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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">ARBOR.2016.a310</article-id>
			 
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				<subject>LAS LEGUMINOSAS EN LA AGRICULTURA DEL FUTURO / GRAIN LEGUMES IN FUTURE AGRICULTURE</subject>
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				<article-title>2016. El a&#x00F1;o en que las Naciones Unidas nos recuerdan la importancia de las leguminosas en la dieta y en la agricultura</article-title>
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					<trans-title>2016. The year in which the United Nations remind us of the importance of grain legumes in the diet and in agriculture</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">2016. El a&#x00F1;o en que las Naciones Unidas nos recuerdan la importancia de las leguminosas en la dieta y en la agricultura</alt-title>
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					 <surname>Rubiales</surname>
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			<volume>192</volume>
			<issue>779</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<p>Las leguminosas son un componente imprescindible en las rotaciones de cultivo dentro de una agricultura sostenible, al mejorar la fertilidad de los suelos gracias a la simbiosis con bacterias fijadoras de nitr&#x00F3;geno (Ram&#x00ED;rez-Bahena, Peix, Vel&#x00E1;zquez y Bedmar, en este n&#x00FA;mero). Adem&#x00E1;s son una valiosa fuente de prote&#x00ED;na vegetal, tanto para alimentaci&#x00F3;n animal como humana, siendo componentes clave de la dieta mediterr&#x00E1;nea y de la de otras culturas como la hind&#x00FA;, con un papel creciente en alimentaci&#x00F3;n animal tanto incluidas en las formulaciones de piensos como en pastos y forrajes para producci&#x00F3;n de carne y leche de alta calidad. Las legumbres tambi&#x00E9;n est&#x00E1;n ganando importancia por sus beneficios para la salud, puesto que proporcionan compuestos nutritivos y bioactivos de relevancia en la prevenci&#x00F3;n de enfermedades. No obstante, y a pesar la larga tradici&#x00F3;n de cultivo y consumo en Espa&#x00F1;a y de todos estos bien conocidos beneficios, el cultivo de leguminosas ha disminuido constantemente en los &#x00FA;ltimos 50 a&#x00F1;os, siendo reemplazadas por otros cultivos que se han adaptado mejor a los avances tecnol&#x00F3;gicos y resultan m&#x00E1;s rentables al agricultor (Gonz&#x00E1;lez-Bernal y Rubiales). La r&#x00E1;pida transformaci&#x00F3;n de los sistemas agrarios durante las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas ha causado el abandono de especies menores y variedades tradicionales. Afortunadamente los bancos de germoplasma conservan una representaci&#x00F3;n de esta diversidad, evitando as&#x00ED; su desaparici&#x00F3;n definitiva y facilitando su utilizaci&#x00F3;n en el presente y en el futuro (De la Rosa y Fajardo Vizca&#x00ED;no). </p>

			<p>El descenso del cultivo de leguminosas en Espa&#x00F1;a y en Europa agrava el problema de consumo de fertilizantes nitrogenados, cuya producci&#x00F3;n requiere gran energ&#x00ED;a, b&#x00E1;sicamente gas natural, del cual tambi&#x00E9;n somos dependientes del exterior. Y lo que es m&#x00E1;s preocupante, no abastecemos la demanda interna de prote&#x00ED;na vegetal, teniendo una galopante dependencia de las importaciones, particularmente de soja, lo cual supone un grave riesgo para nuestra balanza de pagos, y lo que es m&#x00E1;s grave, supone un riesgo de seguridad alimentaria, poniendo a nuestra industria c&#x00E1;rnica en manos de las oscilaciones del precio de la soja (Gonz&#x00E1;lez-Bernal y Rubiales).  </p>

			<p>Las leguminosas han estado presentes desde los or&#x00ED;genes de la agricultura en la dieta b&#x00E1;sica de todas las culturas combinadas con cereales que aportaban el hidrato de carbono. Su riqueza en prote&#x00ED;nas hizo que se llamaran “el pan del pobre” (Cubero Salmer&#x00F3;n), lo que contradictoriamente ha contribuido en cierto modo a darles mala imagen en los mal llamados h&#x00E1;bitos “modernos” de consumo, cuando en realidad tienen un futuro prometedor en un contexto tanto culinario como diet&#x00E9;tico. De hecho, la prote&#x00ED;na es uno de los ingredientes m&#x00E1;s demandados hoy d&#x00ED;a, y las leguminosas grano son una de las fuentes m&#x00E1;s sostenibles de prote&#x00ED;na. Sin embargo, no todas las leguminosas grano son igual de nutritivas, variando la calidad con la composici&#x00F3;n de amino&#x00E1;cidos y su digestibilidad (Vaz Patto). El consumo de legumbres est&#x00E1; asociado a propiedades beneficiosas para la salud gracias al contenido elevado en fibra y en almid&#x00F3;n resistente a la degradaci&#x00F3;n durante el proceso digestivo, as&#x00ED; como a prote&#x00ED;nas con propiedades bioactivas y compuestos polifen&#x00F3;licos, a pesar de lo cual, el consumo ha descendido notablemente en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas (Delgado-Andrade, Ol&#x00ED;as, Jim&#x00E9;nez-L&#x00F3;pez y Clemente). De hecho, la Fundaci&#x00F3;n Espa&#x00F1;ola de la Nutrici&#x00F3;n (www. fen.org.es) aconseja un consumo semanal de 3-4 raciones de legumbres, a pesar de lo cual el consumo actual de la poblaci&#x00F3;n adulta espa&#x00F1;ola es de 1.4 raciones por semana.  </p>

			<p>Pero la disminuci&#x00F3;n del consumo humano no justifica por s&#x00ED; sola la disminuci&#x00F3;n del cultivo, puesto que la producci&#x00F3;n nacional de legumbres est&#x00E1; muy por debajo del consumo, import&#x00E1;ndose en Espa&#x00F1;a hoy alrededor del 85% de las jud&#x00ED;as, el 75% de los garbanzos y el 65% de las lentejas que consumimos. El descenso del consumo humano de legumbres ha ido asociado a un incremento del consumo de carne, lo que a su vez ha aumentado el consumo de leguminosas para pienso, fundamentalmente soja, pero no as&#x00ED; su cultivo. El inter&#x00E9;s de las leguminosas en nutrici&#x00F3;n animal aument&#x00F3; a&#x00FA;n m&#x00E1;s si cabe tras prohibici&#x00F3;n del uso de prote&#x00ED;na animal (harinas de carne y hueso), que tuvo lugar en la Uni&#x00F3;n Europea tras la crisis de la Encefalopat&#x00ED;a Espongiforme Bovina. El &#x00E9;xito en el uso de leguminosas grano estriba en formular dietas balanceadas en amino&#x00E1;cidos esenciales ya que son bajas en lisina y amino&#x00E1;cidos azufrados (Rubio y Molina).  </p>

			<p>La soja es la leguminosa m&#x00E1;s consumida y a la vez la menos cultivada en Espa&#x00F1;a, lo que genera una dependencia de las importaciones. Esto a su vez, no ha ayudado mucho al desarrollo del cultivo de otras leguminosas para pienso que cada vez han ido qued&#x00E1;ndose m&#x00E1;s descolgadas a pesar de su potencial. As&#x00ED;, a pesar de su potencial productivo, la superficie cultivada de habas ha disminuyendo dr&#x00E1;sticamente en Espa&#x00F1;a hasta la d&#x00E9;cada de los 90, estando por debajo de las 50.000 hect&#x00E1;reas. El guisante proteaginoso parece ser la opci&#x00F3;n m&#x00E1;s viable para reducir las importaciones de soja, ya que es la &#x00FA;nica leguminosa grano cuyo cultivo aumenta en Espa&#x00F1;a (240.000 hect&#x00E1;reas en 2011) y es a la vez la m&#x00E1;s aceptada por la industria de piensos. La soluci&#x00F3;n no puede ser otra que el desarrollo de variedades que resulten m&#x00E1;s atractivas tanto al consumidor (calidad) como al productor (rendimiento, adaptaci&#x00F3;n) a trav&#x00E9;s de programas de mejora gen&#x00E9;tica y de ajuste de t&#x00E9;cnicas de cultivo. Y es que como en todo, no hay desarrollo sin inversi&#x00F3;n en innovaci&#x00F3;n.  </p>

			<p>Seg&#x00FA;n estimaciones de las Naciones Unidas, en el a&#x00F1;o 2050 la poblaci&#x00F3;n humana pasar&#x00E1; de los actuales 7.300 millones de habitantes a casi los 9.300 millones, lo que implica que se tendr&#x00E1; que aumentar en un 70% la producci&#x00F3;n de alimentos, sin posibilidad de aumento de la superficie cultivable y de una forma respetuosa con el medio ambiente. En este escenario de creciente demanda de alimentos unida a una preocupaci&#x00F3;n creciente por el medio ambiente y la seguridad alimentaria, las leguminosas tienen un papel fundamental que jugar y que no est&#x00E1; siendo suficientemente atendido. Y es que las leguminosas no solo han jugado un papel crucial en el desarrollo de las civilizaciones siendo parte fundamental de la dieta (Cubero Salmer&#x00F3;n; De Ron, Gonz&#x00E1;lez, Rodi&#x00F1;o, Santalla, Godoy y Papa), en el estudio de las relaciones simbi&#x00F3;ticas planta-microorganismo (Ram&#x00ED;rez-Bahena, Peix, Vel&#x00E1;zquez y Bedmar) y en los descubrimientos de las bases de la gen&#x00E9;tica, sino que se han convertido en uno de los modelos biol&#x00F3;gicos en la era de la gen&#x00F3;mica (P&#x00E9;rez de la Vega). Aun as&#x00ED; tenemos la asignatura pendiente de fomentar su cultivo en Espa&#x00F1;a. </p>

			<p>Esto ha llevado a la Asamblea General de las Naciones Unidas a proclamar 2016 A&#x00F1;o Internacional de las Leguminosas (<uri>http://www.fao.org/pulses-2016/es/</uri>) con el fin de sensibilizar a la opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica sobre sus ventajas nutricionales como parte de una producci&#x00F3;n de alimentos sostenible encaminada a lograr la seguridad alimentaria y la nutrici&#x00F3;n. Asimismo, el Parlamento Europeo ha considerado prioritario apoyar la investigaci&#x00F3;n para reducir el d&#x00E9;ficit de prote&#x00ED;na vegetal en la Uni&#x00F3;n Europea. As&#x00ED;, en un nuevo intento de abordar el reto de mejorar la rentabilidad de estos cultivos, la UE ha organizado un Grupo Focal sobre Cultivos Proteicos para identificar prioridades de actuaci&#x00F3;n a tal fin (<uri>https://ec.europa.eu/eip/agriculture/en/content/protein-crops</uri>). La comunidad cient&#x00ED;fica internacional se ha organizado en torno a la Asociaci&#x00F3;n Internacional de Leguminosas (<uri>http://ils.nsseme.com/</uri>) que organiza este a&#x00F1;o su congreso mundial en Portugal (<uri>http://www.itqb.unl.pt/meetings-and-courses/legumes-for-a-sustainable-world/</uri>). A su vez, la Asociaci&#x00F3;n Espa&#x00F1;ola de Leguminosas realiza una importante labor de aglutinaci&#x00F3;n de esfuerzos y diseminaci&#x00F3;n a nivel nacional (<uri>http://www.leguminosas.es/</uri>).</p>

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