih.gov/publishing/3.0/journalpublishing3.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">


	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2016.778n2003</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2016.778n2003</article-id>
			 
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>¿HAY MUJERES M&#x00C1;S ALL&#x00C1; DEL FEMINISMO? / DO SOME WOMEN GO BEYOND FEMINISM?</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>	 	 
				
			<title-group>
				<article-title>Mujeres de ciencia: el caso del Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en">
					<trans-title>Women Scientists: The case of the Higher Council of Scientific Research</trans-title>
				</trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Mujeres de ciencia: el caso del Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</alt-title>
			</title-group>
			
						
			<contrib-group>
			
				<contrib contrib-type="author" corresp="yes"> 
					<name>
					 <surname>Caballero Wang&#x00FC;emert</surname>
					 <given-names>Mar&#x00ED;a</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
					<xref ref-type="corresp" rid="cor1"/>
				</contrib>
			
				<aff id="U1">Universidad de Sevilla</aff>
				
			</contrib-group>
			
			<author-notes>
				<corresp id="cor1"><email xlink:href="mcaballero@us.es">mcaballero@us.es</email></corresp>
			</author-notes>
			
			
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>30</day>
				<month>04</month>
				<year>2016</year>
			</pub-date>
						
			
			<pub-date pub-type="collection">
			<year>2016</year>
			</pub-date>
			
			<volume>192</volume>
			<issue>778</issue>
			
			<elocation-id>a300</elocation-id>

			 <history>
				<date date-type="received">
					<day>08</day>
					<month>09</month>
					<year>2015</year>
				</date>
				<date date-type="accepted">
					<day>14</day>
					<month>09</month>
					<year>2015</year>
				</date>
			 </history>
			 
			<permissions>
				<copyright-statement>&#x00A9; 2016 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2016</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/es/deed.en">
					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
				</license>
			</permissions>
			

			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>La relaci&#x00F3;n de la mujer con la ciencia no ha sido tarea f&#x00E1;cil, aunque muchos de los obst&#x00E1;culos encontrados por las pioneras est&#x00E1;n hoy superados. La incorporaci&#x00F3;n femenina en licenciaturas y doctorados no es proporcional a su presencia en los cargos de responsabilidad. El trabajo se centra en el CSIC, evaluando la presencia femenina desde los noventa hasta hoy: una realidad pujante, como queda de manifiesto en las distintas &#x00E1;reas o en publicaciones acerca del tema (monogr&#x00E1;fico de la revista Arbor). Pero las mujeres siguen elevando sus quejas y sinti&#x00E9;ndose discriminadas, impulsando organismos y asociaciones para protegerse, por ejemplo, la Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia (CMYC) dentro del Consejo. Teniendo en cuenta la legislaci&#x00F3;n vigente y la realidad de muchas de las investigadoras, este trabajo pretende evaluar hasta qu&#x00E9; punto puede hablarse hoy de techos de cristal y discriminaci&#x00F3;n en este organismo; as&#x00ED; como las posibles causas que impulsan a la mujer a decisiones que, a veces, no priorizan el trabajo cient&#x00ED;fico fuera del hogar.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>The relationship between women and science has never been easy, though many of the obstacles faced by the pioneers have now been overcome. Women’s incorporation into degrees and doctorates is not proportional to their presence in positions of responsibility. This work focuses on the CSIC institution, assessing the female presence from the nineties until today. It is a glaring reality, as reflected in the different areas, or in publications on the subject (monograph of the journal Arbor), that women continue to raise complaints and feel discriminated against, resulting in the promotion of organizations and associations to protect them, such as the Commission on Women and Science (CMYC) within the Council. This study considers the legislation in force and the extent of discrimination against women and glass ceilings in institutions today. It then studies the possible causes that drive women to make decisions that sometimes do not prioritize their scientific work outside the home.</p>
			</trans-abstract>
			

			<kwd-group xml:lang="es">							
				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Mujer</kwd>
				<kwd>ciencia</kwd>
				<kwd>CSIC</kwd>
				<kwd>discriminaci&#x00F3;n</kwd>
				<kwd>CMYC</kwd>
			</kwd-group>
			
						
			<kwd-group xml:lang="en">
				<title>KEYWORDS</title> 
				<kwd>Women</kwd>
				<kwd>Sciencie</kwd>
				<kwd>CSIC</kwd>
				<kwd>discrimination</kwd>
				<kwd>CMYC</kwd>
			</kwd-group>
			
		
		</article-meta>
	</front>		
	

	<body>	
			
		<sec id="S1">
			<title>1. LAS MUJERES Y LA CIENCIA</title>

			<p>Hablar de mujeres de ciencia o de la presencia y aportaci&#x00F3;n femenina a la ciencia puede parecer una <italic>boutade</italic>. Pero tal vez no lo sea tanto si se recuerdan algunos datos de la trayectoria que debieron recorrer las mujeres para llegar, con todos los l&#x00ED;mites que se quiera, al lugar en que hoy se encuentran en nuestro mundo occidental. Datos como que las estad&#x00ED;sticas de 1878 arrojaban un 91% de analfabetismo femenino. O que hasta 1910 las escas&#x00ED;simas mujeres con t&#x00ED;tulo universitario no pod&#x00ED;an ejercer su profesi&#x00F3;n… La presencia femenina en el &#x00E1;mbito cient&#x00ED;fico (en el m&#x00E1;s amplio de los sentidos del t&#x00E9;rmino) no es sino la consecuencia de esa prolongada cruzada por la educaci&#x00F3;n que las mujeres emprendieron hace siglos. Una cruzada con nombres emblem&#x00E1;ticos (Christine de Pisan, Wollstonecraft, o Concepci&#x00F3;n Arenal, quien en 1892 reivindic&#x00F3; el derecho femenino a todas las profesiones). Una cruzada que tuvo un llamativo punto de inflexi&#x00F3;n en la IV Conferencia Mundial sobre la mujer (Pek&#x00ED;n, 1995). Porque en las agendas occidentales parece conseguida; no as&#x00ED; en las del Tercer Mundo. En todo caso, habr&#x00ED;a que matizar. Y de eso se trata aqu&#x00ED; y ahora.</p>

			<p>La historia de ese proceso ha sido ya relatada. Sus huellas en papel y en la red tienen nombre y apellidos. Las mujeres no tuvieron relevancia en el &#x00E1;mbito cient&#x00ED;fico. ¿O s&#x00ED;? porque en Egipto, en la Grecia cl&#x00E1;sica y en la Alejandr&#x00ED;a helen&#x00ED;stica desempe&#x00F1;aron su papel Agnodice la ginec&#x00F3;loga, Mar&#x00ED;a la jud&#x00ED;a, Mar&#x00ED;a de Alejandr&#x00ED;a o una Hypatia (370-415 a. Xto) hoy tan recuperada como manipulada. Investigadores como &#x00C1;ngel Mart&#x00ED;n Municio (<xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2004</xref>) o Margarita Salas (<xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>) desglosaron a distintos niveles una breve historia de la ciencia, con un momento de esplendor ligado a los monasterios medievales (Hildegarda de Bingen, 1098-1179, Herrade de Landsberg et al), una inflexi&#x00F3;n puntual al instaurarse las universidades, para explotar a fines del XIX en una cosecha fecunda, a pesar de trabas y problemas sin cuento. Ya solo el tenue acercamiento hist&#x00F3;rico resalta paradojas: la Iglesia impulsando la creatividad cient&#x00ED;fica, frente a las universidades coartando el derecho femenino a la cultura. En el medio, Madame de Chat&#x00EA;let (1706-1749) y algunas otras testimonian que los salones del XVII y XVIII fueron algo m&#x00E1;s que el marco id&#x00F3;neo para la frivolidad femenina: all&#x00ED; se debati&#x00F3; sobre qu&#x00ED;mica, matem&#x00E1;ticas, astronom&#x00ED;a, biolog&#x00ED;a, geolog&#x00ED;a, bot&#x00E1;nica, medicina.... La mujer vestida de hombre se convierte en un cl&#x00E1;sico en el teatro de los Siglos de Oro en pro de alcanzar sus metas amorosas; pero tambi&#x00E9;n para acceder a la cultura o vengar su honor mancillado. En el XIX, Concepci&#x00F3;n Arenal deber&#x00E1; travestirse para estudiar su carrera universitaria. Y no es excepcional: el Este europeo a comienzos del XX, si nos atenemos al relato de Singer llevado al cine en <italic>Yentl</italic> (1983) con una espl&#x00E9;ndida Barbara Streissand, no le da otra salida a la mujer jud&#x00ED;a. Aunque del Este y la vieja Europa vengan investigadoras de rompe y rasga, como recuerda Mart&#x00ED;n Municio:</p>

						<disp-quote><p>Tras esta historia hay que subrayar la presencia en el siglo XIX de tres mujeres excepcionales en el cultivo de las matem&#x00E1;ticas. Sophia Germain, nacida en Par&#x00ED;s en 1776, cuyas investigaciones sobre los modos de vibraci&#x00F3;n de las superficies el&#x00E1;sticas merecieron el Gran Premio de la Academia de Ciencias. Mary Somerville, nacida en Escocia en 1780, traductora y difusora de la Mec&#x00E1;nica Celeste de laplace. Y Sofya Kovalevskaya, nacida en Mosc&#x00FA; en 1850, reconocida con el premio Bordin por sus investigaciones sobre el movimiento de un cuerpo s&#x00F3;lido alrededor de un punto fijo; la primera mujer miembro de la Academia Imperial Rusa. Adem&#x00E1;s de ella, lady Lovelace, hija de Byron, estudi&#x00F3; matem&#x00E1;ticas con Mary Somerville y colabor&#x00F3; con Babbage en sus pioneros desarrollos de la m&#x00E1;quina de calcular. En los primeros a&#x00F1;os del siglo XIX dos mujeres se distinguieron en la popularizaci&#x00F3;n de la ciencia, Margaret Bryan y Janet Marcet (2004, p. 553).</p></disp-quote>

			<p>Punta de lanza de la investigaci&#x00F3;n femenina, al lado de sus hombres o con una cierta independencia... En esta saga de pioneras, no por conocido o citado puede olvidarse el matrimonio Curie. Tal vez resulte interesante y menos recordado, el que ella recibiera ya viuda un segundo Nobel de Qu&#x00ED;mica en 1911. O que su hija Irene repitiera su historia al conseguir el premio Nobel junto a su marido Fr&#x00E9;d&#x00E8;ric Joliot en 1935 y desarrollar, adem&#x00E1;s, una trayectoria profesional independiente: catedr&#x00E1;tica de la Sorbona y primera mujer miembro de un gobierno franc&#x00E9;s, como secretaria de Estado del socialista Leon Blum en 1936. Es el caso, asimismo, de Gerty Cori, primer Nobel femenino de Estados Unidos en 1947, junto a su marido. Por cierto, fueron un equipo bien integrado, caracterizado por su honradez intelectual y amor al trabajo, aunque ella empezara como simple ayudante de investigaci&#x00F3;n. O el de la soltera Barbara Mc Clintock (1902-1992), quien debi&#x00F3; esperar m&#x00E1;s de treinta a&#x00F1;os al reconocimiento de sus trabajos con los granos de ma&#x00ED;z como genetista (Nobel 1983); o la farmac&#x00F3;loga Elion, Nobel de medicina en el 88. Hasta doce cient&#x00ED;ficas consiguieron el Nobel de F&#x00ED;sica, Qu&#x00ED;mica o Medicina. Otras fueron postpuestas, injustamente, aunque sus m&#x00E9;ritos lo reclamaran. La autobiograf&#x00ED;a de Rita Levi Montalcini (1909-2012), <italic>El elogio de la imperfecci&#x00F3;n</italic>, plasma muchas de esas contradicciones hasta alcanzar el Nobel (1986).</p>

			<p>Pero no se trata de rescatar nombres e historias femeninas. O de calcular la &#x00ED;nfima proporci&#x00F3;n de premios Nobel concedidos a las mujeres hasta ahora. Como dice Margarita Salas (1938), una de nuestras acad&#x00E9;micas y cient&#x00ED;ficas m&#x00E1;s reputadas:</p>

						<disp-quote><p>Es obvio que hemos recorrido un camino importante en el que la mujer cient&#x00ED;fica ya no es mirada como una rareza y tambi&#x00E9;n ha cambiado su mentalidad, pero tambi&#x00E9;n es cierto que el n&#x00FA;mero de mujeres que en la actualidad alcanzan una posici&#x00F3;n directiva es muy bajo (<xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>, p. 178).</p></disp-quote>
		</sec>

		
		<sec id="S2">
			<title>2. EL CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENT&#x00CD;FICAS EN EL MARCO ESPA&#x00D1;OL E INTERNACIONAL</title>

			<p>Volvamos los ojos a Espa&#x00F1;a, donde el Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas (CSIC, 1940) marca un antes y un despu&#x00E9;s en el proceso de incorporaci&#x00F3;n de la mujer a la ciencia a partir de 1940. Es verdad que como heredero, en &#x00FA;ltimo t&#x00E9;rmino y tras la contienda, de la JAE (Junta de Ampliaci&#x00F3;n de Estudios) (1907) cuyo secretario hasta el 34, Jos&#x00E9; Castillejo, es recordado hoy por las becas que llevan su nombre. Desde la &#x00F3;ptica femenina, la residencia de se&#x00F1;oritas (1915) cuyo centenario se est&#x00E1; celebrando, puso una pica en Flandes. Mar&#x00ED;a de Maeztu, su directora m&#x00E1;s insigne de los primeros tiempos, impuls&#x00F3; la colaboraci&#x00F3;n con el Smith College y una serie de becas de intercambio con los Estados Unidos. Tambi&#x00E9;n consigui&#x00F3; financiaci&#x00F3;n de laboratorios (F&#x00ED;sica, Qu&#x00ED;mica, Ciencias) que en 1929 recibir&#x00ED;an tres millones de las viejas pesetas de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller. Mª Rosario de Felipe, del CSIC, recuerda que por el Instituto Nacional de F&#x00ED;sica y Qu&#x00ED;mica pasaron hasta 1937 m&#x00E1;s de 36 espl&#x00E9;ndidas mujeres. Algunas de las pioneras, como Dolores Barn&#x00E9;s y Mª Antonia Zorraquino, fueron retiradas por sus maridos de un trabajo que, tras el matrimonio, resultaba un desdoro para el var&#x00F3;n. Aun as&#x00ED;, esta labor supuso un impulso impresionante para la ciencia en femenino si se recuerda que</p>

						<disp-quote><p>la admisi&#x00F3;n profesional plena de las mujeres en la Universidad Espa&#x00F1;ola se produjo definitivamente en 1910, llegando a ser las alumnas de Ense&#x00F1;anza media el 3% de todos los alumnos. Considerando &#x00FA;nicamente las carreras de ciencias en el curso 1915/16 eran 51 las mujeres que cursaban carreras de ciencias y algo m&#x00E1;s de 3.300 varones y unos quince a&#x00F1;os m&#x00E1;s tarde (instaurada la II Rep&#x00FA;blica) el n&#x00FA;mero de mujeres se hab&#x00ED;a elevado a 414 en un total de 21.000 universitarios en toda Espa&#x00F1;a (Felipe, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2002</xref>, p. 477).</p></disp-quote>

			<p>Sea como fuere, hoy el CSIC aglutina el 30%, si no el 50% de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica espa&#x00F1;ola en gran medida financiada por el Estado. Y ha resultado un organismo especialmente sensible a la problem&#x00E1;tica femenina: la Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia (<xref ref-type="bibr" rid="CIT25">CMYC</xref>) es la punta de lanza de una serie de inquietudes que fueron decant&#x00E1;ndose a lo largo del pasado siglo dentro y fuera del organismo, en Europa y Am&#x00E9;rica. Por ello y porque la informaci&#x00F3;n es accesible, es absurdo repetir una vez m&#x00E1;s lo <italic>deja vu</italic>; en todo caso cabr&#x00ED;a sintetizar y reorganizar la informaci&#x00F3;n a modo de guardia de tr&#x00E1;fico que indique al lector no especialista los derroteros del proceso. No sin dejar de poner el dedo en la llaga de ciertos t&#x00F3;picos, reiterados <italic>ad nauseam</italic> (“discriminaci&#x00F3;n femenina”, “techos de cristal”, o la famosa “tijera” que deja tantas mujeres arrumbadas a lo largo del camino). Y todo ello desde la teor&#x00ED;a y la pr&#x00E1;ctica, al doble nivel de la norma jur&#x00ED;dica y la costumbre cotidiana. Porque se trata de ir m&#x00E1;s all&#x00E1;, de abrir nuevas brechas, alternativas que desbloqueen problemas fosilizados en un callej&#x00F3;n sin salida.</p>

			<p>Dos opiniones casi enfrentadas pueden servir de pistoletazo de salida para ulteriores comentarios:</p>

						<disp-quote><p>No he observado a lo largo de mi carrera cient&#x00ED;fica, al igual que las investigadoras colaboradoras de este art&#x00ED;culo, agravios comparativos a la hora del acceso y de la promoci&#x00F3;n a nuevas plazas, pues el curriculum vitae es la tarjeta de identidad por la que se juzgan los m&#x00E9;ritos de cada concursante (Felipe, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2002</xref>, p. 481).</p>

						<p>A&#x00FA;n hoy persiste una desigualdad manifiesta entre la situaci&#x00F3;n de los cient&#x00ED;ficos y la de las cient&#x00ED;ficas (… y) enormes dificultades de las espa&#x00F1;olas para incorporarse al mundo laboral en general y al cient&#x00ED;fico en particular (Fern&#x00E1;ndez Vargas, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2002</xref>, p. 457 y p. 461).</p></disp-quote>

			<p>Son palabras de dos investigadoras del CSIC en un n&#x00FA;mero emblem&#x00E1;tico de la revista <italic>Arbor</italic> sobre <italic>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el Consejo: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero</italic>, editado por Fern&#x00E1;ndez Vargas y Santesmases (<xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2002</xref>) que reuni&#x00F3; a 72 colaboradoras cient&#x00ED;ficas en 8 art&#x00ED;culos (correspondientes a las ocho &#x00E1;reas de investigaci&#x00F3;n del Consejo) y 2 ap&#x00E9;ndices. Los dos extremos de una serie de encuestas y testimonios que se recogieron en este y otros n&#x00FA;meros de <italic>Arbor. </italic>Las opiniones fluct&#x00FA;an seg&#x00FA;n las edades y circunstancias de trabajo: algunas de las mayores, como Mar&#x00ED;a Eg&#x00FC;&#x00E9;s, afirman haberse sentido sutilmente discriminadas en peque&#x00F1;os aspectos encubiertos (paternalismo, faltas de respeto, percepci&#x00F3;n diferente o doble rasero seg&#x00FA;n g&#x00E9;nero, infravaloraci&#x00F3;n de sus aportaciones frente a la mayor credibilidad masculina)… “hasta que ocup&#x00F3; la secretar&#x00ED;a general del Consejo D. Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a Albareda, en que las cosas cambiaron y las mujeres pod&#x00ED;amos entrar libremente en los edificios del Consejo” (Fern&#x00E1;ndez Vargas y Santesmases, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2002</xref>, p. 564). Otras, como Asunci&#x00F3;n Martin Lou, tratan de barajar los datos objetivos con las circunstancias personales: es verdad que al principio hubo m&#x00E1;s mujeres en organizaci&#x00F3;n de bibliotecas o gesti&#x00F3;n de revistas que en la investigaci&#x00F3;n, pero desde el momento en que esta estuvo financiada por proyectos se observ&#x00F3; un despegue femenino –dir&#x00E1; (Fern&#x00E1;ndez Vargas y Santesmases, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2002</xref>, p. 548)-. Manuela Ju&#x00E1;rez, directora del &#x00E1;rea de alimentos es clara al respecto: “El sentir general es que las mujeres del &#x00E1;rea no se han sentido discriminadas en funci&#x00F3;n del sexo en el acceso a la carrera cient&#x00ED;fica, al igual que en la promoci&#x00F3;n interna” (Fern&#x00E1;ndez Vargas y Santesmases, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2002</xref>, p. 519). Ana Chueca, del &#x00E1;rea de Farmacia, comenta: “mi situaci&#x00F3;n personal puedo decir que casi nunca ha estado marcada por mi condici&#x00F3;n de mujer (…). El m&#x00E9;todo de elecci&#x00F3;n no intenta captar cient&#x00ED;ficos seg&#x00FA;n sexo, sino hacerse con los mejores especialistas seg&#x00FA;n curriculum y m&#x00E9;ritos cient&#x00ED;ficos” (Fern&#x00E1;ndez Vargas y Santesmases, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2002</xref>, p. 492). Algo en lo que coinciden las generaciones m&#x00E1;s j&#x00F3;venes, como Ana Vieitez, del Instituto de Investigaciones Agrobiol&#x00F3;gicas de Santiago de Compostela: hay bastante presencia femenina en el &#x00E1;mbito de Biolog&#x00ED;a, Farmacia y Qu&#x00ED;mica, incluso mujeres directoras. Anunciaci&#x00F3;n Abad&#x00ED;a, de la Estaci&#x00F3;n Experimental Aula Dei (Zaragoza) comenta que el 62% de las becas de su generaci&#x00F3;n (los ochenta) son ya concedidas a mujeres. Casi todas las voces inciden en que el problema tiene que ver con la familia. Adem&#x00E1;s, la posici&#x00F3;n de la mujer frente al mundo del trabajo profesional fuera de la casa es muy distinta a la del hombre… Valorando en su conjunto la posible discriminaci&#x00F3;n femenina en el Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas, algunas m&#x00E1;s tajantes advierten:</p>

						<disp-quote><p>Las estad&#x00ED;sticas son &#x00FA;tiles y tambi&#x00E9;n peligrosas (…). Mientras no se demuestren casos en los que un hombre ha conseguido un puesto, especialmente los de promoci&#x00F3;n, pasando por encima de una mujer con mejor curriculum que &#x00E9;l, yo no aprecio la discriminaci&#x00F3;n. Otra cosa es la discusi&#x00F3;n de por qu&#x00E9; las mujeres cient&#x00ED;ficas tienen menos curriculum (si es que esto es as&#x00ED;) que los hombres (Pablo <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2002</xref>, p. 589).</p></disp-quote>

			<p>Se puede decir m&#x00E1;s alto, pero no m&#x00E1;s claro. Estas palabras de &#x00C1;ngela Nieto pr&#x00E1;cticamente zanjan el asunto en el volumen de <italic>Arbor </italic>(2002) a nivel del CSIC, cuando las estad&#x00ED;sticas apuntan a una presencia femenina distribuida as&#x00ED;: PI, 28/ IC, 30 /CT, 47. Por supuesto con discordancias causantes de su propia g&#x00E9;nesis, como Rolf Tarrach su presidente entonces, refiere en la introducci&#x00F3;n. La inquietud del momento en torno a la mujer, arrancando de 1975 en Naciones Unidas, se transform&#x00F3; en un fen&#x00F3;meno mundial, con hitos conocidos: 1979, CEDAW (Convenci&#x00F3;n sobre la eliminaci&#x00F3;n de todas las formas de discriminaci&#x00F3;n contra las mujeres, ONU) ratificada en 2001 por 167 pa&#x00ED;ses; 1995 IV Conferencia Internacional sobre la mujer en Pek&#x00ED;n; 1999 consolidaci&#x00F3;n del <italic>Helsinki Group on Women and Science</italic> que redacta el informe ETAM (2000) sobre pol&#x00ED;tica cient&#x00ED;fica de la Uni&#x00F3;n Europea y para promover la excelencia mediante la integraci&#x00F3;n de la igualdad entre g&#x00E9;neros. En Espa&#x00F1;a, el t&#x00E9;rmino “g&#x00E9;nero” no se pone de moda hasta los noventa, generando una serie de congresos sobre “ciencia, tecnolog&#x00ED;a y g&#x00E9;nero” del 96 en adelante; hasta el punto de que el primer n&#x00FA;mero monogr&#x00E1;fico de <italic>Arbor</italic> sobre <italic>Mujeres y ciencia</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1993</xref>), coordinado por P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o et al, todav&#x00ED;a no lo utiliza.</p>

			<p>Pero las denuncias sobre posibles techos de cristal en la incorporaci&#x00F3;n de la mujer al trabajo hab&#x00ED;an cuajado en iniciativas como las <italic>II Jornadas Interdisciplinares sobre Mujer</italic> (UAM, 1982) donde se defendi&#x00F3; una comunicaci&#x00F3;n titulada “El acceso de la mujer a la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica: el CSIC” a cargo de Concepci&#x00F3;n Llaguno, en ese momento vicesecretaria general del mismo. Amparada en el banco de datos reci&#x00E9;n creado en la instituci&#x00F3;n (1979), present&#x00F3; los primeros cuadros de distribuci&#x00F3;n del personal cient&#x00ED;fico, administrativo y laboral de ese organismo por &#x00E1;mbito, categor&#x00ED;a y sexo. Una pr&#x00E1;ctica sugerida en su origen por la ETAM que, andando el tiempo, ser&#x00E1; reivindicada por las feministas una y otra vez. Los resultados quedaban a la vista: abrumadora mayor&#x00ED;a masculina en la categor&#x00ED;a de Profesor de investigaci&#x00F3;n (92% / 8%), que ir&#x00E1; nivel&#x00E1;ndose t&#x00ED;midamente hacia abajo, si bien con distancias notables: Investigador (77% / 23%) y Colaboradores (71% /29%). Y con algunas excepciones por &#x00E1;rea: Biolog&#x00ED;a/ Medicina y Matem&#x00E1;ticas/ F&#x00ED;sica y Qu&#x00ED;mica presentaban un 14/ 15% de Profesores de investigaci&#x00F3;n frente al 86/ 87% masculino. Algo sorprendente si se observa que en el resto de las &#x00E1;reas las mujeres nunca superaron el 7% en esa categor&#x00ED;a. Previsiblemente, los desniveles se equiparaban en la categor&#x00ED;a del personal auxiliar, administrativo y laboral con una importante presencia femenina.</p>

			<p>Volvamos al comienzo del siglo XXI, momento en que cuajan una serie de iniciativas para promover la igualdad de g&#x00E9;nero, por ejemplo AMIT (Asociaci&#x00F3;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&#x00F3;logas), que engloba mujeres de la Universidad, el Consejo y la Empresa. Respaldada por investigadoras como Margarita Salas y Mª &#x00C1;ngeles Dur&#x00E1;n, fue fundada en diciembre 2001 y presentada el 5 de junio 2002 en la conferencia “Mujeres y Ciencia: promoci&#x00F3;n de las mujeres en el mundo cient&#x00ED;fico” organizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog&#x00ED;a. Mantiene vigente un documento de estrategias y declaraci&#x00F3;n de intenciones de 2003, en el que se habla de la baja representaci&#x00F3;n de mujeres en ciencia, se eval&#x00FA;an sus causas (barreras sistem&#x00E1;ticas, desmotivaci&#x00F3;n progresiva, estereotipos discriminatorios, dificultad de compatibilizar una carrera investigadora competitiva con la formaci&#x00F3;n de una familia…). Asimismo se comprometen a visibilizar a la mujer, hacer cumplir la paridad de sexos y recomiendan la accesibilidad de datos del personal, en cualquier empresa p&#x00FA;blica, desagregados por sexos, con el objetivo de aumentar la proporci&#x00F3;n femenina en los niveles profesionales m&#x00E1;s altos.</p>

			<p>En torno a este a&#x00F1;o tambi&#x00E9;n se da a conocer un completo informe dirigido y coordinado por Eulalia P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o sobre “La situaci&#x00F3;n de las mujeres en el sistema educativo de ciencia y tecnolog&#x00ED;a en Espa&#x00F1;a y su contexto internacional” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2003</xref>), un estudio desde la perspectiva de g&#x00E9;nero, de nuevo encargo del Ministerio: hoy un libro de 200 p&#x00E1;ginas accesible en la red y popular por la visibilidad de su coordinadora, directora de la FECYT entre 2006 y 2008 y habitual integrante de la comisi&#x00F3;n <italic>Mujeres y ciencia</italic> del Consejo. En la introducci&#x00F3;n se remonta a la Norteam&#x00E9;rica de 1910 enredada en las primeras pol&#x00E9;micas sobre mujeres y ciencia: inferioridad gen&#x00E9;tica de las mujeres, defendida por Catell, frente a Talbot y Hayes (por cierto, mujeres) quienes se centraron en los d&#x00E9;ficits educativos y la forma de socializaci&#x00F3;n de las mujeres… Nadie defender&#x00ED;a hoy lo primero, pero los datos cantan:</p>

						<disp-quote><p>El hecho de que haya m&#x00E1;s mujeres estudiando, y por tanto menos varones, en la universidad es un hecho que debe ser explicado. Lo normal, en condiciones ideales de igualdad, ser&#x00ED;a que en el nivel de licenciatura sucediera lo mismo que en el de los estudios de doctorado, donde hombres y mujeres est&#x00E1; pr&#x00E1;cticamente a la par (excepto en ingenier&#x00ED;as donde, como se ver&#x00E1;, el porcentaje es muy peque&#x00F1;o y en humanidades, donde es muy alto). Pero, sin embargo, a partir del grado de doctor, las proporciones se invierten, form&#x00E1;ndose la denominada “tijera” que logra su m&#x00E1;xima abertura en el nivel de catedr&#x00E1;tico/a. Eso muestra una p&#x00E9;rdida de mujeres a lo largo de la carrera acad&#x00E9;mica… (P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2003</xref>, p. 29).</p></disp-quote>

			<p>El texto de P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o, muy centrado en la universidad (opci&#x00F3;n muy ventajosa para la mujer frente a la empresa), alterna un estudio cuantitativo con estad&#x00ED;sticas y gr&#x00E1;ficos en torno al n&#x00FA;mero de mujeres que estudian y al de profesoras universitarias realizado en 24 &#x00E1;reas de conocimiento y 14 universidades de 7 comunidades, a nivel de licenciatura, doctorado, cargos acad&#x00E9;micos… con otro cualitativo, el que se tienen en cuenta cuestiones m&#x00E1;s sutiles: por ejemplo, que las mujeres parecen tener que demostrar su capacidad m&#x00E1;s que los hombres; o los problemas de compatibilidad familia / trabajo. Porque, aunque el modelo familiar fue cambiando, es indudable la repercusi&#x00F3;n de la vida privada en la laboral y ah&#x00ED; la mujer tiene su tal&#x00F3;n de Aquiles y lo sabe.</p>

			<p>El informe es &#x00FA;til al sustentarse en muchos testimonios femeninos: ¿sigue habiendo dificultad por parte del hombre para aceptar el triunfo profesional de su compa&#x00F1;era? Curiosamente la maternidad est&#x00E1; bien valorada, aunque las j&#x00F3;venes no se hacen ilusiones de que se vayan a repartir las tareas dom&#x00E9;sticas. S&#x00ED; cuentan con los abuelos porque se asume que el trabajo universitario se come todo. ¿La apuesta? Conseguir la m&#x00E1;xima satisfacci&#x00F3;n personal y profesional. Los testimonios entreverados culminan con 25 entrevistas a 8 catedr&#x00E1;ticas, 12 titulares y 5 contratadas, seg&#x00FA;n ejes tem&#x00E1;ticos expuestos que hacen relaci&#x00F3;n a los cambios femeninos respecto del &#x00E1;mbito educativo en ciencia y tecnolog&#x00ED;a y, sobre todo, pertinencia y propuestas de mejora de las actuales pol&#x00ED;ticas de g&#x00E9;nero; as&#x00ED; como la comparaci&#x00F3;n entre nuestro pa&#x00ED;s y otros del entorno. Seg&#x00FA;n este examen Espa&#x00F1;a no est&#x00E1; a la cola, pero debe aprender de los pa&#x00ED;ses n&#x00F3;rdicos, por ejemplo, en cuanto a incentivos para la natalidad y ayudas sociales.</p>

			<p>Porque el problema de la mujer no es legal, sino pragm&#x00E1;tico: los tir&#x00E1;nicos ritmos de trabajo son generalmente incompatibles con la vida familiar. El problema se ceba en la mujer casada y dispuesta a procrear. Y m&#x00E1;s si trabaja en la empresa ya que… “tambi&#x00E9;n de forma un&#x00E1;nime se expresa que en la universidad no existe discriminaci&#x00F3;n de forma abierta, pero que en la empresa se prefiere contratar hombres” (P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2003</xref>, p. 190).</p>

			<p>Aun as&#x00ED;, poco a poco cala en el ambiente el informe que en su momento elabor&#x00F3; el grupo de Helsinki. Un informe demoledor, basado en un estudio sobre treinta pa&#x00ED;ses europeos y que utiliza el s&#x00ED;mil de la tuber&#x00ED;a agujereada: las mujeres se van perdiendo en el camino al abandonar la carrera cient&#x00ED;fica por distintas causas y el flujo va disminuyendo. Para contrarrestarlo, las pol&#x00ED;ticas de igualdad en Espa&#x00F1;a fueron <italic>in crescendo</italic> en la &#x00FA;ltima d&#x00E9;cada, desde la orden de 8 de marzo del 2005, fecha en que tambi&#x00E9;n se crea la UMYC (Unidad de Mujeres y Ciencia del MINECO). La Ley Org&#x00E1;nica de Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres (22/03/2007) establece un marco legal para la elaboraci&#x00F3;n de un Plan de Igualdad que sucesivas leyes fueron prolongando y ampliando.</p>

			<p>La UMYC public&#x00F3; en 2007 <italic>Acad&#x00E9;micas en cifras</italic>, complementado en 2011 con un segundo dossier sobre <italic>Cient&#x00ED;ficas en cifras</italic>. Por fin el denominado <italic>Libro blanco, situaci&#x00F3;n de las mujeres en la Ciencia espa&#x00F1;ola </italic>(2011), que se estructura en tres l&#x00ED;neas: diferencias por g&#x00E9;nero en la formaci&#x00F3;n para la ciencia; diferencias en la carrera cient&#x00ED;fica y papel de las instituciones en las diferencias por g&#x00E9;nero. Su web es muy &#x00FA;til. Como tel&#x00F3;n de fondo, siempre la presencia de los “techos de cristal” y como apuesta, la discriminaci&#x00F3;n positiva a favor de la mujer, af&#x00ED;n a ley de cuotas y otros. Ya el ministro Quintanilla Fisac, en una conferencia de 2007, si se me permite el coloquialismo “tom&#x00F3; el toro por los cuernos” al plantear:</p>

						<disp-quote><p>¿Son las pol&#x00ED;ticas de discriminaci&#x00F3;n positiva para promover la igualdad de hombres y mujeres compatibles con una adecuada pol&#x00ED;tica cient&#x00ED;fica, que deber&#x00ED;a estar basada en criterios de m&#x00E9;rito y excelencia acad&#x00E9;mica? (Quintanilla, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2008</xref>, 791).</p></disp-quote>

			<p>y responder positivamente. Aunque se guarde las espaldas al opinar que no todas las desigualdades son injustas y se preocupe de asegurar que … “la discriminaci&#x00F3;n a favor de la mujer viola los criterios de excelencia… en un margen inferior al error estad&#x00ED;stico esperable (5%) (2008, 793), lo cierto es que debe forcejear para, dentro de lo pol&#x00ED;ticamente correcto, justificar su apuesta:</p>

						<disp-quote><p>Creo que este tipo de medidas no atentan en absoluto contra los criterios de excelencia cient&#x00ED;fica, porque no se trata de abolir el criterio para la promoci&#x00F3;n de mujeres, por ejemplo, sino de evitar que la aplicaci&#x00F3;n de ese criterio se vea dificultada por la existencia de discriminaciones o sesgos en los escalones previos de la estructura meritocr&#x00E1;tica (Quintanilla, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2008</xref>, p. 793).</p></disp-quote>

			<p>Los argumentos est&#x00E1;n claros, pero no s&#x00E9; hasta qu&#x00E9; punto convencer&#x00ED;an a mujeres celosas de su capacidad cient&#x00ED;fica, que se sienten en paridad sin que nadie las superproteja como disminuidas ps&#x00ED;quicas o especie a extinguir. ¡La pol&#x00E9;mica est&#x00E1; servida!</p>

			<p>Si bien en Espa&#x00F1;a todo est&#x00E1; interrelacionado, hasta aqu&#x00ED; lo que se refiere a las actuaciones de los distintos ministerios. Por lo que se refiere al Consejo Superior de Investigaciones cient&#x00ED;ficas, en la p&#x00E1;gina <uri>http://www.csic.es/legislacion</uri> est&#x00E1; su legislaci&#x00F3;n. El &#x00FA;ltimo documento es la ley que rige actualmente: la ley 14 / 2011 de 1 de junio de la ciencia, la tecnolog&#x00ED;a y la Innovaci&#x00F3;n (BOE 131, 2 de junio de 2011, pp.54387 a 54455). El art&#x00ED;culo 2K de las disposiciones generales (T&#x00ED;tulo preliminar) propone:</p>

						<disp-quote><p>promover la inclusi&#x00F3;n de la perspectiva de g&#x00E9;nero como categor&#x00ED;a transversal en la ciencia, la tecnolog&#x00ED;a y la innovaci&#x00F3;n, as&#x00ED; como una presencia equilibrada de hombres y mujeres en todos los &#x00E1;mbitos del sistema Espa&#x00F1;ol de Ciencia, Tecnolog&#x00ED;a e Innovaci&#x00F3;n.</p></disp-quote>

			<p>El T&#x00ED;tulo II (Recursos humanos dedicados a la investigaci&#x00F3;n) dedica al menos tres art&#x00ED;culos a especificar estas cuestiones: art&#x00ED;culo 14 (Derechos del personal investigador, apartado d) habla del… “respeto al principio de igualdad de g&#x00E9;nero en el desempe&#x00F1;o de sus funciones investigadoras, en la contrataci&#x00F3;n de personal y en el desarrollo de su carrera profesional”. El art&#x00ED;culo 16 insiste en que los procesos de selecci&#x00F3;n respetar&#x00E1;n la transparencia, imparcialidad y profesionalidad de los &#x00F3;rganos de selecci&#x00F3;n; adem&#x00E1;s de examinar… “la calidad y relevancia de los resultados de la actividad investigadora” en los procesos de promoci&#x00F3;n interna. Por fin, el art&#x00ED;culo 21, al hablar del contrato predoctoral y en el apartado c) puntualiza: “las situaciones de incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo, maternidad, adopci&#x00F3;n o acogimiento, riesgo durante la lactancia y paternidad suspender&#x00E1;n el c&#x00F3;mputo de la duraci&#x00F3;n del contrato”. Algo que, te&#x00F3;ricamente al menos, deber&#x00ED;a favorecer a las mujeres.</p>

			<p>La ley es bastante repetitiva en sus apartados, y da vueltas en torno a unos ejes: la paridad en &#x00F3;rganos, consejos y comit&#x00E9;s; los datos desagregados por sexo y los indicadores de visibilidad y productividad… Si bien a veces se contradice:</p>

						<disp-quote><p>los procedimientos de selecci&#x00F3;n y evaluaci&#x00F3;n del personal investigador establecer&#x00E1;n mecanismos para eliminar los sesgos de g&#x00E9;nero que incluir&#x00E1;n, siempre que sea posible, mecanismos de evaluaci&#x00F3;n confidencial que impidan a la persona evaluadora conocer caracter&#x00ED;sticas personales de la persona evaluada, en particular su sexo y su raza”.</p></disp-quote>

			<p>El marco legal est&#x00E1; claro. Pero ¿y la pr&#x00E1;ctica? Porque la ley acaba dictaminando que… “los Organismos P&#x00FA;blicos de Investigaci&#x00F3;n adoptar&#x00E1;n Planes de Igualdad en un plazo m&#x00E1;ximo de dos a&#x00F1;os”. Algo que el Consejo ya hab&#x00ED;a puesto en marcha. En la c&#x00FA;pula de su organigrama general (y estamos hablando de un organismo monstruo de 11.000 personas, con m&#x00E1;s de 3.000 en plantilla) hay 10 mujeres en 16 esca&#x00F1;os. Seg&#x00FA;n la Memoria del 2014 de la que extraigo los datos, en la c&#x00FA;pula se tiende a la paridad: 8 mujeres / 16 varones entre vicepresidencias y secretar&#x00ED;as generales… ¡Por fin 75 a&#x00F1;os al servicio de la ciencia lo consiguieron!</p>

			<p>Tampoco es ninguna tonter&#x00ED;a observar c&#x00F3;mo, a nivel de c&#x00FA;pula otra vez, destacan tres comisiones: comit&#x00E9; cient&#x00ED;fico asesor, comit&#x00E9; de &#x00E9;tica y comisi&#x00F3;n de mujeres y ciencia. Es decir, no solo determinadas mujeres muy representativas como investigadoras del Consejo y que, amablemente, han accedido a colaborar con nuestra peque&#x00F1;a encuesta/ testimonio, consiguieron llegar a cargos de responsabilidad y altura cient&#x00ED;fica, como el Comit&#x00E9; de &#x00C9;tica; sino que la Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia est&#x00E1; situada muy arriba en el organigrama, a nivel de las tres que hacen cabeza. Por no hablar de que biograf&#x00ED;as de investigadoras jubiladas van sum&#x00E1;ndose a las de mujeres ilustres colgadas en la red.</p>
		</sec>

		
		<sec id="S3">
			<title>3. LA CMYC (COMISI&#x00D3;N MUJERES Y CIENCIA)</title>

			<p>En cuanto a la citada <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">CMYC</xref> (Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia) del CSIC, su historia ha saltado en varias ocasiones a las p&#x00E1;ginas de <italic>Arbor</italic> (L&#x00F3;pez Sancho, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2011</xref> y L&#x00F3;pez Sancho <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2013</xref>), donde el lector interesado puede encontrar datos completos desde su fundaci&#x00F3;n hasta la actualidad. Fue aprobada el 30 de septiembre del 2002, como “comisi&#x00F3;n asesora de la Presidencia, para el estudio, seguimiento y optimizaci&#x00F3;n de la carrera cient&#x00ED;fica de las mujeres en el CSIC” (L&#x00F3;pez Sancho, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2011</xref>, p. 649). Como tel&#x00F3;n de fondo, un seminario y una exposici&#x00F3;n para celebrar el d&#x00ED;a internacional de la mujer (8 marzo 2001) organizados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a trav&#x00E9;s del Instituto de la Mujer, que desemboc&#x00F3; en cr&#x00ED;ticas acerca de la discriminaci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica imperante. La pol&#x00E9;mica fructific&#x00F3; en el n&#x00FA;mero de <italic>Arbor</italic>, <italic>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el CSIC: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero</italic> (2002), ya comentado. Y a&#x00FA;n m&#x00E1;s, en una Comisi&#x00F3;n con ocho representantes de las &#x00E1;reas y cuatro vocales designados por presidencia. Hasta el punto de que es habitual que el presidente delegue en una mujer (Pilar L&#x00F3;pez Sancho en este caso, PI) y las ocho &#x00E1;reas cient&#x00ED;ficas est&#x00E9;n cubiertas por mujeres (en este momento, 2 PI, 3 CT y 3 IC). De los cuatro miembros designados por Presidencia, hay dos hombres y dos mujeres.</p>

			<p>¿Sus objetivos? Estudiar las posibles causas que dificultan el ingreso y despu&#x00E9;s el progreso femenino en la carrera profesional, y proponer a la Presidencia medidas correctoras de ciertas desigualdades en comisiones, composici&#x00F3;n de tribunales, &#x00F3;rganos directivos…etc. A corto plazo, sus logros son visibles en informes anuales colgados en la web del propio Consejo (<uri>http://www.csic.es/web/guest/mujeres-y-ciencia</uri>), con los datos desagregados por sexo de todo su personal cient&#x00ED;fico, uno de los reclamos m&#x00E1;s antiguos. No voy a repetirlos ahora, son de f&#x00E1;cil acceso en la red. S&#x00ED; se&#x00F1;alar brevemente algunos datos: por ejemplo, que en el informe de 2005 la proporci&#x00F3;n de hombres y mujeres es de dos tercios frente a un tercio y a ello se une la desigualdad por &#x00E1;reas. El informe termina con buenos prop&#x00F3;sitos: paridad, transparencia, est&#x00ED;mulos…</p>

			<p>En 2006, la Comisi&#x00F3;n reitera la distribuci&#x00F3;n del personal funcionario por sexo, cuerpo, escala, con resultados previsibles: siempre hay mayor n&#x00FA;mero de mujeres en las escalas m&#x00E1;s bajas. Y algo interesante, que tambi&#x00E9;n era notorio: se detectan &#x00E1;reas m&#x00E1;s feminizadas: alimentos, qu&#x00ED;mica, biolog&#x00ED;a y biomedicina… frente a otras como f&#x00ED;sica. Humanidades suele estar en el medio. A partir de los 45 a&#x00F1;os se nota un brutal descenso femenino: un dato que muestra c&#x00F3;mo va evolucionando la sociedad en tono cada vez m&#x00E1;s paritario.</p>

			<p>La introducci&#x00F3;n al informe de <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2009</xref>, debida al entonces presidente Rafael Rodrigo, muestra un tono esperanzado:</p>

						<disp-quote><p>Durante el periodo 1993-2002, el n&#x00FA;mero de profesoras de investigaci&#x00F3;n (PI) creci&#x00F3; de un 12 a un 15%, el de investigadoras cient&#x00ED;ficas (IC) del 27 al 29% mientras que el de cient&#x00ED;ficas titulares (CT) lo hizo del 38 al 39%. Los datos que hoy presentamos indican algunas tendencias significativas. En primer lugar el aumento de PI que alcanza el 22% y que nos hace ser optimistas (…). El aumento tambi&#x00E9;n ha sido significativo en lo que respecta a las IC que llegan al 32%, lo que ya est&#x00E1; cerca de las mujeres en plantilla que es el 34%. Por &#x00FA;ltimo, hemos logrado superar la barrera del 40% respecto a las CT (…). S&#x00ED; debemos destacar que hemos conseguido que las ratio de promoci&#x00F3;n interna sean similares en hombres y mujeres en los &#x00FA;ltimos 4 a&#x00F1;os.</p></disp-quote>

			<p>Las &#x00E1;reas de investigaci&#x00F3;n siguen mostrando alternativas, pero incluso en F&#x00ED;sicas, siempre menos feminizado, la proporci&#x00F3;n es superior al 20%, bien es verdad que frente a 84% de varones. Aun as&#x00ED;, los datos cantan, y la actitud es de orgullo, no de cumplir simplemente con una obligaci&#x00F3;n, siempre muy atentos a los Planes de Igualdad tanto del Estado (Plan de Acci&#x00F3;n para la Igualdad de Oportunidades de Hombres y Mujeres en la Sociedad de la Informaci&#x00F3;n <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">2014/2017</xref>), como del propio Consejo (Plan de Igualdad… 2013/15, 2014/16). De 2005 a 2010 y examinando la famosa tijera, la evoluci&#x00F3;n de hombres y mujeres es similar (L&#x00F3;pez Sancho, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2011</xref>, p. 651). En el informe de la CMYC de 2013 se incorpora una nueva gr&#x00E1;fica “tijera” de personal investigador en tantos%: las cifras de los varones ser&#x00ED;an: PI 76,67%; IC 65,62% y CT 58,98%. Enfrente las mujeres todav&#x00ED;a deben recorrer un buen camino: PI 23,33; IC 34,28 y CT 41,02. La distribuci&#x00F3;n por sexo y relaci&#x00F3;n laboral no “canta” tanto: 45% de mujeres/ 44 entre los funcionarios; 39% femenino es personal laboral fijo, frente a un 41% masculino y el personal laboral temporal se divide entre 55% femenino y al 57 masculino.</p>

			<p>En la memoria 2014 est&#x00E1;n los &#x00E9;xitos del trabajo bien hecho: proyectos, patentes, contratos… Tambi&#x00E9;n aparecen actividades interesantes porque dan cuenta de su perfil y logros: el apoyo a la III Jornada AMIT Andaluc&#x00ED;a, “Educando en igualdad” (Granada, 9-II-2014), participaci&#x00F3;n en actividades de la Unidad Mujeres y Ciencia del Ministerio, las bolsas de investigaci&#x00F3;n L’Or&#x00E9;al-UNESCO en Ciencias de la Materia, “Mujeres en I m&#x00E1;s D m&#x00E1;s i (28-X-2014), mesa redonda sobre “Liderazgo y visibilidad en ciencia: retos de g&#x00E9;nero” (9-IX-2014)… y mil actividades m&#x00E1;s, entre las que destacar&#x00ED;a la conferencia “¿Por qu&#x00E9; hay m&#x00E1;s profesores que profesoras de investigaci&#x00F3;n si hay m&#x00E1;s becarias que becarios predoctorales?” (Almer&#x00ED;a, 27-II-2014). Porque apunta al centro, a la zona medular de nuestro tema, la famosa tijera… Aun as&#x00ED;, curiosamente no queda refrendada por los diagramas que se incorporan al final del informe: en la evoluci&#x00F3;n del personal investigador permanente y seg&#x00FA;n esos gr&#x00E1;ficos a disposici&#x00F3;n del lector en la web, no hay tijera alguna. O mejor, en la tijera se van igualando hombres y mujeres. ¿Las cosas van cambiando? Porque los informes anuales desde su constituci&#x00F3;n siempre acababan con el disgusto de un diagrama que se abr&#x00ED;a en tijera, sin explicaci&#x00F3;n plausible. Aqu&#x00ED; puede observarse c&#x00F3;mo desde 2001 a 2014 se mantienen discretamente las mujeres, tanto PI Profesor de Investigaci&#x00F3;n), como IC (Investigador Cient&#x00ED;fico)… En todo caso, bajan ligeramente los hombres IC y por primera vez en a&#x00F1;os, el baj&#x00F3;n m&#x00E1;s claro es para los PI (profesores de investigaci&#x00F3;n) masculinos; mientras que los hombres CT quedan a nivel de 2010, sin conseguir mantener el ligero repunte de a&#x00F1;os anteriores. Las gr&#x00E1;ficas est&#x00E1;n a disposici&#x00F3;n del interesado en la citada memoria (web del CSIC).</p>

			<p>La CMYC parece m&#x00E1;s que consolidada desde su fundaci&#x00F3;n. Participa representando al Consejo en reuniones del <italic>Working Group on Gender and Diversity de Science Europe</italic> (mayo 2014). Y convive con otros proyectos en que tambi&#x00E9;n est&#x00E1;n involucradas mujeres del CSIC, como la Asociaci&#x00F3;n GENET- Red de Estudios de G&#x00E9;nero, en este momento comandada por Nieva de la Paz, Rold&#x00E1;n y L&#x00F3;pez Sala.</p>

			<p>Al final de este repaso, siempre fragmentario e insatisfactorio, que remite una y otra vez al lector interesado a las p&#x00E1;ginas del propio Consejo, se impone una breve reflexi&#x00F3;n: han cambiado las tornas y despu&#x00E9;s de un siglo de lucha por incorporarse a la sociedad y a la ciencia, las mujeres son ya parte del banquete de la cultura occidental. Muchas de las aqu&#x00ED; citadas son ilustres ejemplos de una vida llena de retos alcanzados. Como muestra un bot&#x00F3;n: Carmen Miganjos, actualmente miembro de la Comisi&#x00F3;n de &#x00C9;tica y Bio&#x00E9;tica del Organismo. Una de las mujeres que fueron abriendo brecha: Primera mujer Cient&#x00ED;fico titular del Instituto de Ciencia y Tecnolog&#x00ED;a de Polimeros (ICTP) (1984) y tambi&#x00E9;n su primera mujer Directora; primera mujer Profesora de Investigaci&#x00F3;n del &#x00C1;rea de Ciencia y Tecnolog&#x00ED;a de Materiales del CSIC (2000) y tambi&#x00E9;n su primera Coordinadora; primera mujer Gestora del Programa Nacional de Materiales, MICINN… Incluso, primera mujer Vicepresidente de la Academia Vasca de Ciencias, Arte y Literatura…</p>

			<p>Porque las mujeres han llegado para quedarse. ¿Fueron discriminadas? ¿Tuvieron que empinarse contra los techos de cristal? En muchos casos, s&#x00ED;. Pero, en el &#x00E1;mbito universitario en el que nos movemos en este trabajo y a d&#x00ED;a de hoy, la discusi&#x00F3;n debe plantearse en otros t&#x00E9;rminos. La mujer ya ha demostrado su capacidad, las leyes de Igualdad la amparan al menos en el mundo occidental. Muchas de las voces recogidas aqu&#x00ED; lo avalan. Por lo que ahora la cuesti&#x00F3;n es m&#x00E1;s compleja, intervienen otros factores, tambi&#x00E9;n generacionales. ¿Le conviene la discriminaci&#x00F3;n positiva o, por el contrario anula todo lo conseguido, ante la sospecha de que no lo debe a su preparaci&#x00F3;n intelectual, sino al proteccionismo que la relega junto a grupos marginales? Cient&#x00ED;ficas como Margarita Salas lo tienen claro: la discriminaci&#x00F3;n positiva se da de bruces con el argumento fundamental de primar la excelencia. En los informes de la CMYC la tijera deber&#x00ED;a tender a desaparecer. Si no sucede, no debe extra&#x00F1;ar el abandono femenino que incide en que se perpet&#x00FA;e. No por discriminaci&#x00F3;n legal, sino por el peso de la vida cotidiana. Por insatisfacci&#x00F3;n, porque la mujer tiene otros horizontes, porque no le compensa el estr&#x00E9;s… Y as&#x00ED; se siga perpetuando lo que Eulalia P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o ya detect&#x00F3; hace m&#x00E1;s de una d&#x00E9;cada en el informe citado:</p>

						<disp-quote><p>Por otra parte, se hace referencia a una autolimitaci&#x00F3;n de las mujeres en su ejercicio profesional, justific&#x00E1;ndolo por la falta de ambici&#x00F3;n como modelo masculino de lucha por el poder. En ese tipo especial de actividad muchas de ellas no quieren participar por decisi&#x00F3;n propia, otras no se sienten capacitadas para hacerlo y otras no pueden hacerlo por sus circunstancias personales (familiares). En cierta forma aparece un rasgo com&#x00FA;n a todas: la falta de inter&#x00E9;s por llegar a una determinada meta, que no se han planteado o bien no les produce una satisfacci&#x00F3;n personal suficiente como para justificar ciertas formas de actuar (P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2003</xref>, p. 107).</p></disp-quote>
		</sec>

		
		<sec id="S4">
			<title>4. TESTIMONIOS</title>
			
			
		<sec id="S4.1">	
			<title>Manuela JU&#x00C1;REZ</title>

			<p>Instituto de Investigaci&#x00F3;n en Ciencias de la Alimentaci&#x00F3;n (CSIC-UAM). Profesora de Investigaci&#x00F3;n “ad honorem” del Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas (CSIC) en el CIAL (CSIC-UAM). Presidenta del Comit&#x00E9; Cient&#x00ED;fico y del Patronato del Instituto IMDEA de Alimentaci&#x00F3;n, miembro del Comit&#x00E9; Cient&#x00ED;fico del CSIC, de la Comisi&#x00F3;n de Postgrado de la UIMP y del Comit&#x00E9; Cient&#x00ED;fico y T&#x00E9;cnico de la Fundaci&#x00F3;n Garc&#x00ED;a Cabrerizo. Ha sido miembro del Consejo Cient&#x00ED;fico y del Comit&#x00E9; de Direcci&#x00F3;n de AECOSAN, Gestora del Programa de Tecnolog&#x00ED;a de Alimentos del Plan Nacional y Vicepresidenta de Ciencia y Tecnolog&#x00ED;a del CSIC. Ha recibido Premios y Distinciones entre los que figura el Premio Internacional de la International Dairy Federation y el Premio de Investigaci&#x00F3;n Cient&#x00ED;fica y T&#x00E9;cnica de la Junta de Castilla y Le&#x00F3;n 2014. Miembro de la Comisi&#x00F3;n de &#x00C9;tica y Bio&#x00E9;tica del CSIC.</p>
			
			<p><italic>1. ¿Crees que la mujer ha tenido/tiene especiales trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar?</italic></p>

			<p>Probablemente en el sector empresarial dependiendo del subsector y de la edad de la trabajadora puede que tenga trabas frente al hombre. En la administraci&#x00F3;n p&#x00FA;blica estimo que no tiene trabas.</p>
			
			<p><italic>2. Si as&#x00ED; fuere, ¿cu&#x00E1;les son las causas?</italic></p>

			<p>En el mundo empresarial si la mujer est&#x00E1; en edad f&#x00E9;rtil, entre otras causas la posibilidad de embarazos y la atenci&#x00F3;n preferencial a los hijos con las bajas consecuentes puede ser una de ellas.</p>
			
			<p><italic>3. ¿Qu&#x00E9; soluciones a nivel estructural (familiar, social, estatal) podr&#x00ED;an/ deber&#x00ED;an implementarse para facilitar la incorporaci&#x00F3;n femenina a la sociedad?</italic></p>

			<p>El facilitar la posibilidad de guarder&#x00ED;as en zonas pr&#x00F3;ximas al trabajo podr&#x00ED;a ayudar.</p>

			<p><italic>4. ¿Consideras que existe una discriminaci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica en tu centro de trabajo (CV, tribunales, promoci&#x00F3;n interna…)?</italic></p>

			<p>En el CSIC y concretamente en los tres institutos en los que he trabajado, creo que no existe discriminaci&#x00F3;n en ninguna de las etapas de la carrera profesional.</p>
			
			<p><italic>5. ¿Cu&#x00E1;l ha sido tu experiencia personal al respecto?</italic></p>

			<p>No he tenido dificultad ni en la etapa de formaci&#x00F3;n ni en la carrera investigadora para acceder a los distintos puestos al igual que para conseguir financiaci&#x00F3;n para desarrollar la tarea investigadora. He desempe&#x00F1;ado tareas de gesti&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n en el CSIC y en otros estamentos de la Administraci&#x00F3;n Central o Regional, sin discriminaci&#x00F3;n.</p>
		</sec>

		
		<sec id="S4.2">	
			<title>Matilde BAR&#x00D3;N</title>

			<p>Investigadora Cient&#x00ED;fica del CSIC en la Estaci&#x00F3;n Experimental del Zaid&#x00ED;n (EEZ) de Granada, donde dirige un grupo de investigaci&#x00F3;n dedicado al estudio de la fotos&#x00ED;ntesis y el estr&#x00E9;s vegetal. Ha sido adem&#x00E1;s miembro de la Comisi&#x00F3;n del &#x00C1;rea de Ciencias Agrarias del CSIC y gestora asociada del programa <italic>Explor</italic>a del MICINN. Actualmente es la Directora de la EEZ, representante del CSIC en la Comisi&#x00F3;n Ejecutiva del Parque de las Ciencias de Granada y miembro de la Comisi&#x00F3;n de &#x00C9;tica y Bio&#x00E9;tica del CSIC.</p>

			<p>Es Licenciada y Doctora en Ciencias Biol&#x00F3;gicas por la Universidad de Granada, en ambos casos con Premio Extraordinario. Durante dos a&#x00F1;os fue investigadora visitante en la Universidad de Konstanz en Alemania.</p>

			<p>Ha sido responsable de Divulgaci&#x00F3;n y Prensa en la EEZ y destacan sus actividades conjuntas con el Instituto de Astrof&#x00ED;sica de Andaluc&#x00ED;a durante las Semanas de la Ciencia y la Tecnolog&#x00ED;a (SCYT): <italic>Ciencia a lo grande</italic> en 2005 (audiovisual instalado en la Plaza del Carmen), el <italic>Pabell&#x00F3;n del sol</italic> en 2006 (exposici&#x00F3;n multimedia en el paseo del Sal&#x00F3;n con 30.000 visitantes, que tuvo una versi&#x00F3;n itinerante en Sevilla y Ciudad Real y obtuvo el Primer Premio Ciencia en Acci&#x00F3;n) y los ciclos de conferencias <italic>Noches de Ciencia </italic>realizados en lugares emblem&#x00E1;ticos de Granada durante 2007, 2008, 2009 y que repetir&#x00E1;n en 2010. En el programa de radio <italic>A trav&#x00E9;s del universo</italic> colabor&#x00F3; en <italic>Cuatro mujeres. El papel de la mujer en la ciencia</italic>, que obtuvo el XII Premio de Periodismo Trinidad Arroyo. Es miembro del Comit&#x00E9; Asesor de la colecci&#x00F3;n de libros CSIC ¿<italic>Qu&#x00E9; sabemos de</italic>?. Ha sido tambi&#x00E9;n Coordinadora de la serie de art&#x00ED;culos de divulgaci&#x00F3;n <italic>Ciencia en lo cotidiano </italic>editados con car&#x00E1;cter quincenal en el diario <italic>Granada Hoy</italic>; habiendo publicado adem&#x00E1;s en diversos medios art&#x00ED;culos divulgativos sobre Estr&#x00E9;s vegetal, Fotos&#x00ED;ntesis o Mujeres Cient&#x00ED;ficas. Tambi&#x00E9;n ha impartido conferencias divulgativas sobre estos temas.</p>
			
			<p><italic>1. ¿Crees que la mujer ha tenido/tiene especiales trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar?</italic></p>

			<p>Si.</p>
			
			<p><italic>2. Si as&#x00ED; fuere, ¿cu&#x00E1;les son las causas?</italic></p>

			<p>Considero que el primer obst&#x00E1;culo para el desarrollo profesional de la mujer es su consideraci&#x00F3;n como principal “cuidadora” en la familia, no solo de los hijos sino tambi&#x00E9;n de los mayores. Este es un trabajo no siempre compartido con la pareja u otros miembros de la familia y que genera sin embargo mucho sentido de culpa en la mujer, cuando cree no cumplirlo a satisfacci&#x00F3;n.</p>

			<p>Los horarios de trabajo interminables, t&#x00ED;picamente espa&#x00F1;oles y una cultura laboral hecha por y para hombres tampoco permiten la conciliaci&#x00F3;n familia-trabajo.</p>

			<p>Una educaci&#x00F3;n que no siempre educa en la autoconfianza y la capacidad de asumir riesgos por igual para ni&#x00F1;os y ni&#x00F1;as tampoco ayuda.</p>
			
			<p><italic>3. ¿Qu&#x00E9; soluciones a nivel estructural (familiar, social, estatal) podr&#x00ED;an/ deber&#x00ED;an implementarse para facilitar la incorporaci&#x00F3;n femenina a la sociedad?</italic></p>

			<p>Horarios de trabajo m&#x00E1;s europeos que faciliten la conciliaci&#x00F3;n familiar, asunci&#x00F3;n de jornadas laborales a tiempo parcial tanto para hombres como para mujeres, especialmente en periodos familiares cr&#x00ED;ticos.</p>

			<p>Mayor n&#x00FA;mero de guarder&#x00ED;as p&#x00FA;blicas y centros asistenciales para mayores u otros miembros de la familia que lo necesiten.</p>

			<p>Educaci&#x00F3;n en la igualdad y sobre todo en, como dec&#x00ED;an las primeras feministas norteamericanas, “Sky is the limit” para ni&#x00F1;os y ni&#x00F1;as.</p>

			<p>Conocer en cada momento los porcentajes de empleo femenino y masculino en empresas e instituciones y hacerlos p&#x00FA;blicos para detectar deficiencias.</p>
			
			<p><italic>4. ¿Consideras que existe una discriminaci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica en tu centro de trabajo (CV, tribunales, promoci&#x00F3;n interna…)? ¿Cu&#x00E1;l ha sido tu experiencia personal al respecto?</italic></p>

			<p>Soy la directora de un Instituto del &#x00E1;rea de Ciencias Agrarias del CSIC, la primera en sus 60 a&#x00F1;os de historia. Creo que la creaci&#x00F3;n en el CSIC de una Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia en 2002 y la adopci&#x00F3;n de un Plan de igualdad de G&#x00E9;nero posteriormente fue un gran paso para las mujeres investigadoras. La publicaci&#x00F3;n de los informes anuales sobre MUJER y CIENCIA en el CSIC permite adem&#x00E1;s un diagn&#x00F3;stico peri&#x00F3;dico de nuestra situaci&#x00F3;n.</p>

			<p>Pero opino que persisten en todas las instituciones acad&#x00E9;micas lo que un investigador llam&#x00F3; “microdesigualdades”, sin gran resonancia p&#x00FA;blica pero que se detectan en la vida cotidiana de centros de investigaci&#x00F3;n y Universidades. Hay una desconfianza encubierta a las capacidades de las mujeres y m&#x00E1;s si desempe&#x00F1;an cargos y, cuando existen sistemas de cuotas para ocupar puestos de responsabilidad, existe una cr&#x00ED;tica bastante abierta a las mujeres que los ocupan, cuestionando si es su sexo y no su curriculum los que las han llevado hasta all&#x00ED;.</p>

			<p>Tambi&#x00E9;n me sorprende encontrarme en muchas reuniones cient&#x00ED;ficas como congresos un escaso n&#x00FA;mero de conferenciantes femeninas, en disciplinas donde la presencia femenina es mayoritaria. He advertido, y existen estudios recientes sobre ello, que este n&#x00FA;mero se incrementa cuando el n&#x00FA;mero de mujeres es mayor en el comit&#x00E9; organizador.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, me sorprendi&#x00F3; mucho el papel secundario de la mujer en la Universidad germana durante mi estancia post-doctoral en Alemania: Escasas catedr&#x00E1;ticas y pocas investigadoras post-doctorales. A pesar de medidas de discriminaci&#x00F3;n positiva en este pa&#x00ED;s, informes de la Uni&#x00F3;n Europea como “She figures” se&#x00F1;alan que esta situaci&#x00F3;n mejora muy lentamente.</p>

			<p>Creo que la decisi&#x00F3;n de realizar una estancia post-doctoral en un pa&#x00ED;s extranjero, requisito pr&#x00E1;cticamente indispensable en una carrera cient&#x00ED;fica, es un momento cr&#x00ED;tico en la carrera de una investigadora y donde pueden producirse abandonos con facilidad, ya que la conciliaci&#x00F3;n con pareja y familia puede no ser f&#x00E1;cil.</p>
		</sec>

		
		<sec id="S4.3">	
			<title>Clara Mar&#x00ED;a BLANCO</title>

			<p>Bibliotecaria del Instituto de Ciencias Agrarias en el Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas de Madrid.</p>
			
			<p><italic>1. ¿Crees que la mujer ha tenido / tiene especiales trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar?</italic></p>

			<p>S&#x00ED;, creo que no se puede generalizar, pero son muchas las mujeres que han tenido y tienen dificultades para trabajar fuera de casa.</p>
			
			<p><italic>2. Si as&#x00ED; fuere, ¿Cu&#x00E1;les son las causas? </italic></p>

			<p>Hay distintos motivos. La falta de formaci&#x00F3;n de la mujer ha sido siempre un h&#x00E1;ndicap. Obviamente, la maternidad: los funcionarios no hemos tenido esto como un problema en cuanto bajas y reincorporaciones, pero si en las empresas privadas. Tambi&#x00E9;n la falta de sensibilidad por parte de la propia familia e incluso un sentido de culpabilidad de la propia madre.</p>
			
			<p><italic>3. ¿Qu&#x00E9; soluciones a nivel estructural podr&#x00ED;an /deber&#x00ED;an implementarse para facilitar la incorporaci&#x00F3;n de la mujer a la sociedad?</italic></p>

			<p>Sensibilizar al empresario de que una madre es tan buena trabajadora como cualquier otra persona. Implantar leyes, para que los padres (lease padres y madres), puedan atender a sus hijos, en caso de enfermedad o necesidad perentoria. Los horarios de diez o doce horas no tienen sentido en general y dificultan la vida familiar. Hay una mentalidad, pienso que equivocada, seg&#x00FA;n la cual cuanto m&#x00E1;s tarde se salga del trabajo, m&#x00E1;s valioso es el empleado. Creo que en Europa es todo lo contrario.</p>
			
			<p><italic>4. Consideras que existe una discriminaci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica en tu centro de trabajo? ¿Cu&#x00E1;l ha sido tu experiencia personal?</italic></p>

			<p>Yo personalmente no he constatado, ni me he enterado de ninguna discriminaci&#x00F3;n real, por este motivo. Mi experiencia ha sido buena, en los 44 a&#x00F1;os que llevo trabajando en el CSIC nunca he tenido ning&#x00FA;n problema. Mi profesi&#x00F3;n en los primeros a&#x00F1;os, en los 70, era fundamentalmente femenina. He sido una afortunada por gustarme mi trabajo y por los compa&#x00F1;eros que he tenido, mujeres durante los primeros treinta a&#x00F1;os y despu&#x00E9;s con hombres y mujeres sin ning&#x00FA;n problema.</p>
		</sec>

		
		<sec id="S4.4">	
			<title>Teresa SERRANO GOTARREDONA</title>

			<p>Investigadora en el Centro Nacional de Microelectr&#x00F3;nica del Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas y Profesora Asociada en la Escuela T&#x00E9;cnica Superior de Ingenier&#x00ED;a Inform&#x00E1;tica. Universidad de Sevilla.</p>

			<p>Doctora en Ciencias F&#x00ED;sicas por la Universidad de Sevilla (1996). M&#x00E1;ster en Ingenier&#x00ED;a El&#x00E9;ctrica en la Johns Hopkins University financiada con una beca Fulbright (1996/7).</p>

			<p>Cient&#x00ED;fica Titular del CSIC (2000), (2008 IC).</p>

			<p>Sus campos de investigaci&#x00F3;n incluyen dise&#x00F1;o de circuitos anal&#x00F3;gicos, circuitos para sensado y reconocimiento de visi&#x00F3;n en tiempo real y dise&#x00F1;o con nuevos dispositivos nanom&#x00E9;tricos. Actualmente es presidenta del Cap&#x00ED;tulo Espa&#x00F1;ol de la Sociedad de Circuitos y Sistemas del IEEE.</p>

			<p>Sus publicaciones han recibido prestigiosos premios internacionales, como el premio 1995-96 IEEE Transactions on <italic>VLSI Systems Best Paper Award</italic> por el art&#x00ED;culo “A Real-Time Clustering Microchip Neural Engine”, y el 2000 IEEE Transactions on Circuits and Systems Darlington Award por el art&#x00ED;culo “A General Translinear Principle for Subthreshold MOS Transistors”; o el Premio J&#x00F3;venes Investigadores (2003, Real Maestranza de Caballer&#x00ED;a, Sevilla).</p>

			<p>Ha publicado 1 libro monogr&#x00E1;fico, 6 cap&#x00ED;tulos de libro, 53 art&#x00ED;culos en revistas internaciones y 97 art&#x00ED;culos en conferencias internacionales.</p>
			
			<p><italic>1. ¿Crees que la mujer ha tenido/tiene especiales trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar?</italic></p>

			<p>Es innegable que la mujer hist&#x00F3;ricamente ha luchado contra impedimentos sociales para incorporarse al mundo laboral. Durante muchos siglos, la sociedad ha relegado el papel de la mujer a su trabajo dentro del hogar y las mujeres que aspiraban a realizar un papel remunerado fuera del hogar eran socialmente mal vistas. De sobras son conocidas las trabas contra las que luch&#x00F3; Marie Curie, y todos conocemos multitud de an&#x00E9;cdotas de mujeres an&#x00F3;nimas que lucharon por ser pioneras trabajadoras en un mundo de hombres. A otras, simplemente su familia les imped&#x00ED;a el acceso a un t&#x00ED;tulo universitario por considerarlo una aspiraci&#x00F3;n poco propia de su femineidad. Sin embargo, en el siglo XX se ha logrado la plena incorporaci&#x00F3;n de la mujer al mercado laboral. Este es uno de los grandes logros si no el gran logro de la mujer en el siglo XX y un gran avance para la sociedad en general. Hoy en d&#x00ED;a la actitud de rechazo de la mujer en el mundo laboral puede considerarse superada y la plena igualdad de derechos laborales entre el hombre y la mujer se considera una cuesti&#x00F3;n de estricta justicia. No obstante, es cierto que en algunos sectores, especialmente en el sector privado, puede existir mayor reticencia a contratar a una mujer, sobre todo si est&#x00E1; casada y/o en edad de tener hijos peque&#x00F1;os.</p>
			
			<p><italic>2. Si as&#x00ED; fuere, ¿cu&#x00E1;les son las causas?</italic></p>

			<p>Paralelamente a la incorporaci&#x00F3;n de la mujer al mercado laboral, el hombre se ha incorporado a las labores dom&#x00E9;sticas. Sin embargo, la mujer sigue jugando un papel clave en el hogar y, por su propia naturaleza, es insustituible y est&#x00E1; dotada de mayor capacidad y sensibilidad para determinadas tareas y necesidades, especialmente las relacionadas con el cuidado de los hijos y otros miembros del hogar que puedan estar en situaci&#x00F3;n de mayor debilidad. Esto hace que la mujer siga estando m&#x00E1;s implicada en el hogar y que, para ella, siga siendo prioritario. Por ello, en el sector privado se sigue prefiriendo al var&#x00F3;n para desempe&#x00F1;ar puestos de mucha dedicaci&#x00F3;n. En el sector p&#x00FA;blico existe una total igualdad de oportunidades. Sin embargo, en la pr&#x00E1;ctica y por incompatibilidad con su vida familiar, las mujeres que son madres no acceden a los puestos que requieren mayor dedicaci&#x00F3;n.</p>
			
			<p><italic>3. ¿Qu&#x00E9; soluciones a nivel estructural (familiar, social, estatal) podr&#x00ED;an/ deber&#x00ED;an implementarse para facilitar la incorporaci&#x00F3;n femenina a la sociedad?</italic></p>

			<p>Yo nunca he sido partidaria de la pol&#x00ED;tica de cuotas que se implementa en la actualidad ya que por un lado, sigue discriminando a la mujer madre (e incluso al var&#x00F3;n padre) mientras que favorece a las mujeres que no tienen ninguna carga familiar. Por otro lado, como mujer profesional me gusta ser valorada por m&#x00ED; misma y no ser impuesta mediante cuotas. Pienso que para favorecer a la mujer a nivel estructural habr&#x00ED;a que implementar m&#x00E1;s bien medidas pr&#x00E1;cticas y eficientes que le ayudaran a compatibilizar su vida profesional y familiar tales como: poner guarder&#x00ED;as en los centros de trabajo, flexibilidad horaria, etc... En el caso de las mujeres investigadoras tambi&#x00E9;n habr&#x00ED;a que promocionar medidas que concilien su presencia y movilidad internacional con la atenci&#x00F3;n de sus hijos, por ejemplo, promoviendo estancias de movilidad para las mujeres que contemplen y faciliten la movilidad familiar.</p>

			<p><italic>4. ¿Consideras que existe una discriminaci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica en tu centro de trabajo (CV, tribunales, promoci&#x00F3;n interna…)? ¿Cu&#x00E1;l ha sido tu experiencia personal al respecto?</italic></p>

			<p>En mi experiencia personal, no he encontrado ni en mi centro de trabajo ni en el CSIC en general ninguna discriminaci&#x00F3;n hacia las mujeres. La legislaci&#x00F3;n actual y la normativa de promoci&#x00F3;n, donde solo se tienen en cuenta los m&#x00E9;ritos curriculares, considera con total igualdad a hombres y mujeres. Sin embargo, es cierto, que cuando se mira la distribuci&#x00F3;n de hombres y mujeres en los distintos niveles cient&#x00ED;ficos del CSIC se encuentra que en el nivel de Cient&#x00ED;fico Titular existe mayor paridad entre hombres y mujeres, mientras que la presencia de hombres es mayoritaria en los niveles superiores (Investigador Cient&#x00ED;fico y Profesor de Investigaci&#x00F3;n).</p>

			<p>No obstante, esto no se debe a una discriminaci&#x00F3;n en los mecanismos de promoci&#x00F3;n sino m&#x00E1;s bien a la exigencia de dedicaci&#x00F3;n de la promoci&#x00F3;n de la carrera investigadora. La carrera investigadora exige muchas horas de dedicaci&#x00F3;n y, con la llegada de los ordenadores port&#x00E1;tiles e internet al hogar cada vez m&#x00E1;s, no conoce horario. Para promocionar en la carrera cient&#x00ED;fica hay que desempe&#x00F1;ar puestos de responsabilidad que suponen en ocasiones pasar d&#x00ED;as fuera de casa en reuniones y comit&#x00E9;s cient&#x00ED;ficos y a los que la mujer a veces renuncia libremente porque siente que le est&#x00E1;n suponiendo una desatenci&#x00F3;n a su familia. En este sentido, el var&#x00F3;n est&#x00E1; en una posici&#x00F3;n ventajosa para la promoci&#x00F3;n en la carrera investigadora ya que muchas veces &#x00E9;l se sit&#x00FA;a en primera l&#x00ED;nea de cara a la visibilidad internacional, mientras que la mujer elije una labor callada en la retaguardia m&#x00E1;s compatible con la atenci&#x00F3;n a su hogar y a sus hijos.</p>
		</sec>
		
		
		<sec id="S4.5">	
			<title>Elisa CALVO GALLEGO</title>

			<p>Ingeniero de Telecomunicaci&#x00F3;n y M&#x00E1;ster en Microelectr&#x00F3;nica desde 2009 y 2011 respectivamente, en ambos casos por la Universidad de Sevilla.</p>

			<p>Entre Mayo/2009 y Noviembre/2010 estuvo trabajando en una empresa espa&#x00F1;ola llamada “Militartecnologie Dienst Und Uberwachung S.A. (MDU.S.A)” y desde Febrero de 2011, en el Instituto de Microelectr&#x00F3;nica de Sevilla (IMSE-CNM-CSIC) donde es beneficiar&#x00ED;a del programa de becas FPU 2012 del Ministerio de Educaci&#x00F3;n, Cultura y Deporte. </p>

			<p>Su investigaci&#x00F3;n en el IMSE se ha centrado fundamentalmente en la implementaci&#x00F3;n hardware de algoritmos de procesamiento de imagen para sistemas embebidos y la mejora de estos algoritmos mediante la aplicaci&#x00F3;n de paradigmas basados en soft-computing.</p>
			
			<p><italic>1. ¿Crees que la mujer ha tenido/tiene especiales trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar? Si as&#x00ED; fuere, ¿cu&#x00E1;les son las causas?</italic></p>

			<p>Creo que la mujer tuvo muchas trabas para incorporarse al trabajo fuera del hogar. Antiguamente, muchos de los trabajos que se realizaban fuera de casa (en el campo, en el mar, en la construcci&#x00F3;n, etc.) eran trabajos con una alta exigencia f&#x00ED;sica (fuerza y resistencia) para las cuales el hombre, por naturaleza, est&#x00E1; m&#x00E1;s preparado. Supongo que eso provoc&#x00F3; que la sociedad estableciera una divisi&#x00F3;n clara de tareas, en la que el hombre adoptaba un papel de proveedor de recursos de la casa (con todo el poder que eso conlleva), mientras que la mujer se dedicaba a mantenerla. Con el paso de los a&#x00F1;os y la aparici&#x00F3;n de nuevas tecnolog&#x00ED;as, el trabajo y la forma de llevarlo a cabo cambiaron, de modo que, al no existir esa exigencia, ambos g&#x00E9;neros part&#x00ED;an en igualdad de condiciones. Sin embargo, el encasillamiento de cada g&#x00E9;nero y la creencia de superioridad del hombre sobre la mujer estaban tan arraigados que, en ese momento, cambiarlo supon&#x00ED;a enfrentarse con lo establecido.</p>

			<p>Actualmente, gracias a la lucha de muchos hombres y mujeres en distintas &#x00E1;reas, creo que la situaci&#x00F3;n ha cambiado notablemente y que son muy pocos los casos en los cuales la mujer tiene problemas para acceder a un determinado puesto de trabajo simplemente por su condici&#x00F3;n femenina. S&#x00ED; creo que quedan por resolver algunas dificultades como, por ejemplo, las derivadas del embarazo o las que sufren algunas mujeres (sobre todo trabajando de cara al p&#x00FA;blico) que han de soportar la opini&#x00F3;n de m&#x00E1;s de un ‘tradicional’.</p>
			
			<p><italic>2. ¿Qu&#x00E9; soluciones a nivel estructural (familiar, social, estatal) podr&#x00ED;an/ deber&#x00ED;an implementarse para facilitar la incorporaci&#x00F3;n femenina a la sociedad?</italic></p>

			<p>No s&#x00E9; exactamente como deber&#x00ED;a implementarse de forma justa para empresas y trabajadoras, pero s&#x00ED; creo que deber&#x00ED;an afinarse las leyes de forma que la mujer estuviera totalmente protegida en caso de embarazo ante despidos y/o no contrataciones.</p>

			<p>Desde un punto de vista familiar o social, para m&#x00ED; es un problema de educaci&#x00F3;n. La soluci&#x00F3;n pasa por ense&#x00F1;ar a los m&#x00E1;s peque&#x00F1;os a valorar a las personas por lo que hacen y c&#x00F3;mo lo hacen, olvidando otros factores como el color de su piel, su religi&#x00F3;n o su g&#x00E9;nero.</p>
			
			<p><italic>3. ¿Consideras que existe una discriminaci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica en tu centro de trabajo (CV, tribunales, promoci&#x00F3;n interna…)? ¿Cu&#x00E1;l ha sido tu experiencia personal al respecto?</italic></p>

			<p>Mi trayectoria profesional en el instituto no es muy amplia (4-5 a&#x00F1;os) por lo que no he vivido muchos momentos como otras personas que han tenido que competir en un tribunal interno o externo por una plaza. Es por esto por lo que no s&#x00E9; con certeza si a ese nivel existe una discriminaci&#x00F3;n de la mujer.</p>

			<p>No obstante, actualmente son muchas las mujeres que trabajan en el instituto, ocupando algunas de ellas cargos de notable relevancia. Esto me sugiere que, o bien, no existe una discriminaci&#x00F3;n por g&#x00E9;nero en mi centro, o bien las mujeres que trabajan aqu&#x00ED; han demostrado una val&#x00ED;a suficientemente grande como para que la discriminaci&#x00F3;n pase a un segundo plano.</p>

			<p>A nivel personal, he optado a varias becas predoctorales en distintas convocatorias y con distintos tipos de tribunal (a nivel nacional y de proyectos). En unas obtuve una puntuaci&#x00F3;n mayor, quedando por encima de otros compa&#x00F1;eros; mientras que en otras mis m&#x00E9;ritos no fueron suficientes y me qued&#x00E9; por debajo. Pero nunca sent&#x00ED; ning&#x00FA;n tipo de discriminaci&#x00F3;n por ser mujer. Solo era un solicitante m&#x00E1;s.</p>

			<p>Y, por &#x00FA;ltimo, en el d&#x00ED;a a d&#x00ED;a, tanto el personal del instituto (administraci&#x00F3;n, unidad t&#x00E9;cnica, limpieza, etc), como mi entorno de trabajo m&#x00E1;s cercano (mi grupo de investigaci&#x00F3;n y personas que me supervisan) me tratan con respeto y comprensi&#x00F3;n, sin que yo experimente ning&#x00FA;n sentimiento de desigualdad con ninguno de mis compa&#x00F1;eros.</p>
		</sec>
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
			
		<ref-list>
			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Casado y Ruiz de Loizaga</surname>
					  <given-names>M. J.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2006</year>
			  <source>Las damas del laboratorio</source>
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Debate</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Felipe</surname>
					  <given-names>M. R. de.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <chapter-title>Mujer, ciencia y sociedad: las Ciencias Agrarias</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="coordinator">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez Vargas</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Santesmases</surname>
					  <given-names>M. J.</given-names>	  
				  </name>				  
			  </person-group>			  
			  <source>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el CSIC: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero. Arbor</source>
			  <volume>172</volume>
			  <issue>679-680</issue>
			  <fpage>475</fpage>
			  <lpage>499</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT03">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez Vargas</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <article-title>Las cient&#x00ED;ficas en el CSIC: una primera aproximaci&#x00F3;n</article-title>
			  <person-group person-group-type="coordinator">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez Vargas</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Santesmases</surname>
					  <given-names>M. J.</given-names>	  
				  </name>				  
			  </person-group>			  
			  <source>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el CSIC: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero. Arbor</source>
			  <volume>172</volume>
			  <issue>679-680</issue>
			  <fpage>455</fpage>
			  <lpage>474</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT04">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="coordinator">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez Vargas</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Santesmases</surname>
					  <given-names>M. J.</given-names>	  
				  </name>				  
			  </person-group>	
			  <year>2002</year>			  		  
			  <source>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el CSIC: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero. Arbor</source>
			  <volume>172</volume>
			  <issue>679-680</issue>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT05">
			<element-citation publication-type="gov">
				  <article-title>Ley 14/2011 de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnolog&#x00ED;a y la Innovaci&#x00F3;n</article-title>
			  <year>2011</year>
			  <source>(BOE 131, 2 junio 2011, pp. 54387 a 54455)</source>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT06">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>L&#x00F3;pez Sancho</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2011</year>
			  <article-title>La Comisi&#x00F3;n Mujeres y Ciencia del CSIC</article-title>
			  <source>Arbor</source>
			  <volume>187</volume>
			  <issue>749</issue>
			  <fpage>649</fpage>
			  <lpage>651</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT07">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>L&#x00F3;pez Sancho</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>&#x00C1;lvarez Marr&#x00F3;n</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>				  
				  <name>
					  <surname>Pablo</surname>
					  <given-names>F. de</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Masegosa Gallego</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Mayoral Gast&#x00F3;n</surname>
					  <given-names>M. C.</given-names>	  
				  </name>				  				  				  
				  <name>
					  <surname>Molina Hern&#x00E1;ndez</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Puertas Maroto</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Sandalio Gonz&#x00E1;lez</surname>
					  <given-names>L. M.</given-names>	  
				  </name>				  				  				  				  
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <article-title>La Comisi&#x00F3;n de Mujeres y Ciencia del CSIC: diez a&#x00F1;os promoviendo la igualdad de oportunidades y la excelencia en el Organismo</article-title>
			  <source>Arbor</source>
			  <volume>189</volume>
			  <issue>759</issue>
			  <fpage>a012</fpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT08">
			<element-citation publication-type="report">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Lora Tamayo</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <source>Introducci&#x00F3;n al informe Mujeres Investigadoras 2013</source>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT09">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Magall&#x00F3;n Portol&#x00E9;s</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1999</year>
			  <source>Pioneras espa&#x00F1;olas en las ciencias: las mujeres del Instituto Nacional de F&#x00ED;sica y Qu&#x00ED;mica</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT10"> 
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mart&#x00ED;n Municio</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2004</year>
			  <article-title>Mujeres en la Ciencia</article-title>
			  <source>Arbor</source>
			  <volume>179</volume>
			  <issue>706</issue>
			  <fpage>549</fpage>
			  <lpage>566</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT11">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Nieto</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>G&#x00F3;mez Fatou</surname>
					  <given-names>J. M.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Mu&#x00F1;oz</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Mu&#x00F1;oz-Delgado</surname>
					  <given-names>J. A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Mendiz&#x00E1;bal</surname>
					  <given-names>T.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Llaguno</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Catalina</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>				  				  				  				  				  				  
			  </person-group>
			  <year>1982</year>
			  <source>Apuntes para una pol&#x00ED;tica cient&#x00ED;fica. Dos a&#x00F1;os de investigaci&#x00F3;n en el CSIC: 1980-1982</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT12">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Nomdedeu Moreno</surname>
					  <given-names>X.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <source>Mujeres, manzanas y matem&#x00E1;ticas. Entretejidas.</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Nivola</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT13">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Pablo</surname>
					  <given-names>F. de</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Fuente</surname>
					  <given-names>G. de la</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Morreale</surname>
					  <given-names>G.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Salas</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Aranda</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Santisteban</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Nieto</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Blasco</surname>
					  <given-names>M. A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <article-title>Bilog&#x00ED;a y biomedicina: un &#x00E1;rea de mujeres f&#x00E9;rtiles</article-title>
			  <person-group person-group-type="coordinator">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez Vargas</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Santesmases</surname>
					  <given-names>M. J.</given-names>	  
				  </name>				  
			  </person-group>			  
			  <source>Ciencia y tecnolog&#x00ED;a en el CSIC: una visi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero. Arbor</source>
			  <volume>172</volume>
			  <issue>679-680</issue>
			  <fpage>579</fpage>
			  <lpage>604</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT14">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="compiler">
				  <name>
					  <surname>P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1993</year>
			  <source>Mujer y Ciencia. Arbor</source>
			  <volume>144</volume>
			  <issue>565</issue>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT15">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2003</year>
			  <source>La situaci&#x00F3;n de las mujeres en el sistema educativo de ciencia y tecnolog&#x00ED;a en Espa&#x00F1;a y su contexto internacional</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ministerio de Ciencia y Tecnolog&#x00ED;a</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT16">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>P&#x00E9;rez Sede&#x00F1;o</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Kiczokowski</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>				  			  
				  <name>
					  <surname>Rodrigo</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <source>Un universo por descubrir: g&#x00E9;nero y astronom&#x00ED;a en Espa&#x00F1;a</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Plaza y Vald&#x00E9;s</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT17">
			<element-citation publication-type="gov">
				  <source>Plan de Acci&#x00F3;n para la Igualdad de Oportunidades de Hombres y Mujeres en la Sociedad de la Informaci&#x00F3;n 2014/2017</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ministerio</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT18">
			<element-citation publication-type="gov">
				  <source>Plan de igualdad CSIC</source>
			  <comment>2013/, 2014/16…</comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT19">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Quintanilla Fisac</surname>
					  <given-names>M. A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2008</year>
			  <article-title>Mujer y ciencia. Pol&#x00ED;ticas de igualdad y excelencia acad&#x00E9;mica</article-title>
			  <source>Arbor</source>
			  <volume>184</volume>
			  <issue>733</issue>
			  <fpage>791</fpage>
			  <lpage>793</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT20">
			<element-citation publication-type="report">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Rodrigo</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2009</year>
			  <chapter-title>Introducci&#x00F3;n al Informe Mujeres Investigadoras 2009</chapter-title>
  				  <collab>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</collab>
			  <source>Informe Mujeres Investigadoras 2009</source>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT21">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Salas</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2011</year>
			  <article-title>Mujer y Ciencia</article-title>
			  <source>Arbor</source>
			  <volume>187</volume>
			  <issue>Extra 1</issue>
			  <fpage>175</fpage>
			  <lpage>179</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT22">
			<element-citation publication-type="report">
				  <collab>Unidad de Mujeres y Ciencia</collab>
			  <year>2007</year>			  
			  <source>Acad&#x00E9;micas en cifras</source>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT23">
			<element-citation publication-type="report">
				  <collab>Unidad de Mujeres y Ciencia</collab>
			  <year>2014</year>
			  <source>Cient&#x00ED;ficas en cifras 2013. Estad&#x00ED;sticas e indicadores de la (des)igualdad de g&#x00E9;nero en la formaci&#x00F3;n y profesi&#x00F3;n cient&#x00ED;fica</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ministerio de Econom&#x00ED;a y Competitividad</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT24">
			<element-citation publication-type="webpage">
				  <source>AMIT. Asociaci&#x00F3;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&#x00F3;logas</source>
			  <comment>[En l&#x00ED;nea]. Disponible en <uri>http://www.amit-es.org</uri></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT25">
			<element-citation publication-type="webpage">
				  <source>Comisi&#x00F3;n Mujeres y Ciencia (CMYC)</source>
			  <comment>[En l&#x00ED;nea]. Disponible en <uri>http://www.csic.es/web/guest/mujeres-y-ciencia</uri></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT26">
			<element-citation publication-type="book">
				  <collab>Unidad de Mujeres y Ciencia</collab>
			  <year>2011</year>
			  <source>Libro blanco, situaci&#x00F3;n de las mujeres en la ciencia espa&#x00F1;ola</source>
			  <comment>[En l&#x00ED;nea]. Disponible en <uri>http://www.idi.mineco.gob.es/stfls/MICINN/Ministerio/FICHEROS/UMYC/LibroBlanco_Interactivo.pdf</uri></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT27">
			<element-citation publication-type="webpage">
			  <comment><uri>http://www.csic.es/legislacion</uri></comment>
			</element-citation>
			</ref>
			
		</ref-list>
		
	</back>
</article>