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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2016.782n6005</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2016.782n6005</article-id>
			 
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				<subject>UNIVERSIDADES JESUITAS. CULTURA, CIENCIA, COMPROMISO Y FRONTERA / JESUIT UNIVERSITIES. CULTURE, SCIENCE, COMMITMENT AND BORDER</subject>
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				<article-title>La docencia actual de la &#x00E9;tica en las universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a</article-title>
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					<trans-title>The current teaching of ethics at the Jesuit universities in Spain</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">La docencia actual de la &#x00E9;tica en las universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a</alt-title>
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					 <surname>Etxeberria</surname>
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			<aff id="U1">Universidad de Deusto</aff>
			
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				<corresp id="cor1"><email xlink:href="xetxemau@deusto.es">xetxemau@deusto.es</email></corresp>
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				<year>2016</year>
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			<year>2016</year>
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			<volume>192</volume>
			<issue>782</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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				<title>RESUMEN</title>
				<p> En este art&#x00ED;culo se presenta y analiza la docencia de la &#x00E9;tica en los &#x00FA;ltimos 20 a&#x00F1;os en las universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a. Se combina para ello el acercamiento hist&#x00F3;rico y sistem&#x00E1;tico. Respecto a este, se resalta la focalizaci&#x00F3;n de esa docencia en la &#x00E9;tica de las profesiones, destacando todas sus implicaciones. Entre estas son importantes: la asunci&#x00F3;n de un enfoque de universalidad y pluralidad armonizado con la identidad jesuita de la universidad, la inclusi&#x00F3;n de la dimensi&#x00F3;n fundamental y c&#x00ED;vica de la &#x00E9;tica, el enraizamiento en los contextos sociales e hist&#x00F3;ricos de las profesiones, la concepci&#x00F3;n compleja de la &#x00E9;tica profesional pivotada en el bien interno de las profesiones. Se concluye proponiendo procesos de ense&#x00F1;anza-aprendizaje que reasuman todos estos supuestos y ofreciendo la experiencia al &#x00E1;mbito universitario como una de las referencias posibles para debatir el lugar de la &#x00E9;tica en la Universidad.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>This article presents and analyses the teaching of ethics at Jesuit universities in Spain over the last 20 years and achieves this by combining historical and systematic approaches. The systematic approach highlights the importance given to the teaching of the ethics of professions, emphasizing its main implications: the assumption of an understanding of universality and plurality congruent with the Jesuit identity of the university; inclusion of the fundamental and civic dimensions of ethics; the embedding of ethics within the social and historical contexts of the professions; the multifaceted conception of ethics based on the intrinsic goodness in each profession. It concludes by proposing teaching-learning strategies that incorporate the above-mentioned perspectives and offering the experience of Jesuit universities as a contribution to the debate on the position of ethics in universities.</p>
			</trans-abstract>
			
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				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Secularidad</kwd>
				<kwd>pluralismo</kwd>
				<kwd>profesi&#x00F3;n</kwd>
				<kwd>&#x00E9;tica de las profesiones</kwd>
				<kwd>bien interno</kwd>
				<kwd>docencia de la &#x00E9;tica</kwd>
			</kwd-group>
						
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Secularity</kwd>	
				<kwd>pluralism</kwd>
				<kwd>profession</kwd>
				<kwd>ethics of the professions</kwd>
				<kwd>intrinsic goodness</kwd>
				<kwd>teaching of ethics</kwd>
			</kwd-group>
			
		
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	<body>	
			
		<sec id="S1">
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>

			<p>El objetivo de este trabajo es dar cuenta reflexiva del lugar y modo de la docencia de la &#x00E9;tica dirigida a <italic>todo el alumnado</italic> (descarto aqu&#x00ED;, por tanto, la atenci&#x00F3;n a la &#x00E9;tica filos&#x00F3;fica o la moral teol&#x00F3;gica en las facultades respectivas como parte de su curr&#x00ED;culo espec&#x00ED;fico) en las universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a en la actualidad. Debo advertir al respecto que no pretendo ofrecer una descripci&#x00F3;n detallada de la historia recorrida ni de los programas educativos existentes, aunque aparecer&#x00E1;n datos significativos especialmente de la primera, ni tampoco hacer una evaluaci&#x00F3;n de la pr&#x00E1;ctica realizada, con sus logros y con sus carencias y contradicciones. Me centro m&#x00E1;s bien en la propuesta como tal. Por una raz&#x00F3;n interna a estas universidades: vale la pena dedicarse a repensarla, para darle m&#x00E1;s solidez. Y una raz&#x00F3;n externa, especialmente relevante por el lugar en el que este texto se publica: creo que la propuesta es suficientemente inspiradora como para ser considerada una referencia valiosa, con otras, en los debates universitarios en general –que, por tanto, desborden el &#x00E1;mbito jesuita y privado- en torno a un tema tan importante como el del lugar de la &#x00E9;tica en las universidades. </p>

			<p>Se impone adem&#x00E1;s una segunda observaci&#x00F3;n introductoria: ni tengo ni pretendo ninguna representaci&#x00F3;n institucional sobre esta cuesti&#x00F3;n. Lo que supone que lo que diga estar&#x00E1; arraigado en los procesos y debates que hemos tenido los que nos hemos ocupado del tema en UNIJES (la red de universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a), ser&#x00E1; deudor de ellos, pero a su vez, estar&#x00E1; sujeto a mis interpretaciones y desarrollos. Desde la consideraci&#x00F3;n, adem&#x00E1;s, de que dentro de esta red, aunque se comparten pautas comunes respecto a la docencia de la &#x00E9;tica, ha habido y hay un significativo pluralismo, debido a la historia singular de cada entidad universitaria y a su reconocida autonom&#x00ED;a.</p>
		</sec>
		<sec id="S2">
			<title>EL TRASFONDO DE UN CAMBIO CULTURAL</title>

			<p>La propuesta de ense&#x00F1;anza-aprendizaje de la &#x00E9;tica que voy a considerar tiene como trasfondo explicativo y en parte fundamentador un cambio de perspectiva cultural dentro de la universidad jesuita: el que supone hacerse cargo de la secularidad y el pluralismo no como hechos sociales llamados incluso a ser combatidos, sino como valores, si se postulan de un cierto modo.</p>

			<p>En la tradicional definici&#x00F3;n de estas universidades como cat&#x00F3;licas y jesuitas figuraba hist&#x00F3;ricamente el rechazo a la secularidad y al pluralismo que van emergiendo a partir de la modernidad ilustrada; rechazo que se trataba de hacer plenamente efectivo en el interior de ellas. El adjetivo “cat&#x00F3;lico-jesuita”, que marcaba la identidad propia, reconfiguraba decisivamente –y de acuerdo con la ortodoxia estricta-, al menos de modo oficial, el sustantivo universidad en los temas de valores &#x00E9;ticos y de sentido. Podr&#x00ED;a situarse en los a&#x00F1;os 70 el momento de crisis de esta visi&#x00F3;n, tanto por factores externos –empuje social fuerte de la visi&#x00F3;n secular, detectable en alumnos y profesores seglares-, como internos –cuestionamiento argumentado de sus supuestos dentro de la universidad-. Ello acarrea en los 80, con variaciones entre los diversos Centros, un debilitamiento del enfoque precedente y una aceptaci&#x00F3;n f&#x00E1;ctica al interior de ellos de dimensiones importantes de secularidad y pluralidad. Pero habr&#x00E1; que esperar a los 90 para que vaya emergiendo un nuevo planteamiento argumentado en torno a tales dimensiones, a fin de encontrarles un lugar formal dentro de la propia universidad, que pueda armonizarse, aunque sea tensionalmente, con la identidad jesuita. </p>

			<p>En Espa&#x00F1;a esta evoluci&#x00F3;n estuvo marcada por una historia en la que el franquismo tuvo un papel relevante que no hay que ignorar. Pero la evoluci&#x00F3;n como tal ha sido algo com&#x00FA;n, al menos en los contextos culturales occidentales, aunque con especificidades en modos y tiempos seg&#x00FA;n los pa&#x00ED;ses. Por ejemplo, en la AJCU, red norteamericana de universidades jesuitas, se public&#x00F3; un estudio (Appleyard y Gray, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>) en el que se proponen tres modelos sucesivos por los que habr&#x00ED;an pasado sus centros: el modelo “control”, hasta comienzos de los 60, que buscaba generar egresados fieles a la fe cristiana y a la doctrina moral de la Iglesia prevaticana y recelosos del pluralismo; el modelo “profesi&#x00F3;n”, hasta bien entrados los 80, en el que la identidad cat&#x00F3;lica es desplazada a un departamento de pastoral –separaci&#x00F3;n- y el trabajo com&#x00FA;n se centra en educar al buen profesional; y el modelo “misi&#x00F3;n”, a partir de los 90 que, cuestionando la autorrelegaci&#x00F3;n de las cuestiones de fe-sentido y valores-&#x00E9;tica a un &#x00E1;rea perif&#x00E9;rica y al mero respeto a la conciencia individual, busca que la identidad jesuita impregne el conjunto de la universidad pero sin que eso suponga volver al modelo control.</p>

			<p>Por mi parte, no ya en perspectiva hist&#x00F3;rico-descriptiva sino tipol&#x00F3;gico-propositiva, he planteado tres opciones posibles o modelos respecto a cuestiones de &#x00E9;tica y sentido, ante los que las universidades privadas en general tendr&#x00ED;an que posicionarse: el de confesionalidad omniabarcante, en el que no hay pluralismo interno aunque se respete desde la distancia el externo; el de laicidad, en el que se propugna oficialmente la neutralidad e imparcialidad de la instituci&#x00F3;n; el de confesionalidad inspiradora, en el que se articula complejamente la acogida del pluralismo interno con la asunci&#x00F3;n de la identidad propia –en nuestro caso, jesuita- de la universidad en cuanto tal.<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref> Como puede constatarse, este &#x00FA;ltimo modelo que aqu&#x00ED; no puedo describir en detalle, pretende ofrecer un marco de comprensi&#x00F3;n y orientaci&#x00F3;n al reto de la armonizaci&#x00F3;n antes indicado. Advierto que, como tal, ni es un modelo oficial en UNIJES, ni expresa una manera &#x00FA;nica de afrontar el reto en ella, pues hay variaciones significativas tanto en profesores como en responsables de los Centros. Pero creo que, en lo m&#x00E1;s b&#x00E1;sico de &#x00E9;l y en la pr&#x00E1;ctica, hay un acuerdo ampliamente compartido. </p>

			<p>Pues bien, considero que la propuesta de docencia de la &#x00E9;tica que presento se sit&#x00FA;a en los entornos de este tercer modelo. Se concreta del siguiente modo: la &#x00E9;tica que se plantea obligatoriamente a todo el alumnado, del que se respeta emp&#x00E1;ticamente la pluralidad en cuestiones de moral y sentido, debe tener una fundamentaci&#x00F3;n que se sostenga secularmente de modo asumible por todos, sin referencia, por tanto, a referentes religiosos trascendentes; y unos contenidos que, expresando propuestas normativas universalizables y por tanto con conocimiento riguroso de ellas exigible a todos, incluyan como valor el pluralismo &#x00E9;ticamente leg&#x00ED;timo respecto a ideales de vida buena. Esto se traduce en la pr&#x00E1;ctica en la remisi&#x00F3;n a una &#x00E9;tica c&#x00ED;vica sustentada en los derechos humanos y a una &#x00E9;tica profesional –en la que se ha hecho m&#x00E1;s &#x00E9;nfasis en UNIJES, como se ver&#x00E1;- que, incorporando la primera, tiene tambi&#x00E9;n las mismas conexiones con la secularidad y la pluralidad. Como tales, ambas pueden ser ense&#x00F1;adas por profesores creyentes y no creyentes. </p>

			<p>Ahora bien –matiz importante para que no nos situemos en el modelo de laicidad-, esta &#x00E9;tica c&#x00ED;vica y profesional deber&#x00E1; remitirse a una secularidad <italic>abierta en todos</italic> a contemplar la posibilidad de razonabilidad argumentada de propuestas morales y de sentido, incluyendo entre ellas las espiritual y religiosamente sustentadas. A estas &#x00FA;ltimas, adem&#x00E1;s, se les da espacio formal en materias optativas tambi&#x00E9;n regladas, ofrecidas a la libertad de los alumnos, y en iniciativas no regladas que expresan, manifiestamente, la identidad cristiano-jesuita. Sin que ello suponga, hay que a&#x00F1;adir, que se dise&#x00F1;an intencionalmente espacios marginales a la vida universitaria. Primero, porque lo com&#x00FA;n y lo optativo est&#x00E1;n amparados por la misma l&#x00F3;gica b&#x00E1;sica. Segundo, porque as&#x00ED; como la secularidad propuesta no cierra <italic>per se</italic> a lo religioso, la fe cristiana que se sabe, para ser tal, necesariamente acogida en la libertad y expandida en el amor, no solo no bloquea el respeto al diferente, sino que aporta al creyente una potente raz&#x00F3;n a&#x00F1;adida a la secular que todos comparten.<xref ref-type="fn" rid="NOTE2">2</xref> Hay as&#x00ED;, a la vez, en interacci&#x00F3;n tensional en s&#x00ED; fecunda aunque no f&#x00E1;cil en la pr&#x00E1;ctica, confesionalidad cristiano-jesuita inspiradora de todas las iniciativas de la universidad y respeto a la secularidad y la pluralidad de los no creyentes. Lo ideal es que esto se complete encontrando espacios espec&#x00ED;ficos de di&#x00E1;logo en la universidad, a los que convocar a todos, para confrontar argumental e incluso testimonialmente, las diferencias. </p>
		</sec>
		<sec id="S3">
			<title>UN APUNTE HIST&#x00D3;RICO</title>

			<p>El comienzo expl&#x00ED;cito de la propuesta que estoy presentando de docencia en la red de universidades jesuitas en Espa&#x00F1;a (llamada COCESU hasta 2004 en que pasa a denominarse UNIJES) debe situarse en enero de 1993. En esta fecha la Universidad de Comillas organiza en El Escorial, con fuerte apoyo institucional, un Simposio de &#x00C9;tica de las profesiones, al que son invitados a participar representantes de los otros Centro de COCESU. En &#x00E9;l, adem&#x00E1;s de la exposici&#x00F3;n y debate de las ponencias (Fern&#x00E1;ndez y Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">1994</xref>), se constata la necesidad de establecer convocatorias peri&#x00F3;dicas de representantes de los Centros para intercambiar experiencias, reflexionar juntos y avanzar en una cierta coordinaci&#x00F3;n en la docencia de esta materia y en la promoci&#x00F3;n de iniciativas conjuntas. </p>

			<p>Esto se plasma en la constituci&#x00F3;n formal, en enero de 1994, del “Grupo de &#x00E9;tica de las profesiones” que, amparado por los responsables de COCESU y de sus Centros, se encarga de asumir esos objetivos. Arranca con criterios muy b&#x00E1;sicos: a) aunque se considera que la &#x00E9;tica debe estar presente en el aprendizaje de todas la materias de cada carrera, se ve muy conveniente que haya una asignatura espec&#x00ED;fica que incluya la &#x00E9;tica profesional <italic>en todas ellas</italic> –hasta ese momento &#x00FA;nicamente se impart&#x00ED;a deontolog&#x00ED;a jur&#x00ED;dica, &#x00E9;tica empresarial y poco m&#x00E1;s-, no solo por realismo, pues es dif&#x00ED;cil pensar que va a estar transversalmente presente en todas las disciplinas de las diversas carreras, sino tambi&#x00E9;n para mostrar que se trata de una disciplina que tiene su propia consistencia y autonom&#x00ED;a, desde las que cabe interpelar a las dem&#x00E1;s y a la profesi&#x00F3;n como tal; b) dado el pluralismo del alumnado universitario y la pretensi&#x00F3;n de dirigirse a todos, el enfoque de esta materia debe ser el de la &#x00E9;tica filos&#x00F3;fica, lo que reclama que se resit&#x00FA;e el modo y lugar de la inspiraci&#x00F3;n cristiana de la universidad –aunque este objetivo no se plantee dentro del Grupo-; c) en el dise&#x00F1;o e implantaci&#x00F3;n de la materia habr&#x00E1; que respetar los procesos propios de cada centro, en funci&#x00F3;n de su historia y sus contextos. Para la puesta en marcha de todo esto se aprovecha el hecho de que, a partir de 1993, las universidades espa&#x00F1;olas tienen que ir reelaborando sus planes de estudios siguiendo las directrices generales y espec&#x00ED;ficas que el Estado hab&#x00ED;a formulado entre 1987 y 1992, que desarrollaban la ley de Reforma Universitaria, lo que facilit&#x00F3; la introducci&#x00F3;n de las &#x00E9;ticas de las profesiones.<xref ref-type="fn" rid="NOTE3">3</xref></p>

			<p>El Grupo de &#x00E9;tica de las profesiones ha pretendido ser algo m&#x00E1;s que el de los representantes de las universidades. En &#x00E9;l se distinguen tres c&#x00ED;rculos: el primero est&#x00E1; compuesto por esos representantes, con los objetivos de comunicaci&#x00F3;n, est&#x00ED;mulo y coordinaci&#x00F3;n de iniciativas comunes; el segundo lo configuran todos los profesores que imparten &#x00E9;tica profesional, para los que se impulsan iniciativas diversas que faciliten su tarea; el tercero, potencialmente, lo constituye el conjunto de profesores, para fomentar la dimensi&#x00F3;n transversal de la &#x00E9;tica en todas las disciplinas. Dirigidas a los c&#x00ED;rculos segundo y tercero se realizan encuentros de formaci&#x00F3;n y di&#x00E1;logo en cada Centro. Adem&#x00E1;s, para los componentes del c&#x00ED;rculo segundo, se han promovido iniciativas a nivel de UNIJES, entre las que destacan: un amplio e intenso curso de formaci&#x00F3;n de profesores de &#x00C9;tica profesional, en los inicios de la puesta en marcha de la propuesta; simposios y jornadas sobre temas diversos como, entre otros, &#x00E9;tica de las profesiones jur&#x00ED;dicas, &#x00E9;tica empresarial, &#x00E9;tica y turismo, crisis de la democracia; la elaboraci&#x00F3;n de una colecci&#x00F3;n de manuales de &#x00E9;tica de las profesiones, editada por Descl&#x00E9;e de Brouwer que, por supuesto, tiene vocaci&#x00F3;n de difundirse en el conjunto de las universidades e incluso fuera de ellas. En ella se han publicado ya 14 vol&#x00FA;menes, que invito al lector a visualizar en la web de la editorial.</p>

			<p>El horizonte que se contempla con esta opci&#x00F3;n docente queda muy bien plasmado en el primer rasgo de la identidad y misi&#x00F3;n de la red jesuita, formulado ya en su etapa como UNIJES: “Formar hombres y mujeres como profesionales competentes y ciudadanos responsables que pongan su saber y sus competencias al servicio de los dem&#x00E1;s” (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.unijes.net">http://www.unijes.net</ext-link>). En lo que sigue, me propongo desarrollar todo lo implicado en &#x00E9;l, ya con enfoque sistem&#x00E1;tico m&#x00E1;s que hist&#x00F3;rico.</p>
		</sec>
		<sec id="S4">
			<title>&#x00C9;TICA FUNDAMENTAL, C&#x00CD;VICA Y PROFESIONAL</title>

			<p>Lo que aglutina la propuesta de docencia de la &#x00E9;tica en UNIJES, como he adelantado, aunque con variaciones entre los Centros al concretarla en ellos, es la &#x00E9;tica profesional. Ahora bien, esta es tomada en su sentido m&#x00E1;s implicativo. En todo profesional, con su identidad correspondiente, late la condici&#x00F3;n de persona individual que, con sus relaciones intersubjetivas, persigue una vida realizada, y la de ciudadano llamado a empe&#x00F1;arse con los dem&#x00E1;s en la convivencia en justicia y el logro del bien p&#x00FA;blico. Pero no se trata de tres dimensiones que deban contemplarse en yuxtaposici&#x00F3;n: el ideal de persona buena se logra cuando se imbrican las vivencias &#x00E9;ticas de las tres, en interpelaciones y apoyos mutuos. Se parta de la que se parta, se trata de incluir a las otras dos, no artificial y voluntaristamente, sino como desarrollo interno de ella. Lo que la propuesta pretende es, precisamente, que, desde el foco de la profesi&#x00F3;n, se comprenda que esta, si es bien vivida, se enra&#x00ED;za y se expande en la vida c&#x00ED;vica, a la vez que plenifica personalmente a quien la ejerce. </p>

			<p>En la pr&#x00E1;ctica docente, esto se traduce en ofrecer una materia que sintetice la &#x00E9;tica c&#x00ED;vica y profesional, como es llamada expresamente en algunos centros de UNIJES. El profesional tiene que ser un buen ciudadano m&#x00E1;s all&#x00E1; de su profesi&#x00F3;n, pero tambi&#x00E9;n serlo a trav&#x00E9;s de esta, impregn&#x00E1;ndola de sentido c&#x00ED;vico, abierto a no descuidar su horizonte personal de plenitud. Es esto lo que justifica que la materia tenga pretensi&#x00F3;n de obligatoriedad para todo el alumnado. El que la s&#x00ED;ntesis se realice a partir de la profesi&#x00F3;n, le tiende a dar una concreci&#x00F3;n y una motivaci&#x00F3;n con fuerza pedag&#x00F3;gica. En cuanto a los contenidos m&#x00E1;s propiamente c&#x00ED;vicos, para precisarlos se muestran muy adecuadas las categor&#x00ED;as de &#x00E9;tica c&#x00ED;vica que se nos impone, remitiendo a los derechos humanos en su interdependencia e indivisibilidad, y de &#x00E9;ticas <italic>de plenitud</italic>, optativas, que acompa&#x00F1;an los caminos personales libres hacia una vida lograda, con sus complejas relaciones llamadas a plantearse ajustadamente. Es a trav&#x00E9;s de estas categor&#x00ED;as como puede concretarse la dimensi&#x00F3;n c&#x00ED;vica de toda profesi&#x00F3;n y el civismo que la desborda.</p>

			<p>Pero hay todav&#x00ED;a m&#x00E1;s inclusividades. La &#x00E9;tica profesional es una expresi&#x00F3;n de la &#x00E9;tica aplicada, la que remite, por definici&#x00F3;n, a la &#x00E9;tica fundamental, llamada a ofrecer la consistencia argumental &#x00FA;ltima de lo que se propone, el rigor b&#x00E1;sico de la materia. Tenemos as&#x00ED;, con l&#x00F3;gica deductiva, una &#x00E9;tica fundamental, que sustenta e inspira las &#x00E9;ticas aplicadas, entre las que, en sociedades como las nuestras, es clave la que se concreta en las profesiones. Pero cabe tambi&#x00E9;n contemplar el proceso inductivamente, en una especie de c&#x00ED;rculo virtuoso: ahora son las profesiones las que plantean retos e iluminaciones que aclaran lo que es la &#x00E9;tica aplicada as&#x00ED; como las conexiones que esta tiene que mantener con la &#x00E9;tica fundamental. Un texto de Hortal, quien ha ejercido un liderazgo relevante en la propuesta que estoy analizando, desarrolla sugerentemente esta l&#x00ED;nea, al mostrar que, sin negar que el todo ilumine la parte, tambi&#x00E9;n es muy importante indagar c&#x00F3;mo la luz que se desprende de la parte puede ayudar a ver mejor el todo. As&#x00ED;, nos dice, la &#x00E9;tica aplicada, y en concreto la profesional, con sus objetivos pr&#x00E1;cticos, empuja a elaborar aspectos de la teor&#x00ED;a &#x00E9;tica que no aparecen desde la mera preocupaci&#x00F3;n por las fundamentaciones universalistas, porque “solo en lo particular se hace presente lo universal, y los principios nunca se acaban de entender bien si no es despu&#x00E9;s de haberlos ido pasando por los diferentes contextos” (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2004</xref>, p. 187).</p>

			<p>Cuando se quiere resaltar todo esto, que debe tener su proyecci&#x00F3;n en las metodolog&#x00ED;as utilizadas en la docencia, a la materia se le llama “&#x00E9;tica fundamental y profesional”. Que esta cuesti&#x00F3;n es relevante en la propuesta de docencia que comento resulta manifiesto en el hecho de que en la colecci&#x00F3;n de manuales UNIJES a la que me he referido antes, el primero de ellos, que se me encomend&#x00F3; redactar, se titula “Temas b&#x00E1;sicos de &#x00E9;tica”, esto es, expone la &#x00E9;tica fundamental que conviene tener presente para las &#x00E9;ticas de las diversas profesiones que se tratan en los otros vol&#x00FA;menes. A este respecto conviene advertir que cuando se hace referencia a esta &#x00E9;tica fundamentadora de lo profesional, se propone que se tenga presente no &#x00FA;nicamente su perspectiva estrictamente normativa o deontol&#x00F3;gica, sino tambi&#x00E9;n la teleol&#x00F3;gica, incluyendo su variable aretol&#x00F3;gica (Etxeberria, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2000</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2004a</xref>). Ello es debido a que al afrontar lo que es la &#x00E9;tica profesional es muy relevante el <italic>telos</italic> interno de cada profesi&#x00F3;n, con su dinamismo propio a la hora de configurar la normatividad, como se ver&#x00E1; luego.</p>

			<p>La inclusividad inserta en la &#x00E9;tica profesional no es reclamada &#x00FA;nicamente por el dinamismo interno de esta. Tambi&#x00E9;n, y especialmente, lo es por la persona clave en el proceso de ense&#x00F1;anza-aprendizaje, el alumno. Es &#x00E9;l como persona el que integra las dimensiones m&#x00E1;s subjetivas con las c&#x00ED;vicas y las profesionales –en proyecto-. Se trata de invitarle, a trav&#x00E9;s de un proceso pedag&#x00F3;gico, a que las vivencie imbricadamente de modo &#x00E9;tico, como realidad actual y como proyecto de vida. En este sentido, la docencia de la &#x00E9;tica que se propugna en UNIJES no tiene una mera finalidad te&#x00F3;rica –cognitiva-, tiene una finalidad pr&#x00E1;ctica de realizaci&#x00F3;n de la vida moral, en el alumno y en el profesor que le acompa&#x00F1;a. En esto seguimos a Arist&#x00F3;teles cuando nos recuerda que “investigamos no para saber qu&#x00E9; es la virtud, sino para ser buenos, ya que de otro modo ning&#x00FA;n beneficio sacar&#x00ED;amos de ella” (<xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1988</xref>, p. 160).</p>
		</sec>
		<sec id="S5">
			<title>SOBRE LAS PROFESIONES</title>

			<p>La focalizaci&#x00F3;n –as&#x00ED; entendida- en las profesiones de la “materia obligatoria” de &#x00E9;tica para todo el alumnado que se ofrece en UNIJES, no se apoya &#x00FA;nicamente en razones pedag&#x00F3;gicas de concreci&#x00F3;n y motivaci&#x00F3;n. Tiene que ver tambi&#x00E9;n con lo que las profesiones son y con el papel tan relevante que ocupan hoy en d&#x00ED;a, tanto subjetiva como socialmente. Es decir, hay razones cuantitativas y cualitativas para el centramiento en ellas. Cuantitativamente, se ha dicho con raz&#x00F3;n, que vivimos en una sociedad profesionalizada como nunca. Cualitativamente, lo que de por s&#x00ED; es y supone la profesi&#x00F3;n nos pone en contacto expreso con la &#x00E9;tica. Desarrollo esto &#x00FA;ltimo.</p>

			<p>Dentro del Grupo de &#x00C9;tica de las Profesiones, ha sido Augusto Hortal quien, apoy&#x00E1;ndose en estudios de soci&#x00F3;logos relevantes, m&#x00E1;s esfuerzo ha dedicado a definirlas. Son, nos dice en sus primeras aproximaciones, “un conjunto de actividades ocupacionales en las que de forma institucionalizada se presta un servicio espec&#x00ED;fico a la sociedad por parte de un conjunto de personas espec&#x00ED;ficamente preparadas y facultadas para ello, y que se dedican de forma estable a estas actividades obteniendo de ellas su medio de vida” (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1994b</xref>, p. 15; ver tambi&#x00E9;n Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">1993</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2002</xref>). Posteriormente, inspir&#x00E1;ndose en Kasher (<xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2005</xref>), a&#x00F1;ade nuevos matices. En la profesi&#x00F3;n: se dan conocimientos sistem&#x00E1;ticos espec&#x00ED;ficos y destrezas pr&#x00E1;cticas necesarias para actuar; que se asientan en un compromiso de mejora que, huyendo de la mera reiteraci&#x00F3;n mec&#x00E1;nica, sabe confrontarse con la novedad; que abocan a iniciativas que tienen como criterio de excelencia el bien interno de la pr&#x00E1;ctica profesional correspondiente; pr&#x00E1;ctica cuyo significado se capta plenamente cuando se percibe la contribuci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica que ofrece al conjunto de las personas y la sociedad tomadas en su globalidad. </p>

			<p>Como se puede ver, en esta definici&#x00F3;n descriptiva hay ya dimensiones latentemente &#x00E9;ticas, teleol&#x00F3;gica y deontol&#x00F3;gicamente. Se concentran en el servicio espec&#x00ED;fico que la profesi&#x00F3;n ofrece a la sociedad y que debe ser considerado su bien interno, al que tienen que estar subordinados conocimientos y destrezas. En la definici&#x00F3;n va impl&#x00ED;cita la tesis de que el profesional es tal cuando es buen profesional, por tener que orientar su iniciativa por este criterio de bien. Por decirlo con un ejemplo extremo, los m&#x00E9;dicos al servicio del holocausto nazi no solo no eran m&#x00E9;dicos moralmente buenos, no eran m&#x00E9;dicos aunque dominaran muy bien conocimientos y t&#x00E9;cnicas propios de la medicina. Y yendo a ejemplos cotidianos: en igualdad de condiciones tecnocient&#x00ED;ficas diagnostica mejor –sirve mejor al bien interno de curar, prevenir y aliviar la enfermedad- el m&#x00E9;dico con virtudes morales como la escucha, que se muestran as&#x00ED; insertas en la pr&#x00E1;ctica m&#x00E9;dica. No entro aqu&#x00ED; en el debate que puede despertar esta tesis. Me limito a se&#x00F1;alar que, incluso si no es defendida en su radicalidad,<xref ref-type="fn" rid="NOTE4">4</xref> es manifiesto que ning&#x00FA;n profesional puede ignorar que su actividad, en cuanto est&#x00E1; al servicio de un objetivo, se encuentra inexorablemente abocada a situarse en un marco moral, lo quiera &#x00E9;l o no. Con lo que se le impone el reto de rehuir tanto el enfoque separatista de la profesi&#x00F3;n, desde el que se defiende que sus normas tienen que extraerse exclusivamente de la racionalidad propia de ella, como el enfoque moralista que descuida la competencia tecnocient&#x00ED;fica, presuponiendo que la suple la buena voluntad &#x00E9;tica; es propio del (buen) profesional imbricar creativamente ambas perspectivas (Etxeberria, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2004a</xref>).</p>

			<p>Estas categor&#x00ED;as de pr&#x00E1;ctica y bien interno de ella –que consideramos centrales para la &#x00E9;tica profesional- han sido tomadas de MacIntyre. Por pr&#x00E1;ctica entiende este pensador “cualquier forma coherente y compleja de actividad humana cooperativa, establecida socialmente, mediante la cual se realizan los bienes inherentes a la misma mientras se intenta lograr los modelos de excelencia que le son apropiados a esa forma de actividad” (MacIntyre, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">1987</xref>, p. 233). Las pr&#x00E1;cticas son mucho m&#x00E1;s amplias que las profesiones, pero todas estas son pr&#x00E1;cticas. Sus bienes internos son los diversos tipos de servicios, espec&#x00ED;ficos de cada profesi&#x00F3;n, que ofrecen a la comunidad. Con ocasi&#x00F3;n del ejercicio de la pr&#x00E1;ctica el profesional puede lograr bienes externos a ella, como el dinero, el poder o la fama. Pero solo son leg&#x00ED;timos si no se persiguen instrumentalizando o contradiciendo los bienes internos; si estos son subordinados a los externos se cae en la corrupci&#x00F3;n de la pr&#x00E1;ctica, la profesional en nuestro caso. La excelencia de esta, en cambio, viene determinada por el logro del bien interno, que precisar&#x00E1;, de todos modos, los conocimientos y destrezas correspondientes. </p>

			<p>Con estas consideraciones hechas a la definici&#x00F3;n de profesi&#x00F3;n nos estamos adentrando, como se ve y por dinamismos internos, en la &#x00E9;tica de ella. Pero de momento quiero mantenerme en un nivel de arranque descriptivo, aunque tenga derivaciones morales. Un elemento de facticidad en las profesiones que se nos impone es el de su contextualidad e historicidad. Son ineludiblemente una realidad social, cultural e hist&#x00F3;ricamente marcada, que se expresa en su <italic>ethos</italic>. Porque es, en efecto, en la historia de una tradici&#x00F3;n, en constante transformaci&#x00F3;n fruto de din&#x00E1;micas internas y de relaciones externas, en donde se forjan. En ella se define en concreto: qu&#x00E9; profesiones se configuran, en qu&#x00E9; consiste la competencia profesional que se les supone (en saberes y destrezas), c&#x00F3;mo se concretan los bienes y servicios que le demanda la sociedad y c&#x00F3;mo son interpretados (hay de por medio intensos procesos hermen&#x00E9;uticos, por ejemplo, para definir qu&#x00E9; es la salud que atiende el m&#x00E9;dico o la educaci&#x00F3;n que ofrece el pedagogo), c&#x00F3;mo se institucionalizan, etc. Aunque, por otro lado, si es cierto que los cambios sociales implican cambios profesionales, tambi&#x00E9;n puede suceder lo contrario, que sean las corporaciones profesionales monopolizando ciertos espacios de poder las que impulsen cambios, aunque resulte menos com&#x00FA;n.</p>

			<p>Esta realidad emp&#x00ED;rica de las profesiones tiene un claro impacto en la &#x00E9;tica profesional. Muestra, para empezar, que ellas nos colocan de lleno en las din&#x00E1;micas de la construcci&#x00F3;n social, con la relevancia que esto supone para el bien com&#x00FA;n y la justicia. Privan de este modo a las propuestas &#x00E9;ticas en general y a las profesionales en particular de toda pretensi&#x00F3;n de ahistoricidad y aculturalidad, sin que ello deba significar que se cae en el relativismo: los valores en juego se interpretan en el contexto, son estimulados por &#x00E9;l, se encarnan en &#x00E9;l abri&#x00E9;ndose as&#x00ED; a expresiones plurales, pero manteniendo su fuerza cr&#x00ED;tica e innovadora frente a &#x00E9;l, esto es, no siendo mero contexto. La &#x00E9;tica profesional entra en contacto con todo esto. Por eso, conocer la historia de cada profesi&#x00F3;n, al menos en sus grandes rasgos, es una v&#x00ED;a muy adecuada para comprender mejor lo que &#x00E9;ticamente se le debe reclamar hoy, a trav&#x00E9;s de su ajustamiento cr&#x00ED;tico a su contexto y de las transformaciones que se precisen en su <italic>ethos</italic>.</p>

			<p>El contexto social actual est&#x00E1; causando cambios significativos en las profesiones en general, aparte de los que provoca en profesiones espec&#x00ED;ficas, haciendo incluso que unas desaparezcan y otras emerjan. En plan gen&#x00E9;rico las transformaciones est&#x00E1;n ligadas en especial a dos fen&#x00F3;menos: el de su gran tecnologizaci&#x00F3;n y el de su fuerte corporativizaci&#x00F3;n e inserci&#x00F3;n en organizaciones privadas y p&#x00FA;blicas, compatible con din&#x00E1;micas de gran flexibilizaci&#x00F3;n cuando son actividades profesionales realizadas virtualmente en internet (lo que, por cierto, puede exigir que se matice la definici&#x00F3;n que se dio de lo que es la profesi&#x00F3;n). No es este el lugar para analizar tales fen&#x00F3;menos. Simplemente lo es para destacar c&#x00F3;mo ambos suponen retos muy relevantes para la &#x00E9;tica de las profesiones. El segundo, por lo que tiene que ver con la problem&#x00E1;tica del corporativismo y de la contribuci&#x00F3;n de las profesiones al bien com&#x00FA;n y la justicia en situaciones no tanto de responsabilidad individual cuanto de co-responsabilidad organizacional. El primero por lo que supone, por un lado, de aumento de las posibilidades y la eficiencia y eficacia de las profesiones y, por otro, de tentaci&#x00F3;n de reconvertirlas en solo destrezas t&#x00E9;cnicas con l&#x00F3;gica tecnol&#x00F3;gica (lo que tradicionalmente se ha considerado “oficios”, solo que muy tecnologizados), debilitando as&#x00ED; la atenci&#x00F3;n creativa, prudencial y responsable al contexto y a los procesos, y enfatizando la atenci&#x00F3;n a los medios, que son despegados de los fines &#x00E9;ticos (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1994a</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2004</xref>). De nuevo, la &#x00E9;tica profesional, siempre atenta al contexto, debe hacerse cargo de rasgos como estos, para destacar lo positivo de ellos y afrontar cr&#x00ED;ticamente sus derivas negativas. </p>

			<p>Pues bien, la propuesta de docencia de la &#x00E9;tica de los Centros de UNIJES focalizada en la &#x00E9;tica de las profesiones, se propone en principio integrar todas estas implicaciones que acarrea la propia naturaleza de la profesi&#x00F3;n y que, como se ve, le dan una gran relevancia.</p>
		</sec>
		<sec id="S6">
			<title>LA &#x00C9;TICA DE LAS PROFESIONES</title>

			<p>Hemos visto c&#x00F3;mo al definir las profesiones nos hemos adentrado con espontaneidad en el &#x00E1;mbito de la &#x00E9;tica. Este se asume de modo m&#x00E1;s directo y pleno cuando nos proponemos expresamente hacer una &#x00E9;tica de las profesiones. Si acudimos a la producci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica, percibimos que ha sido muy escasa la atenci&#x00F3;n que le han prestado a ella los fil&#x00F3;sofos. Quiz&#x00E1; con la excepci&#x00F3;n de la &#x00E9;tica m&#x00E9;dica, pero en cuanto que se presenta como bio&#x00E9;tica, desbordando lo que es propiamente la profesi&#x00F3;n. La &#x00E9;tica profesional la est&#x00E1;n construyendo en buena medida los propios profesionales, con ayuda de estudios de soci&#x00F3;logos. Un impl&#x00ED;cito de la propuesta docente que estoy presentando es que en esa construcci&#x00F3;n, sin olvidar a ambos colectivos, deben implicarse de modo m&#x00E1;s intenso los fil&#x00F3;sofos morales, interactuando con ellos.</p>

			<p>Se enfoca fecunda y ampliamente la &#x00E9;tica profesional cuando se consideran desde la perspectiva &#x00E9;tica, en el marco de cada profesi&#x00F3;n, estas variables articuladas entre ellas: qu&#x00E9; hay que hacer, qui&#x00E9;nes, a qui&#x00E9;nes, para qu&#x00E9; (un para qu&#x00E9; de tipo ignaciano, podr&#x00ED;a decirse en UNIJES, no de tipo utilitarista al uso). En conjunto, como puede verse, domina jerarquizadamente la perspectiva de la persona, frente a la de las acciones y su normatividad, importantes, pero con “subordinaci&#x00F3;n imbricada”, esto es, no meramente instrumental.</p>

			<p>Para responder a esas variables en su complejidad, guiadas por la prevalencia de las personas implicadas en el acto profesional, se imponen dos referencias b&#x00E1;sicas: la de la dignidad y la del bien. O quiz&#x00E1;, mejor, la del bien a y de quienes son sujetos de dignidad, de esa dignidad que merece no solo respeto sino apoyo. Entre quienes estamos alentando la docencia de la &#x00E9;tica en UNIJES, los hay m&#x00E1;s aristot&#x00E9;licamente teleol&#x00F3;gicos o m&#x00E1;s kantiano-discursivamente deontol&#x00F3;gicos, pero la &#x00E9;tica de las profesiones empuja siempre a dar relevancia a la &#x00E9;tica de bienes. El para qu&#x00E9; gracias al cual alguien ofrece un servicio a alguien (incluso siendo remunerado), el bien interno de la profesi&#x00F3;n, es referencia clave, como se est&#x00E1; viendo. Hacer bien lo que se hace para hacer el bien a quien se hace est&#x00E1; en el coraz&#x00F3;n de la actividad profesional, en la conciencia de que habr&#x00E1; siempre un contexto y una pluralidad al definirlo. Esta &#x00FA;ltima puede pedir la correspondiente jerarquizaci&#x00F3;n entre bienes. Pero, siempre, con el aglutinante de una orientaci&#x00F3;n finalista global que incorpora la dignidad como fundamentaci&#x00F3;n y como criterio de control y que se expresa como aspiraci&#x00F3;n –que la profesi&#x00F3;n ayuda a configurar- a una vida humana lograda y como tal feliz. </p>

			<p>En la propuesta docente de UNIJES no se est&#x00E1; haciendo especial menci&#x00F3;n a Ricoeur (aunque personalmente lo tengo en cuenta), pero pienso que su definici&#x00F3;n de la intenci&#x00F3;n &#x00E9;tica como: anhelo de vida realizada -desde la estima de s&#x00ED;, en autonom&#x00ED;a-, con y para los otros -con din&#x00E1;micas de respeto y solicitud-, en instituciones justas -alentadas por el sentido de la justicia y estructuradas seg&#x00FA;n criterios de justicia-, da muy buenas pistas a las &#x00E9;ticas profesionales para esa orientaci&#x00F3;n teleol&#x00F3;gica llamada a articularse con lo deontol&#x00F3;gico (Ricoeur, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1996</xref>).</p>

			<p>Est&#x00E1; siendo com&#x00FA;n hacer esta articulaci&#x00F3;n proponiendo para la &#x00E9;tica general de las profesiones, con las adecuadas acomodaciones y generalizaciones, los principios de la bio&#x00E9;tica: beneficencia, autonom&#x00ED;a y justicia, el primero netamente finalista, los otros deontol&#x00F3;gicos (el de no maleficencia adquiere mayor o menor relevancia seg&#x00FA;n como sea concebido). As&#x00ED; sucede en la docencia en UNIJES, siendo esta la perspectiva que asume Hortal en su libro dentro de la colecci&#x00F3;n mencionada, “&#x00C9;tica general de las profesiones” (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2002</xref>). Es una perspectiva que se muestra fecunda. Ahora bien, como puede verse en este volumen, no hay que olvidar otras categor&#x00ED;as clave como la responsabilidad, de alg&#x00FA;n modo transversal a los principios y muy apegada a los contextos y a las mediatizaciones de la actividad profesional (tecnol&#x00F3;gica, econ&#x00F3;mica, organizativa, etc.). Y hay que estar atentos tambi&#x00E9;n a referentes finalistas y principios espec&#x00ED;ficos de cada profesi&#x00F3;n.<xref ref-type="fn" rid="NOTE5">5</xref></p>

			<p>He destacado antes que en las &#x00E9;ticas profesionales se impon&#x00ED;a la prioridad del centramiento en las personas, en el bien de quienes son sujetos de dignidad. Pero esa prioridad nos pide algo m&#x00E1;s: que nos fijemos en la propia construcci&#x00F3;n moral del <italic>ser</italic> de las personas que intervienen en la relaci&#x00F3;n profesional. Nos topamos aqu&#x00ED; con las virtudes o excelencias personales, <italic>modos de ser que constituyen nuestro car&#x00E1;cter moral</italic>, actualizaci&#x00F3;n de nuestras potencialidades de bien-ser (Arist&#x00F3;teles, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1988</xref>). Esto es especialmente relevante para el profesional, llamado a configurarse como persona constituida moralmente por las virtudes, con especial &#x00E9;nfasis en las que, bien trabadas entre ellas, son m&#x00E1;s relevantes para su profesi&#x00F3;n, de modo tal que su actividad surja espont&#x00E1;nea, constante y afinadamente de ellas. Y es tambi&#x00E9;n muy importante, en un n&#x00FA;mero significativo de profesiones –como la educativa, que aqu&#x00ED; nos interesa tanto-, para aquellas personas a las que se atiende, en forma de acompa&#x00F1;amiento a su autoconstrucci&#x00F3;n como personas virtuosas y, como tal, con vida lograda y abierta al bien p&#x00FA;blico. En UNIJES los &#x00E9;nfasis en esta categor&#x00ED;a a la hora de abordar la &#x00E9;tica profesional son diversos, pero pienso que vale la pena abordar el reto de una mayor y m&#x00E1;s activa presencia de ella. Hortal (<xref ref-type="bibr" rid="CIT17">2006</xref>) tiene un estudio sugerente dedicado a ello. Por mi parte, destaco la perspectiva aretol&#x00F3;gica –ensamblada con la finalista y deontol&#x00F3;gica- en todos mis acercamientos a &#x00E9;ticas profesionales espec&#x00ED;ficas. Un ejemplo para la &#x00E9;tica m&#x00E9;dica puede verse en Etxeberria (<xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2004b</xref>). Propongo un planteamiento general sobre las virtudes y la educaci&#x00F3;n en ellas, con el horizonte de la convivencia, en Etxeberria (<xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2012</xref>). En definitiva, si los principios y la atenci&#x00F3;n a las consecuencias piden que nos fijemos en las acciones, para decidirlas bien y para evaluarlas, las virtudes nos piden que nos fijemos en los agentes, en las personas en su construcci&#x00F3;n moral.</p>

			<p>El centramiento en las personas nos focaliza en qui&#x00E9;n hace el bien y a qui&#x00E9;nes. Pero no podemos ignorar el marco en el que est&#x00E1;n. Y este marco est&#x00E1; siendo hoy, como adelant&#x00E9;, muy marcadamente el de las organizaciones, privadas, sociales y p&#x00FA;blicas. Ciertamente, para los profesionales que ofrecen sus servicios enmarcados en ellas, y a veces tambi&#x00E9;n para los clientes o usuarios que, aunque sean m&#x00E1;s dominantemente individuos, pueden ser tambi&#x00E9;n agrupaciones u organizaciones. Esto es, no debe olvidarse la relaci&#x00F3;n intersubjetiva entre profesionales y usuarios a la hora de concretar la &#x00E9;tica de las profesiones, pero no puede reducirse a ella, debe contemplar las organizaciones, debe incluir una &#x00E9;tica de las organizaciones. Lozano (<xref ref-type="bibr" rid="CIT21">1999</xref>) subraya muy bien este dato al mostrarnos c&#x00F3;mo la &#x00E9;tica de empresa debe ser en su n&#x00FA;cleo &#x00E9;tica de las organizaciones. Este es un caso extremo entre las profesiones, pero a la vez ilustrativo.</p>

			<p>Al abordar la &#x00E9;tica de las profesiones no podemos ignorar los c&#x00F3;digos deontol&#x00F3;gicos –con sus correspondientes comit&#x00E9;s de &#x00E9;tica- que poseen todas las que son socialmente relevantes. Elaborados por los propios profesionales (son su autorregulaci&#x00F3;n &#x00E9;tica), definen su contribuci&#x00F3;n espec&#x00ED;fica a la sociedad y enfatizan el polo deontol&#x00F3;gico se&#x00F1;alando los valores, principios y normas que deben regular sus acciones con los clientes, los otros profesionales, las instituciones, etc. Sabemos los riesgos que tienen de corporativismo pero no es menos cierto que pueden expresar muy bien la auto-corresponsabilidad de los profesionales. Y, publificados, son adem&#x00E1;s una referencia con la que evaluarlos socialmente. En definitiva, son parte significativa de la &#x00E9;tica de las profesiones, aunque cabe el riesgo reducirla a ellos. En la propuesta docente en UNIJES tratamos de reconocerles su lugar, pero en formas tales que no solo no oscurezcan los referentes m&#x00E1;s de fondo que aqu&#x00ED; estoy resaltando, sino que los supongan y prolonguen. Adem&#x00E1;s, intentando luchar contra la tendencia a su irrelevancia en la vida cotidiana de los profesionales.</p>
		</sec>
		
		<sec id="S7">
		
			<title>LA DOCENCIA DE LA &#x00C9;TICA DE LAS PROFESIONES</title>

			<p>Las consideraciones precedentes han ido mostrando c&#x00F3;mo se concibe la &#x00E9;tica de las profesiones en UNIJES, con variaciones internas en los Centros a partir de la perspectiva com&#x00FA;n, repito una vez m&#x00E1;s. Nos queda ya &#x00FA;nicamente hacer referencia a la docencia de esa &#x00E9;tica as&#x00ED; enfocada.</p>

			<p>Lo primero que conviene destacar es que se ve importante que el profesor de &#x00E9;tica de las profesiones sea un “buen profesional”, un buen educador. Por coherencia. Y porque ejercer&#x00E1; su labor mucho mejor. &#x00C9;l tambi&#x00E9;n tiene que orientar su pr&#x00E1;ctica a partir del bien interno de la misma, de la interpretaci&#x00F3;n del <italic>ducere</italic> como “guiar”, en el sentido de ayudar a los estudiantes, en colaboraci&#x00F3;n respetuosa con su autonom&#x00ED;a, a caminar por la v&#x00ED;a del aprendizaje &#x00E9;tico; y del <italic>ex-ducere</italic> en el sentido de facilitarles que saquen lo mejor de ellos mismos en convicciones y virtudes.<xref ref-type="fn" rid="NOTE6">6</xref> En el Grupo de &#x00C9;tica de las Profesiones se recuerda con frecuencia el dato de que “vocaci&#x00F3;n” y “profesi&#x00F3;n” son originariamente t&#x00E9;rminos religiosos que hacen referencia a llamada y compromiso p&#x00FA;blico (que la “profesi&#x00F3;n de profesor” parece magnificar), consider&#x00E1;ndose que la autenticidad en la buena configuraci&#x00F3;n de la identidad de uno mismo y de su fecundidad hacia el exterior, pasan por una buena acogida de ambos. Aunque estos significados han ca&#x00ED;do socialmente, no estar&#x00ED;a mal recuperarlos con un enfoque secular generalizable, porque el fondo de ellos es valioso para todos. Lo es especialmente para profesiones como la de profesor-educador, y m&#x00E1;s a&#x00FA;n si cabe en el &#x00E1;mbito de la &#x00E9;tica. Si su tarea es para &#x00E9;l mero medio para el logro de otros objetivos, si la coloca en la l&#x00F3;gica mercantil, con toda probabilidad la deformar&#x00E1; gravemente.</p>

			<p>Este profesor vocacionado debe a su vez tener los conocimientos &#x00E9;ticos y de la profesi&#x00F3;n, as&#x00ED; como las destrezas pedag&#x00F3;gicas que se precisan, para fomentar eficazmente el bien interno. Aqu&#x00ED; nos encontramos con un problema. Porque quien imparte docencia en la materia de la &#x00E9;tica profesional, por ejemplo, de la ingenier&#x00ED;a, puede ser de arranque o experto en &#x00E9;tica –fil&#x00F3;sofo- o experto en el conocimiento de la profesi&#x00F3;n –ingeniero-. Augusto Hortal propuso la afortunada expresi&#x00F3;n de “biling&#x00FC;ismo asim&#x00E9;trico” para afrontar esta situaci&#x00F3;n: el experto en &#x00E9;tica tendr&#x00E1; que adquirir conocimientos b&#x00E1;sicos del mundo de la ingenier&#x00ED;a para abordar bien su tarea, aunque siempre ser&#x00E1;n su segunda e imperfecta “lengua”; y el ingeniero, del mismo modo, tendr&#x00E1; que lograr conocimientos &#x00E9;ticos b&#x00E1;sicos para la &#x00E9;tica de la profesi&#x00F3;n. Lo ideal es que se constituya un equipo de profesores con ambos perfiles y amplia capacidad de di&#x00E1;logo y colaboraci&#x00F3;n, para que asuma como tal la docencia de la &#x00E9;tica, en este caso en la ingenier&#x00ED;a.</p>

			<p>Quien asume de este modo la docencia de la &#x00E9;tica debe ser consciente, de todos modos, de que la educaci&#x00F3;n universitaria en ella le desborda. En la propuesta en UNIJES se tiene muy claro que la excelencia de la ense&#x00F1;anza-aprendizaje de la &#x00E9;tica solo se logra si la materia espec&#x00ED;fica en la que se aborda es un buen catalizador de las conexiones con lo moral que se dan en el conjunto de disciplinas de cada carrera universitaria, as&#x00ED; como en las din&#x00E1;micas estructurales de la universidad (tambi&#x00E9;n la instituci&#x00F3;n como tal tiene que remitirse a los criterios de justicia y de servicio). De lo primero se deja constancia al proponerse, como indiqu&#x00E9; antes, un “tercer c&#x00ED;rculo” de profesores, los que no imparten docencia de la &#x00E9;tica pero tienen que sentirse implicados en ella. Quien da Derecho procesal o marketing no puede presentar su materia en formas tales que quiebren principios &#x00E9;ticos b&#x00E1;sicos –por ejemplo, sometiendo el uso que se propugna de los conocimientos de la materia y de sus t&#x00E9;cnicas a la estrategia pura y dura de ganar-. No solo aparecer&#x00E1; una incoherencia flagrante ante el alumnado sino que se fragilizar&#x00E1; fuertemente lo que se proponga en la clase de &#x00E9;tica. Dicho en positivo: lo que se defiende en esta tiene que armonizarse con lo que se hace y se dice en el resto de materias y, tambi&#x00E9;n, en las tareas de investigaci&#x00F3;n. Lo cual precisa di&#x00E1;logos interdisciplinares y procesos formativos, centrados en las materias espec&#x00ED;ficas cuando sea conveniente pero con disposici&#x00F3;n a desbloquear las fronteras r&#x00ED;gidas entre materias y departamentos, a fin de coordinarse en vistas al servicio al alumnado y la sociedad. La transversalidad de la &#x00E9;tica, la interdisciplinariedad en ella, se har&#x00E1;n entonces manifiestas. La experiencia est&#x00E1; mostrando que es una tarea, a la vez, necesaria y muy dif&#x00ED;cil. </p>

			<p>Volviendo a la docencia de la materia de &#x00E9;tica, el profesor debe proponerse que los alumnos se hagan cargo, reflexiva y cr&#x00ED;ticamente, de la dimensi&#x00F3;n moral de la profesi&#x00F3;n que ejercer&#x00E1;n, con el enlace con el civismo que se propuso. Que, adem&#x00E1;s, aprendan a argumentar y debatir racionalmente las problem&#x00E1;ticas que aparezcan, con ese nivel de rigor que dar&#x00E1; a la materia “credibilidad” universitaria. Que, igualmente, sepan captar la “relaci&#x00F3;n dial&#x00E9;ctica” entre los saberes cient&#x00ED;ficos de su especialidad y los saberes &#x00E9;ticos, siendo conscientes de su l&#x00F3;gicas diferentes. Adem&#x00E1;s, desbordando el nivel meramente cognitivo, el profesor debe ayudar a que se despierte la “sensibilidad moral” de los alumnos, a que avancen en la “clarificaci&#x00F3;n personal” respecto a las opciones vitales en las que enmarcar&#x00E1;n su profesi&#x00F3;n (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1994b</xref>; Etxeberria, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2009</xref>).</p>

			<p>Se&#x00F1;alados as&#x00ED; los objetivos m&#x00E1;s generales, el profesor de &#x00E9;tica tiene que plantearse asumirlos en un proceso docente en el que incorpora en lo posible todas las dimensiones que han ido apareciendo en torno a la &#x00E9;tica de las profesiones, que recuerdo someramente y que ofrezco a la vez como s&#x00ED;ntesis del recorrido de este escrito. Tendr&#x00E1; que tratar de:</p>
											
					<list list-type="bullet">
						<list-item>
							<p>Situarse en la perspectiva de la universalidad abierta y dialogante que integra ajustadamente el pluralismo.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Asumir integralmente la condici&#x00F3;n del estudiante como persona-ciudadano-futuro profesional.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Aportar y exigir el rigor acad&#x00E9;mico propio del saber de la &#x00E9;tica, en parte por la remisi&#x00F3;n a la fundamentaci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica de lo que se plantea, en parte por la integraci&#x00F3;n de disciplinas cient&#x00ED;ficas en lo que corresponda.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Tener presente la historia y tradiciones de la profesi&#x00F3;n y su papel en la sociedad, de las que podr&#x00E1;n aprenderse importantes lecciones para la actualidad.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Estar muy atento al contexto hodierno de la profesi&#x00F3;n, pues es en &#x00E9;l en el que tienen que concretarse aplicadamente sus grandes referencias &#x00E9;ticas.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Dentro de este contexto actual, estar especialmente atento a las organizaciones privadas, sociales y p&#x00FA;blicas que amparan y condicionan marcadamente a los profesionales, incorporando en lo que corresponda –algo variable seg&#x00FA;n las profesiones- una &#x00E9;tica de las organizaciones. Sin olvidar, por supuesto, las relaciones intersubjetivas entre profesionales y usuarios.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Tambi&#x00E9;n dentro de este contexto, hacerse cargo de la tecnologizaci&#x00F3;n de la profesi&#x00F3;n, para aprovechar todo lo que aporta, pero tambi&#x00E9;n para inducir atenci&#x00F3;n cr&#x00ED;tica hacia sus derivas negativas: la de centrarse en los medios diluyendo los fines; la de convertir la profesi&#x00F3;n en una t&#x00E9;cnica “mec&#x00E1;nica”, olvidando que sigue siendo un “arte” implicando una “hermen&#x00E9;utica”, al que debe servir la t&#x00E9;cnica; la de diluir la responsabilidad, al ponerla solo en el uso de los medios.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>A la hora de definir los diversos referentes &#x00E9;ticos, tratar de tener una perspectiva articuladora, tensionalmente afinada, en la que est&#x00E9;n presentes los enfoques deontol&#x00F3;gico, consecuencialista y aretol&#x00F3;gico teniendo en el horizonte a la persona.</p>
						</list-item>
						<list-item>
							<p>Tratar de que lo que aliente esa articulaci&#x00F3;n sea el lugar clave del bien interno de cada profesi&#x00F3;n, en torno al cual pivota de alguna manera todo. El bien interno de la profesi&#x00F3;n dirigido a una persona sujeto de dignidad.</p>
						</list-item>
					</list>

			<p>Hay, adem&#x00E1;s, una perspectiva de la docencia de la &#x00E9;tica de las profesiones que en UNIJES se quiere resaltar especialmente, tratando de hacer de ella una “peculiaridad fundamental”, por supuesto, sin pretender acaparamiento sino todo lo contrario, celebrando y apoyando que se expanda m&#x00E1;s all&#x00E1; de UNIJES: tener siempre presente, decisivamente, el horizonte de la justicia social. En parte, esto est&#x00E1; impl&#x00ED;cito en la inclusi&#x00F3;n de la &#x00E9;tica c&#x00ED;vica, con tal de que esta se tome en plenitud, esto es, remitiendo a los derechos humanos en su interdependencia e indivisibilidad. Pero merece la pena decir algo espec&#x00ED;fico sobre esta llamada a la justicia, porque la referencia al civismo no siempre la cubre suficientemente. </p>

			<p>En la propuesta que estoy presentando esta apelaci&#x00F3;n se expresa de diversas maneras (Hortal, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">2008</xref>; Etxeberria y Rodr&#x00ED;guez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2009</xref>; Hortal y Etxeberria, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2011</xref>). Me limito a apuntar, a modo de ejemplo, algunas consideraciones que cabe ofrecer a los estudiantes en cuanto futuros profesionales: al abordar el bien interno de la profesi&#x00F3;n hay que destacar su funci&#x00F3;n social realizadora de la justicia, no solo su aportaci&#x00F3;n a los individuos; a partir de lo cual, los profesionales tienen que asumir su cuota de responsabilidad que les corresponde en la construcci&#x00F3;n del bien p&#x00FA;blico; lo que pueden hacer no solo con su pr&#x00E1;ctica profesional directa sino tambi&#x00E9;n de otros modos como divulgando en la sociedad los saberes profesionales que benefician a los ciudadanos, o estimulando la corresponsabilidad que les afecta por su pertenencia a organizaciones con impacto social, o implic&#x00E1;ndose en los debates p&#x00FA;blicos con tem&#x00E1;ticas que tienen que ver con la profesi&#x00F3;n, o afinando y renovando en el colectivo profesional la comprensi&#x00F3;n social del bien interno, etc.; sabi&#x00E9;ndose en un marco amplio de agentes (el profesional, el cliente o usuario, los responsables de las instituciones p&#x00FA;blicas y no p&#x00FA;blicas) en el que tienen que estar atentos a ejercer adecuadamente su funci&#x00F3;n y exigir a los otros la propia de ellos. </p>

			<p>Esto &#x00FA;ltimo Hortal (<xref ref-type="bibr" rid="CIT18">2008</xref>) lo sintetiza se&#x00F1;alando que los profesionales: no deben caer en el corporativismo, el que relega a usuarios y responsables creando un espacio segregado para ellos en el que se protegen y soslayando las necesidades sociales y de los clientes; no tienen que alagar a los usuarios cayendo en el moralismo que enuncia metas deseables pero descuidando los modos de alcanzarlas; no deben dejar el campo de iniciativa &#x00FA;nicamente a los responsables, que nos conducir&#x00E1;n a la arbitrariedad y el despotismo. Solo cuando interact&#x00FA;an los tres protagonistas haciendo valer sus perspectivas y articul&#x00E1;ndolas con las otras dos, estamos en condiciones de promover la dimensi&#x00F3;n p&#x00FA;blica y de justicia de la &#x00E9;tica profesional.</p>

			<p>Concluyo estas l&#x00ED;neas con una breve consideraci&#x00F3;n. Ya se&#x00F1;al&#x00E9; que UNIJES en cuanto organizaci&#x00F3;n general formula su identidad y misi&#x00F3;n a trav&#x00E9;s de un primer objetivo, que cit&#x00E9;, en el que se integra muy bien la docencia de la &#x00E9;tica aqu&#x00ED; propuesta. A&#x00F1;ade luego que para realizar esa misi&#x00F3;n en sus Centros tiene como referencia un modelo pedag&#x00F3;gico (remitido privilegiadamente a Ledesma y Kolvenbach) que contempla cuatro dimensiones:<italic> utilitas, humanitas, iustitia y fides</italic>. La docencia de la &#x00E9;tica aqu&#x00ED; propuesta se sit&#x00FA;a espont&#x00E1;nea y connaturalmente en la <italic>utilitas</italic> no entendida al modo duramente consecuencialista sino de servicio. Pero, adem&#x00E1;s, tiene que ver claramente con la <italic>humanitas</italic> en la medida en que se centra en las personas; y con la <italic>iustitia</italic>, si, como acabo de indicar, hace de la justicia social la perspectiva clave (adem&#x00E1;s, focaliz&#x00E1;ndola especialmente en el marginado, el oprimido, el vulnerable). Las tres dimensiones pueden asumirse secularmente, como en la materia que he estado presentado. Respecto a la <italic>fides</italic> cabe decir que, desbordando los lugares de obligatoriedad y ofrecida a las din&#x00E1;micas de libertad, puede inspirar y motivar al creyente a vivir las otras dimensiones, y a potenciar di&#x00E1;logos abiertos a todos con el criterio b&#x00E1;sico de respeto emp&#x00E1;tico a la pluralidad. Creo que con estas referencias y todo lo dicho precedentemente, la propuesta aqu&#x00ED; descrita expresa un modo de presencia de la &#x00E9;tica en la universidad que vale la pena ofrecer, con otros, al debate interuniversitario en general, en la b&#x00FA;squeda compartida del lugar que la &#x00E9;tica debe ocupar en nuestros Centros, con expresiones diversas seg&#x00FA;n sus identidades y contextos, pero siempre relevante.</p>
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
	
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
			<fn-group>
				<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p>La propuesta se ha debatido en la Universidad de Deusto (Etxeberria, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2008</xref>), en el Tecnol&#x00F3;gico de Monterrey-M&#x00E9;xico (Etxeberria y Rodr&#x00ED;guez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2009</xref>) y en cursos formativos para profesores de UNIJES (los llamados Loyola II) en los que he tratado de afinarla y desarrollarla.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE2"><label>2</label>
					<p>Las universidades jesuitas encuentran un apoyo a esto en los decretos 2 a 5 de la Congregaci&#x00F3;n General 34 del a&#x00F1;o 1995 <italic>(Un proyecto para el siglo XXI (Selecci&#x00F3;n de textos de la Congregaci&#x00F3;n General 34 de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s))</italic>, en los que se propone como parte de la misi&#x00F3;n el di&#x00E1;logo interreligioso y el di&#x00E1;logo con las tradiciones culturales, entre las que est&#x00E1; evidentemente la ilustrada. Incluyendo, hay que a&#x00F1;adir, su versi&#x00F3;n agn&#x00F3;stica hoy dominante en una cultura europea en la que, en palabras de Gauchet (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2003</xref>, p. 25),”se ha pasado de una dominaci&#x00F3;n global y expl&#x00ED;cita de lo religioso a una situaci&#x00F3;n que podr&#x00ED;amos llamar de secundarizaci&#x00F3;n y privatizaci&#x00F3;n de lo religioso”.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE3"><label>3</label>
					<p>Esta propuesta no estaba geogr&#x00E1;ficamente aislada en Espa&#x00F1;a. En la Federaci&#x00F3;n Internacional de Universidades Cat&#x00F3;licas (FIUC) y su secci&#x00F3;n europea (FUCE), ya en 1982 se mostr&#x00F3; inter&#x00E9;s en alentar temas de &#x00E9;tica en relaci&#x00F3;n con las titulaciones que se impart&#x00ED;an, en formar profesionales con sentido &#x00E9;tico. Con esta sensibilidad y objetivos, la FUCE se abri&#x00F3; a todo tipo de universidades, alentando una iniciativa que cuaj&#x00F3; como Red Europea de &#x00C9;tica. COCESU-UNIJES, a trav&#x00E9;s del Grupo de &#x00C9;tica de las Profesiones, ha estado presente en estos procesos, con m&#x00E1;s o menos protagonismo seg&#x00FA;n los momentos. Tambi&#x00E9;n hay que dejar constancia de las conexiones del Grupo con AUSJAL, red latinoamericana de universidades jesuitas.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE4"><label>4</label>
					<p>Por ponerlo tambi&#x00E9;n con un ejemplo que cabr&#x00ED;a debatir: el ingeniero que dise&#x00F1;a puentes puede pensar que es profesional competente si los dise&#x00F1;a bien y satisface as&#x00ED; a su cliente, al margen de que la finalidad de ellos sea abrir el paso hacia una poblaci&#x00F3;n para proporcionarle los alimentos que necesita para sobrevivir o a otra para exterminarla violentamente. Puede considerar que el “para qu&#x00E9;” juzgado &#x00E9;ticamente es algo a&#x00F1;adido externamente a lo que define su profesi&#x00F3;n.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE5"><label>5</label>
					<p>Para la &#x00E9;tica de la empresa, Lozano propone una sugerente articulaci&#x00F3;n de la tradici&#x00F3;n deontol&#x00F3;gica, consecuencialista y aretol&#x00F3;gica sintetiz&#x00E1;ndolas como hermen&#x00E9;utica de la responsabilidad (<xref ref-type="bibr" rid="CIT21">1999</xref>, pp. 25-34).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE6"><label>6</label>
					<p>Para ampliar la &#x00E9;tica profesional de los profesores v&#x00E9;ase Mart&#x00ED;nez Navarro (<xref ref-type="bibr" rid="CIT22">2010</xref>). Analiza el bien interno de ella en el c. IV.</p>
				</fn>
				
			</fn-group>
		</sec>
				
		<ref-list>
			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Appleyard</surname>
					  <given-names>J. A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Gray</surname>
					  <given-names>H.</given-names>	  
				  </name>				  
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <article-title>Tracking the Mission and Identity Question. Three Decades of Inquiry and Three Models of Interpretation</article-title>
			  <source>Conversations on Jesuit Higher Education</source>
			  <volume>18</volume>
			  <fpage>4</fpage>
			  <lpage>15</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Arist&#x00F3;teles</surname>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1988</year>
			  <source>&#x00C9;tica nicom&#x00E1;quea</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Gredos</publisher-name>
			</element-citation>
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			<ref id="CIT03">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
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			  </person-group>
			  <year>2000</year>
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				 <collab>VV. AA.</collab>
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			<ref id="CIT04">
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