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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">ARBOR.2016.a324</article-id>
			 
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				<subject>POTENCIAS DEL PENSAMIENTO DE XAVIER ZUBIRI / POTENCY OF THOUGHT OF XAVIER ZUBIRI</subject>
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				<article-title>Potencias del pensamiento de Xavier Zubiri</article-title>
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					<trans-title>Potency of thought of Xavier Zubiri</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Potencias del pensamiento de Xavier Zubiri</alt-title>
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					 <surname>Espinoza Lolas</surname>
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				<aff id="U1">Pontificia Universidad Cat&#x00F3;lica de Valpara&#x00ED;so</aff>
				
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			<author-notes>
				<corresp id="cor1"><email xlink:href="ricardo.espinoza@pucv.cl">ricardo.espinoza@pucv.cl</email></corresp>
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			<pub-date pub-type="epub">
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				<year>2016</year>
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			<year>2016</year>
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			<issue>780</issue>
			
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			<p>Este Monogr&#x00E1;fico en torno a Zubiri que aparece en ARBOR este 2016 es un trabajo muy esperado por la comunidad cient&#x00ED;fica, no solamente zubiriana, sino de la filosof&#x00ED;a en general. Y es esperado por dos motivos muy precisos. Primero, se trata de un equipo de reconocidos fil&#x00F3;sofos de distintos lugares (Chile, Espa&#x00F1;a, Italia y M&#x00E9;xico) y, segundo, sus propuestas muestran realmente la potencia que abre el pensamiento de Zubiri para tratar ciertos problemas actuales; desde la neurociencia a la teor&#x00ED;a matem&#x00E1;tica.</p>

			<p>¿Para qu&#x00E9; fil&#x00F3;sofos en tiempos de penuria? Podr&#x00ED;amos decir parafraseando al poeta alem&#x00E1;n Friedrich H&#x00F6;lderlin. ¿Para qu&#x00E9; Xavier Zubiri, fil&#x00F3;sofo espa&#x00F1;ol, para estos tiempos globalizados? ¿Qu&#x00E9; acontece con los conceptos de Zubiri? ¿Qu&#x00E9; puede el pensamiento de Zubiri para nuestros tiempos? La filosof&#x00ED;a no fue solamente griega, ni ha sido totalmente alemana, ni es ahora radicalmente francesa, sino que en la actualidad la filosof&#x00ED;a hispanohablante est&#x00E1; m&#x00E1;s viva que nunca y levantando, desde sus conceptos, modos de ver y entender la realidad; incluso de dise&#x00F1;arla y producirla. Y en este horizonte filos&#x00F3;fico, la filosof&#x00ED;a espa&#x00F1;ola ha dado mucho de s&#x00ED; en el siglo XX. Desde ya hace a&#x00F1;os con Jos&#x00E9; Ortega y Gasset (Ortega, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">2014</xref>) hasta hoy con F&#x00E9;lix Duque (Duque, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2014</xref>) y otros muchos m&#x00E1;s, los fil&#x00F3;sofos espa&#x00F1;oles han sido fil&#x00F3;sofos sumergidos de un modo muy especial en la cosa misma del pensar. Y han filosofado dise&#x00F1;ando conceptos, por largos a&#x00F1;os, y puli&#x00E9;ndolos una y otra vez; y adem&#x00E1;s poni&#x00E9;ndolos a prueba con los hechos. Los conceptos filos&#x00F3;ficos espa&#x00F1;oles son sistemas precisos de expresi&#x00F3;n del esp&#x00ED;ritu de un pueblo muy situado territorialmente que se las ha con una realidad muy compleja durante el siglo reci&#x00E9;n pasado (no podemos olvidar, por ejemplo, la Guerra Civil) (V&#x00E1;squez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2009</xref>). </p>

			<p>Bueno, uno de los m&#x00E1;s grandes forjadores de conceptos ha sido Xavier Zubiri (1898-1983). Y lo hizo por d&#x00E9;cadas y en silencio, pues &#x00E9;l decidi&#x00F3; dejar la Universidad, por motivos personales, como lugar para expresar sus ideas. Este vasco nacido en San Sebasti&#x00E1;n y muerto en Madrid vivi&#x00F3; toda su vida estudiando; solamente public&#x00F3; cinco libros fundamentales (1944): <italic>Naturaleza, Historia, Dios</italic> (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT29">1999</xref>); <italic>Sobre la esencia</italic> de 1962 (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT30">2008</xref>); <italic>Inteligencia sentiente</italic> (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1980</xref>); <italic>Inteligencia y logos </italic>(Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">1982</xref>) y, finalmente el a&#x00F1;o de su muerte, <italic>Inteligencia y raz&#x00F3;n </italic>(Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT26">1983</xref>). Y tambi&#x00E9;n public&#x00F3; un libro menor en 1963: <italic>Cinco lecciones de filosof&#x00ED;a</italic> (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT28">1997</xref>). Y en realidad son solamente tres libros, porque los &#x00FA;ltimos son tres vol&#x00FA;menes de su Trilog&#x00ED;a <italic>Inteligencia sentiente</italic>. O sea, es un fil&#x00F3;sofo de tres libros y cada uno de ellos aparece casi veinte a&#x00F1;os despu&#x00E9;s del anterior. Y adem&#x00E1;s para complicar m&#x00E1;s la cosa, cada libro tiene una intuici&#x00F3;n interna distinta y un modo de expresi&#x00F3;n diferente. En <italic>Naturaleza, Historia, Dios</italic>, Zubiri tiene una impronta muy heideggeriana (Heidegger, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1997</xref>) y su libro es una cierta ontolog&#x00ED;a que se expresa en distintas conferencia, art&#x00ED;culos, etc. En <italic>Sobre la esencia</italic>, Zubiri tiene una expresi&#x00F3;n m&#x00E1;s cient&#x00ED;fica de corte estructuralista y escribe un tratado metaf&#x00ED;sico. Y finalmente en <italic>Inteligencia sentiente</italic>, Zubiri renueva su escritura y es m&#x00E1;s fenomenol&#x00F3;gica y tiene un cierto sello de Husserl (Husserl, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1993</xref>) y Merleau-Ponty (Merleau-Ponty, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2000</xref>) (a este per&#x00ED;odo se le llama noolog&#x00ED;a). Y como han pasado casi veinte a&#x00F1;os entre cada libro sucede otra cosa muy compleja. Cada libro tiene su propio tiempo y &#x00E9;poca de lectura. No es lo mismo leer a Zubiri en los 40, que en los 60 y menos en los 80. El pensador en la medida que se va envejeciendo se fue volviendo m&#x00E1;s joven en su escritura. Y al final estaba mucho m&#x00E1;s jovial que en la etapa metaf&#x00ED;sica de los 60. Como cada libro tiene su &#x00E9;poca de lectura e interpretaci&#x00F3;n, a Zubiri se le fueron cambiando sus disc&#x00ED;pulos. No son los disc&#x00ED;pulos los mismos de <italic>Naturaleza, Historia, Dios</italic>, <italic>Sobre la esencia</italic> e <italic>Inteligencia sentiente</italic>. Y seg&#x00FA;n uno lea a un disc&#x00ED;pulo que a otro la interpretaci&#x00F3;n sobre Zubiri puede cambiar mucho, por ejemplo, leer a Ignacio Ellacur&#x00ED;a (Ellacur&#x00ED;a, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1990</xref>) y a Diego Gracia (Gracia, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1989</xref>). Ellacur&#x00ED;a siempre tiene <italic>Sobre la esencia</italic> en su base (un Zubiri de los 60 y metaf&#x00ED;sico), mientras que Diego Gracia tiene <italic>Inteligencia sentiente</italic> (un Zubiri de los 80 y nool&#x00F3;gico). Luego sus lecturas interpretativas siempre difieren y para temas muy complejos. No es lo mismo el materialismo de Ellacur&#x00ED;a que el de Gracia. Para el primero es clave para levantar su Teolog&#x00ED;a de la Liberaci&#x00F3;n y para el segundo su Bio&#x00E9;tica.</p>

			<p>Junto a esto hay que a&#x00F1;adir que a Zubiri no le gustaba dar muchas conferencias y se dedic&#x00F3; toda su vida a dar Cursos, pero en verdad, creo, que esto lo hizo para sobrevivir econ&#x00F3;micamente. Pues de alguna forma ten&#x00ED;a que ganarse la vida ya que hab&#x00ED;a dejado la Universidad. Y escribi&#x00F3; pocos art&#x00ED;culo, pero en todo caso muy buenos y que quedaron en Revistas ya c&#x00E9;lebres como <italic>Revista de Occidente </italic>(Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">1964</xref>), <italic>Cruz y Raya </italic>(Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">1933</xref>), <italic>Asclepio </italic>(Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">1973</xref>), etc. Hay fil&#x00F3;sofos que son grandes profesores que dieron muchos Cursos como Heidegger o Derrida; de esos Cursos luego salen sus libros (por ejemplo, el gran libro <italic>Ser y tiempo</italic> se forma de los cursos de Heidegger; lo mismo <italic>De la gramatolog&#x00ED;a</italic> de Derrida), conferencias y art&#x00ED;culos. Hay otros fil&#x00F3;sofos que les gusta escribir Ensayos como Ortega o Zizek; de estos Ensayos se pueden abrir a distintos temas que surgen de lo que acontece en la sociedad. Y hay otros fil&#x00F3;sofos que les gustan las Peque&#x00F1;as obras de alta precisi&#x00F3;n: art&#x00ED;culos, conferencias, peque&#x00F1;os ensayos, etc. Por ejemplo, Nietzsche o Nancy. Zubiri pienso que no era de ninguno de estos grupos. ¿Qu&#x00E9; le gustaba a Zubiri hacer con su filosof&#x00ED;a? ¿Realizar Cursos, escribir Ensayos o Tratados, dar Conferencias, etc.? ¡No!… A Zubiri le gustaba simplemente Estudiar. Se atemperaba fruitivamente, usando la propia terminolog&#x00ED;a zubiriana, en la filosof&#x00ED;a en el ejercicio del estudio. Eso fue lo que hizo por a&#x00F1;os, simplemente estudiar y por eso sus pocos Libros tan distanciados en el tiempo. Y ¿qu&#x00E9; hac&#x00ED;a al estudiar? Pienso que Zubiri lo que hac&#x00ED;a era pulir y pulir sus conceptos filos&#x00F3;ficos (muy parecido a Spinoza). Tales conceptos buscaban la perfecci&#x00F3;n. Si para Lacan, Hegel era el m&#x00E1;s “sublime de los hist&#x00E9;ricos”; para m&#x00ED; Zubiri es el m&#x00E1;s “obseso de los neur&#x00F3;ticos”. Cada uno de sus Libros es un tremendo sistemas de “precisi&#x00F3;n neur&#x00F3;tica”. Se nota que muchos de sus pasajes est&#x00E1;n le&#x00ED;dos y rehechos decenas de veces. Todos sus p&#x00E1;rrafos buscan la precisi&#x00F3;n total. Escribe para s&#x00ED; mismo; nunca para un lector determinado (de all&#x00ED; la dificulta de su lectura). Cada una de sus l&#x00ED;neas tiene un nivel de abstracci&#x00F3;n radical que implica m&#x00FA;ltiples capas de conocimiento y que por lo mismo le exige mucho a un lector; da por hecho cosas que no son nada de obvias y que suponen grandes conocimientos desde matem&#x00E1;ticos a teol&#x00F3;gicos, pasando por f&#x00ED;sicos, qu&#x00ED;micos, biol&#x00F3;gicos, hist&#x00F3;ricos, ling&#x00FC;&#x00ED;sticos, etc. Zubiri es uno de los m&#x00E1;s obsesos de los fil&#x00F3;sofos que han existido. Y de ah&#x00ED; se puede entender muchas de sus conductas y practicas; se puede entender su vida y toma de decisiones; sus miedos, sus enfermedades y su car&#x00E1;cter “humano, demasiad humano” para enfrentar su propia vida, lo social e hist&#x00F3;rico que le aconteci&#x00F3; (Espinoza, Ascorra, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2012</xref>). Este fil&#x00F3;sofo neur&#x00F3;tico obsesivo se las ha con la realidad desde muy joven en Espa&#x00F1;a. Y para ellos tuvo que dedicarse solamente a estudiar d&#x00ED;a tras d&#x00ED;a y en ello a forjar conceptos de alta precisi&#x00F3;n (Corominas, Vicens, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2006</xref>). Toda la vida se le volv&#x00ED;a problem&#x00E1;tica y por lo mismo toda la vida creo y puli&#x00F3; sus conceptos para dar respuesta totalmente acabada a dichos problemas. Zubiri es muy claro en su Carta de Zubiri a Heidegger (fechada 19-2-1930): </p>

						<disp-quote><p>“Durante toda mi vida... s&#x00F3;lo he conocido una emoci&#x00F3;n que me ha conmovido: la emoci&#x00F3;n del puro problematismo. Desde muy joven he sentido dolor de ver c&#x00F3;mo todo se transforma en problema. Pero este dolor no era en s&#x00ED; mismo doloroso... M&#x00E1;s bien este dolor era la fuente, en el fondo la &#x00FA;nica fuente hasta ahora, de verdaderos gozos. Me aferr&#x00E9; positivamente a este car&#x00E1;cter problem&#x00E1;tico de la existencia” (Corominas, Vicens, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2006</xref>, p. 54). </p></disp-quote>

			<p>Y as&#x00ED; Zubiri desde el arduo trabajo con la realidad pudo, por medio de muchos a&#x00F1;os, sacarle dif&#x00ED;ciles esquirlas a ella y estas esquirlas fueron sus conceptos: </p>

						<disp-quote><p>“… la verdad es que estamos instalados modestamente, pero irrefragablemente, en la realidad” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1980</xref>, p. 15).</p></disp-quote>

			<p>Estos conceptos son verdaderos “Centauros”, como dir&#x00ED;a Nietzsche, que han posibilitado abrir nuevos territorios para no solo el pensamiento, sino para la acci&#x00F3;n misma. Un fil&#x00F3;sofo por medio de sus conceptos nos permite, a la vez, teorizar y accionar en la realidad. Un concepto como expresi&#x00F3;n de un cierto orden de la realidad que nos permite conocerla es, a una, un modo de producir esa misma realidad. El concepto “rima” con la acci&#x00F3;n en los grandes pensadores (dicho a la Rimbaud). Y Zubiri fue uno de los m&#x00E1;s grandes creadores de esos conceptos en Espa&#x00F1;a y en todo Europa por casi gran parte del siglo XX.</p>

			<p>Zubiri fue maestro de muchos ilustres y radicales pensadores del siglo XX (Corominas, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2007</xref>): desde Mar&#x00ED;a Zambrano a Ignacio Ellacur&#x00ED;a y Diego Gracia (como ya vimos) pasando por el argentino (mexicano) Enrique Dussel, el chileno Jorge Eduardo Rivera y el pintor Juli&#x00E1;n Casado; por nombrar algunos. Solamente con estos seis disc&#x00ED;pulos podr&#x00ED;amos escribir decenas de p&#x00E1;ginas (a lo mejor cientos). Y en todos ellos, en sus pensamientos y obras, se ve la impronta fundamental de los conceptos zubirianos. Por ejemplo, en el caso de Ignacio Ellacur&#x00ED;a; no es posible repensar lo que fue y es la Teolog&#x00ED;a de la Liberaci&#x00F3;n sin la impronta conceptual zubiriana; impronta que se puede rastrear n&#x00ED;tidamente por medio de la “religaci&#x00F3;n” y de la distinci&#x00F3;n entre ser y estar (o realidad). Tal distinci&#x00F3;n conceptual toma distancia de un modo cl&#x00E1;sico de entender el asunto propio de la filosof&#x00ED;a europea en torno al Ser que se volvi&#x00F3; fundamental en Am&#x00E9;rica, en donde la filosof&#x00ED;a mira a la praxis misma en la que acontece y “est&#x00E1;” siendo el Otro, por eso tambi&#x00E9;n el concepto de “religaci&#x00F3;n” se vuelve decisivo porque implica una experiencia de encuentro con lo absoluto. Y si pensamos en otro disc&#x00ED;pulo muy importante de Zubiri, por ejemplo, Diego Gracia. &#x00C9;l ha levantado parte de su investigaci&#x00F3;n en bio&#x00E9;tica en torno a temas tan complejos como el estatuto del embri&#x00F3;n desde conceptos absolutamente claves y de alta determinaci&#x00F3;n como el concepto zubiriano de “sustantividad”. A trav&#x00E9;s del concepto de “sustantividad” ha podido explicar zonas muy complejas de la realidad humana en su articulaci&#x00F3;n tanto a nivel org&#x00E1;nico como con el medio; lo que luego ha permitido dar con cierto protocolo por parte de investigadores que entregan herramientas para la alta toma de decisiones en asuntos de pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas de los gobiernos de turno. Y finalmente hablemos someramente de otro disc&#x00ED;pulo de Xavier Zubiri: el pintor Juli&#x00E1;n Casado. Este pintor y amigo personal de Zubiri y con un trabajo realmente extraordinario en torno al complejo concepto de “respectividad” y al concepto de “espaciosidad” (Casado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1996a</xref>, pp. 93-122; Casado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1996b</xref>; Casado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2004</xref>; Casado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2012</xref>). La obra de este pintor de Aranjuez debe ser de un rigor conceptual que se expresa de forma de alta precisi&#x00F3;n crom&#x00E1;tica y abstracci&#x00F3;n. Se puede estudiar en la Serie dedicada a Malevitch c&#x00F3;mo los conceptos de “respectividad” y “espaciosidad” de Zubiri le permiten crear una obra realmente &#x00FA;nica y que desde cierto vac&#x00ED;o del contenido puede dar de s&#x00ED; distintas formas concretas.</p>

			<p>Entonces tenemos conceptos como el de “sustantividad”, “respectividad”, “espaciosidad”, etc. por nombrar algunos de los conceptos claves de Zubiri y podemos ver que con ellos otros pensadores ya de la filosof&#x00ED;a o de las ciencias o artes han podido ir generando sus propias ideas y obras. Esto es, han generado innovaci&#x00F3;n altamente creativa gracias a los ricos conceptos filos&#x00F3;ficos de Zubiri. Pues, de eso se trata. Todo gran fil&#x00F3;sofo permite que desde sus conceptos acontezcan potencias no solamente para el pensamiento, sino para transformar la realidad misma. El caso de los conceptos de Arist&#x00F3;teles ya es un cl&#x00E1;sico. Y Zubiri es uno de esos creadores de conceptos del siglo XX y con ellos sus disc&#x00ED;pulos directos o no, han podido luego ir generando sus propios trabajos de alto nivel. Los conceptos de Zubiri han permitido trasformar la realidad; el territorio concreto donde se est&#x00E1; situado individual, social e hist&#x00F3;ricamente. A lo mejor el caso m&#x00E1;s claro y ejemplificador es poder entender c&#x00F3;mo el concepto de “actualidad” nos permite abrir y explicar una zona de la realidad que ya estaba bien gastada y aparentemente no dec&#x00ED;a nada hoy. Esto es, la zona del trato del hombre con el mundo; en definitiva, es el tema de la inteligencia humana.</p>

			<p>El concepto de “actualidad” (Espinoza, Ascorra, Vargas, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2013</xref>) que es clave en la la Trilog&#x00ED;a de la <italic>Inteligencia sentiente</italic> (1980-1983) de Zubiri nos abre la posibilidad de no solamente poder comprender el acto mismo de la intelecci&#x00F3;n humana en todo su devenir, sino que a la vez nos permite darnos cuenta de lo que es el hombre mismo en su conjunto a nivel de su intelecci&#x00F3;n, sentimiento y volici&#x00F3;n. Y en esto el propio hombre en su an&#x00E1;lisis nos queda como una unidad doble, a saber, con una cara de lo que es el mismo como realidad concreta y, a saber, tenemos la cara misma de la realidad. El concepto de “actualidad” es muy simple en su esencia, pero eminentemente rico en matices, pues nos indica lo propio del hombre y, a una, lo propio de la realidad. Son dos caras de lo mismo. Es como la cinta de Moebius (Espinoza, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2016</xref>). Por una parte en la propia cinta, est&#x00E1; el lado que mira hacia el interior, por decirlo de alguna manera, a punta al hombre y, por otra parte, el lado que mira hacia fuera, simplemente a la realidad sin m&#x00E1;s. </p>

			<p>Tratemos de explicar algo m&#x00E1;s en detalle lo que consiste la “actualidad”. Adem&#x00E1;s este concepto estar&#x00E1; presente en muchos de los art&#x00ED;culos que van en este volumen Monogr&#x00E1;fico. Porque ser&#x00ED;a bueno precisar lo que no es la “actualidad” para evitar confusiones e interpretaci&#x00F3;n ya de Zubiri como de este Monogr&#x00E1;fico:</p>

						<disp-quote><p>“Actualidad… no es car&#x00E1;cter de algo en acto sino de algo que es actual; dos cosas muy distintas. Los virus ten&#x00ED;an actuidad desde hace millones de a&#x00F1;os, pero s&#x00F3;lo hoy han adquirido una actualidad que antes no ten&#x00ED;an. Pero actualidad no es siempre, como en el caso de los virus, algo extr&#x00ED;nseco a la actuidad de lo real. Puede ser algo intr&#x00ED;nseco a las cosas reales. Cuando un hombre est&#x00E1; presente porque es &#x00E9;l quien se hace presente, decimos que este hombre es actual en aquello en que se hace presente” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1980</xref>, p. 13).</p></disp-quote>

			<p>Entonces, la “actualidad” dicho positiva y t&#x00E9;cnicamente por Zubiri es: </p>

						<disp-quote><p>“… un estar, pero un estar presente desde s&#x00ED; mismo, desde su propia realidad. Por esto la actualidad pertenece a la realidad misma de lo actual, pero no le a&#x00F1;ade, ni le quita, ni modifica ninguna de sus notas reales. Pues bien, la intelecci&#x00F3;n humana es formalmente mera actualizaci&#x00F3;n de lo real en la inteligencia sentiente” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1980</xref>, p. 13). </p></disp-quote>

			<p>Ese car&#x00E1;cter de “estar” presente en cuanto “estar” es la clave de la “actualidad”. Y es casi un sin&#x00F3;nimo de Zubiri al final de su vida para expresar a la realidad <italic>in actu exercito</italic>. Por eso este concepto est&#x00E1; presente en los otros conceptos zubirianos; es como un concepto matriz que permite no solamente entender radicalmente lo que sea la realidad, sino que se expresa en la sustantividad, en la respectividad, en la espaciosidad, en la religaci&#x00F3;n, etc. Es un concepto que en la etapa nool&#x00F3;gica zubiriana fue determinante y qued&#x00F3; como eclipsando a todos los otros conceptos, incluyendo al de realidad (similar con lo acontecido con Heidegger y su <italic>Ereignis</italic>, el cual qued&#x00F3; incluso por encima del <italic>Sein </italic>al final de su vida) (Espinoza, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2013</xref>, pp. 1-31). La inteligencia para Zubiri siente las cosas como reales, esto es, como “de suyo”. Las cosas son sentidas como reales, como “de suyo”, esto es, desde s&#x00ED; mimas y nunca son sentidas desde uno mismo (desde el sujeto) como si fueran proyecciones nuestras. La realidad no es “en mi”, sino es un tipo especial de “en s&#x00ED;”; un “en s&#x00ED;” pero “en” la intelecci&#x00F3;n propiamente tal. Y esto es completamente distinto no solamente al idealismo, sino tambi&#x00E9;n al viejo y persistente realismo. Es algo realmente novedoso que da de s&#x00ED; un gran juego para el conocimiento. Ese car&#x00E1;cter de “de suyo” simplemente implica que se sienten las cosas en la intelecci&#x00F3;n en su car&#x00E1;cter “f&#x00ED;sico”, a saber, en ese car&#x00E1;cter que nos deja arrebatados y arrastrados por lo real mismo sentido. Y es lo real lo que siempre, en su “estar” siendo f&#x00ED;sico, nos lanza a expresarlo y fundamentarlo. Esto implica el despliegue de la inteligencia desde el sentir al logos y la raz&#x00F3;n. Ese car&#x00E1;cter de sentir las cosas como reales, es la aprehensi&#x00F3;n inmediata, directa y unitaria que nos actualiza lo real (Zubiri habla de aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad) y en ello mismo el propio hombre se actualiza en lo real. Ese car&#x00E1;cter de ser actual de la aprehensi&#x00F3;n primordial de la realidad nos hace presente lo real, pero no desde “mi”, sino desde “s&#x00ED; mismo”; y en ese hacerse presente se actualiza en su “estar” f&#x00ED;sico y quedamos “co-actualizados” a la cosa. Y que las cosas, cualquier tipo de cosa, se nos haga presente desde s&#x00ED; mismo y adem&#x00E1;s nos fuerce a estar sinti&#x00E9;ndola implica que nos articulamos f&#x00ED;sicamente con las cosas; en ese car&#x00E1;cter de actual. Al ver al sol, &#x00E9;ste se nos actualiza en nuestro sentir y acontece una “co-actualidad” entre nuestro sentir y el sol. Ese sol real, “de suyo”, f&#x00ED;sico, que se nos imponen y nos fuerza a sentirlo, nos demanda luego que lo nombremos por medio del logos y lo fundamentemos racional e hist&#x00F3;ricamente. La experiencia de sentir el sol d&#x00ED;a a d&#x00ED;a por generaciones, por miles de a&#x00F1;os y en distintas latitudes del planeta ha llevado al hombre no solamente a llamarlo sol (en espa&#x00F1;ol) sino a construir desde mitos a ciencias pasando por obras de arte y cultos socio-religiosos. Sentir el sol como real ha dado la actual astronom&#x00ED;a como bellas pinturas de Van Gogh. </p>

			<p>Pero expliqu&#x00E9;moslo m&#x00E1;s detalladamente, porque sentimos las cosas en su mera actualidad y, adem&#x00E1;s, las sentimos actualmente en nuestra propia intelecci&#x00F3;n es que este concepto sencillo, pero doble, es un nombre para la realidad en general. La realidad, en el fondo, es actualidad y el hombre, dicho a la primera, es tambi&#x00E9;n actualidad. Y all&#x00ED; est&#x00E1;n esos cientos de p&#x00E1;ginas de la Trilog&#x00ED;a de la <italic>Inteligencia sentiente </italic>para record&#x00E1;rnoslo (Zubiri realiza una obra tit&#x00E1;nica de 3 vol&#x00FA;menes para explicar el concepto de actualidad). La realidad no solamente se actualiza en y por s&#x00ED; misma por el mero hecho de ser realidad, sino que se actualiza en la propia inteligencia humana. Y en ello es la inteligencia que opera como actualizando lo sentido; ella no solamente actualiza sino que formalmente la inteligencia se mueve en la actualidad. Entonces tenemos, por una parte, la actualidad a secas en la realidad y, por otra parte, la actualidad que se actualiza para ser viable en la actualidad humana; es decir, el hombre. Entonces tenemos la actualidad y la actualidad humana. La actualidad como ese car&#x00E1;cter de estar f&#x00ED;sicamente siendo y ah&#x00ED; el hombre mismo se nos vuelve en la actualidad que se “co-actualiza” con la realidad. El hombre lo que hace al sentir las cosas como reales, en el mero car&#x00E1;cter de actualidad, de “estar de suyo siendo en el mundo”, nos deja a nosotros mismos en la intemperie de dicha actualidad y en esa intemperie el hombre debe estar atemperado actualiz&#x00E1;ndose. Zubiri lo dice as&#x00ED;: </p>

						<disp-quote><p>“Tan verdad es esto, que el hombre es el &#x00FA;nico animal que no puede determinarse sino a la intemperie, es decir, en el cielo raso de la realidad” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT27">1992</xref>, p. 342). </p></disp-quote>

			<p>El hombre est&#x00E1; en la intemperie del “de suyo”. Es decir, por sentir las cosas como actuales estamos a la vez siendo actualizados por la realidad. En esa precisa actualidad ontol&#x00F3;gica se juega ni m&#x00E1;s ni menos lo que sea el hombre en todas sus dimensiones en el mundo mismo.</p>

			<p>Y en esto podemos ver con absoluta claridad porqu&#x00E9; Zubiri es tan cercano no solamente a Heidegger (Espinoza, Nicol&#x00E1;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2008</xref>), sino a lo mejor de la filosof&#x00ED;as tanto de Hegel como de Nietzsche. Con esto me refiero a que con la “actualidad”, el estar presente en cuanto “estar” (aqu&#x00ED; est&#x00E1; presente Heidegger) podemos dar cuenta de dos rasgos muy importante de la realidad y que se han manifestado en otras filosof&#x00ED;as. Porque, por una parte, la “actualidad” queda entendida din&#x00E1;micamente en su car&#x00E1;cter formal y con el hombre pasa lo mismo (aqu&#x00ED; est&#x00E1; presente Hegel). Y, por otra parte, en esa actualidad propia de la inteligencia, &#x00E9;sta crea contenidos para ir dando fundamentaci&#x00F3;n a eso sentido primariamente (aqu&#x00ED; est&#x00E1; Nietzsche). Es tan dominante el concepto de “actualidad” en la obra del fil&#x00F3;sofo, como se&#x00F1;al&#x00E9;, que Zubiri va perdiendo otros conceptos similares y prefiere el de actualidad por la riqueza que expresa. La “co-actualidad” es como un algoritmo que nos permite trabajar distintas zonas de la realidad articuladas entre s&#x00ED; y siempre articulada con nosotros que se expresan en distintas saberes. Y esto es lo que aparece de forma clara en este Monogr&#x00E1;fico. Pues podemos ver obras que van desde la realidad actualizada de lo matem&#x00E1;tico a otros que apuntan a la actualizaci&#x00F3;n del poder pasando por el tema de la neurociencia. </p>

			<p>Los 14 art&#x00ED;culos expresan distintas zonas del concepto de actualidad del pensamiento de Xavier Zubiri: </p>
						
						<list list-type="order">
								<list-item>
									<p>Jes&#x00FA;s Ram&#x00ED;rez Voss: “Brower y Zubiri. La eficacia del intuicionismo l&#x00F3;gico en el <italic>logos</italic> y la <italic>raz&#x00F3;n sentientes</italic>”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Ricardo Espinoza Lolas y Pamela Soto Garc&#x00ED;a: “El concepto de persona y cuerpo en Xavier Zubiri”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Fernando Danel Janet: “Fundaci&#x00F3;n: &#x00FA;ltima radicalizaci&#x00F3;n no&#x00E9;rgica de la inteligencia sentiente”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Carlos Alberto Pose Varela: “La bio&#x00E9;tica desde la filosof&#x00ED;a de Zubiri”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Oscar Barroso Fern&#x00E1;ndez: “La experiencia moral: una &#x00E9;tica sin verdades absolutas”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Diego Gracia. “De m&#x00F3;nadas y sustantividades o Leinniz y Zubiri”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Jes&#x00FA;s Conill Sancho: “¿Neurofilosof&#x00ED;a en perspectiva zubiriana?”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Esteban Vargas: “Notas para una filosof&#x00ED;a de la ciencia en Zubiri”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Lydia Feito Grande: “Si Zubiri pudiera discutir con la bio&#x00E9;tica actual: inteligencia y neurociencia”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Oscar Orellana Estay y Ronald Dur&#x00E1;n Allimant: “Sobre el realismo matem&#x00E1;tico de Zubiri y su interpretaci&#x00F3;n de los teoremas de G&#x00F6;del y Cohen”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Enzo Solari: “Zubiri <italic>et allii</italic> sobre la consciencia”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Juan Antonio Nicol&#x00E1;s: “Zubiri urbanizado: la filosof&#x00ED;a de la experiencia de I. Ellacur&#x00ED;a”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Ronald Dur&#x00E1;n Allimant y Ricardo Espinoza Lolas: “Zubiri y Prigogine: consideraciones en torno a la vida, el dinamismo y la autoorganizaci&#x00F3;n”.</p>
								</list-item>
								<list-item>
									<p>Paolo Ponzio: “Xavier Zubiri e il problema della verit&#x00E0; “attuale”.</p>
								</list-item>
							</list>

			<p>Finalmente, los lectores tienen ante sus manos una Gu&#x00ED;a &#x00FA;nica para leer a Zubiri en su potencia creadora y vigente al d&#x00ED;a de hoy; desde este Monogr&#x00E1;fico nos expresamos en distintos saberes que nos abren a temas fundamentales que urgen a la sociedad. Y en esto, veo que desde los fil&#x00F3;sofos y sus conceptos, acontece una posible revoluci&#x00F3;n a la altura de los tiempos. En esta &#x00E9;poca, en donde cada joven es un nodo entre otros m&#x00E1;s, debemos hacernos cargo de tal articulaci&#x00F3;n con categor&#x00ED;as renovadas que nos den la fuerza de una articulaci&#x00F3;n conjunta que se actualice y exprese en una vida mejor, m&#x00E1;s colaborativa y cooperativa. </p>

			<p>Esas potencias conceptuales, centradas en el concepto de “actualidad”, se expresan con claridad en los temas relacionados con las ciencias, con las neurociencias, con la bio&#x00E9;tica y tambi&#x00E9;n se hacen presente en los asuntos teol&#x00F3;gicos. Y obviamente en lo propiamente filos&#x00F3;fico. En esta gama esencial para lo que es hoy el desarrollo del hombre en el mundo, estos art&#x00ED;culos van dando de s&#x00ED; lo mejor de la filosof&#x00ED;a de Zubiri, pero a la altura de las actuales necesidades sociales. </p>

			<p>Queremos, finalmente, dar las Gracias a la revista <italic>ARBOR</italic> por permitirnos actualizar a Zubiri en todo Latinoam&#x00E9;rica y, en especial, agradecer a don Alfonso Carrascosa, por su gentileza y gesti&#x00F3;n para que este Monogr&#x00E1;fico d&#x00E9; por fin a luz.</p>
		
			
		</sec>
		
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
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