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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2017.784n2010</article-id>
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				<subject>VARIA / VARIA</subject>
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				<article-title>Lo sublime en el paisaje antr&#x00F3;pico a trav&#x00E9;s de la fotograf&#x00ED;a actual</article-title>
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					<trans-title>The sublime in the anthropic landscape by means of modern photography</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">Lo sublime en el paisaje antr&#x00F3;pico a trav&#x00E9;s de la fotograf&#x00ED;a actual</alt-title>
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					 <surname>Blanco Arroyo</surname>
					 <given-names>Mar&#x00ED;a Antonia</given-names>
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			<aff id="U1">Universidad de Sevilla</aff>
			
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					ORCID iD: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://orcid.org/0000-0002-4612-5365">http://orcid.org/0000-0002-4612-5365</ext-link>
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				<year>2017</year>
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			<year>2017</year>
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			<volume>193</volume>
			<issue>784</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>En este art&#x00ED;culo se desarrolla un an&#x00E1;lisis conceptual de lo sublime, acaparando el paisaje antr&#x00F3;pico como campo de actuaci&#x00F3;n, y ambas proyecciones se inscriben dentro de la disciplina de la fotograf&#x00ED;a. As&#x00ED; pues, se plantea un recorrido narrativo a trav&#x00E9;s de la creaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica de las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, para abordar la naturaleza sublime y lo sublime industrial en la actualidad. Las constantes conceptuales advertidas en los diversos discursos art&#x00ED;sticos marcan la l&#x00ED;nea argumental de este art&#x00ED;culo, para establecer un marco te&#x00F3;rico en torno a la existencia humana en el paisaje post-industrial que nos acontece. La selecci&#x00F3;n de artistas incluidos, constituye un hilo conductor clave sobre el que examinar la evoluci&#x00F3;n y transformaci&#x00F3;n de conceptos universales presentes en el contexto paisaj&#x00ED;stico actual; algo que nos proporciona una conceptualizaci&#x00F3;n actualizada sobre la relaci&#x00F3;n del ser humano con su entorno alterado.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>This article expounds on a conceptual analysis of the sublime, employing the anthropic landscape as the field of study, and registering both projections within the discipline of photography. Therefore, a narrative is formulated with the photographic production from the last few decades, in order to address both sublime nature and the current day industrial sublime. The conceptual constants from several artistic discourses define the line of argument running through this article to establish a theoretical framework for human existence in today’s post-industrial landscape. The artists selected provide a crucial unifying thread permitting the evolution and transformation of universal concepts of landscape to be examined; providing us with an updated conceptualization of the relationship between humans and their altered environment.</p>
			</trans-abstract>
			
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				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Paisaje</kwd>
				<kwd>fotograf&#x00ED;a</kwd>
				<kwd>sublime</kwd>
				<kwd>belleza</kwd>
				<kwd>naturaleza</kwd>
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Landscape</kwd>	
				<kwd>photography</kwd>
				<kwd>sublime</kwd>
				<kwd>beauty</kwd>
				<kwd>nature</kwd>
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	<body>	
			
		<sec id="S0">
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N </title>

			<p>Analizar el paisaje antr&#x00F3;pico en el mundo actual, h&#x00ED;brido y cambiante, implica mirar m&#x00E1;s all&#x00E1; de la corteza visual de la imagen, para profundizar en su entramado est&#x00E9;tico y conceptual, pues la progresiva transformaci&#x00F3;n del entorno que habitamos nos revela cuestiones clave de la vida humana. Debemos concebir el paisaje como una confluencia de elementos y acontecimientos que van modelando nuestro destino. &#x00C9;ste es un hecho reflejado de forma sublime en la creaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica de las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, un lenguaje art&#x00ED;stico que se convierte en una fuente de conocimiento plural. Por tanto, en este art&#x00ED;culo, trataremos de hilar una teor&#x00ED;a sobre el proceso paisaj&#x00ED;stico de reconstrucci&#x00F3;n continua que nos acontece, a trav&#x00E9;s de la obra de ciertos fot&#x00F3;grafos contempor&#x00E1;neos. De hecho, en el actual siglo XXI, estamos inmersos en un proceso de imparable transformaci&#x00F3;n, en el que la cualidad pr&#x00ED;stina de la naturaleza ha sido reemplazada por la mano del hombre, y esta observaci&#x00F3;n nos posiciona en un estado de reflexi&#x00F3;n continua sobre la evoluci&#x00F3;n del paisaje. </p>

			<p>Seg&#x00FA;n los &#x00FA;ltimos estudios, el paisaje ha evolucionado hacia una nueva etapa que el premio nobel de qu&#x00ED;mica Paul Crutzen ha anunciado con el nombre de <italic>antropoceno</italic>. Esta nueva acepci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica es una continuaci&#x00F3;n del proceso de transformaci&#x00F3;n del entorno, algo que hasta ahora solo hab&#x00ED;a sido posible mediante la acci&#x00F3;n de la naturaleza. El pleistoceno fue un periodo muy fr&#x00ED;o, de numerosas glaciaciones, y cuyo desarrollo tuvo cabida mucho antes de cualquier atisbo de civilizaci&#x00F3;n. El pleistoceno, hace algo as&#x00ED; como unos 11.000 a&#x00F1;os, dar&#x00ED;a paso al holoceno, un nuevo periodo caracterizado por un clima m&#x00E1;s templado y que propici&#x00F3; algo de suma importancia para el hombre: el nacimiento de la agricultura. Ahora, sin embargo, podr&#x00ED;amos estar inmersos en el inicio de una nueva etapa que, seg&#x00FA;n Paul Crutzen, comenz&#x00F3; a desarrollarse a finales del siglo XVIII con la industrializaci&#x00F3;n. La gran pregunta es si la humanidad por s&#x00ED; misma es capaz de conformarse como un agente transformador de tales proporciones. El escritor William L. Fox as&#x00ED; lo cree, por lo que ha desarrollado sus teor&#x00ED;as al respecto, considerando el “antropoceno” como un nuevo periodo, en el que la existencia humana se concibe como el mayor agente geol&#x00F3;gico de transformaci&#x00F3;n de nuestro paisaje (Ellsworth y Kruse, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2013</xref>). Este hecho ha estado presente en el pensamiento y en la obra de notables fot&#x00F3;grafos y alcanza un auge significativo en la actualidad, introduci&#x00E9;ndonos en una nueva disertaci&#x00F3;n pl&#x00E1;stica y social de la imagen fotogr&#x00E1;fica. </p>

			<p>Se puede decir que hoy la fotograf&#x00ED;a refleja las huellas de un mundo construido y modificado por el hombre, un proceso de reinvenci&#x00F3;n paisaj&#x00ED;stica inscrito en el sistema de la sociedad post-industrial. Todas las acciones humanas definen el entorno natural y urbano y lo constituyen a s&#x00ED; mismo como paisaje. Este constructo espacio-temporal, en estado de transformaci&#x00F3;n continua, constituye el paisaje antr&#x00F3;pico del que formamos parte. A trav&#x00E9;s de la fotograf&#x00ED;a es posible interpretar esta concepci&#x00F3;n paisaj&#x00ED;stica y desentramar las constantes advertidas en numerosos discursos art&#x00ED;sticos. </p>

			<p>En los a&#x00F1;os 80, importantes fot&#x00F3;grafos contempor&#x00E1;neos, como Jeff Wall, Andreas Gursky, Gregory Crewdson, o Georges Rousse entre otros, recuperan la idea de imagen &#x00FA;nica. De este modo el cl&#x00E1;sico de la obra maestra parece experimentar una especie de reconocimiento. Adem&#x00E1;s, este &#x00E9;nfasis de imagen &#x00FA;nica ha desempe&#x00F1;ado un papel hist&#x00F3;ricamente importante en la emancipaci&#x00F3;n de la fotograf&#x00ED;a como una expresi&#x00F3;n art&#x00ED;stica, as&#x00ED; como en su relaci&#x00F3;n formal con la historia de la pintura (Gronert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2009</xref>). En 1980 Jeff Wall comienza a fotografiar paisajes, confirmando su deseo de acercar la fotograf&#x00ED;a a la pintura, y utiliza la caja de luz de gran formato, algo que otorga gran luminosidad y monumentalidad a sus transparencias. Wall adopta las reglas del g&#x00E9;nero de la pintura de paisaje, aunque las altera eligiendo escenas donde la naturaleza aparece invadida por la industrializaci&#x00F3;n y los suburbios. En su trabajo destaca las preocupaciones sociales y el inter&#x00E9;s narrativo de esos paisajes. Durante la d&#x00E9;cada de los 80 a la que nos venimos refiriendo, en el &#x00E1;mbito norteamericano la fotograf&#x00ED;a fue proclamada como la actividad por antonomasia del postmodernismo. Sin embargo, te&#x00F3;ricos como Benjamin Buchloh, Douglas Crimp, y sobre todo Rosalind Krauss o Pierre Bourdieu en Europa, cre&#x00ED;an que la vuelta al medio expresivo no se trataba de un discurso est&#x00E9;tico, sino de un proyecto de deconstrucci&#x00F3;n, que acabar&#x00ED;a finalmente con el aura y la originalidad. Seg&#x00FA;n expresa Andreas Gursky:  </p>

						<disp-quote><p>“En los a&#x00F1;os 70, al menos en Alemania, la fotograf&#x00ED;a no formaba parte de las artes pl&#x00E1;sticas … Lo que pens&#x00E1;bamos en cualquier caso es que hab&#x00ED;a que interpretar lo real para acceder a una expresi&#x00F3;n art&#x00ED;stica, fuera cual fuera. Cuando empec&#x00E9; mis estudios en D&#x00FC;sseldorf me interes&#x00F3; sobre todo la fotograf&#x00ED;a de la arquitectura. Al cabo de dos o tres a&#x00F1;os me consagr&#x00E9; al paisaje.”<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref> </p></disp-quote>

			<p>La fotograf&#x00ED;a de paisaje no solo documenta un hecho, pues la imagen de paisaje siempre alberga una connotaci&#x00F3;n subjetiva que nos cuenta mucho m&#x00E1;s de lo que perciben nuestros ojos en un primer contacto visual. Robert Adams, que suscribe esta idea, afirma que las im&#x00E1;genes fotogr&#x00E1;ficas de paisaje nunca son pura tautolog&#x00ED;a, ya que el tema es demasiado profundo. No es posible abarcar todo un paisaje y capturarlo en una imagen, y por tanto no es viable concebir el paisaje fotografiado como una documentaci&#x00F3;n as&#x00E9;ptica del entorno (Adams, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1996</xref>). De acuerdo con esta idea, las narrativas intr&#x00ED;nsecas dotan a la imagen de una caracterizaci&#x00F3;n conceptual, que nos permite profundizar de una manera m&#x00E1;s consciente en el paisaje antr&#x00F3;pico fotografiado.  </p>

			<p>Cabr&#x00ED;a considerar que la fotograf&#x00ED;a de paisaje es tambi&#x00E9;n un modo de acercarse al conocimiento del propio pasado. Igual que la literatura, el paisaje nos acerca a los caracteres de las tradiciones culturales, y de una manera decimon&#x00F3;nica, quiz&#x00E1;s al esp&#x00ED;ritu de los hombres y de los pueblos, tal y como sostiene Alexander von Humboldt en el planteamiento rom&#x00E1;ntico (&#x00C1;lvarez Areces, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2009</xref>). Concibamos, pues, la fotograf&#x00ED;a como una posibilidad de conectar con la cultura y el pensamiento humano; por ejemplo, con la cultura de la industrializaci&#x00F3;n, s&#x00ED;mbolo esencial de la transformaci&#x00F3;n social del paisaje. Cabe destacar c&#x00F3;mo la fascinaci&#x00F3;n modernista por las factor&#x00ED;as, chimeneas, montacargas de grano y minas es reflejada en muchas fotograf&#x00ED;as de paisajes industriales realizadas durante la d&#x00E9;cada de los a&#x00F1;os 1920 y 1930. Son muy conocidos y relevantes los trabajos de los siguientes artistas: Edward Weston, Charles Sheeler, Margaret Bourke-White, Charles Burchfield, y William Gropper, entre otros. Estos autores confirman el gran inter&#x00E9;s del paisaje industrial (Pauli, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2003</xref>). Tambi&#x00E9;n se ha de subrayar la notable ingravidez y abstracci&#x00F3;n que el fot&#x00F3;grafo estadounidense Brett Weston, hijo de Edward Weston, expresa en obras como <italic>Locomotive</italic> (<italic>locomotora</italic>) de 1927. Las im&#x00E1;genes de estos autores simbolizan la imparable transformaci&#x00F3;n industrial del paisaje, que reverberar&#x00E1; en la creaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica de artistas actuales esenciales como Andreas Gursky, Simon Roberts, John Pfahl, Joel Sternfeld, Kim Keever, Yannick Demmerle, Axel H&#x00FC;tte, Edward Burtynsky, Chris Round, Richard Misrach o, Roderik Henderson, entre otros. Todos ellos ser&#x00E1;n susceptibles de an&#x00E1;lisis en este art&#x00ED;culo.  </p>

			<p>Desde las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas del siglo XX hasta la actualidad las obras de numerosos fot&#x00F3;grafos, muchos de ellos incluidos en este texto, han ido creando un entramado conceptual en torno al paisaje y el lugar del hombre en &#x00E9;l. Las fotograf&#x00ED;as de dichos autores se retroalimentan y adquieren una relevante significaci&#x00F3;n estudi&#x00E1;ndolas en conjunto, ya que es mediante la interrelaci&#x00F3;n de los diversos discursos art&#x00ED;sticos como llegamos a interpretar el paisaje antr&#x00F3;pico actual, advirtiendo adem&#x00E1;s en este un punto de inflexi&#x00F3;n en com&#x00FA;n: lo sublime como detonante clave para interpretar el contexto posthumano que nos acontece.  </p>

		</sec>
		
		
		<sec id="S1">
			<title>1. LA NATURALEZA SUBLIME: M&#x00C1;S ALL&#x00C1; DE LA BELLEZA </title>

			<p>Seg&#x00FA;n el fil&#x00F3;sofo y ensayista ilatiano Remo Bodei, lo sublime se instaura como la imposibilidad de representar por medio de la imaginaci&#x00F3;n ideas como el infinito o la libertad, ya que estos conceptos est&#x00E1;n desligados de toda imagen sensible concreta. De este modo, se desvanece aquel ideal de acabado perfecto, que describ&#x00ED;a lo bello como una forma totalmente definida en el mundo antiguo. La superioridad de lo sublime sobre lo bello radica en que pone el acento en las bases emotivas de nuestros conflictos y en el valor de nuestros l&#x00ED;mites (Bodei, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2011</xref>). Se podr&#x00ED;a decir que en el momento actual tambi&#x00E9;n se busca la belleza, aunque no a trav&#x00E9;s de la perfecci&#x00F3;n formal, sino mediante el poder expresivo y comunicativo de la imagen, que trasciende sus propiedades puramente est&#x00E9;ticas para llegar a nuestra conciencia desde m&#x00FA;ltiples v&#x00ED;as del conocimiento humano. En la fotograf&#x00ED;a lo sublime puede ser concebido como una acepci&#x00F3;n de belleza que transforma la percepci&#x00F3;n que tenemos del paisaje, algo relevante para comprender nuestra relaci&#x00F3;n con el mundo.  </p>

			<p>Asimismo, gran parte de la imaginer&#x00ED;a del paisaje de las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, reconoce las nociones tradicionales de lo sublime, el poder de la naturaleza para transmitir un sobrecogimiento genuino en virtud de su escala. Esta nueva percepci&#x00F3;n combina la conciencia del origen del concepto mismo en el romanticismo, una compasi&#x00F3;n por el escepticismo del pensamiento posmoderno, y un sentido de asombro en la superficie de la inefabilidad de la naturaleza. As&#x00ED; pues, esta compleja sensibilidad sustenta el trabajo de notables fot&#x00F3;grafos tales como el estadounidense Joel Sternfeld. Su fotograf&#x00ED;a titulada <italic>Approximately 17 of 41 Whales which beached and subsequently died, Florence, Oregon</italic> (<italic>encallaron alrededor de 17 de 41 ballenas, y posteriormente murieron, Florence, Oreg&#x00F3;n</italic>), registra un grupo de espectadores curiosos en el lugar de un incomprensible suicidio en masa de ballenas (Davis, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">1999</xref>). En este caso, lo sublime se convierte en un sentimiento de dolor y terror, algo que se proyecta con frecuencia en muchas de las im&#x00E1;genes de gran formato y en color que realiza Sternfeld. Este artista ahonda en los aspectos m&#x00E1;s mundanos y adversos del paisaje, a trav&#x00E9;s de ciudades abandonadas o paisajes est&#x00E9;riles. Uno de sus libros m&#x00E1;s emblem&#x00E1;ticos es <italic>American Prospects</italic>, de 1987, en el que se exploran los paisajes alterados por la mano del hombre en Estados Unidos. Considerado un fot&#x00F3;grafo pionero del color, Joel Sternfeld ha constituido una referencia crucial para otros artistas como Andreas Gursky o Thomas Struth, cuyas obras tambi&#x00E9;n son objeto de reflexi&#x00F3;n sobre lo sublime. </p>

			<p>En conexi&#x00F3;n con lo anterior, prestemos atenci&#x00F3;n al discurso po&#x00E9;tico de Andreas Gursky, cuya obra describe, de manera bastante singular, la sublimaci&#x00F3;n contempor&#x00E1;nea. Se podr&#x00ED;a decir que el trabajo de este autor constituye un mapa del mundo civilizado moderno. Sus im&#x00E1;genes, a la vez que impresionantes, resultan inquietantes. Y ante esto cabe preguntarse: ¿cu&#x00E1;l es el origen de esta reacci&#x00F3;n? En este sentido es muy revelador el pensamiento del escritor irland&#x00E9;s Edmund Burke, quien en 1757 public&#x00F3; <italic>A Philosophical Inquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime and Beautiful</italic> (<italic>una investigaci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y lo hermoso</italic>). Este trabajo fue de gran influencia para esteticistas y otros fil&#x00F3;sofos, destacando entre ellos al prusiano Inmanuel Kant. Tal es la importancia del pensamiento te&#x00F3;rico de Burke, que en su tratado, mencionado anteriormente, establece la primera definici&#x00F3;n moderna de lo sublime: “Aquello que es de alg&#x00FA;n modo terrible, o tiene que ver con los objetos terribles, o act&#x00FA;a de una manera an&#x00E1;loga al terror, es una fuente de lo sublime. Es decir, se trata de la producci&#x00F3;n de la emoci&#x00F3;n m&#x00E1;s fuerte que la mente es capaz de sentir” (cit. en Ohlin, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2002</xref>, p. 23). Las fotograf&#x00ED;as de Andreas Gursky podr&#x00ED;an interpretarse como analog&#x00ED;as del sobrecogedor mundo global e hieratizado que nos acontece. Su obra constituye un mapa del mundo civilizado postmoderno, cuya mec&#x00E1;nica y sistematizaci&#x00F3;n se vuelve en ocasiones escalofriante. </p>

			<p>En el planteamiento te&#x00F3;rico de Andreas Gursky, la din&#x00E1;mica vertiginosa de la globalizaci&#x00F3;n constituye el lugar actual de lo sublime. Este dinamismo global hace referencia al gran sentimiento de insignificancia que define nuestra presencia en el paisaje. En t&#x00E9;rminos de Burke se podr&#x00ED;a decir que estamos “aniquilados”. En base a esta actitud, Gursky pretende invocar lo sublime a trav&#x00E9;s de sus im&#x00E1;genes. El fot&#x00F3;grafo manipula sus fotograf&#x00ED;as con total libertad, alterando la arquitectura de los edificios y entornos naturales. Este proceso de trabajo da lugar a la repetici&#x00F3;n de patrones formales, abordando la profundidad crom&#x00E1;tica, y generando im&#x00E1;genes que reflejan el tiempo detenido. En este comportamiento art&#x00ED;stico se revela una correspondencia crucial con el sentido de lo sublime (Ohlin, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2002</xref>). Las fotograf&#x00ED;as de Gursky denotan estructuras visuales universales que definen nuestro paisaje antr&#x00F3;pico, y que devienen en un esp&#x00ED;ritu rom&#x00E1;ntico de nuestra existencia. El enfoque compositivo y conceptual de las im&#x00E1;genes de Gursky refleja el comportamiento social contempor&#x00E1;neo, caracterizado por el individualismo del ser humano en medio de un vac&#x00ED;o existencial. Adem&#x00E1;s, la riqueza y la proporci&#x00F3;n cinematogr&#x00E1;fica de los paisajes panor&#x00E1;micos de Jeff Wall en la d&#x00E9;cada de los 80, concebidos como mapas del poder econ&#x00F3;mico y social, pueden haber influido en la obra de Gursky, en cuyas fotograf&#x00ED;as tambi&#x00E9;n se escribe la historia global del presente. Sus paradigmas se basan en la transgresi&#x00F3;n deliberada del horizonte perceptivo eurocentrista por la pluralidad global de contextos de experiencia vividos y la existencia de sociedades paralelas (Beil y Fessel, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2008</xref>). En su obra <italic>Kairo, Diptych</italic> (<italic>El Cairo, d&#x00ED;ptico</italic>), pareciera que el tiempo se dilata, insinu&#x00E1;ndose posibles argumentos relacionados con alg&#x00FA;n drama humano que requiere nuestra atenci&#x00F3;n. As&#x00ED; pues, desde una perspectiva social, y frente a la contemplaci&#x00F3;n de la obra a la que nos hemos referido, podr&#x00ED;amos plantear la siguiente reflexi&#x00F3;n: ¿qu&#x00E9; tipo de ciudad es esta, qu&#x00E9; tipo de sistema, y qu&#x00E9; produce tal caos? (Gursky, Bradley, Hilty y Biggs, <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1995</xref>).</p>

			<p>Profundizando en la teor&#x00ED;a de lo sublime, resulta tambi&#x00E9;n apropiado hacer referencia a las ideas sobre el tema expuestas por Inmanuel Kant en 1764. En su publicaci&#x00F3;n <italic>Observations on the Feeling of the Beautiful and the Sublime</italic> (<italic>observaciones sobre el sentimiento de la belleza y lo sublime</italic>), Kant realiza sus aportaciones abordando la caracterizaci&#x00F3;n de ambos conceptos, haciendo distinci&#x00F3;n entre ellos, e incit&#x00E1;ndonos a reflexionar sobre el poder de lo sublime y lo bello en la naturaleza humana. Por otro lado, tomemos en consideraci&#x00F3;n el pensamiento del cr&#x00ED;tico de arte y te&#x00F3;rico John Ruskin, quien en vez de separar los conceptos de belleza y sublime como hizo Burke, considera que lo sublime es el grado m&#x00E1;s alto de belleza. Adem&#x00E1;s, la teor&#x00ED;a de Ruskin influy&#x00F3;, entre otros, en el pintor brit&#x00E1;nico Joseph Mallord William Turner, cuyo discurso pl&#x00E1;stico entra en consonancia con la concepci&#x00F3;n sublime de la fotograf&#x00ED;a actual de paisaje.  </p>

			<p>El fot&#x00F3;grafo alem&#x00E1;n Elger Esser, durante un viaje a Francia en 1996, descubri&#x00F3; que el paisaje ser&#x00ED;a el tema central de su fotograf&#x00ED;a. Tambi&#x00E9;n se inscribe en lo sublime y lo rom&#x00E1;ntico, y la luz es un elemento esencial de su lenguaje, que interviene trascendentalmente en la connotaci&#x00F3;n pl&#x00E1;stica de sus im&#x00E1;genes. Otro aspecto crucial de sus fotograf&#x00ED;as es la melancol&#x00ED;a que se impone involuntariamente. Adem&#x00E1;s, en sus obras m&#x00E1;s recientes, basadas en tarjetas postales, se adquiere un alto grado de abstracci&#x00F3;n.<xref ref-type="fn" rid="NOTE2">2</xref> Asimismo cabe se&#x00F1;alar la fotograf&#x00ED;a <italic>Salcombe Sands, Devon, 23rd May</italic> (<italic>arenas de Salcombe, Devon, 23 de mayo</italic>), de 2008, del artista Simon Roberts, cuyo trabajo perteneciente a su serie denominada <italic>We English,</italic> expresa la belleza de lo mundano y lo banal, explorando la relaci&#x00F3;n establecida entre el ser humano y su entorno. </p>

			<p>Como vemos, se puede observar en un periodo reciente y en su corriente art&#x00ED;stica una actualizaci&#x00F3;n del romanticismo, y otro ejemplo visible nos lo da Kim Keever a trav&#x00E9;s de su obra. La imagen <italic>Summer: Blue, Yellow and Gray</italic> (<italic>el verano: azul, amarillo y gris</italic>), conecta con esa atm&#x00F3;sfera sublime del romanticismo, y conceptualmente con la Hudson River School. El principal discurso de su obra atiende a una profunda veneraci&#x00F3;n de las fuerzas naturales. Adem&#x00E1;s, la luminosidad crom&#x00E1;tica de sus im&#x00E1;genes nos sugiere un universo de transformaciones pl&#x00E1;sticas que podr&#x00ED;an estar advirti&#x00E9;ndonos de circunstancias catastr&#x00F3;ficas relacionadas con el efecto de la humanidad sobre la tierra. No obstante, la intenci&#x00F3;n del artista es presentar la belleza del paisaje en s&#x00ED; misma, sin referencias al hombre y a la industria, creando un imaginario propio m&#x00E1;s all&#x00E1; de las horas y los d&#x00ED;as. La fotograf&#x00ED;a de Kim Keever <italic>Summer: Blue, Yellow and Gray</italic> form&#x00F3; parte de una exposici&#x00F3;n colectiva titulada <italic>Trouble in Paradise. Examining Discord between Nature and Society</italic> (<italic>problemas en el para&#x00ED;so. Examinando la discordia entre la naturaleza y la sociedad</italic>), que tuvo lugar en el Tucson Museum of Art, en Tucson, Arizona, entre el 28 de febrero y el 28 de junio de 2009. Los artistas incluidos en esta muestra presentan ideas filos&#x00F3;ficas, ecol&#x00F3;gicas y de naturaleza pol&#x00ED;tica y, as&#x00ED; pues, se configura un discurso sobre el impacto de la humanidad en el paisaje. Esas obras significan la contemplaci&#x00F3;n de nuestra existencia en el mundo moderno (Sasse y Handlin, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">2009</xref>). Estos artistas plantean c&#x00F3;mo la discordancia medioambiental es empaquetada y entregada a nosotros a trav&#x00E9;s de los <italic>mass media</italic>. Las nubes de humo, los paisajes devastados, las inundaciones o la bomba at&#x00F3;mica se han convertido en s&#x00ED;mbolos que reconocemos inmediatamente por el frecuente bombardeo medi&#x00E1;tico. </p>

			<p>El romanticismo aparece tambi&#x00E9;n impl&#x00ED;cito en las fotograf&#x00ED;as de Yannick Demmerle. En su obra <italic>Untitled (#6)</italic> (<italic>sin t&#x00ED;tulo nº6</italic>) de la serie <italic>Les Nuits &#x00C9;tranges</italic> (<italic>noches extra&#x00F1;as</italic>), se detecta una importante nota de lo sublime, la curiosa mezcla de asombro y terror que muchos artistas rom&#x00E1;nticos captaron en la naturaleza y transmitieron con sus pinturas (Earle, Phillips, Squiers y Wallis, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2006</xref>). La idea de la contemplaci&#x00F3;n tranquila frente al mundo natural como un lugar por descubrir se explicita en el trabajo de Yannick Demmerle, aunque lo sublime en sus paisajes genera adem&#x00E1;s una sensaci&#x00F3;n de inquietud en los pantanos y espacios forestales que fotograf&#x00ED;a. Subyace una perturbaci&#x00F3;n oculta en las im&#x00E1;genes del artista, que se intensifica por la cercan&#x00ED;a extrema de la naturaleza fotografiada.  </p>

			<p>Esta exploraci&#x00F3;n del mundo natural, conectando f&#x00ED;sica y emocionalmente con el entorno de forma muy cercana, es una actitud que aborda la fot&#x00F3;grafa estadounidense Dana Fritz. A trav&#x00E9;s de su proyecto <italic>Views Removed</italic> (<xref ref-type="fig" rid="F1">Figura 1</xref> y <xref ref-type="fig" rid="F2">Figura 2</xref>), comenzado en 2012, Fritz se plantea el hecho de que la imagen act&#x00FA;a como un plano frente al cual podemos desarrollar una &#x00ED;ntima contemplaci&#x00F3;n del mundo natural. Ella nos propone la contemplaci&#x00F3;n espiritual a trav&#x00E9;s de sus im&#x00E1;genes, y as&#x00ED; lo afirmaba en una conversaci&#x00F3;n mantenida con la artista en noviembre de 2012, en Lincoln, Nebraska. Dana Fritz asegura su inter&#x00E9;s por propiciar a trav&#x00E9;s de sus fotograf&#x00ED;as una experiencia perceptiva y cognoscitiva del paisaje que trasciende los l&#x00ED;mites objetivos de la realidad para introducirnos en un estado de conciencia espiritual en torno a la naturaleza. A la artista le interesa comprender qu&#x00E9; tipo de naturaleza queremos, objetivo que persigue e indaga con su trabajo. Se podr&#x00ED;a apuntar incluso que el desarrollo de esta cuesti&#x00F3;n resulta clave para ella, y que la b&#x00FA;squeda de la respuesta la lleva a explorar una v&#x00ED;a m&#x00E1;s experimental. De este modo, aborda con solidez el concepto de invenci&#x00F3;n de un nuevo paisaje, mediante el montaje de varias im&#x00E1;genes en su proceso de trabajo, utilizando m&#x00E9;todos anal&#x00F3;gicos de revelado. Deja, por tanto, a un lado la fotograf&#x00ED;a puramente directa con la que hab&#x00ED;a trabajado hasta el momento para adentrarse en la aventura de crear nuevos horizontes espaciales. Es importante resaltar c&#x00F3;mo el protagonismo de la naturaleza en la obra de Dana Fritz parece imponerse frente al dominio imperante de las construcciones del individuo en el espacio, por lo que resulta adem&#x00E1;s de gran inter&#x00E9;s destacar su serie <italic>Terraria Gigantica</italic>, realizada entre 2007 y 2011 (<xref ref-type="fig" rid="F3">Figura 3</xref>), con la que expone un di&#x00E1;logo entre artificio y verdad, fotografiando e investigando tres de las construcciones paisaj&#x00ED;sticas interiores m&#x00E1;s grandes del mundo: Biosphere 2, a las afueras de Tucson, Arizona; Lied Jungle y Desert Dome en el zool&#x00F3;gico Henry Doorly, en Omaha, Nebraska; y el Proyecto Eden en Cornualles, Inglaterra (Ruud, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2013</xref>).  </p>
			
							<fig id="F1">
								<label>Figura 1</label>
								<caption>
									<title>Dana Fritz. Mountain Forest, de la serie Views Removed. 2014. Gelatin silver print</title>
									<p>Fuente: © Dana Fritz, cortes&#x00ED;a de la artista</p>
								</caption>
								<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="../images/F1.jpg"/>
							</fig>
							
							<fig id="F2">
								<label>Figura 2</label>
								<caption>
									<title>Dana Fritz. Momiji, de la serie Views Removed. 2014. Gelatin silver print</title>
									<p>Fuente: © Dana Fritz, cortes&#x00ED;a de la artista</p>
								</caption>
								<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="../images/F2.jpg"/>
							</fig>
							
							<fig id="F3">
								<label>Figura 3</label>
								<caption>
									<title>Dana Fritz. Rain Forest Mist, Biosphere 2, de la serie Terraria Gigantica. 2007. Archival pigment print</title>
									<p>Fuente: © Dana Fritz, cortes&#x00ED;a de la artista</p>
								</caption>
								<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="../images/F3.jpg"/>
							</fig>
			
			

			<p>La condici&#x00F3;n rom&#x00E1;ntica de la naturaleza es advertida tambi&#x00E9;n en la obra del fot&#x00F3;grafo alem&#x00E1;n Axel H&#x00FC;tte. Este artista conecta lo sublime con la abstracci&#x00F3;n perceptiva de sus paisajes, y emplea las variaciones de la luz y su comportamiento sobre los diversos elementos para crear composiciones pr&#x00E1;cticamente abstractas. Es de destacar que a finales de los a&#x00F1;os 80, retoma el tema tradicional del paisaje rom&#x00E1;ntico, viajando por diversos pa&#x00ED;ses con el objetivo de reflejar la idea de lo sublime como punto de partida en su proyecto fotogr&#x00E1;fico (Pratesi y Carpi de Resmini, <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">2009</xref>). El inter&#x00E9;s de este autor por el paisaje fue incrementando, sobre todo, durante la d&#x00E9;cada de 1990. A partir de este momento, tratar&#x00E1; con predilecci&#x00F3;n escenas de ciudad (estaciones de metro, trenes subterr&#x00E1;neos, entradas a edificios, etc.). Incidiendo en un paisaje desarrollado, s&#x00ED;mbolo del romanticismo, H&#x00FC;tte incorpora a sus im&#x00E1;genes fragmentos de arquitectura, creando un tipo de marco geom&#x00E9;trico en sus fotograf&#x00ED;as. Al mismo tiempo, sus im&#x00E1;genes poseen un tipo de belleza natural ambigua, una est&#x00E9;tica dispuesta por los humanos y orientada por el consumo. Aunque las im&#x00E1;genes de H&#x00FC;tte no son cr&#x00ED;ticas directas al paisaje industrial, estas, manifiestan que lo que parece ser virgen en realidad solo est&#x00E1; temporalmente libre de la influencia humana<xref ref-type="fn" rid="NOTE3">3</xref>. Hablamos de fotograf&#x00ED;as que nos inducen a reflexionar sobre la propia existencia. </p>

			<p>Hay que tomar conciencia de que para muchos artistas fotografiar el paisaje implica proyectar valores intangibles que describen nuestra existencia. El fot&#x00F3;grafo japon&#x00E9;s Hiroshi Sugimoto explora el tiempo, el empirismo o la metaf&#x00ED;sica, proponi&#x00E9;ndonos una nueva ventana al mundo cargada de sublimaci&#x00F3;n y energ&#x00ED;a inmaterial. Su serie <italic>Seascapes</italic> expresa la naturaleza de forma documental y metaf&#x00ED;sica al mismo tiempo, es una exploraci&#x00F3;n de la barrera entre lo f&#x00ED;sico y lo inmaterial. Conceptos como el tiempo y el espacio, indagados en sus fotograf&#x00ED;as, ampl&#x00ED;an nuestra percepci&#x00F3;n de la naturaleza, incit&#x00E1;ndonos a reflexionar sobre el origen e historia del mundo y de nuestra cultura. Sugimoto nos propone una percepci&#x00F3;n ampliada del tiempo y el espacio, en la que lo dram&#x00E1;tico y lo enigm&#x00E1;tico versan hacia una nueva revelaci&#x00F3;n espiritual sobre la que interpretar lo sublime en la actualidad. Las siguientes palabras del artista, explicitan su compromiso con la espiritualidad: </p>

						<disp-quote><p>“Yo decid&#x00ED; ser espiritual y mantener una actitud igual con respecto a todas las religiones. La cuesti&#x00F3;n m&#x00E1;s importante es de d&#x00F3;nde vienen la religi&#x00F3;n y la espiritualidad. Nuestro estadio de conciencia humana empez&#x00F3; con el desarrollo del sentido del tiempo y de la consciencia, lo cual est&#x00E1; acompa&#x00F1;ado por un impacto religioso. Por lo tanto, todo est&#x00E1; relacionado, y tambi&#x00E9;n lo est&#x00E1; con mis paisajes marinos. Reflexionar sobre el pensamiento religioso... ¿Por qu&#x00E9;, cuando contemplas la naturaleza o los paisajes marinos, sientes que algo te trae a la memoria tus viejos recuerdos, ya sean personales o de la humanidad?”<xref ref-type="fn" rid="NOTE4">4</xref>  </p></disp-quote>

			<p>La inquietante armon&#x00ED;a destilada en muchas de sus fotograf&#x00ED;as de paisajes marinos puede propiciar dramas humanos en nuestra memoria, una hibridaci&#x00F3;n de sentimientos que marca nuestra existencia. Esta sensaci&#x00F3;n nos lleva a valorar la experiencia de lo sublime como un estado de transformaci&#x00F3;n espiritual, de fuerzas encontradas. La l&#x00F3;gica espacio-temporal de sus obras parece reflejar lo inmaterial, que subyace m&#x00E1;s all&#x00E1; del tiempo y el espacio. Esta idea se proyecta con hervor en su serie <italic>Theatres</italic>, con la que nos habla de la presencia humana, ya que estas obras, realizadas con una exposici&#x00F3;n larga, han acumulado la informaci&#x00F3;n de los millones de fotograf&#x00ED;as que integran una pel&#x00ED;cula. Por tanto, la aglutinaci&#x00F3;n de fotogramas proyectados en una l&#x00ED;nea temporal concreta, traduce la informaci&#x00F3;n inmaterial acumulada en un plano blanco sobrio y enigm&#x00E1;tico que propicia un estado de contemplaci&#x00F3;n ultrasensorial. </p>

			<p>El estado contemplativo en el que nos introduce Sugimoto lo experimentamos tambi&#x00E9;n al percibir las fotograf&#x00ED;as de la artista estadounidense Lynn Davis, quien a trav&#x00E9;s de su obra desarrolla un camino espiritual propio. El equilibrio y la armon&#x00ED;a se instauran en el seno de su trabajo, centrado en el paisaje, y que incluye series como <italic>Water</italic> o <italic>Ice</italic>. La fot&#x00F3;grafa Lynn Davis, interesada en lo ef&#x00ED;mero y lo cambiante, proyecta una mirada escult&#x00F3;rica y un enfoque minimalista en gran parte de su obra. En su serie <italic>Ice</italic> se registra la belleza sublime de los icebergs, reflej&#x00E1;ndose un mundo on&#x00ED;rico en el que lo abrupto y lo pac&#x00ED;fico convergen. Estos icebergs son construcciones escult&#x00F3;ricas abstractas de naturaleza ef&#x00ED;mera que interact&#x00FA;an con su entorno y que simbolizan el proceso de deconstrucci&#x00F3;n y disoluci&#x00F3;n que est&#x00E1; experimentando nuestro planeta. El inter&#x00E9;s por documentar la realidad cambiante lleva a Davis a viajar a Ir&#x00E1;n en 2001 con la intenci&#x00F3;n de buscar material para su serie <italic>Persia Antigua</italic>. La artista explor&#x00F3; los espacios des&#x00E9;rticos y fotografi&#x00F3; arquitecturas preisl&#x00E1;micas y paisajes casi lunares, revelando en ocasiones la fr&#x00E1;gil relaci&#x00F3;n entre la naturaleza y la civilizaci&#x00F3;n.</p>

		</sec>
		
		<sec id="S2">
			<title>2. LO SUBLIME INDUSTRIAL </title>

			<p>El paisaje industrial nos proporciona una doble vertiente interpretativa, pues integra en su fuero los conceptos de poder y belleza. Dichos conceptos coexisten en la cuadratura discursiva de la fotograf&#x00ED;a, destac&#x00E1;ndose un car&#x00E1;cter de relaci&#x00F3;n sugerente entre la cr&#x00ED;tica y la est&#x00E9;tica del paisaje. Cabe se&#x00F1;alar que las fotograf&#x00ED;as del artista canadiense Edward Burtynsky nos aproximan al paisaje manufacturado del contexto actual, pues sus obras poseen un incitante v&#x00ED;nculo entre lo bello y lo degradante, y nos hablan de las fuerzas de poder que articulan las empresas industriales.  </p>

			<p>Edward Burtynsky se expresa con un vocabulario rom&#x00E1;ntico, y lo sublime ser&#x00E1; un concepto tradicional del paisaje que proyectar&#x00E1; en su obra. Edmund Burke, en su tratado <italic>A</italic> <italic>Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime and Beautiful</italic> (<italic>una investigaci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y lo hermoso</italic>), afirm&#x00F3; que lo sublime evocaba el sentimiento de ansiedad frente a la naturaleza, un estimulante reconocimiento de sus ilimitados poderes sobre la humanidad. Sin embargo, Burtynsky en ocasiones traza su experiencia de lo “sublime aterrador”, bas&#x00E1;ndose en el mundo del orden m&#x00E1;s que en las fuerzas de lo salvaje. Sus im&#x00E1;genes provocan un aplastante <italic>shock</italic>, producido por el artificio de la m&#x00E1;quina y su poder para organizar y transformar el espacio, disociado en todo momento de la fuerza espiritual o religiosa del paisaje. El concepto de lo sublime ha sido transformado. Este hecho se manifiesta tomando conciencia de todos aquellos elementos que se han introducido en la vida del hombre desde la era industrial, modificando su relaci&#x00F3;n con el entorno: la m&#x00E1;quina, la luz el&#x00E9;ctrica, el motor de combusti&#x00F3;n, el r&#x00ED;o, la presa, la ciudad, la f&#x00E1;brica, el avi&#x00F3;n o el coche. Se produce, por tanto, una variaci&#x00F3;n de lo sublime, como s&#x00ED;ntoma de la ciencia, la mecanizaci&#x00F3;n y el progreso (Mitchel y Rees, <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2009</xref>).  </p>

			<p>Cabe se&#x00F1;alar la exposici&#x00F3;n de Edward Burtynsky titulada <italic>The Industrial Sublime</italic> (<italic>lo sublime industrial</italic>), que tuvo lugar en 2012 en el Frist Center for the Visual Arts, en Tennessee, y cuya tem&#x00E1;tica est&#x00E1; siendo explorada por numerosos artistas consagrados a la fotograf&#x00ED;a de paisaje en la actualidad. Nuestro sistema de extracci&#x00F3;n, producci&#x00F3;n y manufactura instila el miedo de que hemos creado algo m&#x00E1;s poderoso que la fuerza humana, que podr&#x00ED;a acabar con nosotros si continuamos usando nuestro poder con el &#x00FA;nico prop&#x00F3;sito de conducir econ&#x00F3;micamente nuestra sociedad eludiendo el factor ecol&#x00F3;gico. En la obra de Burtynsky, lo sublime instiga al terror, transmiti&#x00E9;ndonos un desasosiego constante sobre la relaci&#x00F3;n del ser humano con su entorno y la industrializaci&#x00F3;n imparable que acontece. </p>

			<p>Es importante se&#x00F1;alar la ineludible conexi&#x00F3;n que existe entre las fotograf&#x00ED;as del artista americano John Pfahl y el discurso de Edward Burtynsky. Ambos posicionamientos art&#x00ED;sticos implican una caracterizaci&#x00F3;n sublime del paisaje. John Pfahl, quien conjuga el poder industrial con la b&#x00FA;squeda de la belleza a lo largo de todo su trabajo, llev&#x00F3; a cabo el proyecto <italic>Altered Landscapes</italic> (<italic>paisajes alterados</italic>), y a trav&#x00E9;s del mismo fundamenta su pensamiento art&#x00ED;stico. La exploraci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica de la alteraci&#x00F3;n del paisaje es una actitud art&#x00ED;stica que tienen en com&#x00FA;n Pfahl y Burtynsky, y en este sentido resulta necesario desarrollar una aproximaci&#x00F3;n reflexiva en torno al trabajo de John Pfahl. </p>

			<p>El citado artista americano, con su serie <italic>Power Places</italic> (<italic>lugares de energ&#x00ED;a</italic>), sugiere representaciones de plantas de energ&#x00ED;a nuclear realizadas al principio de la d&#x00E9;cada de 1980 y plantea interrogantes necesarios para hallar la compleja estructura del mundo. Ya desde los inicios del siglo XIX y a ra&#x00ED;z del ferrocarril y la industria, los estadounidenses se han cuestionado la intrusi&#x00F3;n de la tecnolog&#x00ED;a en relaci&#x00F3;n al medioambiente. Por tanto, cabe considerar el planteamiento art&#x00ED;stico de Pfahl quien, consciente de los peligros que suponen las centrales nucleares o cualquier otra tecnolog&#x00ED;a de producci&#x00F3;n de energ&#x00ED;a, proyecta sus paisajes con cierta iron&#x00ED;a, aunque parezca remitirnos a una actitud de condena. As&#x00ED; pues, sus im&#x00E1;genes expresan una sugestiva conjunci&#x00F3;n entre el poder del lugar y su belleza (Jussim, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>). Su portafolio <italic>Power Places</italic> ha sido revisado por numerosos cr&#x00ED;ticos, quienes se muestran algo confusos sobre los motivos del artista en la creaci&#x00F3;n de tales im&#x00E1;genes. Las fotograf&#x00ED;as de John Pfahl expresan colectivamente una nostalgia rom&#x00E1;ntica inscrita en la modernidad, en la que las plantas de energ&#x00ED;a, as&#x00ED; como las formaciones de las rocas y los &#x00E1;rboles se perciben como un nuevo tipo de belleza ingenieril. Destaquemos su obra <italic>Three Mile Island Nuclear Plant</italic>,<italic> Susquehanna River, Pennsylvania</italic> (<italic>planta de energ&#x00ED;a nuclear Three mile island, r&#x00ED;o Susquehanna, Pensilvania</italic>), de 1982, perteneciente a su serie <italic>Power Places</italic>, en la que se expresa la coexistencia de lo natural y lo industrial. A partir de sus fotograf&#x00ED;as, se aprecian adem&#x00E1;s otras lecturas que nos advierten sobre el car&#x00E1;cter natural y necesario de la utilizaci&#x00F3;n de la energ&#x00ED;a, hallada en todo el paisaje (Bright, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">1985</xref>). Sus im&#x00E1;genes poseen un car&#x00E1;cter ambivalente, que nos confiere una posici&#x00F3;n cr&#x00ED;tica neutral. El propio artista expresa una actitud de lo m&#x00E1;s imparcial: </p>

						<disp-quote><p>“No estoy interesado en lanzar simples opiniones o hacer declaraciones propagand&#x00ED;sticas. Me parece que cuando m&#x00E1;s de un mensaje se presenta en una obra de arte, se crea una tensi&#x00F3;n que pide a gritos ser resuelta. Las personas condicionadas por la fotograf&#x00ED;a publicitaria y sobre todo por el fotoperiodismo esperan un mensaje inequ&#x00ED;voco y encuentran mi trabajo desconcertante. Sin embargo, espero que la mayor&#x00ED;a de los espectadores sean provocados por la tensi&#x00F3;n fomentada deliberadamente a pensar m&#x00E1;s profundamente sobre la complejidad de las cosas. La intenci&#x00F3;n es hacer que las personas se vinculen con las implicaciones de una imagen” (cit. en Jussim, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>, p. 15)<xref ref-type="fn" rid="NOTE5">5</xref>. </p></disp-quote>

			<p>En el mundo actual, tan congestionado de im&#x00E1;genes, es necesario detenernos y reflexionar, analizando conceptos universales como la belleza, instaurados en nuestra existencia y llenos de significado. En ocasiones, el concepto de belleza es asociado a un terror exponencial, como ocurre al examinar las im&#x00E1;genes de John Pfahl. En su obra <italic>Rancho Seco Nuclear Plant, Sacramento, California</italic> (<italic>central nuclear Rancho Seco, Sacramento, California</italic>) puede apreciarse esta idea pues, aunque no es nueva en el arte, el tratamiento del tema sin duda es diferente. Su obra evoca la primera l&#x00ED;nea de un poema de Rainer Maria Rilke: “La belleza es solo el principio del terror...” (cit. en Jussim <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>, pp. 15-16)<xref ref-type="fn" rid="NOTE6">6</xref>.  </p>

			<p>Del fot&#x00F3;grafo John Pfahl tambi&#x00E9;n merece una consideraci&#x00F3;n importante su serie <italic>Smoke</italic> (<italic>humo</italic>), cuyo motor discursivo est&#x00E1; fundamentado en los graves peligros medioambientales sufridos en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. Sus paisajes, vestidos por una est&#x00E9;tica atrayente, sugieren a su vez una sugestiva interpretaci&#x00F3;n en relaci&#x00F3;n a la alarmante realidad inscrita en la literatura de sus im&#x00E1;genes (Jussim, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>). Ciertamente, las fotograf&#x00ED;as de nubes, abstractas y evocadoras, que Alfred Stieglitz aborda en su serie <italic>Equivalents</italic> (<italic>equivalentes</italic>), pueden vincularse con la serie <italic>Smoke</italic> de Pfahl. El texto mostrado a continuaci&#x00F3;n refleja la experiencia del artista John Pfahl al abordar este proyecto fotogr&#x00E1;fico: </p>

						<disp-quote><p>“La prodigiosa pantalla de humo que brota de las pilas de coque de la corporaci&#x00F3;n Bethlehem Steel, en Lackawanna, Nueva York, desde donde mejor se puede ver es desde un acantilado de escoria mirando la planta desde el norte. Un estrecho canal de barco de aguas oscuras me separa de los edificios de la f&#x00E1;brica, silueteados y ba&#x00F1;ados en el resplandor del lago Erie. Por el simple acto de mirar a trav&#x00E9;s del enorme teleobjetivo de mi Hasselblad, me adentr&#x00E9; en una fantasmagor&#x00ED;a de luz y color. Atra&#x00ED;do y con repulsi&#x00F3;n a la vez, me siento envuelto en un espect&#x00E1;culo de la naturaleza verdaderamente asombroso. Es como si de repente me precipitara en una catarata rugiente, un volc&#x00E1;n en erupci&#x00F3;n, o una tormenta violenta en el mar. Silbatos de alarma soplan y el humo se descarga en el cielo. Las formas se expanden y cambian mucho m&#x00E1;s r&#x00E1;pido de lo que habr&#x00ED;a imaginado, y en su cenit absoluto, se disipa en el aire antes de que pueda tomar otro respiro. </p>

						<p>La presentaci&#x00F3;n tiene sus propios ritmos y l&#x00F3;gica como los g&#x00E9;iseres, pasa de quince a veinte minutos antes de que se produzca otra descarga. Sin duda, la eficiencia de los mecanismos internos de la f&#x00E1;brica dicta una l&#x00F3;gica de los tiempos, pero desde mi punto de vista distante yo s&#x00F3;lo puedo verlos como parte de un proceso irracional, aterrador en su veleidad. Las oscuras emisiones de humo, chocan con nubes blancas brillantes, ambas arrastradas en un momento por un denso vapor amarillo. Yo giro mi c&#x00E1;mara sobre el tr&#x00ED;pode r&#x00E1;pidamente, moviendo el objetivo de un v&#x00F3;rtice a otro, intentando seguir el ritmo de las r&#x00E1;pidas transformaciones.  </p>

						<p>[…] </p>

						<p>A medida que las horas pasan y el sol disminuye, rosas y naranjas destacan atr&#x00E1;s por su brillo conectando con las imponentes nubes de efluvio. Cada hora, cada d&#x00ED;a, cada momento del a&#x00F1;o aguarda sus propias sorpresas” (cit. en Jussim, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>)<xref ref-type="fn" rid="NOTE7">7</xref>. </p></disp-quote>

			<p>John Pfahl describe su experiencia como un verdadero hallazgo, que en ocasiones lo llevar&#x00E1; a enfrentarse a los fardos de oscuras nubes que se desplazan hacia &#x00E9;l, quedando sumergido en una atm&#x00F3;sfera t&#x00F3;xica. Dicha situaci&#x00F3;n nos podr&#x00ED;a estar hablando de la cotidianeidad de lo da&#x00F1;ino, ya que el olor a humo se convierte en un aroma familiar del que apenas se llega a ser consciente. De hecho, regularmente asumimos un ambiente de toxicidad que define nuestro paisaje. </p>

			<p>Pfahl suele presentar la arquitectura de la industria nuclear del siglo XX con el lenguaje rom&#x00E1;ntico de la pintura del s. XIX. El romanticismo, impl&#x00ED;cito en las fotograf&#x00ED;as industriales de Pfahl y Burtynsky, nos permite concebir una solidez conceptual y narrativa en sus trabajos. El cr&#x00ED;tico John Bentley Mays relacion&#x00F3; las fotograf&#x00ED;as de Burtynsky con el paisaje industrial sublime, un tipo de imagen caracter&#x00ED;stica de Europa, y especialmente de Gran Breta&#x00F1;a, durante el siglo XVIII. El principal historiador en este g&#x00E9;nero, Francis Klingender, escribi&#x00F3;:  </p>

						<disp-quote><p>“Las ilustraciones de temas industriales fueron creciendo progresivamente durante la segunda mitad del siglo XVIII. Pozos de carb&#x00F3;n en brezales remotos, canteras cavernosas en las monta&#x00F1;as, molinos a la orilla de los arroyos y, sobre todo, las obras de hierro en sus hornos de cal, provocaron un llamamiento en aquellos que buscaban lo pintoresco como ejemplos perfectos de lo sublime” (Klingender, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1947</xref>, p. 66). </p></disp-quote>

			<p>Los numerosos proyectos de John Pfahl, <italic>Altered Landscapes (paisajes alterados)</italic>, <italic>Picture Windows</italic> (<italic>ventanales</italic>), <italic>Video Landscapes</italic> (<italic>v&#x00ED;deo paisajes</italic>), <italic>Submerged Petroglyphs</italic> (<italic>petroglifos sumergidos</italic>), <italic>Power Places</italic> (<italic>lugares de energ&#x00ED;a</italic>), <italic>Missile/Glyphs</italic> (<italic>misiles/glifos</italic>), <italic>Arcadia Revisited</italic> (<italic>la arcadia revisitada</italic>) o <italic>Smoke</italic> (<italic>humo</italic>), entre otros, expresan un proceso continuo de ideas en relaci&#x00F3;n a la naturaleza y los efectos de la intervenci&#x00F3;n humana en ella (Jussim, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">1990</xref>). Es destacable c&#x00F3;mo el poder destructor de los procesos industriales, con frecuencia, provoca una parad&#x00F3;jica belleza en la atm&#x00F3;sfera del paisaje. Se produce un romanticismo crom&#x00E1;tico, percibido tanto en el aire como en el agua, que nos incita a valorar el proceso de degradaci&#x00F3;n que acecha a muchos r&#x00ED;os y minas del planeta.  </p>

			<p>En relaci&#x00F3;n a lo anterior, son bastante significativos tambi&#x00E9;n los proyectos <italic>Tailings</italic> (<italic>escombros</italic>) y <italic>Australian Minescapes</italic>, del artista Edward Burtynsky. Su serie <italic>Tailings</italic> est&#x00E1; formada por un grupo de fotograf&#x00ED;as de escombros de n&#x00ED;quel, cerca de la ciudad de Subdury, situada en la provincia de Ontario, en Canad&#x00E1;. Los intensos naranjas y rojos, causados por la oxidaci&#x00F3;n del hierro y por la mezcla de diferentes metales desechados, nos transmiten la idea de desastre natural provocado por el poder destructor de las industrias, que desechan residuos que acaban en los r&#x00ED;os y lagos. Este es un proceso del que a veces parece que no somos del todo conscientes, o ¿se podr&#x00ED;a pensar que no queremos serlo? A menudo, ciertos intereses econ&#x00F3;micos o pol&#x00ED;ticos nos alejan de la verdadera realidad humana, para hacernos part&#x00ED;cipes de la gran m&#x00E1;quina colectiva que constituye el sistema social al que pertenecemos. Las conciencias de los individuos son sometidas colectivamente por los intereses industriales, un proceso cada vez m&#x00E1;s dif&#x00ED;cil de controlar y frenar, debido a la colosal infraestructura t&#x00E9;cnica y econ&#x00F3;mica que rige la compleja construcci&#x00F3;n del paisaje.  </p>

			<p>Estamos asistiendo a una continua renovaci&#x00F3;n f&#x00ED;sica e intelectual del entorno, en la que todos somos part&#x00ED;cipes, y por lo tanto tambi&#x00E9;n somos responsables de los resultados que se obtengan. En cualquier caso, las fotograf&#x00ED;as de Edward Burtynsky ampl&#x00ED;an enormemente nuestra sensibilidad est&#x00E9;tica y social respecto al entorno que nos ocupa. El poder y la belleza de sus im&#x00E1;genes nos conducen a investigar el sistema humano que interviene en la imparable modificaci&#x00F3;n del paisaje actual, contribuyendo consecuentemente a la axiom&#x00E1;tica fragilidad de la naturaleza. El propio Edward Burtynsky, expresa: </p>

						<disp-quote><p>“Si la experiencia humana puede considerarse como una manifestaci&#x00F3;n de los sue&#x00F1;os y los deseos, las minas pueden ser consideradas como el origen de la materia prima de esa experiencia. En un nivel de entendimiento el mineral rico es manufacturado en los objetos de nuestros deseos colectivos: los autom&#x00F3;viles que conducimos, las televisiones que vemos, los aviones que vuelan alrededor del mundo, las casas que nos proporcionan refugio y consuelo, y un sinf&#x00ED;n de aparatos y productos. Si el oro, la plata y los diamantes son los objetos de valor que nosotros conferimos para honrar a grandes ciudadanos y profesar nuestro amor, entonces ¿no son los grandes huecos que dejamos en ese paisaje residual un testamento duradero de estas ambiciones? Las im&#x00E1;genes derivadas de esos paisajes llegan a ser simb&#x00F3;licas. Lo que esta civilizaci&#x00F3;n deja es la creaci&#x00F3;n involuntaria de gigantescos movimientos para nuestra forma de vida” (cit. en Mitchell, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">2009</xref>)<xref ref-type="fn" rid="NOTE8">8</xref>. </p></disp-quote>

			<p>La existencia humana est&#x00E1; condicionada por nuestras acciones y, de acuerdo a c&#x00F3;mo dirijamos nuestra relaci&#x00F3;n con el medio, ya sea este natural o urbano, estaremos contribuyendo a la consolidaci&#x00F3;n o degradaci&#x00F3;n del paisaje social colectivo. Las claves para analizar la evoluci&#x00F3;n de dicho paisaje est&#x00E1;n impl&#x00ED;citas en la obra de Burtynsky, cuya vocaci&#x00F3;n como fot&#x00F3;grafo de paisaje se remonta algunas d&#x00E9;cadas atr&#x00E1;s en el tiempo, cuando con apenas veinte a&#x00F1;os observ&#x00F3; las fotograf&#x00ED;as de Carleton E. Watkins en el Metropolitan Museum of Art, un hecho que fue realmente determinante en la trayectoria de su trabajo. Watkins destac&#x00F3; no solo como fot&#x00F3;grafo de vistas sublimes del parque Yosemite y la costa del Pac&#x00ED;fico, sino que adem&#x00E1;s domin&#x00F3; el arte de fotografiar las intervenciones del hombre en el paisaje: los ferrocarriles, los trabajos de hierro, los almacenes de madera, las presas y las minas. Este artista californiano fotografi&#x00F3; con el mismo inter&#x00E9;s tanto lo natural como lo sublime de la industria. Una de sus fotograf&#x00ED;as m&#x00E1;s caracter&#x00ED;sticas y reconocidas es <italic>Cape Horn near Celilo</italic> (<italic>Cabo de Hornos cerca de Celilo</italic>), de 1867. En 1871, Carleton E. Watkins, realiz&#x00F3; con placas de mamuts una serie de fotograf&#x00ED;as de las minas de grava de North Bloomfield, en el condado de Nevada, en California. Adem&#x00E1;s, fotografi&#x00F3; las tuber&#x00ED;as usadas en las miner&#x00ED;as de oro hidr&#x00E1;ulicas de la misma regi&#x00F3;n. Una de sus obras al respecto es <italic>Malakoff Diggins, North Bloomfield, Nevada</italic> (Pauli, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2003</xref>).  </p>

			<p>Seg&#x00FA;n expresa el propio Edward Burtynsky: “Recuerdo la primera vez que vi impresiones de Carleton E. Watkins en el Museo Metropolitano de Nueva York a principios de los 80. Sus fotograf&#x00ED;as eran destacables, con una vitalidad en las im&#x00E1;genes que es dif&#x00ED;cil encontrar en trabajos contempor&#x00E1;neos” (cit. en Pauli, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2003</xref>)<xref ref-type="fn" rid="NOTE9">9</xref>. Burtynsky quer&#x00ED;a seguir el camino de Watkins, aunque adapt&#x00E1;ndose a su generaci&#x00F3;n. Decidi&#x00F3; que lo realmente relevante para nuestra &#x00E9;poca eran aquellas im&#x00E1;genes que mostraban c&#x00F3;mo hemos cambiado el paisaje, yendo por el camino contrario a la persecuci&#x00F3;n del progreso (Pauli, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2003</xref>).  </p>

			<p>En este sentido resulta conveniente considerar el planteamiento art&#x00ED;stico del fot&#x00F3;grafo australiano Chris Round, cuyo discurso, centrado en los intereses y preocupaciones de las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, expresa entre otras cosas la fragilidad de la naturaleza. Existe una conexi&#x00F3;n conceptual entre su obra y las fotograf&#x00ED;as de Edward Burtynsky. De hecho, el contenido argumental del artista Chris Round muestra un especial inter&#x00E9;s por los paisajes influenciados por el hombre, por la concepci&#x00F3;n post-natural del entorno. El artista australiano encuentra esos espacios din&#x00E1;micos y excitantes, llenos de energ&#x00ED;a y poder, al estar en constante flujo y cambio. Por consiguiente, el ser humano cambia constantemente su relaci&#x00F3;n con el medio. Este es un hecho sobre el que debemos reflexionar. En el trabajo de este autor se revelan los conceptos de poder y belleza, un paralelismo de valores positivos y negativos que confluyen hacia el resultado pl&#x00E1;stico de sus fotograf&#x00ED;as. Destaca su proyecto <italic>Beauty and the Beast. Industrial Landscapes of Australia</italic> (<italic>La bella y la bestia. Paisajes industriales de Australia</italic>). </p>

			<p>Reflexionando en consecuencia, actualmente el paisaje se ha convertido en una compleja estructura de pensamiento. Existe cierta ambig&#x00FC;edad en la proyecci&#x00F3;n sem&#x00E1;ntica del entorno que estamos modificando. Por lo que estos paisajes analizados podr&#x00ED;an concebirse como desaf&#x00ED;os o met&#x00E1;foras visuales enfrentadas. Cabr&#x00ED;a preguntarse entonces qu&#x00E9; efecto tienen las plantas de energ&#x00ED;a en su medioambiente o qu&#x00E9; lugar ocupa lo sublime en la fotograf&#x00ED;a contempor&#x00E1;nea. En la exploraci&#x00F3;n del desierto contempor&#x00E1;neo que realiza Richard Misrach con sus fotograf&#x00ED;as, &#x00E9;l encuentra una belleza ir&#x00F3;nica en los cr&#x00E1;teres de bombas y los esqueletos de animales. Existe aqu&#x00ED; un v&#x00ED;nculo directo entre la est&#x00E9;tica y la pol&#x00ED;tica (Foresta, Gould y Marling, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1992</xref>). En 1979 Misrach comenzar&#x00ED;a su expansivo proyecto fotogr&#x00E1;fico, registrando la destrucci&#x00F3;n del paisaje del desierto. Adem&#x00E1;s, a diferencia de Ansel Adams y William Henry Jackson, Misrach no busc&#x00F3; los lugares m&#x00E1;s visitados o de concepci&#x00F3;n m&#x00E1;s sublime, sino que indag&#x00F3; en las zonas m&#x00E1;s tranquilas y menos conocidas del sureste de California, el noroeste de Utah y Nevada (Ruud, <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2013</xref>).  </p>

			<p>Mediante la actitud art&#x00ED;stica de Richard Misrach, advertimos por tanto c&#x00F3;mo el autor adopta otra manera de afrontar la naturaleza con la c&#x00E1;mara. Resulta pues necesario comprender que, en la actualidad, el concepto de belleza ha sido transformado, paralelamente a la modificaci&#x00F3;n del paisaje, lo que de manera inmediata nos introduce en una reconsideraci&#x00F3;n de la gesti&#x00F3;n social del entorno y del tipo de naturaleza que estamos construyendo. Podemos percibir belleza en un r&#x00ED;o contaminado, algo que nos genera a la vez desasosiego. Se podr&#x00ED;a decir que percibimos lo bello en un estado de alarma permanente, inmersos en un escenario de espacios afectados por la industrializaci&#x00F3;n. Existe, por tanto, una implicaci&#x00F3;n emocional m&#x00E1;s all&#x00E1; de la armon&#x00ED;a crom&#x00E1;tica de la imagen, que nos lleva a cuestionar c&#x00F3;mo estamos transformando el entorno. </p>

			<p>Si nos trasladamos al 29 de noviembre de 1979 e indagamos en las palabras del fot&#x00F3;grafo Ansel Adams, comprenderemos c&#x00F3;mo ha evolucionado el concepto de belleza. A continuaci&#x00F3;n, se muestra un breve extracto de su discurso, que pronunci&#x00F3; en el John Hancock Hall del Photography Resource Center, en Boston, bajo el t&#x00ED;tulo <italic>My Life in Photography</italic> (<italic>mi vida en la fotograf&#x00ED;a</italic>):  </p>

						<disp-quote><p>“Sentir y expresar la asombrosa belleza de las cosas--la tierra, la piedra y el agua, la bestia, el hombre y la mujer, el sol, la luna y las estrellas-- </p>

						<p>La sangre--la explosiva belleza de la naturaleza humana, de sus pensamientos, delirios y pasiones. Y en la naturaleza humana su realidad elev&#x00E1;ndose... para sentir y comprender verdaderamente la belleza natural, es la &#x00FA;nica negociaci&#x00F3;n de la poes&#x00ED;a. </p>

						<p>Distensi&#x00F3;n... ¡Mucha gente de hoy en d&#x00ED;a siente realmente miedo de la belleza!”<xref ref-type="fn" rid="NOTE10">10</xref>. </p></disp-quote>

			<p>En el contexto actual, las marcas que alteran el paisaje nos conducen hacia otra mirada de la belleza y de lo sublime. El fot&#x00F3;grafo Roderik Henderson reflexiona sobre esta idea y escoge las geograf&#x00ED;as des&#x00E9;rticas (al igual que Richard Misrach) para desarrollar su obra. Henderson viaj&#x00F3; durante a&#x00F1;os por los desiertos de Nevada, California, Utah, Nuevo M&#x00E9;xico, Arizona y el oeste de Texas, en busca de la “nada” absoluta, de la naturaleza intocable del desierto, y descubri&#x00F3; que esos lugares estaban llenos de huellas de la actividad humana. Destaca su serie <italic>Badlands</italic> (<italic>tierras yermas</italic>), cuyas fotograf&#x00ED;as reflejan los desiertos de alrededor de Caineville, Utah, una de las &#x00E1;reas m&#x00E1;s desoladas del mundo. La extrema topograf&#x00ED;a de este paisaje y sus colinas abruptamente erosionadas lo convierten en un lugar popular para motociclistas y veh&#x00ED;culos todoterreno. Seg&#x00FA;n algunos estudios realizados, la tierra se ha erosionado a un ritmo del 300% m&#x00E1;s r&#x00E1;pido por las motos y los veh&#x00ED;culos todoterreno. En la imagen <italic>Badland #14</italic>, de 2001 (<xref ref-type="fig" rid="F4">Figura 4</xref>) de Roderik Henderson, los rastros de los neum&#x00E1;ticos provocan cicatrices en la tierra, agrediendo los suaves contornos del paisaje des&#x00E9;rtico. Adem&#x00E1;s, el car&#x00E1;cter dram&#x00E1;tico de la tormenta de nubes de la imagen en blanco y negro condiciona nuestra percepci&#x00F3;n de lo sublime en dicha obra (Sasse y Handlin, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">2009</xref>). </p>
			
							<fig id="F4">
								<label>Figura 4</label>
								<caption>
									<title>Roderik Henderson. Badland #14. 2001. Gelatin silver print</title>
									<p>Fuente: © Collection of the Tucson Museum of Art. Gift of Roderik Henderson. 2009.6</p>
								</caption>
								<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="../images/F4.jpg"/>
							</fig>
			

			<p>En el a&#x00F1;o 2000, en la Royal Academy of Art, tuvo lugar la exposici&#x00F3;n <italic>Apocalypse: Beauty and Horror in Contemporary Art</italic> (<italic>Apocalipsis: belleza y horror en el arte contempor&#x00E1;neo</italic>), comisariada por el historiador del arte Norman Rosenthal. A pesar del aparente pesimismo que destila la tem&#x00E1;tica abordada, resulta importante reflexionar sobre la importancia de la trama argumental de esta muestra. Es esencial adoptar una actitud receptiva al observar las obras, que permita que sus pensamientos entren en nuestra mente, transmiti&#x00E9;ndonos un conocimiento m&#x00E1;s profundo de la propia existencia. Esta idea es planteada por Rosenthal, quien afirma que despu&#x00E9;s de todo la anticipaci&#x00F3;n del apocalipsis es un estado permanente (Sasse y Handlin, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">2009</xref>).</p>

		</sec>
		
		
		<sec id="S3">
			<title>CONCLUSIONES </title>

			<p>El recorrido sobre el concepto de lo sublime inscrito en la creaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica actual nos ha proporcionado diversas interpretaciones de esta acepci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s del discurso de artistas que comparten un inter&#x00E9;s com&#x00FA;n: el paisaje alterado por el hombre, calificado como paisaje antr&#x00F3;pico. La selecci&#x00F3;n de fot&#x00F3;grafos incluidos en este art&#x00ED;culo revela una constante impl&#x00ED;cita en el trabajo de estos autores: el poder de la humanidad sobre la tierra como experiencia de lo sublime. As&#x00ED; pues, descubrimos c&#x00F3;mo lo sublime est&#x00E1; presente en el cambio de las cosas, asumiendo la ineludible condici&#x00F3;n performativa de un paisaje post-industrial que condiciona nuestra existencia.  </p>

			<p>Analizar lo sublime en el paisaje antr&#x00F3;pico nos ha llevado a percibir el valor conceptual de la fotograf&#x00ED;a sobre su funci&#x00F3;n documental. En la actualidad el fot&#x00F3;grafo es un explorador que indaga a trav&#x00E9;s de su c&#x00E1;mara las huellas de un mundo alterado por el ser humano, desvel&#x00E1;ndonos las claves impl&#x00ED;citas en la estructura del paisaje. Es importante subrayar c&#x00F3;mo el acto de fotografiar se convierte en una cuidadosa exploraci&#x00F3;n, en la que el artista conecta f&#x00ED;sica y espiritualmente con el entorno. Los fot&#x00F3;grafos analizados crean un profundo v&#x00ED;nculo con el medio, ya sea este natural o urbano, proporcion&#x00E1;ndonos una lectura simb&#x00F3;lica de su obra mediante la proyecci&#x00F3;n de valores intangibles del entorno industrializado.  </p>

			<p>Aspectos inmateriales como el sentimiento de terror y dolor asociado a lo sublime brotan al percibir a trav&#x00E9;s de la fotograf&#x00ED;a el mundo global y de naturaleza artificial que se impone ante nuestros ojos, algo que podemos constatar al visualizar los paisajes industriales de Edward Burtynsky o John Pfahl, las composiciones digitales de Andreas Gursky, o los vestigios des&#x00E9;rticos de Richard Misrach. Todos los fot&#x00F3;grafos analizados abordan el poder de la industria, transfiriendo en el espectador sentimientos encontrados de atracci&#x00F3;n y repulsi&#x00F3;n, posicion&#x00E1;ndonos en puntos geogr&#x00E1;ficos estrat&#x00E9;gicos que nos introducen de forma directa en la experiencia paisaj&#x00ED;stica. Por tanto, la fotograf&#x00ED;a instiga una conexi&#x00F3;n emocional en el espectador. Esto es algo que persiguen tambi&#x00E9;n muchos de los fot&#x00F3;grafos incluidos, relacionados con lo sublime en la naturaleza. Hiroshi Sugimoto, Dana Fritz, Axel H&#x00FC;tte o Lynn Davis llevan a cabo una experimentaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica que deviene en misteriosas atm&#x00F3;sferas que nos envuelven y sugestionan. </p>

			<p>La exploraci&#x00F3;n y experimentaci&#x00F3;n fotogr&#x00E1;fica simboliza un proceso de entendimiento en el que el artista forja la actual conceptualizaci&#x00F3;n del paisaje. Los fot&#x00F3;grafos documentan el mundo para entenderlo. Comprender el sentimiento encontrado de atracci&#x00F3;n y repulsi&#x00F3;n que provocan ciertas im&#x00E1;genes llega a ser realmente un reto en la actualidad, que nos lleva a reflexionar sobre qu&#x00E9; nos afecta m&#x00E1;s: ¿la belleza est&#x00E9;tica o la cat&#x00E1;strofe ambiental? El propio Edward Burtynsky reflexiona sobre este doble sentimiento que experimenta a trav&#x00E9;s de sus fotograf&#x00ED;as.  </p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, tras indagar en las narrativas impl&#x00ED;citas en la imagen fotogr&#x00E1;fica, advertimos su funci&#x00F3;n educativa. La fotograf&#x00ED;a es una ventana abierta al mundo que nos muestra la realidad que trasciende tras la superficie de la imagen y nos introduce en una red de conexiones que impulsa nuestro conocimiento del entorno. Los fot&#x00F3;grafos Harry Callahan y Edward Weston ya se plantearon la funci&#x00F3;n educativa de la c&#x00E1;mara en otro tiempo, ya que ellos no la ve&#x00ED;an como una simple herramienta documental. La fotograf&#x00ED;a de paisaje es una entidad protag&#x00F3;nica dentro del crecimiento de nuestra conciencia medioambiental, y por ende, puede ser considerada como objeto de aprendizaje y an&#x00E1;lisis del paisaje antr&#x00F3;pico. </p>
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	</body>
	
	
	<back>
	
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
			<fn-group>
				<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p>Afirmaci&#x00F3;n literal realizada por el artista Andreas Gursky, y recogida en: <italic>Contactos. Los mejores fot&#x00F3;grafos del mundo revelan los secretos de su profesi&#x00F3;n</italic>.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE2"><label>2</label>
					<p>Algunas obras de Elger Esser son: <italic>Pointe du Percho, France</italic>, de 2006, <italic>Tonnay I, France</italic>, de 1997, <italic>Doubt, France</italic>, de 1999, <italic>Combray (Merry-sur-Yonne), France</italic>, de 2008, o <italic>Poveglia, Italy</italic>, de 2001. V&#x00E9;ase Gronert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2009</xref>, pp. 51-52.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE3"><label>3</label>
					<p>Cabe se&#x00F1;alar las siguientes obras de Axel H&#x00FC;tte: <italic>Crucifix Lane II, London</italic>, de 1996; <italic>Furka, Switzerland</italic>, de 1995; <italic>Island Fo, Iceland</italic>, de 2002; <italic>Furka II, Switzerland</italic>, de 1995; <italic>Mudchute II, England</italic>, de 2001; <italic>Stratosphere Tower, Las Vegas, USA</italic>, de 2003; Vetlebreen<italic>, Norway</italic>, de 2000; <italic>Nourlangie Billabong II, Australia</italic>, de 2000; <italic>Capulin, Fire I, USA</italic>, de 2007. V&#x00E9;ase Gronert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2009</xref>, pp. 29-30.</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE4"><label>4</label>
					<p>Fragmento de la entrevista a Hiroshi Sugimoto (Cu&#x00E9;, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2015</xref>).</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE5"><label>5</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «I´m not interested in pushing simple opinions or making propagandistic statements. It seems to me that when more than one message is presented in a work of art, a tension is created that cries out for resolution. People who are conditioned by advertising photography and most photojournalism expect an unambiguous message and find my work perplexing. However, I would hope that most viewers are provoked by the deliberately fostered tension to think more deeply about the complexity of the issues. The intention is to make people relate to the implications of an image».</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE6"><label>6</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «For beauty is only the beginning of terror... ».</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE7"><label>7</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «The prodigious display of smoke bursting forth from the stacks of the Bethlehem Steel coke operation in Lackawanna, New York, can best be seen from a low slag bluff overlooking the plant from the north. A narrow boat channel of dark water separates me from the silhouetted factory buildings bathed in the radiance of Lake Erie. By the simplest act of looking through the enormous telephoto lens of my Hasselblad, I thrust myself into a phantasmagoria of light and color. Simultaneously attracted and repelled, I feel myself engulfed in a truly awesome spectacle of nature. It is like suddenly being hurled into a roaring cataract, an eruption volcano, or a violent storm at sea. Alarm whistles blow and smoke discharges into the sky, expanding and changing form far more rapidly than I can imagine possible, and at its absolute zenith, dissipating into thin air before I can take another breath.</p>
					
					<p>The presentation has its own geyser-like rhythms and rationale, and fifteen to twenty minutes pass before another discharge takes place. Doubtless, the efficiencies of the internal workings of the mill dictate a logic for the timings, but from my removed vantage point I can only see them as part of an irrational process, terrifying in its capriciousness. Dark, fuming emissions collide with brilliant, white pillows, both swept away in a moment by a thick, yellow vapor. I rotate my camera on its tripod hastily, moving its aim from one vortex of activity to another, trying to keep pace with the rapid transformations.  </p>

					<p>[…] </p>

					<p>As the hours pass by and the sun lowers, pink and orange highlights ass their glow to the towering clouds of effluvium. Each hour, each day, each time of year holds its own surprises». </p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE8"><label>8</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «If the human experience can be considered a manifestation of dreams, and desires, mines can be thought of as the source for the raw material of that experience. On one level of understanding that mineral rich ore is manufactured into the objects of our collective desire: the automobiles we drive, televisions we watch, jets that fly us around the globe, houses that provide us with shelter and comfort, and an endless stream of gadgets and goods. If gold, silver and diamonds are the valuables we bestow upon each other, to honour great citizens and profess our love, then are not the great voids we leave in that residual landscape a lasting testament to these ambitions? The imagery I derive from these landscapes therefore becomes symbolic. What this civilization leaves in the unwitting creation of gigantic monuments to our way of life».</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE9"><label>9</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «I remember seeing my first Carleton Watkins prints at the Metropolitan Museum in New York in the early eighties. They were remarkable, with an aliveness in the images that is hard to find in contemporary work».</p>
				</fn>
				
				<fn id="NOTE10"><label>10</label>
					<p>Original en ingl&#x00E9;s: «To feel and speak the astonishing beauty of things--earth, stone and water, beast, man and woman, sun, moon and stars-- .</p>

					<p>The blood-shot beauty of human nature, its thoughts, frenzies and passions. And in human nature its towering reality...to feel greatly, and understand greatly, and express greatly, the natural beauty, is the sole business of poetry. </p>

					<p>The rest´s diversion... Many people of today are actually afraid of beauty! ». En Adams (<xref ref-type="bibr" rid="CIT25">1979</xref>).</p>
				</fn>
				
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
			
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			  <article-title>Patrimonio, Cultura y Paisaje, recursos para una econom&#x00ED;a sostenible</article-title>
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			  <fpage>9</fpage>
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			  <comment>Disponible en <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.iarca.net/pdf/patrimonio-cultura-y-paisaje.pdf">http://www.iarca.net/pdf/patrimonio-cultura-y-paisaje.pdf</ext-link></comment>
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			  <comment>[En l&#x00ED;nea]. Disponible en <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.alejandradeargos.com/index.php/es/completas/9-invitados-con-arte/500-sugimoto-entrevista-elena">http://www.alejandradeargos.com/index.php/es/completas/9-invitados-con-arte/500-sugimoto-entrevista-elena</ext-link></comment>
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