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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2016.780n4012</article-id>
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				<subject>POTENCIAS DEL PENSAMIENTO DE XAVIER ZUBIRI / POTENCY OF THOUGHT OF XAVIER ZUBIRI</subject>
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				<article-title>Brouwer y Zubiri. La eficacia del intuicionismo l&#x00F3;gico en el logos y la raz&#x00F3;n sentientes</article-title>
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					<trans-title>Brouwer and Zubiri. Effectiveness of logical intuitionism in logos and sentient reason</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Brouwer y Zubiri. La eficacia del intuicionismo l&#x00F3;gico en el logos y la raz&#x00F3;n sentientes</alt-title>
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					 <surname>Ram&#x00ED;rez Voss</surname>
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				<year>2016</year>
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			<year>2016</year>
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			<volume>192</volume>
			<issue>780</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>Este art&#x00ED;culo trata de Zubiri y la L&#x00F3;gica. ¿Qu&#x00E9; concepci&#x00F3;n de la L&#x00F3;gica fue m&#x00E1;s af&#x00ED;n con su formaci&#x00F3;n y con sus intereses como fil&#x00F3;sofo? Me pregunto por qu&#x00E9; Zubiri desde bien joven se decidi&#x00F3; por el intuicionismo de Poincare, de Brouwer y en qu&#x00E9; medida contribuyeron ambos en el desarrollo de su filosof&#x00ED;a centrada en la descripci&#x00F3;n de lo real en la inteligencia sentiente. Presento un asunto original y desatendido hasta ahora en la investigaci&#x00F3;n sobre este pensador espa&#x00F1;ol contempor&#x00E1;neo.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>This article deals with Zubiri and logic. Which conception of logic was most related to his academic training and his interests as a philosopher? Why did Zubiri opt for Poincare and Brouwer intuitionism from a very young age and to what extent did they both contribute to the development of his philosophy. Here, an original topic, until now neglected in the research on this contemporary Spanish thinker, is presented.</p>
			</trans-abstract>
			

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				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Intuicionismo l&#x00F3;gico</kwd>
				<kwd>Poincare</kwd>
				<kwd>Brouwer</kwd>
				<kwd>principio de tercio excluso</kwd>
				<kwd>Zubiri</kwd>
				<kwd>L&#x00F3;gica</kwd>
			</kwd-group>
			
						
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Intuitionism</kwd>	
				<kwd>Poincare</kwd>
				<kwd>Brouwer</kwd>
				<kwd>Law of exclude middle</kwd>
				<kwd>Zubiri</kwd>
				<kwd>Logic</kwd>
			</kwd-group>
			
		
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	<body>	
			
		<sec id="S1">
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>

			<p>Este es un art&#x00ED;culo sobre la filosof&#x00ED;a de la l&#x00F3;gica zubiriana. Me pregunto por la <italic>eficacia</italic> del intuicionismo l&#x00F3;gico en los textos de Zubiri. Su t&#x00ED;tulo esta sugerido por un estudio de Antonio Pintor Ramos (<xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1979</xref>) en el que se planteaba la importancia filos&#x00F3;fica de Heidegger, en las filosof&#x00ED;as de Ortega y de Zubiri. De manera muy similar, entiendo aqu&#x00ED; por <italic>eficacia</italic> la fuerza o convicci&#x00F3;n intelectual que tuvo para Zubiri la obra de aquel controvertido matem&#x00E1;tico holand&#x00E9;s. Pienso que en su afanosa b&#x00FA;squeda de una l&#x00F3;gica de la realidad, Brouwer supuso para Zubiri, desde sus primeros pasos como pensador, una presencia intelectual del mismo peso, por decirlo as&#x00ED;, que Heidegger en el &#x00E1;mbito de la metaf&#x00ED;sica o que Husserl a la hora de abrir un campo propio al filosofar. Mi idea es que la lectura de Brouwer encamin&#x00F3; al joven Zubiri hacia una v&#x00ED;a muy fecunda y muy original de entender los fundamentos de la L&#x00F3;gica. Una v&#x00ED;a que, con el correr de los a&#x00F1;os, le salvaguard&#x00F3; de las antinomias de los programas <italic>logicista</italic> y <italic>formalista</italic> as&#x00ED; como le facilit&#x00F3; un empleo eficaz de las pruebas g&#x00F6;delianas, una vez alcanzada ya su etapa de madurez, cuando Zubiri permanec&#x00ED;a entregado a la descripci&#x00F3;n de la <italic>inteligencia sentiente.</italic> No est&#x00E1; en mi prop&#x00F3;sito examinar en todas sus manifestaciones y alcance la decisiva influencia del intuicionismo l&#x00F3;gico-matem&#x00E1;tico en la obra completa de Xavier Zubiri. Como es natural, &#x00FA;nicamente me voy a limitar a realizar un primer esbozo pues, un examen m&#x00E1;s detenido y m&#x00E1;s completo, exige lucirse en los complejos vericuetos de la noologia zubiriana. As&#x00ED; entonces, la pregunta que me planteo es la siguiente: ¿Fue Zubiri un<italic> intuicionista</italic> en el &#x00E1;mbito de la L&#x00F3;gica y de la Filosof&#x00ED;a de la Matem&#x00E1;tica? </p>

			</sec>
			
			<sec id="S2">
			
			<title>PRIMERA PARTE</title>

			<p><bold>La matem&#x00E1;tica no es un saber, sino un hacer (Brouwer)</bold></p>

			<sec id="S2.1">
			
			<title>1. El Intuicionismo<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref> brouweano</title>

			<p>En 1912 Brouwer fue nombrado profesor en la universidad de Amsterdam; contaba por entonces con algunos trabajos decisivos en Topolog&#x00ED;a y ten&#x00ED;a publicados varios art&#x00ED;culos de relevancia internacional; sin embargo, conseguido todo eso, su dedicaci&#x00F3;n al problema de los fundamentos de la matem&#x00E1;tica fue inmediata y muy intensa. En su lecci&#x00F3;n inaugural como profesor en la universidad de &#x00C1;msterdam, ese mismo a&#x00F1;o doce, Brouwer afirm&#x00F3; que la aritm&#x00E9;tica elemental y con ella la totalidad de la matem&#x00E1;tica, se han de derivar de la intuici&#x00F3;n del tiempo (Brouwer, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1975</xref>). Su idea era que el tiempo, como fen&#x00F3;meno fundamental de la inteligencia humana, nos hace capaces de disgregar en instantes el decurso de nuestras vidas, peque&#x00F1;os fragmentos cualitativamente diversos, &#x00FA;nicamente susceptibles de re-uni&#x00F3;n en tanto en cuanto permanecen en el tiempo. </p>

			<p>A partir de esta <italic>intuici&#x00F3;n primera</italic> de la m&#x00E1;s simple multiplicidad obtenemos, en primer t&#x00E9;rmino, la noci&#x00F3;n de los n&#x00FA;meros ordinales y tras ella la noci&#x00F3;n del continuo lineal<italic>.</italic> Los puntos fundamentales de la concepci&#x00F3;n intuicionista del continuo pueden resumirse de la siguiente forma: <italic>primero</italic>, el &#x00FA;nico elemento a priori del continuo es el tiempo<xref ref-type="fn" rid="NOTE2">2</xref>; <italic>segundo</italic>, el continuo matem&#x00E1;tico es un concepto construido, libremente creado mediante la abstracci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica pero que existe &#x00FA;nicamente en la inteligencia del matem&#x00E1;tico y <italic>tercero</italic>, el continuo no puede ser identificado sin m&#x00E1;s como una totalidad construida de puntos. Estos tienen un papel en el an&#x00E1;lisis del continuo como los extremos de los intervalos en que &#x00E9;ste puede descomponerse, pero no son partes aisladas del mismo. Pues bien, es en este concreto conjunto de problemas donde debemos dejar se&#x00F1;alada la primera aportaci&#x00F3;n de Zubiri. Se trata de una cita recogida de su <italic>primera etapa</italic>, pertenece a un breve texto titulado <italic>Filosof&#x00ED;a del Ejemplo</italic>, data de 1926 y dice lo siguiente: </p>

						<disp-quote><p>“Brouwer y Weyl, nos presentan una interpretaci&#x00F3;n casi f&#x00ED;sica del continuo geom&#x00E9;trico y una teor&#x00ED;a finitista e intuitiva de los conjuntos, audaz concepci&#x00F3;n que viene a poner en crisis nociones tan cardinales como las de infinito actual, correspondencia funcional y hasta el concepto mismo de dimensi&#x00F3;n” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1999</xref>, p, 342).</p></disp-quote>

			<p>La formaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica del joven Zubiri, iniciada en su estancia universitaria en Lovaina, ampliada en Madrid y posteriormente en algunas de las mejores facultades de ciencias centroeuropeas, resulta tan relevante y tan bien conocida como su formaci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica o teol&#x00F3;gica. El proyecto cient&#x00ED;fico y filos&#x00F3;fico del jovenc&#x00ED;simo pensador espa&#x00F1;ol era por entonces el siguiente: un programa descriptivo de investigaci&#x00F3;n de las objetividades conscientes como hechos primarios de la conciencia. Su inspiraci&#x00F3;n central estuvo centrada en los <italic>Proleg&#x00F3;menos a la l&#x00F3;gica pura</italic> de Edmund Husserl que dan comienzo a sus seis <italic>Investigaciones L&#x00F3;gicas</italic>. A su derredor, Poincar&#x00E9; y Brouwer. Tanto su Memoria de Licenciatura presentada en Lovaina como la Tesis de doctorado presentada en Madrid comparten el mismo objetivo de investigaci&#x00F3;n que seg&#x00FA;n Zubiri, hab&#x00ED;a de dividirse tres partes: 1) El punto de partida de las ideas de Husserl. 2) La idea de una reforma de la L&#x00F3;gica y 3) La idea de la objetividad pura. En todas ellas son constantes las referencias y las alusiones a los problemas filos&#x00F3;ficos de la matem&#x00E1;tica contempor&#x00E1;nea. Todo ello ya ha sido investigado. Me interesa mucho m&#x00E1;s anunciar un trabajo desconocido de esta <italic>primera etapa</italic>, tambi&#x00E9;n del a&#x00F1;o veintis&#x00E9;is, titulado <italic>Sistema de L&#x00F3;gica Fundamental</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE3">3</xref><italic>, </italic>cuya primera parte, <italic>Modernas orientaciones de los estudios l&#x00F3;gicos,</italic> contiene el siguiente fragmento en el que Zubiri alude al intuicionismo: </p>

						<disp-quote><p>“exigen Brouwer y Weyl que la matem&#x00E1;tica se distinga de la L&#x00F3;gica: la Matem&#x00E1;tica no trata de conjuntos cualesquiera, buena prueba de ello son las antinomias a las que la concepci&#x00F3;n de Cantor conduce y que hasta sus m&#x00E1;s decididos partidarios no pueden evitar sino restringiendo considerablemente la noci&#x00F3;n de conjunto […] Para Brouwer y Weyl la matem&#x00E1;tica tiene como caracter&#x00ED;stica determinar los objetos indicando un n&#x00FA;mero finito de operaciones que se pueden realizar efectivamente, y que permiten construir los elementos del conjunto. No se trata aqu&#x00ED; de posibles operaciones efectuables. El infinito recobra as&#x00ED; su natural sentido: es el indefinido, cuyo equivalente metodol&#x00F3;gico se halla en el razonamiento por recurrencia y en el paso al l&#x00ED;mite […] La construcci&#x00F3;n finita es, pues, lo que distingue la matem&#x00E1;tica de la L&#x00F3;gica” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1999</xref>, p. 342).</p></disp-quote>

			<p>Tengo que se&#x00F1;alar que no considero todos estos primeros escritos desde un inter&#x00E9;s meramente historiogr&#x00E1;fico pues tienen, no cabe duda, una validez espec&#x00ED;fica propia, en tanto en cuanto permiten hablar de los comienzos de un pensamiento filos&#x00F3;fico original y de tan amplio radio como es la noologia zubiriana. A&#x00FA;n m&#x00E1;s, en lo que respecta a la L&#x00F3;gica y la Filosof&#x00ED;a de la matem&#x00E1;tica de Zubiri, pues son constantes las alusiones a la concepci&#x00F3;n intuicionista de Brouwer. ¿C&#x00F3;mo obtuvo el joven fil&#x00F3;sofo noticia de esta corriente de pensamiento matem&#x00E1;tico? ¿Por qu&#x00E9; le interes&#x00F3;? Mi respuesta es que fueron muy variadas las fuentes documentales que debemos recordar a la hora de desandar ese camino: Poincar&#x00E9;, Brundschvicg y el eminente matem&#x00E1;tico espa&#x00F1;ol Julio Rey Pastor. </p>

			</sec>
			
			<sec id="S2.2">
			
			<title>2. El problema de la intuici&#x00F3;n</title>

			<p>No sabemos con rigurosa precisi&#x00F3;n lo que Brouwer entiende por <italic>intuici&#x00F3;n matem&#x00E1;tica</italic>. Sabemos que esa intuici&#x00F3;n qued&#x00F3; planteada de manera doblemente negativa: (a) por el rechazo de todo cuanto se halle relacionado al concepto matem&#x00E1;tico de infinito actual y (b) por el rechazo de subordinar la matem&#x00E1;tica a principios l&#x00F3;gico-ling&#x00FC;&#x00ED;sticos. Suele interpretarse la noci&#x00F3;n capital de <italic>intuici&#x00F3;n matem&#x00E1;tica</italic> como la <italic>clara luz de la raz&#x00F3;n</italic>. La concepci&#x00F3;n clara y distinta de una mente pura y atenta. Naturalmente, su inspiraci&#x00F3;n m&#x00E1;s remota ser&#x00ED;a Descartes. Sin embargo, el problema de saber qu&#x00E9; es la intuici&#x00F3;n se traslada, con mucha frecuencia, al problema de saber en qu&#x00E9; consiste tal concepci&#x00F3;n clara y distinta que la mente atenta construye. En consecuencia, se vuelve muy complicado dar con el significado un&#x00ED;voco de los t&#x00E9;rminos <italic>construcci&#x00F3;n y constructivo.</italic> Lo que s&#x00ED; encontramos en el intuicionismo es una bien marcada desconfianza hacia las t&#x00E9;cnicas de simbolizaci&#x00F3;n l&#x00F3;gica (caso de Russell) o de formalizaci&#x00F3;n axiom&#x00E1;tica (caso de Hilbert) de las que ambos confiaron para alcanzar la seguridad definitiva en torno a los problemas de fundamentaci&#x00F3;n l&#x00F3;gica de la matem&#x00E1;tica. En cualquier caso, el joven Zubiri vio en esta idea renovada de intuici&#x00F3;n matem&#x00E1;tica, un valor heur&#x00ED;stico creativo que casaba muy bien con su formaci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica desde muy diferentes puntos de vista. Y este encuentro result&#x00F3; ciertamente lo que justifica la relevancia o eficacia del intuicionismo matem&#x00E1;tico en aquel joven, as&#x00ED; como la novedad de toda mi investigaci&#x00F3;n. Voy a facilitar otra cita, algo extensa quiz&#x00E1;, del in&#x00E9;dito al que me he referido, dice as&#x00ED;</p>

						<disp-quote><p>“Pero la intuici&#x00F3;n de que hablan los modernos cr&#x00ED;ticos (se refiere naturalmente a Brouwer y Weyl) no es la percepci&#x00F3;n sensible, sino la intuici&#x00F3;n fenomenol&#x00F3;gica. Poco, mejor dicho, absolutamente nada nos importa que la materia sea realmente continua; este es un problema que s&#x00F3;lo a la F&#x00ED;sica interesa. Nos basta con que el contenido de la percepci&#x00F3;n sensible nos ofrezca una continuidad fenomenol&#x00F3;gica para que, por el procedimiento de reducci&#x00F3;n podamos elevarnos a la idea de continuidad. La percepci&#x00F3;n nos sirve no de m&#x00E9;todo para juzgar realidades, sino de paradigma para intuir ideas. Y esta intuici&#x00F3;n fenomenol&#x00F3;gica nos revela que lo esencial del continuo es precisamente no ser conjunto: los elementos del continuo no est&#x00E1;n actualmente dados en el […] Finitismo e intuicionismo: he aqu&#x00ED; los dos capitales problemas de la matem&#x00E1;tica contempor&#x00E1;nea” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1999</xref>, p. 342).</p></disp-quote>

			<p>Zubiri, en esta primera etapa de su formaci&#x00F3;n buscaba un &#x00E1;mbito originario e inmediato en el modo de darse las cosas en la conciencia objetiva. Un &#x00E1;mbito originario que posibilitara la constataci&#x00F3;n de lo que aparece y tal como aparece en la conciencia intencional; es, de este modo la intuici&#x00F3;n, el supuesto imprescindible y anterior de cualquier saber concreto. Se trata entonces de la <italic>intuici&#x00F3;n originaria</italic> (<italic>originar gebende Anschauung</italic>) de la filosof&#x00ED;a husserliana, resultado de la reducci&#x00F3;n fenomenol&#x00F3;gica y por lo tanto, un novedoso m&#x00E9;todo a seguir que, desde luego, a Zubiri no le pareci&#x00F3; incompatible con otras influencias igualmente conocidas y pormenorizadamente estudiadas: Bergson, Husserl, Ortega y Gasset. La intuici&#x00F3;n fenomenol&#x00F3;gica, as&#x00ED; como el <italic>car&#x00E1;cter irreal</italic> del objeto intencional, -- tesis de raigambre escol&#x00E1;stica que no debo dejar sin mencionar --, hicieron ver al joven Zubiri que el car&#x00E1;cter originario del acto de conciencia lo convierte en algo previo a las tradiciones filos&#x00F3;ficas modernas y lo hacen solidario de una nueva <italic>inteligencia amiga</italic>, por decirlo as&#x00ED;, pues tal era la novedad que representaba el intuicionismo matem&#x00E1;tico de Brouwer. </p>

			</sec>
			
			<sec id="S2.3">
			
			<title>3. El problema del principio l&#x00F3;gico de Tercio Excluso</title>

			<p>La exigencia m&#x00E1;s importante de la concepci&#x00F3;n intuicionista de la matem&#x00E1;tica era la de no admitir en matem&#x00E1;ticas ning&#x00FA;n enunciado existencial que no haya podido ser demostrado por medio de la construcci&#x00F3;n de un ejemplo. En caso contrario, las paradojas ser&#x00E1;n responsabilidad de cada cual pues, seg&#x00FA;n Brouwer, nos arriesgamos a afirmar propiedades matem&#x00E1;ticas sin el menor respaldo de car&#x00E1;cter intuitivo. Es cierto que el propio Brouwer se vio abocado a algunas sorprendentes conclusiones en el intento de poner en marcha con f&#x00E9;rreo rigor su propio programa intuicionista. En el a&#x00F1;o ocho, 1908 hab&#x00ED;a dado a conocer un brillant&#x00ED;simo trabajo (Brouwer, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1975</xref>) sobre la falta de garant&#x00ED;a de uno los principios de la l&#x00F3;gica formal aristot&#x00E9;lica: el principio de <italic>tercio excluso</italic> en el dominio de la Matem&#x00E1;tica. Lo que sostuvo fue que la Matem&#x00E1;tica, derivando directamente de la intuici&#x00F3;n, como lo hace, no presupone ning&#x00FA;n sistema de axiomas o principios l&#x00F3;gicos que la sostengan, sino justamente al rev&#x00E9;s, es la Matem&#x00E1;tica la fuente original de principios l&#x00F3;gicos, de manera que los principios y axiomas l&#x00F3;gicos s&#x00F3;lo podr&#x00E1;n ser enunciados en toda su m&#x00E1;xima generalidad una vez que su validez haya quedado establecida por la intuici&#x00F3;n correspondiente. Zubiri, en el in&#x00E9;dito que les comento lo interpreta as&#x00ED;: </p>

						<disp-quote><p>“Poincar&#x00E9; primero y Brouwer despu&#x00E9;s reclamaron en&#x00E9;rgicamente la construcitividad como car&#x00E1;cter espec&#x00ED;fico de la Matem&#x00E1;tica. Es lo que se ha llamado intuicionismo, frente al formalismo de Hilbert […] Brouwer parte de dos datos irreductibles: el n&#x00FA;mero entero y el continuo para subrayar el car&#x00E1;cter aut&#x00F3;nomo de la matem&#x00E1;tica constructivista frente a la l&#x00F3;gica deductiva […] Brouwer se vio conducido a dos extra&#x00F1;as ideas: La primera, que el principio de tercio excluso no tiene sentido matem&#x00E1;tico. En frase gr&#x00E1;fica dice Brouwer que la matem&#x00E1;tica no es un saber sino un hacer. Pero va m&#x00E1;s lejos, el principio de tercio excluso no es que no sea suficiente en matem&#x00E1;ticas es que no es verdadero en ellas; de suerte que no s&#x00F3;lo la L&#x00F3;gica no es la matem&#x00E1;tica, sino que ni tan siquiera es un supuesto de ella; al contrario, es una parte de la matem&#x00E1;tica aplicada a los conceptos. La l&#x00F3;gica no ser&#x00ED;a sino la expresi&#x00F3;n abstracta de las operaciones matem&#x00E1;ticas, pero no al rev&#x00E9;s” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1999</xref>, p. 343). </p></disp-quote>

			<p>Con este mismo asunto pero en 1918 Brouwer present&#x00F3; en la Real Academia Holandesa la primera parte de su <italic>Fundamentos de una teor&#x00ED;a de conjuntos</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE4">4</xref><italic>, independiente del principio de tercio Excluso </italic>(Brouwer, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1975</xref>)<italic>.</italic> Se trataba de reemplazar la noci&#x00F3;n tradicional de n&#x00FA;mero real y la teor&#x00ED;a de conjuntos de Cantor por nuevos conceptos, derivados de forma natural a partir del continuo intuitivo. En contra de Cantor, no hay m&#x00E1;s conjuntos que los conjuntos numerables y, por lo tanto no caben conceptos matem&#x00E1;ticos como el de un <italic>cardinal transfinito.</italic> No cabe atribuir ning&#x00FA;n significado a las expresiones cantorianas del tipo “el conjunto de todos los n&#x00FA;meros reales comprendidos entre cero y uno”; no cabe atribuir ning&#x00FA;n significado a las expresiones russellianas del tipo: “la clase de todas las clases que no es clase de s&#x00ED; misma”, etc. En cualquier caso, lo que debemos retener para la marcha de nuestro asunto es que la Matem&#x00E1;tica, no presupone ning&#x00FA;n sistema de axiomas o principios l&#x00F3;gicos que la sostengan, sino justamente al rev&#x00E9;s, es la Matem&#x00E1;tica la fuente original de principios l&#x00F3;gicos. Adelantando ideas, esta convicci&#x00F3;n estuvo presente en Zubiri hasta su madurez:</p>

						<disp-quote><p>“Si as&#x00ED; fuera, la matem&#x00E1;tica ser&#x00ED;a pura y simplemente una combinaci&#x00F3;n de verdades: en el fondo una promoci&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica. As&#x00ED; lo han pensado mil veces eminentes, incluso geniales, matem&#x00E1;ticos. Pero ello no obsta para que no sea as&#x00ED;. La matem&#x00E1;tica no es un sistema de verdades necesarias, y meramente coherentes entre s&#x00ED; de acuerdo con los “principios” de la l&#x00F3;gica” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1982</xref>, p. 129).</p></disp-quote>

			<p>Ambos, Zubiri y Brouwer, son profundamente anti-logicistas. No cabe duda. La diferencia estriba en que en Zubiri la matem&#x00E1;tica es un sistema de verdades necesarias que, a su modo tienen realidad ante la inteligencia. Para Brouwer ese sistema de verdades necesarias es una mera construcci&#x00F3;n intuitiva de la sagaz inteligencia individual del matem&#x00E1;tico. Brouwer, adelant&#x00E1;ndose de alguna manera a los trabajos de K. G&#x00F6;del, se dio cuenta de que no hay ni podr&#x00ED;a haberlo, un lenguaje l&#x00F3;gico formal capaz de asegurar a la Matem&#x00E1;tica contra todo riesgo de paradoja o contradicci&#x00F3;n en sus teoremas. Dicho de otro modo, no tenemos ning&#x00FA;n lenguaje l&#x00F3;gico capaz de conjurar toda posibilidad de contradicci&#x00F3;n, por lo que es un empe&#x00F1;o vano confiar en la exhaustiva <italic>logificaci&#x00F3;n</italic>, empleando un t&#x00E9;rmino zubiriano, de la Matem&#x00E1;tica. En contra de la intuici&#x00F3;n, los principios l&#x00F3;gicos se han convertido en reglas absolutas, siendo as&#x00ED; aplicadas al razonamiento matem&#x00E1;tico en general y al problema del infinito en particular, sin contar con la garant&#x00ED;a de la intuici&#x00F3;n, sin la garant&#x00ED;a de su posible construcci&#x00F3;n mediante un ejemplo. Y para Zubiri, si se quiere hablar de verdades matem&#x00E1;ticas no cabe otra opci&#x00F3;n que la de admitir que teoremas y postulados no son meros enunciados l&#x00F3;gicos sino verdades, teoremas y postulados que poseen un cierto contenido real.</p>

			<p>En la concepci&#x00F3;n intuicionista que Brouwer tuvo de la Matem&#x00E1;tica, &#x00E9;sta evoluciona a lo largo de la historia y no es m&#x00E1;s que el resultado de la inteligencia humana con todos los defectos que esto conlleva en cuanto a su fiabilidad<xref ref-type="fn" rid="NOTE5">5</xref>. En el desarrollo hist&#x00F3;rico de la matem&#x00E1;tica las leyes y los principios l&#x00F3;gicos aparecen tambi&#x00E9;n como otro de los resultados del empe&#x00F1;o humano por organizar agregados de un n&#x00FA;mero finito de objetos. Para el intuicionismo, la validez universal del principio l&#x00F3;gico de tercio excluso en matem&#x00E1;ticas es considerada como la rotaci&#x00F3;n del firmamento en torno a la Tierra. Seg&#x00FA;n Brouwer, la aplicaci&#x00F3;n incorrecta del principio de tercio excluso<xref ref-type="fn" rid="NOTE6">6</xref> se debe a que la l&#x00F3;gica formal no es m&#x00E1;s que una abstracci&#x00F3;n conseguida a partir de las matem&#x00E1;ticas, una abstracci&#x00F3;n del viejo principio aristot&#x00E9;lico que ha sido aplicado a injustificadamente a la Matem&#x00E1;tica de los conjuntos infinitos. Zubiri lo sintetiza del siguiente modo:</p>

						<disp-quote><p>“Para el intuicionismo, construir matem&#x00E1;ticamente no es lo mismo que definir y construir conceptos. El intuicionismo rechaza la idea de que la matem&#x00E1;tica se funda en la l&#x00F3;gica; una demostraci&#x00F3;n que apela al principio l&#x00F3;gico del tercio excluso no es para Brouwer una demostraci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica. La matem&#x00E1;tica no es un sistema de conceptos y operaciones <italic>definida</italic>s” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1982</xref>, p. 139).</p></disp-quote>

			<p>Un a&#x00F1;o despu&#x00E9;s, en 1919 Brouwer presenta la segunda parte de <italic>Fundamentos de la Teor&#x00ED;a de Conjuntos</italic> y uno de los primeros en apreciar este texto fue Hermann Weyl, matem&#x00E1;tico germano alumno de Hilbert, quien asegura que Brouwer era una aut&#x00E9;ntica revoluci&#x00F3;n y la soluci&#x00F3;n moderna de los problemas del continuo. Sin embargo, todo se rompi&#x00F3; de golpe. </p>

			</sec>
			
			<sec id="S2.4">
			
			<title>4. El silencio de Brouwer</title>

			<p>En 1927 Brouwer imparti&#x00F3; una serie de conferencias sobre el intuicionismo en la Universidad de Berl&#x00ED;n que fueron recibidas con mucho entusiasmo y en aquel prestigioso foro acad&#x00E9;mico propuso un boicot al Congreso Internacional de Matem&#x00E1;ticas que iba a celebrarse en Bolonia al a&#x00F1;o siguiente, en 1928. Hilbert, desoyendo la propuesta de Berl&#x00ED;n, acudi&#x00F3; al congreso italiano. Se trat&#x00F3; de su &#x00FA;ltima intervenci&#x00F3;n p&#x00FA;blica atacando duramente al intuicionismo y sobre todo a la figura de Brouwer. A su vuelta a la capital germana destituy&#x00F3; inmediatamente a Brouwer del Consejo editorial de su revista. El matem&#x00E1;tico holand&#x00E9;s comprob&#x00F3; que esa medida fue aceptada por la gran mayor&#x00ED;a de la comunidad internacional de matem&#x00E1;ticos, e inmediatamente abandon&#x00F3; su presencia p&#x00FA;blica internacional y todo inter&#x00E9;s por su excepcional creaci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica. Arendt Heytinga, uno de los pocos alumnos suyos con los que no termin&#x00F3; enemist&#x00E1;ndose, continu&#x00F3; desarrollando el programa intuicionista de fundamentaci&#x00F3;n de la matem&#x00E1;tica (Heytinga, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">1934</xref>). Adem&#x00E1;s, el veintisiete, 1927 fue el a&#x00F1;o de la publicaci&#x00F3;n de <italic>Ser y</italic> <italic>tiempo</italic> de Martin Heidegger. Con esta obra como marco de referencia el propio Zubiri reconoci&#x00F3; el inicio de una etapa nueva en su desarrollo intelectual. Al contacto directo con Heidegger, el objetivismo fenomenol&#x00F3;gico de su primera etapa se le relev&#x00F3; como un &#x00E1;mbito no verdaderamente originario y, por tanto, ya carecer&#x00ED;a de sentido tomarlo como referencia definitiva para buscar desde &#x00E9;l una transformaci&#x00F3;n radical de la Filosof&#x00ED;a. El magisterio intelectual de Ortega o la inspiraci&#x00F3;n de Husserl quedaban en tanto que inspiraci&#x00F3;n com&#x00FA;n de una etapa superada y, a partir de esta fecha, ceden ante un proceso de maduraci&#x00F3;n (Pintor Ramos, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1979</xref>) intelectual. ¿Qu&#x00E9; sucedi&#x00F3; con Brouwer y el intuicionismo matem&#x00E1;tico? ¿Podemos pensar que superada esta primera etapa objetivista la figura y la obra de Brouwer tuvieron tan s&#x00F3;lo un car&#x00E1;cter de provisionalidad o de mero tr&#x00E1;nsito formativo? Si as&#x00ED; hubiera sucedido no podr&#x00ED;amos comprender que el Zubiri de su etapa metaf&#x00ED;sica lo siga manteniendo e incluso lo potencie como una referencia directa y siempre constante cada vez que el autor de la trilog&#x00ED;a sobre la <italic>inteligencia sentiente</italic> se enfrenta con la realidad del saber matem&#x00E1;tico. Es lo que tenemos que ver muy sucintamente a continuaci&#x00F3;n.</p>

			</sec>
			
			</sec>
			
			<sec id="S3">
			
			<title>SEGUNDA PARTE </title>

			<p><bold>Sin sentir lo matem&#x00E1;tico, no se puede construir la matem&#x00E1;tica (Zubiri)</bold></p>

			<p>La descripci&#x00F3;n de la inteligencia sentiente, el mismo Zubiri nos lo advierte, no es ni una teor&#x00ED;a del conocimiento, ni es una psicolog&#x00ED;a de la inteligencia, ni es un tratado de L&#x00F3;gica. Se trata de la intelecci&#x00F3;n en cuanto tal: una investigaci&#x00F3;n de lo que estructural y formalmente sea la inteligencia, el <italic>Nous</italic>; la descripci&#x00F3;n de la inteligencia sentiente es un Tratado de <italic>noolog&#x00ED;a</italic>. Ya no se utilizan el t&#x00E9;rmino “conciencia pura”, que cede el paso al de <italic>sentir intelectivo</italic>, en el que las cosas me est&#x00E1;n presentes de un modo f&#x00ED;sico y no de un modo intencional, actualizando su realidad y no su sentido. Zubiri ya no trata tampoco de <italic>intuiciones</italic> <italic>originarias</italic> sino de una de sus creaciones clave: la aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. La inteligencia sentiente tiene una funci&#x00F3;n primaria que no es la de intuir o conceptuar, mucho menos la de juzgar, sino la de <italic>aprehender</italic> la realidad. Ese es ahora el principio de todos los principios. En virtud de ello, la actualidad de la aprehensi&#x00F3;n es anterior a todo movimiento intelectivo. ¿Qu&#x00E9; ha sucedido entonces con aquella intuici&#x00F3;n matem&#x00E1;tica que era compatible con la intuici&#x00F3;n fenomenol&#x00F3;gica y el problema capital de la matem&#x00E1;tica contempor&#x00E1;nea? Para dar respuesta a esta cuesti&#x00F3;n debemos repasar diferentes textos de Zubiri. Podemos comenzar por un curso de los a&#x00F1;os setenta titulado <italic>El Espacio</italic>. Su objetivo era el problema filos&#x00F3;fico del espacio como propiedad de lo real. Lo primero que nos dice Zubiri es que no son lo mismo el espacio f&#x00ED;sico y el espacio geom&#x00E9;trico y que desde los griegos y durante veintitr&#x00E9;s siglos lo t&#x00ED;pico del pensamiento occidental ha sido identificar ambas cosas. Fue Euclides quien construy&#x00F3; matem&#x00E1;ticamente una geometr&#x00ED;a te&#x00F3;rica completa, idea esencial del mundo griego y que dio por fundamentados ciertos aspectos muy esenciales del espacio como, por ejemplo, que el espacio tiene tres dimensiones, que este espacio es indefinido, es is&#x00F3;tropo y homog&#x00E9;neo. Durante siglos este espacio geom&#x00E9;trico cont&#x00F3; con una prerrogativa desde el punto de vista de la teor&#x00ED;a del espacio: es un espacio intuitivo. Pero enseguida a&#x00F1;ade Zubiri:</p>

						<disp-quote><p>“Recordemos lo que he dicho a prop&#x00F3;sito del espacio de Euclides. Nos parece a todos que es algo evidente y natural porque es, se nos dice, el espacio que todos vemos. Ahora bien, lo que tenemos que decir rotundamente es que el espacio euclidiano no lo ha visto jam&#x00E1;s nadie. ¿Qui&#x00E9;n ha visto el espacio euclidiano? Que tiene tres dimensiones…Bueno, m&#x00E1;s o menos. Suponiendo que las tres dimensiones de nuestro espacio no sean la proyecci&#x00F3;n de un universo de cuatro o m&#x00E1;s dimensiones, como en un plano se puede tener la proyecci&#x00F3;n de un espacio de tres. Esto no se puede demostrar, pero tampoco se puede demostrar lo contrario. A parte de esto, ¿qui&#x00E9;n ha visto las dem&#x00E1;s condiciones de un espacio euclidiano? ¿Ha visto alguien las paralelas? Pero si, a poco que se prolonguen, se encontraran las paralelas en el espacio en perspectiva, en el horizonte. ¿Qui&#x00E9;n ha visto dos l&#x00ED;neas paralelas que se prolonguen indefinidamente y no se encuentren, si nadie ha podido prolongar jam&#x00E1;s nada indefinidamente en el Universo? Nadie ha visto el espacio euclidiano. No tenemos esa intuici&#x00F3;n del espacio euclidiano; es perfectamente ilusorio. Ser&#x00E1; todo lo sencillo que se quiera l&#x00F3;gicamente—cosa que habr&#x00ED;a que discutir--, pero no se puede apelar a la intuici&#x00F3;n. El espacio euclidiano no lo ha visto nadie” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">1996</xref>, p. 30).</p></disp-quote>

			<p>Zubiri se muestra entonces rotundo: no se puede apelar a la intuici&#x00F3;n. No tenemos intuici&#x00F3;n del espacio euclidiano. Pero volvemos a encontrarnos con el olvidado y defenestrado Brouwer, en este caso reconocido no como fil&#x00F3;sofo de la matem&#x00E1;tica o l&#x00F3;gico intuicionista sino m&#x00E1;s como bien como el extraordinario top&#x00F3;logo que fue. Como sabemos, Brouwer estuvo convencido de que el fundamento de la Aritm&#x00E9;tica era un tipo de verdad matem&#x00E1;tica cuyo fundamento reside en la intuici&#x00F3;n del continuo temporal. Ahora bien, en el inicio mismo de su carrera como matem&#x00E1;tico profesional, Brouwer reconoci&#x00F3; enseguida que el desarrollo de las geometr&#x00ED;as no-euclidianas hab&#x00ED;a desfondado la concepci&#x00F3;n intuitiva del espacio como una verdad sint&#x00E9;tica a priori. Pues bien, Zubiri, describiendo el espacio y su estructura dimensional, se pregunta qu&#x00E9; se entiende por dimensi&#x00F3;n en el espacio. Se&#x00F1;ala entonces que en virtud del teorema de Brouwer, la dimensi&#x00F3;n es una propiedad topol&#x00F3;gica, lo cual significa que, aun en los espacios m&#x00E9;tricos, su dimensi&#x00F3;n es una propiedad de su estructura topol&#x00F3;gica. Zubiri escribe: </p>

						<disp-quote><p>“no hay nada m&#x00E1;s alejado de la intuici&#x00F3;n que estas estructuras topol&#x00F3;gicas. Por ejemplo, acabo de citar una, un continuo que no se puede dividir en partes continuas; esto no es muy intuitivo que digamos” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">1996</xref>, p. 53).</p></disp-quote>

			<p>En su descripci&#x00F3;n de los diferentes espacios geom&#x00E9;tricos sea euclidiana o sea cualquiera de las infinitas m&#x00E9;tricas que hiciera posible Riemann, nada queda m&#x00E1;s alejado de la intuici&#x00F3;n matem&#x00E1;tica que estas estructuras topol&#x00F3;gicas. Refutada la posibilidad de una intuici&#x00F3;n para el espacio geom&#x00E9;trico, la alternativa inmediata ser&#x00ED;a la de un sistema de referencia l&#x00F3;gico axiom&#x00E1;tico, en la tradici&#x00F3;n del programa hilbertiano en el que las dimensiones son un infinito numerable, sin embargo escribe Zubiri:</p>

						<disp-quote><p>“El sistema de propiedades de un espacio no es tampoco pura y simplemente un cuerpo l&#x00F3;gico de proposiciones. No, esto no, porque como cuerpo l&#x00F3;gico, evidentemente, todo depende de un sistemas de axiomas, y en cada caso estos axiomas estar&#x00ED;an libres y arbitrariamente elegidos como premisas l&#x00F3;gicas” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">1996</xref>, p. 70).</p></disp-quote>

			<p>Volvemos entonces al problema de la dualidad en que se ha movido la filosof&#x00ED;a de la matem&#x00E1;tica contempor&#x00E1;nea: descartado el intuicionismo en la geometr&#x00ED;a y defenestrado en la aritm&#x00E9;tica podr&#x00ED;amos pensar efectivamente que el logicismo ha ganado la partida, pero no es as&#x00ED;. Como observamos, Zubiri piensa que las propiedades del espacio ni son intuitivas ni son un sistema l&#x00F3;gico de axiomas. Ambas concepciones de la matem&#x00E1;tica han resbalado en el car&#x00E1;cter de realidad postulada que fundamenta esta ciencia cuando construye sus conceptos. Y para Zubiri esto ha sido fuente de toda suerte de dificultades. </p>

			<sec id="S3.1">
			
			<title>5. Construcci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica</title>

			<p>La idea fundamental de Zubiri pasa entonces por su noci&#x00F3;n de lo irreal: nuestra <italic>inteligencia sentiente</italic> posee la capacidad de irrealizar lo que las cosas son en realidad. ¿Qu&#x00E9; quiere decir esto? Ofrezco un ejemplo sencillo del mismo Zubiri: veo unos hombres y, en alguna forma, irrealizo sus caracteres, su contenido, pero manteniendo imperturbables el que sean realidad. Se irrealiza lo que son esos hombres, pero no el que sean hombres en realidad. La inteligencia sentiente ciertamente concibe entidades muy complejas como las de la matem&#x00E1;tica. Pero por complejo o por abstracto que sea un objeto matem&#x00E1;tico se concibe siempre lo que realmente es ese objeto. Los conceptos matem&#x00E1;ticos no est&#x00E1;n colgados en el vac&#x00ED;o, por el contrario, el concepto es siempre y s&#x00F3;lo <italic>realidad en concepto</italic>. El concepto no es abstracci&#x00F3;n de realidad, sino <italic>realidad en</italic> <italic>abstracci&#x00F3;n</italic>. Contra toda la opini&#x00F3;n que tiende a considerar que lo matem&#x00E1;tico carece de realidad, nuestro pensador consider&#x00F3; que lo matem&#x00E1;tico es, en un sentido de su filosof&#x00ED;a muy t&#x00E9;cnico, algo eminentemente real, pero ¿de qu&#x00E9; manera? En una sola manera, en la realidad f&#x00ED;sicamente real que aprehendo impresivamente como <italic>un de suyo</italic>. No es la matem&#x00E1;tica una creaci&#x00F3;n de realidad, sino que es realidad en forma de libre creaci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica, esto es, en la irrealidad propia del concepto de la matem&#x00E1;tica. Escribe Zubiri:</p>

						<disp-quote><p>“Se pregunta entonces en qu&#x00E9; consiste la irrealizaci&#x00F3;n propia de que constituye la realidad matem&#x00E1;tica, esa irrealizaci&#x00F3;n que ni es ficci&#x00F3;n ni mera conceptuaci&#x00F3;n. Pues bien, la cosa es sumamente sencilla: las operaciones matem&#x00E1;ticas son construcciones. Ciertamente no son construcciones en el sentido de que con aparatos o como sea construyo una realidad matem&#x00E1;tica como podr&#x00ED;a construir una casa. Pero, desde luego, hago m&#x00E1;s que concebir aquella. Es lo que alguna vez ha solido llamarse construcci&#x00F3;n seg&#x00FA;n conceptos. Como quiera que sea se trata de una construcci&#x00F3;n. Se trata de tomar elementos con los cuales se construye algo. Ahora bien, esto no acontece en la ficci&#x00F3;n. La ficci&#x00F3;n es de otro tipo: no es propiamente hablando una ficci&#x00F3;n. Entonces uno propender&#x00ED;a a pensar que la realidad matem&#x00E1;tica es una construcci&#x00F3;n de realidad. Esto es falso […] No es construcci&#x00F3;n de realidad, sino realidad en construcci&#x00F3;n” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">1996</xref>, p. 73).</p></disp-quote>

			<p>Construir matem&#x00E1;ticamente no es definir l&#x00F3;gicamente conceptos; construir no es solamente hacer de algo un t&#x00E9;rmino intencional e irreal, esto eso ser&#x00ED;a una simple cuesti&#x00F3;n de contenidos. Construir, dicho m&#x00E1;s t&#x00E9;cnicamente, consiste en proyectar lo irreal del concepto sobre “la” realidad “seg&#x00FA;n conceptos”. Por tanto construcci&#x00F3;n es un modo de realizaci&#x00F3;n: es realizar seg&#x00FA;n conceptos. Esta conceptuaci&#x00F3;n de la realidad matem&#x00E1;tica por construcci&#x00F3;n no es pues un logicismo ni es un formalismo, pero tampoco es ahora, ni remotamente, lo que se hab&#x00ED;a presentado como oposici&#x00F3;n o como alternativa fiable: el intuicionismo de Brouwer. Ahora, en su madurez filos&#x00F3;fica, el intuicionismo matem&#x00E1;tico se le present&#x00F3; a Zubiri como un problema que, de alguna manera, le era preciso resolver de modo satisfactorio. La clave est&#x00E1; naturalmente en la aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. El objeto matem&#x00E1;tico no es intuido sino que es aprehendido en aprehensi&#x00F3;n primordial, dos cosas que el octogenario Zubiri ve completamente distintas. La libre creaci&#x00F3;n de la inteligencia sentiente est&#x00E1; fundada en lo real y estructurada formalmente en los modos de intelecci&#x00F3;n; construir es proyectar libremente en la realidad f&#x00ED;sica un contenido seg&#x00FA;n conceptos. Postular objetos matem&#x00E1;ticos, es en Zubiri, postular realidad. La construcci&#x00F3;n matem&#x00E1;tica es siempre y por tanto un acto del<italic> logos</italic> y la <italic>raz&#x00F3;n sentientes</italic>. Lo postulado ni son verdades l&#x00F3;gicas, debemos insistir mucho en esto, ni son operaciones ejecutadas ni dependen de ninguna <italic>intuici&#x00F3;n esencial</italic> del tiempo como sostuvo Brouwer; lo postulado es el contenido de lo real en construcci&#x00F3;n. Un espacio geom&#x00E9;trico o un n&#x00FA;mero irracional, por abstractos que nos parezcan, son realidad libremente postulada. En Zubiri, no tiene sentido la expresi&#x00F3;n “objeto ideal”: los objetos matem&#x00E1;ticos son reales. Esto no significa que tenga el mismo modo de realidad que &#x00E9;ste papel o que existan como existen las piedras, pero la diferencia entre el papel, la piedra o una fracci&#x00F3;n algebraica concierne tan s&#x00F3;lo al contenido, que en el caso de la piedra esta dado y en el caso de la fracci&#x00F3;n algebraica o del n&#x00FA;mero irracional est&#x00E1; libremente postulado. Los objetos matem&#x00E1;ticos ni son puros entes abstractos ni son plat&#x00F3;nicos objetos ideales; son realidad postulada y su contenido est&#x00E1; construido. Zubiri, a la altura de sus ochenta a&#x00F1;os arremete de forma decisiva contra el programa intuicionista de Brouwer:</p>

						<disp-quote><p>“El intuicionismo es radicalmente un Finitismo. La mayor&#x00ED;a de los matem&#x00E1;ticos rechazaron por esto la obra de Brouwer a pesar de sus geniales aportaciones a la topolog&#x00ED;a, porque amputar el infinito actual ser&#x00ED;a para ellos anular un enorme trozo del edifico matem&#x00E1;tico. Brouwer, se nos dice, si fuera consecuente consigo mismo, se ver&#x00ED;a forzado a dar por inv&#x00E1;lido toda una parte enorme del an&#x00E1;lisis infinitesimal” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1982</xref>, p. 140).</p></disp-quote>

			<p>El intuicionismo matem&#x00E1;tico es una forma de Finitismo que anula una de las mejores construcciones de la matem&#x00E1;tica, el an&#x00E1;lisis infinitesimal. Pero esto no es todo, el llamado conjunto finito, presuntamente dado en la intuici&#x00F3;n para ser aceptado por Brouwer, no es sino la aplicaci&#x00F3;n del conjunto ya construido intelectivamente a la diversidad de lo dado. La intuici&#x00F3;n, como la visi&#x00F3;n de algo dado de forma inmediata, directa y unitariamente, no da sino diversidad de momentos, pero jam&#x00E1;s nos da conjuntos de elementos. Para tener un conjunto es necesario un acto ulterior de intelecci&#x00F3;n que haga de los momentos, elementos de ese conjunto. Hace falta lo que rigurosamente Zubiri denomina construcci&#x00F3;n. Y as&#x00ED; acaba afirmando rotundo:</p>

						<disp-quote><p>“Por consiguiente, en estricto rigor no pude llamarse intuicionismo a la matem&#x00E1;tica de Brouwer. El conjunto de Brouwer no es intuitivo; es el contenido objetivo de un concepto que se <italic>aplica</italic> a lo intuitivo” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1982</xref>, p. 141).</p></disp-quote>

			</sec>			
			
			</sec>
			
			<sec id="S4">
			
			<title>CONCLUSI&#x00D3;N: LA CONSTRUCCI&#x00D3;N MATEM&#x00C1;TICA ES SIEMPRE POR TANTO UN ACTO DE INTELIGENCIA SENTIENTE</title>

			<p>He dejado planteada una pregunta inicial: ¿Fue Zubiri un<italic> intuicionista</italic> en el &#x00E1;mbito de la L&#x00F3;gica y de la Filosof&#x00ED;a de la Matem&#x00E1;tica? La respuesta que podemos ofrecer ahora es que en cierta medida lo fue, al menos hasta su maduraci&#x00F3;n y el descubrimiento de la <italic>aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad.</italic> Por lo tanto, la <italic>primera</italic> de mis conclusiones es que, el objeto matem&#x00E1;tico no es intuido sino que es construido estructuralmente en aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad, dos cosas completamente distintas a la hora de la descripci&#x00F3;n del car&#x00E1;cter previo y originario de la inteligencia. </p>
			
			<p><italic>Segunda</italic>, el intuicionismo rechaza la idea de que la matem&#x00E1;tica se funda en la l&#x00F3;gica; los objetos matem&#x00E1;ticos tienen propiedades que son de suyo, es decir, propiedades que son reales. Es que el objeto real postuladamente realizado seg&#x00FA;n conceptos tiene, por estar realizado, propiedades o notas suyas, propias y no s&#x00F3;lo propiedades “deducidas” de los axiomas o postulados. Brouwer y Zubiri fueron convencidos anti-logicistas.</p>
			
			<p><italic>Tercera</italic>, la matem&#x00E1;tica no es un sistema de conceptos y de operaciones <italic>definidas.</italic> Lo postulado no son verdades l&#x00F3;gicas ni operaciones ejecutadas, sino el contenido de lo real (ya definido y ejecutado) en construcci&#x00F3;n y por construcci&#x00F3;n postulada.</p>
			
			<p><italic>Cuarta</italic> y final, se da una anterioridad de la realidad sobre la verdad matem&#x00E1;tica, lo postulado es realidad antes que verdad.</p>

			
			
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
		
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
			<fn-group>
				<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p>Brouwer llamaba <italic>viejos intuicionistas</italic>, en el &#x00E1;mbito de la filosof&#x00ED;a de la matem&#x00E1;tica tanto a Kronecker, Lebesgue como a Henry Poincar&#x00E9;, cuyo lema era: “con la l&#x00F3;gica se demuestra, con la intuici&#x00F3;n se inventa”. Poincar&#x00E9; sostuvo con todo su convencimiento que las asombrosas paradojas, tanto de la teor&#x00ED;a cantoriana de conjuntos como el programa logiscita emprendido por Frege y posteriormente continuado por Russell y Whitehead, deb&#x00ED;an haberse evitado con una mejor reflexi&#x00F3;n acerca del problema del infinito. Consideraba con raz&#x00F3;n que era un error asumir la existencia matem&#x00E1;tica de agregados infinitos en acto. Como Gauss el siglo anterior, Poincar&#x00E9; sostuvo que en matem&#x00E1;ticas no hab&#x00ED;a lugar para hablar de un infinito actual. No cabe admitir otro infinito que el infinito potencial, por ejemplo, de una <italic>sucesi&#x00F3;n</italic> susceptible de prolongarse como uno quiera.  Sobre el intuicionismo de Poincar&#x00E9; me remito al admirable libro del profesor Javier de Lorenzo (<xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2009</xref>).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE2"><label>2</label>
					<p>Hubiera sido conveniente dejar esbozado un breve comentario entre la concepci&#x00F3;n husserliana del tiempo como un flujo de vivencias, m&#x00E1;s que una sucesi&#x00F3;n lineal y la retenci&#x00F3;n  que el instante presente conserva en s&#x00ED; del que acaba de deslizarse al pasado y este instante a los precedentes. O tambi&#x00E9;n la concepci&#x00F3;n bergsoniana del tiempo como una intuici&#x00F3;n que dura (dur&#x00E9;e) desplegando y replegando; un tiempo vivo que dura y fluye en el que los momentos resuenan como la melod&#x00ED;a de una pieza musical.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE3"><label>3</label>
					<p>Conservado en Madrid, en la Fundaci&#x00F3;n Xavier Zubiri (Archivo Xavier Zubiri, caja 11).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE4"><label>4</label>
					<p>Begr&#x00FC;ndung der Mengenlehre unabh&#x00E4;ngig vom logischen Satz vom ausgeschlossenen Dritten. Erster Teil: Allgemeine Mengenlehre. Op,cit, 150 y ss.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE5"><label>5</label>
					<p>Para Zubiri las verdades matem&#x00E1;ticas y los principios l&#x00F3;gicos  son ciertamente necesarios, pero su necesidad pende de postulados y podr&#x00ED;an ser perfectamente de otra manera. Los postulados est&#x00E1;n libremente elegidos de forma que variando los postulados, la verdad matem&#x00E1;tica y los principios de la l&#x00F3;gica formal ser&#x00ED;an otros. Pero no es el tema de la verdad el que nos ocupa ahora.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE6"><label>6</label>
					<p>En su lugar se admiti&#x00F3; un <italic>quintum non datur metamatem&#x00E1;tico irrestricto</italic> para las proposiciones matem&#x00E1;ticas que se expresa as&#x00ED;:  A v  ¬A v   ¬¬A v  *A , donde *A es una f&#x00F3;rmula bien formada –fbf-- matem&#x00E1;tica indecidida o indecidible.</p>
				</fn>
				
			</fn-group>
		</sec>
				
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
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