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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2016.782n6009</article-id>
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				<subject>UNIVERSIDADES JESUITAS. CULTURA, CIENCIA, COMPROMISO Y FRONTERA / JESUIT UNIVERSITIES. CULTURE, SCIENCE, COMMITMENT AND BORDER</subject>
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				<article-title>Liderazgo ignaciano y gobernanza en las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s</article-title>
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					<trans-title>Ignatian leadership and governance in Society of Jesus universities</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Liderazgo ignaciano y gobernanza en las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s</alt-title>
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					 <surname>Guibert</surname>
					 <given-names>Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a</given-names>
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			<aff id="U1">Rector de la Universidad de Deusto</aff>
			
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				<corresp id="cor1"><email xlink:href="guibert@deusto.es">guibert@deusto.es</email></corresp>
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				<year>2016</year>
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			<year>2016</year>
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			<volume>192</volume>
			<issue>782</issue>
			
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			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>Las universidades se enfrentan a m&#x00FA;ltiples retos que tienen ver con la misi&#x00F3;n que llevan a cabo en la sociedad en que se encuentran. La Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas ha renovado y reformulado de manera actualizada su misi&#x00F3;n. Es titular de casi doscientas instituciones de educaci&#x00F3;n superior. Ha renovado tambi&#x00E9;n el entronque de dichas instituciones en la misi&#x00F3;n de la misma Compa&#x00F1;&#x00ED;a. El concepto de liderazgo ignaciano surge estos a&#x00F1;os como eje de renovaci&#x00F3;n de personas e instituciones. Puede ser tambi&#x00E9;n, para las universidades jesuitas, ocasi&#x00F3;n de profundizaci&#x00F3;n en su identidad y de mejora en su servicio apost&#x00F3;lico.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>Universities are faced with many challenges associated with their mission in the societies in which they are found. In recent decades, the Society of Jesus has renovated and updated its mission with a new reformulation. It owns nearly two hundred institutions of higher education and there has been a reintegration of these institutions in the mission of the Society of Jesus. The concept of Ignatian leadership has emerged in recent years as a means of renewing individuals and institutions. For Jesuit universities this may, also, provide an opportunity to deepen their identity and improve their apostolic service.</p>
			</trans-abstract>
			

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				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Universidad</kwd>
				<kwd>jesuita</kwd>
				<kwd>Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s</kwd>
				<kwd>liderazgo</kwd>
				<kwd>gobierno</kwd>
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>University</kwd>	
				<kwd>Jesuit</kwd>
				<kwd>Society of Jesus</kwd>
				<kwd>leadership</kwd>
				<kwd>governance</kwd>
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	<body>	
			
		<sec id="S1">
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>

			<p>La principal caracter&#x00ED;stica de la gobernanza de las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s es el esp&#x00ED;ritu o marco ideol&#x00F3;gico que la misma Compa&#x00F1;&#x00ED;a quiere dar a sus instituciones de educaci&#x00F3;n superior. Esto se enmarca en una tradici&#x00F3;n de gobierno de instituciones que en estos &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os se est&#x00E1; renovando alrededor del concepto de “liderazgo ignaciano”.</p>
			 
			<p>La Compa&#x00F1;&#x00ED;a define actualmente sus instituciones de educaci&#x00F3;n superior como instituciones con un sustantivo (“universidad”) y un adjetivo (“jesuita”). Desde las distintas instancias de gobernanza jesuita se alienta, por un lado, a que estas instituciones sigan los criterios generales de las universidades en cuanto tales y sean as&#x00ED; fieles a los retos que las universidades, en los distintos pa&#x00ED;ses y contextos, tienen actualmente. Y, por otro lado, se recuerda que como instituciones jesuitas, han de seguir las pautas de identidad y misi&#x00F3;n que la misma Compa&#x00F1;&#x00ED;a define y busca con todas sus instituciones.</p>

		</sec>

		<sec id="S2">
			<title>PAUTAS PARA EL APOSTOLADO INTELECTUAL DESDE LA COMPA&#x00D1;&#x00CD;A DE JES&#x00DA;S</title>

			<p>Las Congregaciones Generales y los documentos oficiales de los Padres Generales son las fuentes en las que podemos ver con m&#x00E1;s claridad lo que oficialmente la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s quiere proclamar. Una Congregaci&#x00F3;n General es el &#x00F3;rgano legislativo de m&#x00E1;xima autoridad y se re&#x00FA;ne cada 10-15 a&#x00F1;os, solo para sustituir al superior general o para tratar temas muy de fondo que el gobierno ordinario no puede atender. Una carta o discurso de un Padre General recoge tambi&#x00E9;n, se puede suponer, lo que la autoridad de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a quiere destacar en cada momento y, evidentemente, tiene lugar con much&#x00ED;sima m&#x00E1;s frecuencia que una Congregaci&#x00F3;n General (CG).</p>
			 
			<p>El Concilio Vaticano II (<xref ref-type="bibr" rid="CIT06">1962-1965</xref>) recogi&#x00F3; para la Iglesia Cat&#x00F3;lica nuevos aires que la cultura contempor&#x00E1;nea requer&#x00ED;a y supuso el inicio de unos cambios y adaptaciones que probablemente han sido los m&#x00E1;s relevantes y determinantes de la historia de la Iglesia, exceptuando los del siglo I en que fue creada. La Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, durante este medio siglo &#x00FA;ltimo, ha respondido en consonancia a esos retos de cambio y adaptaci&#x00F3;n (<italic>aggiornamento</italic>) y sus Congregaciones Generales han marcado la gu&#x00ED;a y pauta de los nuevos conceptos que se han introducido en su proceso de adaptaci&#x00F3;n al mundo actual.</p>
			 
			<p>Para el tema que nos ocupa, las universidades jesuitas y su gobierno, revisar algunos contenidos de Congregaciones Generales y de cartas de los Padres Generales es el camino a seguir. Muestran qu&#x00E9; temas se han querido destacar en estos cincuenta a&#x00F1;os de cambios. En este apartado mostramos, secuenciados temporalmente, una selecci&#x00F3;n de referencias importantes que son suficientemente significativas para el fin que pretendemos. Recorremos el &#x00FA;ltimo medio siglo de vida de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a y las pautas que desde el alto gobierno se han marcado en lo que respecta a las universidades jesuitas.</p>
			 
			<p>Recogemos en los p&#x00E1;rrafos que siguen, de manera sumaria, la problem&#x00E1;tica que se ha atendido y las respuestas que se han dado, desde el gobierno, en estos &#x00FA;ltimos cincuenta a&#x00F1;os.</p>

		<sec id="S2.1">
			<title>(A) Congregaci&#x00F3;n General 31 (1965)</title>

			<p>Tres decretos de esta CG versan sobre el apostolado intelectual. El primero de ellos es el Dec. 28. “Apostolado de la educaci&#x00F3;n”. Cuando se habla de educaci&#x00F3;n, se incluyen colegios, universidades y escuelas profesionales, e incluso los entonces nuevos medios de comunicaci&#x00F3;n social (radio, televisi&#x00F3;n). Este decreto destaca el valor de la educaci&#x00F3;n en la vida social, en l&#x00ED;nea de lo que dice el Concilio Vaticano II en Gravissimum Educationis, y renueva al papel del apostolado de la educaci&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>Reconoce las dudas que existen sobre este apostolado (“Hay entre nosotros quienes est&#x00E1;n convencidos de que los centros de educaci&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a en algunas partes del mundo resultan ya casi in&#x00FA;tiles y que por lo mismo hay que dejarlos”), pero no impone una “soluci&#x00F3;n uniforme”. M&#x00E1;s bien refuerza que nuestra Compa&#x00F1;&#x00ED;a “sienta con la Iglesia la peculiar importancia y eficacia del apostolado de la educaci&#x00F3;n precisamente en nuestros tiempos” y dispone que los jesuitas “estimen mucho el apostolado educativo, como uno de los principales ministerios de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a”.</p>
			 
			<p>El problema de la integraci&#x00F3;n de la tarea educativa en la misi&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a est&#x00E1; unido al de considerar la ense&#x00F1;anza de materias profanas como tarea propia de un sacerdote, es decir, el ejercicio de tareas que no son un ministerio directamente pastoral. Esto se resuelve en otro decreto, que trata sobre el apostolado sacerdotal: “Este ministerio sacerdotal comprende diversos oficios dentro de la unidad del Orden del presbiterado: la evangelizaci&#x00F3;n de los no creyentes, la catequesis, el ministerio parroquial o supraparroquial, la investigaci&#x00F3;n y la ense&#x00F1;anza de las ciencias, la participaci&#x00F3;n de la suerte y trabajo de los obreros y otras muchas obras apost&#x00F3;licas y ordenadas al apostolado” (Dec. 23, “Apostolado sacerdotal”). Es decir, la CG afirma que la ense&#x00F1;anza e investigaci&#x00F3;n de materias profanas es una manera de ejercer el apostolado para un sacerdote de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a.</p>
			 
			<p>El segundo decreto relacionado con el apostolado intelectual (Dec. 29, “Investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica”) supuso la primera vez que se dedicaba un decreto a la cuesti&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n en una Congregaci&#x00F3;n General. Dicho decreto estuvo provocado por el hecho de que hubo peticiones para que se dejara totalmente o se aminorase este campo de apostolado, en especial el de las ciencias positivas. Y, a su vez y de modo contrario, hubo peticiones que estimaban que este apostolado era indispensable y solicitaban una palabra de aliento para los que trabajaban en &#x00E9;l, adem&#x00E1;s de una intensificaci&#x00F3;n general en el mismo. La CG mantuvo la importancia de este ministerio: “Aprecien en gran manera los jesuitas el trabajo cient&#x00ED;fico, y en especial el de aut&#x00E9;ntica investigaci&#x00F3;n, y consid&#x00E9;renlo como uno de los ministerios de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a m&#x00E1;s necesarios”. Y se a&#x00F1;aden algunas razones: “Es un apostolado muy eficaz, del todo conforme con la antigua tradici&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a, y responde plenamente a las recomendaciones tantas veces reiteradas por los Sumos Pont&#x00ED;fices, en particular durante el &#x00FA;ltimo siglo. Se adapta muy bien a las exigencias de los hombres de nuestro tiempo, pues constituye una excelente base para iniciar y continuar el di&#x00E1;logo, incluso con los no creyentes, y sirve de medio para ganar su confianza en la Iglesia y para elaborar y ense&#x00F1;arles a realizar la s&#x00ED;ntesis de la fe con la vida”. Se da m&#x00E1;s importancia a las ciencias sagradas y a las que est&#x00E1;n m&#x00E1;s relacionadas con ellas, pero tambi&#x00E9;n se quiere decir lo mismo de las ciencias llamadas positivas.</p>
			 
			<p>Y dan un consejo concreto a los jesuitas destinados a este trabajo que requiere toda la persona: “entr&#x00E9;guense a &#x00E9;l con abnegaci&#x00F3;n y fortaleza de &#x00E1;nimo” y “no se dejen llevar de la ilusi&#x00F3;n de poder servir mejor a Dios en otras ocupaciones al parecer m&#x00E1;s directamente pastorales”.</p>
			 
			<p>Hubo un tercer decreto (Dec. 30, “Artes”) tambi&#x00E9;n relacionado con el apostolado intelectual. En este breve decreto se ensalza la importancia del arte “para la edificaci&#x00F3;n del Reino de Dios” y se busca “fomentar la actividad de los Nuestros que trabajan en este campo para la mayor gloria de Dios”, as&#x00ED; como su trabajo mutuo. Los jesuitas en formaci&#x00F3;n han de incluir el mundo de las artes en su formaci&#x00F3;n general para que “todos se preparen mejor al apostolado en la moderna sociedad”.</p>
		</sec>

		<sec id="S2.2">
			<title>(B) Congregaci&#x00F3;n General 32 (1975)</title>

			<p>La opci&#x00F3;n por “la fe y la justicia” fue el concepto estrella de esta CG (Dec. 4, “Nuestra misi&#x00F3;n hoy: servicio de la fe y promoci&#x00F3;n de la justicia”). Esta opci&#x00F3;n renueva la reformulaci&#x00F3;n original del fin de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a, que se centraba, ya en su formulaci&#x00F3;n del siglo XVI, en la defensa de la fe, unida a la realizaci&#x00F3;n de obras de misericordia y al bien com&#x00FA;n. Una consecuencia no buscada de la CG 32 fue entender que el apostolado intelectual ya no ten&#x00ED;a cabida en la misi&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a. La “situaci&#x00F3;n de injusticia” global, el “servicio de los pobres” y la cercan&#x00ED;a a “los sin voz y los sin poder” parec&#x00ED;an implicar un alejamiento del mundo intelectual. Este cuestionamiento o duda ha acompa&#x00F1;ado a la vida de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a durante d&#x00E9;cadas.</p>
			 
			<p>Sin embargo, esta CG no solo tiene en cuenta directamente la cuesti&#x00F3;n intelectual (“un buen n&#x00FA;mero de nuestros contempor&#x00E1;neos est&#x00E1;n fascinados, incluso dominados, por los poderes de la raz&#x00F3;n humana”), sino que sienta las bases para afirmar que el servicio a la fe y la promoci&#x00F3;n de la justicia est&#x00E1;n relacionados con una componente intelectual importante. Seg&#x00FA;n la CG 32, en su decreto 4, el servicio a la fe pide el estudio de “los grandes problemas a los que la Iglesia y la Humanidad deben hoy hacer frente”, la renovaci&#x00F3;n de “las estructuras de la reflexi&#x00F3;n teol&#x00F3;gica” y “la b&#x00FA;squeda de un nuevo lenguaje, unos nuevos s&#x00ED;mbolos”. Por otro lado, la promoci&#x00F3;n de la justicia invita a fijarnos en la injusticia de las estructuras vigentes, lo que lleva a pensar en su reforma con un estudio a fondo. Esto implica que “estemos dispuestos a consagrarnos a los estudios austeros y profundos que se requieren cada vez m&#x00E1;s para comprender y resolver los problemas contempor&#x00E1;neos”.</p>
			 
			<p>La misma CG hace referencia a llegar a “los que tienen responsabilidad o influencia sobre las estructuras”, a los que pueden ser “agentes de transformaci&#x00F3;n social”. Esto tiene que ver con la educaci&#x00F3;n y es parte de la promoci&#x00F3;n de la justicia o del servicio a los pobres. Queda recalcada la mayor seriedad posible en cualquier actividad del jesuita. La dimensi&#x00F3;n intelectual se hace parte de nuestras preferencias apost&#x00F3;licas. Para esto hacen falta personas que se dediquen a la investigaci&#x00F3;n y ciencia. Y muchas veces lo &#x00F3;ptimo son las instituciones propias de educaci&#x00F3;n superior o centros de ense&#x00F1;anza, revistas, etc.</p>
		</sec>

		<sec id="S2.3">
			<title>(C) Arrupe (1965-1983)</title>

			<p>Del magisterio del P. Arrupe podemos destacar un documento escrito en 1976 que lo dedica al papel del apostolado intelectual en el apostolado de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a. En ese texto defiende que para hacer real “la dimensi&#x00F3;n intelectual inherente a nuestras opciones apost&#x00F3;licas preferenciales” ha de destinarse a un n&#x00FA;mero significativo de jesuitas a trabajar “espec&#x00ED;ficamente en tareas de investigaci&#x00F3;n y ciencia y, en t&#x00E9;rminos generales, en un apostolado expl&#x00ED;citamente intelectual” (Arrupe, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">1976</xref>).</p>
			 
			<p>El P. Arrupe lanza una descripci&#x00F3;n, m&#x00E1;s que una definici&#x00F3;n precisa, de lo que es apostolado intelectual: “Me refiero tanto al apostolado que se ejerce mediante actividades intelectuales como al apostolado entre los intelectuales. Pienso en nuestros profesionales de las ciencias, la investigaci&#x00F3;n, la reflexi&#x00F3;n, la literatura o el arte, en los dedicados a tareas docentes o formativas, en nuestros publicistas, aun a nivel de vulgarizaci&#x00F3;n. Y cuando digo “intelectuales” aludo a los pensadores, investigadores, hombres de ciencia, a los profesionales de cualquier actividad t&#x00ED;picamente intelectual” (Arrupe, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">1976</xref>).</p>
			 
			<p>El servicio de la fe y la promoci&#x00F3;n de la justicia es el criterio prioritario tambi&#x00E9;n para la selecci&#x00F3;n del &#x00E1;rea de apostolado intelectual a ser fomentada, pues no “cualquier tipo de quehacer intelectual o de investigaci&#x00F3;n encaja de la misma manera en nuestra misi&#x00F3;n”.</p>
			 
			<p>En dicha carta apunta a muchas cuestiones relacionadas con el apostolado intelectual. Entre ellas, pide mantener lo que hoy denominamos excelencia acad&#x00E9;mica: “todo centro de estudios dirigido por la Compa&#x00F1;&#x00ED;a tiene la responsabilidad de mantenerse en un alto nivel no s&#x00F3;lo docente, sino tambi&#x00E9;n de investigaci&#x00F3;n, al menos en una especialidad cuidadosamente elegida”. Por otro lado, apunta a un apostolado intelectual que sea tambi&#x00E9;n testimonio de pobreza, como “nuevo estilo de compromiso apost&#x00F3;lico intelectual”. Y tambi&#x00E9;n busca formas de asegurar la fidelidad a las motivaciones evang&#x00E9;licas y apost&#x00F3;licas en el compromiso intelectual, de sentirse hombres en misi&#x00F3;n integrados en el cuerpo de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a, desde un equilibrio entre vida religiosa y sacerdotal y en fidelidad a la Iglesia que da la misi&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>El mismo P. Arrupe recuerda una alocuci&#x00F3;n de Pablo VI de 1974 en la que describe a la Compa&#x00F1;&#x00ED;a como un colectivo de “enviados de la Iglesia”, y asocia a este env&#x00ED;o “la investigaci&#x00F3;n y la ense&#x00F1;anza teol&#x00F3;gicas… el apostolado de las publicaciones y ediciones… el apostolado social y la actividad intelectual y cultural que desde las escuelas para la formaci&#x00F3;n integral abarca todos los grados de la formaci&#x00F3;n universitaria y de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica”. En esa misma alocuci&#x00F3;n el Papa formul&#x00F3; una expresi&#x00F3;n que ha sido citada en otros contextos: “incluso en los campos m&#x00E1;s dif&#x00ED;ciles y de primera l&#x00ED;nea, en los cruces de las ideolog&#x00ED;as, en las trincheras sociales, donde ha habido o hay confrontaci&#x00F3;n entre las exigencias urgentes del hombre y el mensaje cristiano, all&#x00ED; han estado y est&#x00E1;n los jesuitas”. Esta referencia no es exclusiva al apostolado intelectual, evidentemente; pero tiene en ella un puesto relevante (Pablo VI, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1974</xref>).</p>

		</sec>

		<sec id="S2.4">
			<title>(D) Congregaci&#x00F3;n General 34 (1995)</title>

			<p>En la Congregaci&#x00F3;n General 34 se dedican dos decretos al tema que nos ocupa. Uno de ellos es “Dimensi&#x00F3;n intelectual del apostolado de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s” (Decreto 16). En este decreto se reafirma “con vigor la singular importancia de la calidad intelectual de cada uno de nuestros ministerios”. Se destacan el papel de la raz&#x00F3;n, la libertad y la inteligencia humanas. La eficacia de la evangelizaci&#x00F3;n pide “rigor en el conocimiento, respeto hacia los dem&#x00E1;s en el di&#x00E1;logo intercultural y an&#x00E1;lisis cr&#x00ED;tico” e implica no rechazar “la leg&#x00ED;tima autonom&#x00ED;a de la ciencia” (<italic>Gaudium et Spes</italic>, 36).</p>
			 
			<p>La dimensi&#x00F3;n intelectual es una invitaci&#x00F3;n a vivir en “verdadera comuni&#x00F3;n con los dem&#x00E1;s”, pues implica una “capacidad humilde para aceptar las alabanzas y afrontar los rechazos y las pol&#x00E9;micas”. Supone adquirir la capacidad de vivir una “tensi&#x00F3;n creativa” entre actitudes abiertas y cr&#x00ED;ticas entre culturas y confesiones. El texto recuerda que en la tradici&#x00F3;n eclesial la “lectura de los signos de los tiempos” implica reflexi&#x00F3;n teol&#x00F3;gica, an&#x00E1;lisis social y discernimiento. Ser servidores de la Palabra y discernir la presencia y actividad de Dios hacen necesarias tanto las ciencias sagradas, como la teolog&#x00ED;a cat&#x00F3;lica, como las disciplinas profanas, como la filosof&#x00ED;a, el an&#x00E1;lisis social y las ciencias naturales.</p>
			 
			<p>El siguiente decreto de la CG 34 a presentar aqu&#x00ED; es “La Compa&#x00F1;&#x00ED;a y la vida universitaria” (Decreto 17). Est&#x00E1; principalmente dedicado a las casi doscientas instituciones de educaci&#x00F3;n superior de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s. Es consciente del desaf&#x00ED;o de la estructura de las instituciones. Profundiza en dos conceptos que desde entonces se han utilizado mucho para reflexionar sobre las universidades jesuitas: el sustantivo “universidad” y el adjetivo “jesu&#x00ED;tica”. El sustantivo habla de los objetivos “propios” de toda universidad (docencia, investigaci&#x00F3;n, servicio a la sociedad), que incluyen autonom&#x00ED;a, integridad, serena investigaci&#x00F3;n y abierta discusi&#x00F3;n de la verdad.</p>
			 
			<p>Y a la vez profundiza en el adjetivo “jesu&#x00ED;tica” que implica la participaci&#x00F3;n en la “identidad y misi&#x00F3;n fundamentales de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a”. Se quiere evitar instrumentalizar la universidad, pero se quiere a la vez afirmar la necesidad de interrogarnos de continuo sobre “el para qu&#x00E9; del conocimiento” y pensar en c&#x00F3;mo se armoniza la instituci&#x00F3;n con el encuentro de “la fe que obra la justicia” y “los fines que la Compa&#x00F1;&#x00ED;a aspira lograr en ella”.</p>
		</sec>

		<sec id="S2.5">
			<title>(E) Kolvenbach (1983-2008)</title>

			<p>La preocupaci&#x00F3;n por la universidad ha estado presente en los casi 25 a&#x00F1;os de generalato del P. Kolvenbach. Ha recogido lo que quedaba de “resabios antiuniversitarios e incluso antiintelectuales” en la Compa&#x00F1;&#x00ED;a para traducirlo en “aceptaci&#x00F3;n generalizada de la universidad como privilegiado instrumento cultural y apost&#x00F3;lico” (Ag&#x00FA;ndez Ag&#x00FA;ndez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2008</xref>). En recuerdo de los m&#x00E1;rtires de El Salvador (1989) el P. Kolvenbach destac&#x00F3; que una universidad puede ser un instrumento de justicia inspirada en el evangelio. Ignacio Ellacur&#x00ED;a, desde la UCA de El Salvador, realiz&#x00F3; dos aportes importantes en lo que respecta a la universidad en general y a la universidad jesuita en particular: por un lado, teoriz&#x00F3; sobre la necesidad de poner la universidad al servicio de los intereses de las mayor&#x00ED;as populares y del conocimiento de la realidad nacional; por otro, hizo que la instituci&#x00F3;n que &#x00E9;l lideraba se transformara seg&#x00FA;n esos ideales (Ellacur&#x00ED;a, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2012</xref>).</p>
			 
			<p>Se ha designado como “modelo Ledesma-Kolvenbach” a la traducci&#x00F3;n en lenguaje moderno lo que en lat&#x00ED;n el P. Ledesma en el siglo XVI defini&#x00F3; como los cuatro fines de la universidad jesuita: <italic>utilitas, iustitia, humanitas, fides</italic>. El mismo P. Kolvenbach, en numerosos discursos, describi&#x00F3; estos conceptos y su aplicaci&#x00F3;n para la universidad jesuita contempor&#x00E1;nea. Adem&#x00E1;s, profundiz&#x00F3; en cuestiones que alimentan muy directamente la vida de una universidad jesu&#x00ED;tica: el carisma original o impulso fundacional de dichas instituciones, el papel del saber, la conciencia cr&#x00ED;tica, la excelencia, la relaci&#x00F3;n eclesial, la evangelizaci&#x00F3;n de la cultura, los valores, la interdisciplinariedad, la pedagog&#x00ED;a, etc.</p>
		</sec>

		<sec id="S2.6">
			<title>(F) Nicol&#x00E1;s (2008-2016)</title>

			<p>El P. Nicol&#x00E1;s tambi&#x00E9;n ha tenido intervenciones con el objeto de inspirar la identidad y misi&#x00F3;n jesu&#x00ED;ticas de las universidades. Ha hecho dos convocatorias para todos los rectores y responsables de las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a (M&#x00E9;xico, 2010; Australia, 2015). En sus textos destacan los conceptos de profundidad, universalidad y creatividad, como pautas de renovaci&#x00F3;n (Nicol&#x00E1;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">2010</xref>).</p>
			 
			<p>En el a&#x00F1;o 2014 ha escrito un texto in&#x00E9;dito sobre renovaci&#x00F3;n de instituciones jesuitas (no solo universidades) en l&#x00ED;nea de lo apuntado en la CG 34 en hacer que la universidad, como instituci&#x00F3;n, aporte a la misi&#x00F3;n jesuita en su conjunto, en vez de tener una vida independiente (<italic>Las instituciones apost&#x00F3;licas al servicio de la misi&#x00F3;n</italic>). Tambi&#x00E9;n ha escrito un texto para los jesuitas en el que resalta el papel de la investigaci&#x00F3;n como aporte de los propios jesuitas, m&#x00E1;s all&#x00E1; de otras tareas que de hecho son m&#x00E1;s frecuentes como pueden ser la gesti&#x00F3;n o la pastoral (<italic>Sobre los jesuitas destinados al apostolado intelectual</italic>).</p>
			 
			<p>Entre los aportes del tiempo del generalato del P. Nicol&#x00E1;s a la inspiraci&#x00F3;n propia de la universidad jesuita es de destacar la publicaci&#x00F3;n de un n&#x00FA;mero de la revista <italic>Promotio Iustitiae</italic>, editado por el P. Patxi &#x00C1;lvarez de los Mozos SJ, consagrado al tema de la promoci&#x00F3;n de la justicia en las universidades jesuitas. En este extenso documento, contrastado por una treintena de personas con responsabilidad en universidades jesuitas de todo el mundo, se estudia la raz&#x00F3;n de ser de las universidades de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a hoy y su necesaria orientaci&#x00F3;n hacia la justicia. Se analizan cuatro dimensiones de las instituciones universitarias para las cuales se plantean retos concretos y se ponen ejemplos de buenas pr&#x00E1;cticas en cada uno de dichos &#x00E1;mbitos: la formaci&#x00F3;n del alumnado, la investigaci&#x00F3;n universitaria, la proyecci&#x00F3;n social y la comunidad universitaria (&#x00C1;lvarez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2014</xref>).</p>
			 
			<p>En estos a&#x00F1;os se han multiplicado las revistas acad&#x00E9;micas, las investigaciones y tesis doctorales sobre le funci&#x00F3;n y gesti&#x00F3;n de las universidades. Tambi&#x00E9;n sobre las universidades jesuitas han crecido los estudios. Podemos citar aqu&#x00ED; la tesis doctoral de B. Vivanco como ejemplo de estudio centrado en la fundamentaci&#x00F3;n y la b&#x00FA;squeda de buenas pr&#x00E1;cticas relacionadas con la promoci&#x00F3;n de la justicia en las universidades jesuitas, con una amplia encuesta sobre la opini&#x00F3;n de los que trabajan en una decena de universidades jesuitas espa&#x00F1;olas (Vivanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">2013</xref>).</p>
		</sec>

		<sec id="S2.7">
			<title>(G) Sosa (2016-…)</title>

			<p>Cuando estamos terminando de redactar este art&#x00ED;culo, el P. Arturo Sosa ha sido elegido prep&#x00F3;sito general de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s, en la CG 36 (octubre de 2016). Evidentemente a&#x00FA;n no ha tenido pronunciamientos oficiales sobre el apostolado universitario. Sin embargo, alguna consideraci&#x00F3;n s&#x00ED; se puede realizar al respecto. Por un lado, es un jesuita que proviene del mundo universitario. En su vida apost&#x00F3;lica ha unido la reflexi&#x00F3;n intelectual con la acci&#x00F3;n social.</p>
			 
			<p>Adem&#x00E1;s, en su primera homil&#x00ED;a como superior general, con ocasi&#x00F3;n de la celebraci&#x00F3;n de la acci&#x00F3;n de gracias por su elecci&#x00F3;n, hizo referencia expl&#x00ED;cita a la necesidad de una “extraordinaria profundidad intelectual para pensar creativamente” los modos en que el servicio a la misi&#x00F3;n puede ser m&#x00E1;s eficaz, desde el magis ignaciano. Pide “pensar en profundidad” las alternativas para superar “la pobreza, la inequidad y la opresi&#x00F3;n”. En su siguiente homil&#x00ED;a p&#x00FA;blica, en la eucarist&#x00ED;a de la clausura de la CG 36, afirm&#x00F3; que “Nuestro apostolado es necesariamente intelectual”. Se refiere a unir el discernimiento, la fe y la apertura del coraz&#x00F3;n a la acci&#x00F3;n del Esp&#x00ED;ritu Santo, con la comprensi&#x00F3;n sobre c&#x00F3;mo est&#x00E1; el mundo y c&#x00F3;mo es la vida de los distintos pueblos.</p>
		</sec>

		</sec>

		<sec id="S3">

			<title>EL LIDERAZGO IGNACIANO COMO NUEVO PARADIGMA DE RENOVACI&#x00D3;N DE INSTITUCIONES JESU&#x00CD;TICAS</title>

			<p>En este segundo apartado del presente trabajo entramos ya a definir el liderazgo ignaciano y sus valores. En la primera parte presentamos algunas teor&#x00ED;as de liderazgo como concepto gen&#x00E9;rico. Comprobaremos que hay sus diferencias y que algunas definiciones son m&#x00E1;s compatibles que otras con el ideal ignaciano. Despu&#x00E9;s recordaremos que si el liderazgo es ignaciano, estamos diciendo que nos basamos en la historia y experiencia de una persona concreta: san Ignacio de Loyola. Por &#x00FA;ltimo, describiremos algunas caracter&#x00ED;sticas de dicho liderazgo seg&#x00FA;n las <italic>Constituciones</italic> de los jesuitas y la experiencia vivida.</p>

		<sec id="S3.1">

			<title>(A) El liderazgo como concepto estudiado</title>

			<p>El liderazgo como hecho social y organizacional se ha estudiado con cierta sistematicidad desde hace m&#x00E1;s de un siglo. En las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas se han multiplicado los estudios sobre el liderazgo. La investigaci&#x00F3;n en esta &#x00E1;rea de comportamiento humano ha permitido avanzar y realizar nuevas formulaciones. En los siguientes p&#x00E1;rrafos se resumen algunas teor&#x00ED;as de liderazgo (Guibert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2014a</xref>):</p>


			<p><bold>Rasgos</bold></p>
			<p>Seg&#x00FA;n esta teor&#x00ED;a los “grandes hombres”, personas extraordinarias, ten&#x00ED;an algunos rasgos heredados particulares. El decir, el liderazgo es algo innato y heredado, no aprendido. Dichos rasgos son: energ&#x00ED;a, visi&#x00F3;n de futuro, inteligencia, capacidad de influencia y de buena relaci&#x00F3;n con colaboradores, buena respuesta al estr&#x00E9;s, capacidad de dar respuesta a demandas externas, etc.</p>
			 
			<p>Esta teor&#x00ED;a domin&#x00F3; hasta mediados del siglo XX, pero luego fue juzgada como simplista. El liderazgo depende del contexto social. La teor&#x00ED;a de rasgos heredados no es suficiente para explicar el liderazgo.</p>

			<p><bold>Transacci&#x00F3;n</bold></p>
			<p>El liderazgo transaccional busca que las personas cumplan con su misi&#x00F3;n a base de premios y castigos, seg&#x00FA;n el esfuerzo y el desempe&#x00F1;o realizado. As&#x00ED; se compra la lealtad. En un concepto centrado en la tarea, m&#x00E1;s que en las personas. Tiene como objetivo supervisar y organizar tareas y resultados, buscando faltas y errores y premiando lo que est&#x00E1; bien. Atiende el propio inter&#x00E9;s de los trabajadores (sus necesidades b&#x00E1;sicas de satisfacci&#x00F3;n) con motivaciones externas (premio y castigo).</p>
			 
			<p>Se centra en los procesos existentes. No busca cambiar el futuro o llegar a nuevas ideas o cambiar la cultura o finalidades de la organizaci&#x00F3;n. Se busca premiar a los seguidores y mantener el status quo.</p>

			<p><bold>Transformaci&#x00F3;n</bold></p>
			<p>El liderazgo transformacional busca mejorar la motivaci&#x00F3;n de los colaboradores. Quiere cambiar a las personas, tocando sus valores morales, creencias, ideales, expectativas y aspiraciones (m&#x00E1;s arriba en la escala de Maslow). Busca un desarrollo personal, despertar las conciencias.</p>
			 
			<p>El l&#x00ED;der se implica personalmente, da apoyos personales. Su ejemplo es importante. Ha de generar ilusi&#x00F3;n y convencimiento. Se atiende a la persona entera, no a un mero empleado. Se fomentan cambios de actitudes, ideas nuevas y no convencionales (<xref ref-type="bibr" rid="CIT05">Bass</xref>). Se da m&#x00E1;s confianza, se hace participar en temas importantes de la organizaci&#x00F3;n. Se invita a cambiar la cultura organizativa y su status quo. Implica ir m&#x00E1;s all&#x00E1; de los intereses personales e ir a favor de la organizaci&#x00F3;n.</p>

			<p><bold>Resonancia</bold></p>
			<p>El liderazgo tiene una dimensi&#x00F3;n emocional. La inteligencia emocional estudia las reacciones emocionales y su correcta gesti&#x00F3;n. Gestionar los propios sentimientos y la relaci&#x00F3;n con otras personas es importante, no solo el nivel intelectual.</p>
			 
			<p>El l&#x00ED;der promueve sentimientos positivos en sus seguidores. Producir resonancia es sintonizar con las emociones de los colaboradores y promover sentimientos positivos, en vez de reacciones emocionales negativas (resentimiento, tristeza, ansiedad, …). Eso mejora el rendimiento de las personas. Supone transparencia y expresar los propios valores con sinceridad (Goleman, Boyatzis y McKee, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2002</xref>).</p>

			<p><bold>Adaptaci&#x00F3;n</bold></p>
			<p>Este modo de liderar distingue entre retos t&#x00E9;cnicos y retos adaptativos. Para un problema “t&#x00E9;cnico” las autoridades formales aplican criterios bien conocidos sobre el problema. Existe un conocimiento (dentro o fuera de la organizaci&#x00F3;n) y un experto lo aplica. El problema “adaptativo” es m&#x00E1;s complejo. El conocimiento no es un dato, hay que generarlo. Los implicados en el problema son parte de la soluci&#x00F3;n. Sus creencias, conductas, valores y esquemas mentales, han de adaptarse y cambiar.</p>
			 
			<p>El l&#x00ED;der no es el que sabe la soluci&#x00F3;n y la aplica. Ha de identificar el reto adaptativo y hacer las preguntas adecuadas. No puede negar la realidad. No ha de buscar un chivo expiatorio o un enemigo fuera de la organizaci&#x00F3;n. No hay un mapa con un camino a recorrer ya conocido. Las soluciones hay que buscarlas o crearlas. Hace falta mucha conversaci&#x00F3;n e implicaci&#x00F3;n de todos, deseo de aprender y de responsabilizarse (Heifetz y Linsky, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2009</xref>).</p>

			<p><bold>Variables</bold></p>
			<p>M&#x00E1;s all&#x00E1; de esas teor&#x00ED;as concretas que se basan en una idea o concepto puntual o &#x00FA;nico, aunque en s&#x00ED; sean ilustrativas, los estudios contempor&#x00E1;neos de liderazgo analizan bloques o conjuntos de variables distintas que se estiman importantes a la hora de definir a una persona l&#x00ED;der. Estas variables se toman a la vez de distintas teor&#x00ED;as de liderazgo, de manera un tanto ecl&#x00E9;ctica. Y se logran as&#x00ED;, tras el an&#x00E1;lisis simult&#x00E1;neo de distintas variables, unas descripciones bastante completas de las realidades a analizar.</p>
			 
			<p>Una manera de realizar un an&#x00E1;lisis puede ser fijarse en caracter&#x00ED;sticas de estilo ejecutivo. Estas pueden ser: orientaci&#x00F3;n a las personas o a las tareas, centralizaci&#x00F3;n o participaci&#x00F3;n en la toma de decisiones, &#x00E1;mbito de comunicaci&#x00F3;n preferido, orientaci&#x00F3;n al horizonte a corto o a largo de la acci&#x00F3;n. Se puede analizar tambi&#x00E9;n la orientaci&#x00F3;n al logro (la motivaci&#x00F3;n por empresas retadoras y dif&#x00ED;ciles), al poder (ejercer influencia, ser influyentes, hacer prevalecer sus ideas) o a la afiliaci&#x00F3;n (tener relaciones amigables, interactuar positivamente). Los estudiosos pueden tambi&#x00E9;n fijarse en caracter&#x00ED;sticas psicol&#x00F3;gicas que tienen un impacto importante en el estilo de liderazgo: el grado de emocionalidad, el estilo cognitivo (intuitivo o anal&#x00ED;tico) o la tolerancia a la ambig&#x00FC;edad. Todas estas variables citadas en este p&#x00E1;rrafo est&#x00E1;n tomadas, a modo de ejemplo, de un reciente libro de J.L. &#x00C1;lvarez en el que se estudia la personalidad y el liderazgo de los &#x00FA;ltimos presidentes de gobierno espa&#x00F1;oles (&#x00C1;lvarez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2014</xref>).</p>

		</sec>

		<sec id="S3.2">
			
			<title>(B) Lo ignaciano como experiencia vivida</title>

			<p>Si a algo denominamos ignaciano es porque lo queremos asociar a la experiencia de Ignacio de Loyola (Azpeitia, 1491 – Roma, 1556) o a la interpretaci&#x00F3;n que hagamos de su vida y obra (Ruiz Jurado, <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2014</xref>). Los principales legados de san Ignacio pueden resumirse en dos: la creaci&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s y la fundaci&#x00F3;n del carisma ignaciano. Lo primero tiene que ver con la orden religiosa que &#x00E9;l fund&#x00F3; en su af&#x00E1;n de “ayudar a las &#x00E1;nimas” de manera estructurada, con un grupo de compa&#x00F1;eros o “amigos en el Se&#x00F1;or”. Lo segundo tiene que ver principalmente con una experiencia espiritual, experiencia suya personal, que &#x00E9;l describi&#x00F3; en el libro de los <italic>Ejercicios Espirituales</italic>, y que transmiti&#x00F3; a muchas personas.</p>
			 
			<p>La experiencia que se propone en los <italic>Ejercicios Espirituales</italic>, de hace cinco siglos, hace referencia a una experiencia espiritual personal y a un camino de conversi&#x00F3;n y compromiso con la realidad que uno vive. Son un camino de encuentro con Dios y una ayuda para tomar decisiones en la vida, decisiones que implican a la persona existencialmente. Supone personalizar la experiencia de Dios, encontrarse con el Se&#x00F1;or, sentir lo que viene de Dios y seguir los impulsos que surgen en esa experiencia. Buscan sentir internamente el amor y la misericordia Dios. Buscan profundizar en la propia vocaci&#x00F3;n y los discernimientos personales sobre aquello que uno cree que Dios le pide. M&#x00E1;s que un curso de teolog&#x00ED;a o un manual de doctrina cristiana, es una escuela de experiencia, de afecto y de lectura de sentimientos propios. Se proponen unas materias de oraci&#x00F3;n, un m&#x00E9;todo, una forma de acompa&#x00F1;ar, una manera de examinar y un modo de discernir lo que el Se&#x00F1;or quiere de uno.</p>
			 
			<p>Mientras la experiencia de dichos <italic>Ejercicios Espirituales</italic> es primariamente personal o individual, hay otros textos de san Ignacio en los que busca algo m&#x00E1;s y que podemos asociar directamente al liderazgo. Otros textos de san Ignacio, como las <italic>Constituciones de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s</italic> o las <italic>Cartas</italic>, son fruto de ese mismo esp&#x00ED;ritu ignaciano que podemos descubrir en los <italic>Ejercicios Espirituales</italic>, pero tienen algo m&#x00E1;s. Ese “algo m&#x00E1;s” consiste en lo que podemos considerar clave en el liderazgo: personas y misi&#x00F3;n. C&#x00F3;mo acompa&#x00F1;ar a otras personas en el desarrollo de una misi&#x00F3;n conjunta. C&#x00F3;mo cuidar unas relaciones personales con vistas a una misi&#x00F3;n que implica a todos. C&#x00F3;mo hacer atractiva una misi&#x00F3;n, explicarla y aplicarla a distintos contextos y &#x00E1;reas de la vida.</p>
			 
			<p>En las <italic>Constituciones</italic> san Ignacio habla a los jesuitas, los que son parte de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s o van a serlo. Organiza un grupo humano y busca el modo en que todo el cuerpo que est&#x00E1; creando se disponga a escuchar a Dios y cumplir su voluntad. Se pasa de una experiencia personal &#x00ED;ntima a una experiencia corporativa. Ah&#x00ED; hay elementos claros de liderazgo. En este caso, al dirigirse a jesuitas vinculados entre s&#x00ED; con un voto de obediencia, la pertenencia a la orden marca unas caracter&#x00ED;sticas propias de liderazgo.</p>
			 
			<p>Pero no es dif&#x00ED;cil aplicar ese modo de liderazgo en otras situaciones tambi&#x00E9;n ignacianas, pero no jesu&#x00ED;ticas. Es decir, si denominamos “jesu&#x00ED;tico” a lo referente a la orden de los jesuitas, podemos denominar “ignaciano” a lo que se inspira en san Ignacio pero no se refiere a los jesuitas, sino que hace referencia a laicos y laicas o a religiosas que se inspiran en san Ignacio. Por eso lo “ignaciano” va m&#x00E1;s all&#x00E1; de los mismos jesuitas. El carisma y modo de proceder de san Ignacio es un don para la Iglesia y muchas personas en la historia han seguido sus intuiciones y se han inspirado en su modo de vivir. Ya en tiempos de san Ignacio, los mismos <italic>Ejercicios Espirituales</italic> fueron propuestos m&#x00E1;s a personas laicas que a jesuitas. En lo que respecta a las <italic>Constituciones</italic>, aunque sea un libro de jesuitas para jesuitas, hay tambi&#x00E9;n intuiciones muy v&#x00E1;lidas para otras situaciones de liderazgo.</p>
			 
			<p>Por otro lado, en sus m&#x00E1;s de siete mil <italic>Cartas</italic>, san Ignacio escribe a personas de perfiles muy variados. Podemos aprender aqu&#x00ED; c&#x00F3;mo trataba a las personas y c&#x00F3;mo las acompa&#x00F1;aba en el desarrollo de su misi&#x00F3;n. Plantea muchas situaciones apost&#x00F3;licas de muy diverso tipo. Si miramos algunas de las cartas con ojos actuales, podemos destilar en un buen n&#x00FA;mero de ellas caracter&#x00ED;sticas de lo que hoy denominamos planificaci&#x00F3;n estrat&#x00E9;gica, despliegue de objetivos o monitorizaci&#x00F3;n de los mismos. Se trata a veces de aut&#x00E9;nticas empresas apost&#x00F3;licas, a realizarse en distintos lugares del mundo, y en donde hay medios y fines, objetivos y metas, recursos y procesos, etc. No solo planifica tareas sino que muchas veces acompa&#x00F1;a a los que hoy denominar&#x00ED;amos l&#x00ED;deres o agentes multiplicadores, cuid&#x00E1;ndoles, inspir&#x00E1;ndoles, d&#x00E1;ndoles una visi&#x00F3;n, motiv&#x00E1;ndoles y anim&#x00E1;ndoles en las dificultades. Todo ello desde una experiencia espiritual (ver a Dios en todo, entregarse a los dem&#x00E1;s, etc.). Pero, adem&#x00E1;s de la experiencia espiritual, en mucha de la correspondencia epistolar aparece una responsabilidad de guiar y acompa&#x00F1;ar a otras terceras personas.</p>
			 
			<p>En resumen, la vida de san Ignacio, con sus <italic>Ejercicios Espirituales</italic>, no es solo un ejemplo de c&#x00F3;mo renovar uno la vida &#x00ED;ntima espiritual y encontrar a Dios en su camino personal. Esa misma vida de san Ignacio, con sus <italic>Constituciones</italic> y <italic>Cartas</italic>, es tambi&#x00E9;n un ejemplo inspirador de c&#x00F3;mo atender a otras personas en su misi&#x00F3;n, de c&#x00F3;mo liderar con unas caracter&#x00ED;sticas propias.</p>

		</sec>

		<sec id="S3.3">
			<title>(C) La persona ignaciana l&#x00ED;der</title>

			<p>Establecido el marco en el que se contextualiza que podemos hablar de un liderazgo ignaciano, toca ahora describir en qu&#x00E9; consiste. Hay un texto muy concreto, la parte novena de las <italic>Constituciones</italic>, en el que se retrata el perfil del que haya de ser superior general de los jesuitas (<italic>Constituciones</italic>, nn. 723-735). Ah&#x00ED; aparecen rasgos muy determinados. Algunos parecen directamente orientados a la tarea de liderar. Otros parecen m&#x00E1;s centrados en la propia vocaci&#x00F3;n jesuita. Algunos de dichos rasgos son los que siguen (Guibert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2014b</xref>):</p>

					<list list-type="bullet">
						<list-item>
						<p><italic>Muy unido a Dios y familiar en la oraci&#x00F3;n y todas sus operaciones.</italic> El primer rasgo tiene que ver con la experiencia de Dios. Es experiencia vivida, no te&#x00F3;rica sin m&#x00E1;s. Y es experiencia que afecta a toda la vida, no en sentido temporal, sino en sentido de amplitud de todas las dimensiones de la vida. Si en los <italic>Ejercicios</italic> se propone una experiencia de Dios, haber pasado por ese proceso es el primer elemento de nuestro listado. Y adem&#x00E1;s es de suponer que se ha de haber pasado por el proceso con cierta profundidad (de ah&#x00ED; el “muy unido”) y habiendo sido afectado personalmente de manera global por el mismo (de ah&#x00ED; el “todas sus operaciones”). La experiencia de Dios no es algo extr&#x00ED;nseco a la persona. Se supone que alimenta, ilusiona e inspira todo lo que hacemos y somos. Vivir esto es lo primero que se busca en un l&#x00ED;der ignaciano.</p>
						</list-item>

						<list-item>
						<p><italic>Ejemplo en virtudes.</italic> Unido a lo anterior aparece un segundo rasgo sobre el que se pueden hacer dos comentarios. Por un lado, se nos recuerda que el ejemplo y el testimonio es lo que nos hace cre&#x00ED;bles, es lo que tiene capacidad de persuadir y motivar, m&#x00E1;s que las palabras bonitas. Por otro lado, pr&#x00E1;cticamente se asocia la experiencia de Dios a las virtudes. Es decir, la experiencia de Dios busca cambiar a uno y mejorar en el servicio, no es una experiencia &#x00ED;ntima que no afecta a la propia realidad; nos afecta en que cuanto que es una ayuda para ser y servir mejor.</p>
						</list-item> 

						<list-item>
						<p><italic>Probado, libre ante pasiones internas.</italic> Para tener un puesto de responsabilidad hacia otras personas, con la posibilidad de influir en positivo pero tambi&#x00E9;n en negativo, ante el riesgo de poder hacer da&#x00F1;o personalmente, es bueno haber tenido experiencias de “probaci&#x00F3;n” que hagan a uno caer en la cuenta de c&#x00F3;mo es, reconociendo sus puntos fuertes y d&#x00E9;biles, aciertos y errores cometidos. La vida es una prueba continua que nos ense&#x00F1;a a conocernos y a conocer a los dem&#x00E1;s. Unido a esto, uno ha de ir despoj&#x00E1;ndose de “pasiones desordenadas” como pueden ser el deseo de brillar o triunfar o poseer, o tambi&#x00E9;n, por otro lado, el tener miedos o querer seguridad a toda costa o ser excesivamente conservador. La experiencia de la vida, su examen, la madurez, el conocimiento de uno mismo, son requisitos necesarios para ayudar a otras personas en lo personal.</p>
						</list-item>

						<list-item> 
						<p><italic>Fuerte, magn&#x00E1;nimo, perseverante; con &#x00E1;nimo.</italic> En la relaci&#x00F3;n humana hay momentos dif&#x00ED;ciles. La vida no es f&#x00E1;cil. Hay mucho sufrimiento. Toca a veces perseverar en las opciones buenas y tener cierta fuerza interior y &#x00E1;nimo. Previamente, uno ha de haber encontrado, en Dios, en uno mismo y en otros, esa fuerza y &#x00E1;nimo que luego ha de transmitir. Ser referente para otros implica haber encontrado previamente la roca y motivaci&#x00F3;n que primero es referencia para uno.</p>
						</list-item>

						<list-item> 
						<p><italic>Recto y severo, combinado con benigno y manso.</italic> Saber conjugar distintos roles seg&#x00FA;n sean las circunstancias es un arte. No solo severidad, no solo mansedumbre. En distintas circunstancias hay que adoptar distintas posturas. Hay que tener la lucidez suficiente para caer en la cuenta de cu&#x00E1;ndo conviene tener una u otra postura. Depender&#x00E1; de la situaci&#x00F3;n en la que se encuentre tu interlocutor. Puede aplicarse aqu&#x00ED; el dicho que se atribuye a Arist&#x00F3;teles: “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el prop&#x00F3;sito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”.</p>
						</list-item>

						<list-item> 
						<p><italic>Compasivo.</italic> La capacidad de estar afectivamente cerca de las personas, de entenderlas, de situarte en sus problemas y deseos, es una virtud necesaria. En un l&#x00ED;der no buscamos solo ideas o posturas acertadas. Buscamos una persona en quien confiar, que nos entienda, que sintamos cerca, que veamos que capta nuestra situaci&#x00F3;n, que resuena con lo que internamente vivimos. El l&#x00ED;der, entonces, sale de s&#x00ED; mismo y se sit&#x00FA;a en lo que siente vitalmente la otra persona.</p>
						</list-item>
						 
						<list-item>
						<p><italic>Con gran entendimiento, con buenas letras.</italic> Ignacio tuvo en estima el estudiar y el formarse para entender la realidad que quer&#x00ED;a atender. Cre&#x00ED;a en el valor del intelecto para ayudar a resolver problemas. Dedic&#x00F3; mucho tiempo a estudiar y formarse. La apertura de mente, la visi&#x00F3;n y los conocimientos son ayudas en el liderazgo. Pero esto es s&#x00F3;lo una caracter&#x00ED;stica m&#x00E1;s dentro de un conjunto m&#x00E1;s amplio.</p>
						</list-item>

						<list-item>
						<p><italic>Con juicio, prudencia, con capacidad de discernimiento y experiencia en vida espiritual.</italic> Una de las palabras clave en la espiritualidad ignaciana es el “discernimiento”. Es un m&#x00E9;todo o actitud que invita a relativizarlo todo para llegar al fin que se pretende, fin que unimos a la voluntad de Dios. Y no solamente relativizar cosas para sentirse libre ante todo, para no perder la paz, sino para mejor acertar en juzgar y valorar adecuadamente lo que se ha de hacer. La vida espiritual es un camino de despojo. Pero no un despojo para aislarse del mundo y escaparse de los problemas. Es m&#x00E1;s bien un despojo para volver a vestirse y optar en cada paso por lo que sea m&#x00E1;s apropiado. Discernir es optar, tomar decisiones, implicarse existencialmente en las cosas. Cuidar las formas de discernimiento y las decisiones que se toman es clave. Acompa&#x00F1;ar a otros en estos procesos es tarea de un l&#x00ED;der.</p>
						</list-item>

						<list-item>
						<p><italic>Verdaderamente humilde.</italic> La humildad es uno de los rasgos que m&#x00E1;s aparecen en la vida de san Ignacio. La manera de vencer a los apegos del mundo, la riqueza, la imagen, el honor, etc. es abajarse y humillarse y ponerse en el lugar del &#x00FA;ltimo. La &#x00FA;nica manera de sentir lo que siente una persona humillada es pasar uno por un proceso as&#x00ED;. Y as&#x00ED; uno cultiva una sensibilidad de respeto a los m&#x00E1;s necesitados y sufrientes y el discernimiento puede ser aut&#x00E9;ntico y no un autoenga&#x00F1;o o proceso de legitimaci&#x00F3;n de algo desordenado o no bueno. La tentaci&#x00F3;n de buscar la gloria vana y la seguridad de la riqueza o del bienestar material nos acompa&#x00F1;a durante toda la vida. Buscar la humildad, solidarizarse con el &#x00FA;ltimo, preferir los &#x00FA;ltimos puestos, desear acercarse a sentir lo que siente el humillado es la &#x00FA;nica manera de no caer en la tentaci&#x00F3;n del arribismo o no buscarse m&#x00E1;s a uno mismo, en vez de servir a la misi&#x00F3;n encomendada.</p>
						</list-item>

						<list-item>
						<p><italic>De mucha bondad y amor a la Compa&#x00F1;&#x00ED;a.</italic> Si las caracter&#x00ED;sticas anteriores resultan demasiado dif&#x00ED;ciles o idealizadas, el &#x00FA;ltimo rasgo que plantea san Ignacio es m&#x00E1;s sencillo en expresi&#x00F3;n, pero m&#x00E1;s profundo en vivencia: bondad y amor. Eso quiere decir que en un l&#x00ED;der se busca bondad como primera caracter&#x00ED;stica. No habilidades de gesti&#x00F3;n o habilidades sociales. Se entiende que una experiencia espiritual sana se traduce en bondad y amor. Esa es la principal vivencia a buscar en la persona l&#x00ED;der. Amar a la causa, a la misi&#x00F3;n, a las personas implicadas, es la fuerza m&#x00E1;s poderosa que activa en un l&#x00ED;der otros mecanismos internos para mejorar en el servicio.</p>
						</list-item>

					</list>

		</sec>

		<sec id="S3.4">
			<title>(D) Un liderazgo para una misi&#x00F3;n</title>

			<p>El liderazgo ignaciano no termina sin m&#x00E1;s en las caracter&#x00ED;sticas de la persona l&#x00ED;der que se han se&#x00F1;alado hasta ahora, a partir del texto citado de las <italic>Constituciones</italic> de san Ignacio. Lo que se ha descrito en el apartado anterior es para ser vivido en un contexto, un equipo y una misi&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>El contexto en que se aplica el liderazgo ignaciano es casi siempre distinto al de una orden religiosa. Es decir, hay que buscar c&#x00F3;mo traducir las caracter&#x00ED;sticas que se se&#x00F1;alan aqu&#x00ED; (las que se indican para el l&#x00ED;der de los jesuitas en su tarea de liderar jesuitas) a un contexto laico y muchas veces agn&#x00F3;stico. Un contexto marcado por unas instituciones que tienen sus propios fines y que est&#x00E1;n establecidas en un ordenamiento jur&#x00ED;dico. Es toda una tarea realizar esa traducci&#x00F3;n y buscar que la inspiraci&#x00F3;n ignaciana se pueda encarnar en instituciones de distinto tipo.</p>
			 
			<p>Esas intuiciones ignacianas tienen tambi&#x00E9;n consecuencias para el otro polo de la relaci&#x00F3;n de liderazgo, es decir para las personas lideradas. En el estilo ignaciano se buscar&#x00E1; que los liderados asuman su responsabilidad en la misi&#x00F3;n, que se sientan en servicio, que est&#x00E9;n unidos y cuiden el clima de trabajo y su relaci&#x00F3;n, que vivan de manera incipiente los valores del Reino que se quieren transmitir, que practiquen formas de discernimiento en com&#x00FA;n, que sepan manejar los conflictos, que tengan espacios de convivencia, de crecimiento y de formaci&#x00F3;n, etc. (Guibert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2014b</xref>).</p>
			 
			<p>La relaci&#x00F3;n entre la persona l&#x00ED;der y los liderados se puede describir con dos expresiones de la tradici&#x00F3;n ignaciana: <italic>cura personalis</italic> y <italic>cura apostolica</italic>. La primera expresi&#x00F3;n hace referencia al cuidado activo de la persona. Por un lado, se trata de la atenci&#x00F3;n a su situaci&#x00F3;n personal y su desarrollo; cuidar lo que le hace da&#x00F1;o y promover lo que le ayuda. No somos piezas dentro de un organigrama. Somos personas con nuestras necesidades y deseos. M&#x00E1;s que un perfil administrador o gestor o dedicado a tareas, estamos ante una atenci&#x00F3;n a la personas en cuanto tal. Ese desarrollo de la persona, en clave cristiana, lleva a las cuestiones de sentido que le afectan y a su encuentro con Dios, a que tenga una aut&#x00E9;ntica experiencia del Dios de la vida, a que Dios y la persona se encuentren.</p>
			 
			<p>Por otro lado, la expresi&#x00F3;n <italic>cura apostolica</italic> complementa a la anterior. Supone el liderazgo de la dimensi&#x00F3;n apost&#x00F3;lica de las personas. El fin de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s no es la realizaci&#x00F3;n personal &#x00ED;ntima de los jesuitas mismos, sino la ayuda que por medio de ellos se realiza a las personas a las que se sirve. De manera an&#x00E1;loga, una tarea del l&#x00ED;der es integrar al liderado en una misi&#x00F3;n, hacer que salga de s&#x00ED; mismo y se centre en la misi&#x00F3;n com&#x00FA;n, m&#x00E1;s all&#x00E1; de sentirse cuidado sin m&#x00E1;s. El reto es preparar a los liderados para que sirvan m&#x00E1;s all&#x00E1; de sus necesidades personales y sus visiones particulares, haciendo suyas las prioridades de la misi&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>Todo lo anterior, la tarea de liderazgo y la relaci&#x00F3;n entre el l&#x00ED;der y los liderados, tiene lugar para un fin concreto: una misi&#x00F3;n que envuelve y seduce a unos y otros. El liderazgo busca que unas personas lideradas se orienten a una misi&#x00F3;n, por influencia de una persona l&#x00ED;der. La misi&#x00F3;n no es algo neutral en el caso ignaciano. Tiene ciertamente que ver con el Reino de Dios y se vive en un contexto eclesial. En el caso jesu&#x00ED;tico es una misi&#x00F3;n con rasgos t&#x00ED;picos: una fe que promueve la justicia, en di&#x00E1;logo con las religiones y culturas. Todas las instituciones jesuitas, todos los campos de apostolado y acci&#x00F3;n, buscan encarnar estos rasgos de misi&#x00F3;n en formas variadas.</p>
			 
			<p>En el caso de una instituci&#x00F3;n universitaria esa misi&#x00F3;n tiene tambi&#x00E9;n unas traducciones concretas. A modo de ejemplo podemos fijarnos en lo que Juan Pablo II, en <italic>Ex Corde Ecclesiae</italic> (n. 32), dec&#x00ED;a hace un cuarto de siglo respecto a las universidades cat&#x00F3;licas: “Sus actividades de investigaci&#x00F3;n incluir&#x00E1;n, por tanto, el estudio de los <italic>graves problemas contempor&#x00E1;neos</italic>, tales como, la dignidad de la vida humana, la promoci&#x00F3;n de la justicia para todos, la calidad de vida personal y familiar, la protecci&#x00F3;n de la naturaleza, la b&#x00FA;squeda de la paz y de la estabilidad pol&#x00ED;tica, una distribuci&#x00F3;n m&#x00E1;s equitativa de los recursos del mundo y un nuevo ordenamiento econ&#x00F3;mico y pol&#x00ED;tico que sirva mejor a la comunidad humana a nivel nacional e internacional” (Juan Pablo II, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">1990</xref>).</p>
			 
			<p>Es decir, nada es neutro. La misi&#x00F3;n marca unas l&#x00ED;neas de trabajo. En este caso la Iglesia marca unas l&#x00ED;neas de trabajo que la Compa&#x00F1;&#x00ED;a asume y formula desde su carisma. El l&#x00ED;der, seg&#x00FA;n el tipo de instituci&#x00F3;n, piensa en las personas adecuadas para llevar adelante esa misi&#x00F3;n. Las personas y el estilo son tambi&#x00E9;n parte del mensaje. No se pueden separar la persona l&#x00ED;der y sus valores, la relaci&#x00F3;n con los liderados y sus modos de proceder, y la misi&#x00F3;n. Son tres v&#x00E9;rtices (l&#x00ED;der, personas, misi&#x00F3;n) que se relacionan entre ellos. Son tres focos de atenci&#x00F3;n a la hora de mejorar el servicio que se hace.</p>

		</sec>

		</sec>

		<sec id="S4">

			<title>LIDERAZGO IGNACIANO EN LAS CONGREGACIONES GENERALES</title>

			<p>Como tercer apartado sobre el liderazgo ignaciano y las instituciones jesuitas, podemos hacer una referencia a lo que se se&#x00F1;ala en las &#x00FA;ltimas congregaciones generales sobre el t&#x00E9;rmino que aqu&#x00ED; estudiamos.</p>
			 
			<p>Como es sabido, el t&#x00E9;rmino “liderazgo” no es un t&#x00E9;rmino de la tradici&#x00F3;n jesuita. Siempre se ha hablado m&#x00E1;s de “gobierno”. Como todos los t&#x00E9;rminos nuevos, al principio genera cierto rechazo, en este caso quiz&#x00E1; por tener algunas connotaciones empresariales y no expl&#x00ED;citamente religiosas. Pero poco a poco se ha ido introduciendo en el lenguaje jesu&#x00ED;tico oficial (Guibert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2014b</xref>).</p>

		<sec id="S4.1">

			<title>(A) Congregaci&#x00F3;n General 34 (1995)</title>

			<p>El t&#x00E9;rmino “liderazgo” no est&#x00E1; en las <italic>Constituciones</italic> originales de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s (siglo XVI), ni en las <italic>Normas Complementarias</italic> que aprob&#x00F3; la CG 34. Pero s&#x00ED; aparece en algunos textos de la misma CG 34.</p>
			 
			<p>Hay tres referencias expl&#x00ED;citas. Una se refiere al “liderazgo laico en las obras de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a”. Sobre esto se habla cuando se reflexiona sobre la colaboraci&#x00F3;n con los laicos en la misi&#x00F3;n y en algunas referencias a las obras apost&#x00F3;licas: “Los laicos asumir&#x00E1;n con todo derecho un papel de mayor responsabilidad y liderazgo en esas obras”. Una segunda menci&#x00F3;n aparece al reflexionar sobre la posici&#x00F3;n de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s ante la situaci&#x00F3;n de la mujer en la Iglesia y en la sociedad. Ah&#x00ED; se se&#x00F1;ala que “Agradecemos a las mujeres su liderazgo pasado y presente”. La tercera menci&#x00F3;n se da el decreto sobre el ministerio de las parroquias. Se asocia el liderazgo con la participaci&#x00F3;n que es promovida desde las parroquias: “[la parroquia] promueve oportunidades para la participaci&#x00F3;n y el liderazgo laicales”.</p>
			 
			<p>En resumen, aparece el t&#x00E9;rmino “liderazgo” asociado al laicado, no a los jesuitas. Para los jesuitas, se segu&#x00ED;a utilizando t&#x00E9;rminos m&#x00E1;s cl&#x00E1;sicos, como son obediencia, superior, o comunidad. Hay que esperar a la siguiente CG para que nuestro t&#x00E9;rmino se asocie al gobierno mismo de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a.</p>

		</sec>

		<sec id="S4.2">

			<title>(B) Congregaci&#x00F3;n General 35 (2008)</title>

			<p>En la CG 35 el t&#x00E9;rmino liderazgo aparece con m&#x00E1;s peso en los textos oficiales. En la comisi&#x00F3;n preparatoria, que analiz&#x00F3; los postulados previos recibidos, se hac&#x00ED;a una propuesta para la nueva CG que inclu&#x00ED;a la elaboraci&#x00F3;n de cinco decretos. Uno de ellos era sobre “liderazgo y gobierno” (los otros temas eran: identidad y carisma; misi&#x00F3;n; colaboraci&#x00F3;n con otros; obediencia).</p>
			 
			<p>Estas preocupaciones previas desembocaron en la creaci&#x00F3;n y aprobaci&#x00F3;n de un decreto que incluye de manera expl&#x00ED;cita cuestiones relacionadas con el liderazgo: el decreto 5, que se denomin&#x00F3; “Gobierno al servicio de la misi&#x00F3;n universal”.</p>
			 
			<p>En este decreto se pueden observar tres partes principales, dedicadas a distintos niveles de la tarea de gobierno: gobierno general, gobierno provincial, gobierno local. En los tres niveles se emplea el t&#x00E9;rmino “liderazgo”. Se une la tarea del presidente la conferencia de superiores mayores con el “liderazgo apost&#x00F3;lico”. En la referencia a las comunidades de jesuitas, se recuerda que el superior local tiene el compromiso de “liderar a su comunidad seg&#x00FA;n una vida comunitaria jesuita”. Al mencionar el gobierno provincial y las exigencias del ministerio de gobierno se mencionan los cursos “para la formaci&#x00F3;n en liderazgo”, que incluye &#x00E1;reas como: principios de liderazgo en general, principios de gobierno ignaciano, trabajo en equipo, destrezas de gesti&#x00F3;n o destrezas para ser un miembro eficaz en un consejo de direcci&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>En la misma CG 35 podemos encontrar dos referencias expl&#x00ED;citas m&#x00E1;s al liderazgo en otros decretos. Son parte del an&#x00E1;lisis de las obras apost&#x00F3;licas: “¿Qu&#x00E9; hace que una obra sea jesuita, y c&#x00F3;mo puede ser sostenida por un liderazgo no jesuita?”. Por otro lado: “El liderazgo de una obra jesuita depende del compromiso con la misi&#x00F3;n y puede ser ejercido por jesuitas o por otros”. Se trata de un tema, las obras apost&#x00F3;licas, para las que se marca una l&#x00ED;nea de renovaci&#x00F3;n desafiante.</p>

		</sec>

		<sec id="S4.3">

			<title>(C) Congregaci&#x00F3;n General 36 (2016)</title>

			<p>Esta CG continu&#x00F3; con la senda presentada en la CG 35 en lo que respecta al gobierno. Aprob&#x00F3; el decreto “Gobierno renovado para una misi&#x00F3;n renovada”. Este decreto avanz&#x00F3; en la reflexi&#x00F3;n de la CG anterior sobre este tema. Sienta las bases de las caracter&#x00ED;sticas propias del gobierno de la instituci&#x00F3;n: “el gobierno en la Compa&#x00F1;&#x00ED;a es personal, espiritual y apost&#x00F3;lico”.</p>
			 
			<p>La CG quiere realizar un aporte espec&#x00ED;fico a la cuesti&#x00F3;n del gobierno destacando tres perspectivas (discernimiento, colaboraci&#x00F3;n y trabajo en red) que conviene destacar en la definici&#x00F3;n del modo de proceder de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a: “El liderazgo apost&#x00F3;lico del superior local est&#x00E1; hoy marcado por la importancia del discernimiento, la promoci&#x00F3;n de la colaboraci&#x00F3;n y el trabajo en red”.</p>
			 
			<p>El discernimiento es el esfuerzo de unirnos a los dise&#x00F1;os de Dios y sienta la base espiritual para la planificaci&#x00F3;n apost&#x00F3;lica. Es algo cr&#x00ED;tico hoy en d&#x00ED;a en un contexto de complejidad creciente de la misi&#x00F3;n y de reducci&#x00F3;n del n&#x00FA;mero de jesuitas. La colaboraci&#x00F3;n, t&#x00E9;rmino ya destacado tambi&#x00E9;n por las CG 34 y 35, es decisiva para la viabilidad de la misi&#x00F3;n y es parte de nuestra identidad como miembros de la Iglesia. El trabajo en red, por su parte, fomentado por el desarrollo de las tecnolog&#x00ED;as de comunicaci&#x00F3;n, es una nueva realidad ya existente. Las redes dependen de personas capaces de “aportar visi&#x00F3;n y liderazgo para una misi&#x00F3;n en colaboraci&#x00F3;n”.</p>
			 
			<p>Al relacionar la realidad de 2016 (CG 36) con la de 2008 (CG 35) uno de los puntos en donde se destacan avances es en la creaci&#x00F3;n y establecimiento de “programas de desarrollo de liderazgo”. Son peticiones que se hicieron en la CG 35 y que se han ido llevando a cabo en un contexto de colaboraci&#x00F3;n entre jesuitas y colaboradores. La formaci&#x00F3;n para el liderazgo se sigue manteniendo como una recomendaci&#x00F3;n. Esto es parte del conjunto de las recomendaciones sobre el gobierno y, de modo particular, del liderazgo de las comunidades jesuitas locales y de los nuevos retos del liderazgo laical en los ministerios jesuitas.</p>

		</sec>

		</sec>

		<sec id="S5">

			<title>EL LIDERAZGO IGNACIANO COMO OPORTUNIDAD EN EL GOBIERNO DE LAS UNIVERSIDADES JESUITAS</title>

			<p>El an&#x00E1;lisis realizado en este art&#x00ED;culo nos sit&#x00FA;a en dos de las dimensiones clave del modo de proceder jesu&#x00ED;tico de las instituciones de educaci&#x00F3;n superior de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a de Jes&#x00FA;s: gobierno y liderazgo. El enfoque utilizado para estudiar cada una de las dimensiones ha sido distinto, pero tienen en com&#x00FA;n su relevancia para la inspiraci&#x00F3;n carism&#x00E1;tica de dichas instituciones.</p>
			 
			<p>Los casi doscientos centros de educaci&#x00F3;n superior tienen una vida propia en general muy rica y variada. En estas d&#x00E9;cadas han cambiado muchos de ellos en su estructura. Han encarnado valores propiamente universitarios de manera m&#x00E1;s decidida. Tambi&#x00E9;n han sido muy creativos a la hora de encarnar universitariamente las intuiciones propias del carisma ignaciano.</p>
			 
			<p>Por otro lado, las universidades han sido organizaciones muy aut&#x00F3;nomas. La Compa&#x00F1;&#x00ED;a interviene, por un lado, en los nombramientos de m&#x00E1;ximos responsables y en las aprobaciones de nuevas instituciones y en los asuntos legales y econ&#x00F3;micos, seg&#x00FA;n los estatutos de cada instituci&#x00F3;n. Por otro lado, en la inspiraci&#x00F3;n carism&#x00E1;tica que alimenta cada una de las instituciones.</p>
			 
			<p>En esta &#x00E9;poca de cambio cultural, que afecta directamente a la Iglesia como entidad que trabaja los valores y las ideas, la Compa&#x00F1;&#x00ED;a ha buscado renovarse y actualizarse. En esa renovaci&#x00F3;n ha entrado obviamente la actualizaci&#x00F3;n de los “por qu&#x00E9;s” de la educaci&#x00F3;n e investigaci&#x00F3;n jesu&#x00ED;ticas. En el primer apartado de este art&#x00ED;culo se ha pretendido hacer un recorrido somero por las principales preocupaciones y aportes que se han realizado en estas d&#x00E9;cadas desde el gobierno “ideol&#x00F3;gico” de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a. De la preocupaci&#x00F3;n por pensar que una apuesta expl&#x00ED;cita por la justicia desembocaba en que no ten&#x00ED;a sentido la dedicaci&#x00F3;n al apostolado intelectual en la Compa&#x00F1;&#x00ED;a se ha pasado a renovar el sentido de una universidad jesu&#x00ED;tica y su entronque en la misi&#x00F3;n de la misma Compa&#x00F1;&#x00ED;a. Las grandes opciones de la misi&#x00F3;n jesu&#x00ED;tica (fe, justicia, di&#x00E1;logo, inculturaci&#x00F3;n, reconciliaci&#x00F3;n) no solo no son ajenas a la vida universitaria sino que se realizan mejor y con m&#x00E1;s fruto con la implicaci&#x00F3;n de las universidades jesu&#x00ED;ticas.</p>
			 
			<p>Y para llevar adelante esta misi&#x00F3;n hacen falta personas. La inspiraci&#x00F3;n del gobierno de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a no es s&#x00F3;lo ideol&#x00F3;gica en el sentido de apuntalar principios y conceptos que se quieren afirmar y hacer vigentes y en el sentido de buscar que las universidades los encarnen y alimenten. La actuaci&#x00F3;n del gobierno de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a tampoco es solo atender con delicadeza las cuestiones de decisiones sobre personas y nombramientos y sobre asuntos legales y econ&#x00F3;micos. Una nueva actuaci&#x00F3;n del gobierno de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a puede ser iluminar el servicio de liderazgo que se realiza y hay que realizar, porque &#x00E9;ste afecta a las personas que asumen responsabilidades en el acompa&#x00F1;ar a otras en la consecuci&#x00F3;n de una misi&#x00F3;n.</p>
			 
			<p>Fomentar el liderazgo ignaciano puede ser una nueva forma de intervenci&#x00F3;n del gobierno de la Compa&#x00F1;&#x00ED;a. El valor de la persona, y en este caso de la persona l&#x00ED;der, en cualquier instituci&#x00F3;n es algo que no necesita justificaci&#x00F3;n y menos en una instituci&#x00F3;n jesu&#x00ED;tica, en la que no producimos objetos sino que tratamos con personas y valores. El cuidar a esas personas l&#x00ED;deres y darles instrumentos para que asuman su responsabilidad y la ejerzan con plenitud es un camino que promete fecundidad.</p>
			 
			<p>En la segunda parte de este art&#x00ED;culo hemos analizado cuestiones de liderazgo en general y de liderazgo ignaciano en particular. Todas las instituciones se renuevan o est&#x00E1;n llamadas a ello. Las ciencias del comportamiento humano, la psicolog&#x00ED;a, el comportamiento organizacional, las ciencias de la personalidad, etc. est&#x00E1;n tambi&#x00E9;n investigando y proponiendo nuevos conceptos y modelos de liderazgo. La tradici&#x00F3;n ignaciana encaja en algunas de estas teor&#x00ED;as. Tiene una historia propia y unos valores que pueden renovar a las instituciones jesuitas y sus liderazgos.</p>
			 
			<p>Las universidades de todo el mundo se enfrentan a nuevos retos para servir universitariamente a las sociedades cambiantes de las que dependen. Las universidades jesuitas, desde su inspiraci&#x00F3;n original y desde las reflexiones de estas &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, como se ha se&#x00F1;alado en los p&#x00E1;rrafos anteriores, tienen un campo de renovaci&#x00F3;n y profundizaci&#x00F3;n en su identidad y misi&#x00F3;n.</p>
		
	</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
				
		<ref-list>
			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Ag&#x00FA;ndez Ag&#x00FA;ndez</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2008</year>
			  <source>P. Peter-Hans Kolvenbach S.J. Discursos universitarios</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>UNIJES</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>&#x00C1;lvarez</surname>
					  <given-names>J. L.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
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