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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">ARBOR.2016.a342</article-id>
						 
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				<subject>LA INVENCI&#x00D3;N DEL PATRIMONIO NATURAL EN ESPA&#x00D1;A. POL&#x00CD;TICA, ACADEMIA, ACTIVISMO Y COMUNICACI&#x00D3;N / THE INVENTION OF NATURAL HERITAGE IN SPAIN. POLITICS, ACADEMY, ACTIVISM AND COMMUNICATION</subject>
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				<article-title>Presentaci&#x00F3;n. La construcci&#x00F3;n del patrimonio natural en Espa&#x00F1;a en el siglo XX</article-title>
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					<trans-title>Introduction. The construction of natural heritage in Spain in the 20th century</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Presentaci&#x00F3;n. La construcci&#x00F3;n del patrimonio natural en Espa&#x00F1;a en el siglo XX</alt-title>
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			<aff id="U1">Universitat Aut&#x00F2;noma de Barcelona</aff>
			
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				<corresp id="cor1"><email xlink:href="carlos.tabernero@uab.cat">carlos.tabernero@uab.cat</email></corresp>
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			<volume>192</volume>
			<issue>781</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<p>El patrimonio no existe. La arque&#x00F3;loga Laurajane Smith en su libro <italic>Uses of heritage</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2006</xref>, p.11) alude a una consideraci&#x00F3;n del concepto de patrimonio que va m&#x00E1;s all&#x00E1; de su definici&#x00F3;n como colecciones de objetos y espacios, o de discursos y pr&#x00E1;cticas, as&#x00ED; sancionados desde el punto de vista legal en distintos contextos. En cambio, propone la exploraci&#x00F3;n de los procesos multidimensionales, situados geogr&#x00E1;fica e hist&#x00F3;ricamente, que conducen precisamente a esa definici&#x00F3;n, as&#x00ED; como las consecuencias que de esta se derivan. Este enfoque, que constituye un punto de partida ideal para este monogr&#x00E1;fico, conduce a una reflexi&#x00F3;n sobre el patrimonio entendido como un conjunto de procesos sociales, pol&#x00ED;ticos, culturales, econ&#x00F3;micos, legales, acad&#x00E9;micos y medi&#x00E1;ticos en los que actores e intereses muy diversos confluyen con esos objetos, espacios, discursos y pr&#x00E1;cticas cuya definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n precisamente como patrimonio est&#x00E1; en juego.</p>

			<p>El 50º aniversario del establecimiento de la Estaci&#x00F3;n Biol&#x00F3;gica de Do&#x00F1;ana (1965), pieza clave en los esfuerzos para preservar el humedal y en la creaci&#x00F3;n posterior del Parque Nacional (1969), y del centenario de la primera Ley de Parques Nacionales espa&#x00F1;ola (1916), sirve como excusa para proponer, en este monogr&#x00E1;fico, una amplia reflexi&#x00F3;n sobre la construcci&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n del patrimonio natural en Espa&#x00F1;a. Los art&#x00ED;culos que aqu&#x00ED; se presentan abordan, mediante el an&#x00E1;lisis de una serie de estudios de caso muy concretos, la conjunci&#x00F3;n y colisi&#x00F3;n de muy diferentes actores y espacios sociales, pol&#x00ED;ticos, econ&#x00F3;micos, acad&#x00E9;micos, conservacionistas y medi&#x00E1;ticos en relaci&#x00F3;n con los procesos de construcci&#x00F3;n de la idea de patrimonio natural y sus implicaciones pr&#x00E1;cticas a muy diferentes niveles en la Espa&#x00F1;a del siglo XX.</p>

			<p>La Convenci&#x00F3;n para la Protecci&#x00F3;n del Patrimonio Cultural y Natural Mundial, celebrada en Par&#x00ED;s del 17 al 21 de noviembre de 1972 (UNESCO, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1972</xref>) constituye un punto de partida particularmente &#x00FA;til para este monogr&#x00E1;fico puesto que en esa ocasi&#x00F3;n no solo se defini&#x00F3; el patrimonio cultural, sino tambi&#x00E9;n el natural, nuestro objeto de estudio. La Convenci&#x00F3;n y sus sucesivas sesiones y documentos de Directrices Pr&#x00E1;cticas a lo largo de cuatro d&#x00E9;cadas<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref> nos ofrecen la posibilidad de analizar qu&#x00E9; se entiende y se ha entendido por patrimonio durante la segunda mitad del siglo XX y hasta nuestros d&#x00ED;as desde un punto de vista institucional y global. Por otra parte, las acciones y la documentaci&#x00F3;n producidas por la Convenci&#x00F3;n nos recuerdan que es importante tener en cuenta que los argumentos y t&#x00E9;cnicas que se ponen en juego en un momento dado, o que se elaboran y utilizan en cualquier contexto institucional para definir con consecuencias pr&#x00E1;cticas, legales y econ&#x00F3;micas lo que se entiende por patrimonio, constituyen, en definitiva, potentes herramientas de producci&#x00F3;n de conocimiento y significado. Por ejemplo, y siguiendo con la Convenci&#x00F3;n, la elaboraci&#x00F3;n de una lista, refrendada internacionalmente, de espacios, objetos, discursos o pr&#x00E1;cticas designados como “Patrimonio de la Humanidad”, contribuye a definir, reforzar, modificar o matizar los fundamentos socio-culturales sobre los que se basa la propia elaboraci&#x00F3;n de la lista (Harrison, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2012</xref>; Vidal y Dias, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2015</xref>).</p>

			<p>La definici&#x00F3;n y cobertura institucionales del patrimonio desde un organismo como la UNESCO, y luego a trav&#x00E9;s de las estructuras administrativas de los estados-naci&#x00F3;n, que el texto de la Convenci&#x00F3;n establec&#x00ED;a como lugares cruciales de decisi&#x00F3;n, nos permite identificar un primer nivel de negociaci&#x00F3;n sobre los elementos que constituyen o que se utilizan para definir el patrimonio: la tensi&#x00F3;n entre lo global y lo local. Miguel Delibes de Castro, profesor de investigaci&#x00F3;n en el Departamento de Biolog&#x00ED;a de la Conservaci&#x00F3;n de la Estaci&#x00F3;n Biol&#x00F3;gica de Do&#x00F1;ana (CSIC), de la que fue director desde 1988 hasta 1996, nos dijo de una manera muy concisa, en la entrevista que cierra este monogr&#x00E1;fico, que el patrimonio es “lo que se quiere tener”, y que lo que se quiere tener hay que “redefinirlo cada d&#x00ED;a” (v&#x00E9;ase en este mismo n&#x00FA;mero Tabernero y Varillas, <italic>Conservacionismo, ciencia y comunicaci&#x00F3;n. Entrevista a Miguel Delibes Castro</italic>). Delibes es un testigo de excepci&#x00F3;n y ha participado en directo en el desarrollo acad&#x00E9;mico, profesional e institucional de ideas sobre conservaci&#x00F3;n y patrimonio natural, tanto en Espa&#x00F1;a como a nivel internacional, precisamente durante las &#x00FA;ltimas cuatro d&#x00E9;cadas. Desde su experiencia, al preguntarle por el concepto de patrimonio, nos remiti&#x00F3; directamente a la plasticidad del t&#x00E9;rmino, enumerando las m&#x00FA;ltiples interacciones entre muy actores que tienen lugar a la hora de definir algo como patrimonio natural. Y un aspecto que Delibes enfatiz&#x00F3; de manera especial fue la importancia de la localidad, es decir, de las relaciones de proximidad y cotidianeidad, y por tanto tambi&#x00E9;n emocionales, con los espacios, objetos, discursos o pr&#x00E1;cticas sobre los que se argumenta. Estas relaciones emocionales est&#x00E1;n vinculadas necesariamente a sentimientos de propiedad y apego, que, a su vez, incluyen percepciones de necesidad y derechos de uso y explotaci&#x00F3;n, as&#x00ED; como sensaciones de riesgo de p&#x00E9;rdida (Vidal y Dias, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2015</xref>). Por ello, la confluencia, que a menudo es colisi&#x00F3;n, de intereses institucionales, empresariales, pol&#x00ED;ticos, profesionales y particulares, o tambi&#x00E9;n entre lo global y lo local (nacional, regional, territorial, y colonial), si atendemos a los objetivos y el alcance de la Convenci&#x00F3;n de la UNESCO, se sit&#x00FA;a en el centro de los procesos de definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n implicados (West, Igoe y Brockington, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2006</xref>).</p>

			<p>El texto de 1972 fundament&#x00F3; la celebraci&#x00F3;n de la Convenci&#x00F3;n y sus iniciativas y recomendaciones posteriores en una constataci&#x00F3;n de los peligros que amenazaban con deteriorar, destruir y, finalmente, hacer desaparecer piezas clave de lo que en esa ocasi&#x00F3;n se propon&#x00ED;a considerar como patrimonio cultural y natural de la humanidad. M&#x00E1;s all&#x00E1; del hecho de que la percepci&#x00F3;n de un peligro inmediato de destrucci&#x00F3;n sist&#x00E9;mica por la amenaza nuclear durante la Guerra Fr&#x00ED;a bien pod&#x00ED;a informar el argumento del riesgo de p&#x00E9;rdida a nivel global en ese momento, el planteamiento de la Convenci&#x00F3;n se situaba en un contexto de alta tensi&#x00F3;n geo-pol&#x00ED;tica propiciada por procesos, muchas veces dolorosos, de transformaci&#x00F3;n de las relaciones coloniales (Crosby, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">1986</xref>; Mackenzie, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">1988</xref>; Adams y Mulligan, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2003</xref>; Tilley, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2011</xref>; Gissibl, H&#x00F6;hler y Kupper, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2012</xref>). A este respecto, el texto y las recomendaciones de la Convenci&#x00F3;n apelaban directamente al conflicto de intereses locales y globales en torno a las relaciones emocionales y pr&#x00E1;cticas de la propiedad y su conexi&#x00F3;n con definiciones tanto de la identidad colectiva como de sus consecuencias en la explotaci&#x00F3;n de recursos largamente disputados por diferentes comunidades humanas. </p>

			<p>Por otra parte, la percepci&#x00F3;n del riesgo de p&#x00E9;rdida de algo que se considera necesario o que forma parte de una comunidad se estableci&#x00F3; en relaci&#x00F3;n con “la evoluci&#x00F3;n de la vida social y econ&#x00F3;mica” (UNESCO, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1972</xref>), es decir, con la constataci&#x00F3;n de las relaciones de poder vinculadas a la gesti&#x00F3;n de los recursos, tanto en contextos urbano-industriales como en sus proyecciones coloniales. Las contradicciones inherentes al reconocimiento de unas pol&#x00ED;ticas de desarrollo y colonizaci&#x00F3;n salvajes junto con el valor de lo que, de acuerdo con esas relaciones de poder, se destru&#x00ED;a, apuntan a una voluntad de transformaci&#x00F3;n interesada de los fundamentos de esas relaciones y pol&#x00ED;ticas. En este sentido, la definici&#x00F3;n de patrimonio cultural y natural basada en la constataci&#x00F3;n del riesgo de p&#x00E9;rdida establec&#x00ED;a, de un modo muy amplio, la historia, el arte, la (belleza) est&#x00E9;tica y la ciencia como los componentes esenciales sobre los cuales fundamentar el valor de los objetos y espacios a seleccionar. En lo que se refiere al patrimonio natural, se especificaban formaciones f&#x00ED;sicas, geol&#x00F3;gicas, fisiogr&#x00E1;ficas y biol&#x00F3;gicas, o lugares o zonas naturales con “un valor universal excepcional desde el punto de vista est&#x00E9;tico o cient&#x00ED;fico”, o “de la ciencia, de la conservaci&#x00F3;n o de la belleza natural”, adem&#x00E1;s de recordar el detalle de las “especies animales y vegetales amenazadas” (UNESCO, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1972</xref>, Art. 2).</p>

			<p>Estos componentes remit&#x00ED;an directamente a tres consideraciones: en primer lugar, el tiempo, representado tanto por la historia, mencionada expl&#x00ED;citamente, como por la proyecci&#x00F3;n de futuro sobre la que se constru&#x00ED;an las propias iniciativas y pol&#x00ED;ticas de conservaci&#x00F3;n y las acciones posteriores. En segundo lugar, el uso y el beneficio consiguiente, en este caso desde el punto de vista est&#x00E9;tico, por muy subjetivo que evidentemente resultara, pero que tuvo su corolario pr&#x00E1;ctico (y se concret&#x00F3;, si se quiere) en el apoyo expl&#x00ED;cito que se dio en las recomendaciones a la promoci&#x00F3;n de estos lugares y objetos como reclamo de explotaci&#x00F3;n tur&#x00ED;stica. Y en tercer lugar, la ciencia, como garant&#x00ED;a de rigor tanto en la definici&#x00F3;n como en lo que representaba para su uso, puesto que se resalt&#x00F3; la importancia de la utilidad de estos lugares para la investigaci&#x00F3;n, la educaci&#x00F3;n y, c&#x00F3;mo no, la explotaci&#x00F3;n racional y sostenible de sus recursos.</p>

			<p>Todos estos componentes apelan directamente a la vida cotidiana de las personas. El sentimiento de propiedad, ya sea esta adquirida o heredada, forma parte de la experiencia cotidiana a nivel individual y comunitario con respecto a las relaciones de proximidad con lo que puede considerarse patrimonio, pero tambi&#x00E9;n es un componente de su definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n a nivel pol&#x00ED;tico e institucional. La dimensi&#x00F3;n temporal de la definici&#x00F3;n de patrimonio, en relaci&#x00F3;n tanto con la historia, y por tanto con la herencia, como con la proyecci&#x00F3;n de futuro, forma parte de procesos de reconocimiento colectivos que est&#x00E1;n vinculados a la construcci&#x00F3;n de identidades, tanto a nivel local, como en t&#x00E9;rminos nacionales y de su representaci&#x00F3;n en forma de los estados-naci&#x00F3;n contempor&#x00E1;neos (Smith, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2006</xref>; Labadi, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2007</xref>). No es casualidad, por tanto, que las primeras iniciativas conservacionistas convertidas en ley, como la designaci&#x00F3;n de Parques Nacionales en contextos dispares, coincidieran en el tiempo con situaciones de consolidaci&#x00F3;n, legitimaci&#x00F3;n o regeneraci&#x00F3;n de los estados-naci&#x00F3;n, fundamentalmente occidentales y, por tanto, coloniales, a finales del siglo XIX y principios del XX (Casado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2010</xref>).</p>

			<p>La conservaci&#x00F3;n, entendida desde la perspectiva institucional, apuntaba entonces emocionalmente a la protecci&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n de lo originario, de aquello que hist&#x00F3;ricamente ven&#x00ED;a a definir una comunidad que pod&#x00ED;a llamarse socio-culturalmente naci&#x00F3;n, aunque entrara en conflicto, o precisamente para abordar el conflicto con percepciones m&#x00E1;s locales de lo propio y primigenio. Este planteamiento ten&#x00ED;a, adem&#x00E1;s, su proyecci&#x00F3;n ineludible en promesas de bienestar. Esta proyecci&#x00F3;n de futuro incorporaba, por tanto, el problema de la gesti&#x00F3;n, del uso y explotaci&#x00F3;n de los recursos de ese patrimonio natural, a la definici&#x00F3;n identitaria. De este modo, las preocupaciones medioambientales, y su traducci&#x00F3;n en pol&#x00ED;ticas tanto de gesti&#x00F3;n econ&#x00F3;mica interna de los estados como de expansi&#x00F3;n y explotaci&#x00F3;n coloniales, han estado siempre conectadas con la problem&#x00E1;tica del impacto de las actividades humanas sobre estos recursos y los espacios en los que se encuentran, tal y como reflej&#x00F3; el texto de la Convenci&#x00F3;n (Turner <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1990</xref>; Hughes, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2009</xref>). Por otra parte, la gesti&#x00F3;n de estos recursos, preferentemente de un modo sostenible, sobre todo a medida que transcurr&#x00ED;a el siglo XX y el mapa colonial iba cambiando con las grandes guerras, deb&#x00ED;a estar necesariamente informada, a su vez, por los presupuestos cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnicos sobre los que precisamente se constru&#x00ED;an las sociedades industriales y las relaciones de poder pol&#x00ED;tico-social consiguientes. La administraci&#x00F3;n a nivel pol&#x00ED;tico y social basada en presupuestos cient&#x00ED;fico-tecnol&#x00F3;gicos formaba parte, a su vez, de una din&#x00E1;mica de profesionalizaci&#x00F3;n e institucionalizaci&#x00F3;n de las ciencias que ten&#x00ED;a repercusiones significativas a nivel pr&#x00E1;ctico, en el desarrollo industrial, pero tambi&#x00E9;n desde el punto de vista socio-cultural, como herramienta efectiva de persuasi&#x00F3;n, por medio de de los sistemas educativos y del creciente tejido medi&#x00E1;tico.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, el valor est&#x00E9;tico en el que tanto insisti&#x00F3; el texto de la Convenci&#x00F3;n nos permite reunir todos estos componentes que forman parte de la definici&#x00F3;n de patrimonio con respecto a la relaci&#x00F3;n entre la gesti&#x00F3;n desde las instituciones y sus consecuencias a muy diferentes niveles, y la percepci&#x00F3;n y experiencia cotidiana de las personas. Las consecuencias perniciosas sobre la poblaci&#x00F3;n trabajadora del desbocado desarrollo industrial y urbano, junto con el creciente malestar social y la conflictividad socio-laboral resultante a finales del siglo XIX y principios del XX, coincidi&#x00F3; con la generaci&#x00F3;n interesada y cient&#x00ED;ficamente fundamentada de la medicina social y del concepto de higiene, que igualmente se utilizaba en t&#x00E9;rminos morales, culturales y, una vez m&#x00E1;s, coloniales (Tabernero, Jim&#x00E9;nez Lucena y Molero, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2012</xref>; Tabernero, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">2016</xref>). La argumentaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnica que apelaba a din&#x00E1;micas de modernizaci&#x00F3;n y promesas de futuros mejores se mezclaba as&#x00ED; h&#x00E1;bilmente con intereses pol&#x00ED;ticos y econ&#x00F3;micos, y con conexiones emocionales, en t&#x00E9;rminos del poder de regeneraci&#x00F3;n moral y cultural del patrimonio, y en concreto del paisaje, es decir, del componente est&#x00E9;tico del patrimonio natural. Este componente estaba directamente relacionado con representaciones muy &#x00FA;tiles de la naci&#x00F3;n tanto dentro como fuera de sus fronteras, y ejemplifica (o se refleja bien en) las contradicciones de las relaciones de poder implicadas en la gesti&#x00F3;n del patrimonio y su definici&#x00F3;n con respecto al sentimiento de p&#x00E9;rdida (Worster, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">1994</xref>; Coates, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">1998</xref>; Lowenthal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1998</xref>; West, Igoe y Brockington, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2006</xref>).</p>

			<p>Sin embargo, ese imperativo cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnico que se ha venido utilizando de manera persistente durante m&#x00E1;s de un siglo como factor de control y gesti&#x00F3;n social, asimismo ha servido como herramienta reivindicativa y de resistencia en contextos de cuestionamiento del sistema. La consiguiente exigencia de justicia social que se construye desde la experiencia cotidiana de las personas, y cuya percepci&#x00F3;n y reivindicaci&#x00F3;n tiene igualmente repercusiones socio-culturales y emocionales, participa directamente de los procesos de reconocimiento, construcci&#x00F3;n y representaci&#x00F3;n de la identidad colectiva (Smith, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2006</xref>; Labadi, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2007</xref>; Vidal y Dias, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2015</xref>). La definici&#x00F3;n de patrimonio, y espec&#x00ED;ficamente de patrimonio natural, incluye necesariamente la negociaci&#x00F3;n entre los intereses pol&#x00ED;ticos y econ&#x00F3;micos que se generan y se quieren gestionar desde las instituciones, y la construcci&#x00F3;n y re-significaci&#x00F3;n que se hace de estos intereses desde la base de las comunidades que est&#x00E1;n en contacto directo con aquello que es definido y se quiere gestionar, precisamente, como patrimonio. La explosi&#x00F3;n de movimientos y reivindicaciones ecologistas en la segunda mitad del siglo XX refleja esta compleja confluencia de intereses, y tiene de igual forma relaci&#x00F3;n con procesos de definici&#x00F3;n e institucionalizaci&#x00F3;n de disciplinas dentro del campo de las ciencias naturales, como la ecolog&#x00ED;a y la etolog&#x00ED;a, que sirven como base para la argumentaci&#x00F3;n en todos los sentidos (Brockington, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2008</xref>).</p>

			<p>En conjunto, los elementos temporales, pr&#x00E1;cticos, cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnicos y emocionales que intervienen en los procesos de definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n de patrimonio, si bien recurren al pasado como fundamento socio-cultural y al futuro como justificaci&#x00F3;n, constituyen en definitiva herramientas para desarrollar interpretaciones y representaciones del presente, en cada momento, de las comunidades humanas. Los conceptos de patrimonio que se han venido desarrollando a lo largo de m&#x00E1;s de un siglo en distintos entornos se han ido transformando de acuerdo con el peso diferente que se ha otorgado a estos componentes en cada caso. As&#x00ED;, desde las ideas de preservaci&#x00F3;n de lo esencial y originario a trav&#x00E9;s de colecciones m&#x00E1;s o menos est&#x00E1;ticas de objetos y espacios como referentes de riqueza (material, est&#x00E9;tica, social, hist&#x00F3;rica, cultural), se han desarrollado corrientes de pensamiento orientadas hacia la gesti&#x00F3;n funcional de los recursos (Loulasnki, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2006</xref>). El componente est&#x00E9;tico se traduce aqu&#x00ED;, principalmente, en la explotaci&#x00F3;n tur&#x00ED;stica de esos referentes de riqueza y donde la imagen de la comunidad (el estado-naci&#x00F3;n a lo largo del tiempo, en el presente, desde su pasado, y con su proyecci&#x00F3;n de futuro) constituye tanto un reclamo de negocio crucial, como un elemento de control socio-pol&#x00ED;tico de primer orden. Mientras tanto, la exigencia de sostenibilidad en la gesti&#x00F3;n de esos mismos recursos est&#x00E1; directamente relacionada con reivindicaciones en torno a problem&#x00E1;ticas de justicia social, y con las respuestas institucionales consiguientes, lo cual contribuye activamente a la construcci&#x00F3;n din&#x00E1;mica de esa misma imagen.</p>

			<p>Este monogr&#x00E1;fico comienza con un caso que encaja muy bien en esta aproximaci&#x00F3;n al concepto de patrimonio: la construcci&#x00F3;n del patrimonio natural en Espa&#x00F1;a durante el siglo XX. En <italic>Patrias primitivas. Discursos e im&#x00E1;genes de la naturaleza en el primer conservacionismo espa&#x00F1;ol</italic>, Santos Casado explora los or&#x00ED;genes de la conservaci&#x00F3;n en nuestro pa&#x00ED;s, precisamente a partir del estudio de la elaboraci&#x00F3;n de la primera Ley de Parques Nacionales en 1916. El an&#x00E1;lisis que propone Santos Casado pone de manifiesto c&#x00F3;mo las ideas y pr&#x00E1;cticas conservacionistas en Espa&#x00F1;a se relacionaron entonces con tensiones en torno a la identidad nacional, preocupaciones morales e higi&#x00E9;nicas sobre la urbanizaci&#x00F3;n y la industrializaci&#x00F3;n, y los discursos cient&#x00ED;ficos del momento sobre los recursos naturales. Significativamente, ideas preservacionistas, muse&#x00ED;sticas, del patrimonio natural en conexi&#x00F3;n con la imagen de la identidad nacional predominaron en estas circunstancias, de acuerdo con los intereses regeneracionistas del poder pol&#x00ED;tico y econ&#x00F3;mico. </p>

			<p>Algunas d&#x00E9;cadas m&#x00E1;s tarde, en los a&#x00F1;os 50, con la dictadura franquista ya consolidada y en proceso de apertura hacia el exterior, un complejo entramado de intereses pol&#x00ED;ticos, personales y cient&#x00ED;ficos relacionados, por un lado, con la escena internacional del desmantelamiento del imperio brit&#x00E1;nico, y por otro, con el establecimiento de la ornitolog&#x00ED;a y la ecolog&#x00ED;a como disciplinas en las ciencias naturales, dio lugar a la creaci&#x00F3;n, ya en la d&#x00E9;cada de los a&#x00F1;os 60, de la Estaci&#x00F3;n Biol&#x00F3;gica de Do&#x00F1;ana (1965). Lino Camprub&#x00ED; as&#x00ED; nos lo cuenta en <italic>La naturaleza no existe: conservacionismos y relaciones internacionales en Do&#x00F1;ana</italic>. Su an&#x00E1;lisis explica c&#x00F3;mo un grupo de ornit&#x00F3;logos y ec&#x00F3;logos de dentro y fuera de Espa&#x00F1;a estableci&#x00F3; un contexto de colaboraci&#x00F3;n internacional que dio lugar a la creaci&#x00F3;n, siempre en relaci&#x00F3;n con Do&#x00F1;ana, del <italic>World Wildlife Fund</italic> (<italic>WWF</italic>), y a su colaboraci&#x00F3;n con el Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas (CSIC) de la dictadura. Camprub&#x00ED; profundiza en la definici&#x00F3;n el patrimonio natural como un conjunto de procesos sociales, pol&#x00ED;ticos y cient&#x00ED;ficos en los que, en este caso concreto, la colaboraci&#x00F3;n internacional se ajustaba tanto a los patrones migratorios de las aves de y en torno a Do&#x00F1;ana como a las consideraciones geopol&#x00ED;ticas de la protecci&#x00F3;n de la naturaleza en aquellos a&#x00F1;os marcados por la Guerra Fr&#x00ED;a y la transformaci&#x00F3;n de las relaciones coloniales.</p>
			
			<p><italic>«La libertad de todos los seres vivos». Naturaleza, ciencias naturales y la imagen de Espa&#x00F1;a en la obra de F&#x00E9;lix Rodr&#x00ED;guez de la Fuente</italic> se sit&#x00FA;a en el mismo periodo. En este art&#x00ED;culo, Carlos Tabernero se centra, de un modo particular, en uno de los actores principales y m&#x00E1;s controvertidos de la historia de las ciencias naturales en Espa&#x00F1;a. El trabajo multifac&#x00E9;tico de F&#x00E9;lix Rodr&#x00ED;guez de la Fuente (1928-1980), como cetrero, naturalista, activista y comunicador, constituye un punto de referencia crucial para entender las caracter&#x00ED;sticas y consecuencias de las transformaciones en la percepci&#x00F3;n social, pol&#x00ED;tica y cultural de la naturaleza, las ciencias naturales y las relaciones entre los seres humanos y su entorno en la Espa&#x00F1;a de los &#x00FA;ltimos cincuenta a&#x00F1;os. A trav&#x00E9;s de sus actividades, el componente medi&#x00E1;tico se suma poderosamente, debido a su enorme &#x00E9;xito en este campo, a la conjunci&#x00F3;n de activismo, pol&#x00ED;tica y academia que interviene en la construcci&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n del patrimonio natural en nuestro contexto. En este primer art&#x00ED;culo de los dos dedicados a &#x00E9;l en este monogr&#x00E1;fico, se analiza c&#x00F3;mo Rodr&#x00ED;guez de la Fuente combin&#x00F3; eficazmente el componente cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnico de los presupuestos conservacionistas de los a&#x00F1;os 50 y 60 con discursos sobre la definici&#x00F3;n y contextualizaci&#x00F3;n de Espa&#x00F1;a y su patrimonio natural, para poner en marcha su ambicioso proyecto medi&#x00E1;tico y activista en el complejo entramado pol&#x00ED;tico de la administraci&#x00F3;n franquista. Su h&#x00E1;bil navegaci&#x00F3;n de las instituciones de la dictadura a trav&#x00E9;s del uso conjunto del argumento hist&#x00F3;rico como herramienta de definici&#x00F3;n de la identidad, y del fundamento cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnico como garant&#x00ED;a de modernizaci&#x00F3;n y futuro, permiti&#x00F3; que aportara, a lo largo de su ingente producci&#x00F3;n medi&#x00E1;tica, el punto de vista de las ciencias naturales a los procesos de transformaci&#x00F3;n social, pol&#x00ED;tica y cultural de Espa&#x00F1;a en esos a&#x00F1;os.</p>

			<p>M&#x00E1;s adelante, en <italic>El espect&#x00E1;culo de la conservaci&#x00F3;n. El Parque Nacional de Do&#x00F1;ana</italic> en El Hombre y la Tierra (1979), M&#x00F2;nica Alcal&#x00E1;-Lorente y Carlos Tabernero analizan en detalle c&#x00F3;mo en un contexto convulso desde el punto de vista hist&#x00F3;rico y pol&#x00ED;tico, cuando la dictadura ya hab&#x00ED;a terminado y el nuevo r&#x00E9;gimen democr&#x00E1;tico estaba dando sus primeros pasos, Rodr&#x00ED;guez de la Fuente insist&#x00ED;a en articular la sensibilidad hacia la naturaleza, hacia el patrimonio natural, por medio de la llamada a la participaci&#x00F3;n con el estudio de las ciencias naturales. Mediante el espect&#x00E1;culo televisivo del &#x00E9;xito (y la fragilidad) de las iniciativas conservacionistas, cient&#x00ED;ficas e institucionales, en Do&#x00F1;ana, Rodr&#x00ED;guez de la Fuente reforz&#x00F3; el argumento cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnico que hab&#x00ED;a esgrimido en su obra desde el principio como una pieza clave de modernizaci&#x00F3;n y, significativamente, de participaci&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n en conjunto.</p>

			<p>Con respecto precisamente a la participaci&#x00F3;n de las personas relacionadas directamente, en sus vidas cotidianas, con los espacios que pueden ser definidos como patrimonio natural, en ese mismo periodo, Sarah Hamilton nos ofrece, en <italic>Activismo medioambiental en la &#x00E9;poca tardofranquista: el caso de El Saler</italic>, otro punto de vista sobre la evoluci&#x00F3;n del pensamiento y discurso sobre el medio ambiente durante las dos &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas de la dictadura franquista. A partir del an&#x00E1;lisis de una campa&#x00F1;a contra la urbanizaci&#x00F3;n con objetivos tur&#x00ED;sticos de la franja litoral de la Albufera de Valencia, que alcanz&#x00F3; su punto &#x00E1;lgido a finales de los a&#x00F1;os 60 y principios de los 70, su art&#x00ED;culo examina la importancia del sentimiento de propiedad y de derechos de explotaci&#x00F3;n y uso por parte de la poblaci&#x00F3;n que est&#x00E1; en contacto directo y cotidiano con un espacio concreto en su definici&#x00F3;n como patrimonio natural. Hamilton describe las relaciones entre la conflictividad socio-ambiental implicada en esa iniciativa y los or&#x00ED;genes del movimiento ecologista en Espa&#x00F1;a, as&#x00ED; como su repercusi&#x00F3;n en un proceso hist&#x00F3;rico y socio-pol&#x00ED;tico tan significativo como la erosi&#x00F3;n de la legitimidad pol&#x00ED;tica de la dictadura en sus &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os.</p>

			<p>Una vez finalizado el periodo dictatorial, los cambios en la percepci&#x00F3;n que la poblaci&#x00F3;n tiene sobre la naturaleza, que pasa a ser vista de un modo m&#x00E1;s amplio como patrimonio natural a conservar, se plasman, en los a&#x00F1;os 80 y 90, por un lado, en una serie de movimientos populares, locales y regionales, a favor de la conservaci&#x00F3;n de la naturaleza, y por otro, en leyes que definen y desarrollan nuevos modelos de protecci&#x00F3;n. En <italic>La percepci&#x00F3;n del medio ambiente en el post-franquismo. La emergencia de los Parques Naturales en Catalu&#x00F1;a (1975-1990s)</italic>, Judit Gil-Farrero se adentra en este periodo para examinar estos procesos, caracterizados por el &#x00E9;nfasis en la divulgaci&#x00F3;n de valores conservacionistas y, por tanto, la cobertura medi&#x00E1;tica, as&#x00ED; como, de nuevo, din&#x00E1;micas, asociadas a esta cobertura, de apoyo por parte de la comunidad cient&#x00ED;fica a nivel nacional e internacional.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, Jos&#x00E9; G&#x00F3;mez y Flora Bourg&#x00E8;s aportan un art&#x00ED;culo sobre biolog&#x00ED;a de la conservaci&#x00F3;n en el momento actual, <italic>Sobre la gesti&#x00F3;n del patrimonio natural y el paisaje en Espa&#x00F1;a en la era de los Espacios Naturales Protegidos: el caso de los invertebrados</italic>, donde exploran la gesti&#x00F3;n de Espacios Naturales Protegidos y su papel en la conservaci&#x00F3;n de especies concretas de flora y fauna. En este texto, analizan el papel de estos espacios como elementos de refugio para especies y comunidades de animales de gran valor ecol&#x00F3;gico y que proveen de servicios de gran relevancia, relacionados con el mantenimiento y la diversidad de los ecosistemas. Con un enfoque cient&#x00ED;fico-t&#x00E9;cnico, ponen de manifiesto el papel que han jugado los invertebrados en la gesti&#x00F3;n de patrimonio natural de nuestro pa&#x00ED;s en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os, controbuyendo as&#x00ED; a la propuesta del monogr&#x00E1;fico con una perspectiva del presente y del futuro de la biolog&#x00ED;a de la conservaci&#x00F3;n. El planteamiento considera la necesidad de una gesti&#x00F3;n integral del patrimonio natural y del paisaje, donde no solo se presta atenci&#x00F3;n a los espacios protegidos de un modo aislado, sino teniendo en cuenta sus complejas relaciones con otros espacios colindantes, por ejemplo, de uso agro-ganadero.</p>

			<p>Tras esta revisi&#x00F3;n amplia, aunque no exhaustiva, de la construcci&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n de ideas sobre el patrimonio natural en Espa&#x00F1;a en el siglo XX, el monogr&#x00E1;fico termina con la entrevista realizada por Carlos Tabernero y Benigno Varillas a Miguel Delibes de Castro mencionada al principio de esta presentaci&#x00F3;n. Delibes tiene una extensa experiencia en el campo de la conservaci&#x00F3;n, tanto desde el punto de vista cient&#x00ED;fico como del de la gesti&#x00F3;n del patrimonio natural, sobre todo por su larga trayectoria profesional en la Estaci&#x00F3;n Biol&#x00F3;gica de Do&#x00F1;ana. Por otra parte, tiene tambi&#x00E9;n un amplio conocimiento de la problem&#x00E1;tica relacionada con la comunicaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica a gran escala, con la que tom&#x00F3; contacto precisamente de la mano de F&#x00E9;lix Rodr&#x00ED;guez de la Fuente, uno de los personajes clave en este monogr&#x00E1;fico, con quien trabaj&#x00F3; durante los a&#x00F1;os 70 como redactor de la <italic>Enciclopedia Salvat de la Fauna</italic> (1970-1973).</p>

			<p>En la entrevista, Delibes ofreci&#x00F3;, desde su dilatada y multifac&#x00E9;tica trayectoria profesional, una mirada de conjunto sobre el patrimonio natural, repasando aspectos relacionados con el papel de las ciencias naturales, del activismo y su relaci&#x00F3;n con las instituciones que se ocupan de la administraci&#x00F3;n, y de la comunicaci&#x00F3;n y la educaci&#x00F3;n sobre y desde los &#x00E1;mbitos que se ocupan de su definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n. En conclusi&#x00F3;n, Delibes confirm&#x00F3; la consideraci&#x00F3;n del patrimonio, en general, y del natural en particular, como un proceso activo y multidimensional relacionado con el reconocimiento social, hist&#x00F3;rico y cultural de las comunidades humanas, sean cuales sean sus dimensiones y niveles de organizaci&#x00F3;n. En este sentido, el patrimonio constituye un medio de comunicaci&#x00F3;n en s&#x00ED; mismo, como fuente generadora de conocimiento a trav&#x00E9;s de acciones e interacciones cotidianas y vinculadas a su definici&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n, y en las que se plantean y dirimen las preocupaciones y expectativas de las personas, colectivos e instituciones que conforman esas comunidades. </p>

		</sec>
		
	</body>
	
	
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		<ack>
			<title>AGRADECIMIENTOS</title>

				<p>Este monogr&#x00E1;fico se ha realizado con el apoyo del proyecto HAR2012-36204-C02-02 (<italic>Scientific authority in the public sphere in 20th century Spain</italic>), financiado por el Ministerio de Econom&#x00ED;a y Competitividad; del proyecto 2014 SGR 01410 (<italic>History of Science, Technology and Medicine in Modern Catalonia, 18th-20th centuries</italic>), financiado por la Ag&#x00E8;ncia de Gesti&#x00F3; d’Ajuts Universitaris i de Recerca de la Generalitat de Catalunya; y con el apoyo de la Fundaci&#x00F3;n F&#x00E9;lix Rodr&#x00ED;guez de la Fuente.</p>
		</ack>
		
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
			<fn-group>
				<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p><uri>http://whc.unesco.org/en/guidelines/</uri>.</p>
				</fn>
								
			</fn-group>
		</sec>
				
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
			
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