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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">ARBOR.2016.aXXX</article-id>
			 
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				<subject>UNIVERSIDADES JESUITAS. CULTURA, CIENCIA, COMPROMISO Y FRONTERA / JESUIT UNIVERSITIES. CULTURE, SCIENCE, COMMITMENT AND BORDER</subject>
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				<article-title>Presentaci&#x00F3;n. Universidades jesuitas: cultura, ciencia, compromiso y frontera</article-title>
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					<trans-title>Introduction. Jesuit universities. Culture, science, commitment and border</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Presentaci&#x00F3;n. Universidades jesuitas: cultura, ciencia, compromiso y frontera</alt-title>
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					 <surname>Vivanco D&#x00ED;az</surname>
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				<day>31</day>
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				<year>2016</year>
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			<volume>192</volume>
			<issue>782</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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						<disp-quote><p>A la memoria de Peter Hans Kolvenbach SJ (1928–2016), prep&#x00F3;sito general de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s (1983–2008), por su liderazgo y ejemplo en el apostolado universitario e intelectual.</p></disp-quote>
			
			<p>Bajo el t&#x00ED;tulo <italic>Universidades jesuitas: cultura, ciencia, compromiso y frontera</italic>, este monogr&#x00E1;fico incluye once art&#x00ED;culos focalizados en la identidad, la historia y la misi&#x00F3;n de las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. La orden religiosa de Ignacio de Loyola tutela la red de universidades de iniciativa social de mayor envergadura a nivel mundial. En los pa&#x00ED;ses del Norte y del Sur, en naciones de tradici&#x00F3;n cat&#x00F3;lica u otras, los jesuitas regentan m&#x00E1;s de dos centenares de centros de educaci&#x00F3;n superior.</p>

			<p>Los jesuitas inauguraron su primera universidad en 1547, en la ciudad de Gand&#x00ED;a, en la costa mediterr&#x00E1;nea espa&#x00F1;ola. La Universidad de Gand&#x00ED;a fue creada un a&#x00F1;o antes que el primer colegio de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, erigido en la ciudad siciliana de Mesina. Poco despu&#x00E9;s, en 1551, el mismo Ignacio de Loyola fund&#x00F3;, en la ciudad del T&#x00ED;ber, el colegio Romano, luego conocido como Universidad Gregoriana.</p>

			<p>En un inicio, los primeros jesuitas se mostraron sumamente reacios a dedicarse a los apostolados educativos e intelectual. Persegu&#x00ED;an conformarse en un grupo din&#x00E1;mico, con gran capacidad de movilidad, una “caballer&#x00ED;a ligera” que se desplazara de ciudad en ciudad para catequizar a los ni&#x00F1;os o atender directamente a los pobres. El involucrarse y comprometerse con instituciones de ense&#x00F1;anza de gran envergadura podr&#x00ED;a, seg&#x00FA;n muchos insist&#x00ED;an, constituir un serio obst&#x00E1;culo para ello; adem&#x00E1;s de alejarles de los colectivos sociales m&#x00E1;s desfavorecidos.</p>

			<p>Sin embargo pronto los jesuitas percibieron, en las encrucijadas hist&#x00F3;ricas y retos que los nuevos descubrimientos geogr&#x00E1;ficos, el Renacimiento o la Contrarreforma representaron, que el anuncio y la defensa de la fe cristiana no pod&#x00ED;an ser ajenas al cultivo de la cultura, la exploraci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica o la educaci&#x00F3;n de la juventud. De este modo, en 1556, Ignacio de Loyola le escribi&#x00F3; al rey Felipe II asegur&#x00E1;ndole que <italic>“todo el bien de la Cristiandad y de todo el mundo, depende de la buena educaci&#x00F3;n de la juventud”</italic>.</p>

			<p>Menci&#x00F3;n aparte es que la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s germin&#x00F3;, adem&#x00E1;s, en un centro de estudios superiores: la Universidad de Par&#x00ED;s, la principal instituci&#x00F3;n acad&#x00E9;mica en la Europa del Renacimiento. All&#x00ED; estudiaron Ignacio de Loyola y otros cinco j&#x00F3;venes, de diferentes nacionalidades, que iban a configurar el embri&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s.</p>

			<p>Antes que los jesuitas, otras &#x00F3;rdenes religiosas como los dominicos y los franciscanos se enfrentaron al mismo dilema de si era oportuno o no involucrarse en la labor universitaria. Su discernimiento lo resolvieron de manera similar que los jesuitas.</p>

			<p>Por ejemplo, el fundador de la orden de los Predicadores, Domingo de Guzm&#x00E1;n, vendi&#x00F3; todos sus libros para, con el dinero recaudado, “dar de comer” a los pobres. <italic>“¿C&#x00F3;mo podr&#x00E9; yo seguir estudiando en pieles muertas (pergaminos), cuando hermanos m&#x00ED;os en carne viva se mueren de hambre?”,</italic> sentenci&#x00F3;. No obstante, la orden enseguida fue asimilando que su ministerio no pod&#x00ED;a desligarse de aulas y bibliotecas. Tanto es as&#x00ED; que no tard&#x00F3; en emerger la inigualable figura de Tom&#x00E1;s de Aquino, el “pastor angelicus”, m&#x00E1;ximo representante del apostolado intelectual en la Edad Media y declarado santo patr&#x00F3;n de las universidades cat&#x00F3;licas.</p>

			<p>Ahora bien, es necesario subrayar que, desde sus inicios hasta la actualidad, la misi&#x00F3;n y las obras apost&#x00F3;licas de los jesuitas han aspirado a guardar un equilibrio, con frecuencia nada f&#x00E1;cil de mantener, entre la atenci&#x00F3;n directa a las clases despose&#x00ED;das, por un lado, y la formaci&#x00F3;n y acompa&#x00F1;amiento a los grupos sociales dirigentes en colegios y universidades, por otro,</p>

			<p>La formulaci&#x00F3;n, a lo largo de la segunda mitad del siglo XVI, de un “plan de estudios” (“Ratio Studiorum”) moderno, original, detallado y que estandarizara su m&#x00E9;todo pedag&#x00F3;gico contribuy&#x00F3;, de manera decisiva, tanto a multiplicar con rapidez la creaci&#x00F3;n de colegios y universidades jesuitas como a lograr su consolidaci&#x00F3;n y a que ganasen en prestigio. Como resultado, la cultura educativa y universitaria de los jesuitas ha inspirado a otros centros de ense&#x00F1;anza, cat&#x00F3;licos o no, durante cerca de cinco siglos.</p>

			<p>La labor misionera de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en Asia, y sobre todo en Am&#x00E9;rica, favoreci&#x00F3; la edificaci&#x00F3;n de colegios y universidades en donde nunca antes hab&#x00ED;an existido. A&#x00FA;n se debate si el primer centro de educaci&#x00F3;n superior en las islas Filipinas, y por extensi&#x00F3;n en el continente asi&#x00E1;tico, es la Universidad de Santo Tom&#x00E1;s, fundada por los dominicos, o la Universidad de San Carlos, inaugurada por los jesuitas.</p>

			<p>A finales del siglo XVIII, cuando el Papa Clemente XIV decret&#x00F3; la disoluci&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, una vez que hab&#x00ED;a sido expulsada de Portugal y de los reinos borbones (incluidas todas sus colonias), los hijos de Ignacio de Loyola regentaban m&#x00E1;s universidades en Am&#x00E9;rica Latina que en la pen&#x00ED;nsula ib&#x00E9;rica. Ciudades como Santiago de Chile, C&#x00F3;rdoba, La Plata, Cuzco, Quito, Bogot&#x00E1; o M&#x00E9;rida del Yucat&#x00E1;n contaban con la presencia universitaria de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s.</p>

			<p>Fue siempre misi&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s tener presencia o abordar las fronteras no solo geogr&#x00E1;ficas, sino tambi&#x00E9;n culturales y cient&#x00ED;ficas. Es m&#x00E1;s, los jesuitas contaban con los recursos necesarios para multiplicar sus universidades tanto en Europa como en las tierras colonizadas. Fueron las autoridades civiles y eclesi&#x00E1;sticas quienes acotaron o vetaron, en muchas ocasiones, la presencia de centros de educaci&#x00F3;n superior de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s.</p>

			<p>Con la abrupta desaparici&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, como consecuencia de convertirse en el bando perdedor en su enfrentamiento con el “Despotismo Ilustrado”, se cerraron colegios y universidades que no encontraron relevo, al menos en las d&#x00E9;cadas inmediatamente posteriores.</p>

			<p>La restauraci&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, en los primeros a&#x00F1;os del siglo XIX, permiti&#x00F3; que los jesuitas recuperaran algunas de sus universidades, pero muchas de las que hab&#x00ED;an sido clausuradas desaparecieron para siempre. El n&#x00FA;mero de centros de educaci&#x00F3;n superior jesuitas fue creciendo de manera paulatina, desde entonces hasta nuestros d&#x00ED;as. Por ejemplo, a lo largo del siglo XIX, la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s fund&#x00F3; dieciocho de las veintiocho universidades hoy existentes en Estados Unidos. </p>

			<p>En Am&#x00E9;rica Latina un n&#x00FA;mero relevante de pa&#x00ED;ses cuentan hoy con universidades jesuitas. La m&#x00E1;s antigua es la Universidad Javierana, erigida en Bogot&#x00E1; y que se remonta a 1623. La m&#x00E1;s joven es la Universidad San Alberto Hurtado, localizada en Santiago de Chile.</p>

			<p>En Europa, Espa&#x00F1;a e Italia son los pa&#x00ED;ses que concentran mayor n&#x00FA;mero de universidades jesuitas. Cabe subrayar, por ejemplo, que la ciudad de Roma concentra diversos centros especializados en humanidades y teolog&#x00ED;a.</p>

			<p>Es significativa la presencia universitaria de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en el continente asi&#x00E1;tico, teniendo en cuenta el reducido n&#x00FA;mero de cat&#x00F3;licos en casi todos los pa&#x00ED;ses. Los jesuitas han fundado centros de educaci&#x00F3;n superior en pa&#x00ED;ses como Jap&#x00F3;n, Corea del Sur, Indonesia, Taiwan o hasta en la Rep&#x00FA;blica Popular China. En la India, desde la segunda mitad del siglo XIX, la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s fue tejiendo una amplia red de “colleges”, inspirados en el modelo brit&#x00E1;nico. En Filipinas, pa&#x00ED;s mayoritariamente cat&#x00F3;lico, los jesuitas cuentan hoy con cinco universidades.</p>

			<p>Uno de los principales retos del apostolado universitario de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s es ganar presencia en el continente africano. La instituci&#x00F3;n universitaria puede jugar un papel fundamental para afianzar la cultura democr&#x00E1;tica y de los Derechos Humanos, promover el desarrollo econ&#x00F3;mico y sociocultural en &#x00C1;frica y fortalecer el anuncio de la fe cristiana.</p>

			<p>Tampoco puede pasarse por alto que, a lo largo de la historia, muchos de los jesuitas que han destacado en diferentes &#x00E1;reas cient&#x00ED;ficas o en las humanidades no trabajaron en universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. Pi&#x00E9;nsese, por ejemplo, en el paleont&#x00F3;logo franc&#x00E9;s Pierre Teilhard de Chardin, cuya vida intr&#x00E9;pida y obra vanguardista inspiraron a toda una generaci&#x00F3;n de jesuitas que, a partir de 1960, se dedicaron a los estudios cient&#x00ED;ficos y con frecuencia en universidades civiles.</p>

			<p>La opci&#x00F3;n por el trabajo a favor de la justicia social, impulsada a partir del Concilio Vaticano II (1962 – 1965) y priorizada en la Congregaci&#x00F3;n General XXXII (1975), ha podido trasladar a un segundo plano el ministerio de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en el campo cient&#x00ED;fico. </p>

			<p>As&#x00ED; y todo, no es menos cierto que la orden no ha dejado de aumentar el n&#x00FA;mero de universidades en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, a pesar de que en el &#x00FA;ltimo medio siglo haya perdido la mitad de sus miembros. En realidad la envergadura de la presencia del carisma de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en sus obras apost&#x00F3;licas no va a depender del n&#x00FA;mero de jesuitas que trabajen en ellas, sino de la posibilidad de disponer de personas capacitadas y comprometidas, jesuitas o no, en su identidad y misi&#x00F3;n.</p>

			<p>Con todo, es necesario tener en cuenta que la identidad y la misi&#x00F3;n de los centros de educaci&#x00F3;n superior jesuitas, tanto en sus elementos m&#x00E1;s sustantivos como en los m&#x00E1;s espec&#x00ED;ficos, deber&#x00ED;an ser contempladas en el contexto global que alumbra el rol que el mundo universitario cat&#x00F3;lico ha estado llamado a desempe&#x00F1;ar en cada &#x00E9;poca hist&#x00F3;rica. Valga recordar que la instituci&#x00F3;n universitaria germin&#x00F3; hace casi 1000 mil a&#x00F1;os en la Iglesia Cat&#x00F3;lica, “ex corde ecclesiae”, como record&#x00F3; Juan Pablo II en su exhortaci&#x00F3;n apost&#x00F3;lica de 1990 sobre la educaci&#x00F3;n superior.</p>

			<p>Aunque han sido numerosas las obras, sobre todo de car&#x00E1;cter divulgativo, que se han centrado en el estudio de la trayectoria de universidades concretas, no tenemos constancia que se haya publicado un monogr&#x00E1;fico que persiguiera investigar el sistema universitario de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en su conjunto. Son abundantes los estudios historiogr&#x00E1;ficos y pedag&#x00F3;gicos sobre los centros educativos de la orden, pero no han abordado las universidades jesuitas de manera global, &#x00FA;nica o espec&#x00ED;fica. Una de las razones ha estribado en que, hasta el siglo XIX, muchas veces resultaba complicado diferenciar los colegios de los centros de educaci&#x00F3;n superior.</p>

			<p>Cabe a&#x00F1;adir que casi siempre han sido editoriales vinculadas a la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s las que han publicado trabajos de investigaci&#x00F3;n y divulgativos sobre sus colegios y universidades. Este monogr&#x00E1;fico es in&#x00E9;dito, por lo tanto, no solo por focalizarse en el mundo universitario jesuita, sino tambi&#x00E9;n por ser editado en una revista ajena a la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s y, adem&#x00E1;s, de tan alto prestigio.</p>

			<p>Los objetivos y las tem&#x00E1;ticas abordadas por los once art&#x00ED;culos de este monogr&#x00E1;fico han investigado una parte muy importante de los episodios que han determinado la trayectoria de las universidades jesuitas, los elementos <italic>sui generis</italic> que distinguen su cultura organizacional o sus nuevos desaf&#x00ED;os.</p>

			<p>El primer art&#x00ED;culo ha sido redactado por el jesuita Josep Mar&#x00ED;a Margenat y aborda, desde un punto de vista cultural y pedag&#x00F3;gico, el origen y alcance de los primeros colegios y universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, a la vez que el surgimiento de la “Ratio Studiorum”.</p>

			<p>A continuaci&#x00F3;n Borja Vivanco, tomando como referencia los discursos de Peter Hans Kolvenbach, reflexiona acerca del lugar que la promoci&#x00F3;n de la justicia ha de desempe&#x00F1;ar en la identidad y misi&#x00F3;n de las universidades jesuitas y especialmente como alternativa al “utilitarismo”, en boga en muchos centros de estudios superiores.</p>

			<p>En otro art&#x00ED;culo Aurelio Villa y Carl Antonius Lemke profundizan en las caracter&#x00ED;sticas del “paradigma Ledesma – Kolvenbach”, que gu&#x00ED;a hoy el modelo universitario de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, sobre la base de cuatro dimensiones: “humanitas”, “iustitia”, “fides” y “utilitas”.</p>

			<p>El jesuita Fernando de la Iglesia centra su art&#x00ED;culo en las Business Schools de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. Analiza su origen, su evoluci&#x00F3;n y sus retos, explorando en los aspectos m&#x00E1;s distintivos que han de describir este tipo de centros de estudios superiores, en virtud de los valores que inspiran al sistema universitario jesuita.</p>

			<p>En el siguiente art&#x00ED;culo Xabier Etxebarria estudia con profundidad el valor, el significado y los contenidos que deben distinguir a la ense&#x00F1;anza de la &#x00E9;tica desde las universidades jesuitas, aspecto que tradicionalmente ha configurado uno de los elementos m&#x00E1;s singulares de su oferta educativa. </p>

			<p>El jesuita Agust&#x00ED;n Ud&#x00ED;as, por su parte, hace un recorrido hist&#x00F3;rico a las aportaciones de los hijos de Ignacio de Loyola y de sus universidades a las diferentes disciplinas cient&#x00ED;ficas durante los dos &#x00FA;ltimos siglos, en concreto desde la restauraci&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s.</p>

			<p>Por otro lado, Jos&#x00E9; Sols se adentra en la vertiente social del pensamiento universitario del jesuita e intelectual Ignacio Ellacur&#x00ED;a, rector de la Universidad Centroamericana “Jos&#x00E9; Sime&#x00F3;n Ca&#x00F1;as” de El Salvador, asesinado en 1989.</p>

			<p>Cristina de la Cruz, mientras tanto, propone en su art&#x00ED;culo a la “justicia solidaria” como elemento <italic>sui generis</italic> de la recepci&#x00F3;n del paradigma de la Responsabilidad Social en las universidades jesuitas, a luz de su identidad y cultura educativa.</p>

			<p>El jesuita Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a Guibert, rector de la Universidad de Deusto, indaga en los rasgos espec&#x00ED;ficos y propuestas del “liderazgo ignaciano”, adem&#x00E1;s de presentarlo como paradigma sobre el cual sustentar la gobernanza de las universidades jesuitas y oportunidad para reflexionar sobre su identidad y su servicio apost&#x00F3;lico.</p>

			<p>Seguidamente, en su art&#x00ED;culo, Juan Antonio Senent analiza la misi&#x00F3;n universitaria jesuita en la promoci&#x00F3;n de la justicia y la ecolog&#x00ED;a, sobre las bases tanto de las &#x00FA;ltimas Congregaciones Generales de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s como de los retos culturales y sociales que hoy se plantean a la Humanidad.</p>

			<p>Finalmente, el historiador Javier G&#x00F3;mez se adentra en las universidades jesuitas de Centroam&#x00E9;rica, en la &#x00E9;poca convulsa de los a&#x00F1;os 60, 70 y 80 del siglo XX, estudiando su compromiso pol&#x00ED;tico a trav&#x00E9;s de su propuesta educativa.</p>

			<p>Este monogr&#x00E1;fico va destinado a personas no solo interesadas e involucradas en la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s y sus universidades. Es tambi&#x00E9;n dirigido al conjunto de profesionales o ciudadanos con inquietudes en la evoluci&#x00F3;n y los horizontes de la educaci&#x00F3;n superior, que profundizan en el di&#x00E1;logo entre la fe, la ciencia y la cultura o que investigan en los paradigmas pedag&#x00F3;gicos.</p>

			<p>Con este monogr&#x00E1;fico los autores han querido contribuir al estudio cient&#x00ED;fico del origen, la trayectoria y la realidad actual de las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. Han participado en su elaboraci&#x00F3;n profesores e investigadores, adscritos tanto a universidades jesuitas como a otras instituciones. Cuatro de los doce autores son jesuitas, uno de ellos rector de una universidad de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. Algunos art&#x00ED;culos han sido elaborados a partir de tesis doctorales defendidas en los a&#x00F1;os m&#x00E1;s recientes.</p>

			<p>Es nuestro deseo que este monogr&#x00E1;fico de la revista <italic>Arbor</italic> abra nuevas posibilidades para la investigaci&#x00F3;n y el debate cient&#x00ED;fico tanto sobre las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s como sobre otras, a trav&#x00E9;s de equipos multidisciplinares y asociados a diferentes instituciones.</p>

			<p>La trayectoria y el prestigio labrados por la revista <italic>Arbor</italic> en el terreno acad&#x00E9;mico, y en general por el Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas (CSIC), nos animaron hace casi tres a&#x00F1;os a un grupo heterog&#x00E9;neo de doctores a proponer y elaborar este monogr&#x00E1;fico. <italic>Arbor</italic> es posiblemente la revista generalista que ha logrado un mayor reconocimiento cient&#x00ED;fico en Espa&#x00F1;a.</p>

			<p>De manera an&#x00E1;loga, deseamos que este monogr&#x00E1;fico sirva tambi&#x00E9;n de punto de partida para intensificar, en el futuro, la relaci&#x00F3;n entre las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s y el CSIC.</p>

			<p>Desde su fundaci&#x00F3;n hace m&#x00E1;s de 70 a&#x00F1;os, la revista <italic>Arbor</italic> ha servido de lugar de encuentro para el debate y el estudio libre y cient&#x00ED;fico, en el que han participado algunos de los intelectuales espa&#x00F1;oles m&#x00E1;s prestigiosos, no pocos de ellos cat&#x00F3;licos, como por ejemplo el catedr&#x00E1;tico Rafael Calvo Serer, uno de sus directores m&#x00E1;s afamados.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, es oportuno se&#x00F1;alar que la publicaci&#x00F3;n del monogr&#x00E1;fico tiene lugar al poco tiempo de finalizar la Congregaci&#x00F3;n General XXXVI de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, en la que ha resultado elegido, como nuevo sucesor de Ignacio de Loyola, el venezolano Arturo Sosa, reconocido intelectual que ha sido rector de la Universidad Cat&#x00F3;lica del T&#x00E1;chira, en Venezuela.</p>

			<p>La edici&#x00F3;n de este monogr&#x00E1;fico coincide, a la vez, con el fallecimiento de Peter Hans Kolvenbach, superior general de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s desde 1983 hasta 2008. Kolvenbach respald&#x00F3; de manera significativa -a trav&#x00E9;s de sus discursos universitarios- el apostolado intelectual, reflexionando y renovando su paradigma. El monogr&#x00E1;fico va dedicado a su memoria, como se&#x00F1;al de reconocimiento y agradecimiento.</p>

			
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