<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD with OASIS Tables with MathML3 v1.1 20151215//EN" "JATS-journalpublishing-oasis-article1-mathml3.dtd">
<article article-type="article-commentary" dtd-version="1.1" xml:lang="es" xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0/" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">ARBOR</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Arbor</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn publication-format="print">0210-1963</issn>
			<issn publication-format="electronic">1988-303X</issn>
			<issn-l>0210-1963</issn-l>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#xed;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2022.803-804010</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2022.803-804010</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Art&#xed;culos</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Debate sobre <italic>construir y habitar</italic>. <italic>&#xc9;tica para la ciudad</italic> de Richard Sennett</article-title>
			</title-group>
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>30</day>
				<month>03</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<pub-date pub-type="collection">
				<month>06</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<volume>198</volume>
			<issue>803-804</issue>
			<elocation-id>a643</elocation-id>
			<permissions>
				<copyright-statement>&#xa9; 2022 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2022</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">
					<license-p>Este es un art&#xed;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#xe9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#xf3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<self-uri xlink:href="http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/view/XXXX/XXXX"/>
			<counts>
				<fig-count count="0"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="0"/>
				<page-count count="15"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p> La elecci&#xf3;n del libro <italic>Construir y habitar. &#xc9;tica para la ciudad</italic> de Richard Sennett como objeto en torno al que debatir y conversar sobre los procesos de construcci&#xf3;n de las ciudades se debe, principalmente, a que este libro piensa esos procesos en el encuentro de lo social, lo t&#xe9;cnico y lo pol&#xed;tico. Este texto que cierra la trilog&#xed;a iniciada con <italic>El artesano</italic> (2009) y <italic>Juntos. Rituales, placeres y pol&#xed;tica de cooperaci&#xf3;n</italic> (2009), posee la virtud de aunar la visi&#xf3;n t&#xe9;cnica y human&#xed;stica de la ciudad.</p>
		<p>Las personas invitadas a debatir son: Enrique Cano Su&#xf1;&#xe9;n, Ingeniero industrial, Arquitecto y subdirector de Infraestructuras de la Escuela de Ingenier&#xed;a y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza. Manuel Delgado, Catedr&#xe1;tico de Antropolog&#xed;a social de la Universidad de Barcelona y miembro del Observatorio de Antropolog&#xed;a del Conflicto Urbano. Silvia Gim&#xe9;nez, profesora de Sociolog&#xed;a de la Universidad Rey Juan Carlos y directora del Observatorio para el An&#xe1;lisis y Visibilidad de la Exclusi&#xf3;n Social. Mar&#xed;a Pura Moreno, Arquitecta y Soci&#xf3;loga, Profesora Asociada de Proyectos Arquitect&#xf3;nicos de la Universidad Polit&#xe9;cnica de Cartagena.</p>
		<p>A todos ellos se les pidi&#xf3; un texto que contuviera una valoraci&#xf3;n cr&#xed;tica y personal sobre los puntos fuertes y d&#xe9;biles del libro de Richard Sennett. Los textos circularon entre los participantes y fueron el punto de partida de las cuestiones que articularon la conversaci&#xf3;n que tuvo lugar el 2 de julio de 2022. </p>
		<p>A continuaci&#xf3;n, se reproducen los textos y se transcribe el debate que fue moderado por Julia Urabayen, una de las coordinadoras del monogr&#xe1;fico<xref ref-type="fn" rid="fn1">
				<sup>1</sup>
			</xref>.</p>
		<sec id="sec1">
			<title>Enrique Cano Su&#xf1;&#xe9;n</title>
			<p>La influencia de Sennett ha sido especialmente relevante en las escuelas t&#xe9;cnicas de arquitectura, en las que propuestas &#xe9;ticas y sociales que contraponen el modelo de pensamiento del artesano frente al ingeniero, y la ciudad medieval y griega recorrida al modo <italic>fl&#xe2;neur</italic>, son convenientemente (re)apropiadas para justificar metodolog&#xed;as que se basan en la opini&#xf3;n, y que, por lo tanto, no necesitan ser probadas.</p>
			<p>Sennett es un a-t&#xe9;cnico<xref ref-type="fn" rid="fn2">
					<sup>2</sup>
				</xref> idealista que 1) habla de t&#xe9;cnica, movimientos, flujos, ciber-espacio, realimentaci&#xf3;n, sistemas abiertos o cerrados, sin profundizar en qu&#xe9; es la t&#xe9;cnica, la biolog&#xed;a, la ingenier&#xed;a, la inform&#xe1;tica o los sistemas termodin&#xe1;micos (abierto o cerrado) y 2) ha propuesto una teor&#xed;a universal sobre ciudades inteligentes, inteligencia artificial y <italic>smarts cities</italic>, tomando como ejemplos Songdo y M&#xe1;sdar, guetos extremos de especulaci&#xf3;n financiera. </p>
			<p>Por ello su propuesta no solo es ignorada en los habitares donde se proyecta con sistemas autom&#xe1;ticos y m&#xe1;quinas no triviales, en los que se dise&#xf1;an dispositivos de transformaci&#xf3;n de energ&#xed;a sino que es irrelevante tambi&#xe9;n para los que se apropian de estos flujos generados mediante controles y resistencias: el capital, la pol&#xed;tica, la burocracia. Estos son los agentes y l&#xf3;gicas que conforman la ciudad, y que Sennett omite interesadamente para plantearnos el modelo que, seg&#xfa;n &#xe9;l, nos conviene &#xe9;ticamente: imponernos resistencias artificiales que permiten conservar el <italic>statu quo</italic> de los privilegios, para que seamos m&#xe1;s conscientes y podamos experimentar la ciudad al modo en el que un carpintero -feliz-, <italic>sent&#xed;a</italic> la materia. </p>
			<p>Tener el tiempo necesario para experimentar la ciudad es una posibilidad compleja nacida del exceso, del derroche de energ&#xed;a. Sin duda la ciudad es un dispositivo -y Sennett lo obvia- capaz de capturar, de procesar y transformar inmensas cantidades de energ&#xed;a para hacer la vida m&#xe1;s c&#xf3;moda a sus habitantes. Es decir, a diferencia de lo planteado en su trilog&#xed;a, la t&#xe9;cnica no es una herramienta que se nos da <italic>ex machine</italic> por un nuevo Prometeo que desata consecuencias pandoristas que hay que combatir, sino la manera en la que los humanos nos adaptamos y relacionamos con el medio. En este sentido, la ciudad inteligente es una continuaci&#xf3;n de c&#xf3;mo los seres biol&#xf3;gicos utilizamos sensores que nos informan de determinadas variaciones en el entorno a las que reaccionamos para obtener las calor&#xed;as que podemos procesar para seguir vivos. Los humanos t&#xe9;cnico-industriales actuales hemos sido capaces de transformar para nosotros exo-energ&#xed;a con la que estamos modificando el entorno para adaptarlo a nosotros. Es decir, hemos aprendido a minimizar la resistencia f&#xed;sica a nuestras acciones La ciudad es parte fundamental en este proceso.</p>
			<p>En conclusi&#xf3;n, el aumento de esta capacidad nos proporciona bienestar y esto se desarrollar&#xe1; independientemente de toda &#xe9;tica del dise&#xf1;o urbano y arquitect&#xf3;nico. Todos los edificios y ciudades se sensorizar&#xe1;n, monitorizar&#xe1;n y automatizar&#xe1;n porque permiten optimizar significativamente dicha capacidad<xref ref-type="fn" rid="fn3">
					<sup>3</sup>
				</xref>. </p>
			<p>&#xa1;Pero disfrutemos del exceso generado y debatamos sobre ello&#x2026; con vino a ser posible!</p>
		</sec>
		<sec id="sec2">
			<title>Manuel Delgado</title>
			<p>&#xbf;Es posible dise&#xf1;ar ciudades dignas bajo esa m&#xe1;quina del capitalismo que las destruye y entristece? Richard Sennett considera que s&#xed;, que es posible construir y habitar ciudades que, a pesar de la depredaci&#xf3;n mercantil de que son v&#xed;ctimas, pueden existir acordes con el idealismo universalista kantiano. Esa es la tesis central de <italic>Habitar y construir</italic>.</p>
			<p>Richard Sennett fue un soci&#xf3;logo que en los a&#xf1;os 70 puso su erudici&#xf3;n en al servicio de una genial etiolog&#xed;a de la modernidad urbana. Hoy es una estrella del <italic>show business</italic> intelectual. Las instituciones que lo convocan suelen sacarle a pasear para que contemple sus logros en materia urbana y algunas lo premian o lo incorporan como asesor, consultor, colaborador o cualquier otro t&#xed;tulo que avalen su papel como justificador. En este libro vuelve a desplegar su conocimiento -hecho de lecturas y de experiencias casi siempre de o&#xed;das o de paso- para argumentar a favor de un urbanismo audaz, al tiempo que socialmente sensible, pero que no estorbe los procesos de apropiaci&#xf3;n capitalista de las ciudades. Es m&#xe1;s, contribuye al objetivo de hacer estas din&#xe1;micas m&#xe1;s sostenibles y soportables, menos atroces, reclamando una participaci&#xf3;n de los urbanizados en las pol&#xed;ticas urban&#xed;sticas que convierta a sus v&#xed;ctimas en c&#xf3;mplices.</p>
			<p>El libro prueba la actualidad de un viejo contencioso inherente a la historia misma de la ciudad moderna: el que opone el conjunto de maneras de vivir en espacios urbanizados -la cultura urbana propiamente dicha- a la estructuraci&#xf3;n de las territorialidades urbanas, es decir, la cultura urban&#xed;stica. En la pr&#xe1;ctica y hasta ahora el urbanismo se ha configurado casi siempre como una colosal m&#xe1;quina de guerra contra lo urbano. Sennett revoca ese antagonismo y propone una conciliaci&#xf3;n entre estos dos polos. Parece convencido de que la aplicaci&#xf3;n de criterios ordenadores claros y pertinentes es capaz de resolver o al menos aliviar problemas sociales profundos, no por la v&#xed;a de un cambio en estructuras brutalmente asim&#xe9;tricas, sino por el de una redefinici&#xf3;n de los lugares y de su organizaci&#xf3;n. Al servicio de ese presupuesto reclama dotar al urbanismo de un contenido &#xe9;tico que le confiriera un sentido no meramente tecnocr&#xe1;tico, sino tambi&#xe9;n moral. Ha ca&#xed;do v&#xed;ctima de lo que Henri Lefebvre -ese autor que Sennett ignora- presentaba como &#xab;la ilusi&#xf3;n urban&#xed;stica&#xbb;, la enso&#xf1;aci&#xf3;n que afecta a los planificadores de que pueden escapar de las gravitaciones que someten el espacio a las relaciones de producci&#xf3;n capitalista, o reconducirlas. No reconocen o no quieren reconocer que obedecen &#xf3;rdenes. Buena fe no les falta, pero esa buena conciencia agrava a&#xfa;n m&#xe1;s su responsabilidad. </p>
			<p>Todo este libro es una interpelaci&#xf3;n conjunta a Lewis Mumford y a Jane Jacobs. Sennett toma partido por la izquierda liberal y posibilista de Mumford y evoca el tiempo pasado en que simpatiz&#xf3; con Jacobs y su denuncia intempestiva de los desmanes del urbanismo, que defin&#xed;a como esa pseudociencia hecha de una pl&#xe9;tora de sutiles y complicados dogmas levantada sobre unos cimientos idiotas. En <italic>Habitar y construir</italic> Sennett proclama satisfecho haberse liberado de la sombra de Jane Jacobs, esa sombra que todav&#xed;a contin&#xfa;a ilumin&#xe1;ndonos a algunos. </p>
		</sec>
		<sec id="sec3">
			<title>Silvia Gim&#xe9;nez Rodr&#xed;guez</title>
			<p>Richard Sennett en <italic>Construir y Habitar: &#xc9;tica para la ciudad</italic>, obra publicada en 2019 en espa&#xf1;ol por Anagrama, en algo m&#xe1;s de 400 p&#xe1;ginas, con 300 citas de cl&#xe1;sicos de la sociolog&#xed;a, la filosof&#xed;a y el urbanismo, nos presenta una explosi&#xf3;n de sociolog&#xed;a fundamentada, con evocaci&#xf3;n de la &#xe9;tica para la armon&#xed;a y el equilibrio. Las cincuenta y nueve ilustraciones hacen al lector saltar del viaje imaginario, a trav&#xe9;s de las experiencias narradas con envolvente literatura, a la concreci&#xf3;n realista desde su pragmatismo de escuela caracter&#xed;stico: la teor&#xed;a se extrae de la pr&#xe1;ctica para volver a la teor&#xed;a. Danza en la que se observa transcurre la obra para explicar el objeto seg&#xfa;n los efectos que produce.</p>
			<p>De esta manera el autor nos invita a viajar por la historia de los territorios y los espacios, as&#xed; como por las profundidades de un concepto de ciudad dividido: entre lo artificial y lo natural; entre lo planificado y lo improvisado; lo est&#xe1;tico y lo din&#xe1;mico; entre el orden estructurado del que construye y el desorden controlado del que habita; entre el cuerpo que contiene y el alma que fluye, en definitiva, entre la <italic>ville</italic> y la <italic>cit&#xe9;</italic>. Este proceso se enriquece con multitud de ejemplos y reflexiones experienciales del propio autor, que desde su pragmatismo inherente dedica a dar sentido sociol&#xf3;gico a la experiencia concreta, desde un lenguaje accesible.</p>
			<p>El concepto abierto-cerrado est&#xe1; muy presente en toda la obra, aplicado a los sistemas, a las formas de pensamiento, a la construcci&#xf3;n de las ciudades e incluso a la misma ciencia, que en ocasiones se cierra en ver solo un camino, descartando de antemano otras posibilidades fundamentadas a tener en cuenta. El autor aboga como C. Wright Mills en su libro <italic>La Imaginaci&#xf3;n sociol&#xf3;gica</italic> (1959) por la apertura creativa como soluci&#xf3;n a los problemas sociales.</p>
			<p>Sennett apuesta por la integraci&#xf3;n de la <italic>ville</italic> y la <italic>cit&#xe9;</italic> desde el paradigma de la ciudad abierta acogedora y diversa, frente a la ciudad de l&#xf3;gica racional cerrada (jaula de cristal weberiana) canalizadora de indiferencia, que evoca al producto macdonalizado de sociedad (George Ritzer), que encuentra su motor en la manipulaci&#xf3;n sutil hacia un destino de control social. Para que exista una armon&#xed;a o equilibrio, propone un dise&#xf1;o de ciudad ordenado a la vez que flexible, tolerante y acorde a la idiosincrasia de la ciudadan&#xed;a que la habita, la disfruta y la vive. Ello solo ser&#xed;a posible desde una &#xe9;tica de la responsabilidad, del pensar abierto y compartido del urbanista al urbanita y viceversa. Lo plantea desde un di&#xe1;logo centrado en la empat&#xed;a del construir orientado por la conducta del habitar (Weber), donde cooperar no necesariamente es consensuar, pero s&#xed; escuchar; desde una &#xe9;tica del cosmopolitismo comprometido que considera alejado de Kant.</p>
			<p>A modo de conclusi&#xf3;n comparto con Sennett la idea de que independientemente de la intenci&#xf3;n de su creador, el lugar puede cobrar vida propia y que las formas adquieren con el tiempo la capacidad de autogestionarse, sin estar plenamente determinadas de antemano. Algo que confunde al lector a lo largo del texto, pues pareciera desprenderse un determinismo continuado que adjudicara toda la responsabilidad al urbanista. </p>
			<p>Se trata de un ensayo profundo y anal&#xed;tico que exceder&#xed;a las expectativas que marca el t&#xed;tulo, al transcender sus reflexiones a la sociedad en su conjunto, que se construye y habita: apostando hacia una &#xe9;tica comprometida para la vida en sociedades abiertas y diversas.</p>
		</sec>
		<sec id="sec4">
			<title>Mar&#xed;a Pura Moreno Moreno</title>
			<p>La dualidad entre las acciones <italic>Construir y Habitar</italic> permite a Richard Sennett exponer el marco referencial sobre el que versar&#xe1;n cuestiones planteadas en torno a la idea de ciudad. Unas cuestiones sintetizadas bajo el interrogante sobre si la &#xe9;tica -quiz&#xe1;s cabr&#xed;a a&#xf1;adir si perspectivas como la de g&#xe9;nero o el rechazo al edanismo y la aporofobia- pueden determinar el dise&#xf1;o de la ciudad. O sobre si la forma de la <italic>ville -</italic>m&#xe1;s o menos planificada- puede movilizar esa <italic>cit&#xe9;</italic> cohesionada, justa y habitable que propone. Ante semejante disyuntiva, y aludiendo a la met&#xe1;fora del <italic>Angelus Novus</italic> de Paul Klee, detecta errores del pasado apostando por una simbiosis de lo social y lo f&#xed;sico en infraestructuras urbanas flexibles y adaptables -cuya materialidad no concreta- a los sucesivos contextos temporales. </p>
			<p>El an&#xe1;lisis de las propuestas de la gran generaci&#xf3;n de urbanistas -Haussmann como el propiciador de movilidad y de espacio frente a lugar, Cerd&#xe1; como idealista precursor de un tejido urbano homog&#xe9;neo, o F. L. Olmsted como impulsor de una &#xe9;tica eco-social que implica a la naturaleza como foco de atracci&#xf3;n de la diversidad- precede a la exposici&#xf3;n de las connotaciones sociales de ciertas formas de habitar analizadas en enclaves demasiado heterog&#xe9;neos en su escala como Googleplex, Songdo, Nueva Shangh&#xe1;i, Plaza Nehru de Delhi o Medell&#xed;n. </p>
			<p>Dicha amalgama de referentes se involucra con su excesiva devoci&#xf3;n por los planteamientos de Jane Jacobs cuestionados a medida que, como observador cosmopolita, globaliza su foco de an&#xe1;lisis percat&#xe1;ndose de la incompatibilidad entre un crecimiento urbano acelerado, que no cuestiona, y las actuaciones lentas sugeridas por comunidades singulares. </p>
			<p>Su intencionalidad la demuestra en la defensa de una <italic>ville</italic> abierta y productora de sociabilidades que eviten el excesivo aislamiento tecnol&#xf3;gico contempor&#xe1;neo. La exposici&#xf3;n de amenazas tales como cambio clim&#xe1;tico y escasez de agua -a mi juicio y por su importancia actual demasiado diluidas en el texto- le dirigen hacia conceptos biol&#xf3;gicos como mitigaci&#xf3;n y adaptaci&#xf3;n que esquiven el ordenado control y superen lo excesivamente planificado en pro de un mejor habitar colectivo. </p>
			<p>Las soluciones apuntadas como la porosidad en las membranas, las infraestructuras generadoras de sincron&#xed;a frente a secuencialidad, los signos de puntuaci&#xf3;n en el espacio, o la reivindicaci&#xf3;n por lo incompleto e inacabado quedan &#xfa;nicamente esbozadas te&#xf3;ricamente. Su concreci&#xf3;n material aparece con la aportaci&#xf3;n del co-autor de su siguiente libro, <italic>Dise&#xf1;ar el desorden</italic>, el arquitecto Pablo Sendra. En definitiva, el texto es un manantial de referencias f&#xed;sicas y sociales que delata el distanciamiento respecto a sus inicios de idealista en los que contemplaba la ciudad como el resultado de la acumulaci&#xf3;n, la experiencia y el uso -Bernard Rudofsky, Gordon Cullen, Jane Jacobs-. </p>
			<p>Aquella idea de ciudad estratificada en capas temporales se adivina ahora m&#xe1;s como un palimpsesto, borrado y reescrito, al que incorpora cr&#xed;ticas como la falta de riesgo planificador o la obsolescencia de lo paulatino frente a una irreversible aceleraci&#xf3;n. Su confesi&#xf3;n respecto a la dificultad de destilar lo eterno a partir de lo transitorio se revela tambi&#xe9;n en la disimilitud de los enclaves se&#xf1;alados con el t&#xe9;rmino ciudad. Una palabra que en el fondo no deja de ser una convenci&#xf3;n ling&#xfc;&#xed;stica para denominar una gran multiplicidad de realidades.</p>
		</sec>
		<sec id="sec5">
			<title>Debate</title>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Buenas tardes a todos y todas. Me gustar&#xed;a agradeceros especialmente que hay&#xe1;is aceptado participar en este debate. Si os parece bien, podr&#xed;amos empezar el debate abordando la pregunta por el sentido de una serie de binomios que aparecen a lo largo de la obra de Sennett. Por supuesto no es necesario que se contemplen todos, sino &#xfa;nicamente aquellos que las personas que van a intervenir consideren m&#xe1;s relevantes desde o para sus disciplinas. Al hacerlo conviene que se atienda a la pertinencia de esas distinciones, as&#xed; como a su posible o imposible conciliaci&#xf3;n.</p>
			<p>
				<bold>Mar&#xed;a Pura Moreno</bold>: Muchas gracias, Julia. La arquitectura -y desde luego, por extensi&#xf3;n, la ciudad- es una s&#xed;ntesis de infraestructura geogr&#xe1;fica, infraestructura econ&#xf3;mica y s&#xfa;per-estructura ideol&#xf3;gica. El t&#xe9;rmino ciudad es casi una entelequia, una quimera, por lo que tiene de ambig&#xfc;edad, contradicci&#xf3;n y complejidad. </p>
			<p>Sennett, en su obra, aborda la dualidad entre la <italic>ville</italic> y la <italic>cit&#xe9;</italic>, entre la materialidad y la acci&#xf3;n de habitar. La habitabilidad es un concepto cultural, con lo cual muta con el tiempo, igual que muta la concepci&#xf3;n de dolor o la concepci&#xf3;n de ciudadan&#xed;a. Las necesidades actuales de habitabilidad -el agua, la energ&#xed;a, el <italic>wifi</italic>- no son las mismas que se ten&#xed;an en otros tiempos. As&#xed;, en esa interrelaci&#xf3;n entre <italic>ville</italic> y habitar, es necesario contar con el factor del tiempo. La arquitectura, y no digamos ya el urbanismo, necesitan el factor tiempo para ser construidas y ser evaluadas. Por eso son muy curiosos los debates que tenemos ahora en torno a las viviendas post-covid. </p>
			<p>El problema -o la ventaja- de la arquitectura y el urbanismo es que necesita el tiempo. La otra ventaja -o inconveniente- es que depende del capital, de la econom&#xed;a y de los presupuestos. Algo de lo que carece el arte, que es siempre m&#xe1;s desinhibido. De ah&#xed; la atenci&#xf3;n que nos merece a los arquitectos la inmediatez con la que se producen sus procesos de creaci&#xf3;n, debate o crisis. </p>
			<p>Otro aspecto es que el tiempo, desde luego, genera v&#xed;nculos con los espacios. Esto es lo que nos plantea Richard Sennett en el libro. Pero depende de qu&#xe9; espacios, depende de qu&#xe9; dise&#xf1;os de espacios o depende -en relaci&#xf3;n con el factor tiempo del que hablaba- de c&#xf3;mo es de acelerado ese proceso generador. Tenemos ejemplos de construcciones de ciudades excesivamente aceleradas que no conforman ciudad, sino otra cosa. Pondr&#xed;a de ejemplo Nueva Gourna en Egipto, de Hassan Fathy, o las m&#xfa;ltiples urbanizaciones ligadas a campos de golf del levante espa&#xf1;ol, que por su monocultivo de vivienda unifamiliar no son ciudad. No hay diversidad, tampoco heterogeneidad, y por ello no son ciudad: porque no son capaces de engendrar ning&#xfa;n tipo de solidaridad org&#xe1;nica.</p>
			<p>Ese tiempo es el que ofrece la costumbre, el que ofrece los patrones de acontecimientos de los que hablaba Christopher Alexander en su libro <italic>El modo atemporal de construir</italic>. Cuando se habla de ese habitar, se habla de ese patr&#xf3;n. Por ejemplo, Alexander hablaba de colocar una ventana que funcionase, frente a dotar simplemente de agujeros a un envolvente. Es tambi&#xe9;n a lo que se refiere Sennett cuando habla de Gordon Muller y la escala de la experiencia. </p>
			<p>Y por &#xfa;ltimo se&#xf1;alar que los planteamientos diferenciadores entre urbanismo y arquitectura han derivado en algo perverso: olvidar que el espacio urbano se delimita o se piensa con los mismos mimbres que un espacio interior, y que se debe pensar en esos procesos, esos tiempos, esos rituales y esos patrones de comportamiento. Por eso siempre les comento a mis alumnos la importancia de la secci&#xf3;n transversal o longitudinal de una calle, en tanto que es una decisi&#xf3;n pol&#xed;tica: porque influye en el devenir de ese espacio y en c&#xf3;mo se va a utilizar. </p>
			<p>Cuestiones como la altura de esos edificios o el trazado en funci&#xf3;n del soleamiento las introduce Sennett con el ejemplo de Chicago, y esa trama ortogonal donde los vientos podr&#xed;an ser atenuados si la trama hubiera sido curva. Del mismo modo que la secci&#xf3;n y la anchura de la acera, del alcorque, del carril bici son todas decisiones pol&#xed;ticas que inciden en el ente vivo que llamamos ciudad. Como est&#xe1; viva, no es ajena a ninguna voluntad creadora, innovadora, transformadora o destructora. Pensemos en c&#xf3;mo se est&#xe1; modificando en Barcelona esa secci&#xf3;n transversal de la calle: como simplemente, igualando el asfalto con la acera o a&#xf1;adiendo m&#xe1;s acera, se puede modificar ese habitar.</p>
			<p>
				<bold>Enrique Cano</bold>: En primer lugar, quer&#xed;a darte las gracias Julia por tu paciencia y por haber organizado este debate en tiempo casi record. Sin m&#xe1;s, voy a ponerme con lo que he pensado sobre la pregunta que nos has lanzado: &#xbf;c&#xf3;mo generar y qu&#xe9; relaci&#xf3;n tienen estos binomios? Considero que son muy lecobuserianos, en el sentido blanco y negro, 0 y 1, elegir entre pap&#xe1; y mam&#xe1;&#x2026; Son conceptos que me parecen, a todas luces, inoperativos. </p>
			<p>Hay una cuesti&#xf3;n que es crucial, y es que entendemos la ciudad como un sistema complejo. Si estableci&#xe9;ramos lo que es complejo y lo que es complicado, habr&#xed;a que decir que lo complicado es aquello que es dif&#xed;cil de resolver y lo complejo es aquello que tiene muchas interconexiones entre las partes. Las dicotom&#xed;as que Richard Sennett pone sobre la mesa solo producen dificultades inoperativas, porque no ayudan para nada, sino que simplifican mucho lo que es la ciudad. El autor deja muchos puntos de vista sueltos, sin suficiente an&#xe1;lisis, lo que acaba provocando una vulgarizaci&#xf3;n de algo que no es para nada sencillo. </p>
			<p>Sennett, en la trilog&#xed;a del <italic>Homo faber</italic>, decide que va a reflexionar sobre la t&#xe9;cnica. Y lo hace de una manera muy curiosa, con un axioma que pone en la primera p&#xe1;gina: &#xab;No expliques, muestra&#xbb;. Inmediatamente despu&#xe9;s, prosigue con una frase muy contundente: &#xab;los expertos no pueden dar sentido a su trabajo&#xbb;. Estas son dos sentencias de <italic>El artesano</italic> que, cuando lo le&#xed; hace much&#xed;simo tiempo, me hicieron pensar bastante. Ven&#xed;an de Ortega y de Heidegger. Pero, cuando alguien te dice que no puedes reflexionar sobre la naturaleza de tu trabajo, siempre pretende una cierta provocaci&#xf3;n. </p>
			<p>En mi segunda relectura, lo que he terminado creyendo es que faltaba una reflexi&#xf3;n sobre otros modos de entender la t&#xe9;cnica y una forma no tan simple de pensar sobre lo que es la t&#xe9;cnica. En estas dicotom&#xed;as entre lo abierto y lo cerrado todo sistema puede ser susceptible de abrirse o cerrarse. Porque, en un momento dado, cuando determinas un sistema, est&#xe1;s introduciendo las variables que se intercambian: estableces lo que se llama las condiciones de contorno. Ah&#xed; decides si el sistema es abierto o cerrado, y generas tus simplificaciones. </p>
			<p>Pero no creo que Sennett est&#xe9; hablando de esto. Sennett habla de sistemas abiertos y cerrados desde un punto de vista b&#xe1;sicamente econ&#xf3;mico. Una aproximaci&#xf3;n que consideramos m&#xe1;s interesante es que ese sistema ciudad est&#xe1; en relaci&#xf3;n con un entorno, y ese entorno ahora mismo sabemos que es cambiante, que el hombre lo afecta, lo modifica y, a su vez, entra en un c&#xed;rculo bastante continuo.</p>
			<p>Sennett plantea un debate -muy bien acogido en las escuelas de arquitectura- acerca de una posible &#xe9;tica sobre de la manera en la que producimos los objetos. Hace una aproximaci&#xf3;n que, a nuestro modo de ver, denominar&#xed;amos retr&#xf3;grada o in&#xfa;til. No se enfrenta con los problemas que tiene la ciudad, sino que ofrece una mirada completamente nost&#xe1;lgica al pasado. </p>
			<p>Desde esta forma de ver las cosas, consideramos -uso el plural porque esta intervenci&#xf3;n es el resultado de un trabajo en equipo- que es una teor&#xed;a irracional, con un car&#xe1;cter claramente idealista -y de alguna manera m&#xed;stico que est&#xe1; afirmado en la introducci&#xf3;n. Es en una ciudad donde seguramente tiene importancia c&#xf3;mo llega la energ&#xed;a, cu&#xe1;les son sus flujos, c&#xf3;mo se comportan las personas -todo eso lo iremos viendo en otras intervenciones, cuando lo relacionemos con el <italic>Big Data</italic> y los <italic>smart buildings</italic>-; &#xbf;c&#xf3;mo podemos entender que la soluci&#xf3;n pase por hacer trabajos manuales, hacer maquetas a mano en los laboratorios, o que el paradigma de la arquitectura sea volver a realizar un dibujo? As&#xed; se entiende desde una manera heideggeriana: ir a un lugar y desvelar lo que ese sitio quiere ser. Pero de esa forma est&#xe1; completamente fuera del mundo del siglo XXI. Para finalizar esta primera intervenci&#xf3;n, creemos que la propuesta en la trilog&#xed;a es volver a un pasado artesanal que jam&#xe1;s fue as&#xed; y que, desde luego, no volver&#xe1;.</p>
			<p>
				<bold>Silvia Gim&#xe9;nez</bold>: Buenas tardes, much&#xed;simas gracias a Julia por la organizaci&#xf3;n de este debate. Para empezar con mi aportaci&#xf3;n, tomando la parte sociol&#xf3;gica que ocupa esta dicotom&#xed;a entre la <italic>ville</italic> y la <italic>cit&#xe9;</italic>, establecer&#xed;a una relaci&#xf3;n entre lo que &#xc9;mile Durkheim y lo que Max Weber entienden como acci&#xf3;n social. En vez de considerarlas como contrarias, creo que esta dicotom&#xed;a puede ser complementaria. </p>
			<p>Cuando hablamos de la <italic>ville</italic> como la construcci&#xf3;n del espacio frente a la <italic>cit&#xe9;</italic> como la habitabilidad del espacio -el darle vida-, tambi&#xe9;n lo relaciono con Durkheim y las maneras de actuar, pensar y sentir, ajenas al individuo, que ejercen un poder coercitivo sobre &#xe9;l. Mientras, a Weber lo relaciono con la parte de la <italic>cit&#xe9;</italic> que contempla la acci&#xf3;n social, que siempre ha de estar orientada por la conducta del otro. Actuamos pensando en el otro, que ha de entender el significado de esa construcci&#xf3;n y retroalimentarla. </p>
			<p>Por lo tanto, Durkheim ser&#xed;a una retroalimentaci&#xf3;n del espacio construido, un yo construyo sin pensar en el otro, estableciendo un espacio concreto en relaci&#xf3;n con unas directrices de urbanismo y pol&#xed;tica. Y Weber ser&#xed;a la parte de la <italic>cit&#xe9;</italic>: donde esa construcci&#xf3;n est&#xe1; siempre orientada por la conducta del otro, por sus necesidades y demandas. Ah&#xed; es donde veo yo la dicotom&#xed;a entre estos dos pensadores de la acci&#xf3;n social y, en este caso, de la ciudad. Es decir, no lo veo tan contradictorio o contrapuesto, sino que podr&#xed;an ser dos conceptos complementarios.</p>
			<p>
				<bold>Manuel Delgado</bold>: En primer lugar, corresponde advertirles que mi perspectiva -parecida a la de Silvia- es la de alguien que aborda los fen&#xf3;menos urbanos desde su dimensi&#xf3;n humana. Me interesa sobre todo ese aspecto relativo al habitar y al usar una ciudad como el fundamento &#xfa;ltimo que explica los fen&#xf3;menos que en ella tienen lugar. Pocas apreciaciones har&#xe9; de tipo t&#xe9;cnico, porque no me corresponde. </p>
			<p>Debo reconocer que Richard Sennett, para m&#xed; fue absolutamente revelador. La lectura de <italic>El declive del hombre p&#xfa;blico</italic> tuvo una virtud pr&#xe1;cticamente iluminadora. Justamente estaba trabajando acerca de la g&#xe9;nesis de lo que es la forma moderna de la ciudad actual, y cu&#xe1;l es justamente esa especie de l&#xed;nea que permite entender en qu&#xe9; consiste hoy vivir en una ciudad, socialmente hablando, cuando le&#xed; su obra. El Sennett que escribe <italic>El declive del hombre p&#xfa;blico</italic> es un Sennett s&#xfa;per cr&#xed;tico que no puede disimular su desaz&#xf3;n ante cierta forma de desarrollo de la vida urbana. </p>
			<p>Pero ocurre que Sennett ha sufrido una especie de evoluci&#xf3;n. No s&#xe9; en qu&#xe9; momento se produce esa ruptura del Sennett cercano con el Sennett que ha renunciado a la visi&#xf3;n cr&#xed;tica que compart&#xed;a con Marc Jacobs y que &#xe9;l mismo reconoce que se aproxima mucho m&#xe1;s al reformismo bienintencionado, oponente de Jacobs en ese momento. Creo que la cuesti&#xf3;n est&#xe1; ah&#xed;: Sennett, de pronto, descubre que puede ser &#xfa;til al urbanismo y quiere contribuir con las lecciones que la historia y la sociolog&#xed;a le permiten extraer. </p>
			<p>Claro, a algunos el resultado nos puede parecer en cierta forma no decepcionante, porque esta especie de evoluci&#xf3;n quiz&#xe1;s arranca en los a&#xf1;os 90 con <italic>La corrosi&#xf3;n del car&#xe1;cter</italic>. Pero s&#xed; que nos parece que est&#xe1; ligado claramente al papel que Sennett est&#xe1; jugando hoy como una especie de consultor que acude all&#xed; donde le llaman para aconsejar desde sus erudiciones qu&#xe9; deben ser las pol&#xed;ticas urban&#xed;sticas. No saben bien si para orientarlas o para justificarlas o legitimarlas desde el punto de vista doctrinal. </p>
			<p>Pero en realidad la cuesti&#xf3;n es que lo que plantea no tiene nada de original. Esta especie de oposici&#xf3;n entre la <italic>cit&#xe9;</italic> y la <italic>ville</italic> es pr&#xe1;cticamente consustancial a la historia misma del urbanismo y de la teor&#xed;a urban&#xed;stica, y en general del pensamiento acerca de la ciudad. Es la diferencia entre la cultura urbana, relativa a las pr&#xe1;cticas que recorren y construyen la ciudad como ser viviente, que se nutre de lo que la altera, y la cultura urban&#xed;stica, que tiene que ver con la manera de organizar y distribuir los espacios. La cuesti&#xf3;n est&#xe1; en hasta qu&#xe9; punto es compatible esa visi&#xf3;n que ofrece el urbanista con aquella otra que resulta de las propias pr&#xe1;cticas de los habitantes y usuarios. </p>
			<p>A su vez, esa divisi&#xf3;n aparece, por ejemplo, en Henri Lefebvre, en la diferencia entre ciudad concebida y ciudad practicada, en la diferencia entre la ciudad y lo urbano. Desde luego sorprende -aunque no deber&#xed;a- que alguien tan erudito como Sennett no mencione pr&#xe1;cticamente a autores marxistas como el mismo Lefebvre, David Harvey o Neil Smith. De pronto han desaparecido. Si me permiten ser franco, yo creo que, hoy por hoy, Sennett es alguien que est&#xe1; a disposici&#xf3;n de una ret&#xf3;rica de reforma &#xe9;tica y est&#xe9;tica del capitalismo, que no es otra que lo que hoy se suele llamar nuevo municipalismo. </p>
			<p>Por eso discrepo de lo que dice Enrique Cano: Sennett no est&#xe1; mirando al pasado. Est&#xe1; mirando a un pasado, es cierto; pero a un pasado puramente ut&#xf3;pico y comunal en el que se trata de recuperar ciertas virtudes de una vida en com&#xfa;n de la que &#xe9;l cree que se puede llevar a cabo alg&#xfa;n tipo de traslado al mundo actual. Un traslado hecho b&#xe1;sicamente a partir de una reivindicaci&#xf3;n del humanismo universalista kantiano, que supone que unas buenas dosis de buenas intenciones, buenos sentimientos y &#xe9;tica pueden corregir los desmanes del capitalismo. Los ejemplos que da y los nombres que ofrece como referentes son prueba de ello. </p>
			<p>Supongo que queda claro que Sennett no me merece demasiada simpat&#xed;a, y menos su disposici&#xf3;n ante de lo que podemos llamar un <italic>urbanismo enrollado</italic>, lleno de valores y cualidades morales. En el fondo no intenta m&#xe1;s que inocular una cierta dignidad &#xe9;tica a lo que son pol&#xed;ticas que acaban siendo m&#xe1;quinas de destruir y entristecer ciudades. </p>
			<p>
				<bold>Enrique Cano</bold>: muy pertinente tu comentario, seguramente me habr&#xe9; expresado mal. Es muy operativo generar restricciones en las ciudades o abogar por el dise&#xf1;o urbano, como cuando Sennett habla de Medell&#xed;n (Colombia). Al final Sennett coge cosas del pasado, pero cosas que no ocurrieron as&#xed;. Se las inventa, como cuando simplifica el Proyecto Manhattan para decir que una persona como Robert Oppenheimer tiene entrada como cient&#xed;fico &#xab;artesano&#xbb;. O como cuando llama a Ildefonso Cerd&#xe0; &#xab;arquitecto&#xbb; y a los ingenieros civiles, &#xab;artesanos-h&#xe9;roes de la ciudad moderna&#xbb;. Todo para justificar su posici&#xf3;n. </p>
			<p>Para Richard Sennett, el artesano es aquel que disfruta de su trabajo. Pero cuando est&#xe1;s en un mundo de ingenieros, todos estos nombres propios te suenan raros. En arquitectura el trabajo es lo m&#xe1;s solitario del mundo, pero cualquier proyecto de ingenier&#xed;a exige colaboraci&#xf3;n. No hay absolutamente nada que se pueda hacer de forma simple, y mucho menos una ciudad. No se puede proyectar una ciudad, eso es un mito. Si nos dicen a los ingenieros que hagamos cualquier cosa, necesitamos para ello a tropecientas personas. Decir que ese trabajo no se disfruta porque el trabajador tiene una relaci&#xf3;n &#xab;extra&#xf1;a&#xbb; con su trabajo es basarse en un mito-prejuicio muy fuerte. Eso es lo que me ha sorprendido en la relectura de Sennett. Encuentra maneras de trabajar colaborativas, pero las va a buscar a sitios muy discutibles: es muy cuestionable que la Edad Media fuera un sistema muy abierto, que una posici&#xf3;n gremial se pudiera entender sin hablar de privilegios </p>
			<p>Al final, s&#xed; que vemos -y estoy de acuerdo con Manuel Delgado- que Sennett es una especie de justificador de ciertas medidas muy discutibles. Eso me ha gustado mucho de tu intervenci&#xf3;n, porque se ve claro que Medell&#xed;n es una operaci&#xf3;n en la que Sennett pone unas frases sobre la arquitectura ic&#xf3;nica que realmente sorprenden. Es una mirada operativa al pasado, invent&#xe1;ndoselo, para justificar algunas cosas ahora que van a ir muy bien para ciertas doctrinas. Coincide muy bien con la teor&#xed;a de Kenneth Frampton y ambos son dos autores con grandes influencias en las escuelas de arquitectura.</p>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Si os parece adecuado, me gustar&#xed;a retomar la cuesti&#xf3;n que ha quedado incoada acerca de la ciudad inteligente. De esta forma devuelvo la palabra a Mar&#xed;a Pura.</p>
			<p>
				<bold>Mar&#xed;a Pura Moreno</bold>: En primer lugar, quer&#xed;a subrayar que la intervenci&#xf3;n de Silvia Gim&#xe9;nez ha puesto sobre el tapete a Durkheim y Weber, en relaci&#xf3;n con esas fuerzas externas de construcci&#xf3;n de la <italic>ville</italic>. Yo tambi&#xe9;n me referir&#xed;a a esa dicotom&#xed;a entre los conceptos de solidaridad org&#xe1;nica o solidaridad mec&#xe1;nica, tan relacionados con el tema de la ciudad y de la heterogeneidad o complejidad que necesita la ciudad para denominarse como tal. </p>
			<p>Por otra parte, est&#xe1; esa dimensi&#xf3;n humana de la que habla Manuel Delgado en su cr&#xed;tica a Sennett y al cuestionamiento de los postulados de Jacobs. No se acaban de entender por no incluir ese &#xab;derecho a la ciudad&#xbb; de Lefebvre y por no cuestionar esa aceleraci&#xf3;n que &#xe9;l -como soci&#xf3;logo cosmopolita al servicio del urbanismo globalizado- no cuestiona de ninguna manera. Justifica medidas de maquillaje e interpela a los arquitectos a trav&#xe9;s de lo que en toda la historia de la arquitectura ha sido el reflejo de la econom&#xed;a, la pol&#xed;tica y la ideolog&#xed;a: la arquitectura maquillaje, o la ciudad marca, que no pone en cuesti&#xf3;n esa aceleraci&#xf3;n. </p>
			<p>En cuanto al tema de la ciudad inteligente, y sin querer entrar en aspectos tan t&#xe9;cnicos como Enrique, s&#xed; quer&#xed;a comentar que es un concepto ambiguo, pero tambi&#xe9;n permanente a lo largo de todas las civilizaciones. La ciudad mediterr&#xe1;nea es, en el fondo, una ciudad inteligente. Las calles estrechas generadoras de sombra, la entrada a los patios, los espacios en umbral, las celos&#xed;as, los mecanismos para tamizar la luz&#x2026; Desde el enfoque del proyecto, es igual de inteligente una ciudad medieval en Pakist&#xe1;n -donde la innovaci&#xf3;n tecnol&#xf3;gica de ese contexto espacio-temporal es capaz de producir esas torres de viento tan ingeniosas como para introducir ventilaci&#xf3;n a unos interiores que tienen unas l&#xe1;minas de agua para enfriar el ambiente- que la construcci&#xf3;n en adobes y cimbrados de madera. Lo pongo en cuesti&#xf3;n para poder debatir, pero parece igual de inteligente que el paradigma en el que nos encontramos ahora mismo de las <italic>smart cities</italic> con la introducci&#xf3;n de sistemas tecnol&#xf3;gicos para controlar el buen habitar, esa <italic>cit&#xe9;</italic> de la que habla Sennett. Dejo la pregunta abierta de la ciudad inteligente, que Sennett no llega a nombrar, por esa dicotom&#xed;a entre el habitar producido por la introducci&#xf3;n de esa serie de energ&#xed;as tecnol&#xf3;gicas o digitales que ahora disponemos.</p>
			<p>
				<bold>Silvia Gim&#xe9;nez</bold>: Intentando entenderle, dir&#xed;a que Sennett apuesta por una ciudad inteligente, pero siempre bajo la premisa de la apertura. Por lo tanto, trascender&#xed;a esa inteligencia exclusivamente racional -de ingeniero, cerrada o encorsetada, e incluso no testeada- a una inteligencia m&#xe1;s abierta, m&#xe1;s emocional, que pudiera facilitar al habitante el adaptarse a las nuevas formas. Si no proceden de su demanda, estas nuevas formas que establece la <italic>ville</italic> deben explicarse como favorable para su vida cotidiana. Enfatizo su vida y no solo el funcionamiento cotidiano. </p>
			<p>Considero que el pensamiento urbanista es culminado por la arquitectura y complementado por la ingenier&#xed;a tecnol&#xf3;gica actual. Pero ciudades tecnol&#xf3;gicas no es sin&#xf3;nimo de ciudades inteligentes. Si lo equipar&#xe1;semos, habr&#xed;a un empobrecimiento de lo que entendemos por inteligencia. </p>
			<p>
				<bold>Enrique Cano</bold>: Creo que lo que acaba de apuntar Silvia est&#xe1; muy asociado con la ingenier&#xed;a. Hay una visi&#xf3;n de la ingenier&#xed;a como un sistema cerrado. Pero los ingenieros industriales nos pasamos todo el d&#xed;a estudiando sistemas no-triviales, ecuaciones no-lineales, entornos de incertidumbre&#x2026; Esto es importante, porque hay una visi&#xf3;n muy newtoniana que asocia lo racional con la ingenier&#xed;a como algo que est&#xe1; encerrado en s&#xed; mismo, determinista. Pero cuando uno se introduce, se empieza a entender la ingenier&#xed;a como la apertura, como la generaci&#xf3;n de sistemas m&#xe1;s abiertos. </p>
			<p>Entendemos por abierto el aumento de posibilidades que tiene una persona al vivir. Es decir, cuantas m&#xe1;s opciones tiene, m&#xe1;s cosas puede hacer, m&#xe1;s puede elegir con criterio. Eso plantea un problema de elecci&#xf3;n. Pero si nosotros fu&#xe9;ramos un animal que no tiene m&#xe1;s que dedicarse todo el d&#xed;a a buscar comida, tendr&#xed;amos esa opci&#xf3;n y poco tiempo m&#xe1;s. Si favorecemos que se dedique a cuestiones energ&#xe9;ticas exosom&#xe1;ticas, entonces tendr&#xe1; tiempo para hacer muchas otras cosas. Entre ellas, pasear por la ciudad, establecer relaciones, ir a un parque&#x2026; Ah&#xed; hay un salto que nosotros llamamos t&#xe9;cnica esa capacidad de generar cosas en abierto. Entre ellas, un dispositivo t&#xe9;cnico ultracomplejo como la ciudad. Esta est&#xe1; muy abierta, aunque no hablando pol&#xed;ticamente. Este es el enfoque con el que entiendo la t&#xe9;cnica. Es en este sentido en el que comparto con Mar&#xed;a Pura que una ciudad mediterr&#xe1;nea o persa que se va adaptando al clima tienen algo de inteligente. Esa es la parte que nos permite la t&#xe9;cnica: adaptarnos. </p>
			<p>Hace tiempo, un compa&#xf1;ero (catedr&#xe1;tico en Inform&#xe1;tica) defini&#xf3; en una charla la inteligencia artificial como &#xab;procesar informaci&#xf3;n con datos no-estructurados en entornos con incertidumbre&#xbb;. Los datos estructurados -por decirlo muy simplificadamente- son los que podemos expresarlos con n&#xfa;meros en una base de datos, y los no-estructurados son los que vemos en <italic>Facebook</italic> con las fotos y todo ese tipo de informaci&#xf3;n que no es tan f&#xe1;cil de estructurar. Y &#xab;entornos con incertidumbre&#xbb; es nuestro medio ambiente. Cuando aprend&#xed; esta definici&#xf3;n de Francisco Ser&#xf3;n, en vez de ir a la inform&#xe1;tica, fui a la biolog&#xed;a. Porque es lo que hacemos nosotros como humanos. As&#xed; es mucho m&#xe1;s f&#xe1;cil entender lo que es una <italic>smart city</italic>. Sin ir muy lejos, son un ejemplo de aquellos dispositivos que nos permiten, mediante datos dispuestos en una ciudad, conocer mejor los flujos que tienen lugar en ella. &#xbf;C&#xf3;mo se comportan las personas? La gente va a la sombra, busca lo que le gusta y es bastante inteligente. Entonces, la <italic>smart city</italic> es aquella ciudad que se va a llenar de sensores para facilitarnos la vida. Y va a ser independiente de la forma, la &#xe9;tica o la pol&#xed;tica. La gente va a querer estar informada, aunque eso conlleve otro tipo de consecuencias. </p>
			<p>Vamos a sensorizar nuestras casas, nuestra ciudad -la pandemia lo ha acelerado todo- y vamos a vivir con m&#xe1;s informaci&#xf3;n. Qu&#xe9; vamos a hacer con ella es la pregunta de la Inteligencia Artificial. Una persona es capaz de manejar en su cabeza problemas con hasta cinco variables. Pero m&#xe1;s all&#xe1;, lo que hacemos es simplificar. A partir de cinco variables, buscamos algoritmos de inteligencia artificial en forma de <italic>smart building</italic> o <italic>smart cities</italic>. Que, por cierto, no son ninguna matem&#xe1;tica del otro mundo, pero nos permiten resolver problemas con 50 variables. Hay gente que lo est&#xe1; aplicando ya en el campo social, en el campo energ&#xe9;tico, en los flujos de movimientos&#x2026; </p>
			<p>Sennett, a mi entender, coge dos proyectos -como Songdo (Corea del Sur) y Masdar (Emiratos &#xc1;rabes Unidos)- promovidos para atraer capital y les pone la etiqueta de sostenibles al ser tecnol&#xf3;gicos cuando realmente son insostenibles. Se asocia el t&#xe9;rmino inteligente a esas ciudades y as&#xed; todos acabamos pensando que un <italic>smart building</italic> o una <italic>smart city</italic> tienen que ser una sociedad llena de trastos tecnol&#xf3;gicos. Pero en realidad las ciudades est&#xe1;n avanzando hacia la sensorizaci&#xf3;n y hacia ser inteligentes. </p>
			<p>
				<bold>Silvia Gim&#xe9;nez</bold>: Si me permit&#xed;s hacer una puntualizaci&#xf3;n por alusiones a Enrique Cano, cuando me refer&#xed;a a &#xab;ingenier&#xed;a cerrada en s&#xed; misma&#xbb; no quer&#xed;a decir que fuera t&#xe9;cnica o alejada, sino que no llega a ser comprendida. Entiendo que posiblemente pudiera no llegar a ser comprendida porque es realmente la pol&#xed;tica la que la dise&#xf1;a. Si no le interesa a la pol&#xed;tica que la ingenier&#xed;a sea realmente comprendida, entonces nos encontramos con una tecnolog&#xed;a muy avanzada, pensada para mejorar la calidad de vida de los habitantes, pero que no est&#xe1; explicada ni a disposici&#xf3;n de todos los habitantes. Con lo cual, me parece m&#xe1;s un postureo tecnol&#xf3;gico Por eso hablaba de &#xab;cerrado&#xbb;. </p>
			<p>Claramente no en referencia a la ingenier&#xed;a en s&#xed;, que es un avance abierto a satisfacer las necesidades. Pero la pregunta es: &#xbf;est&#xe1; abierta a satisfacer las necesidades de los habitantes de la ciudad o est&#xe1; acaso abierta a satisfacer solo las necesidades de aquellos que la dise&#xf1;an desde un despacho para conseguir unos objetivos que no tienen que ser precisamente la calidad de vida de los habitantes?</p>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Esta puntualizaci&#xf3;n nos sirve de puente hacia una pregunta que querr&#xed;a plantear a Manuel Delgado: &#xbf;qui&#xe9;n dise&#xf1;a la ciudad?</p>
			<p>
				<bold>Manuel Delgado</bold>: Yo creo que la pregunta no es qui&#xe9;n dise&#xf1;a la ciudad, sino para qui&#xe9;n. Todo este tipo de iniciativas urban&#xed;sticas tan osadas tambi&#xe9;n obedecen &#xf3;rdenes. La imagen del urbanista o el arquitecto que funciona creando a partir de su imaginaci&#xf3;n, o el ingeniero que especula b&#xe1;sicamente con las posibilidades de la t&#xe9;cnica, en el fondo son todas una ilusi&#xf3;n. </p>
			<p>En &#xfa;ltima instancia, hay preguntas que no se formulan nunca. &#xbf;Cu&#xe1;nto vale el metro cuadrado de un determinado espacio? &#xbf;Por qu&#xe9; nos empe&#xf1;amos en hablar de espacio cuando queremos decir suelo? &#xbf;Por qu&#xe9; decimos operaciones urban&#xed;sticas cuando queremos decir operaciones inmobiliarias? Las <italic>smart cities</italic> a m&#xed; me parecen fascinantes. Pero cuando escucho a Enrique describirlas, me recuerda a <italic>Blade Runner</italic>: una ciudad perfecta y tecnol&#xf3;gica en la que todo est&#xe1; lleno de cachivaches que funcionan a partir de avances tecnocr&#xe1;ticos que nos deber&#xed;an impresionar, pero cuya vida social es realmente pavorosa. </p>
			<p>Cuando uno lee a Richard Sennett y se encuentra ante lo que realmente es el urbanismo -esa ciencia generada a partir de &#xab;presunciones idiotas&#xbb;, dec&#xed;a Jacobs-, se da cuenta de que la pregunta es &#x201c;&#xbf;de qui&#xe9;n se habla?&#x201d; cuando se habla de la gente, de los habitantes. &#xbf;Qu&#xe9; habitantes? Yo ahora mismo, desde donde estoy sentado, veo lo que es una <italic>smart city</italic> cuando veo el distrito 22@<xref ref-type="fn" rid="fn4">
					<sup>4</sup>
				</xref>. Pero poca gente debe vivir ya en el 22@, porque es inhabitable. Entonces, &#xbf;a alguien le ha preocupado nunca a d&#xf3;nde fue a parar la gente que viv&#xed;a en las manzanas de lo que fue Poblenou que fueron derribadas? &#xbf;D&#xf3;nde est&#xe1; la gente que trabajaba en las f&#xe1;bricas, que fueron objeto de esa din&#xe1;mica de tercializaci&#xf3;n? &#xbf;Le importa a alguien?</p>
			<p>Cuando de pronto se habla de cualquier cosa que implique una reforma urbana, autom&#xe1;ticamente se est&#xe1; hablando siempre de expulsi&#xf3;n. Pero a nadie le importa ni le preocupa lo que ocurra despu&#xe9;s de una intervenci&#xf3;n urban&#xed;stica -o mejor dicho, inmobiliaria-. Esta cuesti&#xf3;n est&#xe1; fuera de los mapas mentales de quienes dise&#xf1;an proyectos y planifican. Estos piensan que el mundo es realmente una planificaci&#xf3;n, una maqueta. </p>
			<p>En cuanto a referentes sociol&#xf3;gicos, es verdad que est&#xe1;n citados Durkheim y, especialmente, Max Weber. Pero yo creo que m&#xe1;s all&#xe1; de lo artesano, m&#xe1;s all&#xe1; de que ser&#xed;a una contribuci&#xf3;n por parte de ese imaginario urbanismo artesanal el hacer m&#xe1;s humanas las ciudades, en el fondo, est&#xe1; la l&#xed;nea de Ferdinand T&#xf6;nnies. Se ve en esa voluntad de regresar a una especie de comunidad que podemos todav&#xed;a rescatar del exilio al que la hemos sometido y que nos permitir&#xed;a hacer algo basado en el calor humano, en los principios &#xe9;ticos. Pero de lo que se est&#xe1; hablando es de ciudades que, por mucho que se llamen inteligentes, son inteligentes solo por estar al servicio de la imagen id&#xed;lica que tiene de s&#xed; misma una cierta clase media universal, que es la que se puede permitir ser cosmopolita. Pero el mundo real no tiene nada que ver con ese tipo de presunciones que, en efecto, trabajan a partir de discursos altisonantes en los que se repiten palabras que no significan nada: sostenibilidad, participaci&#xf3;n, empoderamiento&#x2026; No son m&#xe1;s que mecanismos discursivos cuya funci&#xf3;n es que la gente -especialmente cierta gente que sabe que no puede esperar nada del estado del bienestar- se organice por s&#xed; misma, se busque la vida y deje de molestar. </p>
			<p>Lo que ocurre es que Sennett no est&#xe1; al corriente de todo esto. Enrique Cano tiene raz&#xf3;n en este punto. Cuando llevan a Sennett, por ejemplo, a pasear por Santo Domingo, en Medell&#xed;n, &#xbf;qu&#xe9; le ense&#xf1;an? Yo he estado en Medell&#xed;n y s&#xe9; lo que est&#xe1; pasando: Medell&#xed;n es una operaci&#xf3;n copiada descaradamente del post-modelo Barcelona. Sennett no vive en Barcelona, porque si lo hiciera no dir&#xed;a lo que dice de las supermanzanas. &#xc9;l ve lo que le ense&#xf1;an, y de pronto hace la glosa y lo convierte en el objeto de los libros que vende seguramente por cientos de miles, y que le permiten ser lo que es hoy: parte de un <italic>star system</italic> que vive &#xfa;nicamente de dar conferencias con una tarifa internacional. Supongo que queda claro que no me cae bien, pero a estas alturas ya no vale la pena disimular.</p>
			<p>
				<bold>Mar&#xed;a Pura Moreno</bold>: Me resulta curiosa la introducci&#xf3;n en los discursos sobre el urbanismo, de los t&#xe9;rminos biol&#xf3;gicos, el lenguaje metaf&#xf3;rico que utilizamos para hablar de la ciudad -he escuchado hablar de &#xab;el ADN urbano&#xbb;- y la pertinencia de adaptar el artificio que es la arquitectura y el urbanismo a ese medio natural. Sennett habla tambi&#xe9;n de &#xab;adaptaci&#xf3;n&#xbb;, de &#xab;mitigaci&#xf3;n&#xbb;, de &#xab;urbanismo abierto&#xbb; o mutabilidades. </p>
			<p>Manuel Delgado introduce el factor humano, el que de verdad interesa desde el punto de vista antropol&#xf3;gico: &#xbf;qu&#xe9; sucede con todas las personas que habitan un lugar cuando se produce alg&#xfa;n tipo de remodelaci&#xf3;n? &#xbf;C&#xf3;mo conocer los flujos? Pero claro, todas esas relaciones, desde el &#xe1;mbito de la arquitectura, tambi&#xe9;n se han pensado. Y se han pensado con muchos experimentos a lo largo de la historia. Recientemente he estudiado unos experimentos realizados en Ivry-sur-Seine (Francia) por una pareja de arquitectos en Par&#xed;s que hablaban con este lenguaje biol&#xf3;gico de la ciudad. Intentaban realmente delimitar espacialmente la ciudad para que se produjeran esos encuentros y esos lazos d&#xe9;biles o espacios de relaci&#xf3;n mixtos que necesita la ciudad. Ese urbanismo artesanal o comunitario en el que Manuel Delgado nos ha introducido. </p>
			<p>Evidentemente ese flujo de abajo a arriba es muy complicado de materializar y de pensar. Pero al final la arquitectura tiene que trazar, solucionar y delimitar ese tipo de espacios. &#xbf;C&#xf3;mo hacerlo? Claro, con este paradigma de la participaci&#xf3;n en el que nos encontramos ahora, y que Manuel Delgado pone sobre la mesa, la pregunta ser&#xed;a: &#xbf;es participaci&#xf3;n o es tambi&#xe9;n un maquillaje del capital y de la pol&#xed;tica para introducir una serie de modificaciones? &#xbf;Modificaciones que sean aceptadas por qu&#xe9; tipo de p&#xfa;blico: por el p&#xfa;blico que va a ser expulsado o por el p&#xfa;blico que realmente lo va a utilizar? Ah&#xed; aparecen, desde luego, muchas cuestiones sociales que deben ser absolutamente tenidas en cuenta. En el libro de Sennett solo aparecen como difuminadas o maquilladas con estas visiones de ejemplos y con una diferencia de escala que son dif&#xed;ciles de abordar. </p>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Nos quedan unos minutos y me parece pertinente -antes de dar paso a las preguntas u observaciones que quieran hacer las personas que est&#xe1;n siguiendo este debate- plantear una &#xfa;ltima cuesti&#xf3;n, que est&#xe1; en el centro de algunos de vuestros comentarios: la &#xe9;tica para la ciudad. &#xbf;Qu&#xe9; os dice a vosotros y vosotras este subt&#xed;tulo de la obra de Sennett?</p>
			<p>
				<bold>Manuel Delgado</bold>: Bueno, si se me permite, yo lo veo clar&#xed;simo: forma parte de ese idealismo kantiano que piensa que los problemas de la sociedad y del mundo se resuelven llenando el coraz&#xf3;n de bondad y con soluciones morales. Es pensar que todo est&#xe1; abandonado a una m&#xe1;quina de depredar implacable, pero que esa m&#xe1;quina de destruir puede ser perfectamente compatible con una &#xe9;tica de valores universales incontestables. Y justamente, porque son incontestables, se acaban convirtiendo en algo contra lo que es imposible combatir. &#xbf;C&#xf3;mo puedes anunciar pol&#xed;ticas urban&#xed;sticas atroces que se llevan a cabo en nombre del multiculturalismo, de la paz universal, de la comunicaci&#xf3;n entre culturas o del equilibrio ecol&#xf3;gico?</p>
			<p>De pronto se trata de impugnar algo que se hace por unas buenas razones que no son impugnables. Hoy por hoy es pr&#xe1;cticamente imposible denunciar lo que est&#xe1; pasando en las ciudades porque los que la dise&#xf1;an han aprendido que pueden envolverse de un celof&#xe1;n &#xe9;tico que las dignifica y eleva moralmente, pero que es falso. La idea de que la &#xe9;tica, la &#xe9;tica urbana y el urbanismo pueden solucionar un problema de la vida urbana es realmente un acto iluso o c&#xed;nico. Es el mismo Lefebvre quien dice que &#xab;los bien intencionados son los peores&#xbb;, porque no son capaces de asumir su responsabilidad, de la que todos participamos de una forma u otra. </p>
			<p>Lo que nos corresponde es ser c&#xf3;mplices: que sepamos que participar es tambi&#xe9;n participar en nuestra propia dominaci&#xf3;n. Aceptemos que las cosas son as&#xed; y que es dif&#xed;cil combatir contra molinos de viento que realmente son gigantes. Queremos creer que es posible mantenerlo a raya lanz&#xe1;ndole una especie de sortilegios &#xe9;ticos que dan a entender que el capitalismo en el fondo no es tan malo y que solo hay que saber tratarlo; que el capitalismo solo tiene mal car&#xe1;cter, pero que puede ser atemperado a partir de pol&#xed;ticas sociales sensibles. Eso es lo peor, porque es mentira. No se puede calmar a la fiera, solo se la puede convertir en aceptable a partir de enga&#xf1;arse acerca de su naturaleza. Eso es la &#xe9;tica. </p>
			<p>
				<bold>Silvia Gim&#xe9;nez</bold>: Yo quer&#xed;a, antes de entrar con la &#xe9;tica, lanzar una pregunta: &#xbf;c&#xf3;mo se origina todo esto? En realidad, el urbanismo y los dise&#xf1;os urbanos ser&#xed;an muy espec&#xed;ficos, pero hay una homogeneizaci&#xf3;n muy importante de las ciudades. Bajo mi punto de vista, el principio fundamental se llama globalizaci&#xf3;n, basada en la homogeneizaci&#xf3;n y la macdonalizaci&#xf3;n de las sociedades (Ritzer). Es una globalizaci&#xf3;n, a mi entender, unilateral: va en un &#xfa;nico sentido desde el poderoso, porque las normas y reglas que conlleva esta globalizaci&#xf3;n no han sido consensuadas con las partes. </p>
			<p>Entonces nos encontramos con que existe este urbanismo que puede generar una mayor calidad de vida, una <italic>ville</italic> m&#xe1;s avanzada y evolucionada. Y nos encontramos con que la <italic>ville</italic> puede plantear gentrificaci&#xf3;n, como hemos visto en el texto de Sennett. Puede provocar la expulsi&#xf3;n de las personas de su entorno por imposibilidad de afrontar, por ejemplo, un alquiler, que resulta de repente imposible de pagar. Puede producir segregaci&#xf3;n, si el sistema no est&#xe1; interesado en unir diferentes o si lo est&#xe1; en desviar la atenci&#xf3;n del ciudadano creando conflictos artificiales, como cuando hay una lucha por un espacio escaso que hemos construido. Puede crear barrios cerrados en multiculturalidad y no interculturalidad, en base a un concepto pol&#xed;tico de uno u otro acogimiento de la inmigraci&#xf3;n. Puede aplicar innovaciones inteligentes solo en los barrios m&#xe1;s visibles, m&#xe1;s c&#xe9;ntricos y bonitos, pero no en las zonas en desventaja social, aumentando as&#xed; cada vez m&#xe1;s las desigualdades entre los ciudadanos. Hay una parte que se ve muy beneficiada, pero hay otra a la que no le llegan esos avances.</p>
			<p>A este urbanismo, &#xbf;qui&#xe9;n le contrata? Lo apunta Sennett, aunque lo hace muy sutilmente: hay toda una ideolog&#xed;a de globalismo neoliberal que dise&#xf1;a las ciudades como antesala de la modificaci&#xf3;n de las estructuras sociales. Sennett reconoce que ese dise&#xf1;o puede llegar a determinar la <italic>ville</italic>, pero que, de manera confusa, los ciudadanos tambi&#xe9;n pueden llegar a interpretarlo, lo que hace, seg&#xfa;n Sennett, que no sea del todo determinista. Yo tengo serias dudas. Por ejemplo, PortAventura tiene estructuradas las entradas, las salidas, el camino, el orden de disfrutar las atracciones, un redil trazado del que es dif&#xed;cil salir&#x2026; Pero esa estructuraci&#xf3;n se debe no al urbanismo, sino a la presi&#xf3;n social que genera sanciones sociales. Estamos creando una situaci&#xf3;n que puede ser innovadora, pragm&#xe1;tica, interesante, pero que adolece de un control social y una homogeneizaci&#xf3;n que no le pertenece ni al urbanista ni al arquitecto. En &#xfa;ltima instancia, le pertenece al sistema, que dise&#xf1;a lo que quiere y contrata en una direcci&#xf3;n u otra. </p>
			<p>Estoy de acuerdo con Manuel Delgado cuando apunta que lo que le pasa a Sennett es que est&#xe1; contratado por el sistema. Entramos en el reformismo de todo puede caber. Estoy de acuerdo con la &#xe9;tica de la responsabilidad: sin ella, no encontramos las comunidades de T&#xf6;nnies que se&#xf1;alaba Delgado<xref ref-type="fn" rid="fn5">
					<sup>5</sup>
				</xref>. Pero la responsabilidad no es solo del individuo, lo es de todas las partes: del sistema, de los t&#xe9;cnicos y de los ciudadanos. Pero no todos tienen el mismo poder de acci&#xf3;n. Es muy complejo desde mi punto de vista. Creo que la salida es la &#xe9;tica de la responsabilidad, pero desde todos los &#xe1;mbitos, empezando desde arriba, y eso es complicado. </p>
			<p>
				<bold>Mar&#xed;a Pura Moreno</bold>: Estoy de acuerdo con que la &#xe9;tica de la responsabilidad, estando monopolizada por el sistema capitalista, es una entelequia. Puede haber maquillajes de esa &#xe9;tica, en t&#xe9;rminos de accesibilidad, de introducci&#xf3;n de perspectiva de g&#xe9;nero, de rechazo al edanismo o a la aporofobia. Pero estoy de acuerdo con la tesis de Manuel Delgado respecto a concretar lo urbano como la materialidad de la calle o de la plaza, y olvidar en este lenguaje el t&#xe9;rmino espacio p&#xfa;blico. Lo que podemos imaginar todos como espacio p&#xfa;blico no es, desde luego, p&#xfa;blico para todos, desde el momento en que se expulsa a determinados sectores sociales que podr&#xed;an utilizar esos espacios. En ese sentido, el sistema domina el qu&#xe9; y el d&#xf3;nde -d&#xf3;nde se desarrolla, se transforma, qu&#xe9; lugares son los que se van a transformar-, mientras que los t&#xe9;cnicos casi solo llegamos al c&#xf3;mo y, a veces, ni a eso. </p>
			<p>Por ello plantear la &#xe9;tica en la ciudad es una ilusi&#xf3;n: porque cualquier dise&#xf1;o urbano est&#xe1; monopolizado por el capital, por la ideolog&#xed;a y por los intereses pol&#xed;ticos. Estos eluden absolutamente lo que habl&#xe1;bamos al principio del factor tiempo en el que se han ido construyendo las diferentes <italic>villes</italic> de todas las civilizaciones que podemos observar. Ahora mismo estamos en estos procesos acelerados por el capital y por la eficacia de la inversi&#xf3;n. Por eso es muy complicado y complejo hablar de &#xe9;tica en la ciudad.</p>
			<p>
				<bold>Enrique Cano</bold>: Yo creo que voy a cambiar el punto de vista. Porque estamos hablando mucho de pol&#xed;tica, como si los pol&#xed;ticos fueran siempre los malos. Para m&#xed;, en comparaci&#xf3;n con Mar&#xed;a Pura, la biolog&#xed;a no es una entrada metaf&#xf3;rica, sino una entrada directa. Si algo ha conseguido poner de manifiesto el siglo XXI es que la dicotom&#xed;a entre lo artificial y lo natural, entre el hombre y la naturaleza, no se sostiene. Es una dicotom&#xed;a muy dif&#xed;cil de mantener. Yo siempre intento transmitir la idea de que somos un animal biol&#xf3;gico o un sujeto en una red de relaciones no humanas; es decir, sujetos biol&#xf3;gicos. Todo ese sue&#xf1;o de que podemos salir de la Tierra, que somos independientes, ha ca&#xed;do. </p>
			<p>Estamos en este sistema llamado Tierra&#x201d; y hemos descubierto sus limitaciones. Toda &#xe9;tica, hasta ahora, se hab&#xed;a creado de una forma antropom&#xf3;rfica: estos somos nosotros y esto es el mundo, y a partir de aqu&#xed; hacemos una &#xe9;tica para nosotros y nuestro comportamiento. As&#xed;, una generaci&#xf3;n tras otra nos ha ido marcando qu&#xe9; podemos y qu&#xe9; debemos hacer. Pero ahora hemos descubierto nuestra capacidad para modificar el medio, coproducirlo y, adem&#xe1;s, hacerlo de tal manera que podemos vivir mejor o peor. No entender esto, ya lo hab&#xed;an hecho ciudades como Atenas, que termin&#xf3; con su territorio y lo destroz&#xf3; (y de ese modo acab&#xf3; consigo misma). Hay muchas cuestiones que explicar aparte de la sociolog&#xed;a. </p>
			<p>Yo creo que la ciudad y los habitantes nunca hemos sido conscientes de qu&#xe9; estamos intercambiando. &#xbf;Por qu&#xe9; tenemos la vida que tenemos y nos gusta vivir en ciudades? &#xbf;Por qu&#xe9; todos los procesos, independientemente de los sistemas capitalistas o no, acaban siendo acelerados en el siglo XX hacia la ciudad? &#xbf;Por qu&#xe9; la gente vive en las ciudades? Es una pregunta que a m&#xed; me ha interpelado durante mucho tiempo. Muchas veces la he pensado en t&#xe9;rminos pol&#xed;ticos, pero ahora mismo hay razones que no pueden eludirse. Para m&#xed;, la &#xe9;tica tiene que ser considerada desde fuera del marco en el que la ha puesto Richard Sennett: debe ser considerada desde un &#xe1;ngulo desde el que veamos cu&#xe1;l es nuestra capacidad de acci&#xf3;n sobre el medio, que al final es la misma capacidad de acci&#xf3;n sobre nosotros mismos. Y no estoy hablando del principio de responsabilidad de Hans Jonas. Estoy hablando de conocer, en primer lugar, c&#xf3;mo funcionan los procesos que mantienen la ciudad.</p>
			<p>La &#xe9;tica que propone Sennett me ha parecido completamente inoperativa. Cuando escuchas que la &#xe9;tica de la arquitectura est&#xe1; en poner un ladrillo o en que el muro de hormig&#xf3;n se vea o no se vea, entonces coincido con todos vosotros: se establece una &#xe9;tica que no aporta absolutamente nada para las personas. Si tengo que poner alg&#xfa;n principio -y en esto estoy absolutamente en desacuerdo con vosotras-, me quedo con una &#xe9;tica en la que cada arquitecto o ingeniero act&#xfa;a aumentando el n&#xfa;mero de conexiones que realiza cada cual, aumentando el n&#xfa;mero de posibilidades, que considera el m&#xe1;ximo de variables posibles, que tiene en cuenta el m&#xe1;ximo de puntos de vista para dise&#xf1;ar. Porque al final tendr&#xe1; que dise&#xf1;ar un espacio f&#xed;sico y actuar. Aumentar la informaci&#xf3;n que hay que considerar para tomar las decisiones: ese es un principio que puede funcionar como &#xe9;tica de la ciudad. </p>
			<p>&#xbf;Al servicio de qui&#xe9;n? Al final vivimos de la tierra, no de la pol&#xed;tica. Vivimos de lo que comemos y, mientras no estemos en la nube desconectados, seguiremos teniendo bastante relaci&#xf3;n con el medio, y afortunadamente cada d&#xed;a m&#xe1;s. Esta ser&#xed;a nuestra propuesta, muy alejada de la simple &#xe9;tica de Sennett. </p>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Muchas gracias a todos, a vosotros y vosotras. Hay personas que no han tomado la palabra y que quiz&#xe1;s en este momento quieran contribuir al debate. </p>
			<p>
				<bold>Jorge Le&#xf3;n Casero</bold>: Buenas tardes a todos y todas. Yo quer&#xed;a, si hay tiempo, hacer un peque&#xf1;o comentario. Manuel Delgado ha empezado alabando un poco al primer Sennett, pero ha dejado claro que el &#xfa;ltimo no le gusta nada. Ha hecho referencia varias veces a Jane Jacobs, y yo con Jane Jacobs tambi&#xe9;n tengo una relaci&#xf3;n muy pol&#xe9;mica porque en arquitectura siempre ha estado muy bien vista, casi equiparada con Henri Lefebvre. Pero solo por su primer libro, por <italic>Muerte y vida de las grandes ciudades</italic>. Pero luego, cuando sigues leyendo sus libros, te das cuenta de que tiene una posici&#xf3;n completamente diferente a la de Lefebvre: Jacobs es muy liberal. </p>
			<p>Critica los programas tremendamente caros de renovaci&#xf3;n urbana, pero la cuesti&#xf3;n es por qu&#xe9; los critica literalmente por haber empelado mal un dinero que deber&#xed;a haber estado dedicado a los j&#xf3;venes empresarios. Adem&#xe1;s, afirm&#xf3; que no se puede pretender que el desarrollo econ&#xf3;mico se aplique a todos, y que la &#xfa;nica ayuda que un pa&#xed;s altamente desarrollado y pr&#xf3;spero puede prestar a otro subdesarrollado es adquirir sus productos. Estas afirmaciones est&#xe1;n en un libro que creo era de 1969. </p>
			<p>Es muy interesante porque se opone a los programas de renovaci&#xf3;n urbana de esa &#xe9;poca, pero no en defensa de la <italic>Guerrilla Architecture</italic> que defend&#xed;an Robert Goodman y otros urbanistas y juristas anarquistas, sino que lo que estaba proponiendo -tal y como yo lo veo- es pr&#xe1;cticamente lo que est&#xe1; haciendo la Uni&#xf3;n Europea neoliberal: Programas Urban 1, Programas Urban 2, EDUSI, Programa de Londres <italic>City Challenge</italic>&#x2026;<xref ref-type="fn" rid="fn6">
					<sup>6</sup>
				</xref>
			</p>
			<p>Yo soy muy cr&#xed;tico con Sennett, y no s&#xe9; si coincidir&#xe9;is conmigo en decir que no ha sido progresista nunca: ha sido un liberal de libro desde el principio. Adem&#xe1;s, critica a Lewis Mumford y a los programas de renovaci&#xf3;n urbana de los a&#xf1;os 60 y 70 por totalitarios. A m&#xed; me parece bastante poco defendible el primer Sennett, pero no s&#xe9; qu&#xe9; pens&#xe1;is. </p>
			<p>
				<bold>Manuel Delgado</bold>: Si me permit&#xed;s, el propio Sennett menciona a Jacobs y advierte que en ella hay una especie de tono libertario y anarquista. Yo estoy entre los que siempre han querido diferenciar entre libertario y liberal. En ese sentido, no es incompatible esa cr&#xed;tica radical a la planificaci&#xf3;n urbana de Jacobs con lo que ser&#xed;a una especie de ultraliberalismo en contra de cualquier forma de planificaci&#xf3;n. Ese problema de la diferencia entre liberal y libertario siempre estar&#xe1; ah&#xed;. </p>
			<p>En cualquier caso, Lefebvre aprecia a Jane Jacobs: la &#xfa;nica cosa que le reprocha es no ser marxista, como diciendo que nadie es perfecto. Pero es cierto que Lefebvre se siente identificado con la cr&#xed;tica al urbanismo y sus pretensiones de Jacobs. Adem&#xe1;s, creo que es l&#xf3;gico, porque la cr&#xed;tica a la arrogancia del urbanismo significa criticar esa creencia pr&#xe1;cticamente m&#xe1;gica para el urbanismo -paralela a la de los trogloditas cuando pintaban bisontes en la pared, convencidos de que as&#xed; caer&#xed;an abatidos- de que un buen plan urban&#xed;stico soluciona un mal problema social. </p>
			<p>Jacobs era liberal porque no iba a ser otra cosa en el Nueva York de los a&#xf1;os 60. Pero, en todo caso, Lefebvre compart&#xed;a con ella su denuncia urban&#xed;stica. Pero toda la raz&#xf3;n, Jacobs era una liberal. Ni siquiera ten&#xed;a una formaci&#xf3;n acad&#xe9;mica especialmente s&#xf3;lida. Acordaros de cuando Mumford hablaba de los remedios de mam&#xe1; Jacobs para combatir el c&#xe1;ncer de la ciudad. Desde el punto de vista de la planificaci&#xf3;n de Mumford, es preferible ese libertarismo de dejar que fluyan las energ&#xed;as sociales y que de pronto la creatividad urbana se despliegue con todas sus potencialidades. Pero es cierto que, a veces, lo que firmar&#xed;a cualquier anarquista tambi&#xe9;n lo firmar&#xed;a cualquier ultraliberal. </p>
			<p>A pesar de todo, la cr&#xed;tica de los excesos del urbanismo en aquel contexto creo que era compartible y del todo vigente. Ahora m&#xe1;s que nunca, cuando los arquitectos han empeorado el trabajo de los urbanistas. Al menos los urbanistas ten&#xed;an cierta idea de c&#xf3;mo dialogar con los entornos en los que actuaban. Ahora, por ley, los arquitectos que funcionan como urbanistas han descubierto que les apetece hacer lo que les da la gana. Alguien les ofrece un terreno para que hagan lo que quieran al margen de un espacio con el que mantener una relaci&#xf3;n perfectamente cacof&#xf3;nica. Pero completamente de acuerdo, Jorge, Jane Jacobs era una liberal. &#xbf;Qu&#xe9; se puede ser en Estados Unidos a principios de los a&#xf1;os 60, en plena guerra fr&#xed;a?</p>
			<p>
				<bold>Julia Urabayen</bold>: Creo que el libro es muy interesante y el debate ha dado mucho de s&#xed;. Todav&#xed;a quedan una gran cantidad de temas de los que hablar, pero probablemente ser&#xe1; en otra ocasi&#xf3;n. Os agradezco sinceramente vuestra disponibilidad, vuestro trabajo y vuestras valiosas aportaciones. Espero que hay&#xe1;is disfrutado del debate. Much&#xed;simas gracias a todos y todas.</p>
		</sec>
	</body>
	<back>
		<fn-group>
			<title>Notas</title>
			<fn fn-type="other" id="fn1">
				<label>1</label>
				<p>La transcripci&#xf3;n y la revisi&#xf3;n de estilo han sido realizadas por Jordi Fern&#xe1;ndez Gel.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn2">
				<label>2</label>
				<p>Me refiero aqu&#xed;, a un ludismo, m&#xe1;quina como mec&#xe1;nico, que entiende la t&#xe9;cnica como herramienta y por lo tanto, identifica el problema en la &#xe9;tica de su uso -bueno o malo- (abierto o cerrado en palabras de Sennett) para restringir hasta un l&#xed;mite.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn3">
				<label>3</label>
				<p>Optimizar aqu&#xed; no debe leerse como ahorro o eficiencia, sino como aumento de la energ&#xed;a disponible.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn4">
				<label>4</label>
				<p>El proyecto fue una iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona. En el a&#xf1;o 2000 se propuso convertir 200 hect&#xe1;reas de suelo industrial de Poblenou en un distrito innovador y tecnol&#xf3;gico. Este proyecto ha sido objeto de diversas cr&#xed;ticas.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn5">
				<label>5</label>
				<p>Ferdinand T&#xf6;nnies, uno de los fundadores alemanes de la Sociolog&#xed;a, publica en 1887 la obra <italic>Gemeinschaft und Gesellschaft</italic>, en la que opuso la voluntad esencial o natural con la voluntad racional y arbitraria. Estos t&#xe9;rminos, que se han traducido respectivamente como comunidad y asociaci&#xf3;n, han sido considerados las formas elementales de estructuraci&#xf3;n social.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn6">
				<label>6</label>
				<p>Tanto los programas Urban I (1994-1999) y Urban II (2000-2006) como las Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado o EDUSIs (2014-2020) fueron convocatorias financiadas por la Uni&#xf3;n Europea orientadas a la rehabilitaci&#xf3;n, regeneraci&#xf3;n y renovaci&#xf3;n de barrios vulnerables y/o en riesgo de exclusi&#xf3;n social que integraron procedimientos horizontales de participaci&#xf3;n urbana en sus procesos de planificaci&#xf3;n. En su origen, los programas Urban I y Urban II adaptaron al marco continental la filosof&#xed;a urbana promovida por el programa <italic>City Challenge</italic> (1991), que conceb&#xed;a la rehabilitaci&#xf3;n urbana como herramienta de desarrollo econ&#xf3;mico de ciertos espacios urbanos con independencia del empoderamiento socioecon&#xf3;mico de sus habitantes, lo que se convirti&#xf3; en el inicio de un ciclo exponencial e institucionalmente fomentado de intensos procesos de gentrificaci&#xf3;n de las principales ciudades brit&#xe1;nicas y europeas. Para un an&#xe1;lisis exhaustivo de los programas Urban remitimos a De Gregorio, Sonia (2015): &#x201c;Pol&#xed;ticas urbanas de la Uni&#xf3;n Europea desde la perspectiva de la planificaci&#xf3;n colaborativa. Las iniciativas comunitarias Urban I y Urban II en Espa&#xf1;a&#x201d;, <italic>Cuadernos de Investigaci&#xf3;n Urban&#xed;stica,</italic> n. 98, pp. 1-74. DOI: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://dx.doi.org/10.20868/ciur.2015.98.3090">10.20868/ciur.2015.98.3090</ext-link>. </p>
			</fn>
		</fn-group>
	</back>
</article>