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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2017.786n4007</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2017.786n4007</article-id>
			 
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				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>EL CAZADOR HUMANO. UNA VISI&#x00D3;N ANTROPOL&#x00D3;GICA, SOCIOL&#x00D3;GICA Y ECOL&#x00D3;GICA / THE HUMAN HUNTER. AN ANTHROPOLOGICAL, SOCIOLOGICAL AND ECOLOGICAL APPROACH</subject>
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				<article-title>La gesti&#x00F3;n del lobo en Espa&#x00F1;a. Controversias cient&#x00ED;ficas en torno a su caza</article-title>
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					<trans-title>Wolf management in Spain. Scientific debates on wolf hunting</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">La gesti&#x00F3;n del lobo en Espa&#x00F1;a. Controversias cient&#x00ED;ficas en torno a su caza</alt-title>
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					 <surname>Blanco</surname>
					 <given-names>Juan Carlos</given-names>
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			<aff id="U1">Proyecto Lobo. Consultores en Biolog&#x00ED;a de la Conservaci&#x00F3;n</aff>
			
			<author-notes>
				<corresp id="cor1">e-mail: <email xlink:href="jc.blanco2503@gmail.com">jc.blanco2503@gmail.com</email>
					ORCID iD: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://orcid.org/0000-0002-8542-7809">http://orcid.org/0000-0002-8542-7809</ext-link>
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			<pub-date pub-type="epub">
				<day>31</day>
				<month>12</month>
				<year>2017</year>
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			<pub-date pub-type="collection">
			<year>2017</year>
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			<volume>193</volume>
			<issue>786</issue>
			
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				<copyright-statement>&#x00A9; 2017 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2017</copyright-year>
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>El lobo (<italic>Canis lupus</italic>) disminuy&#x00F3; en Espa&#x00F1;a durante gran parte del siglo XX. Pero a partir de los a&#x00F1;os 70, comenz&#x00F3; una recuperaci&#x00F3;n que ha continuado hasta la actualidad, cuando se estima la presencia de m&#x00E1;s de 2.000 ejemplares en unos 115.000 km2 del cuadrante noroccidental espa&#x00F1;ol. Los conflictos con el ganado convierten al lobo en una especie pol&#x00E9;mica y obligan a su control en algunas zonas de Espa&#x00F1;a. Su gran capacidad de adaptaci&#x00F3;n y su elevado potencial reproductivo permiten su explotaci&#x00F3;n cineg&#x00E9;tica. Sin embargo, el lobo es una especie simb&#x00F3;lica en un importante sector de la poblaci&#x00F3;n, lo que a&#x00F1;ade complejidad a la regulaci&#x00F3;n de su caza y a toda su gesti&#x00F3;n. Este art&#x00ED;culo describe la gesti&#x00F3;n del lobo en las distintas comunidades aut&#x00F3;nomas espa&#x00F1;olas y los aspectos ecol&#x00F3;gicos y sociales que explican el conflicto del lobo. Mediante una revisi&#x00F3;n bibliogr&#x00E1;fica, discutimos el papel de la caza y el turismo del lobo en el desarrollo rural, y se presentan los debates actuales sobre si la caza mejora la percepci&#x00F3;n del lobo y reduce el furtivismo y los da&#x00F1;os al ganado.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>Wolves (<italic>Canis lupus</italic>) were decreasing in Spain for much of the twentieth century, but from the 1970’s, they began a recovery that has been going on until today. Nowadays, there are more than 2,000 wolves across 115,000 km2 of the north-western quadrant of Spain. Wolves are controversial because of the conflicts with livestock and are, therefore, culled in some areas of Spain. Their great adaptability and high reproductive potential allow the sustainable wolf harvest as a game species. However, the wolf is a symbol for different sectors of the public, which complicates wolf hunting regulations and its management. This article describes wolf management in the different Spanish autonomous regions and the ecological, social and administrative factors involved in the wolf conflict. Through a literature review, I discuss the role of hunting and wolf tourism in rural development, and I introduce the current debate on whether hunting improves the perception of the wolf and reduces poaching and damage to livestock.</p>
			</trans-abstract>
			
			<kwd-group xml:lang="es">							
				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Canis lupus</kwd>
				<kwd>caza</kwd>
				<kwd>caza ilegal</kwd>
				<kwd>conflictos</kwd>
				<kwd>da&#x00F1;os al ganado</kwd>
				<kwd>gesti&#x00F3;n</kwd>
				<kwd>lobo</kwd>
				<kwd>percepciones del lobo</kwd>
				<kwd>turismo</kwd>
			</kwd-group>
			
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Canis lupus</kwd>	
				<kwd>conflicts</kwd>
				<kwd>damages to livestock</kwd>
				<kwd>hunting</kwd>
				<kwd>management</kwd>
				<kwd>poaching</kwd>
				<kwd>tourism</kwd>
				<kwd>wolf</kwd>
				<kwd>wolf perceptions</kwd>
			</kwd-group>
			
		
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		<sec id="S1">
			<title>LOS DOS LOBOS</title>

						<disp-quote><p>“Existen dos lobos, uno fant&#x00E1;stico y otro real. El primero es la suma de una infinidad de historias, leyendas, cuentos tradiciones, proyecciones de la fantas&#x00ED;a (…). El segundo es <italic>Canis lupus</italic> Linnaeus, un animal de carne y hueso, que constituye el objeto de estudio de la biolog&#x00ED;a”.</p></disp-quote>

			<p>De esta forma describ&#x00ED;a el bi&#x00F3;logo Luigi Boitani (<xref ref-type="bibr" rid="CIT14">1986</xref>) al lobo hace casi treinta a&#x00F1;os. Y es que el lobo es una especie simb&#x00F3;lica para gran parte de la sociedad. Constituye el origen del perro -con el que muchas personas le identifican-, simboliza la naturaleza perseguida para ciertos grupos urbanos y encarna tambi&#x00E9;n todos los atributos del mal para los ganaderos y otros habitantes rurales. </p>

			<p>El lobo ha estado amenazado a escala mundial hasta mediados de los 90 -cuando fue catalogado por la <italic>Uni&#x00F3;n Internacional para la Conservaci&#x00F3;n de la Naturaleza</italic> (UICN) en la categor&#x00ED;a <italic>riesgo menor, m&#x00ED;nima preocupaci&#x00F3;n</italic> (Baillie <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1996</xref>)- y ha desaparecido de amplias regiones del planeta donde proliferaba hace apenas uno o dos siglos. El lobo se ha reducido a causa de la intensa persecuci&#x00F3;n por parte del hombre para prevenir los ataques al ganado. La presa natural del lobo son los ejemplares m&#x00E1;s vulnerables de las especies de ungulados silvestres y, en el caso del ganado, la mayor&#x00ED;a de los individuos muestran esta caracter&#x00ED;stica (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT47">1970</xref>). Por tal motivo, los lobos atacan frecuentemente al ganado -incluso en zonas donde hay elevadas densidades de ungulados silvestres- y en ocasiones matan muchas m&#x00E1;s cabezas de las que pueden comer. En todos los sitios del mundo en donde coinciden lobos y ganado se repite el mismo proceso: los lobos matan ganado y el hombre mata lobos.</p>

			<p>Los ataques al ganado han generado el mito diab&#x00F3;lico del lobo entre los sectores rurales, y la persecuci&#x00F3;n a que ha sido sometido ha propiciado un s&#x00ED;mbolo opuesto -el de la naturaleza perseguida- entre muchos habitantes urbanos. La imagen de un lobo muerto por cazadores evoca la justicia del campesino acosado que venga la muerte injusta de su ganado en los primeros, y la arrogancia del hombre que destruye el medio ambiente com&#x00FA;n en los &#x00FA;ltimos. </p>

			<p>El otro lobo es el animal de carne y hueso, el que se rige por las reglas de la biolog&#x00ED;a, y que no se diferencia en nada de otras especies menos carism&#x00E1;ticas de nuestra fauna, como el ciervo, la gardu&#x00F1;a o el conejo. La caza y la gesti&#x00F3;n se llevan a cabo en el medio natural, y tienen que acatar las reglas de la ecolog&#x00ED;a y la din&#x00E1;mica de poblaciones. Pero tambi&#x00E9;n se desarrollan en las sociedades humanas, que est&#x00E1;n moldeadas por las ideas, la pol&#x00ED;tica, las distintas percepciones de la naturaleza y los mitos. David Mech (<xref ref-type="bibr" rid="CIT51">2012</xref>) ha escrito que los lobos no son ni santos ni pecadores; el problema es que grandes sectores de la sociedad los ven de esta manera. Por eso, cualquier intento de gestionar al lobo animal olvidando al otro lobo –el que vive en el mundo de los s&#x00ED;mbolos y las emociones humanas- terminar&#x00E1; en fracaso. </p>

			<p>El objeto de este art&#x00ED;culo es presentar a los dos lobos, el que habita en los montes espa&#x00F1;oles y el que surge de las percepciones de diferentes grupos sociales; describir las caracter&#x00ED;sticas de la gesti&#x00F3;n de la especie en Espa&#x00F1;a, comprender las razones de los conflictos que el lobo genera -presentes a diario en peri&#x00F3;dicos y redes sociales- y esbozar las controversias cient&#x00ED;ficas, econ&#x00F3;micas y afectivas que plantean la caza y la gesti&#x00F3;n del lobo en nuestro pa&#x00ED;s y en otras partes del mundo. </p>

		</sec>
		
		<sec id="S2">
			<title>CANIS LUPUS. S&#x00CD;NTESIS DE SU ECOLOG&#x00CD;A Y DIN&#x00C1;MICA DE POBLACIONES</title>

			<p>El lobo de carne y hueso es un c&#x00E1;nido poco especializado, social, adaptable y con gran capacidad de recuperaci&#x00F3;n, lo que le ha permitido escapar de la extinci&#x00F3;n a pesar de la severa persecuci&#x00F3;n a que se ha visto sometido. Hasta la d&#x00E9;cada de 1980, se cre&#x00ED;a que el h&#x00E1;bitat natural de los lobos eran las zonas m&#x00E1;s remotas y deshabitadas, pero en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os los hemos visto adaptarse a &#x00E1;reas muy humanizadas de Espa&#x00F1;a, Italia y Estados Unidos. Al aumentar la tolerancia de la sociedad hacia la especie, los lobos han demostrado su capacidad para vivir cerca del hombre, mientras que la persecuci&#x00F3;n implacable les ha relegado a los lugares m&#x00E1;s despoblados del planeta (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT48">1995</xref>).</p>

			<p>Las razones de la recuperaci&#x00F3;n de los lobos tras reducirse su persecuci&#x00F3;n hay que buscarlas en su gran capacidad de adaptaci&#x00F3;n y en su elevada fecundidad. En primer lugar, hay que destacar la capacidad del lobo de vivir en un gran n&#x00FA;mero de h&#x00E1;bitats diferentes. Su distribuci&#x00F3;n e el mundo inclu&#x00ED;a a comienzos del siglo XX la mayor parte de Eurasia y Norteam&#x00E9;rica (Boitani, <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2003</xref>), y en la actualidad siguen ocupando una extensi&#x00F3;n que abarca las regiones m&#x00E1;s septentrionales del planeta hasta los resecos desiertos de Arabia o Israel. </p>

			<p>Mech y Cluff (<xref ref-type="bibr" rid="CIT53">2011</xref>) han descrito las costumbres de los lobos en el Alto &#x00C1;rtico, a solo mil kil&#x00F3;metros del Polo Norte (80º N), en un medio con escasas presas, cuatro meses de oscuridad total en invierno y temperaturas de hasta -53º C, donde las manadas tienen &#x00E1;reas de campeo de m&#x00E1;s de 6.600 km2. M&#x00E1;s al sur, los lobos isle&#x00F1;os de la Columbia Brit&#x00E1;nica (Canad&#x00E1;) se alimentan de salmones y otros productos marinos, se dispersan a nado atravesando brazos de mar de hasta 5 kil&#x00F3;metros y viven “con dos patas en tierra firme y las otras dos en el oc&#x00E9;ano” (Stronen <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT63">2014</xref> y referencias all&#x00ED; citadas). Adem&#x00E1;s de estos casos extremos de adaptaci&#x00F3;n, los lobos se extienden por la mayor parte de los ecosistemas del hemisferio norte, como la tundra, los bosques boreales y mixtos, las estepas, etc. En Espa&#x00F1;a los lobos pueden vivir tambi&#x00E9;n en gran variedad de h&#x00E1;bitats, desde las solitarias monta&#x00F1;as cant&#x00E1;bricas hasta las llanuras cerealistas castellanas o las pobladas regiones del occidente gallego. Y esto se debe al hecho de poder suplir su natural comportamiento depredador de ungulados silvestres (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT47">1970</xref>) con la incorporaci&#x00F3;n de ganado y carro&#x00F1;a en su dieta. La evidencia emp&#x00ED;rica de la existencia de poblaciones de lobos carro&#x00F1;eros en Italia (Boitani, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1982</xref>), Israel (Hefner y Geffen, <xref ref-type="bibr" rid="CIT34">1999</xref>), la llanura cerealista castellana atravesada por autov&#x00ED;as (Blanco, Cort&#x00E9;s y Virg&#x00F3;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2005</xref>) o el occidente gallego (Llaneza, L&#x00F3;pez-Bao y Sazatornil, <xref ref-type="bibr" rid="CIT43">2012</xref>), donde los ungulados silvestres brillan por su ausencia, demuestran que estos animales no necesitan medios inalterados para vivir. </p>

			<p>All&#x00E1; donde se les ha estudiado, los lobos viven en manadas, las cuales consisten en familias formadas por la pareja reproductora y sus descendientes de los dos o tres &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT49">1999</xref>). En cada manada suele reproducirse una &#x00FA;nica hembra al a&#x00F1;o, que pare cinco o seis cachorros de media (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT47">1970</xref>; Fuller, Mech y Cochrane, <xref ref-type="bibr" rid="CIT31">2003</xref>). La mortalidad de las poblaciones de lobo causada por la acci&#x00F3;n humana puede compensarse por medio de mecanismos compensatorios de productividad poblacional (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>). As&#x00ED;, se ha apreciado un aumento del alimento disponible <italic>per capita</italic> en las poblaciones intensamente perseguidas, con lo que el porcentaje de hembras que se reproduce cada a&#x00F1;o tambi&#x00E9;n se incrementa, as&#x00ED; como la supervivencia de los cachorros en los primeros meses y el tama&#x00F1;o de la manada (Mech, Adams, Meier, Burch y Dale, <xref ref-type="bibr" rid="CIT52">1998</xref>). Por medio de estos mecanismos se llegan a compensar anualmente p&#x00E9;rdidas poblacionales del 35% de los individuos de m&#x00E1;s de seis meses de edad (Fuller, <xref ref-type="bibr" rid="CIT30">1989</xref>, pero ver Creel y Rotella, <xref ref-type="bibr" rid="CIT26">2010</xref>). Cuando la persecuci&#x00F3;n se reduce o cesa, las poblaciones de lobos pueden incluso recuperar parte del terreno perdido de forma relativamente r&#x00E1;pida, como ha ocurrido en los cuarenta &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os en Espa&#x00F1;a y en otros pa&#x00ED;ses europeos (Chapron <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2014</xref>). </p>

			<p>En 2014 el lobo ocupaba unos 115.000 km2 en el noroeste del pa&#x00ED;s. Las mayores poblaciones se encuentran en Castilla y Le&#x00F3;n, Galicia y Asturias, donde se concentra m&#x00E1;s del 90% de los lobos espa&#x00F1;oles; otras comunidades con unas pocas manadas son Cantabria, Madrid y Castilla-La Mancha (Guadalajara). En el Pa&#x00ED;s Vasco, La Rioja y Andaluc&#x00ED;a no est&#x00E1; claro que haya manadas reproductoras, y en Catalu&#x00F1;a hay alg&#x00FA;n individuo aislado. En las &#x00FA;ltimas cuatro d&#x00E9;cadas el lobo se ha recuperado notablemente en Espa&#x00F1;a, aunque en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os este aumento se ha ralentizado de forma notable. Desde el a&#x00F1;o 2000, los lobos han ampliado ligeramente su distribuci&#x00F3;n por el sur en las provincias de &#x00C1;vila, Segovia, Madrid y Guadalajara, lo que representa un incremento del &#x00E1;rea de distribuci&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n reproductora del 4%, quiz&#x00E1; la expansi&#x00F3;n m&#x00E1;s modesta del lobo desde que comenz&#x00F3; su recuperaci&#x00F3;n hacia 1970 (Blanco, S&#x00E1;enz de Buruaga y Llaneza, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2007</xref>; Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2014</xref>, p. 158). La peque&#x00F1;a poblaci&#x00F3;n de Sierra Morena se encuentra en la actualidad en el mismo borde de la extinci&#x00F3;n (L&#x00F3;pez-Bao <italic>et al</italic>. <xref ref-type="bibr" rid="CIT44">2015</xref>).</p>

		</sec>
		
		<sec id="S3">
			<title>SANTOS Y PECADORES. LAS DISTINTAS PERCEPCIONES DEL LOBO</title>

			<p>El otro lobo, el que vive en la mente de los seres humanos, constituye s&#x00ED;mbolos diferentes –e incluso, opuestos- para los distintos grupos sociales. Por este motivo, la caza del lobo es una actividad particularmente controvertida, que suscita pasiones a favor y en contra (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT48">1995</xref>). En las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, se han realizado numerosos estudios sobre las actitudes y las percepciones de distintos sectores sociales hacia el lobo, que han revelado una serie de caracter&#x00ED;sticas comunes en casi todos los pa&#x00ED;ses del mundo donde se han realizado (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>). Por ejemplo, la mayor&#x00ED;a de los trabajos han mostrado que tanto los habitantes rurales como los ganaderos, las personas mayores y las de m&#x00E1;s bajo nivel educativo suelen sentir animadversi&#x00F3;n hacia el predador. Mientras que los residentes urbanos, los j&#x00F3;venes, los universitarios y los miembros de asociaciones conservacionistas suelen tener actitudes m&#x00E1;s positivas (Kellert, <xref ref-type="bibr" rid="CIT37">1999</xref>; Houston, Bruskotter y Fan, <xref ref-type="bibr" rid="CIT35">2010</xref>).</p>

			<p>Adem&#x00E1;s, se ha demostrado que las actitudes de las personas estudiadas eran tanto m&#x00E1;s favorables a la conservaci&#x00F3;n de los lobos cuanto m&#x00E1;s lejos viv&#x00ED;an de ellos. La distancia a los lobos afect&#x00F3; las actitudes de todos los grupos sociales estudiados en Suecia, tanto si eran miembros de organizaciones conservacionistas, como cazadores o ganaderos. Dicha tendencia se mantuvo incluso a una escala espacial muy peque&#x00F1;a, es decir, la gente que viv&#x00ED;a dentro de los territorios de las manadas ten&#x00ED;a una actitud m&#x00E1;s negativa hacia la conservaci&#x00F3;n del lobo que la gente que viv&#x00ED;a justo en los bordes de los territorios (Karlsson y Sj&#x00F6;str&#x00F6;m, <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">2007</xref>). </p>

			<p>Asimismo, en la actitud hacia los lobos suele haber un efecto contagio. Naughton-Treves, Grossberg y Treves (<xref ref-type="bibr" rid="CIT56">2003</xref>) observaron que el grupo social era el factor que mejor predec&#x00ED;a la tolerancia hacia los lobos en Wisconsin (USA). Las personas que viv&#x00ED;an en condados con lobos ten&#x00ED;an m&#x00E1;s probabilidades de conocer a alguien que hab&#x00ED;a tenido experiencias negativas con los animales; si su entorno era negativo, estas personas ten&#x00ED;an m&#x00E1;s probabilidades de ser menos tolerantes hacia los lobos. </p>

			<p>En su posicionamiento a favor o en contra de los lobos, las personas se agrupan con frecuencia en bandos que a veces mantienen posturas irreconciliables. En un estudio realizado en Michigan sobre las percepciones relativas a la caza del lobo, Lute, Bump y Gore (<xref ref-type="bibr" rid="CIT45">2014</xref>) vieron que la marcada dicotom&#x00ED;a en las percepciones del lobo entre los distintos grupos no se explicaba por diferencias regionales, sino por la <italic>teor&#x00ED;a de identidad social</italic>. Esta teor&#x00ED;a sostiene que los individuos act&#x00FA;an de acuerdo con las expectativas y normas del grupo al que se adscriben. Los grupos comparten un deseo de identidad social que se fomenta enfrent&#x00E1;ndose a otros grupos de ideolog&#x00ED;a distinta. De esta forma, los cazadores y los ecologistas de Michigan manifestaron opiniones muy distintas con respecto a la vulnerabilidad de las poblaciones del lobo, el miedo a la especie, si la caza del lobo reduce los conflictos, las actitudes negativas del p&#x00FA;blico o si aumenta o disminuye el furtivismo. Estas opiniones se usaron posteriormente para justificar la caza del lobo o para oponerse a ella. </p>

			<sec id="S3.1">
			<title>La percepci&#x00F3;n del lobo en Espa&#x00F1;a</title>

			<p>Estas pautas generales est&#x00E1;n presentes en el conflicto del lobo que vive Espa&#x00F1;a en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. En 1997, Blanco y Cort&#x00E9;s (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>) hicieron un estudio de actitudes sobre el lobo en Cantabria en el que entrevistaron a 247 personas en tres &#x00E1;reas con distinto nivel de da&#x00F1;os al ganado. Los resultados coincidieron en lo esencial con los rese&#x00F1;ados arriba. Entre las personas favorables a los lobos predominan los habitantes urbanos, no ganaderos y que viven en zonas en donde no hay lobos. En este grupo predominan los m&#x00E1;s j&#x00F3;venes y los que tienen mayor nivel educativo; adem&#x00E1;s el lobo es mejor visto por las mujeres que por los hombres. Por el contrario, los habitantes rurales que viven en zonas con lobos son los m&#x00E1;s hostiles hacia su presencia. Los ganaderos tambi&#x00E9;n son muy desfavorables a la especie, particularmente si habitan territorios con elevados da&#x00F1;os, poseen ganado en extensivo y trabajan a tiempo completo. La actitud de los cazadores se dividi&#x00F3; entre los que estaban ligeramente en contra y los que estaban ligeramente a favor del lobo, aunque los primeros predominaban. El sector social favorable a la especie apreciaba el valor simb&#x00F3;lico, &#x00E9;tico, cient&#x00ED;fico, est&#x00E9;tico y recreativo del lobo, pero rechazaban su valor cineg&#x00E9;tico y el utilitario. Sin embargo, los dos &#x00FA;ltimos valores -la caza del lobo y su potencial para generar recursos econ&#x00F3;micos- fueron los m&#x00E1;s considerados por el sector hostil a la especie que, por el contrario, mostr&#x00F3; poca estima hacia los valores m&#x00E1;s apreciados por el sector favorable. Estos resultados muestran la percepci&#x00F3;n opuesta del lobo de los dos grupos sociales: la visi&#x00F3;n rom&#x00E1;ntica e idealizada del p&#x00FA;blico urbano, que utiliza la naturaleza para el recreo y el ocio, y la visi&#x00F3;n pragm&#x00E1;tica y utilitaria de los habitantes rurales, que dependen de los recursos naturales para vivir. En cualquier caso, el 81,8% de los habitantes urbanos de Cantabria entrevistados en este estudio eligieron la opci&#x00F3;n m&#x00E1;s positiva del espectro (“<italic>aunque los lobos coman ganado, creo que es posible encontrar soluciones para que lobos y ganaderos puedan convivir en la misma zona</italic>”), mostrando una voluntad clara de conservar la especie (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>).</p>

			</sec>
			
			<sec id="S3.2">
			<title>Los da&#x00F1;os al ganado y la caza del lobo</title>

			<p>Los resultados de todos estos sondeos son poco sorprendentes si consideramos que los m&#x00E1;s afectados por el lobo son sin duda los ganaderos. En Espa&#x00F1;a, los territorios proporcionalmente con un mayor n&#x00FA;mero de da&#x00F1;os causados por el lobo son aquellos en donde abunda el ganado extensivo -por lo general, las zonas monta&#x00F1;osas y las dehesas del centro y suroeste- y en donde ha tenido lugar una reciente recolonizaci&#x00F3;n por lobos, habitados por ganaderos que a&#x00FA;n no han tenido tiempo de adaptarse a su presencia (Blanco, Reig y Cuesta, <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">1992</xref>; Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2017</xref>; Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2009</xref>). Por ejemplo, en la monta&#x00F1;a cant&#x00E1;brica, los da&#x00F1;os por lobo y a&#x00F1;o son unas diez veces mayores que en la llanura cerealista castellana. En una de estas &#x00E1;reas monta&#x00F1;osas con ganado en r&#x00E9;gimen extensivo -el municipio de Polaciones (Cantabria)-, entre el 28 y el 50% de los ganaderos indica que hay da&#x00F1;os anualmente, con unas p&#x00E9;rdidas anuales promedio de 93.380 pesetas (561,23 euros) en 1996 (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>). Las p&#x00E9;rdidas, por el contrario, son mucho menores en las &#x00E1;reas donde el ganado est&#x00E1; protegido por pastores durante el d&#x00ED;a. As&#x00ED;, en Valderredible (Cantabria), los da&#x00F1;os anuales causados por el lobo solo afectaron al 8% de los ganaderos, y en la llanura cerealista de las provincias de Valladolid y Zamora, el porcentaje de ganaderos cuyo ganado se encuentra en territorio de lobos con radiomarcaje, solo el 5% denunciaron ataques cada a&#x00F1;o (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>). Consecuentemente, los m&#x00E9;todos de gesti&#x00F3;n de la ganader&#x00ED;a y los sistemas de pastoreo son determinantes a la hora de percibir la incidencia del lobo, el cual puede ser un aut&#x00E9;ntico azote en algunas zonas o ser muy asumible en otras.</p>

			<p>El lobo ha sido perseguido durante siglos para evitar los da&#x00F1;os al ganado, y en la actualidad la caza en Espa&#x00F1;a se intenta modular en relaci&#x00F3;n a los da&#x00F1;os al ganado y se usa para limitar la densidad de las poblaciones que provocan m&#x00E1;s ataques al ganado. Los planes de gesti&#x00F3;n aprobados hasta el momento en las comunidades donde el lobo es especie cineg&#x00E9;tica y tienen poblaciones abundantes, como Galicia y Castilla y Le&#x00F3;n, la zonificaci&#x00F3;n –que determina la intensidad de la caza- se ha realizado considerando los da&#x00F1;os al ganado como primera variable. En Asturias el lobo no es legalmente cazable, pero las poblaciones se controlan con cierta intensidad tambi&#x00E9;n en funci&#x00F3;n de los da&#x00F1;os al ganado. </p>

			</sec>
			
			<sec id="S3.3">
			<title>La percepci&#x00F3;n del lobo por los cazadores</title>

			<p>Los cazadores constituyen el otro grupo social que, al menos en potencia, puede verse afectado por los lobos. Por un lado, por sus efectos reales o percibidos sobre los ungulados cineg&#x00E9;ticos, y por otro, por poder constituir un trofeo cineg&#x00E9;tico muy valorado por los cazadores. En Cantabria, Blanco y Cort&#x00E9;s (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>) apreciaron que los cazadores ten&#x00ED;an una actitud dispar hacia el lobo, con dos sectores principales, uno ligeramente hostil (51%) y otro ligeramente favorable (42%) a la especie. Las actitudes neutras y las extremas eran minoritarias. La procedencia rural o urbana de los cazadores no influy&#x00F3; en estos resultados. Es posible que algunos cazadores rechazaran al lobo al responsabilizarle de la reducci&#x00F3;n de los ungulados cineg&#x00E9;ticos, mientras que otros lo valoraran como especie de caza. De 58 cazadores entrevistados, el 56,9% consider&#x00F3; que “<italic>los lobos est&#x00E1;n exterminando a los corzos y los jabal&#x00ED;es, por lo que ser&#x00ED;a bueno reducir el n&#x00FA;mero de lobos para tener m&#x00E1;s caza</italic>”; un porcentaje algo inferior, el 43,1%, se decant&#x00F3; por la otra opci&#x00F3;n que ofrec&#x00ED;a la entrevista: <italic>“la presencia de lobos no es obst&#x00E1;culo para que haya otros animales de caza, como liebres, corzos o rebecos</italic>”.</p>

			<p>En todo caso, posturas contradictorias de cazadores hacia el lobo han sido descritas en otros estudios. En la revisi&#x00F3;n sobre el tema realizada por Blanco y Cort&#x00E9;s (<xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>) qued&#x00F3; de manifiesto que los cazadores son decididamente favorables al lobo, no solo en Canad&#x00E1; o Alaska -donde siempre ha sido una especie cineg&#x00E9;tica-, sino en estados como Minnesota o Michigan, donde la especie estaba protegida cuando se realizaron los estudios. </p>

			<p>Por el contrario, los cazadores del norte de Europa ven en los lobos una grave amenaza para los perros de caza y para los alces. Por esta raz&#x00F3;n, los cazadores constituyeron el grupo m&#x00E1;s hostil hacia los lobos, tanto en Suecia (Ericsson y Heberlein, <xref ref-type="bibr" rid="CIT28">2003</xref>; Karlsson y Sj&#x00F6;str&#x00F6;m, <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">2007</xref>) como en Finlandia (Bisi, Liukkonen, Mykr&#x00E4;, Pohja-Mykr&#x00E4; y Kurki, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2010</xref>). El conocimiento suele mejorar las actitudes, pero Ericsson y Heberlein (<xref ref-type="bibr" rid="CIT28">2003</xref>) observaron que los cazadores suecos en zona de lobos mostraban el mayor nivel de conocimiento, pero tambi&#x00E9;n las peores actitudes.</p>

			</sec>
		</sec>
		
		<sec id="S4">
			<title>LA GESTI&#x00D3;N DEL LOBO EN ESPA&#x00D1;A</title>

			<p>Hasta el a&#x00F1;o 1970, el lobo era legalmente considerado como una alima&#x00F1;a que pod&#x00ED;a (y deb&#x00ED;a) ser perseguida en toda &#x00E9;poca del a&#x00F1;o y con todos los medios, incluyendo por supuesto el veneno. Desde entonces a la actualidad se ha recorrido un largo camino. Ahora, la conservaci&#x00F3;n del lobo como especie es una obligaci&#x00F3;n del estado espa&#x00F1;ol, y la caza legal y el control est&#x00E1;n regulados, aunque la caza ilegal sigue siendo un hecho generalizado. La diferencia es que antes de 1970, el Estado espa&#x00F1;ol -como ocurr&#x00ED;a en la mayor parte del mundo- hab&#x00ED;a decidido eliminar al lobo por ser una especie da&#x00F1;ina. En la actualidad, se trata de conservar la especie como elemento esencial de la fauna espa&#x00F1;ola, lo cual no implica su protecci&#x00F3;n estricta. El elemento constante de este proceso ha sido la paulatina reducci&#x00F3;n de la mortalidad causada por el hombre, respaldada por una sociedad cada vez m&#x00E1;s conservacionista. </p>

			<p>Los hitos legales en los &#x00FA;ltimos 45 a&#x00F1;os han sido la Ley de Caza de 1970, que catalog&#x00F3; al lobo como especie cineg&#x00E9;tica, lo que, al menos en teor&#x00ED;a, le confer&#x00ED;a una protecci&#x00F3;n parcial. La prohibici&#x00F3;n definitiva del veneno en 1983 acab&#x00F3; legalmente con el m&#x00E9;todo m&#x00E1;s eficaz de persecuci&#x00F3;n del lobo, aunque esta t&#x00E9;cnica ha repuntado -ya de forma ilegal- en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os. En 1986, Espa&#x00F1;a firm&#x00F3; el Convenio de Berna manteniendo al lobo en el anexo III que, aunque no le otorgaba una protecci&#x00F3;n total, supuso un paso adelante en su conservaci&#x00F3;n. Y por fin, la aprobaci&#x00F3;n de la Directiva de H&#x00E1;bitats en 1992, que protegi&#x00F3; las poblaciones situadas al sur del Duero, nos lleva al momento actual. Desde el punto de vista administrativo, Espa&#x00F1;a se ha ido convirtiendo en un estado cada vez m&#x00E1;s descentralizado, en el que el poder de las Comunidades Aut&#x00F3;nomas es casi absoluto y la influencia del Ministerio de Medio Ambiente se desvanece d&#x00ED;a a d&#x00ED;a.</p>

			<p>La Directiva de H&#x00E1;bitats europea establece en 2015 la protecci&#x00F3;n legal del lobo al sur del r&#x00ED;o Duero, protecci&#x00F3;n recogida asimismo en el Real Decreto 1997/1995 (normativa estatal), y en las normativas regionales de Castilla-La Mancha y Andaluc&#x00ED;a. Solo en casos de que hubiera da&#x00F1;os reiterados a la ganader&#x00ED;a est&#x00E1; permitido su control al sur del Duero por parte de la administraci&#x00F3;n castellano-leonesa, aunque este tipo de controles son en general moderados. Al norte del Duero el lobo puede ser objeto de caza y control, pero -de acuerdo con la normativa estatal y europea- las poblaciones deben ser mantenidas fuera de peligro (Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2005</xref>). </p>

			<p>Al norte del Duero, la tradicional divisi&#x00F3;n entre especie cineg&#x00E9;tica y especie protegida se difumina en una gesti&#x00F3;n cuyo principal objeto suele ser reducir los da&#x00F1;os al ganado y el conflicto social. Cada comunidad aut&#x00F3;noma utiliza su f&#x00F3;rmula de manejo, y las que tienen mayores poblaciones de lobos (Castilla y Le&#x00F3;n, Galicia y Asturias) cuentan con planes de gesti&#x00F3;n que incluyen una zonificaci&#x00F3;n del territorio mediante la cual la caza y el control se suelen concentrar de forma prioritaria en las &#x00E1;reas con m&#x00E1;s da&#x00F1;os al ganado. </p>

			<p>Por ejemplo, en Galicia el lobo es formalmente una especie cineg&#x00E9;tica, pero -tras aprobarse su plan de gesti&#x00F3;n en 2008- la especie se gestiona en la pr&#x00E1;ctica casi como si estuviera protegida. La caza se restringe en teor&#x00ED;a a los municipios con m&#x00E1;s da&#x00F1;os al ganado, pero cada a&#x00F1;o se conceden unos pocos permisos para abatir alg&#x00FA;n lobo (en general, menos de diez ejemplares en una poblaci&#x00F3;n de m&#x00E1;s de 70 manadas). En las batidas pueden participar los cazadores locales, pero aparte de eso la gesti&#x00F3;n del lobo en Galicia carece de cualquier componente cineg&#x00E9;tico. </p>

			<p>Asturias cuenta con unas 37 manadas que producen elevados da&#x00F1;os al ganado, estimados en casi un mill&#x00F3;n de euros al a&#x00F1;o. Formalmente, el lobo no es especie cineg&#x00E9;tica ni especie protegida. Aunque no se caza, los guardas del Principado hacen controles por da&#x00F1;os que afectan a un porcentaje significativo de la poblaci&#x00F3;n. Entre octubre de 2012 y diciembre de 2013 se mataron legalmente 46 ejemplares (m&#x00E1;s de uno por manada de media). En la renovaci&#x00F3;n del plan de gesti&#x00F3;n del lobo de 2002, aprobada en enero de 2015, se prev&#x00E9; la participaci&#x00F3;n de cazadores en las batidas de control, pero -como en Galicia-, la gesti&#x00F3;n del lobo en Asturias no se realiza con criterios cineg&#x00E9;ticos. </p>

			<p>Castilla y Le&#x00F3;n y Cantabria s&#x00ED; consideran al lobo como especie cineg&#x00E9;tica. En Castilla y Le&#x00F3;n (m&#x00E1;s de 150 manadas de lobos) se dan cupos para cazar unos 140 o 150 ejemplares al a&#x00F1;o (algo menos de un lobo por manada de media), una cifra proporcionalmente m&#x00E1;s baja que en Asturias, aunque los lobos castellanos causan muchos menos da&#x00F1;os al ganado que los asturianos. En cualquier caso, la filosof&#x00ED;a de gesti&#x00F3;n de Castilla y Le&#x00F3;n se asienta en el aprovechamiento cineg&#x00E9;tico, basado en el uso de precintos en cotos privados y subastas en las reservas regionales de caza. </p>

			<p>La gesti&#x00F3;n del lobo en Castilla y Le&#x00F3;n est&#x00E1; siempre en el ojo del hurac&#x00E1;n. Sus defensores subrayan que all&#x00ED; se mata de forma legal un porcentaje de lobos menor que en las otras comunidades del norte del Duero -exceptuando Galicia- y que en Castilla y Le&#x00F3;n es donde m&#x00E1;s se han expandido los lobos en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. Sus detractores les acusan de que la caza constituye el principio y el fin de la gesti&#x00F3;n del lobo y de llevar la filosof&#x00ED;a cineg&#x00E9;tica a extremos inaceptables. Por ejemplo, el que los lobos se cacen deportivamente, incluso en ausencia de da&#x00F1;os al ganado, en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa -que se gestiona como una parte de la Reserva Regional de Caza de Ria&#x00F1;o (Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2014</xref>, pp. 160-163)-, los cupos exagerados de algunas reservas de caza y los desaf&#x00ED;os a la legalidad (el plan de gesti&#x00F3;n del lobo, aprobado en 2008, fue declarado inmediatamente ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y Le&#x00F3;n y luego por el Tribunal Supremo) han hecho que muchas personas identifiquen la caza del lobo con otras pr&#x00E1;cticas anacr&#x00F3;nicas no necesariamente relacionadas con ella. </p>

			<p>En Cantabria los lobos son especie cineg&#x00E9;tica, y se abaten sin mayores miramientos en las cacer&#x00ED;as del jabal&#x00ED; y de otros ungulados. Las cifras en esta comunidad no son bien conocidas, pero debe de haber entre siete y diez manadas y cada a&#x00F1;o se cazan probablemente entre diez y veinte lobos (casi dos lobos por manada). </p>

			<p>En el Pa&#x00ED;s Vasco, el lobo no es una especie cineg&#x00E9;tica, pero la Administraci&#x00F3;n puede organizar batidas con cazadores en caso de da&#x00F1;os al ganado. En la actualidad el lobo est&#x00E1; casi ausente de esta comunidad, donde –a causa de los ataques a las ovejas latxas- nunca fue bienvenido. Y lo mismo ocurre en La Rioja, donde el lobo es especie cineg&#x00E9;tica. Los c&#x00E1;nidos entran constantemente desde las provincias lim&#x00ED;trofes, pero no se forman manadas estables porque la pol&#x00ED;tica oficial es no tolerar lobos en la comunidad. Adem&#x00E1;s, hay presencia espor&#x00E1;dica de lobos en otras comunidades situadas al norte del Duero -incluyendo Catalu&#x00F1;a, donde cada a&#x00F1;o llega alg&#x00FA;n ejemplar procedente de los Alpes franceses- pero en ninguna de ellas se ha previsto la caza o el control de estos ejemplares. </p>

			<p>Por tanto, la gesti&#x00F3;n del lobo en Espa&#x00F1;a depende en gran medida de la magnitud de los da&#x00F1;os al ganado, aunque en ciertos lugares la competencia real o imaginaria del lobo con la caza mayor influye tambi&#x00E9;n en su manejo. Esto ocurre en algunas reservas de caza del norte de Castilla y Le&#x00F3;n, donde el lobo es perseguido m&#x00E1;s por el supuesto impacto sobre los ungulados silvestres que por los da&#x00F1;os al ganado, por lo dem&#x00E1;s poco abundantes. En estos casos, algunos gestores y celadores de caza de la propia administraci&#x00F3;n muestran una percepci&#x00F3;n personal m&#x00E1;s negativa hacia el lobo que los propios ganaderos. Un caso aparte es el de Sierra Morena. Aqu&#x00ED; el lobo est&#x00E1; estrictamente protegido, pero su incompatibilidad con la explotaci&#x00F3;n intensiva de la caza mayor -que se gestiona casi como ganader&#x00ED;a extensiva- recluida en fincas cercadas le ha llevado al mismo borde de la extinci&#x00F3;n (L&#x00F3;pez-Bao <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT44">2015</xref>).</p>

			<p>Adem&#x00E1;s, la gesti&#x00F3;n del lobo est&#x00E1; influida por otros factores, como la tradici&#x00F3;n de cada comunidad aut&#x00F3;noma, las presiones pol&#x00ED;ticas de los diferentes sectores sociales y, desde luego, los valores y prejuicios personales de los pol&#x00ED;ticos y funcionarios que dirigen las instituciones de gesti&#x00F3;n del medio. Esto hace que los lobos de comunidades vecinas que viven en h&#x00E1;bitats casi id&#x00E9;nticos y generan problemas muy parecidos sean objeto de medidas de gesti&#x00F3;n muy diferentes. </p>

		</sec>
		
		<sec id="S5">
			<title>CONTROVERSIAS CIENT&#x00CD;FICAS EN TORNO A LA CAZA DEL LOBO</title>

			<p>En su entorno geogr&#x00E1;fico, Espa&#x00F1;a es el &#x00FA;nico pa&#x00ED;s donde se caza el lobo, lo cual se debe en buena parte a motivos hist&#x00F3;ricos y culturales. En nuestro pa&#x00ED;s siempre ha habido una poblaci&#x00F3;n de lobos relativamente importante, ya que hacia 1970, cuando la especie alcanz&#x00F3; su m&#x00ED;nimo hist&#x00F3;rico, deb&#x00ED;a de haber un m&#x00ED;nimo de 200 ejemplares (Valverde, <xref ref-type="bibr" rid="CIT68">1971</xref>). El lobo nunca ha estado protegido en Espa&#x00F1;a, ni siquiera cuando las poblaciones eran relativamente peque&#x00F1;as. Cuando empezaron a recuperarse, a partir de los 80, la caza del lobo se consideraba la mejor forma de gestionar los conflictos. </p>

			<p>Sin embargo, en Europa occidental, los lobos o bien estaban extinguidos en los a&#x00F1;os 80 –como ocurr&#x00ED;a en Francia y Alemania, pa&#x00ED;ses que ahora cuentan con pocos centenares de lobos- o estaban en una situaci&#x00F3;n muy precaria, como en Italia y Portugal, donde se protegieron hace varias d&#x00E9;cadas para permitir su recuperaci&#x00F3;n (Chapron <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2014</xref>). Cuando las poblaciones aumentaron, las sociedades de estos pa&#x00ED;ses -acostumbradas a considerarlo como una especie protegida- ya no vieron en la caza una opci&#x00F3;n aceptable para manejar la especie. La experiencia de las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas en Europa demuestra que hay muchas formas de gestionar al lobo, ya que las poblaciones se han recuperado tanto en los pa&#x00ED;ses donde se ha gestionado como especie cineg&#x00E9;tica como en los que las han mantenido protegidas (Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2005</xref>). </p>

			<p>Se han alegado muchas razones para justificar la caza del lobo. Todas ellas est&#x00E1;n relacionadas con la reducci&#x00F3;n de la conflictividad o con la b&#x00FA;squeda de alguna utilidad o beneficio. La rentabilizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica del lobo puede responder a las quejas de quienes alegan en el mundo rural que es un animal que solo sirve para hacer da&#x00F1;o. </p>

			<p>En general, se suele aceptar que la caza del lobo genera un beneficio econ&#x00F3;mico que compensa en parte las p&#x00E9;rdidas que la especie causa, y que la caza legal reduce el furtivismo, mejora la percepci&#x00F3;n del lobo y reduce los da&#x00F1;os al ganado. Sin embargo, casi nunca se han probado tales afirmaciones. En los siguientes apartados, vamos a discutirlas a la luz de estudios cient&#x00ED;ficos realizados en varias partes del mundo y de la experiencia en distintas zonas de Espa&#x00F1;a. Se pueden adelantar ya las conclusiones: el tema es muy complejo, y ni los partidarios de la caza del lobo ni sus detractores pueden apoyarse en la ciencia para ganar por KO a sus contrincantes. Pero esta discusi&#x00F3;n quiz&#x00E1; pueda sembrar dudas en quienes est&#x00E1;n enrocados en una posici&#x00F3;n o en la opuesta.</p>

		</sec>
		
		<sec id="S6">
			<title>LOS BENEFICIOS DEL LOBO: LA CAZA Y EL TURISMO</title>

			<p>En su revisi&#x00F3;n sobre las formas de comunicaci&#x00F3;n que pueden mejorar la aceptaci&#x00F3;n de los carn&#x00ED;voros conflictivos, Bruskotter y Wilson (<xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2014</xref>) concluyen que subrayar los beneficios que producen estos animales promueve m&#x00E1;s la tolerancia hacia ellos que decir c&#x00F3;mo se pueden reducir los conflictos. En estudios realizados con osos americanos (Slagle, Zajac, Bruskotter, Wilson y Prange, <xref ref-type="bibr" rid="CIT62">2013</xref>) y con tigres en el Parque Nacional de Chitwan (Nepal) (Carter, Riley y Liu, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2012</xref>), se ha demostrado que, cuando se subrayan los beneficios que producen estos carn&#x00ED;voros conflictivos, aumenta su aceptaci&#x00F3;n por parte del p&#x00FA;blico. </p>

			<p>Los beneficios m&#x00E1;s evidentes que generan los lobos pueden ser de tipo ambiental y econ&#x00F3;mico. El estudio sobre la percepci&#x00F3;n del lobo en Cantabria al que hemos aludido m&#x00E1;s arriba comprob&#x00F3; que los amantes del lobo prefieren subrayar sus valores cient&#x00ED;ficos y est&#x00E9;ticos, mientras que los sectores anti-lobo est&#x00E1;n mucho m&#x00E1;s interesados en la posibilidad de cazarlo o en los beneficios econ&#x00F3;micos que puede procurar (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2002</xref>, pp. 89-92). Entre los amantes del lobo ha causado furor el descubrimiento de las cascadas tr&#x00F3;ficas (Ripple <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT61">2014</xref>), y el v&#x00ED;deo <italic>How wolves change rivers</italic>, que describe estos procesos con elegancia, contaba con casi 22 millones de visitas en Youtube en enero de 2016. No obstante, algunos cient&#x00ED;ficos se muestran esc&#x00E9;pticos sobre la capacidad real del lobo para desencadenar cascadas tr&#x00F3;ficas y critican ciertas exageraciones destinadas a santificar a la especie (Mech, <xref ref-type="bibr" rid="CIT51">2012</xref>); otros autores subrayan que tales cascadas no son posibles en los humanizados paisajes europeos (Newsome y Ripple, <xref ref-type="bibr" rid="CIT57">2015</xref>). </p>

			<sec id="S6.1">
			<title>Las cuentas de la caza</title>

			<p>Los sectores menos favorables al lobo prefieren los beneficios econ&#x00F3;micos, y la caza -sobre todo en las reservas- se ha presentado muchas veces como el mejor m&#x00E9;todo de generar ingresos para los pueblos que compensen los perjuicios causados por la especie. Sin embargo, obtener un rendimiento econ&#x00F3;mico del lobo a trav&#x00E9;s de su explotaci&#x00F3;n cineg&#x00E9;tica no es f&#x00E1;cil, ya que -a no ser que se les cebe para atraerlos a puntos fijos, lo cual es pol&#x00E9;mico desde un punto de vista legal- la caza del lobo es bastante impredecible. </p>

			<p>Incluso en los lugares donde se les ceba, como ocurre en la reserva regional de caza Sierra de la Culebra (Zamora) -se&#x00F1;alada muchas veces como ejemplo del beneficio econ&#x00F3;mico que genera la caza del lobo-, la rentabilidad cineg&#x00E9;tica del lobo es limitada. Por ejemplo, un lote de cuatro lobos subastados en 2013 se vendi&#x00F3; a 14.100 euros; el precio de salida era de 3.000 euros, y el precio final de la subasta oscil&#x00F3; entre 3.700 y 3.400 euros por lobo (a ello hay que sumar una cuota complementaria de 600 euros por ejemplar). En marzo de 2015, dos lobos subastados se adjudicaron en 5.000 y 4.700 euros, pero la cifra fue superada por un ciervo, que alcanz&#x00F3; 5.025 euros (La Opini&#x00F3;n de Zamora, <xref ref-type="bibr" rid="CIT38">2015, 27 de enero</xref>). La crisis econ&#x00F3;mica y quiz&#x00E1; la falta de inter&#x00E9;s de los cazadores por el lobo son responsables de los bajos precios del lobo. Para revitalizar las subastas, se ha elevado el n&#x00FA;mero de lobos cazables y se ha subido el precio de salida en las subastas. En las dos &#x00FA;ltimas temporadas (2014-15 y anterior) se aument&#x00F3; el cupo hasta ocho lobos (en las temporadas 2010-11 y 2011-12, fue de cuatro lobos por a&#x00F1;o). </p>

			<p>En las reservas de caza de Ria&#x00F1;o y Mampodre (Le&#x00F3;n), los cazadores locales deben pagar 600 euros por matar un lobo y los for&#x00E1;neos 1.200 euros. Aunque en la temporada 2013-2014 se dio permiso para cazar 27 lobos, no se sabe cu&#x00E1;ntos de ellos han sido pagados por los cazadores y cu&#x00E1;ntos son muertos por los celadores de caza, pero se estima que solo seis o siete lobos han sido cobrados a 1.200 euros (I&#x00F1;aki Reyero, comunicaci&#x00F3;n personal). Los cazadores locales rara vez muestran inter&#x00E9;s por llevarse el trofeo, con lo cual no tienen que abonarlo. Adem&#x00E1;s de los lobos muertos por los cazadores, otros muchos lobos son abatidos por los celadores para completar el cupo, por lo que el objeto de la caza del lobo en Ria&#x00F1;o y Mampodre est&#x00E1; m&#x00E1;s orientado al control de la especie que a la caza deportiva o la explotaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica. En las reservas de caza de Le&#x00F3;n, el beneficio que genera la caza del lobo es tambi&#x00E9;n limitado. </p>

			<p>Habr&#x00ED;a que preguntarse si la caza del lobo suscita verdaderamente tantas pasiones entre los cazadores. Por ejemplo, en marzo de 2015 el precio de salida de los lobos que se subastan en la Sierra de la Culebra era de 3.500 euros, pero el de los ciervos medallables sub&#x00ED;a a 4.500 euros. Teniendo en cuenta que esta reserva proporciona la mejor oportunidad de conseguir un trofeo de lobo en Europa occidental -mientras que se pueden conseguir trofeos de ciervo en cualquier parte-, es probable que la caza deportiva del lobo no suscite tanto entusiasmo como a veces se ha argumentado. </p>

			</sec>
			
			<sec id="S6.2">
			<title>El turismo de observaci&#x00F3;n de lobos</title>

			<p>En los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os ha surgido en Espa&#x00F1;a un nuevo negocio relacionado con el lobo: el turismo de observaci&#x00F3;n. Curiosamente fue la caza del lobo la que promovi&#x00F3; dicha actividad. Los cebos usados para atraer y cazar a los lobos en la reserva de la Culebra (Zamora) facilitaban su observaci&#x00F3;n, y el n&#x00FA;mero creciente de aficionados ha hecho posible la aparici&#x00F3;n de varias empresas dedicadas a explotar el avistamiento de lobos. Lo cierto es que este negocio reci&#x00E9;n nacido parece aportar mucho m&#x00E1;s dinero a los pueblos de la zona que la tradicional caza de la especie. </p>

			<p>De acuerdo con un estudio de Taleg&#x00F3;n Sevillano <italic>et al</italic>., (<xref ref-type="bibr" rid="CIT72">2012</xref>), en la Sierra de la Culebra los turistas de observaci&#x00F3;n de lobos representan el 46% de las pernoctas en alojamientos rurales, con una estancia media de 2,18 d&#x00ED;as. El gasto m&#x00ED;nimo de alojamiento y comida alcanzar&#x00ED;a los 440.000 euros anuales, lo que probablemente representa diez veces m&#x00E1;s que el dinero que la caza del lobo deja en la zona. Los resultados de este sondeo concuerdan con los de un estudio mucho m&#x00E1;s detallado realizado en Columbia Brit&#x00E1;nica (Canad&#x00E1;) en 2012 con osos. Los autores comprobaron que el turismo de observaci&#x00F3;n de osos gener&#x00F3; para el gobierno de la provincia una suma once veces superior al de su caza; el primero cre&#x00F3; 513 empleos directos frente a once del &#x00FA;ltimo (Center for Responsible Travel, <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">2014</xref>).</p>

			<p>La caza de lobos y el turismo de observaci&#x00F3;n no son en teor&#x00ED;a incompatibles, aunque resulta obvio que su protecci&#x00F3;n estricta aumentar&#x00ED;a los avistamientos. De hecho, un estudio reciente ha mostrado que la extracci&#x00F3;n de lobos en las proximidades de los Parques Nacionales de Yellowstone y Denali reduce los avistamientos dentro de los parques incluso si la muerte de ejemplares tiene un impacto m&#x00ED;nimo sobre sus poblaciones (Borg <italic>et al</italic>. <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2016</xref>). En Espa&#x00F1;a, el turismo de lobos se centra en dos reservas de caza de Castilla y Le&#x00F3;n donde la especie se caza moderada o intensamente: la de la Sierra de la Culebra y la de Ria&#x00F1;o (la &#x00FA;ltima se ubica en el Parque Regional de los Picos de Europa). Pero, aunque caza y observaci&#x00F3;n puedan ser compatibles, los observadores de lobos y los cazadores suelen tener sensibilidades distintas e incluso opuestas, lo que genera un conflicto de fondo que va en aumento conforme se incrementa el turismo de observaci&#x00F3;n. Las iniciativas del grupo ecologista Lobo Marley para proteger a los lobos en La Culebra –y las reacciones contrarias que han suscitado- o la pol&#x00E9;mica sobre la gesti&#x00F3;n del lobo en la reserva de Ria&#x00F1;o inundan los medios y las redes sociales, sacando a la luz estas tensiones.</p>

			</sec>
		</sec>
		
		<sec id="S7">
			<title>¿MEJORA LA CAZA LAS ACTITUDES HACIA EL LOBO Y REDUCE EL FURTIVISMO? </title>

			<p>Se suele tambi&#x00E9;n argumentar que la caza del lobo mejora la percepci&#x00F3;n de los habitantes locales hacia la especie y reduce la caza furtiva (Linnell, Swenson y Andersen, <xref ref-type="bibr" rid="CIT41">2001</xref>), aunque pocas veces se han evaluado tales afirmaciones. </p>

			<p>Entre los cient&#x00ED;ficos hay tambi&#x00E9;n distintas sensibilidades, que se reflejan a veces en sus publicaciones. El investigador David Mech, que ha dirigido el <italic>Wolf Specialists Group</italic> de la UICN durante d&#x00E9;cadas, es uno de los partidarios de la caza como m&#x00E9;todo de gestionar al lobo. Mech (<xref ref-type="bibr" rid="CIT48">1995</xref>) ha argumentado convincentemente la necesidad de una zonificaci&#x00F3;n que permita proteger las poblaciones m&#x00E1;s inocuas con el ganado y reducir las que causan m&#x00E1;s da&#x00F1;os y conflictos. El autor americano consider&#x00F3; que la caza del lobo por el p&#x00FA;blico constituye la forma m&#x00E1;s barata de gestionarlo y -al menos en USA- la m&#x00E1;s aceptada por gran parte de la poblaci&#x00F3;n. Mech (<xref ref-type="bibr" rid="CIT48">1995</xref>) reconoce el rechazo de muchos ecologistas a la caza del lobo, aunque el rango de actitudes es muy variable, desde los que aceptan el control por da&#x00F1;os al ganado, pero lo rechazan para permitir la recuperaci&#x00F3;n de los grandes reba&#x00F1;os de carib&#x00FA;es, hasta los que aceptan el control por guardas de la administraci&#x00F3;n, pero no la caza deportiva. En cualquier caso -insiste- en un momento u otro es necesario controlar a los lobos, y los ecologistas deber&#x00ED;an reconocerlo y aceptarlo. En un art&#x00ED;culo posterior, Mech (<xref ref-type="bibr" rid="CIT50">2010</xref>) discute sobre los m&#x00E9;todos m&#x00E1;s aceptables para el p&#x00FA;blico americano de gestionar las poblaciones de lobos donde estas se han recuperado y son cazables tras d&#x00E9;cadas de protecci&#x00F3;n. Una de las recomendaciones es abrir la temporada de caza en noviembre, cuando los cachorros del a&#x00F1;o tienen tama&#x00F1;o adulto y han abandonado los centros de reuni&#x00F3;n, lo que dificulta que los cazadores que descubran su ubicaci&#x00F3;n puedan aniquilar manadas enteras. </p>

			<p>A modo de inciso podemos decir que, en Castilla y Le&#x00F3;n, la caza del lobo se abre el primer domingo de septiembre, y en algunas manadas de la reserva de Ria&#x00F1;o se ha matado en un solo d&#x00ED;a a casi todos los cachorros, que cuando tienen cuatro meses de edad o menos ni siquiera hacen intenci&#x00F3;n de huir al ver caer a sus hermanos abatidos. Matar a tiros a los cachorros en la zona de cr&#x00ED;a resulta inaceptable para la mayor&#x00ED;a de la sociedad y probablemente vulnera la legislaci&#x00F3;n. </p>

			<p>Y volviendo a la relaci&#x00F3;n entre la caza y la tolerancia de la sociedad hacia el lobo, varios autores han puesto este paradigma en entredicho. Por ejemplo, Treves y Bruskotter (<xref ref-type="bibr" rid="CIT65">2014</xref>), en una reciente revisi&#x00F3;n, dudan de que la caza legal de los carn&#x00ED;voros mejore la tolerancia de la sociedad. En Brasil, Marchini y Macdonald (<xref ref-type="bibr" rid="CIT46">2012</xref>) observaron que la intenci&#x00F3;n de los propietarios de grandes fincas de matar jaguares se correlacionaba con las normas sociales, y de este modo, los que pensaban que otros propietarios matar&#x00ED;an ilegalmente jaguares ten&#x00ED;an m&#x00E1;s propensi&#x00F3;n a hacerlo ellos mismos. Asimismo, en Wisconsin se permiti&#x00F3; la muerte de algunos lobos para reducir los da&#x00F1;os al ganado y mejorar su aceptaci&#x00F3;n. Pero, contra todo pron&#x00F3;stico, el seguimiento sociol&#x00F3;gico de esta iniciativa desvel&#x00F3; que los ciudadanos redujeron su tolerancia hacia el lobo y mostraron una tendencia mayor a matarlo de forma ilegal (Treves, Naughton-Treves y Shelley, <xref ref-type="bibr" rid="CIT67">2013</xref>). Es m&#x00E1;s, la tolerancia continu&#x00F3; bajando cuando el lobo fue declarado especie cineg&#x00E9;tica en Wisconsin (Hogberg, Treves, Shaw y Naughton, <xref ref-type="bibr" rid="CIT71">2013</xref>; Browne-Nu&#x00F1;ez, Treves, MacFarland, Voyles y Turng, <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">2015</xref>). </p>

			<p>Es posible que la caza del lobo en Espa&#x00F1;a fomente una mejor percepci&#x00F3;n por parte de cierto sector del p&#x00FA;blico, pero si es as&#x00ED;, no ocurre en todas partes. Un ejemplo son las reservas de caza de Ria&#x00F1;o y Mampodre (Le&#x00F3;n). All&#x00ED; los da&#x00F1;os del lobo al ganado son escasos, y desde luego mucho menores que los da&#x00F1;os causados a los ungulados silvestres, como veremos m&#x00E1;s adelante. En esta comarca ganadera, existe un grave problema de enfermedades del ganado vacuno, que los ganaderos atribuyen al aumento de ciervos y jabal&#x00ED;es (<italic>Exploring traditional husbandry methods to reduce wolf predation on free-ranging cattle in Portugal and Spain</italic>), que alcanzan densidades muy elevadas. La caza legal del lobo es muy intensa, con un cupo de 27 ejemplares (temporada de caza 2013-14) en una poblaci&#x00F3;n de unas trece manadas, lo que representa una extracci&#x00F3;n media de dos animales por manada. Cuando los cazadores no completan los cupos, esta labor es ejecutada de forma implacable por los celadores de la reserva. A pesar de todo ello, un sondeo realizado por Echegaray (<xref ref-type="bibr" rid="CIT27">2004</xref>) mostr&#x00F3; que el 39,1% de los habitantes rurales de la zona cre&#x00ED;an que el lobo est&#x00E1; excesivamente protegido y el 67,4% de los habitantes rurales y el 71,4% de los cazadores rurales entrevistados aprobaban disparar ilegalmente al lobo en los ganchos de jabal&#x00ED;. </p>

			<p>La situaci&#x00F3;n no parece haber cambiado en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os. En la subasta de caza organizada en Ria&#x00F1;o en enero de 2015, el titular del <italic>Diario de Le&#x00F3;n</italic> dice lo siguiente: “Exigen a la Junta que eleven el cupo de caza de lobos” “Hay m&#x00E1;s lobos que venados” (Campos, <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2015, 28 de enero</xref>). Y en el interior se recogen las cr&#x00ED;ticas de los vecinos, que afirman que los lobos est&#x00E1;n aumentando y est&#x00E1;n terminando con las especies de caza. Por cierto, quienes piden matar m&#x00E1;s lobos no aluden a los da&#x00F1;os al ganado, que son escasos y apenas preocupan a los ganaderos (<italic>Exploring traditional husbandry methods to reduce wolf predation on free-ranging cattle in Portugal and Spain</italic>), como veremos m&#x00E1;s abajo.</p>

			<p>Al menos en este caso, es evidente que la caza del lobo no ha promovido una mejor actitud hacia la especie entre los habitantes locales. La raz&#x00F3;n puede ser que los elevados cupos de caza se intentan justificar desde la administraci&#x00F3;n con una cierta propaganda antilobo; adem&#x00E1;s, se insiste constantemente en que la especie est&#x00E1; aumentando, aireando censos realizados por la propia reserva en los que el n&#x00FA;mero de lobos se estima de forma generosa. La informaci&#x00F3;n se disemina en todos los &#x00E1;mbitos, comenzando por los celadores en su trato con los cazadores locales y acabando en los altos niveles de la administraci&#x00F3;n, que la transmiten a los medios de prensa regionales. Esta propaganda continua cala entre los habitantes de la zona, que reaccionan como si se encontraran sitiados por los lobos, aunque ello no tenga un reflejo objetivo en los ataques al ganado ni en los supuestos “da&#x00F1;os” a los ungulados cineg&#x00E9;ticos. En este caso, no est&#x00E1; claro si es la actitud antilobo de los locales lo que promueve su caza intensiva, o son los argumentos oficiales para justificar la caza los que refuerzan los sentimientos antilobo de los habitantes locales. El resultado final es el descrito por Treves y Bruskotter (<xref ref-type="bibr" rid="CIT65">2014</xref>, p. 477): la actitud de los habitantes locales ante los grandes carn&#x00ED;voros no depende tanto de los perjuicios objetivos que estos causan, cuanto de las normas y creencias sociales del grupo; y la legalizaci&#x00F3;n oficial de la persecuci&#x00F3;n de los carn&#x00ED;voros puede influir en las intenciones del p&#x00FA;blico para ejercer la caza ilegal. </p>

			<p>La caza ilegal es uno de las mayores causas de mortalidad entre los lobos, al menos en Europa. Entendemos por caza ilegal o furtivismo la muerte ilegal de lobos, cualquiera que sea la raz&#x00F3;n por la que se practica y el m&#x00E9;todo usado. El concepto de caza ilegal o furtiva est&#x00E1; necesariamente ligado a la regulaci&#x00F3;n de la caza legal, ya que son las dos caras de la misma moneda. En poblaciones protegidas, toda muerte intencionada por el hombre se considera furtivismo. Cuando los lobos se pueden cazar legalmente sin regulaciones -como ocurre en algunas zonas del este de Europa y en gran parte de Asia-, la caza ilegal no existe. Por definici&#x00F3;n, cuanto m&#x00E1;s se ampl&#x00ED;e el margen de la caza legal, menor es el espacio para el furtivismo. En este sentido, el furtivismo no siempre es el mal mayor; es peor una caza legal abusiva que no considere la conservaci&#x00F3;n de las poblaciones cazadas.</p>

			<p>Muth y Bowe (<xref ref-type="bibr" rid="CIT55">1998</xref>) consideran diez tipos de razones para realizar caza furtiva en Norteam&#x00E9;rica, pero entre ellas predominan la protecci&#x00F3;n de la propiedad (el ganado en el caso del lobo), el uso tradicional de la naturaleza y la rebeld&#x00ED;a contra las normas y las autoridades encargadas de la gesti&#x00F3;n de la naturaleza. En el caso del lobo en Escandinavia, Gangaas, Kaltenborn y Andreassen (<xref ref-type="bibr" rid="CIT32">2013</xref>) encontraron que la poblaci&#x00F3;n local era m&#x00E1;s propensa a practicar la caza ilegal en zonas donde los da&#x00F1;os al ganado eran m&#x00E1;s cuantiosos. </p>

			<p>Es muy dif&#x00ED;cil ofrecer datos fiables sobre la magnitud de la caza furtiva. El estudio m&#x00E1;s importante sobre el tema se ha realizado en Suecia, donde la caza ilegal del lobo causa el 51% de su mortalidad, y m&#x00E1;s de las dos terceras partes del furtivismo son indetectables con los m&#x00E9;todos habituales (Liberg <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT39">2012</xref>). En Castilla y Le&#x00F3;n en la d&#x00E9;cada de los 90, al menos el 50% de los lobos muertos se cazaron fuera de la temporada de caza, y, por tanto, ilegalmente (Llaneza y Blanco, <xref ref-type="bibr" rid="CIT42">2002</xref>). En la llanura cerealista castellana, en una muestra de diez lobos radiomarcados que murieron por causa conocida, dos fueron cazados legalmente, cuatro muertos ilegalmente (tres a tiros y uno con veneno) y cuatro murieron de forma accidental (tres atropellados y uno atacado por mastines en una finca ganadera) (Blanco y Cort&#x00E9;s, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2007</xref>). </p>

			<p>La cuesti&#x00F3;n de si la caza legal reduce el furtivismo no tiene f&#x00E1;cil respuesta. En una revisi&#x00F3;n bibliogr&#x00E1;fica sobre la caza de los carn&#x00ED;voros para su conservaci&#x00F3;n, Treves (<xref ref-type="bibr" rid="CIT64">2009</xref>) concluye que el furtivismo no parece reducirse cuando los carn&#x00ED;voros son considerados como especies cineg&#x00E9;ticas. En 2016 se ha publicado un estudio que sugiere que la persecuci&#x00F3;n legal del lobo no reduce, sino que aumenta, la caza ilegal (Chapron y Treves, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">2016</xref>). La guerra en los tribunales que mantienen distintos sectores relacionados con el lobo en el Medio Oeste americano ha hecho que las poblaciones de Wisconsin y Michigan hayan sido desprotegidas y vueltas a proteger varias veces en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os. Los autores del estudio analizaron las tasas de incremento de las poblaciones en los distintos periodos, concluyendo que cuando el lobo era objeto de control legal la caza furtiva aumentaba con respecto a los periodos de protecci&#x00F3;n. En los a&#x00F1;os de protecci&#x00F3;n estricta, las tasas anuales de crecimiento en Wisconsin y Michigan eran del 16 y el 14% respectivamente. Cuando se permit&#x00ED;a el control, las tasas (excluyendo los lobos muertos legalmente) bajaban al 12 y el 10% anual. Los autores creen que, al permitir la muerte legal del lobo, la administraci&#x00F3;n env&#x00ED;a a la poblaci&#x00F3;n un mensaje devaluando el valor de la especie y sugiriendo que la persecuci&#x00F3;n del furtivismo se relajar&#x00E1;. La debilidad del estudio reside quiz&#x00E1; en que la diferencia entre las tasas de crecimiento en a&#x00F1;os con y sin protecci&#x00F3;n estricta es tan peque&#x00F1;a que resta solidez a las conclusiones, mucho m&#x00E1;s si consideramos que las estad&#x00ED;sticas relativas a las fluctuaciones de las poblaciones de lobos suelen estar llenas de incertidumbres. </p>

			<p>En Espa&#x00F1;a no tenemos datos sobre este aspecto (ser&#x00ED;a muy dif&#x00ED;cil dise&#x00F1;ar un estudio para obtenerlos), pero tampoco es obvio que la caza evite el furtivismo, como sugieren datos recogidos en la reserva regional de caza de Ria&#x00F1;o. En la propia reserva la caza ilegal es dif&#x00ED;cil por la presencia de celadores y agentes forestales del Parque Regional de los Picos de Europa, pero en los cotos aleda&#x00F1;os la caza ilegal parece ser muy elevada. Por ejemplo, en un coto vecino a la reserva donde se ha hecho un seguimiento detallado de una manada de lobos en la temporada 2013-14 se han matado seis ejemplares a pesar de que el coto ten&#x00ED;a un &#x00FA;nico precinto para cazar legalmente el lobo (I&#x00F1;aki Reyero, comunicaci&#x00F3;n personal). </p>

			<p>Como ya se ha dicho, es posible que promover la caza de una especie cree una avidez venatoria que puede estimular la caza furtiva. En cualquier caso, la pregunta de si la caza legal mejora las percepciones y evita o reduce el furtivismo es muy dif&#x00ED;cil de responder, porque las circunstancias var&#x00ED;an en el espacio y en el tiempo, los datos contrastables son escasos y se han recogido solo en unas pocas zonas y la informaci&#x00F3;n sobre la caza furtiva es fragmentaria. Aun as&#x00ED;, la bibliograf&#x00ED;a cient&#x00ED;fica y los pocos datos recogidos en Espa&#x00F1;a sugieren que este paradigma ampliamente aceptado no siempre se cumple.</p>

		</sec>
		
		<sec id="S8">
			<title>LA CAZA DEL LOBO Y LOS DA&#x00D1;OS LA GANADER&#x00CD;A Y LA AGRICULTURA A DEBATE </title>

			<p>Los lobos atacan al ganado, y la raz&#x00F3;n m&#x00E1;s poderosa para cazarlos es reducir las densidades con el objeto de mitigar los da&#x00F1;os. De hecho, los planes de gesti&#x00F3;n de las comunidades aut&#x00F3;nomas espa&#x00F1;olas suelen incluir una zonificaci&#x00F3;n en la que la intensidad de la caza y el control es proporcional a los da&#x00F1;os al ganado. </p>

			<p>Hasta ahora todos acept&#x00E1;bamos -tanto en Espa&#x00F1;a como en el resto del mundo- que la caza y el control de los lobos reduc&#x00ED;an los da&#x00F1;os al ganado. Pero recientemente un art&#x00ED;culo de Wielgus y Peebles (<xref ref-type="bibr" rid="CIT69">2014</xref>) ha venido a sembrar la duda. Los autores trabajaron con lobos para evaluar dos hip&#x00F3;tesis: la de la caza correctiva (<italic>remedial hunting</italic>), que predice una disminuci&#x00F3;n de los da&#x00F1;os al ganado al aumentar la caza de los predadores, y la hip&#x00F3;tesis fuente-sumidero (<italic>source-sink</italic>), que predice que los da&#x00F1;os permanecer&#x00E1;n estables o aumentar&#x00E1;n al incrementarse la extracci&#x00F3;n de carn&#x00ED;voros (Peebles, Wielgus, Maletzke y Swanson, <xref ref-type="bibr" rid="CIT58">2013</xref>). Sus resultados apoyan la segunda hip&#x00F3;tesis. </p>

			<p>En concreto, Wielgus y Peebles (<xref ref-type="bibr" rid="CIT69">2014</xref>) evaluaron el efecto de la mortalidad del lobo en la reducci&#x00F3;n de los da&#x00F1;os al ganado en Idaho, Montana y Wyoming en un periodo de 25 a&#x00F1;os (1987-2012), en el que existen estad&#x00ED;sticas detalladas del n&#x00FA;mero de lobos estimados, el n&#x00FA;mero de parejas reproductoras (manadas), el n&#x00FA;mero de lobos cazados, la cantidad total de ganado y el n&#x00FA;mero de cabezas de ganado depredadas por los lobos. En su art&#x00ED;culo comprobaron que la cantidad de cabezas depredadas estaba asociada positivamente a la cantidad de ganado existente y al n&#x00FA;mero de manadas de lobos, como era previsible. Sin embargo, tambi&#x00E9;n observaron que el n&#x00FA;mero de cabezas depredadas en un a&#x00F1;o determinado estaba positivamente asociado -y no negativamente, como cabr&#x00ED;a esperar- al n&#x00FA;mero de lobos matados el a&#x00F1;o anterior. Es decir que, al aumentar el n&#x00FA;mero de lobos cazados, aumentaban los da&#x00F1;os al ganado. Las probabilidades de depredaci&#x00F3;n de ganado aumentaron un 4% para el ganado ovino y un 6,5% para el vacuno por cada lobo adicional matado, hasta que la mortalidad del lobo super&#x00F3; la tasa de crecimiento intr&#x00ED;nseco medio del 25%. Por encima de esta cifra, el n&#x00FA;mero de cabezas de ganado depredadas se redujo, pero tambi&#x00E9;n disminuyeron el n&#x00FA;mero total de manadas y de lobos en la poblaci&#x00F3;n. Los autores desconocen la causa de estos resultados, pero creen que el control de los lobos podr&#x00ED;a crear una inestabilidad social en las manadas o estimular la formaci&#x00F3;n de un mayor n&#x00FA;mero de peque&#x00F1;as manadas que ser&#x00ED;an responsables del aumento de los da&#x00F1;os. Al parecer, el control de los lobos causa una reducci&#x00F3;n de las depredaciones en el &#x00E1;rea de la manada controlada, pero un aumento a amplia escala. </p>

			<p>Estos resultados son sorprendentes, pero no totalmente novedosos. Previamente se hab&#x00ED;a descrito en Norteam&#x00E9;rica un aumento de los da&#x00F1;os causados por oso negro (<italic>Ursus americanus</italic>) tras ser sometidas sus poblaciones a altas mortalidades correctivas (Collins, Wielgus y Koehler, <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">2002</xref>; Treves, Kapp y MacFarland, <xref ref-type="bibr" rid="CIT66">2010</xref>); adem&#x00E1;s, los mismos autores del rese&#x00F1;ado estudio de los lobos comprobaron que la depredaci&#x00F3;n de ganado causado por pumas (<italic>Puma concolor</italic>) en el estado de Washington se correlacionaba con la mortalidad que se infring&#x00ED;a a estos &#x00FA;ltimos precisamente con el objeto de reducir los da&#x00F1;os al ganado (Peebles <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT58">2013</xref>). En Espa&#x00F1;a, con menor cantidad de datos, Fern&#x00E1;ndez Gil <italic>et al.</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="CIT29">2016</xref>) vio que el n&#x00FA;mero de cabezas de ganado depredadas por los lobos en distintas zonas de Asturias en un a&#x00F1;o determinado estaba correlacionado con el n&#x00FA;mero de lobos matados ese a&#x00F1;o y el anterior. Todos estos estudios han sembrado la duda sobre la eficacia de la caza y el control del lobo -tal como se ha efectuado hasta ahora en Espa&#x00F1;a- para reducir los da&#x00F1;os al ganado. </p>

			<p>Sin embargo, publicaciones posteriores puntualizan o contradicen estos resultados. Un estudio sobre el efecto del control del lobo en la recurrencia de ataques a las explotaciones ganaderas realizado en la misma poblaci&#x00F3;n del oeste de los EEUU (Bradley <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">2015</xref>) ha mostrado que, en ciertas condiciones, el control de los lobos tras los ataques al ganado retrasa el que se produzcan nuevos da&#x00F1;os, aunque subrayando la enorme complejidad del fen&#x00F3;meno. Esta publicaci&#x00F3;n ha matizado los resultados de Wielgus y Peebles (<xref ref-type="bibr" rid="CIT69">2014</xref>), pero sin contradecirlos. Sin embargo, recientemente Poudyal, Baral y Asah (<xref ref-type="bibr" rid="CIT59">2016</xref>) replicaron el estudio de Wielgus y Peebles (<xref ref-type="bibr" rid="CIT69">2014</xref>) obteniendo resultados opuestos. Los autores del nuevo trabajo aseguran que por cada lobo muerto la depredaci&#x00F3;n de vacas se reduce al a&#x00F1;o siguiente un 1,9% y la de ovejas un 3,4%; en el mismo a&#x00F1;o, la muerte de ovejas aumenta un 2,2%, aunque este efecto es ef&#x00ED;mero. </p>

			<p>Entretanto, en la guerra del lobo que se libra en todos los pa&#x00ED;ses de su &#x00E1;rea de distribuci&#x00F3;n, cada cual arrima el ascua a su sardina. Mientras que algunos proponen eliminar su caza y su control para evitar el aumento de da&#x00F1;os al ganado, otros sugieren incrementar los cupos con el objeto de alcanzar las tasas de mortalidad necesarias para reducir los da&#x00F1;os. El aspecto positivo es que estas publicaciones estimular&#x00E1;n nuevos estudios que ayudar&#x00E1;n a aclarar cu&#x00E1;les son los m&#x00E9;todos estad&#x00ED;sticos id&#x00F3;neos para investigar estas complejas relaciones, si las conclusiones obtenidas en unas zonas son generalizables a otras y cu&#x00E1;les son los mecanismos biol&#x00F3;gicos que vinculan el control de los lobos con los da&#x00F1;os al ganado. De momento, la r&#x00E1;pida sucesi&#x00F3;n de art&#x00ED;culos cient&#x00ED;ficos con resultados contradictorios nos estimula a abordar este tema con mucha prudencia y un punto de escepticismo.</p>

			<sec id="S8.1">
			<title>La caza del lobo y el control de los ungulados silvestres</title>

			<p>Otra cuesti&#x00F3;n de inter&#x00E9;s es que la caza del lobo podr&#x00ED;a incrementar de forma indirecta los da&#x00F1;os de los ungulados a los cultivos. Aunque resulte sorprendente, el coste econ&#x00F3;mico de los da&#x00F1;os producidos por los ungulados silvestres es mucho mayor que el de los lobos. Por ejemplo, en la reserva de caza Sierra de la Culebra (Zamora), en 2013 los da&#x00F1;os por fauna cineg&#x00E9;tica ascendieron a 103.102 euros; hubo 295 expedientes correspondientes a da&#x00F1;os de cultivos -sobre todo de ciervo y jabal&#x00ED;- y solo diecisiete expedientes de da&#x00F1;os a ganado de lobo (La Opini&#x00F3;n de Zamora, (<xref ref-type="bibr" rid="CIT38">2015, 27 de enero</xref>). Y lo mismo podemos decir de las reservas de caza de Ria&#x00F1;o y de Mampodre (Le&#x00F3;n). En el periodo 2003-2007, los da&#x00F1;os de los ciervos y jabal&#x00ED;es en ambas reservas (661.870 euros) fueron casi cinco veces superiores a los da&#x00F1;os de lobo (138.840 euros). En la temporada 2011-2012, los da&#x00F1;os de jabal&#x00ED; y ciervo en la Reserva de Ria&#x00F1;o (38.435 euros) duplicaron los da&#x00F1;os de lobo (19.908) (Reserva Regional de Caza de Ria&#x00F1;o, <xref ref-type="bibr" rid="CIT60">2012</xref>). Esta proporci&#x00F3;n se mantiene en la mayor parte del &#x00E1;rea de distribuci&#x00F3;n del lobo. </p>

			<p>Sin embargo, los da&#x00F1;os de los ungulados se suelen asumir mejor porque son m&#x00E1;s “democr&#x00E1;ticos” -se reparten de forma m&#x00E1;s homog&#x00E9;nea entre los agricultores- y adem&#x00E1;s carecen del componente emocional que acompa&#x00F1;a a la muerte violenta del ganado. A igualdad de p&#x00E9;rdida econ&#x00F3;mica, es m&#x00E1;s impactante la presencia de un ternero muerto o herido que un prado levantado por las hozaduras de una piara de jabal&#x00ED;es. Adem&#x00E1;s, entre los da&#x00F1;os indirectos de los ungulados se encuentra la transmisi&#x00F3;n de enfermedades al ganado (Mu&#x00F1;oz-Mendoza <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT54">2013</xref>; Guta <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT33">2014</xref>), que en la reserva de caza de Ria&#x00F1;o representa la primera preocupaci&#x00F3;n de los ganaderos, muy por encima que la causada por los da&#x00F1;os del lobo. De veinte ganaderos de la reserva entrevistados en 2014, el 85% estaban preocupados por las enfermedades del ganado, el 20% por la proliferaci&#x00F3;n de ciervos y jabal&#x00ED;es y solo el 5% estaban preocupados por el lobo (<italic>Exploring traditional husbandry methods to reduce wolf predation on free-ranging cattle in Portugal and Spain</italic>). La caza del lobo podr&#x00ED;a agravar los da&#x00F1;os directos e indirectos de los ungulados silvestres. </p>

			</sec>
		</sec>
		
		<sec id="S9">
			<title>A MODO DE CONCLUSI&#x00D3;N</title>

			<p>Los lobos se han recuperado en Espa&#x00F1;a desde principios de los 70 hasta la actualidad. De hecho, en el <italic>Atlas y Libro Rojo de los Mam&#x00ED;feros de Espa&#x00F1;a</italic>, el lobo est&#x00E1; considerado como especie <italic>casi amenazada</italic> (Blanco <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2007</xref>), es decir, la categor&#x00ED;a anterior a <italic>vulnerable</italic>. Aunque la gesti&#x00F3;n del lobo var&#x00ED;a en las distintas comunidades aut&#x00F3;nomas, en casi todas las que est&#x00E1;n al norte del Duero hay alguna forma de caza o control de las poblaciones, lo que no ha impedido a los lobos mantenerse o aumentar en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. Esto indica que la caza y el control del lobo no son incompatibles con su conservaci&#x00F3;n, pero tampoco son estrictamente necesarios, como lo prueba la recuperaci&#x00F3;n de las otras poblaciones de Europa occidental (Chapron <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2014</xref>) en pa&#x00ED;ses que han optado por su protecci&#x00F3;n. No hay una &#x00FA;nica f&#x00F3;rmula “correcta” para gestionar a los lobos y la elecci&#x00F3;n de un m&#x00E9;todo u otro depende en ocasiones de las preferencias personales de los pol&#x00ED;ticos y gestores. </p>

			<p>Desde un punto de vista biol&#x00F3;gico, la gesti&#x00F3;n del lobo ha sido un &#x00E9;xito clamoroso, tanto en Espa&#x00F1;a como en otros pa&#x00ED;ses europeos. Pero no podemos decir lo mismo desde una perspectiva social. El conflicto en torno al manejo del lobo no cesa: los ganaderos se sienten permanentemente descontentos, aunque se aumenten las subvenciones y las indemnizaciones, y los animalistas y ecologistas se manifiestan por las calles de Madrid para pedir el fin de las campa&#x00F1;as de exterminio del lobo, a pesar de que en su expansi&#x00F3;n este se encuentra ya a pocas decenas de kil&#x00F3;metros de la ciudad (Alonso, Laso y Mart&#x00ED;n, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2012</xref>). Como han se&#x00F1;alado Licht, Millspaugh, Kunkel, Kochanny y Peterson (<xref ref-type="bibr" rid="CIT40">2010</xref>), la gesti&#x00F3;n del lobo va mucho m&#x00E1;s all&#x00E1; de la biolog&#x00ED;a y de la ciencia. El lobo desata pasiones e inspira s&#x00ED;mbolos distintos para diferentes personas. Recuperar y gestionar el animal es factible. El reto es gestionar los s&#x00ED;mbolos. </p>
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
	
		<ack>
			<title>AGRADECIMIENTOS</title>

				<p>Esta es la publicaci&#x00F3;n n&#x00FA;mero 15 del <italic>Iberian Wolf Research Team</italic> (IWRT). El texto de este art&#x00ED;culo ha cristalizado tras a&#x00F1;os de trabajo de campo con Yolanda Cort&#x00E9;s y de discusiones y debates con muchos colegas, entre los que quiero destacar a los miembros de la <italic>Large Carnivore Initiative for Europe</italic> (LCIE). Javier Taleg&#x00F3;n, I&#x00F1;aki Reyero y algunos guardas y celadores han aportado datos esenciales sobre las reservas de caza de la Sierra de la Culebra y de Ria&#x00F1;o. Mi agradecimiento a Yolanda Cort&#x00E9;s, Erundino Alonso y Francisco Garc&#x00ED;a, que han revisado distintas versiones del manuscrito. Y, por supuesto, a Jorge Cassinello, cuya tozuda perseverancia ha desmantelado todas mis excusas y trucos para evadirme, y ha conseguido que me resultara menos dif&#x00ED;cil escribir este art&#x00ED;culo que seguir neg&#x00E1;ndome a hacerlo.</p>
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
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