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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2016.780n4014</article-id>
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				<subject>POTENCIAS DEL PENSAMIENTO DE XAVIER ZUBIRI / POTENCY OF THOUGHT OF XAVIER ZUBIRI</subject>
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				<article-title>La filosof&#x00ED;a de la ciencia como programa de investigaci&#x00F3;n en Zubiri</article-title>
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					<trans-title>Philosophy of science as a research program in Zubiri</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">La filosof&#x00ED;a de la ciencia como programa de investigaci&#x00F3;n en Zubiri</alt-title>
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				<aff id="U1">Pontificia Universidad Cat&#x00F3;lica de Valpara&#x00ED;so</aff>
				
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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				<title>RESUMEN</title>
				<p>En este escrito se intenta explicar qu&#x00E9; es ciencia en Zubiri. Aunque Zubiri no dej&#x00F3; un libro espec&#x00ED;fico sobre ciencia, intentamos meditar este tema siguiendo el an&#x00E1;lisis en tres momentos de la aprehensi&#x00F3;n de realidad que hace Zubiri en su libro <italic>Inteligencia sentiente</italic>. A partir de all&#x00ED;, proponemos que el concepto de ciencia debe analizarse en estos tres momentos, el primero de los cuales muestra que el conocimiento cient&#x00ED;fico hunde sus ra&#x00ED;ces en la realidad aprehendida sentientemente. La ciencia suele pensarse como una actividad racional. Esto sin duda es verdad. Pero la racionalidad es insuficiente para entender todo el quehacer cient&#x00ED;fico. Se ha pensado la ciencia tambi&#x00E9;n desde los aspectos sociales e hist&#x00F3;ricos. Esto tambi&#x00E9;n es verdad. Pero todo el conocimiento cient&#x00ED;fico arranca de los sentidos, pero entendidos desde el momento de formalidad de realidad m&#x00E1;s que desde el momento de contenido, como hace el empirismo.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>In this paper we attempt to explain the meaning of science according to Zubiri. Although Zubiri did not publish a specific book about science, we attempt to contemplate this topic by following the analysis in three moments of the apprehension of reality that Zubiri makes in his book <italic>Sentient</italic> <italic>Intelligence</italic>. Thereafter, we propose that the concept of science must be analyzed in these three moments, the first of which shows that scientific knowledge is rooted in the reality apprehended sentiently. Science is often thought of as a rational activity. This is certainly true, but rationality is insufficient to understand all scientific work. Science has also been considered from social and historical perspectives, which is also true. However, all scientific knowledge starts from the senses, from the moment of formality of reality rather than from the moment of content, as empiricism does.</p>
			</trans-abstract>
			

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				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>ciencia</kwd>
				<kwd>filosof&#x00ED;a</kwd>
				<kwd>realidad</kwd>
				<kwd>logos</kwd>
				<kwd>raz&#x00F3;n</kwd>
				<kwd>Zubiri</kwd>
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Science</kwd>	
				<kwd>philosophy</kwd>
				<kwd>reality</kwd>
				<kwd>logos</kwd>
				<kwd>reason</kwd>
				<kwd>Zubiri</kwd>
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		<sec id="S1">
		
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>

			<p>Es de sobra conocido el enorme inter&#x00E9;s que Zubiri ten&#x00ED;a por las ciencias. Se relacion&#x00F3; con ellas de tres modos distintos. En primer lugar, las estudi&#x00F3; profundamente en sus m&#x00E1;s diversas manifestaciones como, por ejemplo, estudi&#x00F3; f&#x00ED;sica, biolog&#x00ED;a, ling&#x00FC;&#x00ED;stica, filolog&#x00ED;a, matem&#x00E1;tica, etc. En segundo lugar, aunque depurando lo recibido, recibi&#x00F3; ciertas influencias de las grandes teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas de su &#x00E9;poca para su filosof&#x00ED;a como, por ejemplo, la teor&#x00ED;a de la relatividad en su concepci&#x00F3;n del movimiento, la gen&#x00E9;tica molecular en su concepci&#x00F3;n de la esencia, etc. Finalmente, en tercer lugar, intent&#x00F3; pensar filos&#x00F3;ficamente qu&#x00E9; es la ciencia y cu&#x00E1;l es su unidad y diferencia con la filosof&#x00ED;a. De este tercer punto, lo que nos interesa destacar aqu&#x00ED; es meditar qu&#x00E9; es ciencia en Zubiri. Aunque Zubiri no dej&#x00F3; un libro espec&#x00ED;fico sobre el tema, es posible “intentar” reconstruir su pensamiento filos&#x00F3;fico en torno a este tema. Esto es lo que queremos delinear aqu&#x00ED;, iluminados especialmente desde su gran obra <italic>Inteligencia sentiente</italic>. Nos proponemos, entonces, dicho en lenguaje zubiriano, una especie de “noolog&#x00ED;a de la ciencia” centrando el tema en averiguar qu&#x00E9; es la ciencia en sus diversos niveles de aprehensi&#x00F3;n de realidad. </p>

			<p>Para orientarnos en el tema, hay que se&#x00F1;alar que el problema filos&#x00F3;fico de la ciencia puede presentarse, al menos, desde tres aspectos intr&#x00ED;nsecamente relacionados, no necesariamente excluyentes entre s&#x00ED;. En primer lugar, la ciencia podr&#x00ED;a pensarse como una actividad “racional” con un “m&#x00E9;todo” propio, distinto, por ejemplo, a la actividad filos&#x00F3;fica. Aqu&#x00ED; es importante meditar qu&#x00E9; papel juega la inducci&#x00F3;n, el modelo hipot&#x00E9;tico-deductivo, etc., en corrientes como el positivismo l&#x00F3;gico, el falsacionismo de Popper, los programas de investigaci&#x00F3;n de Lakatos, etc. Desde este punto de vista, es perfectamente posible sostener que no todo lo que se ha reconocido como “cient&#x00ED;fico” posee tal car&#x00E1;cter, sino s&#x00F3;lo aquello que se ha realizado con el modo racional apropiado. Incluso, en un caso extremo, alguien podr&#x00ED;a sostener que todav&#x00ED;a hoy no existe un verdadero conocimiento cient&#x00ED;fico. En segundo lugar, podr&#x00ED;a pensarse la ciencia como una especie de “interpretaci&#x00F3;n social e hist&#x00F3;rica” del quehacer cient&#x00ED;fico. Podr&#x00E1; negarse a la ciencia haber encontrado un conocimiento cient&#x00ED;fico verdadero, seg&#x00FA;n el modo racional apropiado, pero lo que es innegable es que existe la ciencia como “hecho” socio-hist&#x00F3;rico. Es cient&#x00ED;fico aquello que un gremio ha legitimado como tal. Aqu&#x00ED; entonces cobra una gran importancia el an&#x00E1;lisis de la “historia y sociolog&#x00ED;a del conocimiento cient&#x00ED;fico”. La ciencia es una actividad no s&#x00F3;lo individual sino tambi&#x00E9;n, y de forma m&#x00E1;s eminente, social. En este aspecto destaca Kuhn, Bloor, Barnes, etc. Por &#x00FA;ltimo, podr&#x00ED;a pensarse la ciencia como una especie de “modo de presentaci&#x00F3;n de lo aprehendido”. &#x00C9;ste es el momento “radical” donde se instala el pensamiento de Zubiri sobre la ciencia. Para &#x00E9;l, ciencia y filosof&#x00ED;a estudian la realidad aprehendida sentientemente; desde aqu&#x00ED; arranca su esencial unidad y diferencia.</p>

			<p>Para entender esto, hay que tener en cuenta el an&#x00E1;lisis y conceptuaci&#x00F3;n que Zubiri ha hecho en <italic>Inteligencia sentiente</italic> de lo que es realidad, sentir, inteligir, actualidad, etc. No podemos desarrollar todos estos temas aqu&#x00ED;, as&#x00ED; que vamos a desarrollar algunos, los m&#x00E1;s importantes, que pueden perfilar un posible programa de investigaci&#x00F3;n de filosof&#x00ED;a de la ciencia en Zubiri. Para este punto es importante atender a la distinci&#x00F3;n entre los tres modos de intelecci&#x00F3;n sentiente llamados aprehensi&#x00F3;n primordial, logos y raz&#x00F3;n. Desde esta distinci&#x00F3;n es desde donde tenemos que pensar lo que es “ciencia”. Este t&#x00E9;rmino, en Zubiri, si bien es cierto no es equ&#x00ED;voco tampoco es un&#x00ED;voco. “Ciencia” se dice de m&#x00FA;ltiples maneras. Veamos estos tres momentos brevemente y su relaci&#x00F3;n con lo que es ciencia.</p>

			</sec>
			
			<sec id="S2">
			
			<title>1) CIENCIA Y APREHENSI&#x00D3;N PRIMORDIAL DE REALIDAD</title>

			<p>El modo primario de percepci&#x00F3;n de realidad es lo que Zubiri llama “aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad”. En ella se actualiza la realidad de forma directa, inmediata y unitaria. En este modo de actualizaci&#x00F3;n, para Zubiri, se nos actualiza lo real como algo “solamente” en y por s&#x00ED; mismo. Para ello, en lo percibido nos fijamos o atendemos a lo real en tanto real. Aqu&#x00ED; no es posible el error de ning&#x00FA;n tipo. El error s&#x00F3;lo es posible en los modos ulteriores. Ahora bien, en esta aprehensi&#x00F3;n se nos muestran dos momentos fundamentales. Por una parte, hay que atender a los “contenidos” presentados. Contenido apunta aqu&#x00ED; a lo “presente” en nuestras aprehensiones. As&#x00ED;, aprehendemos colores, sabores, etc. (dejo de lado el problema de si todos los contenidos en tanto tales son propios de este modo de aprehensi&#x00F3;n). Pero hay algo m&#x00E1;s. Hay que atender tambi&#x00E9;n al “modo” o manera como esos mismos contenidos aprehendidos se presentan en el hombre. Al modo o manera como los contenidos se presentan es a lo que Zubiri llama “formalidad”. La filosof&#x00ED;a, por lo general, s&#x00F3;lo hab&#x00ED;a “atendido” a lo meramente presente (contenido) descuidando que aquello mismo presente percibido se muestra de un cierto modo o manera. Por ello, Zubiri suele decir: “la filosof&#x00ED;a se ha fijado solamente sobre el contenido, pero ha resbalado sobre la formalidad” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2006</xref>, p. 188). Esta formalidad es una modalidad dada f&#x00ED;sicamente, aunque de una manera algo distinta a como se nos dan los contenidos. Por ello dice que la formalidad “es un momento f&#x00ED;sico de las cosas reales en cuanto sentidas en impresi&#x00F3;n de realidad. No es algo f&#x00ED;sico al modo como lo es su contenido, pero es, sin embargo, algo f&#x00ED;sico: es lo f&#x00ED;sico de la formalidad, esto es, la f&#x00ED;sica del trans en cuanto tal” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, p. 123).</p>

			<p>Ahora bien, en nuestras aprehensiones, el modo como se presentan los contenidos aprehendidos es como “formalidad del de suyo” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, p. 191) o “formalidad de realidad o reidad”. La realidad no es una “cosa en s&#x00ED;”, independiente de nuestra aprehensi&#x00F3;n. Algo puede aprehenderse como realidad, aunque s&#x00F3;lo una persona lo perciba. Tampoco la realidad se muestra b&#x00E1;sicamente como elaboraci&#x00F3;n m&#x00ED;a. Yo no percibo, por ejemplo, c&#x00F3;mo mi cerebro construye el mundo. Esto es algo que la ciencia tendr&#x00E1; que averiguar ulteriormente en otros niveles de intelecci&#x00F3;n. Realidad no es cosa en s&#x00ED; ni cosa en m&#x00ED;, como sostiene Diego Gracia (<xref ref-type="bibr" rid="CIT03">1986</xref>, p. 139). La realidad es algo dado “en” la aprehensi&#x00F3;n, pero como “de suyo”. Tenemos as&#x00ED; dos momentos indisolubles; contenido y formalidad. Si consideramos el momento de formalidad de realidad, por s&#x00ED; mismo, esto nos muestra el momento “transcendental”. Transcendental no es aquello que est&#x00E1; m&#x00E1;s all&#x00E1; de los contenidos aprehendidos sino que es el momento de formalidad de realidad en tanto “abierto” al contenido. La realidad como formalidad no se agota en los contenidos presentados, pues ser real es “m&#x00E1;s” que tener tal o cual contenido. Ahora bien, este ser “m&#x00E1;s” que los contenidos no significa que la realidad sea un “m&#x00E1;s” sin ellos. No hay “formalidad” de realidad sin “contenidos”. Desde este respecto se nos muestran, por ejemplo, las formas y modos de realidad, el momento de respectividad, el car&#x00E1;cter mundanal, etc. &#x00C9;ste es precisamente el tema radical de la filosof&#x00ED;a, para Zubiri; un estudio de lo real en tanto que real, un estudio de lo transcendental. </p>

			<p>Pero esta misma realidad puede ser atendida desde otro respecto. Contenido, dec&#x00ED;amos, es aquello “presente”. Formalidad de realidad es la manera “de suyo” o “en propio” en que esos mismos contenidos se presentan. Son dos momentos de la misma aprehensi&#x00F3;n humana. As&#x00ED;, no aprehendemos mero contenido, sino “contenido” real. Si atendemos a lo real por el lado de su <italic>contenido</italic>, entonces aprehendemos predominantemente lo real desde su aspecto que Zubiri llama “talitativo”. Por ello, nos dice que el “contenido en cuanto aprehendido como algo ‘de suyo’ ya no es mero contenido, sino que es ‘tal’ realidad. Es lo que llamo talidad” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, p. 121). El contenido es lo que determina que lo real sea de “tal o cual” manera. </p>

			<p>Dec&#x00ED;amos que, para Zubiri, la filosof&#x00ED;a es el estudio de lo real en tanto real o lo que es lo mismo, el estudio de lo transcendental. En cambio, la ciencia estudia lo real en tanto “tal”, es decir, ve lo real predominantemente por el lado de los <italic>contenidos</italic>. La diferencia o criterio de demarcaci&#x00F3;n de la ciencia y la filosof&#x00ED;a es, entonces, esencialmente “aspectual”, en el sentido en que atienden predominantemente a aspectos distintos de la misma aprehensi&#x00F3;n de realidad. Ahora bien, como dec&#x00ED;amos, hay que tener en cuenta que los contenidos aprehendidos no son algo meramente presente, sino que son sentidos en formalidad de realidad. Uno de los modos de realidad aprehendidos es, para Zubiri, el modo “direccional” llamado “hacia”. Lo real sensible aprehendido nos remite tanto “hacia” otras cosas reales sentidas como “hacia” su fundamento, “hacia” aquello allende la percepci&#x00F3;n que determina lo presente. Este modo de realidad como “hacia” no es algo que “pone” el investigador, sino que es un modo sentiente de realidad “dado” en la aprehensi&#x00F3;n de realidad. Ahora bien, la ciencia consiste, en este nivel de an&#x00E1;lisis del acto de intelecci&#x00F3;n, en ese “modo de presentaci&#x00F3;n” de lo real llamado “hacia” por el cual estamos remitidos inexorablemente, en &#x00FA;ltima instancia, al fundamento de lo real aprehendido. La ciencia pretende decirnos, para Zubiri, en qu&#x00E9; consiste las cualidades o contenidos percibidos, en qu&#x00E9; se fundamentan. Por ello, nos dice que “averiguar qu&#x00E9; son estas cualidades reales en el mundo allende lo formalmente sentido es justo la obra de la ciencia” (Zubiri, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, p. 154). Esta tarea de la ciencia se funda, entonces, en la aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. Es la realidad misma aprehendida, y no la iniciativa del cient&#x00ED;fico, la que nos arrastra a afirmarla y conocerla. La ciencia es, en este sentido, algo inevitable. De ah&#x00ED; que Zubiri nos diga: </p>

						<disp-quote><p>La ciencia no es, pues, una ocurrencia caprichosa, ni una arbitraria complexi&#x00F3;n de conceptos, sino que es algo inexorable sean cualquiera sus modos. Tanto los modos del ‘hacia’ del hombre m&#x00E1;s primitivo como los nuestros propios, son modos de ‘ciencia’, esto es, modos de una marcha inexorable desde la realidad percibida hacia lo real allende la percepci&#x00F3;n (<xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, pp. 185-186). </p></disp-quote>

			<p>La ciencia, entonces, para Zubiri, se origina del “arrastre” de las cosas reales aprehendidas. Son ellas mismas las que nos llevan a conocerlas. La ciencia es entendida aqu&#x00ED;, en su sentido m&#x00E1;s radical, como algo inexorable. Sin embargo, este arrastre es un arrastre “abierto”. Hay muchos modos de fundamentar el “hacia” aprehendido. Uno de ellos, s&#x00F3;lo uno de ellos, es la ciencia moderna, pero, como dice la cita, el hombre primitivo tambi&#x00E9;n posee ciencia en la medida en que inexorablemente ha tenido que explicarse teor&#x00E9;ticamente la realidad percibida en tanto “tal”. Desde este nivel, entonces, ciencia no se identifica formalmente, por ejemplo, con la ciencia moderna que viene desde los tiempos de Galileo. La ciencia es conceptuada aqu&#x00ED; como el modo en que la realidad aprehendida nos remite necesariamente “hacia” lo real allende la percepci&#x00F3;n como fundamento de lo real percibido en tanto tal. Por ello, el concepto de ciencia en Zubiri se utiliza de forma mucho m&#x00E1;s amplia de lo que suele entenderse en filosof&#x00ED;a de la ciencia. Ciencia designa aqu&#x00ED; un aspecto transcendental de todo lo aprehendido que es fundamento de otros ulteriores conceptos de ciencia. La ciencia, entendida as&#x00ED;, no es algo opcional, sino inexorable para el ser humano. Es un momento de la realidad aprehendida.</p>

			<p>Desde este sentido radical de lo que es ciencia en Zubiri se podr&#x00ED;a intentar meditar las diferencias con otras posturas filos&#x00F3;ficas, por ejemplo, investigar c&#x00F3;mo se origina la ciencia, es decir, cu&#x00E1;l es su principio. Existen aqu&#x00ED; b&#x00E1;sicamente dos posturas en filosof&#x00ED;a de la ciencia. Por un lado, se podr&#x00ED;a sostener que la ciencia debe partir desde el dato bruto de los sentidos, base de lo que podr&#x00ED;amos llamar una “observaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica”. Es la idea b&#x00E1;sicamente del empirismo y positivismo (cf. Wartofsky, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1981</xref>, p. 137). Por otro lado, como la observaci&#x00F3;n parece estar ya mediada por las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas, se puede postular que la ciencia debe partir m&#x00E1;s bien desde un juicio universal postulado hipot&#x00E9;ticamente como una “conjetura” (cf. Popper, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">1983</xref>). El pensamiento de Zubiri parece ser relativamente distinto. La ciencia arranca desde la “aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad”. Zubiri no es un empirista que parte del dato sensible, porque aqu&#x00ED; se confunde contenido “sensible” y modo de presentaci&#x00F3;n “sentiente” como el “hacia”. Es probable incluso que el contenido sensible sea algo totalmente construido y no dado. Si esto es cierto, la observaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, instalada en el contenido, ser&#x00ED;a algo construido y mediado por la teor&#x00ED;a. Pero, sea eso o no verdad, lo que nos est&#x00E1; dado sentientemente son sus modalidades (el “hacia”, el “ante m&#x00ED;”, etc.) presentes en toda aprehensi&#x00F3;n de realidad. Por otra parte, la ciencia no parte de un mero juicio. Todo juicio se construye “ya” desde la realidad aprehendida sentientemente, realidad que es formalidad, y no mero contenido. </p>

			<p>En s&#x00ED;ntesis, en este nivel de aprehensi&#x00F3;n primordial, ciencia es b&#x00E1;sicamente el “modo talitativo de presentaci&#x00F3;n de la realidad como hacia”. Desde aqu&#x00ED; pueden surgir los otros conceptos de ciencia que veremos a continuaci&#x00F3;n.</p>

			</sec>
			
			<sec id="S3">
			
			<title>2) EL LOGOS CIENT&#x00CD;FICO</title>

			<p>Apoyados en esta aprehensi&#x00F3;n primordial, lo real as&#x00ED; aprehendido queda necesariamente abierto para ser actualizado desde otras realidades aprehendidas. La actualizaci&#x00F3;n de una realidad en funci&#x00F3;n de otras es lo que Zubiri llama logos sentiente<xref ref-type="fn" rid="NOTE2">2</xref>. Este logos sentiente posee dos momentos. Por una parte, hay un momento de distancia, de retracci&#x00F3;n del contenido de lo real. Se intelige <italic>libremente</italic> como ser&#x00ED;a lo real. En esta distanciaci&#x00F3;n, el hombre puede crear perceptos, fictos y conceptos. Por otra parte, con todo ello se “afirma” c&#x00F3;mo ser&#x00ED;a la cosa “en realidad”. Se afirma que lo que ser&#x00ED;a se realiza en lo que es. En este modo de intelecci&#x00F3;n, nosotros nos movemos con cierta “libertad” de c&#x00F3;mo vamos a hacer una afirmaci&#x00F3;n, por ejemplo, nosotros elegimos qu&#x00E9; aspecto vamos a tomar de la realidad aprehendida, c&#x00F3;mo la vamos a concebir, c&#x00F3;mo la vamos a afirmar, etc.</p>

			<p>Ahora bien, en el caso de la ciencia, habr&#x00ED;a que investigar qu&#x00E9; particularidades posee el <italic>logos</italic> cient&#x00ED;fico. Tal vez, se podr&#x00ED;a afirmar que, para Zubiri, es un logos que es b&#x00E1;sicamente descriptivo, es decir, que trata de describir principalmente los “contenidos” de una cosa real “en funci&#x00F3;n de” otras cosas reales presentes. Este logos cient&#x00ED;fico posee al menos tres caracteres que habr&#x00E1; que explicitar brevemente.</p>

			<p>En primer lugar, hay que se&#x00F1;alar qu&#x00E9; tipo de juicio o enunciado constituye el logos cient&#x00ED;fico. El m&#x00E1;s importante parece ser el que Zubiri llama juicio proposicional (cf. <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">1982</xref>, pp. 154-158). Los juicios suelen entenderse cl&#x00E1;sicamente como juicios predicativos de la forma “A es B”. Los juicios cient&#x00ED;ficos ciertamente pueden ser predicativos (es el caso de una descripci&#x00F3;n t&#x00ED;pica), pero son m&#x00E1;s bien “funcionales”, es decir, se trata aqu&#x00ED; de describir qu&#x00E9; relaciones talitativas hay entre unas variables con otras. As&#x00ED;, por ejemplo, la ciencia nos dice la relaci&#x00F3;n de presi&#x00F3;n, temperatura y volumen que existe en un gas, la relaci&#x00F3;n de fuerza, masa y aceleraci&#x00F3;n en un cuerpo, etc. En este tipo de juicio, cualquiera de esas variables puede hacer las veces de sujeto de la oraci&#x00F3;n. Aqu&#x00ED; la ciencia le quita el car&#x00E1;cter sustancial a la realidad, algo que agrada a Zubiri (cf. <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">2008</xref>, pp. 161-162). En ese mismo caso podr&#x00ED;an entenderse las “definiciones operacionales” de la ciencia (cf. Hempel, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">1973</xref>), las cuales definen un concepto en relaci&#x00F3;n a un instrumento de medida como la masa en funci&#x00F3;n de la balanza, la inteligencia en funci&#x00F3;n de un test, etc.</p>

			<p>En segundo lugar, es posible establecer nuevos juicios apoy&#x00E1;ndose en otros ya existentes. Es lo que ocurre en una “generalizaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica”, por ejemplo, por inducci&#x00F3;n. Se puede llegar aqu&#x00ED; a juicios universales, tan importantes en ciencia. Aqu&#x00ED; es importante considerar el papel del razonamiento l&#x00F3;gico. Es importante investigar qu&#x00E9; papel juega la l&#x00F3;gica en la ciencia. Zubiri dice muy poco sobre su comprensi&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica, d&#x00E1;ndonos s&#x00F3;lo leves pinceladas en <italic>Inteligencia sentiente</italic>. Sin embargo, distingue claramente entre razonamiento l&#x00F3;gico y raz&#x00F3;n, distinci&#x00F3;n que es importante para entender el conocimiento cient&#x00ED;fico. Para mayor claridad, volver&#x00E9; sobre este punto m&#x00E1;s abajo cuando se trate de la raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica.</p>

			<p>En tercer lugar, hay que tener en cuenta que en toda intelecci&#x00F3;n de logos se nos actualiza algo real desde la “unidad” de las dem&#x00E1;s cosas reales, lo que Zubiri llama “campo”. Campo no es una cosa real m&#x00E1;s que se intelige, sino aquello “desde” lo cual inteligimos algo. Es un “medio” de intelecci&#x00F3;n, algo que nos hace ver las cosas de una determinada manera. Es el medio como “luz” o ser de las cosas. As&#x00ED;, Zubiri nos dice: </p>

						<disp-quote><p>No es lo mismo inteligir una cosa en cierto modo individualmente por ella misma que inteligirla en un medio social. No es algo que pertenece a lo inteligido, pero es desde luego algo que hace ver lo inteligido de una manera peculiar […] No es lo mismo inteligir algo en un medio social (general o especial [gremial]) que inteligirlas en un medio religioso. La sociedad en sus diversas formas, la religi&#x00F3;n, etc., son desde este punto de vista no lo que inteligimos, sino algo que nos hace inteligir las cosas. En diferentes medios se ven las cosas de distinta manera. Por eso digo que el medio es algo esencial a la intelecci&#x00F3;n en todos los &#x00F3;rdenes (<xref ref-type="bibr" rid="CIT10">1982</xref>, p. 76). </p></disp-quote>

			<p>Desde aqu&#x00ED; podr&#x00ED;a tratar de entenderse el logos cient&#x00ED;fico en su aspecto socio-hist&#x00F3;rico. Ser&#x00ED;a v&#x00E1;lido tratar de entender el quehacer cient&#x00ED;fico desde su medio social e hist&#x00F3;rico, como lo ha intentado, por ejemplo Kuhn<xref ref-type="fn" rid="NOTE3">3</xref>, con su concepto de paradigma. Sin embargo, no ser&#x00ED;a esto lo que radicalmente define la ciencia. El logos est&#x00E1; apoyado, como vimos, en la aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. El medio afecta indudablemente al “contenido” de lo descrito, pero no a la formalidad de realidad. Donde alguien s&#x00F3;lo describe una marca sobre un aparato, un cient&#x00ED;fico describe cambios de temperatura. La temperatura es aprehendida culturalmente. S&#x00ED;, esto puede ser verdad, pero falta incorporar en esta descripci&#x00F3;n el modo “de suyo” de lo aprehendido, la realidad. La “realidad” no se construir&#x00ED;a culturalmente, s&#x00F3;lo lo ser&#x00ED;a “lo real” desde su contenido. En este tipo de pensamiento sobre la ciencia se encuentra, tal vez, la filosof&#x00ED;a de Heidegger. Para este pensador, “la ciencia es un modo, y adem&#x00E1;s un modo decisivo, como se nos presenta todo lo que es” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2001</xref>, p. 33). Este modo o manera de hac&#x00E9;rsenos presentes las cosas es un modo que Heidegger llama “t&#x00E9;cnico”. Esto se asemeja al pensamiento de Zubiri, pero al parecer no como aprehensi&#x00F3;n primordial, sino como campo de intelecci&#x00F3;n. La t&#x00E9;cnica, como el paradigma, es el horizonte de intelecci&#x00F3;n. Desde aqu&#x00ED; se podr&#x00ED;a intentar realizar una discusi&#x00F3;n de Zubiri con estos dos pensadores de la ciencia.</p>

			</sec>
			
			<sec id="S4">
			
			<title>3) LA RAZ&#x00D3;N CIENT&#x00CD;FICA</title>

			<p>Pero hay una modalidad ulterior que se apoya en las dos anteriores. Es la intelecci&#x00F3;n sentiente como “raz&#x00F3;n”. La raz&#x00F3;n nos actualiza lo real desde su fundamento. ¿Qu&#x00E9; es fundamento? Zubiri nos dice que “fundamento es todo aquello que determina desde s&#x00ED; mismo, pero en y por s&#x00ED; mismo, a lo percibido, de suerte que &#x00E9;ste es una realizaci&#x00F3;n del fundamento en lo fundado mismo” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 161). Se busca entonces, desde lo percibido mismo, aquello que determina por qu&#x00E9; es como es, la cosa real percibida. Esta b&#x00FA;squeda de fundamento, es para Zubiri, algo determinado por la aprehensi&#x00F3;n misma de realidad. No es que el hombre se “proponga” buscar fundamento, sino que el car&#x00E1;cter fundamental de la realidad nos es dado impresivamente en la realidad como “hacia”. Lo que no nos es dado es “cu&#x00E1;l” sea el <italic>contenido</italic> concreto del fundamento de lo real, tarea dif&#x00ED;cil e inacabable para Zubiri. </p>

			<p>Ahora bien, desde este momento tenemos que pensar la ciencia desde su actualidad racional. Para Zubiri, en sentido general, ciencia se define desde su actualidad racional. As&#x00ED; nos lo dice en su conferencia <italic>Qu&#x00E9; es investigar</italic>: “Investigar las notas o caracteres propios de cada orden de cosas reales es justo lo que constituye la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, lo que constituye las distintas ciencias. <italic>Ciencia </italic>es investigaci&#x00F3;n de lo que las cosas son en la realidad” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2006</xref>, p. 323). En la raz&#x00F3;n, recordemos, se nos actualiza lo real desde su fundamento. Es algo inexorable que se impone desde lo real mismo aprehendido. Ahora bien, esta apertura de las cosas reales, en el caso de la ciencia, significa que las cosas reales con sus cualidades o contenidos sensibles nos remiten necesariamente a su fundamento. Esto es en lo que consiste el conocimiento. As&#x00ED;, nos dir&#x00E1; Zubiri: “la intelecci&#x00F3;n de algo en su realidad profunda, es decir, la intelecci&#x00F3;n racional, es lo que formalmente constituye el conocimiento” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 161). Conocimiento es as&#x00ED; un modo de intelecci&#x00F3;n, de actualizaci&#x00F3;n de lo real. Es algo que viene impuesto por la aprehensi&#x00F3;n de la realidad misma. No es algo que radicalmente dependa de nuestra iniciativa. Con esto en mente, hay que tener en cuenta dos ideas importantes para entender qu&#x00E9; es el conocimiento cient&#x00ED;fico en Zubiri.</p>

			<list list-type="order">
					<list-item>
						<p>En primer lugar, ciencia es conocimiento de lo real en tanto “tal” realidad. Este conocimiento cient&#x00ED;fico es esencialmente de dos tipos. Por una parte, hay que explicar “lo percibido en tanto percibido”. Se trata de explicar, por ejemplo, c&#x00F3;mo surge el verde en la aprehensi&#x00F3;n. Es la tarea, en general, de la neurociencia. Por otra parte, hay que explicar lo percibido en tanto “tal realidad”. Por ejemplo, explicar qu&#x00E9; es el verde no en tanto c&#x00F3;mo es percibido, sino en tanto verde (longitud de onda, etc.). As&#x00ED; Zubiri nos dice: “Y entonces la ciencia no es ya s&#x00F3;lo una explicaci&#x00F3;n de lo percibido, sino una explicaci&#x00F3;n de la realidad entera del cosmos: es la labor ingente de los conceptos, de las leyes y de las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT09">1980</xref>, p. 188).</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>En segundo lugar, la ciencia es, en este nivel de aprehensi&#x00F3;n racional, un tipo de conocimiento, un modo de actualizaci&#x00F3;n de lo real, entre otros posibles. Zubiri no identifica el conocimiento en general con el conocimiento cient&#x00ED;fico. Hay m&#x00FA;ltiples modos de ir “hacia” el fundamento de lo real. Todo esto hace que el mismo concepto racional de ciencia tenga, a su vez, diversos matices.</p>
					</list-item>
				</list>
				
				<list list-type="alpha-lower">
					<list-item>
						<p>En primer lugar, dec&#x00ED;amos que hay muchas maneras o figuras de fundamentar lo real. Esto es lo que origina que existan diversas “mentalidades”. Para Zubiri, “mentalidad es el modo intr&#x00ED;nseco y formal de habitud de lanzamiento hacia las cosas reales” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 152). Para &#x00E9;l, por ejemplo, ciencia y poes&#x00ED;a son dos mentalidades, dos modos de conocimiento, entre otros posibles. Aqu&#x00ED;, entonces, la ciencia es una mentalidad teor&#x00E9;tica talitativa que se distingue de otras mentalidades como la poes&#x00ED;a y la metaf&#x00ED;sica.</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>En segundo lugar, hay que considerar que, a&#x00FA;n dentro de una misma mentalidad, hay distintas cualificaciones, en nuestro caso, distintos “modos racionales” de hacer ciencia. Por ello, Zubiri nos dice: “Dentro del intr&#x00ED;nseco ‘hacia’ propio de la ciencia, hay modos diversos; no es lo mismo lo que un primitivo sumerio o akkadio entiende por explicar el mundo, que lo que por explicar el mundo entendi&#x00F3; un griego, ni lo que entendi&#x00F3; un griego por explicar el mundo es id&#x00E9;ntico a lo que nosotros entendemos” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 151). Hay, as&#x00ED;, entonces, una ciencia sumeria, griega, moderna, etc., entendidas como distintas cualificaciones de una misma mentalidad cient&#x00ED;fica. Cuando en <italic>Naturaleza, Historia, Dios,</italic> Zubiri distingue entre la episteme griega y la ciencia moderna, tal vez, podr&#x00ED;amos entender esa distinci&#x00F3;n ahora desde <italic>Inteligencia sentiente</italic> como una distinci&#x00F3;n “dentro” de la mentalidad cient&#x00ED;fica. As&#x00ED;, en ese texto nos dec&#x00ED;a:</p>
										
										<disp-quote><p>Todo saber f&#x00ED;sico es saber el porqu&#x00E9; de las cosas. No hay conocimiento m&#x00E1;s que en la medida en que hay un porqu&#x00E9; sabido. Desde el momento en que se sabe el porqu&#x00E9;, se conoce <italic>eo ipso </italic>la inexorable necesidad que penetra en la realidad. Pero este porqu&#x00E9;, que se sabe, es distinto en la ciencia y en la <italic>epist&#x00E9;me</italic>.</p>

										<p>La necesidad tiene, efectivamente, en la ciencia un sentido sumamente preciso. Saber, por ejemplo, por qu&#x00E9; asciende un globo, o por qu&#x00E9; se producen los eclipses, o por qu&#x00E9; se hiela el agua, significa saber c&#x00F3;mo se produce la congelaci&#x00F3;n, la navegaci&#x00F3;n a&#x00E9;rea o la interferencia de las proyecciones luminosas de los astros. Saber ‘<italic>c&#x00F3;mo</italic>’, es esencialmente saber qu&#x00E9; cosas deben acontecer para que acontezcan otras. El ‘<italic>porqu&#x00E9;</italic>’<italic> </italic>de la ciencia es siempre un ‘<italic>c&#x00F3;mo</italic>’ que recae sobre un ‘<italic>qui&#x00E9;n</italic>’.<italic> </italic>C&#x00F3;mo y por qui&#x00E9;n se produce lo que se produce. El que una explicaci&#x00F3;n resulte complicada procede, en efecto, del n&#x00FA;mero de qui&#x00E9;nes tengan que intervenir y de c&#x00F3;mo hayan de intervenir.</p>

										<p>Pero, en cambio, para la <italic>epist&#x00E9;me, </italic>el problema del ‘porqu&#x00E9;’ es esencialmente el problema de averiguar <italic>qu&#x00E9; </italic>hay en la causa, que cause determinado efecto. No se trata de determinar <italic>c&#x00F3;mo se producen </italic>las cosas: se trata de averiguar <italic>c&#x00F3;mo tienen que ser </italic>las que las producen. No se trata de saber qui&#x00E9;nes las producen, sino qu&#x00E9; son esos qui&#x00E9;nes que las producen. En realidad, tras el porqu&#x00E9;, la ciencia busca el <italic>c&#x00F3;mo; </italic>la <italic>epist&#x00E9;me, </italic>el <italic>qu&#x00E9;</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="CIT12">1987</xref>, pp. 106-107).</p></disp-quote>
										
							<p>Como puede apreciarse, tanto en <italic>Naturaleza, Historia, Dios</italic> como en <italic>Inteligencia sentiente</italic> Zubiri mantiene que la ciencia, en este nivel de consideraci&#x00F3;n, es la b&#x00FA;squeda del fundamento de lo real, del porqu&#x00E9; de las cosas. Pero, dentro de esta b&#x00FA;squeda, existen distintas modalidades como la episteme griega que busca “el qu&#x00E9; de las cosas”, a diferencia de la ciencia moderna que busca “el c&#x00F3;mo funcional”.</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Finalmente, en tercer lugar, hay que considerar que la misma “ciencia moderna” no se ha entendido de la misma manera. No es lo mismo la ciencia de Newton, Einstein, etc., adem&#x00E1;s de que no todos los fil&#x00F3;sofos entienden lo cient&#x00ED;fico de la misma manera. El objeto de estudio de la filosof&#x00ED;a de la ciencia, en general, se entiende predominantemente como estudio sobre la “ciencia moderna”. El concepto de ciencia en Zubiri, como vimos, es mucho m&#x00E1;s amplio. Ahora bien, hay que tener en cuenta que en el libro <italic>Inteligencia y raz&#x00F3;n</italic>, Zubiri analiza la estructura del conocimiento en general en tres momentos: su objeto, m&#x00E9;todo y encuentro verdadero. Adem&#x00E1;s, para cada uno de esos aspectos del conocimiento, Zubiri define la manera propia en que la ciencia los entiende. As&#x00ED; nos dice que la ciencia es “un conocimiento que quiere revestir la forma de hechos experimentales [su objeto], de m&#x00E9;todo preciso de experimentaci&#x00F3;n, o de fundamentaci&#x00F3;n de verdades comprobables. Esta triple intenci&#x00F3;n es caracter&#x00ED;stica de la ciencia” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 173). Aqu&#x00ED; hay que entender, ante todo, que Zubiri se refiere a la ciencia no como una especial mentalidad frente a otras, sino espec&#x00ED;ficamente a la “ciencia moderna” que fund&#x00F3;, entre otros, Galileo. Es este sentido de ciencia el que Zubiri quiere analizar en su triple estructura de hechos, m&#x00E9;todo y verdad. No es nuestra intenci&#x00F3;n aqu&#x00ED; analizar detalladamente estos tres momentos. Tampoco Zubiri los dej&#x00F3; muy desarrollados desde el punto de vista de la ciencia. Sin embargo, convendr&#x00ED;a destacar estos tres momentos en la medida en que nos permiten entender qu&#x00E9; entiende Zubiri por ciencia moderna en relaci&#x00F3;n a otras concepciones de ella</p>
					</list-item>
				</list>

			<p>En primer lugar, Zubiri sostiene que el objeto del conocimiento cient&#x00ED;fico es el llamado “hecho cient&#x00ED;fico” entendido como “la constataci&#x00F3;n de la realidad aprehendida en funci&#x00F3;n de conceptos previos” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 185). No es un hecho puro, por ejemplo, que un term&#x00F3;metro de mercurio nos “d&#x00E9;” la temperatura, sino que constatamos tal temperatura “a la luz” de lo que sabemos, es decir, que un aumento del volumen del mercurio es proporcional al de la temperatura (a presi&#x00F3;n constante) y, por tanto, nos da tal valor. La ciencia, como ve&#x00ED;amos, se funda en un logos donde los as&#x00ED; llamados hechos cient&#x00ED;ficos no surgen desde la mera aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. Por ello, las cr&#x00ED;ticas que se hacen a la observaci&#x00F3;n pura en ciencias parecen ser correctas (Wartofsky <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1981</xref>; Chalmers, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>, etc.), pero la “observaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica” y el “hecho cient&#x00ED;fico” constatado no ser&#x00ED;an, a nuestro juicio, mera aprehensi&#x00F3;n primordial, sino logos y raz&#x00F3;n, respectivamente.</p>

			<p>En segundo lugar, hay que meditar qu&#x00E9; es el m&#x00E9;todo cient&#x00ED;fico. Zubiri piensa que el “m&#x00E9;todo en general” es un abrirse paso hacia el fundamento (cf. <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 203) que no consiste en un “razonamiento” de ning&#x00FA;n tipo. As&#x00ED;, &#x00E9;l nos dice que “el m&#x00E9;todo mismo, no consiste en ser un razonamiento. No es el acceso de un juicio verdadero a otro juicio verdadero, porque lo que se busca no es otro juicio sino otra actualizaci&#x00F3;n” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 207). El razonamiento, la conexi&#x00F3;n l&#x00F3;gica entre juicios no es, para Zubiri, algo que por s&#x00ED; solo consista en una actualizaci&#x00F3;n racional. Razonamiento no es lo mismo que raz&#x00F3;n, es m&#x00E1;s bien, como vimos, un juicio que se apoya en otros juicios, por tanto, habr&#x00ED;a que colocarlo en el nivel del logos. Es que, para Zubiri, la raz&#x00F3;n en general (y con ello la raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica) es “actualidad” de lo real desde su fundamento. La raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica nos dice en qu&#x00E9; consiste lo real en tanto “tal” realidad, en qu&#x00E9; consiste el verde, en qu&#x00E9; se funda lo percibido como tal, etc. Nada de esto nos da, por s&#x00ED; solo, la “conclusi&#x00F3;n” de un razonamiento. Hay algunos ejemplos que pueden ayudarnos a fundamentar lo ya dicho. Por ejemplo, la deducci&#x00F3;n le parece a Zubiri un razonamiento l&#x00F3;gico leg&#x00ED;timo, pero no es un m&#x00E9;todo, pues mediante &#x00E9;l no actualizamos lo real desde su fundamento. La inducci&#x00F3;n, por su parte, incluyendo la inducci&#x00F3;n probabil&#x00ED;stica, no le parece a Zubiri un razonamiento l&#x00F3;gico leg&#x00ED;timo, pero s&#x00ED; es un m&#x00E9;todo. Zubiri nos lo explica as&#x00ED;: </p>

						<disp-quote><p>Nunca se ha conseguido estructurar un razonamiento inductivo. Para ello lo menos que har&#x00ED;a falta es que se enunciara lo que suele llamarse el principio de inducci&#x00F3;n. Y esto, de hecho, no ha sido logrado jam&#x00E1;s satisfactoriamente, ni siquiera al recurrir al c&#x00E1;lculo de probabilidades para excluir los errores azarosos de la experimentaci&#x00F3;n. Por tanto, de hecho no existe un razonamiento inductivo. En cambio, la inducci&#x00F3;n existe como m&#x00E9;todo estricto y riguroso. Se parte de lo real actualizado en hechos y se va por repetici&#x00F3;n (conforme a la ley de los grandes n&#x00FA;meros) desde los resultados experimentales a un enunciado general. Este enunciado enuncia la actualizaci&#x00F3;n del fundamento (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, pp. 208-209). </p></disp-quote>

			<p>Es interesante destacar que aunque, para Zubiri, el enunciado universal no se siga por razonamiento l&#x00F3;gico inductivo de las premisas singulares, s&#x00ED; considere que tal enunciado universal puede ser usado como un juicio racional, dado que puede actualizarnos el fundamento de lo real. As&#x00ED;, por ejemplo, por la observaci&#x00F3;n de varios cisnes blancos podr&#x00ED;a inferirse inductivamente que “todos los cisnes son blancos”. Esta inferencia inductiva, como vimos para Zubiri, no es correcta. Sin embargo, yo puedo utilizar esta informaci&#x00F3;n inductiva para afirmar racionalmente no s&#x00F3;lo que todos los cisnes son blancos (esto ser&#x00ED;a una mera generalizaci&#x00F3;n del logos), sino que “ser blanco” es algo que constituye o “fundamenta” a un cisne. S&#x00F3;lo entonces nos encontrar&#x00ED;amos ante una afirmaci&#x00F3;n racional<xref ref-type="fn" rid="NOTE4">4</xref> cient&#x00ED;fica que, por cierto, tendr&#x00E1; que ulteriormente ser verificada. Desde luego, habr&#x00ED;a que meditar la real val&#x00ED;a de este ejemplo en particular y de la inducci&#x00F3;n en general como m&#x00E9;todo racional, algo que Zubiri no discute en su libro<xref ref-type="fn" rid="NOTE5">5</xref>. </p>

			<p>Hay que destacar que esta cr&#x00ED;tica a la inducci&#x00F3;n como razonamiento l&#x00F3;gico ya la hab&#x00ED;a se&#x00F1;alado Karl Popper. &#x00C9;l nos dice as&#x00ED;: </p>

						<disp-quote><p>Es corriente llamar ‘inductiva’ a una inferencia cuando pasa de <italic>enunciados singulares </italic>(llamados, a veces, enunciados ‘particulares’), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a <italic>enunciados universales, </italic>tales como hip&#x00F3;tesis o teor&#x00ED;as. Ahora bien, desde un punto de vista l&#x00F3;gico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, por elevado que sea su n&#x00FA;mero; pues cualquier conclusi&#x00F3;n que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un d&#x00ED;a falsa: as&#x00ED;, cualquiera que sea el n&#x00FA;mero de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no est&#x00E1; justificada la conclusi&#x00F3;n de que <italic>todos </italic>los cisnes sean blancos (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">1962</xref>, p. 27).</p></disp-quote>

			<p>Por ello mismo, Popper propuso en ese libro para la ciencia un tipo de m&#x00E9;todo hipot&#x00E9;tico-deductivo, lo que se ha llamado “falsacionismo”. No se parte de juicios singulares (como el inductivismo), sino de un juicio universal a modo de hip&#x00F3;tesis o conjetura. Se diferencia del m&#x00E9;todo deductivo cl&#x00E1;sico en que este juicio universal debe ser contrastado con la experiencia sensible. No es un juicio verdadero intuido directamente (no es una especie de axioma), sino un juicio establecido como hip&#x00F3;tesis o conjetura. Esta hip&#x00F3;tesis no puede demostrarse que sea verdadera (en eso se diferencia precisamente del inductivismo), pero s&#x00ED; puede probarse que es falsa al entrar en contradicci&#x00F3;n con un juicio singular. Ello ocurre porque la &#x00FA;nica inferencia l&#x00F3;gica posible por “deducci&#x00F3;n” es el paso de un juicio singular falso hacia un juicio universal falso. As&#x00ED;, bastar&#x00ED;a con encontrar un cisne que no sea blanco para inferir deductivamente que todos los cisnes no son blancos. Popper nos lo dice as&#x00ED;: </p>

						<disp-quote><p>Pues &#x00E9;stos [los enunciados universales] no son jam&#x00E1;s deducibles de enunciados singulares, pero s&#x00ED; pueden estar en contradicci&#x00F3;n con estos &#x00FA;ltimos. En consecuencia, por medio de inferencias puramente deductivas (vali&#x00E9;ndose del <italic>modus tollens </italic>de la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica) es posible arg&#x00FC;ir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. Una argumentaci&#x00F3;n de esta &#x00ED;ndole, que lleva a la falsedad de enunciados universales, es el &#x00FA;nico tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve, como si dij&#x00E9;ramos, en ‘direcci&#x00F3;n inductiva’: esto es, de enunciados singulares a universales (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">1962</xref>, p. 41).</p></disp-quote>

			<p>Pero todo esto, aunque Zubiri no lo diga expresamente, tampoco podr&#x00ED;a constituir un m&#x00E9;todo racional cient&#x00ED;fico. La ciencia moderna, para Zubiri, no consiste radicalmente en una actividad racional que consista en afirmar la veracidad o falsedad de unos juicios a partir de otros. Aqu&#x00ED; est&#x00E1; el punto que nos permite comparar a Zubiri con Popper. La ciencia no s&#x00F3;lo no partir&#x00ED;a de una conjetura o hip&#x00F3;tesis (sino de la aprehensi&#x00F3;n primordial y logos, como ya vimos) sino que, adem&#x00E1;s, su actividad racional no consiste en la mera falsaci&#x00F3;n de esta conjetura, lo cual se realiza, seg&#x00FA;n Popper, por un razonamiento deductivo, que va de un juicio singular falso (verificado emp&#x00ED;ricamente) a un juicio universal falso, la hip&#x00F3;tesis. Para que esta operaci&#x00F3;n sirva como m&#x00E9;todo cient&#x00ED;fico, como vimos, se requiere algo m&#x00E1;s: que el juicio universal actualice positivamente a lo real ya aprehendido desde su fundamento. La raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica tiene fundamento: es la realidad “ya” aprehendida. No hay, en este sentido, an-arqu&#x00ED;a (cf. Feyerabend, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1981</xref>).</p>

			<p>En tercer lugar, la actualizaci&#x00F3;n racional es algo que admite diversos grados de “verdad racional” entendida como “verificaci&#x00F3;n”. Los juicios “racionales” cient&#x00ED;ficos de Zubiri, a diferencia de los puramente l&#x00F3;gicos, no son simplemente verdaderos (por inducci&#x00F3;n) o falsos (por deducci&#x00F3;n), sino que muestran infinitos matices de actualidad de verdad como “verificaci&#x00F3;n”. La verdad racional, que Zubiri llama verificaci&#x00F3;n, es un “ir encontrando” en la historia diversas actualidades del fundamento de lo real. No es algo que sea simplemente verdadero o falso, propio de una verdad l&#x00F3;gica de los enunciados. La verdad, para Zubiri, es radicalmente un momento de la “realidad actualizada” m&#x00E1;s que de los enunciados o juicios.</p>

			</sec>
			
			<sec id="S5">
			
			<title>CONCLUSI&#x00D3;N</title>

			<p>En suma, el concepto de “ciencia”, para Zubiri, se dice de muchas maneras, siendo propio de todo modo de intelecci&#x00F3;n y no de una sola de sus modalidades. As&#x00ED;, ante todo, ciencia atiende al momento talitativo de lo real, al momento predominantemente de contenido. Pero este momento no es est&#x00E1;tico, sino que, por presentarse los contenidos en el modo de realidad como “hacia”, esto nos abre inexorablemente a describir y conocer lo real en tanto tal. Por ello, la ciencia, como ve&#x00ED;amos, no es algo caprichoso o fruto de la genialidad moderna, sino algo inexorable. Es la ciencia entendida desde la aprehensi&#x00F3;n primordial de realidad. Pero, por ello mismo, la ciencia debe ser tambi&#x00E9;n logos cient&#x00ED;fico. Aqu&#x00ED; hay muchas maneras de afirmar, siempre desde un &#x00E1;mbito de libertad. La ciencia moderna, por ejemplo, ha utilizado predominantemente el logos nominal constructo. Finalmente, la ciencia es la investigaci&#x00F3;n de lo que algo es “en la realidad”. Es la ciencia como actualidad racional. Aqu&#x00ED; hay, a su vez, tres matices: la ciencia como mentalidad frente a otras mentalidades como la po&#x00E9;tica, la ciencia como cualificaci&#x00F3;n de esa mentalidad (por ejemplo, la ciencia moderna frente al modo de hacer ciencia de la episteme griega) y las diversas concepciones dentro de la misma ciencia moderna<xref ref-type="fn" rid="NOTE6">6</xref>.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, cabr&#x00ED;a seguir meditando la ciencia desde un &#x00FA;ltimo modo de actualizaci&#x00F3;n estudiado levemente en <italic>Inteligencia sentiente</italic>; el entendimiento. Se ha estudiado muy poco este modo fundamental de la intelecci&#x00F3;n. Se nos actualiza aqu&#x00ED; lo real a la luz de lo ya actualizado en el logos y la raz&#x00F3;n. Por ejemplo, Zubiri nos dice que un modo de “comprender” es la “explicaci&#x00F3;n causal” en contraposici&#x00F3;n a otros modos como la interpretaci&#x00F3;n y la funcionalidad personal (cf. <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 339). ¿Ser&#x00E1; &#x00E9;ste el modo propio de entendimiento de la ciencia? </p>
			
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
	
		<ack>
			<title>AGRADECIMIENTOS</title>

				<p>Este art&#x00ED;culo es parte del Proyecto Fondecyt Regular N° 1140922 llamado “Ciencia y realidad en Zubiri”.</p>
		</ack>
		
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
			<fn-group>
				<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p>Dr. Esteban Vargas Abarz&#x00FA;a es Profesor del Instituto de Ciencias Religiosas de la Pontificia Universidad Cat&#x00F3;lica de Valpara&#x00ED;so. Es miembro del Comit&#x00E9; Editorial de las Obras de Xavier Zubiri de la Fundaci&#x00F3;n Zubiri de Madrid.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE2"><label>2</label>
					<p>La distinci&#x00F3;n entre la aprehensi&#x00F3;n primordial y el logos es bastante dif&#x00ED;cil de establecer y, desde luego, se trata de una distinci&#x00F3;n que no es una escisi&#x00F3;n radical, sino una separaci&#x00F3;n de “momentos” dentro de la aprehensi&#x00F3;n de realidad humana. Es un tema muy extenso que no podemos tratar aqu&#x00ED;.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE3"><label>3</label>
					<p>Kuhn intenta mirar la ciencia principalmente desde el medio social, desde la comunidad cient&#x00ED;fica. Por ello, nos dice: “No hay un algoritmo neutral para la elecci&#x00F3;n de teor&#x00ED;as, no hay ning&#x00FA;n procedimiento sistem&#x00E1;tico de decisi&#x00F3;n que, aplicado adecuadamente, deba conducir a cada individuo del grupo a la misma decisi&#x00F3;n. En este sentido es la comunidad de los especialistas, que no sus miembros individuales, la que hace efectiva la decisi&#x00F3;n” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT06">1993</xref>, pp. 304-305).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE4"><label>4</label>
					<p>La afirmaci&#x00F3;n racional, para Zubiri, surge de un momento creativo en que esbozamos como tendr&#x00ED;a que ser el fundamento de lo real. Los resultados de la inducci&#x00F3;n, en un proceso creativo ulterior, pueden ser usados, como vimos, para afirmar racionalmente lo real, pero tendr&#x00E1;n que demostrar su val&#x00ED;a, su verificabilidad. La inducci&#x00F3;n, usada por s&#x00ED; sola como m&#x00E9;todo cient&#x00ED;fico, no s&#x00F3;lo falla por ser un razonamiento l&#x00F3;gico ileg&#x00ED;timo, sino por no ofrecer, por s&#x00ED; sola, nuevas actualidades racionales de lo real. La inducci&#x00F3;n es, en general, una generalizaci&#x00F3;n de lo ya dado. &#x00C9;sta es la cr&#x00ED;tica que Zubiri hace al positivismo l&#x00F3;gico: “El positivismo [l&#x00F3;gico] s&#x00F3;lo es una conceptuaci&#x00F3;n -y no completa- de la intelecci&#x00F3;n campal, pero es ciego para la intelecci&#x00F3;n mundanal, cuyo car&#x00E1;cter estructural esencial es la direccionalidad […] El positivismo l&#x00F3;gico es ciego para esta dimensi&#x00F3;n creadora del conocimiento. Porque crear no es enunciar nuevas proposiciones sino descubrir nuevas direcciones de marcha intelectiva” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1983</xref>, p. 216).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE5"><label>5</label>
					<p>No parece algo f&#x00E1;cil utilizar el resultado de una inducci&#x00F3;n como fundamento racional. Por ejemplo, si yo encuentro inductivamente una ley que relaciona la masa corporal y la tasa metab&#x00F3;lica (por ejemplo, la ley de 3/4 de Kleiber) ¿c&#x00F3;mo podr&#x00ED;a actualizarse esa ley como fundamento? ¿Puede esa ley encontrada darme la “raz&#x00F3;n” de tales relaciones? Eso no es claro. De hecho se ha intentado dar “raz&#x00F3;n”, por ejemplo, de la ley de 3/4 de Kleiber, explicando por qu&#x00E9; se obtiene este n&#x00FA;mero y no otro, lo que demuestra que tal ley, por s&#x00ED; sola, es dif&#x00ED;cil que pueda actualizar por s&#x00ED; misma el fundamento racional de lo aprehendido.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE6"><label>6</label>
					<p>Habr&#x00ED;a que meditar si la ciencia moderna consiste en el “hacia” zubiriano racional con su triple estructura de hecho, m&#x00E9;todo y verificaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica. Podr&#x00ED;a entenderse tambi&#x00E9;n como el “todo sirve” de Feyerabend. Por ello nos dice: “Resulta claro, pues, que la idea de un m&#x00E9;todo fijo, o la idea de una teor&#x00ED;a fija de la racionalidad, descansa sobre una concepci&#x00F3;n excesivamente ingenua del hombre y de su contorno social. A quienes consideren el rico material que proporciona la historia, y no intenten empobrecerlo para dar satisfacci&#x00F3;n a sus m&#x00E1;s bajos instintos y a su deseo de seguridad intelectual con el pretexto de claridad, precisi&#x00F3;n, ‘objetividad’, ‘verdad’, a esas personas les parecer&#x00E1; que s&#x00F3;lo hay un principio que puede defenderse bajo <italic>cualquier </italic>circunstancia y en <italic>todas </italic>las etapas del desarrollo humano. Me refiero al principio <italic>todo sirve</italic>” (Feyerabend, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1981</xref>, p. 12). Es algo que habr&#x00ED;a que meditar.</p>
				</fn>
			</fn-group>
		</sec>
				
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
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			<ref id="CIT02"> 
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