<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD with OASIS Tables with MathML3 v1.1 20151215//EN" "JATS-journalpublishing-oasis-article1-mathml3.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="1.1" xml:lang="es" xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0/" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">ARBOR</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Arbor</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn publication-format="print">0210-1963</issn>
			<issn publication-format="electronic">1988-303X</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#xed;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">arbor.2023.810014</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/arbor.2023.810014</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Art&#xed;culos</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Mapa sonoro de M&#xe9;xico: la identidad en el bullicio</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en">
					<trans-title>Sound map of Mexico: identity in bustle</trans-title>
				</trans-title-group>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author" corresp="yes">
					<name>
						<surname>Bartra</surname>
						<given-names>Bruno</given-names>
					</name>
					<email xlink:href="brunobartra@gmail.com">brunobartra@gmail.com</email>
					<role>Coordinador del Mapa Sonoro de M&#xe9;xico</role>
				</contrib>
			</contrib-group>
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>30</day>
				<month>12</month>
				<year>2023</year>
			</pub-date>
			<pub-date pub-type="collection">
				<month>12</month>
				<year>2023</year>
			</pub-date>
			<volume>199</volume>
			<issue>810</issue>
			<elocation-id>a734</elocation-id>
			<permissions>
				<copyright-statement>&#xa9; 2023 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2023</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">
					<license-p>Este es un art&#xed;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#xe9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#xf3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<self-uri xlink:href="http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/view/XXXX/XXXX"/>
			<counts>
				<fig-count count="0"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="0"/>
				<page-count count="3"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p>Como todos los pa&#xed;ses y regiones del mundo, M&#xe9;xico tiene diversos s&#xed;mbolos identitarios. Algunos de ellos han pasado a formar parte del imaginario colectivo y suelen ser replicados de manera c&#xf3;mica o melodram&#xe1;tica en pinturas, c&#xf3;mics, poemas, novelas y pel&#xed;culas entre otros, siendo los sombreros charros, el tequila y los mariachis algunos de los elementos m&#xe1;s representativos de la iconograf&#xed;a nacional. La sonoridad de los lugares tambi&#xe9;n es susceptible de convertirse en emblema de identidad, baste con navegar el oc&#xe9;ano de registros sonoros hallados en la <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://fonotecanacional.gob.mx/">Fonoteca Nacional de M&#xe9;xico</ext-link> para comprender que una buena parte de la configuraci&#xf3;n de nuestra identidad est&#xe1; en el sonido: la m&#xfa;sica, las formas del habla o la pirotecnia.</p>
		<p>Con el fin de preservar estas sonoridades, la Fonoteca Nacional tiene como una de sus misiones sustanciales la promoci&#xf3;n de una cultura de la escucha y justamente a este objetivo responde el <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/">Mapa Sonoro de M&#xe9;xico</ext-link>. Se trata de una plataforma colaborativa que permite compartir, escuchar y descargar sonidos procedentes de diversos entornos sonoros de M&#xe9;xico, siendo estos geolocalizados sobre un mapa de la Rep&#xfa;blica. Con el paso de los a&#xf1;os, este sitio se ha convertido en un archivo colectivo conformado por grabaciones hechas por los habitantes del territorio nacional y en un acervo p&#xfa;blico que resguarda parte de la riqueza sonora cultural del pa&#xed;s.</p>
		<p>Entre los elementos singulares de la cultura mexicana est&#xe1; el bullicio. Ya me lo hab&#xed;a comentado el productor ingl&#xe9;s de <italic>Temple of Sound</italic>, Neil Sparkes, durante su visita a M&#xe9;xico en 2005: le llamaba la atenci&#xf3;n la riqueza sonora de la capital del pa&#xed;s donde, aseguraba, alcanzaba a escuchar &#xab;ecos de Pedro Infante&#xbb;. Su o&#xed;do captaba m&#xfa;sicos callejeros, vendedores y merolicos en casi todas las esquinas; de pronto alg&#xfa;n martillazo a lo lejos, una campanada, o un programa de radio en los parlantes de un distante microb&#xfa;s de transporte p&#xfa;blico.</p>
		<p>En ese contexto, la Fonoteca Nacional, en alianza con el <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://www.centroculturadigital.mx/">Centro de Cultura Digital</ext-link>, lanz&#xf3; la convocatoria <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/convocatoria-pregones-2023">#Pregones2023</ext-link> para recabar esta pr&#xe1;ctica sonora en todo el pa&#xed;s. Esto funciona, por un lado, para difundir un Mapa Sonoro con est&#xe9;tica y funcionalidades mejoradas, pero tambi&#xe9;n para mostrar la diversidad cultural de M&#xe9;xico: cada lugar tiene sus pregones, y estos forjan y forman parte de la identidad sonora de su entorno. Aunque sea un oficio milenario el del pregonero, en M&#xe9;xico se trata de una tradici&#xf3;n viva, tan ligada a la cotidianidad que se trata de una constante en los paisajes sonoros urbanos y rurales del pa&#xed;s. </p>
		<p>Hay pregones relacionados con identidades locales y otros que se extienden por casi todo el pa&#xed;s. Por ejemplo, en una escena fundamental de la cinta <italic>Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)</italic> (Alejandro Gonz&#xe1;lez I&#xf1;&#xe1;rritu, 2014), en medio de una atiborrada Times Square y del ruido callejero, se escucha al fondo una voz que anuncia &#xab;ac&#xe9;rquese y pida sus ricos tamales oaxaque&#xf1;os&#xbb;. Este preg&#xf3;n, omnipresente en el paisaje sonoro de M&#xe9;xico, es una grabaci&#xf3;n reproducida desde hace varios a&#xf1;os en los altavoces de miles de vendedores callejeros de tamales por todo M&#xe9;xico. A miles de mexicanos se les habr&#xe1; crispado la piel al escuchar ese preg&#xf3;n tan familiar en una cinta de Hollywood. Otros tantos, quiz&#xe1;, no estar&#xed;an seguros si habr&#xed;a un vendedor afuera de la sala de cine. M&#xe1;s de uno habr&#xe1; salivado en ese momento, pensando en un tamal verde, rojo o de mole con pollo. Tal es la relaci&#xf3;n de los pregones con la vida cotidiana contempor&#xe1;nea mexicana, y por ello la importancia de realizar el esfuerzo de congregarlos en el mapa. La escucha de este preg&#xf3;n en la cinta de Gonz&#xe1;lez I&#xf1;&#xe1;rritu activa conexiones hist&#xf3;ricas y nost&#xe1;lgicas ligadas a la identidad sonora. </p>
		<p>A lo largo de una novela emblem&#xe1;tica sobre la vida en la capital mexicana de mediados del siglo XX, <italic>Las batallas en el desierto</italic> (Jos&#xe9; Emilio Pacheco, 1981), hay una pieza musical que continuamente transporta al protagonista a su infancia y a su primer amor. La letra de la pieza, <italic>Obsesi&#xf3;n</italic>, se cita constantemente a lo largo del texto y el lector, inusitadamente, tiene una conexi&#xf3;n sonora con el pasado a partir del silencio. Adem&#xe1;s, con la descripci&#xf3;n de los camiones de redilas y los paseos callejeros, se genera en la mente del lector un universo de sonidos de la ciudad de mediados del siglo XX. De manera similar, la cinta <italic>Roma</italic> (Alfonso Cuar&#xf3;n, 2018) nos transporta a trav&#xe9;s del sonido -adem&#xe1;s de la imagen y la narrativa- al M&#xe9;xico de la d&#xe9;cada de 1970: vendedores ambulantes, bandas callejeras y ladridos de perros.</p>
		<p>Hay un com&#xfa;n denominador entre <italic>Las batallas en el desierto</italic>, <italic>Birdman</italic> y <italic>Roma</italic>: los sonidos que reproducen o a los que hacen alusi&#xf3;n forman parte de nuestra memoria sonora colectiva. La intensa presencia del universo sonoro del pa&#xed;s deja una huella indeleble en la memoria colectiva con tal firmeza que estoy seguro de que en la mente de casi cualquier habitante de la Ciudad de M&#xe9;xico se recrea todo un entorno bullicioso al contemplar, por ejemplo, el mural ic&#xf3;nico <italic>Sue&#xf1;o de una tarde dominical en la Alameda Central</italic> (Diego Rivera, 1947).</p>
		<p>En ese contexto, el Mapa Sonoro de M&#xe9;xico se convierte tambi&#xe9;n en una herramienta fundamental para albergar parte de ese mar de sonidos que codifican las identidades nacionales. En &#xe9;l surcamos las aguas de la memoria, la nostalgia y la historia. El proyecto, sin embargo, no se cre&#xf3; con semejante ambici&#xf3;n. Inici&#xf3; impulsado por Lydia Camacho, Tito Rivas y Perla Rodr&#xed;guez, y su germen est&#xe1; en una de las primeras exposiciones montadas en la Fonoteca Nacional de M&#xe9;xico, al poco tiempo de su fundaci&#xf3;n, en 2008. Dentro de dicha exposici&#xf3;n hab&#xed;a una plataforma f&#xed;sica que se inspiraba en un <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://mapasonoro.consellodacultura.gal/">Mapa Sonoro de Galicia</ext-link>, pionero en su tipo, creado por el colectivo Escoitar. Desde entonces, el Mapa Sonoro de M&#xe9;xico fue evolucionando, de su g&#xe9;nesis f&#xed;sica en sala de exposici&#xf3;n, hasta su plataforma virtual. Esta fue lanzada en 2011 acompa&#xf1;ada de una convocatoria al p&#xfa;blico en general para subir a la plataforma sonidos del barrio donde est&#xe1; ubicada la Fonoteca, Coyoac&#xe1;n. Con esto se enfatizaba en su naturaleza colaborativa. Esto &#xfa;ltimo es muy importante, pues es lo que conecta al Mapa Sonoro con la memoria, la nostalgia y la creaci&#xf3;n de utop&#xed;as, aquello a lo que remiten las pel&#xed;culas, la novela y el mural mencionados.</p>
		<p>Doce a&#xf1;os despu&#xe9;s, se ha consolidado como esa plataforma abierta y colaborativa a la que cualquier persona puede acceder y escuchar los sonidos que puedan detonar esa nostalgia. Los merolicos, cantos de aves, ambientes naturales y urbanos, as&#xed; como la m&#xfa;sica y di&#xe1;logos, son algunos de los bloques sonoros que contribuyen a edificar estos mundos en la mente de los escuchas. A su vez, cualquiera puede contribuir a alimentar este acervo sonoro, grabando y subiendo el sonido de su entorno de la cotidianeidad de su tiempo.</p>
		<p>En un principio, el Mapa Sonoro tambi&#xe9;n ech&#xf3; mano del extenso acervo de la Fonoteca, para poder ir reconstruyendo peque&#xf1;os pedazos del pasado a trav&#xe9;s de extractos de grabaciones de campo, programas de radio, entrevistas y algunos otros registros sonoros. Sin embargo, es del siglo XXI del que la mayor parte de los sonidos cotidianos se est&#xe1;n recabando, gracias a la ayuda de fonografistas espont&#xe1;neos que deciden compartir esos momentos sonoros &#xfa;nicos capturados con grabadoras de campo, estudios port&#xe1;tiles o incluso con tel&#xe9;fonos celulares.</p>
		<p>De esta forma, ya se hallan m&#xfa;ltiples <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=170">grabaciones</ext-link> del mencionado preg&#xf3;n de los tamales oaxaque&#xf1;os, pero tambi&#xe9;n otras que remiten a identidades m&#xe1;s locales, como un c&#xe9;lebre vendedor de helados del puerto de <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=194">Veracruz</ext-link>, una parvada de zanates en <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=411">Villahermosa</ext-link>, un <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=4">canto lit&#xfa;rgico</ext-link> en castellano y tzotzil en el Estado de Chiapas, o el <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=135">canto de los grillos</ext-link> en el desierto de Chihuahua. Tambi&#xe9;n se encuentran curiosidades que despertar&#xe1;n la nostalgia en algunas personas, o que ayudar&#xe1;n a ampliar el panorama identitario de la mexicanidad en la mente de los escuchas, como la grabaci&#xf3;n de una persona tocando el <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=238">&#x201c;Cielito lindo&#x201d; con un serrucho</ext-link> o vendedores de productos milagro (<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=452">gotas para la vista</ext-link> y una <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://mapasonoro.cultura.gob.mx/?audio=156">sustancia que cura todo</ext-link>).</p>
		<p>El objetivo del Mapa Sonoro de M&#xe9;xico es consolidarse como un catalizador de la memoria colectiva y permitir a los ciudadanos conocer la diversidad cultural del pa&#xed;s. Hacen falta a&#xfa;n m&#xe1;s conocedores de sus barrios y colonias que salgan a las calles a grabar su entorno, seleccionar los sonidos m&#xe1;s emblem&#xe1;ticos y subirlos al Mapa. Asimismo, lograr un rescate de la enorme cantidad de grabaciones de campo, profesionales e informales, que a lo largo de d&#xe9;cadas deben haber realizado fonografistas por todo el pa&#xed;s: escarbar entre las cosas de los abuelos en busca de tesoros sonoros.</p>
		<p>A largo plazo se pretende que, mediante la construcci&#xf3;n de este archivo colectivo y de acceso abierto, una persona pueda encontrar en el Mapa la calle en la que vivi&#xf3; durante su infancia y, al escuchar las grabaciones, reviva ese M&#xe9;xico perdido a trav&#xe9;s de la memoria sonora y lo conecte con su presente. Con ello no s&#xf3;lo se tender&#xe1;n puentes temporales, sino culturales y sociales. Podremos entender cabalmente la diversidad sociocultural del pa&#xed;s al paso de los a&#xf1;os, fomentar el mutuo entendimiento a partir de esa memoria, y construir un futuro mejor.</p>
	</body>
</article>