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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Arbor</journal-id>
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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Arbor</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-1963</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2018.789n3001</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2018.789n3001</article-id>
			 
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				<subject>MEDICINA, CIENCIA Y REALIDAD DE LAS ENFERMEDADES RARAS / MEDICINE, SCIENCE AND REALITY OF RARE DISEASES</subject>
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				<article-title>La sociedad civil y las enfermedades raras</article-title>
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					<trans-title>Civil society and rare diseases</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">La sociedad civil y las enfermedades raras</alt-title>
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					 <surname>Serrano</surname>
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			<aff id="U1">Hospital Sant Joan de D&#x00E9;u</aff>
			
			<author-notes>
				<corresp id="cor1">e-mail: <email xlink:href="mserrano@hsjdbcn.org">mserrano@hsjdbcn.org</email>
					ORCID iD: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://orcid.org/0000-0002-2056-2428">https://orcid.org/0000-0002-2056-2428</ext-link>
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			<pub-date pub-type="epub">
				<day>30</day>
				<month>09</month>
				<year>2018</year>
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			<pub-date pub-type="collection">
			<year>2018</year>
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			<volume>194</volume>
			<issue>789</issue>
			
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#x00F3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
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			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>Las enfermedades poco frecuentes suelen ser las grandes olvidadas tanto de los sistemas sanitarios como de la investigaci&#x00F3;n. Esto da lugar a que los pacientes y los familiares encuentren dificultades no solo para recibir una asistencia m&#x00E9;dica adecuada, sino tambi&#x00E9;n para conseguir un verdadero apoyo psicosocial. No obstante, se est&#x00E1;n produciendo cambios muy positivos, como son la creciente presencia del conjunto de las enfermedades raras en las pol&#x00ED;ticas nacionales e internacionales, la evoluci&#x00F3;n en el papel que adoptan los pacientes, los m&#x00E9;dicos y los investigadores y en sus relaciones mutuas, la creciente sensibilizaci&#x00F3;n e implicaci&#x00F3;n social, las oportunidades crecientes de difusi&#x00F3;n y de sensibilizaci&#x00F3;n y la circunstancia favorable desde el punto de vista tecnol&#x00F3;gico y de comunicaci&#x00F3;n. La complejidad de estos cambios y la responsabilidad que cada grupo de agentes implicados est&#x00E1; asumiendo en este nuevo marco son asuntos controvertidos y est&#x00E1;n surgiendo cuestiones de &#x00ED;ndole &#x00E9;tica. A veces no es f&#x00E1;cil responder a ellas y solo se puede explicar el papel que adoptan los distintos agentes por imperiosa necesidad.</p>
			</abstract>
			
									
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>Rare diseases are often neglected from both health systems and research. The situation for patients and families is characterized by difficulties not only to receive adequate medical care, but also to get a necessary psychosocial support. However, remarkable positive changes are taking place, such as the growing presence of rare diseases as a group in national and international policies, the changing roles of patients, physicians and researchers and their mutual relations, increasing awareness and social involvement, greater opportunities for dissemination and awareness and the current favourable communications and technological environment. The complexity of these changes and the responsibilities that each group of stakeholders should take in this new framework is controversial and questions of an ethical nature are arising. These are often difficult to answer and the role adopted by the different agents can be explained by their pressing needs.</p>
			</trans-abstract>
			
			<kwd-group xml:lang="es">							
				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Enfermedades raras</kwd>
				<kwd>empowerment</kwd>
				<kwd>medicamentos hu&#x00E9;rfanos</kwd>
				<kwd>asociaciones de pacientes</kwd>
			</kwd-group>
			
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				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Rare diseases</kwd>	
				<kwd>empowerment</kwd>
				<kwd>orphan drugs</kwd>
				<kwd>patient societies</kwd>
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		<sec id="S1">
			<title/>
			<p>Las enfermedades raras incluyen un grupo muy diverso de enfermedades, el n&#x00FA;mero de las cuales se estima que podr&#x00ED;a oscilar entre las 5.000 y las 7.000. Resulta dif&#x00ED;cil de concretar este dato, dado que cada mes aparecen nuevas enfermedades vinculadas a nuevas mutaciones y nuevos genes, que hasta ahora no hab&#x00ED;an sido descritos. Sirva de ejemplo el siguiente dato, relacionado con el mes de septiembre de 2014, en el que seg&#x00FA;n el bolet&#x00ED;n de <italic>Orphanet</italic>, se hab&#x00ED;an descrito trece nuevas mutaciones o nuevos genes y tres nuevos s&#x00ED;ndromes: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.orpha.net/actor/EuropaNews/2014/140930.html#NewSynd">http://www.orpha.net/actor/EuropaNews/2014/140930.html#NewSynd</ext-link>.</p>

			<p>Las enfermedades poco frecuentes suelen ser las “grandes olvidadas” tanto de los sistemas sanitarios como de la ciencia en general, por la poca frecuencia con la que se manifiestan entre la poblaci&#x00F3;n. Este aspecto hace complejo su abordaje, tanto desde el &#x00E1;mbito m&#x00E9;dico como desde el social. Nos encontramos ante un c&#x00ED;rculo vicioso, ante el denominado <italic>paradigma de la rareza</italic>: al existir pocos pacientes de una misma enfermedad, no se fomenta la investigaci&#x00F3;n y, por tanto, como no se estudia dicha enfermedad, es dif&#x00ED;cil el correcto abordaje m&#x00E9;dico ante la carencia de informaci&#x00F3;n tan b&#x00E1;sica como pueden ser los s&#x00ED;ntomas para su diagn&#x00F3;stico o la informaci&#x00F3;n relacionada con su evoluci&#x00F3;n.</p>

			<p>En el 80% de los casos estas enfermedades est&#x00E1;n vinculadas con alguna alteraci&#x00F3;n gen&#x00E9;tica, que se suele manifestar en el mismo momento del nacimiento o en los primeros a&#x00F1;os de la infancia. Este aspecto hace que mayoritariamente afecten a ni&#x00F1;os, implicando una cronicidad de las mismas, ya que muchas de ellas no tienen tratamiento curativo.</p>

			<p>El principal criterio para considerar una enfermedad rara o hu&#x00E9;rfana es la <italic>prevalencia</italic> de la misma, es decir, el n&#x00FA;mero de afectados respecto a la poblaci&#x00F3;n en general. En la Uni&#x00F3;n Europea adem&#x00E1;s tambi&#x00E9;n se consideran como factores asociados y necesarios la inexistencia de tratamientos adecuados o la severidad de los mismos. La Comisi&#x00F3;n Europea de Salud P&#x00FA;blica califica como <italic>raras</italic> o <italic>poco frecuentes</italic> a aquellas “enfermedades, incluidas las de origen gen&#x00E9;tico, que son cr&#x00F3;nicamente debilitantes o potencialmente mortales y que tienen tan poca prevalencia que se necesitan esfuerzos especiales combinados para combatirlas” (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://ec.europa.eu/health/rare_diseases/policy/index_es.htm">http://ec.europa.eu/health/rare_diseases/policy/index_es.htm</ext-link>).</p>

			<p>En Europa para que una enfermedad sea categorizada como <italic>rara</italic> debe afectar a menos de cinco personas por cada 10.000. En Estados Unidos la <italic>Ley de las enfermedades raras del 2002</italic> define una enfermedad rara exclusivamente con relaci&#x00F3;n a su prevalencia, se&#x00F1;alando que es “cualquier enfermedad o condici&#x00F3;n que afecte a menos de 200.000 personas en los Estados Unidos” (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://history.nih.gov/research/downloads/PL107-280.pdf">http://history.nih.gov/research/downloads/PL107-280.pdf</ext-link>). Otros pa&#x00ED;ses utilizan otros par&#x00E1;metros para identificar la prevalencia m&#x00E1;xima para que una patolog&#x00ED;a pueda ser considerada como poco frecuente (Jap&#x00F3;n o Italia). Considerando el n&#x00FA;mero de afectados, se estima que aproximadamente unos 30 millones de europeos y unos 25 millones de norteamericanos padecen una enfermedad rara.</p>

			<p>La principal problem&#x00E1;tica asociada a las enfermedades poco frecuentes es la falta de conocimiento biom&#x00E9;dico de las mismas, aspecto que retrasa su diagn&#x00F3;stico y que influye de forma directa en la calidad de vida de los afectados, someti&#x00E9;ndolos a un sufrimiento por la incertidumbre, que de otro modo podr&#x00ED;a ser, al menos en parte, evitado. La Federaci&#x00F3;n Espa&#x00F1;ola de Enfermedades Raras, en el Estudio EnSerio, (Huete Garc&#x00ED;a <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2009</xref>) recoge un dato significativo en relaci&#x00F3;n con el tiempo que transcurre entre la aparici&#x00F3;n de los s&#x00ED;ntomas y la obtenci&#x00F3;n del diagn&#x00F3;stico confirmado de la enfermedad. En el caso de Espa&#x00F1;a, el promedio de tiempo que trascurre hasta la obtenci&#x00F3;n del diagn&#x00F3;stico se sit&#x00FA;a entre cinco y siete a&#x00F1;os. En el 21,01% de los pacientes incluso llega a ser de diez o m&#x00E1;s a&#x00F1;os.</p>

			<p>Unido a la carencia de conocimiento cient&#x00ED;fico, hay que destacar tambi&#x00E9;n un importante desconocimiento del impacto y de la carga (emocional, familiar, social) que supone una enfermedad poco frecuente, as&#x00ED; como del tipo de discapacidades que conllevan con el tiempo. Este componente tan caracter&#x00ED;stico de las enfermedades poco frecuentes influye en el paciente y en su familia, haciendo que la afectaci&#x00F3;n psicosocial de las mismas deba formar parte del enfoque integral del propio tratamiento (Kaplan <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2004</xref>).</p>

			<p>En los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os, y sobre todo a ra&#x00ED;z de la celebraci&#x00F3;n en nuestro pa&#x00ED;s durante 2013 del <italic>A&#x00F1;o Nacional de las Enfermedades Raras</italic>, se est&#x00E1;n impulsando pol&#x00ED;ticas espec&#x00ED;ficas para un tratamiento diferenciado de estas patolog&#x00ED;as, respecto a las que, desde el punto de vista epidemiol&#x00F3;gico, permiten el estudio e intervenci&#x00F3;n con un mayor n&#x00FA;mero de pacientes. Diversos pa&#x00ED;ses de la Uni&#x00F3;n Europea, entre ellos Espa&#x00F1;a, se han adherido al <italic>Europlan</italic>, un proyecto liderado desde la Comisi&#x00F3;n Europea para la promoci&#x00F3;n de planes nacionales y estrategias especializadas en el &#x00E1;mbito de las enfermedades poco frecuentes (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.europlanproject.eu/Default">http://www.europlanproject.eu/Default</ext-link>). Este proyecto comporta el establecimiento de mesas de trabajo, integradas por diferentes perfiles de expertos, entre los que se encuentran los propios pacientes que son quienes mejor pueden defender sus derechos y necesidades.</p>

			<p>Hay que destacar que las estrategias sanitarias y sociales pueden llegar a ser muy dispares entre pa&#x00ED;ses. Sirva de ejemplo la obligatoriedad de indexar cada uno de los pacientes afectados por una enfermedad poco frecuente en un registro nacional. Este instrumento es b&#x00E1;sico para poder conocer la prevalencia real de una enfermedad en un determinado pa&#x00ED;s, as&#x00ED; como los condicionantes propios del paciente (edad, herencia o mutaci&#x00F3;n <italic>de novo</italic>, antecedentes familiares, etc.) y promover la investigaci&#x00F3;n en relaci&#x00F3;n con una determinada enfermedad e incluso organizar los recursos asistenciales. En nuestro pa&#x00ED;s, a d&#x00ED;a de hoy, resulta imposible poder obtener datos fiables respecto al n&#x00FA;mero de afectados de una enfermedad, pese a los esfuerzos que se est&#x00E1;n haciendo en las pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas para promover el registro de los pacientes. Consideramos que la obligatoriedad, por el bien de paciente, de su familia y de la propia comunidad cient&#x00ED;fica, deber&#x00ED;a ser el principal mecanismo para poder ir construyendo progresivamente un registro de pacientes que refleje del modo m&#x00E1;s fidedigno posible la realidad.</p>

			<p>En relaci&#x00F3;n con la comunidad m&#x00E9;dica, sigue habiendo un cierto olvido hacia estas enfermedades, que se ha correspondido, adem&#x00E1;s, con un cierto olvido tambi&#x00E9;n por parte de la industria y de la investigaci&#x00F3;n farmac&#x00E9;utica. Hablamos de enfermedades hu&#x00E9;rfanas con tratamientos hu&#x00E9;rfanos. Si defendemos una sanidad universal y solidaria, los pacientes con enfermedades raras tienen derecho a un conocimiento m&#x00E9;dico adecuado, a un diagn&#x00F3;stico r&#x00E1;pido y a una investigaci&#x00F3;n y tratamiento de primera l&#x00ED;nea (Editorial, 14 de junio de <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2008</xref>). El ritmo de aprobaci&#x00F3;n de f&#x00E1;rmacos de uso com&#x00FA;n es habitualmente m&#x00E1;s de diez veces mayor que el de f&#x00E1;rmacos hu&#x00E9;rfanos. Pero hay un intento de que esta situaci&#x00F3;n cambie. En el a&#x00F1;o 2013 el International <italic>Rare Diseases Research Consortium</italic> (IRDiRD) se comprometi&#x00F3; a aprobar al menos 200 f&#x00E1;rmacos hu&#x00E9;rfanos en el periodo 2013-2020, estableciendo este indicador como uno de sus objetivos generales de su plan de acci&#x00F3;n (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.irdirc.org">http://www.irdirc.org</ext-link>). Y es que, por fortuna, a d&#x00ED;a de hoy, la investigaci&#x00F3;n b&#x00E1;sica y cl&#x00ED;nica y la asistencia m&#x00E9;dica a este grupo de pacientes se ha convertido en una prioridad para los programas de financiaci&#x00F3;n tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero el camino es largo y tortuoso. La falta de informaci&#x00F3;n m&#x00E9;dica, la ausencia de terapias efectivas, la escasa investigaci&#x00F3;n, las dificultades en la cobertura de la asistencia m&#x00E9;dica requerida como avanz&#x00E1;bamos antes son algunos de los enemigos de este grupo de pacientes. Otra de las percepciones de los pacientes es una necesidad inminente de una mayor sinergia entre profesionales, lo que a veces topa de frente con la sensaci&#x00F3;n de propiedad del paciente. Esta percepci&#x00F3;n de propiedad, en palabras de los propios pacientes, debe cambiar rotundamente para avanzar junto con el enfoque hol&#x00ED;stico e integral de cada caso.</p>

			<p>Respecto a las percepciones de los pacientes y familiares es destacable el dato de que el 40% de las familias percibe que se pod&#x00ED;a haber diagnosticado de forma m&#x00E1;s precoz la enfermedad rara de su hijo y que las visitas a diferentes m&#x00E9;dicos han sido excesivas antes de llegar al diagn&#x00F3;stico definitivo (Anderson, Elliot y Zurynski, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2013</xref>). Esta demora puede estar vinculada a la falta de la descripci&#x00F3;n de la sintomatolog&#x00ED;a de la enfermedad (muchas veces se trata de enfermedades con un amplio espectro de manifestaciones cl&#x00ED;nicas) y de la <italic>historia natural</italic> de la enfermedad, derivaciones a especialistas que no pueden aportar informaci&#x00F3;n etc., pero ello no debe ser &#x00F3;bice para generar inter&#x00E9;s m&#x00E9;dico en el conocimiento de todas aquellas enfermedades que a&#x00FA;n siguen siendo grandes desconocidas para la comunidad cient&#x00ED;fica.</p>

			<p>Este retraso en el diagn&#x00F3;stico puede, en muchas ocasiones, condicionar un retraso en el inicio del tratamiento, la realizaci&#x00F3;n de pruebas complementarias molestas e innecesarias y, sin ninguna duda, un sufrimiento y tensi&#x00F3;n emocional evitables (tanto para el propio paciente como para su familia). Parece evidente que se requiere una mayor inversi&#x00F3;n en formaci&#x00F3;n de los profesionales de la salud, un mayor estado de alerta frente a este grupo de enfermedades, y el desarrollo de nuevos recursos para su estudio cl&#x00ED;nico y de cuidados de forma integral al paciente y la familia.</p>

			<p>El desarrollo de terapias y medicamentos hu&#x00E9;rfanos, como en otros casos, requiere unas fases de investigaci&#x00F3;n cl&#x00ED;nica y b&#x00E1;sica previas al propio proceso de desarrollo y ensayo de los medicamentos, que de por s&#x00ED; tienen una duraci&#x00F3;n media m&#x00ED;nima en conjunto de unos diez a&#x00F1;os. El primer elemento para el mejor conocimiento de una enfermedad poco frecuente es lo que en medicina se denomina historia natural de la enfermedad. Se entiende por historia natural el preciso conocimiento de los s&#x00ED;ntomas para un correcto diagn&#x00F3;stico, as&#x00ED; como su evoluci&#x00F3;n en el tiempo para el correcto consejo e intervenci&#x00F3;n m&#x00E9;dica, y adem&#x00E1;s para posibilitar la valoraci&#x00F3;n y evaluaci&#x00F3;n del efecto de la intervenci&#x00F3;n m&#x00E9;dica y para poder mesurarla. A partir de aqu&#x00ED; la lucha debe basarse en el trabajo coordinado, tanto cl&#x00ED;nico como b&#x00E1;sico, para indagar posibles opciones terap&#x00E9;uticas que mejoren las condiciones de vida del paciente, el desarrollo de herramientas de medida y evaluaci&#x00F3;n cl&#x00ED;nica para esas intervenciones y, en definitiva, para minimizar el desarrollo de la enfermedad o ralentizar sus efectos.</p>

			<p>Como coment&#x00E1;bamos con anterioridad, en la definici&#x00F3;n de enfermedad rara de la Uni&#x00F3;n Europea se contempla, adem&#x00E1;s de la prevalencia de la enfermedad, la alteraci&#x00F3;n que supone de la calidad y la esperanza de vida, as&#x00ED; como el impacto familiar. Adem&#x00E1;s, dado que se calcula que un 80% de las enfermedades raras tiene una causa gen&#x00E9;tica, no podemos olvidar que en muchas familias las padece m&#x00E1;s de un paciente, con el subsiguiente incremento de las dificultades. A esto hay que a&#x00F1;adir, desde el punto de vista no estrictamente m&#x00E9;dico, que los pacientes con enfermedades raras tienen la peor experiencia, entre el resto de los pacientes, sobre oportunidades sociales y econ&#x00F3;micas y, por supuesto, sobre cuidados m&#x00E9;dicos (Van Weely y Leufkens, <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2004</xref>). En el caso de los pacientes pedi&#x00E1;tricos esto se manifiesta en forma de problemas en el rendimiento y en la adaptaci&#x00F3;n escolar, en la autoestima y en la interacci&#x00F3;n social (Henderson, Packman y Packman, <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2009</xref>). Refiri&#x00E9;ndonos al impacto psicosocial de las enfermedades raras, en el <italic>Estudio socio-sanitario en Enfermedades Raras</italic> (ERES) realizado en 2007 en Espa&#x00F1;a se advierte que, entre los pacientes, hay una discapacidad percibida moderada o importante en el &#x00E1;rea emocional (49,6%) as&#x00ED; como en el &#x00E1;rea social (48,3%) entre los encuestados (Avellaneda Fern&#x00E1;ndez <italic>et al</italic>., <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2007</xref>), independientemente del tipo de enfermedad. El 74% de los encuestados ten&#x00ED;an alg&#x00FA;n tipo de dependencia, denotando un gran problema de &#x00ED;ndole socio-sanitaria. Como consecuencia, una de las conclusiones del estudio es que la &#x00FA;nica forma de afrontar los complejos problemas de las personas afectas por enfermedades raras es un abordaje interdisciplinario e integral que incluya no solo los organismos pol&#x00ED;ticos y administrativos sino tambi&#x00E9;n las asociaciones de pacientes, que son la principal fuente de apoyo e informaci&#x00F3;n, tal y como se muestra en este estudio, para la mayor&#x00ED;a de los pacientes. Cada vez son m&#x00E1;s las instituciones sanitarias que, en muchos casos con la colaboraci&#x00F3;n de las asociaciones de pacientes y sus comit&#x00E9;s cient&#x00ED;ficos, contemplan el abordaje de las enfermedades poco frecuentes mediante unidades interdisciplinarias. Destacamos el impulso que se est&#x00E1; dando en la Uni&#x00F3;n Europea al estudio y conocimiento del abordaje m&#x00E9;dico y cient&#x00ED;fico de las enfermedades raras desde las instituciones sanitarias de los diferentes pa&#x00ED;ses miembros. Actualmente el <italic>European Union Committee of Experts on Rare Diseases</italic> (EUCERD) est&#x00E1; llevando a cabo un estudio de campo cuantitativo y cualitativo para la definici&#x00F3;n de un mejor modelo asistencial que contemple una atenci&#x00F3;n integral al paciente y a la familia afectada por una enfermedad poco frecuente.</p>

			<p>Desde la &#x00E9;poca del Aceite de Lorenzo, uno de los m&#x00E1;s conocidos casos de familias que determinan un cambio en la investigaci&#x00F3;n y terapias para la enfermedad de su hijo, han sido mucho los ejemplos de c&#x00F3;mo las familias de los pacientes con enfermedades raras y los mismos pacientes son capaces de modificar el curso de la investigaci&#x00F3;n y las posibilidades terap&#x00E9;uticas. No obstante, necesitamos reflexionar sobre si debe ser esa la verdadera funci&#x00F3;n de las familias y asociaciones o si, por otra parte, se trata de una forma de suplir una necesidad no resuelta por los sistemas sanitarios actuales. ¿Es justo que las asociaciones financien la investigaci&#x00F3;n? Estamos asistiendo a una creciente implicaci&#x00F3;n de las asociaciones, muchas veces de forma independiente de su tama&#x00F1;o, que consiguen una gran movilizaci&#x00F3;n social para recaudar fondos y poder as&#x00ED; financiar y fomentar una investigaci&#x00F3;n que resulta insuficiente. Pero la pregunta de muchas de ellas es: ¿d&#x00F3;nde est&#x00E1; el l&#x00ED;mite?, ¿es esa su verdadera responsabilidad?</p>

			<p>Lo que s&#x00ED; es indudable es su necesidad, porque la investigaci&#x00F3;n en posibles terapias es la mayor fuente de esperanza para estas familias. Ahora bien, ¿est&#x00E1;n las asociaciones preparadas para seleccionar qu&#x00E9; tipo de investigaci&#x00F3;n y qu&#x00E9; investigadores son la mejor opci&#x00F3;n?  La realidad es que percibimos cada vez una mayor profesionalizaci&#x00F3;n de las asociaciones de pacientes, de forma que no depende tanto del n&#x00FA;mero de familias afectadas por la enfermedad cuanto de las aptitudes y creencias personales de quienes las configuran y de sus habilidades profesionales utilizadas en pro de la asociaci&#x00F3;n. Los comit&#x00E9;s cient&#x00ED;ficos, que resultan el nexo de uni&#x00F3;n entre familias e investigaci&#x00F3;n, parecen cada vez m&#x00E1;s necesarios si admitimos como adecuada esa funci&#x00F3;n de sost&#x00E9;n de la investigaci&#x00F3;n de las asociaciones. El asesoramiento a las familias, la evaluaci&#x00F3;n del correcto desarrollo de los proyectos, el acompa&#x00F1;amiento en las decisiones… son algunas de las deseadas funciones de los comit&#x00E9;s cient&#x00ED;ficos.</p>
 
			<p>El poder y la voz de los pacientes es cada vez mayor y determinan pol&#x00ED;ticas en apoyo de la investigaci&#x00F3;n y de otros fines vinculados a las necesidades del colectivo (afectados y familias). Considerando el reducido n&#x00FA;mero de pacientes por pa&#x00ED;s de determinadas enfermedades poco frecuentes y el alto n&#x00FA;mero de estas a nivel global, as&#x00ED; como el tiempo necesario para el desarrollo de un proyecto de investigaci&#x00F3;n parece m&#x00E1;s que necesaria la implicaci&#x00F3;n de las familias en la promoci&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n. Est&#x00E1; claro que la investigaci&#x00F3;n es la esperanza para una mejor calidad de vida de los pacientes, y que en las enfermedades m&#x00E1;s discapacitantes el tiempo obra en contra del estudio y del desarrollo de agentes terap&#x00E9;uticos. Es por este motivo por lo que las asociaciones de pacientes en muchos casos son el primer foco para la promoci&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n en enfermedades raras. Conseguir la descripci&#x00F3;n de la historia natural de la patolog&#x00ED;a, el fomento del estudio b&#x00E1;sico de la enfermedad y otras v&#x00ED;as terap&#x00E9;uticas desde las asociaciones puede ser un gran paso para poder conseguir en el futuro financiaci&#x00F3;n p&#x00FA;blica o incluso inversi&#x00F3;n de la industria farmac&#x00E9;utica ante la evidencia de los avances preliminares que se hayan podido conseguir.</p>

			<p>Las asociaciones de pacientes se convierten adem&#x00E1;s en el principal recurso de apoyo para sus propios miembros. El intercambio de experiencias entre pacientes/familias reci&#x00E9;n diagnosticadas y aquellas que podr&#x00ED;amos calificar de veteranas” es de incalculable valor. El apoyo psicol&#x00F3;gico entre iguales facilita la mejor asimilaci&#x00F3;n de las circunstancias vinculadas a la enfermedad, y es una v&#x00ED;a imprescindible para unir fuerzas en pro de la mejor calidad de vida del paciente y de su familia. Dicho trabajo <italic>entre iguales</italic> permite a su vez contemplar los diferentes &#x00E1;ngulos de visi&#x00F3;n para el tratamiento de la enfermedad (educaci&#x00F3;n, recursos terap&#x00E9;uticos, investigaci&#x00F3;n etc.). Las asociaciones de pacientes son un recurso asistencial que los m&#x00E9;dicos, y por extensi&#x00F3;n las instituciones hospitalarias, no deben olvidar y con las cuales es positivo un trabajo colaborativo. Podr&#x00ED;amos considerar que las asociaciones de pacientes, deben ser el “primer medicamento” que deber&#x00ED;a “recetar” el especialista en el caso de aquellas enfermedades que no tienen tratamiento curativo. En muchos casos es la &#x00FA;nica v&#x00ED;a terap&#x00E9;utica, con gran efecto positivo en el paciente y en la familia.</p>

			<p>La situaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica actual de crisis ha despertado en muchos ciudadanos antes ajenos la solidaridad, y en esta coyuntura parece haber una mayor sensibilidad y compromiso social por las enfermedades raras. Las labores de sensibilizaci&#x00F3;n y difusi&#x00F3;n son cada vez m&#x00E1;s facilitadas por el avance de las tecnolog&#x00ED;as de la informaci&#x00F3;n y la comunicaci&#x00F3;n (TIC). Las redes sociales, los medios de comunicaci&#x00F3;n, que ya en el informe de Ba&#x00F1;&#x00F3;n Hern&#x00E1;ndez, Fornieles Alcaraz, Solves Almela y Rius Sanchis (<xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2011</xref>) resultaban m&#x00E1;s sensibles a las noticias sobre enfermedades raras, suponen un escaparate de excepci&#x00F3;n para llegar a m&#x00E1;s y m&#x00E1;s gente. Pero una vez m&#x00E1;s, es dif&#x00ED;cil establecer un l&#x00ED;mite de la exposici&#x00F3;n de personas y familias que facilite la implicaci&#x00F3;n social sin caer en el morbo. Por otro lado, la disponibilidad y la facilidad de acceso a informaci&#x00F3;n relevante para la familia a trav&#x00E9;s de las TIC facilita una necesaria migraci&#x00F3;n de la actividad m&#x00E9;dica a los propios domicilios de los pacientes para estar presentes en su d&#x00ED;a a d&#x00ED;a, como lo est&#x00E1; la enfermedad y las dificultades. Un trabajo a veces invisible que modifica de forma significativa el <italic>empowerment</italic> de las familias y su bienestar en el m&#x00E1;s amplio sentido y que, en muchos casos, es m&#x00E1;s realizado por las asociaciones y poco asumido por las instituciones sanitarias.</p>

			<p>Por suerte, existen cada vez m&#x00E1;s iniciativas sanitarias destinadas a formar y a asesorar al paciente, a la vez que a tratar cualquier duda que le pueda generar inseguridad a &#x00E9;l o a su familia en el transcurso de la enfermedad. Los proyectos vinculados a lo que se viene denominando <italic>eHealth</italic>, se centran en el potencial de las nuevas tecnolog&#x00ED;as y en la recentralizaci&#x00F3;n de las prioridades de la investigaci&#x00F3;n en las verdaderas necesidades de los pacientes. Conjugar estos dos aspectos est&#x00E1; permitiendo el desarrollo de actuaciones con un alto impacto geogr&#x00E1;fico (las redes de comunicaciones no entienden de fronteras), que a su vez generan un efecto psicol&#x00F3;gico y social positivo en el paciente y en su familia. La confianza que inspiran las instituciones sanitarias que avalan muchas de estas iniciativas es el principal elemento que deben considerar los pacientes y sus familias a la hora de participar en las mismas. El consejo m&#x00E9;dico en el uso de las mismas deber&#x00ED;a hacerse y tener el mismo impacto que un f&#x00E1;rmaco en los h&#x00E1;bitos de cuidado que debe incorporar y seguir el paciente.</p>

			<p>Actualmente es m&#x00E1;s que evidente el cambio que se est&#x00E1; dando en la relaci&#x00F3;n m&#x00E9;dico-paciente. Podemos decir que estamos viviendo un cambio en la relaci&#x00F3;n hacia una corresponsabilidad (responsabilidad compartida en la toma de decisiones), un acto m&#x00E9;dico donde tanto el paciente (o sus cuidadores en el caso de menores) como el m&#x00E9;dico deciden qu&#x00E9; es lo mejor para el paciente en un proceso de negociaci&#x00F3;n, de valoraci&#x00F3;n de situaciones sociales, tiempos, costes-beneficios En este cambio de roles los pacientes con enfermedades raras han resultado pioneros para el cambio ya que, en ocasiones, la informaci&#x00F3;n con la que cuenta el m&#x00E9;dico, responsable de conocer las caracter&#x00ED;sticas de cientos de enfermedades, puede ser menor que la que llega a tener el paciente (o el cuidador) que se enfrenta a una sola enfermedad y con un estrecho v&#x00ED;nculo emocional y personal.</p>

			<p>Pero el cambio en esta relaci&#x00F3;n va tambi&#x00E9;n reflej&#x00E1;ndose en la relaci&#x00F3;n del investigador y el paciente. Cada vez m&#x00E1;s las asociaciones de pacientes reclaman una cercan&#x00ED;a de los investigadores, explicaciones comprensibles sobre en qu&#x00E9; se basa su trabajo, y de forma rec&#x00ED;proca una implicaci&#x00F3;n formal en el reto de facilitar, en un momento de crisis econ&#x00F3;mica como el que vivimos, la continuidad de la l&#x00ED;nea de investigaci&#x00F3;n mediante el soporte econ&#x00F3;mico. La presencia de los investigadores en jornadas organizadas por las propias familias y por las asociaciones permite esa cercan&#x00ED;a que las familias y los pacientes necesitan, y suponen el recuerdo del fin &#x00FA;ltimo por el que trabajan los propios investigadores: mejorar el futuro y la calidad de vida de los pacientes. Los pacientes tienen mucho que decir en sus prioridades en investigaci&#x00F3;n.</p>

			<p>Como conclusi&#x00F3;n, podemos decir que estamos asistiendo a grandes e importantes cambios en cuanto a la situaci&#x00F3;n de las enfermedades raras en todos los &#x00E1;mbitos. Prueba de ello es el crecimiento de su peso en las pol&#x00ED;ticas nacionales e internacionales, el cambio de rol de los pacientes, m&#x00E9;dicos e investigadores y de sus relaciones rec&#x00ED;procas, la creciente sensibilizaci&#x00F3;n e implicaci&#x00F3;n social, las mayores oportunidades por el momento tecnol&#x00F3;gico que vivimos Sin duda, muchos elementos que est&#x00E1;n evolucionando y creciendo pero que nos dejan a su vez muchas preguntas: ¿est&#x00E1;n los pacientes y las asociaciones asumiendo roles que deber&#x00ED;an asumir las instituciones p&#x00FA;blicas?, ¿est&#x00E1;n los pacientes y las asociaciones someti&#x00E9;ndose a una exposici&#x00F3;n que no es conveniente? Y, por &#x00FA;ltimo y m&#x00E1;s importante, ¿ser&#x00E1;n estos cambios suficientes para determinar un verdadero punto de inflexi&#x00F3;n en la evoluci&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n y los avances en enfermedades raras?</p>
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			<title>AGRADECIMIENTOS</title>

				<p>La valiosa colaboraci&#x00F3;n de Begonya Nafr&#x00ED;a, del Hospital Sant Joan de D&#x00E9;u, y de Jordi Cruz, de MPS-Fabry Espa&#x00F1;a, ha sido decisiva para la realizaci&#x00F3;n de este art&#x00ED;culo.</p>
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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
				
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