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				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
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			<issn pub-type="ppub">0210-1963</issn>
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				<subject>EL FUTURO DE LA BIO&#x00C9;TICA / THE FUTURE OF BIOETHICS</subject>
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				<article-title>El futuro de la bio&#x00E9;tica</article-title>
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					<trans-title>The future of Bioethics</trans-title>
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				<alt-title alt-title-type="running-head">El futuro de la bio&#x00E9;tica</alt-title>
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#x00F3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
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			<p>Como es sabido, la bio&#x00E9;tica se ha desarrollado a partir de la antiqu&#x00ED;sima tradici&#x00F3;n de la deontolog&#x00ED;a m&#x00E9;dica y, por otro lado, de la &#x00E9;tica ambiental. Se consolid&#x00F3; y creci&#x00F3; como disciplina aut&#x00F3;noma desde los a&#x00F1;os setenta del siglo pasado. Son referencias se&#x00F1;eras al respecto el art&#x00ED;culo de Fritz Jahr (<xref ref-type="bibr" rid="CIT02">1927</xref>) titulado <italic>Bio-&#x00C9;tica. Un an&#x00E1;lisis de la relaci&#x00F3;n &#x00E9;tica de los seres humanos con los animales y las plantas</italic>, el C&#x00F3;digo de N&#x00FC;remberg (1948), el libro sobre &#x00E9;tica ecol&#x00F3;gica de Aldo Leopold (<xref ref-type="bibr" rid="CIT03">1949</xref>), la Declaraci&#x00F3;n de Helsinki (1964), el libro de Van Rensselaer Potter titulado <italic>Bio&#x00E9;tica: puente hacia el futuro</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="CIT04">1971</xref>), la fundaci&#x00F3;n del Hasting Center (1969) y del Kennedy Institute of Ethics (1971), as&#x00ED; como el Informe Belmont (1978) del cual deriv&#x00F3; el cl&#x00E1;sico de Tom Beauchamp y James Childress (<xref ref-type="bibr" rid="CIT01">1979</xref>) titulado <italic>Principios de &#x00E9;tica biom&#x00E9;dica</italic>. En nuestro &#x00E1;mbito se ha ido consolidando la bio&#x00E9;tica, desde los ochenta, gracias a la labor de pioneros como Javier Gafo, Francesc Abel, Diego Gracia o Gonzalo Herranz y sus respectivas instituciones.</p>

			<p>A partir de ah&#x00ED;, durante las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas del siglo pasado, la bio&#x00E9;tica se extendi&#x00F3; de modo espectacular, impulsada por algunos debates ya cl&#x00E1;sicos, como los que tienen que ver con el principio y el final de la vida humana, con la enfermedad y las relaciones m&#x00E9;dico-paciente, con la investigaci&#x00F3;n biom&#x00E9;dica y con las cuestiones ecol&#x00F3;gicas. Actualmente se publican miles de t&#x00ED;tulos sobre bio&#x00E9;tica cada a&#x00F1;o. Algunos debates cl&#x00E1;sicos parecen estancados en una formulaci&#x00F3;n dilem&#x00E1;tica y, al mismo tiempo, han ido apareciendo otros debates motivados por el desarrollo tecnocient&#x00ED;fico en &#x00E1;reas como las biotecnolog&#x00ED;as y las neurociencias.</p>

			<p>En este n&#x00FA;mero especial de la revista <italic>Arbor</italic>, dedicado a la bio&#x00E9;tica, hemos pretendido acercar al lector al estatuto epist&#x00E9;mico de la bio&#x00E9;tica y a sus debates actuales pero, sobre todo, hemos querido poner sobre la mesa algunas ideas para la construcci&#x00F3;n del futuro de la bio&#x00E9;tica. Respecto de los debates cl&#x00E1;sicos, se trata principalmente de romper el planteamiento dilem&#x00E1;tico con propuestas constructivas. En el caso de los nuevos debates, hay un trabajo de intelecci&#x00F3;n y planteamiento de los mismos, seguido de propuestas creativas. Mediante las mismas, se busca que los nuevos debates eviten la fase de estancamiento por la que han pasado los m&#x00E1;s cl&#x00E1;sicos. En suma, los problemas bio&#x00E9;ticos se presentan aqu&#x00ED; m&#x00E1;s como retos a la creatividad humana que como simples ejercicios de elecci&#x00F3;n entre alternativas cerradas.</p>

			<p>El primer art&#x00ED;culo se debe a Evandro Agazzi. Estudia en estas p&#x00E1;ginas <italic>El estatuto epistemol&#x00F3;gico de la bio&#x00E9;tica</italic>. Su tesis es que “la bio&#x00E9;tica no se presenta como una ciencia bien delimitada, sino m&#x00E1;s bien como un &#x00E1;mbito de cuestiones y problemas que se ha ido ampliando a partir de los a&#x00F1;os 70”. La bio&#x00E9;tica incorpora, seg&#x00FA;n el autor, un estatuto epistemol&#x00F3;gico propio, “que consiste en la adopci&#x00F3;n del m&#x00E9;todo interdisciplinar desde un enfoque sist&#x00E9;mico y con capacidad de tomar en cuenta los fen&#x00F3;menos de la complejidad”.</p>

			<p>A continuaci&#x00F3;n Roberto Andorno explora el concepto de <italic>dignidad</italic>, que es pieza clave en la construcci&#x00F3;n de la bio&#x00E9;tica y del bioderecho. Distingue en su texto los dos papeles que la noci&#x00F3;n de dignidad humana desempe&#x00F1;a en bio&#x00E9;tica: “uno, como principio de orden jur&#x00ED;dico-pol&#x00ED;tico, y otro, como est&#x00E1;ndar moral del trato debido al paciente”. En este segundo sentido, el concepto de dignidad capta la exigencia moral de tratar siempre al paciente como persona, “es decir, con el mayor cuidado y respeto”.</p>

			<p>A partir de aqu&#x00ED;, el resto de los art&#x00ED;culos entran ya en los debates concretos que ocupan actualmente a la bio&#x00E9;tica. Francisco J. Ayala aborda, desde el punto de vista cient&#x00ED;fico y &#x00E9;tico, la cuesti&#x00F3;n de la clonaci&#x00F3;n humana, as&#x00ED; como las nuevas formas de eugenesia que se plantean en el presente y que se apoyan en las biotecnolog&#x00ED;as. Seg&#x00FA;n Ayala, “los avances en gen&#x00E9;tica, biolog&#x00ED;a molecular y biomedicina han hecho posible manipular, r&#x00E1;pida y efectivamente, la constituci&#x00F3;n gen&#x00E9;tica de la humanidad”. Ante estas nuevas posibilidades, se ha sugerido incluso la conveniencia de clonar individuos especialmente capaces. Pero, en opini&#x00F3;n del autor, “tales propuestas ut&#x00F3;picas son sumamente desafortunadas”.</p>

			<p>Las neurociencias tambi&#x00E9;n han contribuido en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os a abrir nuevos debates bio&#x00E9;ticos. Este campo de cuestiones ha sido explorado por Adela Cortina y Jes&#x00FA;s Conill. Sobre la base del desarrollo explosivo que han conocido las neurociencias en las dos &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, ha llegado a generarse incluso una nueva disciplina conocida como <italic>neuro&#x00E9;tica</italic>. La neuro&#x00E9;tica, “como &#x00E9;tica aplicada -exponen los autores-, aborda cuestiones cercanas a la bio&#x00E9;tica. Como neuro&#x00E9;tica aut&#x00F3;noma, se enfrenta a problemas cl&#x00E1;sicos de la filosof&#x00ED;a desde una perspectiva neurocient&#x00ED;fica”. Aunque la mayor parte de los neuro&#x00E9;ticos dice inscribirse en posiciones naturalistas, realmente proceden, seg&#x00FA;n Cortina y Conill, de forma no-naturalista.</p>

			<p>Si la irrupci&#x00F3;n de las neurociencias en el campo de la &#x00E9;tica es un fen&#x00F3;meno que ha cobrado fuerza recientemente, la reflexi&#x00F3;n &#x00E9;tica sobre la enfermedad terminal y la muerte es uno de los temas bio&#x00E9;ticos m&#x00E1;s cl&#x00E1;sicos y estudiados. Con frecuencia se nos pone ante la necesidad de elegir entre el sufrimiento del paciente terminal o la aceptaci&#x00F3;n de la eutanasia. El desarrollo de los cuidados paliativos, como una estrategia de cuidado integral a la persona enferma, parece la m&#x00E1;s prometedora de las propuestas para superar tan ingrato dilema. Victoria Espinar Cid transmite en su art&#x00ED;culo la experiencia reflexiva obtenida tras a&#x00F1;os a pie de obra en la labor de atenci&#x00F3;n a los enfermos terminales. Recuerda que “el alivio del sufrimiento en el periodo final de la vida, reconocido en los &#x00FA;ltimos a&#x00F1;os como un derecho universal del ser humano, es una de las misiones de la medicina”. En los cuidados paliativos la “filosof&#x00ED;a humanista debe ir complementada con los avances cient&#x00ED;ficos que la medicina ha experimentado en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas”.</p>

			<p>Entre los avances cient&#x00ED;ficos que m&#x00E1;s literatura bio&#x00E9;tica han generado se encuentran, sin duda, los que ha producido la investigaci&#x00F3;n con c&#x00E9;lulas troncales. Con ella, la medicina regenerativa ha visto abrirse todo un mundo de promesas. Sin embargo, desde el punto de vista &#x00E9;tico y t&#x00E9;cnico resulta crucial el origen de estas c&#x00E9;lulas troncales. Pueden ser obtenidas mediante la destrucci&#x00F3;n de embriones humanos o bien a partir de algunos tejidos del organismo adulto. Los &#x00FA;ltimos avances en este terreno se&#x00F1;alan que las c&#x00E9;lulas diferenciadas de origen som&#x00E1;tico no embrionario pueden ser reprogramadas <italic>in vitro</italic>, e incluso <italic>in vivo</italic>, para que recobren su pluripotencialidad, lo cual representa un evidente progreso biom&#x00E9;dico y &#x00E9;tico. Natalia L&#x00F3;pez Moratalla presenta en su art&#x00ED;culo el estado de la investigaci&#x00F3;n, as&#x00ED; como las implicaciones bio&#x00E9;ticas de la misma, con especial atenci&#x00F3;n a los hallazgos del premio Nobel japon&#x00E9;s Shinya Yamanaka y su equipo. Todo ello revela, seg&#x00FA;n la autora, “la importancia de la motivaci&#x00F3;n &#x00E9;tica para encontrar un punto de partida no destructivo que marca la racionalidad del camino”.</p>

			<p>El texto de Alfredo Marcos reflexiona sobre el t&#x00ED;tulo y el planteamiento general del presente volumen, en el cual se conectan de un modo especial las nociones de bio&#x00E9;tica y de futuro. “Para pensar el futuro de la bio&#x00E9;tica lo primero que tenemos que pensar es la propia noci&#x00F3;n de futuro”. El art&#x00ED;culo somete a cr&#x00ED;tica “la idea de un futuro que est&#x00E9; ya de alg&#x00FA;n modo presente y a la vista”. A cambio propone “pensar el futuro como tarea, como agenda”. As&#x00ED; las cosas, “resulta in&#x00FA;til tratar de vislumbrar o adivinar el futuro de la bio&#x00E9;tica y, en cambio, es preciso proponernos como tarea la creaci&#x00F3;n de la bio&#x00E9;tica futura. La funci&#x00F3;n principal de la bio&#x00E9;tica no ser&#x00E1; ya la de deliberar y elegir entre las opciones que se nos presentan, sino la de crear nuevos cursos de acci&#x00F3;n que protejan y favorezcan mejor la vida en general y la vida humana en particular”.</p>

			<p>El art&#x00ED;culo de Elena Postigo aborda la muy actual cuesti&#x00F3;n del <italic>transhumanismo</italic> y lo hace desde la perspectiva del concepto de naturaleza humana. Para ello analiza los cambios producidos en el concepto de naturaleza humana a lo largo de la historia y pasa, a continuaci&#x00F3;n, a reflexionar sobre las intervenciones t&#x00E9;cnicas propuestas por el transhumanismo. Concluye que la naturaleza humana, entendida como una “naturaleza l&#x00ED;quida”, permanentemente en cambio, “plantea numerosos problemas, no solo de &#x00ED;ndole &#x00E9;tica o biom&#x00E9;dica sino sobre todo de car&#x00E1;cter antropol&#x00F3;gico y metaf&#x00ED;sico, en el modo de entender al hombre, y condiciona toda valoraci&#x00F3;n bio&#x00E9;tica acerca de las intervenciones que supuestamente <italic>mejoran</italic> la humanidad”.</p>

			<p>Uno de los problemas m&#x00E1;s cl&#x00E1;sicos de la bio&#x00E9;tica, en cuanto a la protecci&#x00F3;n de la vida humana, se sit&#x00FA;a precisamente en los albores de la misma, en los momentos primeros del desarrollo de todo ser humano. Ignacio S&#x00E1;nchez C&#x00E1;mara analiza, desde una perspectiva biojur&#x00ED;dica, la cuesti&#x00F3;n de la (des)protecci&#x00F3;n de la vida prenatal. “La soluci&#x00F3;n de los problemas biojur&#x00ED;dicos -afirma- depende fundamentalmente de la concepci&#x00F3;n del derecho y de la valoraci&#x00F3;n de la vida humana de la que se disponga”. El autor entiende que “para alcanzar la defensa jur&#x00ED;dica de la vida es preciso antes lograr que constituya una exigencia de la opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica. Se trata, por lo tanto, de una cuesti&#x00F3;n educativa”.</p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, el art&#x00ED;culo de Luca Valera se adentra en el tema de la ecolog&#x00ED;a humana. Si hasta hace pocos a&#x00F1;os la bio&#x00E9;tica se centraba preferentemente en su cara biom&#x00E9;dica, actualmente concede cada vez m&#x00E1;s atenci&#x00F3;n al conjunto de las cuestiones ambientales. “Ya no es posible interpretar la naturaleza humana a partir de una reflexi&#x00F3;n sobre el hombre como un ser aislado de su ambiente”, se&#x00F1;ala el autor, quien aborda la cuesti&#x00F3;n ecol&#x00F3;gica como un tema eminentemente antropol&#x00F3;gico. “Se hace as&#x00ED; posible replantear el tema ecol&#x00F3;gico actual como una crisis predominantemente antropol&#x00F3;gica”.</p>

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			<title>BIBLIOGRAF&#x00CD;A</title>
			
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